Inicio Blog Página 4837

“Recoged los pedazos que han sobrado”

0

“Recoged los pedazos que han sobrado”

Evangelio de hoy, viernes 16 de abril de 2020.

– Hch 5, 34-42
– Sal 26
– Jn 6, 1-15

Después de esto, Jesús se marchó a la otra parte del mar de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos.

Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos y, al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: «¿Con qué compraremos panes para que coman estos?». Lo decía para probarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo». Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?». Jesús dijo: «Decid a la gente que se siente en el suelo». Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; solo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se pierda». Los recogieron y llenaron doce canastos con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: «Este es verdaderamente el Profeta que va a venir al mundo».

Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Santa Engracia

0

Santa Engracia

santa_engraciaHabían proliferado los cristianos en el Imperio al amparo de la menor presión de las leyes en tiempo de Galieno. Los había en el campo y más en las ciudades, se les conoce en el foro, se les ve entre los esclavos, en el ejército y en los mercados. Han contribuido otras causas a desparramar la fe de Cristo entre las gentes: el aburrimiento del culto a los vanos dioses paganos, el testimonio que dieron los mártires y que muchos vieron, la transmisión boca a boca de los creyentes y el buen ejemplo.

Diocleciano ha conseguido la unidad territorial, política y administrativa; quiere unificar también la religión y para ello debe hacer sucumbir la religión de Cristo frente a la del Estado. Da cuatro edictos al respecto y elige cuidadosamente a las personas que sean capaces de hacerlos cumplir. Daciano será quien siembre el territorio de España, bajando desde el noreste hasta el centro, con semillas de cristianos.

Engracia es la joven novia graciosa que viaja desde Braccara, en Galecia, hasta el Rosellón, en Francia, para reunirse con su amado. Dieciocho caballeros de la casa y familia la acompañan y le dan cortejo. Al llegar a Zaragoza y enterarse de las atrocidades que está haciendo el prefecto romano, se presenta espontáneamente ante Daciano para echarle en cara la crueldad, injusticia e insensatez con que trata a sus hermanos. Termina martirizada, con la ofrenda de su vida y la de sus compañeros.

Las actas del martirio -¡qué pena sean del siglo VII , tan tardías, y por ello con poco valor histórico!- describen los hechos martiriales con el esquema propio a que nos tienen acostumbrados en el que es difícil atreverse a separar qué cosa responde a la realidad y qué es producto imaginativo consecuencia de la piedad de los cristianos. El diálogo entre la frágil doncella y el cruel mandatario aparece duro y claro; ella emplea razonamientos plenos de humanidad y firmes en la fe con los que asegura la injusticia cometida -hoy se invocarían los derechos humanos-, la existencia de un Dios único a quien sirve, la necedad de los dioses paganos y la disposición a sufrir hasta el fin por el Amado; él utiliza los recursos del castigo, la amenaza, la promesa y el regalo. En resumen, la pormenorizada y prolija descripción del tormento de la joven cuenta que primero es azotada, luego sufre los horrores de ser atada a un caballo y arrastrada, le rajan el cuerpo con garfios, llegan a cortarle los pechos y le meten en su cuerpo un clavo; para que más sufra, no la rematan, la abandonan casi muerta sometida al indecible sufrimiento por las heridas hasta que muere. Los dieciocho acompañantes fueron degollados a las afueras de la ciudad.

Un siglo más tarde del glorioso lance cantó Prudencio en su Peristephanon las glorias de los innumerables mártires cesaraugustanos, nombró a los dieciocho sacrificados y a la joven virgen Engracia, invitando al pueblo a postrarse ante sus túmulos sagrados.

Engracia es la figura de la mártir que el pueblo, siempre sensible a la grandeza, ha sabido mirar con simpatía, la ha dorado con el mimo del agradecimiento, la bendice por su valentía, la compadece por sus sufrimientos y quisiera imitarla en su fidelidad.

http://www.santopedia.com/santos/santa-engracia

La entrada Santa Engracia apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Esther Luque: «La oración es arma contra la oscuridad»

0

Esther Luque es directora del programa “Hoy por Hoy Málaga” de la Cadena SER, entiende su trabajo como un servicio público. Esta periodista, casada y madre de dos adolescentes, ha superado por dos veces el cáncer y fue reconocida con el premio Cardenal Herrera de comunicación en 2016. «El centro de la oración es una actitud», afirma.

