Este portal web únicamente utiliza cookies propias con finalidad técnica, no recaba ni cede datos de carácter personal de los usuarios sin su consentimiento.
Sin embargo, contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas a este portal web que usted podrá decidir si acepta o no cuando acceda a ellos.
El sacerdote y periodista Antonio Gil recuerda la devoción a la Virgen en su sección «Al Trasluz»
Córdoba vive estos días la solemne coronación canónica de la imagen de Nuestra Señora de la Paz, en la Santa Iglesia Catedral. Entre las acciones más queridas y esperadas, dentro de la devoción a la Virgen María, está la coronación de una imagen de la Señora. En palabras del que fuera arzobispo de Sevilla, cardenal Carlos Amigo: “La coronación de una imagen de la Virgen es una sentida resonancia del misterio de la Asunción de María en cuerpo y alma a los cielos”.
Desde antiguo fue piadosa costumbre en la Iglesia la de coronar las imágenes de la Santísima Virgen María. Era una forma de proclamar la realización del reinado de Dios en la mujer humilde del Evangelio, en la Madre, que con tanta fidelidad siguió el camino redentor de su Hijo, a quien el Padre constituiría Señor y Rey del universo.
Tras la coronación, la Virgen de la Paz recorrerá las calles de Córdoba engalanadas por su Hermandad y por los vecinos, con lemas laudatorios, de acera a acera, proclamando que es “orgullo de Córdoba”, mientras María nos ofrece un modo de vida que tiene como fin acercarnos a un humanismo auténtico. Porque, en palabras de Benedicto XVI, “un humanismo sin Dios, es humanismo inhumano”. María evangeliza con su espiritualidad, condensada hermosamente en el Magnificat.
El obispo de Córdoba bendecirá y consagrará el altar del nuevo templo el próximo día 22 de octubre, a las 11:00 horas
En febrero de 2021, el obispo de Córdoba puso la primera piedra de la que sería la futura parroquia de la zona de Turruñuelos: la parroquia “San Juan Pablo II”, ubicada más concretamente en la Huerta de Santa Isabel.
Se trataba de una actuación propia de Vimpyca en el marco de su actividad que no es otra que la promoción de viviendas protegidas y sus equipamientos. De ahí que la parcela en la que comenzó a construirse esta parroquia no sólo contemplara la construcción de unos salones parroquiales, sino también de 22 viviendas.
Tras casi veinte meses en obras, este proyecto de Vimpyca cedido en uso a la diócesis de Córdoba llega a su fin y la parroquia “San Juan Pablo II” se convierte en una realidad para los fieles de la zona de la Huerta de Santa Isabel.
El obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, procederá el próximo día 22 de octubre, a las 11:00 horas, a la bendición y consagración del altar en una celebración en la que tomará posesión como párroco el sacerdote David Aguilera, para quien es un privilegio este encargo de don Demetrio y una gran responsabilidad como es “hacer parroquia en un sitio nuevo bajo la espiritualidad diocesana, en un barrio joven”. “Es un barrio grande, de 20.000 personas que necesitan una parroquia cercana para vivir su fe y estoy seguro que la gente empezará a echar raíces en su parroquia y muy pronto se sentirán totalmente integrados”, asegura David Aguilera a escasos días de que la parroquia abra sus puertas para servir a los fieles.
El colegio salesiano Santísima Trinidad, de Sevilla, fue el sitio de encuentro entre los salesianos cooperadores y los responsables laicales de los centros de la familia salesiana en la Archidiócesis hispalense, que tuvo lugar a finales de septiembre. A la reunión asistieron también representantes de Hogares Don Bosco, asociaciones de antiguos alumnos salesianos y las asociaciones de María Auxiliadora de Sevilla, Utrera, Morón, Alcalá de Guadaira y las Hijas de María Auxiliadora, entre ellos, la coordinadora provincial de los Salesianos Cooperadores, Rocío del Nido y el delegado diocesano de Apostolado Seglar, Enrique Belloso.
