El sábado, 1 de octubre, será la apertura del nuevo curso pastoral en la parroquia de Ntra. Sra. de Belén
Equipos de Nuestra Señora comenzará su actividad a partir del próximo sábado, 1 de octubre, a las 20:00 horas, con la eucaristía de apertura del curso 2022/2023 en la parroquia de Nuestra Señora de Belén.
El nuevo curso, que lleva el lema “Servir a imitación de María”, “es un momento importante para rezar por el nuevo curso y compartir vivencias. Por supuesto, quedan invitados todos los matrimonios que deseen conocer más de cerca la espiritualidad de Equipos de Nuestra Señora», han indicado los responsables en una misiva.
Jornadas en El Escorial
Por otro lado, el pasado fin de semana, representantes de Equipos de Nuestra Señora de Córdoba participaron en la apertura de curso del movimiento a nivel nacional en El Escorial (Madrid).
Aunque el padre Manuel Ruiz Jurado, SJ, falleciera hace más de dos meses, su recuerdo aun perdura en la Iglesia sevillana. No en vano, son muchas las buenas obras que don Manuel realizó e innumerables los servicios prestados a la Iglesia, teniendo especial vinculación con la Archidiócesis de Sevilla, ciudad a la que fue destinado en 2011.
Por este motivo, el próximo jueves, 29 de septiembre, está prevista la celebración de una Eucaristía en la que se pedirá por su eterno descanso y se realizará un acción de gracias por su ministerio sacerdotal. La cita es en la iglesia Portaceli, de la Compañía de Jesús (Avenida Eduardo Dato, 20), a las ocho de la tarde.
Referente en espiritualidad ignaciana
Manuel Ruiz Jurado nació en Guarromán (Jaén) en el año 1930. De su vida sacerdotal destaca que ejerció como profesor en la Pontificia Universidad Gregoriana, residiendo en Roma durante más de cuarenta años. Por otro lado, publicó diversos libros sobre la espiritualidad ignaciana que constituyen una verdadera referencia. Con relación a los ejercicios espirituales, era considerado a nivel internacional como uno de los grandes expertos, impartiendo los mismos en diversos lugares del mundo. Entre otras publicaciones, son destacables “El discernimiento espiritual” (2002), “Tratado de la oración mental cristiana” (2016), “Bases teológicas de los Ejercicios Ignacianos” (2017) y “Para encontrar la voluntad de Dios” (2018).
Su condición de consultor de la Congregación para las Causas de los Santos le llevó a atender especialmente a las Hermanas de la Cruz, siendo de reconocimiento general sus dos libros sobre santa Ángela, por la que sentía profunda devoción: “La noche oscura de santa Ángela de la Cruz” (2011) y “Donde el bajar es subir” (2020).
Asimismo, el ministerio desarrollado por el padre Ruiz Jurado en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, ubicada en la calle Jesús del Gran Poder, ha sido amplio y fecundo. A pesar de su delicada salud, impartió con fidelidad, cada año, el curso sobre la ‘Oración mental cristiana’, en el que han participado cientos de personas. A muchas de ellas las acompañaba personalmente en los “Ejercicios espirituales en la vida diaria”, aportándoles su ayuda en los procesos de conversión y discernimiento.
Esta vocación de servicio y disponibilidad incluso se vio reflejada en su colaboración en la Parroquia del Sagrario, tras el accidente sufrido por su párroco, ofreciéndose voluntariamente para reforzar al equipo parroquial en las Eucaristías dominicales.
Granada volvió a ver procesionar a su patrona después de dos años de pandemia. El domingo 25 de septiembre la Virgen de las Angustias recorrió la ciudad en medio de vítores y aplausos. Ofrecemos una selección de imágenes tomadas durante todo el recorrido.
Los horquilleros y camareras de la Hermandad formaron el grueso de este cortejo que acompañó a Nuestra Señora a lo largo de todo el recorrido, repartiendo estampitas a todo aquel que lo pedía.
Venidos de todos los rincones de la diócesis, fueron decenas de miles los granadinos que asistieron a esta esperada procesión, en la que se escucharon de nuevo los cantos a la Virgen o donde volvieron a verse gestos como el poner bajo el manto a niños recién nacidos.
La comunidad parroquial santaferina cuenta con un nuevo equipo parroquial. El pasado sábado 25 de septiembre se celebró la toma de posesión de D. Francisco Manuel Sánchez Ramírez como párroco de la Encarnación. Sucedió durante una Eucaristía que presidió el Arzobispo de Granada, D. Javier Martínez.
