Inicio Blog Página 3605

“Le pedimos al Señor que renueve en nosotros el don del Espíritu”

0

Homilía de D. Javier Martínez, arzobispo de Granada, en la Eucaristía de invocación del Espíritu Santo para inaugurar el nuevo curso académico 2022-2023 de la Facultad de Teología de Granada, de la Universidad Loyola de Andalucía.

Querida Iglesia del Señor, reunida aquí para celebrar el comienzo de curso en la Facultad de Teología de la Universidad Loyola;

muy querido padre Villagrán;

queridos sacerdotes concelebrantes;

director del Instituto de Teología Lumen Gentium;

hermanos sacerdotes, religiosos, autoridades académicas de la Universidad de Loyola, hermanos y amigos:

Es un tópico, yo lo repito todos los años, pero es un lujo disponer de un lugar en una diócesis en el que su misión es precisamente el saber acerca de Dios y, por lo tanto, ahondar en el misterio y en el centro de lo que constituye el Acontecimiento cristiano. El Acontecimiento de Cristo, que es el único nombre que se nos ha dado en el Cielo por el que podamos ser salvos; y, por lo tanto, aquel a donde tenemos que orientar nuestros ojos y nuestra mirada si queremos alcanzar una vida que todos los hombres anhelan, que cada uno de nosotros anhelamos en el fondo de nuestro corazón, pero que es inalcanzable sin la Presencia de Cristo y sin la Gracia del don de su Espíritu.

Es curioso que la Lectura de San Pablo que hemos leído nos recuerde que nadie puede decir “Jesús es el Señor” si no es en el Espíritu Santo. Es decir, hasta para la confesión de lo que es el núcleo esencial de la fe, el núcleo esencial de nuestra confesión cristiana, “Jesús es el Señor”, fue posiblemente el símbolo de la fe más primitiva y en los inicios de la Iglesia. Necesitamos el don de Su Espíritu.

Pero el Evangelio nos pone de manifiesto que el don de ese Espíritu, y es la primera manifestación del Espíritu, el primer don que Jesús hace de Su Espíritu después de Su Resurrección, como primer fruto del Misterio pascual, sea el perdón de los pecados. No me quiero yo fijar en la potestad del perdón que les da a los Doce en ese momento. Pero sí en el hecho de que la primera manifestación de la Vida Divina después de la Encarnación y por el don del Espíritu Santo es justamente la misericordia divina. Y quiero subrayar este dato porque me parece que vivimos -no es ninguna idea original, lo han repetido los últimos papas hasta la saciedad, y por lo tanto somos conscientes todos de ello si tenemos los ojos abiertos al mundo que nos rodea, a nuestras propias familias, a nuestros vecinos, a nuestros compañeros de trabajo, a nuestros colegas, a todas partes-; el mundo en el que estamos es un mundo tan, tan inestable y no sólo económicamente, sino todavía mucho más culturalmente, socialmente, políticamente. Tan, tan absolutamente en un equilibrio inestable que necesita alguna referencia, que el mundo mismo es incapaz de dar. Y eso, pues, abre de nuevo los corazones al Misterio de Dios; al Misterio, el que San Pablo decía “escondido en los siglos, pero revelado; revelado en fe en Cristo”. Es decir, si queréis, al amor infinito de Dios, revelado en Cristo. Un amor que se extiende a todos los hombres, un amor que se extiende a todas las circunstancias de nuestras vidas y de la vida de todos los hombres, y también a todas las naciones, a todas las culturas, a todas las personas, porque es, sencillamente, un amor infinito.