Durante el encuentro se compartieron iniciativas y propuestas, también se plantearon futuras líneas de colaboración a nivel laical entre la familia Salesiana en Sevilla y la Delegación diocesana de Apostolado Seglar. En la puesta en común se valoró muy positivamente los trabajos de la Fase Diocesana del Sínodo y del Congreso Nacional de Laicos, también hubo oportunidad para dialogar sobre la identidad, misión y participación del laico en la vida de la Iglesia y de la sociedad. Se puso de relieve la necesidad de crecer en comunión, sumando iniciativas y buscando proyectos abiertos a todos.
La presencia en Sevilla de los hijos de Don Bosco es amplia, llegaron en 1881. La primera casa se abrió en Utrera. Diversos son los grupos de laicos que alrededor del carisma salesiano están muy presentes en Sevilla.
Sobre los salesianos cooperadores
Los Salesianos Cooperadores (SSCC) son corresponsables de la misión salesiana; cristianos empeñados a santificarse viviendo el proyecto apostólico de San Juan Bosco en medio del mundo. Las Asociaciones de antiguos alumnos tienen amplias raíces y están vinculadas con los centros educativos salesianos. Las Asociaciones de María Auxiliadora (ADMA) se dedican a difundir su devoción. También los Hogares Don Bosco, con una especial vinculación con los Salesianos Cooperadores (SS.CC.) dieron vida a este movimiento familiar para favorecer la propia formación matrimonial. Todas ellas, realidades de Iglesia cuentan con muchos miembros en aras de abrir nuevos horizontes a la evangelización y a su dimensión social.
Octubre es mes misionero, porque nos abre la mente y el corazón a la Iglesia universal con el mandato de Jesús: “Id y haced discípulos a todas las gentes, predicando el Evangelio y bautizando en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Yo estaré con vosotros todos los días hasta el final de los tiempos”. El domingo 23 de octubre celebraremos el día mundial de las misiones, Domund 2022. Vayamos preparando nuestro corazón y nuestro bolsillo para ser generosos en esta obra grandiosa de las misiones, que consiste en anunciar a Jesucristo y la consiguiente promoción humana de las personas a las que se llega.
“Seréis mis testigos” es el lema de este año. Testigo es el que ve, experimenta, vive. El anuncio del Evangelio no se realiza por la repetición de algo aprendido, sino por la transmisión de algo recibido, de lo que uno ha visto y oído, de la transmisión de la propia experiencia. Es el Espíritu Santo el que nos llena de su amor, nos unge con su unción, nos hace entender y vivir que somos hijos de Dios por Jesucristo. Y de esa experiencia somos testigos ante los demás. El mundo de hoy prefiere los testigos a los maestros y se escucha a los maestros es porque son testigos, decía Pablo VI. El mundo de hoy está harto de palabras, y por eso necesita el testimonio de la vida entregada.
Es precisamente el testimonio lo que atrae. La evangelización no es un programa de marketing, de propaganda, de publicidad. La evangelización se realiza por atracción, y lo que atrae es la vida vivida, la belleza de una vida salvada por Jesucristo del pecado y de la muerte y trasladada al reino de la luz, de la vida, de la esperanza sin término en el cielo. Y este testimonio no es el de una persona aislada y por su cuenta, sino el testimonio de la Iglesia. A la misión uno es enviado y va en comunión con la comunidad que le envía y en comunión con la comunidad que le recibe.
Uno puede y debe ser misionero en su propia familia, en el ambiente donde vive, en el trabajo o donde se encuentre. Y no porque siempre esté hablando de Dios, sino porque vive de otra manera, y su vida resulta un atractivo para quien la conoce.
Pero Jesucristo habla de que seréis mis testigos hasta los confines de la tierra. Uno llegará hasta donde pueda, pero el horizonte misionero no conoce fronteras, es universal. En su corazón vive el deseo universal de llegar a todos, de que todos conozcan el amor de Dios manifestado en Cristo Jesús con el don de su Espíritu Santo.