Había expectación en Santa Fe por conocer a su nuevo párroco. El sábado la iglesia se llenó para asistir a la Eucaristía de toma de posesión de D. Francisco Manuel Sánchez, que formará equipo junto al recientemente ordenado D. Israel Castillo y el sacerdote nicaraguense D. Jorge Talavera.
Les dio la bienvenida el hasta ahora ministro parroquial, D. Eduardo Martín, que comenzó dando lectura al nombramiento, en el que se especifican las responsabilidades pastorales del responsable de la parroquia.
UNA CARIDAD CONCRETA
Tras ello daba comienzo la Misa en la que el Arzobispo de Granada, Mons. Martínez, recordó lo esencial de la labor de un párroco. “Parroquia significa ‘Cristo junto a las casas’”, explicó el prelado. “Vuestra misión es anunciar al Evangelio, de modo que Cristo pueda venir a Santa Fe. Se trata de vivir una caridad concreta, adecuada no a lo que yo pienso, sino a las necesidades de aquel que se cruza en mi camino, de mi vecino, de mi hermano”.
Visiblemente emocionado, el nuevo párroco profesó públicamente la fe de la Iglesia, recordando que esta fue su primer destino como sacerdote. «Dicen que el primer amor nunca se olvida. No vengo a tomar posesión, sino que el pueblo de Dios tome posesión de mí», aseveró.
Presentes se encontraban también los feligreses de la parroquia de Santa María Micaela de la Chana, anterior destino del párroco, que acudieron a despedirse de él después de muchos años.
Ahora comienza un nuevo periodo de trabajo para la comunidad parroquial de Santa Fe, que celebró al final de la Misa la llegada de su nuevo equipo de sacerdotes, con la presencia de la corporación municipal y de los hermanos cofrades de la localidad.
Ignacio Álvarez Secretariado de Medios de Comunicación Social
La Sacristía de Vandelvira acogía, este domingo, el acto de toma de posesión, tras su reelección en el cargo, del Deán, D. Francisco Juan Martínez Rojas y del nuevo canónigo del Cabildo Catedral, D. Antonio Javier Cañada Morales.
El Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, ha presidido el acto. Junto a los miembros del Cabildo catedral han querido estar presentes familiares y amigos de los canónigos que tomaban posesión, entre otros, el Delegado de Justicia de la Junta de Andalucía en la provincia, D. Javier Carazo.
Ante el crucifijo y con la mano sobre la Biblia, han profesado su fe y han hecho juramento de sus cargos los dos capitulares. Después, se han trasladado hasta el coro, donde el Deán ha mostrado al nuevo canónigo, D. Antonio Javier Cañada, la canonjía que ocupará a partir de ahora, y el nuevo canónigo ha tomado asiento de la misma, con un efusivo aplauso de los presentes.
D. Antonio Javier Cañada ha comenzado su intervención alabando a Dios: “Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia”. “Una tarea que incrementa- ha explicado Cañada– mis trabajos pastorales, pero que quiero acoger con responsabilidad, alegría y espíritu de colaboración”.
En este sentido quiso expresar su gratitud, también al Obispo “quien por pura liberalidad y gracia me ha elegido para esta misión. Un cargo que, con la ayuda de Dios, quiero desempeñar con gozo y entrega generosa como colaborador fiel y cercano a mi Obispo”. Para continuar agradeciendo la acogida del Cabildo, “desde hora, hermanos capitulares me uniré a vosotros en la alabanza y la acción de gracias al Señor en este bellísimo Templo”. Para finalizar su intervención quiso tener un emotivo recuerdo para su padre y a una mención a su madre, que lo acompañaba, ya que “me enseñaron el valor del trabajo, y nunca pusieron obstáculo a mi vocación, sino que han sido una roca firma en la que me he apoyado”.
Después, ha tomado la palabra el Obispo de la Diócesis para recordar a los canónigos que habían jurado el cargo el compromiso que esta promesa conlleva: “os habéis comprometido, bajo juramento, a servir, desde este Templo principal de nuestra Diócesis, al pueblo de Dios con el que juntos caminamos en el Santo Reino, atendiendo “de forma exquisita a los fieles” que aquí se acerquen, “guardando la dignidad y el rigor de la liturgia”, y “viviendo la fraternidad sacerdotal y el celo pastoral junto al obispo”. Para concluir Monseñor Chico ha expresado, “no olvidéis nunca que sois signo, transparencia, del rostro misericordioso de Jesucristo, el Buen Pastor. Razón de ser, auténtica y verdadera, de quien se sabe llamado, por pura gracia de Dios, a esta vocación específica”.
