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Lo que tienes para vivir

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Desde pequeños hemos aprendido que la fe nos lleva a confiar plenamente en Dios, hasta abandonarnos en Él. Los ejemplos que nos pone la Palabra de Dios nos van a ayudar a entender lo que significa poner a Dios en el centro de nuestra vida, confiar plenamente en el Señor, en los dos casos se trata de una viuda. ¿Sabéis cuál era la situación de una viuda en tiempos del Señor? Era una mujer que tenía los días contados, porque la falta del marido la había condenado a ser nada y a no contar para nada en aquella sociedad, hasta el punto de verse a las puertas de la muerte. En los dos casos, el ejemplo de estas mujeres ha sido admirable, puesto que prefirieron la muerte antes de apartarse de la voluntad de Dios. Los ejemplos son idénticos, no solo han dado de lo único que tenían, sino todo lo que tenían y por eso son alabadas.

Dios no cuenta la cantidad del donativo, sino la gran generosidad que ha tenido cada una de estas mujeres, esta ha sido la mayor aportación, la ofrenda de sus propias vidas y, además, añádasele la rapidez con la que han respondido, no han hecho esperar a Dios. Pero conviene saber que a Dios no le podemos dar nada de lo que no tenga, Dios no necesita de nuestras cosas. Lo que verdaderamente importa es cuando le damos a Dios nuestro interior, cuando le damos nuestro corazón, es decir, cuando le damos nuestra vida. Es lo que quería hacer esta mujer del Evangelio, darle a Dios todo, si no tenía nada más, se dio entera, se puso en las manos de quien sostiene a huérfanos y viudas. Esta ha sido su mejor lección, confiar plenamente en Dios, sin cálculos ni preocupaciones por el mañana.

Esta viuda será siempre un ejemplo de fe viva, un ejemplo de abandono en las manos de Dios con una entrega total y generosa. No hay más secretos que la fe, la confianza, saber que Dios da pan al hambriento, sostiene a huérfanos y viudas.

En este domingo de noviembre celebramos el Día de la Iglesia Diocesana con la oportunidad de «un sano caminar juntos», como Pueblo de Dios. En esta Diócesis de Cartagena caminamos juntos, los laicos, religiosos y presbíteros, en sinodalidad, tal como corresponde a una Iglesia-comunión con la fuerza del Espíritu Santo. El Papa Francisco en su Carta Encíclica Fratelli tutti, nos pide con urgencia que nos sintamos familia, llamados a la fraternidad universal y, por medio del diálogo, llegar a la cultura del encuentro, porque quien dialoga es amable, reconoce y respeta al otro. Somos una gran familia, hermanos que colaboran en el proyecto común del Reino de Dios, «donde no hay “otros” ni “ellos”, solo hay “nosotros”», que unidos y con la ayuda de Dios construiremos un mundo abierto, sin muros ni fronteras; con la confianza de ser capaces de reconocer que no podemos quedarnos en nuestras heridas a causa de los desencuentros, sino buscar a Dios y a los hermanos con la alegría de la escucha de la Palabra de Dios, la oración y la caridad para recorrer juntos los caminos del reencuentro con la audacia de la verdad, compañera inseparable de la justicia y de la misericordia.

Os animo a todos a poner el oído en las cosas de Dios y de los hermanos, porque el Señor siempre nos dará fuerzas para atender a los más necesitados, pero necesitamos la colaboración de todos para sostener las necesidades de esta Iglesia que no se olvida de los pobres. Que Dios os bendiga siempre.

+ José Manuel Lorca Planes
Obispo de Cartagena

«Somos lo que tú nos ayudas a ser. Somos una gran familia contigo»

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Queridos hermanos y hermanas:

Con mucho afecto os saludo y me dirijo a vosotros con motivo del Día de la Iglesia Diocesana que celebraremos el próximo Domingo. Una fiesta en la que renovamos el compromiso que todos y cada uno de nosotros hemos adquirido en nuestra vida con la Iglesia y con la sociedad.