Son quinientos mil misioneros y misioneras por todo el mundo, procedentes de todas las latitudes y destinados a todos los lugares de la tierra. También hasta nosotros, porque España es también país de misión y hace años que recibimos misioneros que vienen a evangelizarnos con sus vidas transformadas por el amor de Cristo. Este escuadrón de hombres y mujeres (más mujeres que hombres, porque ellas son más generosas) es el mejor testimonio que tiene la Iglesia ante el mundo.
La inmensa mayoría de ellos han dejado familia, casa, amigos, la propia cultura, etc. y se han entregado a la misión de llevar el Evangelio hasta los confines de la tierra. No lo hacen por dinero, ni por negocio, ni por fama, ni por ningún interés de este mundo. Lo hacen por amor a Dios y a los hombres a los que son enviados. Lo hacen gratis, dando gratis la fe que han recibido gratis. Y no para una temporadita, sino para toda la vida, dando su vida y gastándola para que otros reciban la vida que Jesucristo nos ha merecido en la Cruz y en la Resurrección.
Damos gracias a Dios por nuestros misioneros, pedimos por ellos para que sean sostenidos en su labor evangelizadora, nos sentimos alentados por su testimonio. Y extendemos la mano pidiendo una limosna para las misiones. Seamos generosos.
«La fiesta de hoy nos invita a la certeza de la cercanía y la presencia de la Virgen en nuestras vidas y, por tanto, la firmeza de nuestra fe, reflejada en la figura, siempre viva y cercana, de María». Estas fueron algunas de las palabras de la homilía pronunciada este 12 de octubre por el obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez, en la Misa con motivo de la Fiesta de la Virgen del Pilar. Una homilía que culminó diciendo que, en concreto, cuantos «la invocamos con la secular advocación del Pilar», pedimos a Dios que, por intercesión de la Virgen, nos conceda «fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor» y que, finalmente, podamos «contemplarte eternamente en el cielo».
Autoridades civiles y militares, como la subdelegada del Gobierno en Huelva, Manuela Parralo, el alcalde de Huelva, Gabriel Cruz, y el coronel jefe de la comandancia, Andrés López, asistieron a la celebración cuya homilía el Pastor diocesano empezó recordando que «según una antigua tradición que, luego, desde el siglo IX, se hizo general e insistente, el origen de la fe cristiana en España estuvo relacionado con la presencia maternal de la Virgen María». Desde entonces, la basílica del Pilar de Zaragoza «es centro de irradiación de esperanza para los pueblos no solo de España, sino también de América». Mons. Gómez Sierra también quiso dedicar en este día unas palabras al origen de la devoción del Cuerpo hacia la Virgen del Pilar, que se remonta al año 1864.
Atendiendo a las lecturas proclamadas en la celebración, señaló en relación la primera –«Metieron el arca de Dios y la instalaron en el centro de la tienda«, 1 Crón 15, 3-4.15-16; 16, 1-2- que leída el día del Pilar, «nos recuerda que María es comparada muchas veces al Arca de la Alianza: ella llevó en su seno y dio a luz, para todos nosotros, al Hijo de Dios». En este sentido, «entre nosotros, desde Zaragoza, ella es un Arca preciosa que nos recuerda la presencia de Cristo Salvador en medio de nosotros».
La segunda lectura –«Perseveraban en la oración con María, la madre de Jesús», Hch 1, 12-14- expresa que «María está en medio de la comunidad. Anima con su presencia a los seguidores de su Hijo. Se ha convertido en miembro entrañable de la comunidad y comparte su espera y su oración. Como con nosotros, ahora», subrayó el Obispo.
En relación al Evangelio –«Dichoso el vientre que te llevó», Lc 11, 27-28- el Mons. Santiago Gómez hizo referencia a que «Jesús aprovecha el piropo que una buena mujer pronuncia («dichoso el vientre que te llevó«) para proclamar que más importante incluso que la maternidad o el parentesco biológico es la nueva familia que él quiere reunir: la familia de los creyentes», y señaló que ciertamente, «no está excluyendo a su madre: al contrario, está diciendo que su mayor mérito fue que creyó en la Palabra que Dios le había dirigido a través del ángel», para afirmar más adelante que «en ella, en la Virgen María, Dios nos ha dado un modelo magnífico de fe y una Madre, la Madre de la Iglesia, llena de amor y misericordia».