Que la primera manifestación de la Vida divina, comunicada por Cristo a los hombres, sea justamente, tenga que ver con el perdón de los pecados, también es una llamada de corrección a nosotros mismos que en la vida de la Iglesia no es precisamente algo que subrayemos de una manera quizá suficientemente adecuada, porque no somos suficientemente conscientes quizá de la desesperanza, de la soledad, de la necesidad de ser perdonados que todos tenemos en el fondo de nuestro corazón y que todos los hombres anhelan. El perdón de los pecados es, de alguna manera, la vida nueva en Cristo y el paso de la muerte a la vida, de las tinieblas a la luz, de la esclavitud a la libertad gloriosa de los hijos de Dios, porque hemos sido redimidos, porque hemos experimentado la misericordia infinita de Dios en Cristo. Podemos vivir con esa libertad gloriosa de los hijos de Dios y veréis lo que hemos llamado en tantas ocasiones el apostolado para la evangelización. Otros términos que fácilmente reducimos en el contexto cultural en que vivimos las versiones diferentes de la propaganda o de la extensión de una determinada ideología. No es adecuado. La Iglesia crece siendo ella misma. La Iglesia crece viviendo. La Iglesia no crece, diríamos, tratando de convencer al mundo de nada. Viviendo ella y dando con sencillez el testimonio de su vida, eso hace crecer la Iglesia. Eso hace crecer en el mundo la caridad divina, que es la forma humana de la Presencia de Cristo.

Que el Señor en nuestro estudio de la teología nos haga conscientes de esa centralidad de Cristo y de ese significado humano profundo que tiene Cristo y la Presencia y la Redención de Cristo para todas las actividades, para todos los saberes, para todas las obras que los hombres hacemos, para todas las dimensiones de nuestro vivir humano. Sería con una buena tarea, un buen trabajo de una facultad de Teología en estas décadas iniciales del siglo XXI.

Y, por último, está la dimensión universal, el Pentecostés. Recuerda el Evangelista San Lucas el mapa del mundo conocido en torno a Jerusalén o desde la perspectiva de Judea en aquel momento. Pero es obvio que su significado es que el significado del Acontecimiento de Cristo y del don del Espíritu está llamado a extenderse a todos los hombres. Pero, de nuevo, no entenderse como una ideología, no como un ideario. Dejadme decirlo de otra manera: El Señor no ha venido a fundar un “conventículo” o una confesión en el sentido que tienen la palabra confesión o el “confesionalismo” en los siglos modernos. El Señor ha venido a dar esperanza a los hombres, vengan de la cultura que vengan, estén en las condiciones que estén, sea su tradición la que sea. Todos los seres humanos, todas las culturas, todos tienen, todos tenemos, necesidad del Evangelio, y no una, sino muchas veces, porque aún habiendo el Evangelio una vez nuestras vidas vuelven a dejarse arrastrar por el mundo en el que vivimos fácilmente y por la mentalidad del mundo en que vivimos. Y los hombres tienen necesidad de esa novedad de Cristo; esa novedad que es la misericordia, de esa novedad que es la libertad. Lo que yo he llamado, siguiendo a San Pablo, la libertad gloriosa de los hijos de Dios. La primacía del amor, que sólo puede darla, sólo puede vivirla quien ha sido previamente amado y perdonado por el Señor. Pero que es esa dimensión universal la que en este mundo, además, donde en el mundo del capitalismo global… alguien me decía, no hace mucho, que sólo en Granada hay personas censadas de casi 200 países que viven regularmente en Granada, siendo un municipio pequeño de no más de 250.000 habitantes. Significa que el mundo está en todas partes y el mundo con toda su diversidad y con toda su homogeneidad. También creada por él, por el capitalismo. Pero está en todas partes. Pero todos los hombres tenemos necesidad de Cristo, del anuncio de Cristo. Y no del anuncio como discurso, sino del testimonio de Cristo; del testimonio de una forma de vivir nueva, que cumple los anhelos de la vida humana en lo más hondo en todas sus dimensiones. Esa necesidad la tenemos. De hecho, hay una complicidad profunda, muy profunda, entre el corazón de todo hombre y el Evangelio, porque nuestro corazón -y repito, da lo mismo aquí la cultura de la que podamos provenir o las circunstancias, en los casos en los que nos hallemos-, el corazón está hecho para una plenitud que sólo Cristo es capaz de dar. Él, por Quien y para Quien todo ha sido creado y en Quien todo tiene su consistencia.