La Iglesia Diocesana de Sevilla, a la que nosotros pertenecemos y de la que somos miembros, es la concreción en nuestra tierra de esta Iglesia una, santa, católica y apostólica. Nuestra comunión con el Papa, la sinodalidad en la que estamos llamados a convivir con el resto de cristianos del mundo y en definitiva nuestro ser de Cristo, pasa por la adhesión al obispo diocesano, cabeza de la Iglesia particular, y el seguimiento de la vocación que Dios ha puesto en cada uno para el desarrollo de la Misión de la Iglesia. Es, por tanto, una jornada para renovar nuestro compromiso como sacerdotes, consagrados y laicos al servicio del Reino de Dios. A través de la acción de la Iglesia, Cristo mismo sigue predicando y enseñando, sanando y perdonando los pecados, acogiendo y alimentando a los más necesitados de nuestra sociedad.

Exhorto a los sacerdotes y consagrados con cura de almas que renueven y redoblen sus esfuerzos en la atención de los fieles, tanto en el servicio de caridad como en la administración de los sacramentos y la evangelización a través de la catequesis y la predicación. Al mismo tiempo, invito a los fieles laicos a perseverar en los múltiples servicios con los que contribuyen a la acción caritativa, formativa, de acompañamiento y litúrgica de la Iglesia y, especialmente, a seguir testimoniando su fe en todos los aspectos de su vida secular: en el ambiente familiar, estudiantil, laboral… La santidad de vida cristiana es, sin duda, el mejor anuncio del Evangelio de Jesucristo que nuestra sociedad puede recibir.

San Lucas nos narra como un grupo de mujeres acompañaba a Jesús y lo ayudaban con sus bienes (cf. Lc 8,1-3), la Iglesia necesita del auxilio económico de los que, como estas santas mujeres, han experimentado en su vida el en encuentro con el Señor. Por este motivo, os ruego que ayudéis a la Iglesia según vuestras capacidades. Son varios los caminos para poder colaborar con el sostenimiento de la Diócesis. Sin el compromiso de todos, la Iglesia no podría cumplir con su misión en este mundo. Somos lo que tú nos ayudas a ser. Somos una gran familia contigo.

La celebración de esta jornada ha de contribuir a fortalecer y engrandecer nuestra conciencia de familia, a amar con gratitud filial a nuestra madre, la Iglesia, a crecer en actitudes de colaboración con ella, a asumir y comprometernos más con la vocación que el Señor ha inscrito en nuestros corazones. Que la Virgen de los Reyes, patrona de nuestra Archidiócesis y madre nuestra, nos ayude a sentir como algo propio a nuestra Iglesia Diocesana.

Con mi gratitud anticipada, para todos un abrazo fraterno y mi bendición.

+ José Ángel Saiz Meneses
Arzobispo de Sevilla

La Policía Local celebra una Eucaristía en honor a los Santos Ángeles Custodios en la parroquia del Sagrario-Catedral

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La Policía Local celebra una Eucaristía en honor a los Santos Ángeles Custodios en la parroquia del Sagrario-Catedral

Hoy 5 de noviembre ha tenido lugar la celebración en conmemoración de los patronos del cuerpo de Policía Local con una Misa en la Iglesia del Sagrario que ha estado celebrada por nuestro Arzobispo Mons. Javier Martínez.

En esta mañana, día 5, la Iglesia del Sagrario ha acogido la Eucaristía en conmemoración de los Santos Ángeles Custodios, patronos de la Policía Local con la presencia de miembros y autoridades del cuerpo, junto a las autoridades civiles acompañados por nuestro Arzobispo, Mons. Javier Martínez, que presidió la Misa.

La celebración comenzó con un breve desfile inicial en la Plaza Alonso Cano donde sonaron con representantes de las autoridades civiles donde sonaron los himnos de Andalucía y de España entrando los presentes posteriormente en el templo.

PROTEGER Y CUIDAR COMO LOS ÁNGELES

Durante su homilía Mons. Javier Martínez se refirió a la misión de los ángeles que es la de cuidar de los hombres, especialmente de los niños, y los más débiles y vulnerables.