Tras la Misa, las carpas de la avenida de Andalucía fueron escenario del acto de entrega de condecoraciones y homenaje a los caídos, al que asistió el vicario episcopal para la Administración de los Bienes Diocesanos y Relaciones Institucionales, Jaime J. Cano.
Galería de imágenes que recoge los momentos más destacados de la Eucaristía, Tremolación del Estandarte, canto del Te Deum y la ofrenda floral a los Reyes Católicos que tuvieron lugar en la jornada de ayer, 12 de octubre.
Desde el Secretariado de Medios de Comunicación del Arzobispado de Granada ofrecemos un recorrido en imágenes por los mejores momentos vividos en la jornada de ayer, día 12, en la Capilla Real, que acogió las celebraciones para festejar a la Virgen del Pilar y el Día de la Hispanidad.
La jornada comenzó con la celebración de la Misa presidida por nuestro Arzobispo, Mons. Javier Martínez, y la posterior Tremolación del Estandarte a cargo, en esta ocasión, del alcalde D. Francisco Cuenca. Después del canto unánime del Te Deum el acto culminó con la ofrenda floral por parte de las autoridades civiles y militares en la tumba de los Reyes Católicos.
El obispo de Córdoba bendijo este nuevo lugar el día de la festividad de la Virgen del Pilar
La Delegación diocesana de Migraciones de la diócesis de Córdoba cuenta desde el miércoles, 12 de octubre, día de la Virgen del Pilar, con una nueva sede para atender las necesidades de todos los migrantes y refugiados de la ciudad.
Se trata de un nuevo local ubicado en Pasaje Pantoja, número 3 de Córdoba, bendecido por el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, el día de la Patrona de España.
Ochenta personas acudieron al acto de bendición en el que se montaron pequeños stand y mesas representativas de diez países diferentes como una muestra cultural de las personas a las que atiende la Delegación. Asimismo, la jornada culminó con una convivencia en la que compartieron platos típicos de los países.
En la jornada de ayer, festividad de Nuestra Señora del Pilar, patrona del Cuerpo de la Guardia Civil, en el cuartel situado en la ciudad sede la Diócesis, Jerez de la Frontera, tuvo lugar la celebración de este día tan especial.
Entre las distintas instituciones que participaron, estuvo presente la Diócesis de Asidonia-Jerez, con Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, quien presidió la celebración de la Eucaristía. Asimismo, la Iglesia Asidonense recibió una especial distinción por la estrecha colaboración siempre mantenida con el Cuerpo de la Guardia Civil.
Desde la Diócesis de Asidonia-Jerez, agradecemos enormemente esta inesperada distinción la cual hemos recibido con enorme alegría, afianzando aún más los lazos que nos han unido siempre a ambas instituciones.
La Parroquia Santa María de la Oliva, de Salteras, organiza visitas guiadas al interior del templo y al museo parroquial. El programa incluye recorrido a la esbelta torre del campanario, “conocida como la Giralda del Aljarafe”, desde donde se puede contemplar las vistas panorámicas de la comarca.
El párroco de Santa María de la Oliva, Martín González del Valle, ha informado que las visitas se pueden concertar con la parroquia en cualquier momento del año, excepto días de precepto y el mes de agosto. Las visitas guiadas son posibles gracias a un grupo de voluntarios expertos en historia.
Con la inauguración de la sala Museo- Archivo, en octubre del año pasado, “se busca tener expuesto de forma permanente el tesoro parroquial y, especialmente, el archivo que data de principios del siglo XVI”.
Para formalizar las visitas guiadas debe escribir al correo electrónico visitasalteras@gmail.com. Los grupos de visitantes serán de mínimo cinco personas.