La realidad creada, nuestras propias vidas, nuestro propio corazón, no encuentra su consistencia al margen de Cristo. Al contrario, si se licúa, por usar una palabra seguramente conocida y usada en el mundo en el que estamos, nos disolvemos, nos perdemos, literalmente, nos perdemos al margen de Cristo. Y se pierden las ciencias y se pierde la unidad de la existencia humana y se pierde la unidad del saber y las universidades se atomizan al mismo ritmo, o a un ritmo diferente, pero de la misma manera que se atomiza la sociedad. Y una sociedad atomizada es una realidad infinitamente manipulable e infinitamente reducida a ser instrumento de los poderes del mundo. No queremos ser eso.

Le pedimos al Señor que renueve en nosotros el don del Espíritu. Que el año pueda servir justamente para que el don del Espíritu nos dé un conocimiento, nos lleve, no a toda la verdad sobre el ADN, sobre los átomos o sobre las realidades subatómicas o sobre las galaxias; pero que nos dé todo el conocimiento, toda la sabiduría que necesitamos para saber quiénes somos, por qué estamos aquí, para qué estamos aquí, cuál es la meta de nuestra vida. Y a la luz de eso podamos orientar nuestra actividad y dar luz a los hombres que buscan también esa luz para sus vidas y para la vida de nuestra sociedad que la necesita.

Le damos gracias al Señor por el curso que comienza y Le suplicamos justamente esto tan sencillo: Señor, danos esto que habéis cantado en la primera canción, danos tu espíritu y sácanos de nuestra pobreza, para que con tu luz podamos enriquecernos nosotros y enriquecer a los demás con la riqueza del amor de Dios, que es una abundancia inagotable, una riqueza inagotable; y una riqueza que no es como las de este mundo, que son siempre fragmentarias y limitadas, sino una riqueza que, justamente porque es la de un amor infinito, podemos coger todos toda la que necesitemos y no le quitamos nada a nadie, porque permanece inalterable a pesar de todo lo que yo haya podido retirar, o coger, o sacar de ese océano de tu amor, que ninguno de nosotros, ninguna criatura, puede agotar.

+ Javier Martínez
Arzobispo de Granada

21 de septiembre de 2022
Monasterio de la Cartuja (Granada)

Escuchar homilía

Simposio sobre los orígenes cofrades de Granada

0

Ilustración de varios penitentes de las primeras cofradías de penitencia granadinas.

El colegio mayor Santa Cruz la Real albergará un simposio sobre los orígenes cofrades de Granada. Este viernes 23 de septiembre a las 18 horas se expondrán los avances histórico-artísticos y documentales fruto de la investigación que se está llevando a cabo desde la Fundación Centro de Estudios Andaluces y el Instituto Universitario de Historia Simancas.

En este simposio se presentarán documentos significativos encontrados gracias a la investigación sobre los orígenes de las hermandades y cofradías de Granada. Será una jornada técnica que hará especial mención a la Hermandad de la Soledad, a pocas semanas de la celebración de su coronación pontificia, y la de las Angustias, que ahora celebra su mes de cultos.

Varios profesores de historia de la Universidad de Granada hablarán en este simposio de varios documentos que desvelan algunos aspectos sorprendentes de la historia cofrade granadina. Unos fueron hallados por la profesora Mª Luisa García Valverde en el archivo de la Catedral. Documentos del último tercio del s. XVI que esclarecen cómo era la Semana Santa de entonces con una precisión notable.

El jefe de sección del Archivo General de Simancas en Valladolid, Francisco Javier Crespo, compartirá por su parte los avances de este gran proyecto de investigación que promueve una generación de catálogos de documentos sobre el mundo cofrade granadino, impulsando también el estudio antropológico de la Semana Santa de Granada, así como todo el ámbito artístico y musical.

El catedrático de Historia, Miguel Luis López Guadalupe, intervendrá para arrojar algo más de luz sobre la historia de la Hermandad de la Virgen de las Angustias, después de haber estudiado la solicitud al Consejo de Castilla para la erección de la ermita y hospital de la Hermandad de la Virgen de las Angustias.