“Tener esta luz da a vuestra profesión una profundidad especial. Necesitáis de la ayuda de Dios para llevar a cabo vuestra misión, pedid la gracia de pareceros a los ángeles para poder cuidar y proteger a las personas”, destacó D. Javier Martínez.

Nuestra arzobispo elevó una plegaria para pedir en la Misa por todos los difuntos del Cuerpo de Policía y por sus familias, así como por todas las personas que no han podido despedirse de sus seres queridos difuntos durante la pandemia.

“Damos gracias a Jesucristo y pedirle la gracia de ser agradecidos cada día, cuando volvéis a casa. Parece que el mal triunfa en el mundo porque hace mucho ruido pero siempre vence el Señor, la última palabra en nuestra vida no la tiene el mal ni la muerte” culminó.

María José Aguilar
Secretariado de Medios de Comunicación Social

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Ayuda a la Iglesia Necesitada revela que el 67% de la población mundial viven en países donde se producen graves violaciones a la libertad religiosa

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Ayuda a En la mañana de hoy, 5 de noviembre, la sala de prensa del Obispado de Jaén acogía el lanzamiento del Informe de Libertad Religiosa en el Mundo, que cada dos años realiza la fundación de la Santa Sede, Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).

El acto ha comenzado con la bienvenida de D. Antonio Javier Cañada, Canciller Secretario y Asesor de Ayuda a la Iglesia Necesitada en Jaén.

Cañada ha querido manifestar que “el tema que nos ocupa, la libertad religiosa, se dice que es el termómetro que mide el verdadero desarrollo democrático, la verdadera libertad en los distintos países, así que creo que nos interesa saber cómo está la temperatura. Se incide en muchas ocasiones en otros derechos y desgraciadamente este derecho parece que es de orden secundario, aunque forma parte del núcleo de los derechos fundamentales”. Además,  D. Antonio Javier ha explicado que el Papa Francisco “en reiteradas ocasiones ha mostrado su apoyo a la Iglesia Necesitada. Nos ha pedido a todos los creyentes que no nos olvidemos los cristianos perseguidos, que seamos sensibles a este drama del que conocemos tan poco”. En este sentido ha añadido: “En la medida de nuestras posibilidades intentaremos, sobre todo, sensibilizar y concienciar, no solo a los creyentes sino a toda la sociedad, pues es un grave problema que afecta a la mayor parte de la humanidad. No es algo minoritario, sino que por desgracia sobre las dos terceras partes de la humanidad pues están privadas, de un modo o de otro, de libertad religiosa, tan necesaria para garantizar una verdadera calidad democrática en la vida de las naciones”.

Posteriormente, el Delegado diocesano, D. Juan Carlos Escobedo, ha explicado que “la Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada  cada dos años estructura un informe sobre la realidad del hecho religioso en todo el mundo. Analiza pues 196 países de todas las religiones. En las conclusiones descubrimos que son precisamente los católicos, los cristianos, los que sufren mayor persecución en todo el mundo, pero el informe habla de todas las religiones”. E insistía en que las cifras son impresionantes: “Seis de cada día persona en el mundo no tiene libertad para manifestar su vivencia religiosa, eso quiere decir que estamos muy lejos de esa realidad a la que queremos aspirar”.

Finalmente, Escobedo ha presentado al responsable de promoción de la Fundación,   D. José Fernández Crespo.

Por su parte, Fernández Crespo ha sido, precisamente, el encargado de desgranar los datos más importantes del informe:

Así, ha explicado que Ayuda a la Iglesia Necesitada quiere subrayar con el informe el valor de la libertad religiosa como derecho fundamental (Art. 18 Declaración Universal de los DDHH) y alertar sobre su grave retroceso en muchos países del mundo.