«Vivimos en una sociedad en la que los silencios engañan y los ruidos distraen», afirma convencida Esther Luque, «y quizás la oración haya sido el rincón donde he podido encontrar un silencio sincero y un ruido sosegado, discreto y confiado. Practicar la oración puede equilibrar nuestro ruido interior y el que viene de fuera». En la vida de esta periodista, la oración «es el arma que no permite que la oscuridad tenga la última palabra, aunque como dice el Papa, rezar no es escapar de las dificultades de la vida», añade. Justo por eso, esta malagueña se agarra a la oración en todo momento, en tribulación y cuando la vida parece le sonríe. «Cuando las cosas se complican y todo se pone cuesta arriba -cuenta- me acuerdo de aquella parábola sobre la necesidad de rezar siempre sin cansarse. La protagonista es una viuda que a fuerza de suplicar a un juez logra que él le haga justicia. Con esa conformidad me agarro a la oración y pienso que Dios escucha y está a nuestro lado, aunque a veces sus planes no coincidan con los nuestros. También doy gracias cada día por todo lo bueno que me ofrece que es mucho, a pesar de las dificultades que la vida pone en el camino. Quizá el tiempo de Pascua es un buen momento para dar gracias, porque como decía un sacerdote jesuita, «la resurrección es ver cicatrizar lo que creíamos que dolería toda la vida. Y  acariciar con ternura esas cicatrices» Quizá esas caricias vengan a través de la oración»

Se califica como “poco convencional” a la hora de meditar, «entre otras cosas porque creo que el centro de la oración no responde a un lugar, sino a una actitud. Reconozco que he tenido momentos más espirituales y otros no tanto. Para mí ver un amanecer, un atardecer, contemplar la naturaleza en su estado puro, escuchar una canción o estar en una reunión con amigos me ayuda a percibir su presencia, aunque también busco momentos para detenerme y dialogar con Él, porque entiendo que la oración no se puede reducir a un brote espontáneo de un impulso», explica.  
 
Su aprendizaje le vino de la mano de su madre y su abuela. «Cada noche, mi madre se sentaba en el filo de mi cama y me enseñaba las oraciones más básicas. Mi abuela, por otro lado, me recordaba siempre que nunca dejara de rezarle a la Virgen, aunque la vida me golpeara fuerte y se aflojaran mis lazos con Dios. Con el paso de los años, ese consejo me ha servido en muchos momentos de oscuridad. Gracias a ella comprendí que la oración es la expresión de la fe», cuenta.

SANTA TERESA

A la hora de recomendar una oración, Esther Luque elige a una de las grandes maestras de la vida espiritual, santa Teresa de Ávila.

Nada te turbe,
Nada te espante,
Todo se pasa,
Dios no se muda,

La paciencia
Todo lo alcanza;
Quien a Dios tiene
Nada le falta:
Sólo Dios basta.

Eleva el pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
Nada te turbe.

A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
Nada te espante.

¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
Todo se pasa.

Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.

Ámala cual merece
Bondad inmensa;
pero no hay amor fino
Sin la paciencia.

Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
Todo lo alcanza.

Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
Quien a Dios tiene.

Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios su tesoro,
Nada le falta.

Id, pues, bienes del mundo;
id, dichas vanas,
aunque todo lo pierda,
Sólo Dios basta.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Benedicto XVI: la dulzura y humildad de un gigante de la Iglesia

0

Es uno de los malagueños que mejor conoce a Benedicto XVI. Coincidiendo con su 94 cumpleaños del papa emérito, el sacerdote rondeño Salvador Aguilera lo define con dos palabras: «dulzura y humildad. Cuando, a lo largo de estos años, he tenido ocasión de encontrarlo, en cada una de ellas, él se acerca a ti, se preocupa por ti, te hace sentir querido, te muestra el cariño propio de quien piensa que Dios le ha puesto delante a esa persona y, por ello, le dedica todo su tiempo y atención».

Aguilera atesora una larga lista de encuentros personales con el anciano pontífice, por quien siente auténtica devoción y afecto. Ordenado en Toledo, lleva nueve años en Roma, ocho de ellos en la curia, como oficial de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, por lo que ha tenido ocasión de saludar y charlar con él en actos de todo tipo: celebraciones litúrgicas, actividades culturales, visitas particulares, etc.