Un encuentro que servirá para dar a conocer este amplio estudio sobre la historia cofrade granadina, con investigadores implicados desde Valladolid y Granada.

Ignacio Álvarez
Secretariado de Medios de Comunicación Social

Ver este artículo en la web de la diócesis

Nuevo curso sobre “La protección de los menores en la Iglesia”

0

La Diócesis pone en marcha esta iniciativa que se llevará a cabo desde el 27 de septiembre hasta el 21 de marzo

FOTO: Archivo

“La protección de los menores en la Iglesia” es el nuevo curso de formación que ha puesto en marcha la diócesis de Córdoba para sacerdotes, religiosos, educadores, catequistas, monitores de ocio y tiempo libre y demás agentes de pastoral que están en contacto con menores. El curso está previsto que comience el 27 de septiembre y termine el 21 de marzo, las clases serán presenciales en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas Beata Victoria Díez, para los residentes en Córdoba, y online para los residentes en la provincia.

El objetivo del curso es conseguir que la iglesia diocesana sea un espacio seguro en el que la dignidad de los menores y personas vulnerables está siempre protegida.

Aquellas personas que lo deseen pueden inscribirse durante el mes de septiembre en la secretaría del ISCCRR Beata Victoria Díez, en la Avda. del Brillante, 21, de lunes a jueves, de 17:30 a 20:30 horas; en el teléfono 957761041 o en el correo electrónico isccrr@gmail.com El precio por persona es de 60 euros.

Los profesores que impartirán la formación han cursado con éxito el Curso para la Protección del Menor del Instituto de Antropología de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

CURSO PROTECCIÓN MENOR 2022-2023

La entrada Nuevo curso sobre “La protección de los menores en la Iglesia” apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Campaña de Ayuda a la Iglesia Necesitada a favor de los seminaristas en el mundo

0

Campaña de Ayuda a la Iglesia Necesitada a favor de los seminaristas en el mundo

La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) está llevando a cabo una campaña para sensibilizar a la ciudadanía sobre la necesidad de apoyar a seminaristas de los cinco continentes, especialmente en países del Tercer Mundo o donde la Iglesia sufre persecución. Con este motivo, ha comunicado que apoyan de alguna manera a uno de cada ocho seminaristas en el mundo, financiando 600 proyectos de los que se benefician 13.400 futuros sacerdotes. Esta ayuda se concreta en becas de estudio, manutención, transporte y mejora del estado de los seminarios.

La gran mayoría de estos seminaristas apoyados por ACN se encuentran en África (7.654), Iberoamérica (2.461) y en Europa del Este (1.498). Allí y en países de Asia (1.724) y de Oriente Medio (14) las dificultades son muchísimas y los recursos, tremendamente escasos. Los jóvenes responden con generosidad a su llamada, pero la mayoría no cuenta con los medios necesarios para costear su formación.

Gracias a los benefactores de ACN, cada año se financian unos 600 proyectos para dar respuesta a esta necesidad, por un coste total de unos 8 millones de euros. El objetivo es que miles de vocaciones que surgen en Iglesias pequeñas, muy necesitadas, que sufren en muchos casos discriminación, y que necesitan la ayuda del exterior, no se pierdan por falta de recursos materiales.

Presentación en Sevilla

Esta campaña se trasladará este fin de semana a las parroquias, con una información testimonial por parte de miembros de esta institución pontificia. En el caso de la Archidiócesis de Sevilla, la Parroquia de San José y Santa María, en la barriada de Sevilla Este, es la elegida para dar a conocer los detalles de esta campaña. Ana González, representante de ACN en Sevilla, compartirá sus vivencias entre los católicos de Líbano en las misas que se celebrarán el sábado 24 y domingo 25 de septiembre.

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Los Misioneros Identes se harán cargo de la Iglesia de San Francisco en Cádiz

0

El Ministro de la Provincia de la Inmaculada Concepción de la Orden Franciscana (OFM) ha agradecido a la ciudad de Cádiz, a través de un comunicado, la acogida a la Orden durante estos 456 años de presencia en nuestra tierra.

