
Publicado: 12/04/2022: 71
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El sacerdote Damián Ramírez Lozano, de la Diócesis de Málaga, ofrece el comentario al evangelio del Viernes Santo, 15 de abril, en audio. Aquí puedes escucharlo.

Publicado: 12/04/2022: 71
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El sacerdote Damián Ramírez Lozano, de la Diócesis de Málaga, ofrece el comentario al evangelio del Viernes Santo, 15 de abril, en audio. Aquí puedes escucharlo.

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.
Estaban cenando, ya el diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que lo entregara, y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había ceñido.
Llegó a Simón Pedro, y éste le dijo: «Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?»
Jesús le replicó: «Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde.»
Pedro le dijo: «No me lavarás los pies jamás.»
Jesús le contestó: «Si no te lavo, no tienes nada que ver conmigo.»
Simón Pedro le dijo: «Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.»
Jesús le dijo: «Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos.»
Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios.» Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis «el Maestro» y «el Señor», y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis.»
Juan 13, 1-15

Publicado: 12/04/2022: 69
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El sacerdote Damián Ramírez Lozano, de la Diócesis de Málaga, ofrece el comentario al evangelio del Martes Santo, 12 de abril, en audio. Aquí puedes escucharlo.

En la sociedad actual, el hedonismo representa una referencia existencial que justifica el consumo de droga, pues al estimular el sistema de recompensa cerebral (SRC) desencadena un estado de conciencia que, experimentado como gratificante, deja una huella neuronal que propicia su repetición; es un recurso fácil, rápido y directo para olvidarse de problemas y dificultades. Pero por el fenómeno de tolerancia cerebral, las dosis deben aumentar progresivamente para conseguir los efectos deseados.
En el tiempo, la droga asume el protagonismo del cerebro e impone sus intereses: conseguir la próxima dosis. Se formaliza una adicción que, como enfermedad no auto limitada, progresa hacia su periodo de estado, en una situación en la que la persona sólo vive para la droga, y la perversidad es que sus dimensiones profundas, al ser sistemáticamente reprimidas se diluyen e hipotecan, y la persona se presenta ausente del presente, un pasado lleno de sombras y sin ningún proyecto de futuro. La droga lo ha dejado hueco, “me ha robado el alma”, su vida carece de sentido y la droga sólo la consume para olvidarse que está vivo: la autolisis se valora como una salida.
Es entonces cuando el cerebro reptiliano, con su poderoso instinto de supervivencia se rebela, ante esta limitación de la existencia, activando este instinto en todas las células del organismo y desencadenado un movimiento de hipersincronía en favor de la vida que argumenta a la razón, facultad suprema, para que inicie un proceso de discernimiento y movilice los recursos que la neurociencia científica le informa: tiene un cerebro, que hace a la persona, única, irrepetible, con voluntad libre, autónoma, y con conciencia de ser y existir, y diseñado con todos los programas necesarios y suficientes (mantenimiento, defensa, regeneración, desarrollo…) para garantizar una experiencia humana en óptimas condiciones.
En esta composición de lugar, la razón, y por su mismo ejercicio de introspección, es sorprendida por noticias, que le llegan de dimensiones interiores, que le informan, de inmortalidades y trascendencias, que no se compadece con las limitaciones biológicas de una estructura celular, fugaz y transitoria, y que la desborda, y descubre que es “algo más”que un cuerpo y un cerebro; de manera significativa esos deseos de eternidades no le son extraños, sino que se sienten como algo propio y muy íntimo, y que le hacen experimentar singulares añoranzas, y nadie añora lo que no ha experimentado previamente. Pero es al conocer, que esas inquietudes son comunes al género humano, cuando la razón intensifica su trabajo para para descubrir ese “algo” tiene que tener una capacidad que pueda aprehender, entender y justificar esos deseos de eternidades y que señalan una cualidad de naturaleza espiritual que es la que carece de referencias de tiempos y espacios.
Es el terreno abonado para que la neurociencia divina nos revele definitivamente el verdadero significado, sentido y utilidad de la experiencia humana.
-Catecismo de la Iglesia Católica. Dado el 11 de octubre de 1992, trigésimo aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II y año decimocuarto de mi pontificado. Ioannes Paulus Pp II:
-(27) El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar. El hombre es “capaz” de Dios.
-(355) Dios creó al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, hombre y mujer. El hombre ocupa un lugar único en la creación: está hecho a imagen de Dios; en su propia naturaleza une el mundo espiritual y el mundo material; Dios lo estableció en la amistad con Él.
-(1702) La imagen divina está presente en todo hombre. Resplandece en la comunión de las personas a semejanza de la unión de las personas divinas entre sí.
-(1703) Dotada de un alma espiritual e inmortal, la persona humana es la única criatura en la tierra la que Dios ha amado por sí misma. Desde su concepción está destinada a la bienaventuranza eterna.
-(1704) La persona humana participa de la luz y la fuerza del Espíritu divino. Por la razón es capaz de comprender el orden de las cosas establecidas por el Creador. Por su voluntad es capaz de dirigirse por sí misma a su bien verdadero. Encuentra su perfección en la búsqueda y el amor a la verdad y del bien.
-(1705) En virtud de su alma y de sus potencias espirituales de entendimiento y de voluntad, el hombre está dotado de libertad, signo eminente de la imagen divina.
-(1706) Mediante su razón, el hombre conoce la voz de Dios que le impulsa a hacer el bien y a evitar el mal. Todo hombre debe seguir esta ley que resuena en la conciencia y que se realiza en el amor de Dios y del prójimo. El ejercicio de la vida moral proclama la dignidad de la persona humana.
– (1709) El que cree en Cristo es hecho hijo de Dios. Esta adopción filial lo transforma dándole la posibilidad de seguir el ejemplo de Cristo. Le hace capaz de obrar rectamente y de practicar el bien. En la unión con su Salvador, el discípulo alcanza la perfección de la caridad, la santidad. La vida moral, madurada en la gracia, culmina en la vida eterna, en la gloria del cielo.
José Rosado Ruiz. Médico de adicciones