El primer encuentro tuvo lugar en 2013, para hacerle entrega de un obsequio preparado por la archidiócesis de Toledo con motivo del aniversario de ordenación episcopal de su entonces arzobispo, Mons. Braulio Rodríguez. «Cuando le indicaron al papa que yo era diocesano de Toledo, exclamó: “¡Oh, Toledo! Me acuerdo de El Greco”, porque en los años 90 visitó la ciudad. Luego me dijo: “Conocerá usted el Rito Mozárabe ¿me podría indicar alguna particularidad del mismo? Imagínate qué responsabilidad. Le conté tres particularidades y siguió con muchísimo interés mi explicación».

Y es que, como gran intelectual, siempre ha demostrado una tremenda curiosidad por el conocimiento, como queda patente en el siguiente encuentro: «En otra ocasión, aprovechando que vendría su hermano, con quien compartía su afición musical, y dado que viví por cuatro años en el Pontificium Collegium Russicum, propuse un concierto de música bizantina. Y allí, en la pequeña capilla del monasterio, ante los hermanos Ratzinger, católicos y ortodoxos entonábamos cantos de esta antigua tradición, los cuales iba yo introduciendo e indicando su traducción, su lugar dentro de la Divina Liturgia, etc…. Siguió atentamente mis explicaciones y las agradeció de corazón».

«En otra ocasión, en julio de 2014, acompañé a un padre dominico. Antes de finalizar el encuentro pude enseñarle los “triunfos” (pinturas alegóricas sobre virtudes cristianas) y parte del techo que el pintor malagueño Raúl Berzosa estaba realizando en el Oratorio de las Penas. Al papa le sorprendió mucho que hoy en día se hicieran cosas así y me dijo que si el pintor venía a Roma le encantaría conocerlo. Al año siguiente, Raúl y su esposa Marina vinieron a visitarlo. Durante el encuentro, le mostraron una fotografía del techo ya acabado y le hicieron entrega de un retrato inspirado en el momento de su renuncia al ministerio petrino. En el cuadro se puede ver la cúpula del Vaticano sobre sus espaldas, significando el peso de la Iglesia, y entre los tonos oscuros surge un rayo de luz, justo por donde está el edificio de la Congregación para la Doctrina de la Fe, lugar donde Ratzinger trabajó tantos años. Nos recibió en el jardín, junto a la gruta de la Virgen de Lourdes, y lo primero que dijo al verlos es que eran muy jóvenes. Al decir que eran de Málaga les contestó: “Buen vino”. Y, tras ver su trabajo en los frescos del Oratorio de Santa María Reina, añadió: “Se puede decir que usted es un nuevo Miguel Ángel”. El mismo obispo de Málaga me contaba que al saludarlo tras una Audiencia general le dijo: “Málaga, buen vino y buena música” pues D. Jesús iba acompañado de la Banda de Música de la Fundación Victoria que tocó ante el papa».

El sacerdote rondeño también acompañó a una familia española que atribuía la curación de su pequeña hija a las oraciones del papa Benedicto XVI. Antes de ser sometida a una grave operación por motivo de un cáncer, decidieron venir a Roma para recibir la bendición del papa durante una Audiencia general. Regresaron y todo salió tan bien que, como agradecimiento, la familia pidió traslado a Roma con intención de estar cerca del papa y poder agradecerle sus oraciones. «Terminado el periodo laboral del padre de la pequeña, cuando ya les quedaba muy poco tiempo para volverse a España –continúa Aguilera–, me manifestaron que regresaban tristes, ya que su deseo quedaba incumplido. Por eso, se le hizo llegar al papa Benedicto una carta, cuya respuesta no se hizo esperar. Fue muy entrañable, todos llorando de emoción… Cuando le expresé a Benedicto que la familia decía que su bendición la había curado, él respondió humildemente que había sido gracias a su oración y a la de tantas personas que habían orado por ella».