«La Provincia de la Inmaculada Concepción ha tomado la decisión, siempre dolorosa, de seguir en su proceso de reestructuración, lo cual ha supuesto, en este caso, salir de esta bendita tierra que con tanto cariño ha acogido a lo largo de los tiempos a los frailes que han servido en aquella fraternidad».

Asimismo, ha comunicado que, en este proceso de clausura, han encontrado la oportunidad para que «nuestro convento no solo permanezca abierto, sino que pueda ser habitado por otra comunidad religiosa, los Misioneros IDENTES, que han tenido a bien recibir el convento y atender la iglesia, de modo que todos aquellos que pasan por la plaza San Francisco puedan encontrar, con el mismo afecto y dedicación, las puertas abiertas, acogiendo a quienes quieran adorar el Santísimo, acompañar a las distintas hermandades, visitar el columbario y celebrar la eucaristía y el sacramento de reconciliación».

Ver este artículo en la web de la diócesis

Para animar y cuidar la Vida Consagrada

0

El pasado día quince nuestro Obispo D. Antonio nombró a la Hna. Remedios González Uríos, Misionera del Sagrado Corazón de Jesús y de María, de la comunidad establecida en el Barrio de La Fuentecica de Almería, nueva Delegada episcopal para la Vida Consagrada en la diócesis, en sustitución del P. José Miguel Esteban Font, sacerdote jesuíta que ha sido trasladado por sus superiores a Badajoz, al que agradecemos el servicio que ha prestado durante este tiempo y animamos a la nueva Delegada a seguir caminando juntos en esta Iglesia alentando y cuidando este tesoro que es la Vida Consagrada en ella.

Mostrar más

Ver este artículo en la web de la diócesis

La Delegación de Enseñanza inaugura el nuevo curso académico

0

El pasado sábado, 17 de septiembre, la Delegación Episcopal de Enseñanza celebró el acto de apertura del curso académico 2022/23 en la Casa de la Iglesia de nuestra Diócesis.

Tras la acogida inicial y el reencuentro de los asistentes, el acto comenzó con una Eucaristía conmemorativa, presidida por primera vez por el Obispo de nuestra Diócesis, Don Sebastián Chico Martínez.

Don Sebastián resaltó la necesaria labor de los docentes de religión en esta sociedad como agentes de pastoral ya que complementan, en gran parte, la formación integral que las familias dan a sus hijos/as durante la infancia y la adolescencia.

Acorde con las lecturas del día, nos invitaba a sembrar en nuestro alumnado los contenidos, recursos y capacidades necesarios para la vida. Nos animaba a crecer como personas con la formación y la oración, sin separarnos de Jesús, que es el verdadero Maestro, puesto que la mejor metodología para transmitir el mensaje evangélico  es a través de nuestro propio ejemplo. También, nos pidió estar especialmente en alerta para poder descubrir la religiosidad de nuestro alumnado y, así, poder ayudarle a descubrir su vocación personal.

Consciente de los muchos obstáculos que surgen en la labor diaria, el Obispo nos ofreció toda la ayuda posible y nos recordó que contamos, además, con la dedicación del nuevo Delegado Episcopal de Enseñanza, Andrés Castro, al igual que lo ha venido haciendo la anterior responsable Celedonia Ortega, a quien ambos agradecieron su gran disponibilidad, trabajo y compromiso durante los últimos diez años.

Al finalizar la Eucaristía, nuestro Obispo hizo entrega de la “Missio Canonica” al profesorado de religión de los centros educativos públicos de nuestra provincia, mediante la que Don Sebastián les expresó su confianza y los autorizó a impartir esa asignatura en colegios e institutos.