Saludo del Obispo de Málaga a la cofradía de los Estudiantes de Málaga en el Lunes Santo de 2022.
SALUDO DEL OBISPO
A LA COFRADÍA DE LOS ESTUDIANTES
Hermandad del Santo Cristo Coronado de Espinas
y NªSª de Gracia y Esperanza
(Málaga, 11 abril 2022)
El amor misericordioso de Dios
La imagen del Santo Cristo Coronado de Espinas, que contemplamos ahora en esta hermosa plaza delante de la Catedral, representa a Jesús condenado por asumir nuestros pecados. El inocente ha cargado con la culpa de los pecadores.
Ser un reo condenado a muerte por amor a nosotros no ha cambiado su expresión majestuosa. El trono en el que se sienta es más bien la sede de un juez benevolente. Él revela el amor misericordioso de Dios.
La pasión de Cristo nos sitúa en la dinámica de aceptar en nuestro corazón la misericordia divina. Si el ser humano rechaza su misericordia queda en la obscuridad. Como señalaba el papa Juan Pablo II el hombre sin Dios y sin Cristo se constituye como centro de la realidad, ocupando falsamente el lugar de Dios; y “olvidando que no es el hombre el que hace a Dios, sino que es Dios quien hace al hombre».
Por el olvido de Dios se llega al abandono del hombre, porque sin Dios no conocemos la grandeza de la misericordia. Es el amor misericordioso de Dios el que hace revivir al hombre, dotándole de sentido y renovándolo interiormente.
La misericordia expresa un amor que va más allá de lo justo; es la respuesta de Dios al misterio de la iniquidad y del pecado, que es la causa de todo mal.
Sólo el amor todopoderoso y misericordioso de Dios puede aniquilar el mal y derrotar la prepotencia de los malvados y el poder destructor del odio y de la guerra. Solo el amor de Cristo Coronado de Espinas puede fortalecernos, para hacer de nuestra vida cotidiana un permanente acto de amor, puesto que el amor de Cristo crucificado “nos apremia» (2 Co 5,14).
¡Queridos fieles y cofrades, no tengáis miedo! Toda realidad humana, incluida la muerte, ha sido ya redimida por Jesucristo. Hemos sido salvados por el amor misericordioso de Dios.
Por eso pedimos al Santo Cristo Coronado de Espinas que nos reconforte en los sufrimientos y angustias, y que no conceda el gozo de la certeza de la salvación.
A Nuestra Señora de Gracia y Esperanza suplicamos que nos acompañe en esta vida hasta llegar a la patria del cielo.
Recemos juntos el Padrenuestro, que nos enseñó el Maestro.
El Señor esté con vosotros… Y la bendición de Dios, todopoderoso…
+ Jesús, Obispo de Málaga