En otra ocasión, la visita tuvo lugar junto a la comunidad de las hermanas de la Cruz de Roma, con quien este sacerdote tiene mucha relación como postulador del Siervo de Dios José Torres Padilla, cofundador del Instituto junto a santa Ángela de la Cruz. «Asistimos a la Misa por la mañana temprano y tuve el honor de concelebrar; junto al altar estábamos Monseñor Gänswein y yo. En la sacristía me estuvo preguntando por las hermanas, por su carisma. Seguidamente salió y habló con cada una, sin prisa, jamás ha tenido prisa en ninguno de los encuentros. Llama la atención que te trata, que trata a cada uno, como si Dios le hubiese puesto delante en ese momento a esa persona. Te hace sentir a su altura. Aun siendo un gran intelectual, nunca te hace sentir inferior como sucede ante algunos científicos e intelectuales».

Para Salvador Aguilera, el hecho de que quieran contraponer las figuras de los dos papas está absolutamente fuera de lugar: «Quien así lo hace, es porque, en primer lugar, no los conoce y, en segundo lugar, porque se deja llevar por lo que dice algún sector de la prensa. Los mismos hechos hablan: las frecuentes visitas del papa Francisco a Benedicto o las palabras que Benedicto pronunció en la sala clementina agradeciendo al papa Francisco los detalles que ha tenido con él desde su renuncia».

Para conocer la biografía, homilías, mensajes… de Benedicto XVI pinche aquí

Ver este artículo en la web de la diócesis

Sobre la aprobación de la Ley contra la violencia a la infancia

0

Nota sobre la aprobación, el 15 de abril de 2021, de la Ley contra la Violencia a la Infancia que ha emitido la Conferencia Episcopal Española.

En el día de ayer se aprobó en el Congreso de los diputados la Ley contra la violencia a la infancia. Es una buena noticia que el Congreso se haga eco de una problemática que afecta a la sociedad española. En el ámbito del debate parlamentario, la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, señaló a la Iglesia como cómplice de esos abusos por encubrimiento. Es una acusación gravemente injusta que pretende ensuciar la actividad de millones de personas durante décadas y que no se corresponde en absoluto con la verdad.

Estudios independientes recientes han puesto de manifiesto la gravedad de este problema en nuestro país. Esos estudios han señalado que el 0,2% de los casos se han dado en actividades religiosas, algo que siendo para nosotros grave, pone en su magnitud las dimensiones del problema y señala los entornos en los que se producen mayoritariamente los abusos, que deben tener especial atención y protección.

La Iglesia y su compromiso con la protección de menores

La Iglesia católica inició ya en 2002 un largo proceso de actualización de sus protocolos y su código de derecho especialmente en cuestiones de prescripción de esos delitos y de prevención de abusos en el presente y en el futuro, aspectos que ahora incorpora la legislación española. Desde aquel año se han desarrollado protocolos y entornos seguros para los menores en los lugares en los que la Iglesia realiza su actividad. Las congregaciones religiosas han desplegado un importante número de iniciativas para atender de manera segura a los menores y también la Iglesia diocesana está recorriendo ese camino y han habilitado oficinas de protección a los menores y prevención de abusos en todas las diócesis españolas.

Como parte de su misión, la Iglesia está firmemente comprometida en la promoción integral de los menores y desarrolla miles de iniciativas cada año que buscan formarlos en valores tan relevantes como la solidaridad, el respeto a la diferencia, el servicio al bien común o el cuidado del entorno según los principios del humanismo cristiano.

En este fin trabajan miles de laicos, sacerdotes y religiosos con esfuerzo, capacitación, dedicación y responsabilidad. Su trabajo no puede quedar empañado ni por las acciones de algunos de sus miembros que son indignos de ese trabajo ni por las apreciaciones de los políticos que, presas de un rancio anticlericalismo, utilizan a la Iglesia para la confrontación política en una estrategia de ruptura y confrontación.

Queremos finalmente renovar el compromiso de la Iglesia con la protección de los menores que seguirá dando pasos adelante y agradecer el trabajo de todos los que dentro y fuera de la Iglesia trabajan en el cuidado de los menores y en su formación, para un futuro mejor.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Benedicto XVI: la dulzura de un gigante de la Iglesia

0

Es uno de los malagueños que mejor conoce a Benedicto XVI. En este 94 cumpleaños del papa emérito, el sacerdote rondeño Salvador Aguilera lo define con dos palabras: «dulzura y humildad. Cuando, a lo largo de estos años, he tenido ocasión de encontrarlo, en cada una de ellas, él se acerca a ti, se preocupa por ti, te hace sentir querido, te muestra el cariño propio de quien piensa que Dios le ha puesto delante a esa persona y, por ello, le dedica todo su tiempo y atención».