A continuación, comenzó el acto académico de la jornada, donde Paqui Cruz, representante de la titularidad del colegio “Santa Teresa” de Porcuna, perteneciente al Instituto de Religiosas de San José de Gerona, presentó a la conferenciante Cristina Inogés Sanz. La definió como una mujer, laica, comprometida, valiente y creativa. Pues así lo demuestra su extenso currículum como teóloga, miembro de la Comisión metodológica del Sínodo, de la subcomisión teológica nº2 de apoyo en los temas: Iglesia Sinodal, Colegialidad Episcopal y Ministerio Petrino. También es miembro del comité editorial de la revista “Carthaginensia“ del Instituto teológico de Murcia(OFM), agregado a la Facultad de Teología de la pontificia Universidad Antoniana de Roma, es articulista y autora de diversos libros como, Colección de susurros, Mujeres al borde de la Iglesia o No quiero ser sacerdote, entre otro

Con el tema de la ponencia: “Aprendiendo a ser sinodales“, Cristina dejó claras algunas cuestiones, como que en octubre de 2023 no tendremos aún una iglesia sinodal. El proceso que se ha iniciado conlleva un lento cambio de, mentalidad. Aceptar qué se ha hecho bien y qué no. Sin miedo, la Iglesia debe responder a la crisis de los abusos de poder, que incluye, los sexuales, económicos, de conciencia, etc. Debe recomponerse y recuperar el “Símbolo de la Barca”, en la que cabemos todos/as con distintas funciones. Debemos aprender a escucharnos para discernir, discurrir y alcanzar consensos siendo necesaria la suma de las minorías. Nos mencionó los estudios realizados que revelan que Europa no será ya la locomotora de la iglesia. Los modelos van llegando de otras culturas para otra estructura formada por distintos vagones en los que se vuelva a poner a Cristo como centro y motor de la Iglesia.

Los cristianos, prosiguió diciendo, nos debemos comprometer por vocación a redescubrir la “Teoría del Bautismo”, que nos da esa corresponsabilidad en la Iglesia y que hará por tanto que los cambios se produzcan desde abajo, desde las comunidades parroquiales, junto a los sacerdotes que deben ser preparados en su formación para este acompañamiento.

Para terminar, pidió no añadir a todo la palabra sinodal, pues afirmó que la sinodalidad es una práctica. El Papa Francisco habla de “Sinodalear las estructuras”, consensuando las propuestas que se plantean en ellas. Este cambio de mentalidad conlleva un proceso de conversión personal que se puede realizar desde los niños/as, enseñándonos unos a otros.

La ponencia se enriqueció con un turno de preguntas, que pareció escaso por el interés suscitado por la ponente y la temática, en la que se mostró mucho interés por cuestiones como la síntesis de las aportaciones de los grupos sinodales, el peso de la mujer en la Iglesia, la integración en ella de las minorías sociales o la importancia de participar en los medios de comunicación para explicar en ellos correctamente esa evolución que se está produciendo en la Iglesia.

Acabado el acto, el Delegado, Andrés Castro, dio al profesorado de religión una serie de pautas relativas al funcionamiento del nuevo curso.

También, se homenajeó con una placa de agradecimiento a los maestros y maestras de religión que se han jubilado en los dos cursos anteriores.

Por último, en un momento muy emotivo, se hizo un reconocimiento público a Celedonia Ortega, anterior Delegada Episcopal de Enseñanza, por parte de la Delegación y en nombre de nuestro Obispo, agradeciéndole su gran labor y dedicación durante la última década en esa delegación. Además, Cele recibió una placa y un ramo de flores.

La despedida de la jornada fue celebrada en las galerías del Seminario con unos riquísimos aperitivos preparados por las religiosas que lo cuidan, compartiéndolos en un clima de fraternidad.

Agradecemos desde el Colegio Concertado “Santa Teresa” de Porcuna que se nos haya invitado a preparar y participar en la Eucaristía, así como a presentar a la ponente, en el posterior acto académico, y se nos haya confiado escribir la reseña de la jornada.