Y ha indicado que la religión es motivo de discriminación, marginación y persecución de millones de personas pertenecientes a todos los credos. Por ello, con este informe ACN quiere sensibilizar sobre la necesidad de su protección y defensa. En aquellos países donde la libertad religiosa está garantizada, se establecen las bases para una coexistencia verdaderamente humana, tal y como pide el Papa Francisco.

 Novedades

Este informe aporta un mapa en el que se clasifican países en función de sus niveles de discriminación y persecución religiosa. Por primera vez, incluye 6 análisis regionales en los que se han dividido los 196 países, que dan conclusiones relevantes sobre el cumplimiento o la vulneración de este derecho fundamental.

Otra de las novedades de este ILR 2021 es la categorización de países en el grupo “bajo observación” donde se incluyen aquellos en los que el estado de la libertad religiosa empieza a ser amenazante.

Una de las principales conclusiones que arroja este último ILR destaca la radicalización del continente africano, especialmente en el África subsahariana donde se ha producido un fuerte incremento de la presencia de los grupos yihadistas en alianza con decenas de grupos violentos locales. Burkina Faso y Mozambique son dos exponentes de lo sucedido. En el 42% de los países africanos se ataca ya la libertad religiosa.

La pandemia del COVID-19 ha tenido profundas implicaciones para los derechos humanos en todos los países del mundo. Para la libertad religiosa, desgraciadamente también. Ante la magnitud de la emergencia, los gobiernos tuvieron que tomar medidas extraordinarias en algunos casos no exentas de abusos y ataques a derechos fundamentales.

Un total de 30 autores, expertos independientes y equipos de investigación en universidades y centros de estudios de distintos han analizado durante los dos últimos años cada país del mundo siguiendo parámetros objetivos y una metodología precisa.

Esta tarde, en el Seminario, a las 20 horas, se presentará nuevamente el informe. Esta presentación está dirigida a cualquier persona –creyente o no- que desee conocer y profundizar en la libertad de este derecho fundamental, imprescindible para la dignidad humana y el desarrollo próspero de las sociedades.

Galería fotográfica: «Rueda de prensa presentación del informe»

 

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“Dios es Amor y donde hay amor está Dios”

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Homilía en la Eucaristía de los Santos Ángeles Custodios, que tuvo que trasladarse debido a la pandemia, con la asistencia de la Policía Local, en la iglesia parroquial del Sagrario-Catedral el 5 de noviembre de 2021.

Queridas autoridades municipales, provinciales, mandos del Cuerpo y miembros del Cuerpo de la Policía Local;

queridos familiares, amigos;

queridos todos:

Que vuestro patrón sean los Santos Ángeles es un dato curioso y, a la vez, expresivo. Es decir, es evidente que si los ángeles son criaturas sin cuerpo, criaturas espirituales, ninguno de los que estamos aquí en esta iglesia, en este momento, somos ángeles. Y sin embargo, como dice la Carta a los Hebreos, el Señor no ha venido a redimir a los ángeles. Vino a redimir a los hombres. Vino a participar con nosotros de la condición humana. Y vino hasta a morir en una muerte ignominiosa, fuera de la ciudad, castigado como un malhechor por las autoridades, fundamentalmente las autoridades religiosas de su tiempo, que se sirvieron en ese caso de la autoridad civil de Pilatos para crucificar al Señor. Pero el Señor, que fue a la muerte libremente, aunque le costase el hecho de morir como a cualquier ser humano –“Nadie me quita la vida, la doy porque quiero”, dijo pocos días antes de su muerte-, vino a redimir a los hombres.

Y digo que en un sentido es curioso que vuestro patrono sean los ángeles cuando nosotros vivimos en esta sociedad de hombres acompañados por los ángeles, sin duda, pero la ayuda que nosotros nos prestamos unos a otros, la ayuda humana…, porque justo los ángeles no los vemos, no son criaturas visibles y, sin embargo, necesitamos -se ha puesto muy de manifiesto al final de la pandemia- vernos, necesitamos saludarnos. Todavía nos duele el no poder ver las sonrisas y como que nos falta algo. No poder ver de esa manera nuestro rostro, que es la expresión más catalizada, más sintética de nuestro ser imagen de Dios, el rostro humano entero. Necesitamos los sentidos y para relacionarnos, para las dos cosas.