Aguilera atesora una larga lista de encuentros personales con el anciano pontífice, por quien siente auténtica devoción y afecto. Ordenado en Toledo, lleva nueve años en Roma, ocho de ellos en la curia, como oficial de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, por lo que ha tenido ocasión de saludar y charlar con él en actos de todo tipo: celebraciones litúrgicas, actividades culturales, visitas particulares, etc.

El primer encuentro tuvo lugar en 2013, para hacerle entrega de un obsequio preparado por la archidiócesis de Toledo con motivo del aniversario de ordenación episcopal de su entonces arzobispo, Mons. Braulio Rodríguez. «Cuando le indicaron al papa que yo era diocesano de Toledo, exclamó: “¡Oh, Toledo! Me acuerdo de El Greco”, porque en los años 90 visitó la ciudad. Luego me dijo: “Conocerá usted el Rito Mozárabe ¿me podría indicar alguna particularidad del mismo? Imagínate qué responsabilidad. Le conté tres particularidades y siguió con muchísimo interés mi explicación».

Y es que, como gran intelectual, siempre ha demostrado una tremenda curiosidad por el conocimiento, como queda patente en el siguiente encuentro: «En otra ocasión, aprovechando que vendría su hermano, con quien compartía su afición musical, y dado que viví por cuatro años en el Pontificium Collegium Russicum, propuse un concierto de música bizantina. Y allí, en la pequeña capilla del monasterio, ante los hermanos Ratzinger, católicos y ortodoxos entonábamos cantos de esta antigua tradición, los cuales iba yo introduciendo e indicando su traducción, su lugar dentro de la Divina Liturgia, etc…. Siguió atentamente mis explicaciones y las agradeció de corazón».

«En otra ocasión, en julio de 2014, acompañé a un padre dominico. Antes de finalizar el encuentro pude enseñarle los “triunfos” (pinturas alegóricas sobre virtudes cristianas) y parte del techo que el pintor malagueño Raúl Berzosa estaba realizando en el Oratorio de las Penas. Al papa le sorprendió mucho que hoy en día se hicieran cosas así y me dijo que si el pintor venía a Roma le encantaría conocerlo. Al año siguiente, Raúl y su esposa Marina vinieron a visitarlo. Durante el encuentro, le mostraron una fotografía del techo ya acabado y le hicieron entrega de un retrato inspirado en el momento de su renuncia al ministerio petrino. En el cuadro se puede ver la cúpula del Vaticano sobre sus espaldas, significando el peso de la Iglesia, y entre los tonos oscuros surge un rayo de luz, justo por donde está el edificio de la Congregación para la Doctrina de la Fe, lugar donde Ratzinger trabajó tantos años. Nos recibió en el jardín, junto a la gruta de la Virgen de Lourdes, y lo primero que dijo al verlos es que eran muy jóvenes. Al decir que eran de Málaga les contestó: “Buen vino”. Y, tras ver su trabajo en los frescos del Oratorio de Santa María Reina, añadió: “Se puede decir que usted es un nuevo Miguel Ángel”. El mismo obispo de Málaga me contaba que al saludarlo tras una Audiencia general le dijo: “Málaga, buen vino y buena música” pues D. Jesús iba acompañado de la Banda de Música de la Fundación Victoria que tocó ante el papa».

El sacerdote rondeño también acompañó a una familia española que atribuía la curación de su pequeña hija a las oraciones del papa Benedicto XVI. Antes de ser sometida a una grave operación por motivo de un cáncer, decidieron venir a Roma para recibir la bendición del papa durante una Audiencia general. Regresaron y todo salió tan bien que, como agradecimiento, la familia pidió traslado a Roma con intención de estar cerca del papa y poder agradecerle sus oraciones. «Terminado el periodo laboral del padre de la pequeña, cuando ya les quedaba muy poco tiempo para volverse a España –continúa Aguilera–, me manifestaron que regresaban tristes, ya que su deseo quedaba incumplido. Por eso, se le hizo llegar al papa Benedicto una carta, cuya respuesta no se hizo esperar. Fue muy entrañable, todos llorando de emoción… Cuando le expresé a Benedicto que la familia decía que su bendición la había curado, él respondió humildemente que había sido gracias a su oración y a la de tantas personas que habían orado por ella».