Cañada Morales fue nombrado canónigo el pasado mes de junio. Por su parte, el Cabildo catedralicio reelegía a Martínez Rojas como Deán el pasado 10 de septiembre, cargo, de cinco años, para el que ha sido reelegido, por cuarta vez, por sus hermanos capitulares y que necesitaba de la dispensa del Obispo para revalidarlo.
El arzobispo emérito de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, ha inaugurado y bendecido esta mañana la sala expositiva de la iglesia de Santa María la Blanca, de Sevilla, en un acto que ha contado con la participación del alcalde de la ciudad, Antonio Muñoz; el consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Arturo Bernal; el delegado de la Junta de Andalucía en Sevilla, Ricardo Sánchez; el arquitecto responsable del proyecto de restauración, José María Rincón; el párroco, Miguel Ángel Núñez; los hermanos mayores de las corporaciones de la feligresía, representantes de las asociaciones de vecinos y de los medios de comunicación.
Abrió el acto el arquitecto, que resumió los objetivos que su equipo de trabajo ha valorado a la hora de presentar una restauración que concilia la historia y el legado de Santa María la Blanca con unos parámetros contemporáneos de actuación. Rincón destacó el valor histórico y religioso del emplazamiento sobre el que se ha levantado este espacio expositivo que consta de dos salas.
“Parte de la historia de Sevilla”
En su intervención, el alcalde destacó el esfuerzo que las administraciones están llevando a cabo en la recuperación de un patrimonio histórico-religioso, cuya puesta en valor redunda en beneficio de toda la sociedad. Tras felicitar a todos los que han intervenido en esta actuación que se ha llevado a cabo en el lateral de la iglesia de Santa María la Blanca, el alcalde recordó el intenso fin de semana que ha tenido a Sevilla como protagonista, con acontecimientos entre los que no faltaron al citas de contenido religioso. “Santa María la Blanca es uno de los templos más interesantes, porque resume una parte de la historia de la presencia de distintas religiones a lo largo de la historia de nuestra ciudad”, apuntó.
Monseñor Asenjo recordó el carácter catequético del patrimonio religioso -“via pulchritudinis“- como medio para mostrar al pueblo los presupuestos de la fe, y agradeció a la parroquia el trabajo realizado para que hoy haya sido posible inaugurar unas estancias de esta importancia. “Dios es el autor de todas las maravillas naturales y sobrenaturales”, afirmó.
“El amor es la clave de todo esto”
Finalmente, el consejero de Cultura (cuya sede se encuentra a escasos metros del templo: “Tengo el privilegio de sentirme absolutamente flanqueado, tutelado, por Dios en todos los aspectos”, comentó) subrayó que “el amor es la clave de todo esto, porque supone hacer las cosas bien. pero cuando uno hace las cosas bien y ama las cosas que hace, las cosas salen excelentemente. Y yo creo que hoy -concluyó- hablamos de un trabajo excelente”.
Tras el acto de bendición, se procedió a la firma en el libro de honor de la iglesia. Hasta el 30 de septiembre este espacio expositivo será de entrada libre, dentro de las jornadas de puertas abiertas.
El obispo ha nombrado al sacerdote Ricardo Olivera Morales ive., vicario parroquial de Santiago Apóstol, en el Realejo Alto; de Nuestra Señora de los Dolores en Palo Blanco y de Nuestra Señora del Buen Viaje, en Icod del Alto, en el arciprestazgo de La Orotava.
La Virgen Peregrina de Fátima del Papa San Pablo VI recorrerá la ciudad durante todo el mes de octubre
A punto de comenzar el octubre misionero, llega a la ciudad la Virgen Peregrina de Fátima del Papa San Pablo VI para llevar a cabo la iniciativa “Fátima en Misión”.
El Apostolado Mundial de Fátima de Córdoba ha elaborado un programa con el recorrido que realizará la imagen de la Virgen que partirá el 1 de octubre, a las 18:30 horas, desde la parroquia de la Inmaculada y San Alberto Magno.
La parroquia de La Purificación de Santa María de Trassierra, las Carmelitas de la Antigua Observancia, la Iglesia de la Purísima Concepción, el Seminario Mayor “San Pelagio”, un Rosario público en el Patio San Eulogio del Obispado, las Siervas de María, el Monasterio Ntra. Sra. de la Sierra en San Calixto, la parroquia Ntra. Sra. de la Asunción, San Miguel, Ntra. Sra. de Belén, San Vicente Ferrer, el Monasterio de Santa Cruz o la parroquia de Ntra. Sra. de Gracia y San Eulogio serán los lugares por los que pasará la Virgen Peregrina. Se llevarán a cabo celebraciones eucarísticas y el rezo del santo rosario en honor a la Virgen. Concretamente, el 7 de octubre, a las 20:00 horas, se celebrará en el Patio San Eulogio del Obispado de Córdoba un Rosario público por la paz, la vida, la familia, las vocaciones y la conversión del mundo.