Pero, al mismo tiempo, es significativo, porque la misión de los ángeles es acompañar, proteger, cuidar de los hombres. Especialmente, como pone de manifiesto el Evangelio, de los más pequeños, pobres, de los niños. Ver a esa luz vuestra misión le da una profundidad. Evidentemente, sois servidores del Estado. Formáis parte de las Fuerzas del Orden y mantenéis el orden y la ley sin duda ninguna, pero le da una profundidad… Es como el matrimonio. Es una realidad humana, pero que el conocimiento de Jesucristo le da a esa realidad humana, que es mucho más difícil de lo que nos imaginábamos probablemente en otro contexto cultural, y que necesita, por tanto, de la Gracia de Dios y de la ayuda de los ángeles, también el matrimonio.

Vosotros, para realizar vuestra misión, necesitáis de la ayuda de Dios. Necesitáis desear pareceros a los ángeles en su misión de cuidar, proteger, ayudar. Yo lo he experimentado muchas veces, aunque en mi no tiene mucho mérito. Vamos a pedir por los difuntos del Cuerpo y por las familias, difuntos de vuestros familiares. Yo pido por los míos, porque mi padre fue Policía Local toda su vida, desde su juventud hasta que se jubiló. Sé cual era su misión. Sé cual es la vuestra. Siempre que me cruzo con alguno y tengo ocasión de que sea algo más que el saludo de la mano siempre os digo: “Buen servicio”. Que no sea un servicio duro o peligroso para vosotros, sino un servicio que os permita volver a casa dando gracias por el día que ha terminado.

Vamos a dar gracias. Siempre las damos los cristianos cuando nos reunimos en la Eucaristía. Aunque tengamos un ataúd delante o los restos de algún ser querido, damos gracias a Dios. No damos gracias por la muerte de esa persona, sino por Jesucristo, que nos permite vivir la muerte y las demás cosas de la vida sin que se venga abajo nuestra esperanza, nuestra alegría, la alegría de saber que nos vamos a volver a encontrar.

Al final, en esta vida, muchas veces tenéis vosotros la impresión de que lo que manda en el mundo es el mal. El mal es lo que más ruido hace, pero no es lo más común. El corazón de los hombres, incluso de las personas que obran mal muchas veces, son enfermos o personas que tienen algunas “teclas saltadas” por las razones que sean. Muchas veces, son ellos primero víctimas antes de ser culpables o delincuentes. Pero no es el mal. El mal puede tener mucho poder en un momento determinado, hacer mucho daño, pero quien triunfa en nuestras vidas al final… Podemos perder casi todas las batallas, pero el triunfo final de esta guerra contra el mal la tiene ganada el amor infinito de Dios y nosotros acometemos cada día con la certeza de que esa victoria de Dios viene y tiene su momento. Su momento es el último. La última palabra en nuestra vida no la tiene el mal, no la tiene tampoco la muerte. Para quienes hemos conocido a Jesucristo la muerte es el último paso, sumamente importante. Qué desgracia y cuánto daño ha hecho el no haber podido acompañar a sus seres queridos durante el tiempo de la pandemia. Cuánto sufrimiento. Pero la última palabra no la tiene la muerte, ni el mal; la tiene el Señor.

Dios es Amor y donde hay amor está Dios. Eso es una antiquísima canción cristiana que nosotros repetimos.

Vamos a dar gracias a Dios por vuestra vida, servicio y ministerio. Vamos a pedirLe que podáis ejercer ese ministerio sin que el mal os contamine a vosotros y podáis seguir sosteniendo el bien, y ayudando a las personas con lo mejor de vosotros mismos, con lo mejor de vuestras fuerzas, arriesgando a veces la vida.