Publicado: 12/04/2022: 33
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El músico Sergio Bueno explica en el podcast VICTORIA, GLORIA A TI, cómo surgieron las marchas procesionales compuestas para la Virgen de la Victoria, gracias al cariño y la devoción de sus autores. Aquí pueden escuchar el podcast de la entrevista dirigida por el periodista Antonio Márquez, en los estudios de la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga.
El Viernes de Dolores llegaba Mons. Rafael Zornoza a la Ciudad de Ceuta para empezar allí la Semana Santa junto a los ceutíes y celebrar con ellos los primeros actos de esta semana.
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, recibió al prelado en su despacho el viernes tarde y aprovecharon para tratar asuntos de interés común. Por la noche tuvo lugar el tradicional Via Crucis del Consejo de Hermandades y Cofradías de Ceuta, que con muchas ganas de disfrutar de una bonita Semana Santa, han estado acompañando este Vía Crucis durante un recorrido en el que no faltaron los rezos. El sábado de Pasión se hizo el tradicional traslado de Medinaceli y María Santísima de los Dolores desde la Capilla de San Ildefonso -tras el oficio religioso presidido por Mons. Zornoza-, a su casa de Hermandad.
Los solemnes actos han servido de preámbulo a la Semana Mayor que comenzó el Domingo de Ramos con la bendición de Palmas y Olivos en la Plaza de África presidido por el obispo diocesano acompañado de los sacerdotes y diáconos destinados en Ceuta y los llegados de Cádiz para acompañar al prelado, para después celebrar la eucaristía en la Catedral de la Asunción.
La visita a Ceuta finalizaba hoy con la celebración de la Misa Crismal y bendición de los óleos en la Santa Iglesia Catedral donde parte del clero diocesano ha renovado sus promesas sacerdotales.

En este tiempo cuaresmal nuestro Obispo Don Antonio ha renovado la normativa por la que han de regirse las Hermandades y Cofradías en nuestra diócesis, que siempre han ayudado a la expresión y vivencia de la fe, como medio de evangelización en sus procesiones y de caridad para con los más necesitados, y que constituyen hoy uno de los cauces más claros de la religiosidad popular, desde la misión compartida y una verdadera eclesialidad.
Su actualización destaca en el lugar de las Hermandades dentro de la parroquia y en la comunión de la Iglesia, ante los nuevos desafíos de evangelización a afrontar en nuestra diócesis y las respuestas que ofrecer en determinadas cuestiones motivadas por la presencia de estas asociaciones públicas de fieles en el ámbito civil, siempre desde la conversión pastoral y misionera de las estructuras eclesiales que se han de potenciar como nos anima la reflexión sinodal. Por ello, recoge asuntos referentes a la protección de datos, la inscripción en el Registro civil de entidades religiosas, la trasparencia o las acciones de caridad que han de formar parte de la vida de las Hermandades.
Junto a estas nuevas Normas diocesanas se ofrece un Estatuto marco para adaptar los Estatutos de las Hermandades y Cofradías y otro para la organización de las Mayordomías parroquiales que también tienen su lugar en la realidad pastoral de nuestra diócesis, y cuyos textos también ofrecemos.

Este Domingo de Ramos, después de 2 años de silencio impuesto por la pandemia del COVID 19, la representación de la Pasión en la parroquia de Santa María Madre de la Iglesia de Santa María del Águila volvió a escenificar los momentos más significativos de la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Entre la multitud de fieles que abarrotaron el templo parroquial, el obispo de Almería, Antonio Gómez Cantero, también estuvo presente de forma activa, ya que, tanto al principio como al final de la obra, arropó a los actores y a los asistentes con sus palabras de aliento y apoyo para que continuasen con esta labor evangelizadora.
De hecho, el prelado almeriense recordó en su intervención final cómo estos autos sacramentales fueron en la vida de la Iglesia, especialmente en el teatro del Siglo de Oro, un cauce privilegiado para catequizar al pueblo llano en las verdades fundamentales del Evangelio. Una trayectoria histórica que el obispo hilvanó con obra dirigida por María Dolores Sánchez aquella noche. Esta última, visiblemente emocionada, se fundió en un abrazo con Gómez Cantero en agradecimiento por su consideración y reconocimiento ante el trabajo realizado por más de un centenar de actores amateurs de la localidad del poniente almeriense. Algunos de ellos, ahora con más años, son quienes iniciaron hace 25 años este proyecto evangelizador con el entonces párroco del lugar Jesús María Cizaurre Berdonces, miembro de la Orden de Agustinos Recoletos, y en la actualidad obispo de la diócesis de Bragança (Brasil).
Precisamente, en un bosquejo histórico sobre los distintos actores que han trabajado en este auto sacramental, se tuvieron presentes, al principio de la representación, a todos aquellos que había fallecido en los dos últimos años. Un emotivo momento que tuvo su mejor premio en el relevo generacional de los pequeños y jóvenes que tuvieron su espacio en la citada obra sacra.
El acto concluyó con la foto de familia de todos los actores con el obispo de Almería, el párroco de Santa María Madre de la Iglesia, Juan Daniel López Fernández, el alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, además de otras autoridades civiles que se dieron cita en la iglesia de Santa María del Águila.

La entrada Carta Pastoral que el Obispo de esta Diócesis de Canarias, Mons. José Mazuelos Pérez aparece primero en DIÓCESIS DE CANARIAS.