Paqui Cruz López
Representante de la titularidad en el Colegio “Santa Teresa” de Porcuna
(Instituto de Religiosas de San José de Gerona)

Galería fotográfica: «Apertura de curso de Enseñanza»

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Comunicado del Obispado de Jaén ante el robo sacrílego en la parroquia de Monte Lope Álvarez

0

Ante la profanación y el robo cometidos, en la tarde de este lunes, en la parroquia de Ntra. Sra. del Carmen de la localidad de Monte Lope Álvarez, el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, condena los hechos y pide que en todas las parroquias y templos abiertos al culto de la Diócesis se celebre, a lo largo de esta semana, una oración de desagravio ante el Santísimo Sacramento.

El Obispado de Jaén confía plenamente en las investigaciones de la policía, donde han sido denunciados los hechos, para poder esclarecer este robo sacrílego que llena de tristeza a la Diócesis del Santo Reino.

Ver este artículo en la web de la diócesis

«La Virgen guarda y custodia mi vocación»

0

Brian Palao Abellán será ordenado sacerdote el próximo sábado, 24 de septiembre, a las 11:00 horas, en la Parroquia Niño Jesús de Yecla.

Brian considera que su vocación se ha ido fraguando «a fuego lento». En su infancia no se imaginaba en el futuro con una vida vinculada a la Iglesia, ya que con su familia solo participaba en los sacramentos tales como bautizos, bodas o comuniones. Pero sí que tenía un gran amor a la Virgen: «Yecla es una ciudad muy mariana y el amor a María sí que me lo inculcaron desde bien pequeño, aunque en ningún momento creí que mi vida estaría tan unida a la Madre, ni me había planteado lo del sacerdocio».

Conforme crecía iba buscando su felicidad en las cosas del mundo, en las amistades y en la diversión. En el instituto, un sacerdote le propuso hacer la catequesis de Confirmación, pero él pensó en un primer momento que eso «no servía para nada». Aun así, animado por sus amigos, decidió apuntarse. «Este fue el momento en el que empecé a descubrir a Jesucristo y lo que el Señor quería para mi vida», destaca Brian. Comenzó a involucrarse en las diferentes actividades organizadas por la parroquia y se dio cuenta de que era compatible pasarlo bien y seguir a Jesús: «Desde entonces, empecé a participar en los sacramentos y a ordenar mi vida orientada a Cristo». Brian cambió su día a día para llevar una vida cristiana poniendo a Jesús en el centro con la oración diaria, asistiendo a la Misa dominical, a las catequesis y con dirección espiritual. De esta forma también fue descubriendo la figura del sacerdote, que hasta ahora había estado lejos de su vida. Pudo ver de cerca su ejemplo y testimonio, y se cuestionaba el porqué de esa vida entregada, al igual que la de los tres seminaristas de Yecla a los que también conoció en ese tiempo. Recuerda Brian que en el silencio de la oración se iba planteando la pregunta «¿Por qué no? ¿Por qué no ser sacerdote?», aunque reconoce que le daba «mucho miedo el entregar la vida de esa manera». Dar ese paso le costaba bastante y, «en lugar de confiar en el Señor y avanzar», retrocedió y se cerró a esa llamada alejándose de Dios.

Tuvo que pasar el tiempo suficiente para que pudiera darse cuenta de que «no era feliz así», lejos de Jesucristo. Lentamente, paso a paso, regresó a la Iglesia, a ponerse delante del Señor, a retomar la oración, y volvió a surgir la cuestión de entregarse desde el sacerdocio. «Señor, dame cosas claras, que yo vea claramente», pedía en su oración. En la ordenación de uno de los seminaristas yeclanos, el rector del seminario, al que Brian no conocía, le preguntó acerca de su vocación: «¿Alguna vez te has planteado ser sacerdote?». Para Brian esta fue la señal que estaba esperando, la que le dejó claro que el Señor le llamaba al sacerdocio.

Tras vivir un momento de discernimiento junto a una amiga que también se planteaba su vocación para ser carmelita descalza, tomo la decisión de entrar al seminario. «Me daba miedo lo que dijeran de mí mi familia y mis amigos, el qué dirá la gente». Reconoce su temor a que los suyos no comprendieran el camino que había escogido. Para su sorpresa todos aceptaron su vocación.