En otra ocasión, la visita tuvo lugar junto a la comunidad de las hermanas de la Cruz de Roma, con quien este sacerdote tiene mucha relación como postulador del Siervo de Dios José Torres Padilla, cofundador del Instituto junto a santa Ángela de la Cruz. «Asistimos a la Misa por la mañana temprano y tuve el honor de concelebrar; junto al altar estábamos Monseñor Gänswein y yo. En la sacristía me estuvo preguntando por las hermanas, por su carisma. Seguidamente salió y habló con cada una, sin prisa, jamás ha tenido prisa en ninguno de los encuentros. Llama la atención que te trata, que trata a cada uno, como si Dios le hubiese puesto delante en ese momento a esa persona. Te hace sentir a su altura. Aun siendo un gran intelectual, nunca te hace sentir inferior como sucede ante algunos científicos e intelectuales».

Para Salvador Aguilera, el hecho de que quieran contraponer las figuras de los dos papas está absolutamente fuera de lugar: «Quien así lo hace, es porque, en primer lugar, no los conoce y, en segundo lugar, porque se deja llevar por lo que dice algún sector de la prensa. Los mismos hechos hablan: las frecuentes visitas del papa Francisco a Benedicto o las palabras que Benedicto pronunció en la sala clementina agradeciendo al papa Francisco los detalles que ha tenido con él desde su renuncia».

Para conocer la biografía, homilías, mensajes… de Benedicto XVI pinche aquí

Ver este artículo en la web de la diócesis

Manos Unidas Málaga, premio Solidaridad Internacional

0

La Diputación de Málaga ha premiado la labor de la ONG católica para el desarrollo en su Premio de Solidaridad Internacional y Derechos Humanos 2020, un reconocimiento valorado en 10.000 euros.

«Lo recibimos con una alegría indescriptible -manifiesta Ana Torralba, presidenta-delegada de Manos Unidas en Málaga, al recibir la llamada de DiocesisMálaga-. Es verdad que este galardón recoge todo aquello en lo que venimos trabajando tanto tiempo, por lo que no es sorpresa que Manos Unidas pueda conseguirlo, lo que no hace menor nuestra alegría porque esa labor se reconozca por una institución como es la Diputación de Málaga, y promovida por el Colegio Oficial de Médicos de Málaga, que siempre ha tenido tanta sensibilidad por nuestro trabajo».

El Colegio de Médicos fue el promotor de esta candidatura, que apoyaron sin demora  los premiados en las ediciones anteriores, además de instituciones, entidades sociales y organismos entre los que se encuentran la Asociación Sueño Dulce, Fundación Bancaria Unicaja, Ayuntamiento de Torremolinos, Real Academia de Bellas Artes de San Telmo de Málaga, Asociación Prodiversa Progreso y Diversidad, Ayuntamiento de Pizarra, Fundación Andrés Olivares, Orquesta Filarmónica de Málaga, Fundación Intered Málaga, Asociación Madre Coraje, Fundación Ayuda Solidaria Hijas de Jesús (FASFI), Fundación Entreculturas -Fe y Alegría, Radio Popular Cope, Institución Teatro Cervantes de Málaga e Iniciativas Audiovisuales, Cáritas Diocesana de Málaga, Fundación Diocesana de enseñanza Santa María de la Victoria, Ayuntamiento de Estepona, AECC Asociación Española contra el Cáncer y Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga.

Aunque la entrega oficial del premio aún está por fijar, debido a la actual situación sanitaria, el premio en metálico ya tiene destino: apoyar los 15 proyectos que se están trabajando actualmente desde Málaga en todo el mundo. «Aunque estamos viviendo momentos tan difíciles debido a la pandemia, la generosidad de los malagueños no se ha echado atrás. Esta situación, en cierto modo, ha despertado nuestra solidaridad, si estaba dormida, y desde el inicio del coronavirus, han sido muchas las personas que se han acercado a Manos Unidas para hacerse socio o aumentar su cuota, y la colecta ha llegado a duplicarse incluso en algunas parroquias respecto al año pasado, antes de la pandemia. Eso es algo que nos enorgullece, y que demuestra que el sufrimiento que estamos afrontando no nos hace olvidarnos del que viven a diario tantas personas en otras partes del mundo».

