Este 8 de septiembre de 2022 se han cumplido quinientos años del regreso de la expedición que completó por primera vez la vuelta al mundo. Antes de embarcar los marineros se pusieron bajo el patrocinio de la Virgen de la Victoria y una vez completada la histórica hazaña los supervivientes fueron de nuevo hasta esta imagen de la Virgen en acción de gracias.
Unos días antes del 9 de agosto de 1519 tuvo lugar en la Iglesia del convento de la Victoria en Triana la entrega solemne de la bandera de Castilla a Magallanes y del acto público de prestar éste y los demás capitanes y pilotos juramento de fidelidad a la Corona, ante el asistente de Sevilla Sancho Martínez de Leiva, representante de Carlos I. Ese día se llevaron a la Iglesia las banderas de las cinco naves, pintadas sobre telas de lienzo o de seda, parece ser que por el pintor sevillano Francisco Villegas. Los nombres de las cinco naves eran: la Trinidad, San Antonio, la Concepción, Santiago y Santa María de la Victoria.
Hay que señalar la gran devoción que Fernando de Magallanes tenía a la Virgen de la Victoria; la fundación del Convento prácticamente coincide con la llegada de Magallanes a Sevilla (que tuvo lugar el 20 de octubre de 1517), por lo que desconocemos el origen de esta devoción. Pero es cierto que tanto él como otras personas de su círculo, como su suegro Diego Barbosa (que era alcalde de las Atarazanas), favorecieron el Convento con generosas donaciones y además, en esta Iglesia fue donde dispuso Magallanes ser enterrado, lo cual no pudo cumplirse al morir durante la expedición en el poblado de Mactán, en Filipinas, asesinado por los nativos el 27 de abril de 1521.
Pero sobre todo esta devoción se ve reflejada en el nombre de la Nao Santa María de la Victoria, la única que regresa a Sevilla tras dar la primera vuelta al mundo. Sólo volvieron 18 de los más de 240 marineros que emprendieron el viaje, los cuales, emocionados y agradecidos tras sufrir incontables vicisitudes como epidemias, tormentas o combates y tras recorrer 46.270 millas marinas (85.700 km) a lo largo de 1084 días, lo primero que hacen al regresar es postrarse ante la Virgen de la Victoria, que había sido su guía y protección durante la larga travesía.
En efecto, como relata el cronista italiano Antonio Pigafetta: “El lunes 8 de septiembre largamos el ancla cerca del muelle de Sevilla (…). El martes bajamos todos a tierra en camisa y a pie descalzo, con un cirio en la mano, para visitar la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria (…), como lo habíamos prometido hacer en los momentos de angustia”.
Después, también fueron a rezar ante la Virgen de la Antigua que se venera en su capilla de la Catedral, imagen que gozaba de gran devoción entre los marineros.







“El dicho Xpo. Crucificado a de estar vivo antes de aver espirado con la cebeça ynclinada sobre el lado derecho mirando a cualquier persona que estuviera oreando a Él pie del, como que le está el mismo Xpo. Hablándole, y como quexándose que aquello que padece es por el que está orando y así a de tener los ojos y rostro con alguna seberidad y los ojos del todo abiertos”

El Presbítero Don Sebastián Guerrero, ha inaugurado su Ministerio Sacerdotal en la parroquia de San Juan Bautista de Úbeda. «Doy Gracias a Cristo Jesús, Señor nuestro, que me hizo capaz, se fio de mí y me confió este Ministerio «, es el lema que escogió el día de su ordenación sacerdotal, 20 años atrás. El Señor le ha pedido ser el Pastor de estas comunidades junto a San Isidoro que el próximo 18 de septiembre hará 2 años que sirve. Demos gracias al Señor porque es Él que siempre toma la iniciativa.


El viernes 9 de septiembre, a las 12 de la mañana, eran convocados los colegios e institutos de Mancha Real, con sus profesorados, AMPAS, alumnado, familias. Una tradición ininterrumpida desde hace más de 60 años que reúne a todo el ámbito educativo para comenzar el curso escolar.