En el seminario ha vivido momentos muy felices y otros más complicados, «un tiempo hermoso de preparación con otras personas que también se están entregando al Señor». De estos años de formación y convivencia destaca «el rezar juntos, compartiendo y viviendo momentos de fe en comunidad cada día y, por supuesto, el amor a la Virgen». Echando la vista atrás, se da cuenta de que en todas las etapas de su vida la Virgen María ha estado junto a él, ayudándole a seguir adelante: «Es la Virgen quien guarda y custodia mi vocación». Recuerda con especial cariño el día en el que se consagró a Santa María Reina de los Corazones. Al ser el más pequeño del curso, fue el encargado de introducir en el corazón de la Señora los nombres de todos los compañeros de primero: «Fue un momento muy bonito, de entrega a la Virgen, el día en que le dije “Madre, aquí estoy siguiendo aquello que tu Hijo me va pidiendo”».

El 6 de marzo de 2022 fue ordenado diácono y ha estado sirviendo en la iglesia parroquial de San Fulgencio de Cartagena. Desde entonces -reconoce- su manera de mirar a los demás ha cambiado, sintiéndose «imagen de Jesucristo en el mundo, entregándose y sirviendo a los más necesitados».

San Juan de Ávila, un ejemplo a seguir en la vocación al sacerdocio

«Con amor eterno te amé, por eso prolongué mi misericordia contigo» (Jr 31,3). Esta cita del profeta Jeremías es la que Brian ha elegido para su ordenación sacerdotal. «Desde siempre el Señor me ha amado y ha prolongado su misericordia conmigo. Cada día le pido al Señor que me ayude a serle fiel y a seguir entregándome cada día más», explica. Brian Palao Abellán recibirá el sacramento del Orden Sacerdotal el próximo sábado, 24 de septiembre, a las 11:00 horas, en la iglesia parroquial del Niño Jesús de Yecla. Con motivo de esta celebración, desde el lunes cuentan en la parroquia con el acompañamiento del relicario peregrino con las reliquias de san Juan de Ávila, patrón del clero español. «Que nos pueda servir de ejemplo san Juan de Ávila en nuestra vocación al sacerdocio», dice Brian. Llegadas desde Montilla (Córdoba), las reliquias permanecerán hasta el domingo en la parroquia. Durante la visita del relicario, se ha organizado en la parroquia una semana vocacional con un programa de actos en torno a san Juan de Ávila.

La entrada «La Virgen guarda y custodia mi vocación» aparece primero en Diócesis de Cartagena.

Ver este artículo en la web de la diócesis

La Iglesia de Jaén celebra el domingo la 108ª Jornada Mundial del Migrante y Refugiado

0

El próximo domingo, 25 de septiembre, la Iglesia celebra la la 108ª Jornada Mundial del Migrante y Refugiado (JMMR) 2022, bajo el lema “Construir el futuro con los migrantes y refugiados”.

Por este motivo, el Secretariado de Migraciones de la Diócesis de Jaén, en una misiva, ha querido recordar que el Santo Padre en su mensaje para la Jornada de este año señala el sueño de Dios para la humanidad: «que se reconozca su diversidad y la igual dignidad de toda persona, adelantado en esta tierra “la Nueva Jerusalén, morada de Dios entre los hombres” (Ap 22,1); y para ello es esencial incluir y acoger en nuestras sociedades a las personas migrantes y refugiadas y construir juntos un futuro esperanzador ».

Asimismo, haciendo alusión al mensaje de los Obispos la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal Española, han subrayado que «la Iglesia en la vida de sus comunidades quiere ponerse al servicio de quien quiera construir un futuro y convocara nuestra sociedad a caminar hacia la fraternidad universal a ritmo de “amabilidad social” contando con el don de los migrantes y refugiados».

Del mismo modo, se añade un enlace para poder acceder a los materiales de la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado preparados desde la Conferencia Episcopal Española.

Por último, han querido informar de que el plazo para la recogida de firmas a favor de de la regularización de las personas en situación administrativa irregular, se ha ampliado hasta el mes de diciembre.

Pueden leer la carta íntegra aquí

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.