El 25 de septiembre de 1569, en medio de la Guerra de las Alpujarras, un episodio histórico aconteció en la Ciudad de Vera. Aben Humeya, líder de la rebelión morisca, asedió sin éxito esta población. Desde entonces el Ayuntamiento de la Muy Noble Ciudad decidió nombrar como patrón al santo que se celebraba ese día. Fue por ello que san Cleofás, discípulo del Señor, se erigió en patrón de Vera.
La celebración solemne de la Misa, presidida por el párroco D. Jesús Martín, dio lugar a la tradicional procesión por las calles del municipio. La imagen de san Cleofás fue acompañada por el Ayuntamiento en pleno encabezado por el pendón representativo de la ciudad.
El último de los cinco jóvenes que se ordenarían este mes de septiembre, Vladimir Revutskyy Matsevko, recibió ayer el Orden Sacerdotal en la parroquia de Santiago el Mayor. La iglesia de Santiago el Mayor de Murcia fue testigo este domingo de la ordenación de un nuevo sacerdote: Vladimir Revutskyy Matsevko, que recibió el Orden Sacerdotal en la celebración presidida por el obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes. La ceremonia, que dio comienzo a las 20:00 horas, estuvo arropada por los rectores y formadores de los seminarios; así como por sacerdotes, seminaristas; y los familiares y allegados del ordenado que, con emoción, participaron en la celebración. En su homilía, el obispo de Cartagena trajo a la memoria al apóstol Santiago, patrón del templo que los acogía, y también a los demás Apóstoles y mártires que fueron coherentes en su misión de ser testigos del amor y misericordia de Dios hasta ofrecer su vida: «Ellos nos han enseñado que no hay más que un camino para el Evangelio, solo un camino para el cristiano y el sacerdote, que es el que recorrió Jesús: hacer la voluntad de Dios. Así harás como hizo Jesús, que no vino a ser servido, sino a servir, a dar la vida en rescate por nosotros». El obispo recordó cómo Dios le permitió a Vladimir venir a esta tierra desde Ucrania con su familia, y cómo, al vivir su fe en el rito greco-católico, la Santa Sede le ha dado permiso para ordenarse por el rito latino, como pedía su vocación. «Hoy comienzas una etapa en tu vida muy bella, cargada de sentido. Dios te ha hecho un gran regalo», le dijo el prelado. Y para cuidar ese regalo que es el sacerdocio, el obispo le dio tres indicaciones que el Papa Benedicto XVI propuso tiempo atrás: cuidar la vida de oración, porque «sin una relación personal con el Señor nada de lo demás puede funcionar»; atender de forma especial a los enfermos, dispersos y necesitados, tarea que requiere que el sacerdote conozca a sus fieles «como el Buen Pastor conoce a sus ovejas», los escuche y acompañe; y, por último, anunciar el reino de Dios, que debe vivir en primera persona. «Estos van a ser los tres imperativos esenciales de tu vida y de tu ministerio. Dios te ayudará a ser testigo de su amor», decía el obispo. A la homilía le siguió el rito de la ordenación, donde Vladimir recibió el Orden Sacerdotal y pasó a formar parte del presbiterio de la Iglesia de Cartagena. Al término de la celebración, en su acción de gracias, Vladimir no pronunció unas palabras que hubiera escrito con antelación. Simplemente oró y se dirigió a Dios: «Gracias, Padre, porque siempre me escuchas. Gracias por la tierra donde nací. Gracias por mi familia, por mis padres. Gracias, Padre, por traerme a España, a Murcia. Gracias por llamarme a los 21 años hacia ti, por regalarme una comunidad. Gracias por cada hermano». También dio gracias a Dios por permitirle entrar al seminario, por sus formadores, sus compañeros y el obispo. «Gracias, Padre, por esta preciosa Diócesis, y por el día de hoy, mi ordenación», cerró sus palabras. Ahora que ya es sacerdote, iniciará su servicio en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Murcia, donde será vicario parroquial, y comenzará esta nueva etapa con ilusión y entrega. Homilía del obispo de CartagenaGalería de imágenes, fotografías de Verónica Solano