PREMIO

Este Premio Provincial Internacional de Solidaridad Internacional y Derechos Humanos «nos obliga a seguir trabajando más todavía», afirma la presidenta-delegada de Manos Unidas Málaga. El galardón va dirigido a entidades privadas sin ánimo de lucro o iniciativas que se hayan distinguido por su apoyo a la lucha contra la pobreza y la solidaridad con las personas necesitadas del mundo. Este es precisamente el objetivo de la ONG para el desarrollo de la Iglesia católica Manos Unidas, que lleva ya más de 60 años en favor de los más desfavorecidos, en países de América, Asia y Oceanía. Sus metas: la lucha contra el hambre, el subdesarrollo y trabajar para erradicar las causas estructurales que las producen como la injusticia, el desigual reparto de los bienes y las oportunidades entre las personas y los pueblos, la ignorancia, los prejuicios, la insolidaridad, la indiferencia y la crisis de valores humanos y cristianos. Así lo reconoció el diputado del tercer Sector y Cooperación Internacional, Francisco Martín, al destacar la aportación de Manos Unidas Málaga «al campo inmenso de la cooperación solidaria entre los países y pueblos más desfavorecidos o empobrecidos en la mayoría de los casos por la esquilmación de sus recursos, por un mundo más justo y de dimensión humana».

Ver este artículo en la web de la diócesis

EL ESPEJO ANDALUCÍA, 16 de abril de 2021

0

Las delegaciones de Medios de Comunicación de las diócesis andaluzas emiten cada semana un espacio regional en la cadena COPE: el Espejo Andalucía.

Desde el viernes 28 de febrero de 2020, Día de Andalucía, el programa El Espejo que se emite los viernes en la Cadena COPE a las 13.33 horas, comienza con una sección regional protagonizada por las 10 diócesis de la Comunidad Autónoma: Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Guadix, Huelva, Jaen, Jerez, Málaga y Sevilla.

Ver este artículo en la web de la diócesis

“Hablar del rito hispano mozárabe es hablar de nuestra propia historia”

0

El arzobispo de Toledo y el Presidente de la Asociación hispano-mozárabe “Gothia” han sido los encargados del Lucernarium celebrado en la Catedral

Dar a conocer y difundir la fe por medio del rito hispano-mozárabe es uno de los signos claves del II Congreso Internacional sobre Historia de los Mozárabes, pues “es un rito que, en un contexto de islamización, mantiene la fe muy viva, un rito rico en contenidos y muy bíblico con el que podemos hablar de nuestra propia historia”. Así lo ha definido el arzobispo de la archidiócesis de Toledo, monseñor Francisco Cerro, quien esta tarde ha presidido el Lucernarium, la oración de la tarde, con el que se ha puesto fin a la primera jornada del Congreso.

Junto al prelado, ha estado también el presidente de la Asociación hispano-mozárabe “Gothia” y miembro de la Congregación para el rito hispano-mozárabe, el Padre Diego Figueroa Soler, quien ha definido esta oración como “un eco de la gran oración de la tarde que es la Vigilia Pascual y en la que encendemos una luz que representa a Cristo Resucitado, la luz de la vida eterna y la paz que nos trae la salvación”.

El lucernario es las antiguas vísperas, un rito en el que se enciende la luz y se acompaña con el incienso como la oración que se eleva a Dios, y por último, con el rezo de los salmos brevemente cantados. En este sentido, el Arzobispo ha reconocido que es “un acto profundo, con unos signos bellísimos que expresan Cristo Resucitado, Cristo vivo”. “En este tipo de celebraciones, descubro una riqueza e inmensidad que a mí me impresiona mucho y me llevan a manifestar que la expresión de la fe de la Iglesia en estos momentos, es un tesoro que hay que mantener y hacerlo vivo”, ha explicado monseñor Francisco Cerro.

Durante el Lucernario, han acompañado en el Altar al prelado el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, y el arzobispo emérito de Toledo, monseñor Braulio Rodríguez.















La entrada “Hablar del rito hispano mozárabe es hablar de nuestra propia historia” apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Cristo resucitado disipa toda duda

0

Carta del obispo de Córdoba, Mons. Demetrio Fernández

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.