Que os protejan también los ángeles, el Señor, y nuestra madre la Virgen, a vosotros, para que podáis llegar cada día a casa con salud, con paz y con la alegría. Y al mismo tiempo, Le pedimos la misericordia del Señor para nosotros y para todas nuestras familias, para vuestras familias, especialmente vuestras mujeres, esposos y vuestros hijos. Y unidos en esa oración, pues, ¡buen servicio!

+ Javier Martínez
Arzobispo de Granada

Iglesia parroquial Sagrario-Catedral
5 de noviembre de 2021

Escuchar homilía

 

Día de la Iglesia Diocesana, celebramos que somos una gran familia

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Somos lo que tú nos ayudas a ser. Somos una gran familia contigo, bajo este lema celebramos este domingo, 7 de noviembre, el Día de la Iglesia Diocesana una jornada en la que se nos invita a orar y colaborar económicamente con nuestra Diócesis. Un día en la que la Iglesia diocesana pretende también dar a conocer su actividad celebrativa, pastoral, caritativa y asistencial, así como los ingresos percibidos y los gastos realizados.

Un día especial para sentirnos familia, para sentirnos Iglesia. Así lo explica nuestro obispo, Mons. José Manuel Lorca Planes: «Somos una gran familia, hermanos que colaboran en el proyecto común del Reino de Dios, donde no hay “otros”, ni “ellos”, solo hay “nosotros”, que unidos y con la ayuda de Dios construiremos un mundo abierto, sin muros ni fronteras; con la confianza de ser capaces de reconocer que no podemos quedarnos en nuestras heridas a causa de los desencuentros, sino buscar a Dios y a los hermanos con la alegría de la escucha de la Palabra de Dios, la oración y la caridad para recorrer juntos los caminos del reencuentro con la audacia de la verdad, compañera inseparable de la justicia y de la misericordia».

En este día, además de tomar conciencia de cuál es nuestra misión dentro de la Iglesia, también se nos invita a colaborar económicamente con nuestra Diócesis. Las aportaciones voluntarias de los fieles se gestionan a través del programa Xtantos. Con este dinero se contribuye, entre otras cosas, a realizar diferentes acciones pastorales y asistenciales en las parroquias, a la conservación de los edificios y a ayudar a sufragar los gastos en los seminarios. Los donativos pueden realizarse de dos maneras: domiciliando un pago o bien realizando un ingreso online en la web Dono a mi Iglesia, un portal web desarrollado por la Conferencia Episcopal Española, que permite hacer llegar los donativos a cada una de las 23.000 parroquias que existen en España, a las diócesis o bien directamente a la Conferencia Episcopal.

Folleto Día de la Iglesia Diocesana

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Monseñor Saiz presidirá el lunes la misa de envío de los profesores de Religión

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Monseñor Saiz presidirá el lunes la misa de envío de los profesores de Religión

El comienzo de curso escolar cuenta, en lo referente al profesorado de la asignatura de Religión, con una cita anual, la Missio canónica, por la que se envía a los docentes al desempeño de esta tarea entendida desde la vertiente evangelizadora inherente a su naturaleza.

Cada año es el arzobispo quien preside esta Eucaristía, una Misa que en esta ocasión se celebrará el lunes, 8 de noviembre, a las seis y media de la tarde en la capilla del Arzobispado.

Al igual que sucedió el curso anterior, y con objeto de ajustar la celebración al aforo de la capilla, participará un grupo de profesores representando al resto del colectivo.

La misa podrá seguirse en directo a través del canal de la Archidiócesis en youtube.

 

 

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La gran familia de la Iglesia Diocesana, en El Espejo de la Iglesia

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La gran familia de la Iglesia Diocesana, en El Espejo de la Iglesia

Este domingo, todos estamos convocados a reconocernos como miembros de esa comunidad de fe que con Jesucristo en el centro aporta lo que tiene: su tiempo, su habilidad o su talento para atender las necesidades de muchos que necesitan nuestra ayuda y no es solo ayuda material, sino también espiritual, amistad y acogida. Hoy hablamos del día de la Iglesia Diocesana para comprobar como todos los recursos se administran con transparencia y todos podemos acercarnos a conocer su destino. En el día de la Iglesia Diocesana podemos preguntarnos ¿qué puedo aportar yo? Y la respuesta es sencilla: prolongar en la parroquia la Iglesia Doméstica que es el hogar de cada uno de nosotros. Somos una gran familia contigo, nos señala el lema de ese año y, efecto, en la gran familia de la Iglesia Diocesana cada uno aporta lo que tiene y recibe de otros sus dones, igual que en nuestra familia, en casa, como en cualquier hogar presidido por el amor de Dios.

