
El sacerdote y periodista Antonio Gil centra su columna semanal en la Domingo del Buen Pastor, que se celebra el cuarto domingo de Pascua
El Domingo del Buen Pastor tiene un encanto especial en la liturgia de la Iglesia, ya que contemplamos a Cristo resucitado como el verdadero Pastor que nos da vida en abundancia, que nos guía, nos acompaña y camina con nosotros. Y sobre todo, la responsabilidad que tienen, tenemos, los pastores de la Iglesia, los obispos, incluido el obispo de Roma, los sacerdotes, todos los que, de alguna forman, cuidan de una pequeña grey, como puede ser una familia o una institución.
Nos vienen a la memoria aquellas palabras del Papa Francisco, señalando los tres “lugares” que han de ocupar los pastores de la Iglesia: “A imitación de Jesús, los pastores algunas veces irán delante para indicar el camino y sostener la esperanza del pueblo; otras veces, estarán simplemente en medio de todos con su cercanía sencilla y misericordiosa; y, en ocasiones, deberán caminar detrás del pueblo para ayudar a los rezagados y, sobre todo, porque el rebaño mismo tiene su olfato para encontrar nuevos caminos”. (Evangelii gaudium, 31).
El Papa León XIV nos habla de Jesús como de un Pastor que también es la Puerta de entrada al aprisco, en contraposición al ladrón que accede subrepticiamente: “Indica de esta manera que el acceso correcto para pertenecer al grupo del Señor es hacer las cosas legítimamente”.
La entrada Tres “lugares” de los pastores, en Al Trasluz apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis



