Puedes escucharlo en este enlace

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Conferencia «El Tesoro Museográfico de la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío»

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Ofrecemos la ponencia íntegra ofrecida por D. Manuel Galán, director del Museo-Tesoro de Ntra. Sra. del Rocío y de la Oficina de Atención al Peregrino, en el marco de las XXXII Jornadas Nacionales de la Pastoral de Turismo de la CEE en Granada retransmitidas en vatelevision.com.

D. Manuel Galán, director del Museo-Tesoro de Ntra. Sra. del Rocío fue el encargado de impartir la conferencia titulada: “El tesoro museográfico de la Hermandad matriz de Nuestra Señora del Rocío” en la que se trató de explicar las distintas piezas que componen este tesoro que están en uso en la vida ordinaria de la hermandad, lo que lo diferencia de una colección de museo.

Las piezas más antiguas expuestas son un panel de azulejería fechado en 1696, única pieza conservada del primitivo edificio religioso del siglo XIII; así como la conocida como “Corona del Sol”, la pieza de orfebrería del ajuar de la Blanca Paloma más antigua que posee, del siglo XVII.

Una selección de exvotos pictóricos, dos trajes completos, o la corona con la que la Virgen del Rocío fue coronada canónicamente el 8 de junio de 1919, son algunas de las piezas que ocupan las demás vitrinas, aparte del ajuar propio de los traslados (saya, esclavina, guardapolvo, sombreros y pañitos), documentos, o elementos de orfebrería, así como un paso procesional de la Reina de las Marismas, donado en 1933, terminan de llenar el espacio expositivo.

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María José Aguilar
Secretariado de Medios de Comunicación Social

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PALABRAS DE VIDA. Monseñor Rico Pavés : “La gran familia de la Diócesis cuenta contigo. Somos lo que tu nos ayudas a ser”

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Este fin de semana Monseñor José Rico Pavés dedica su reflexión pastoral al día de la Iglesia Diocesana que en nuestra Diócesis celebraremos el próximo 14 de noviembre.

En la tarea de caminar juntos descubrimos que somos una gran familia contigo. En efecto, la gran familia de la diócesis cuenta contigo. “Somos lo que tú nos ayudas a ser”. Con este lema celebramos el Día de la Iglesia Diocesana como una oportunidad preciosa para dar gracias a Dios por esta gran familia, crecer en su conocimiento, fortalecer el sentido de pertenencia a ella y renovar el compromiso de participación en su misión. La celebración de este año tiene lugar en un contexto marcado por tres convocatorias del Papa Francisco: el Año de san José, el Año de la familia “amoris laetitia” y la fase diocesana de preparación al Sínodo que abordará la sinodalidad en la vida de la Iglesia.

En una diócesis configurada al estilo y bajo el patrocinio de san José, crecerá el amor a María Santísima, se custodiará con celo al Redentor, se cuidará el silencio de la oración y se valorará cada día más el trabajo hecho en actitud de servicio escondido.

En el Año de la familia, pedimos al Señor la audacia y el acierto necesarios en el crítico momento presente para proclamar a todos la belleza del evangelio de la familia y salir al paso de tantas heridas que hoy afectan a la vida familiar.

En la fase diocesana de preparación al Sínodo comprobamos que cuanto más nos acercamos al Señor más desaparecen nuestras diferencias, más se curan las heridas de la división y más descubrimos que, en la tarea de caminar juntos, somos una gran familia contigo.

+ José Rico Pavés

Obispo de Asidonia-Jerez

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