La parroquia de Caniles ha vivido con gran intensidad el inicio de la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza. A las diez la mañana, los niños del colegio Juan XXIII de Caniles, con su profesora de Religión, Inmaculada Caler, y demás profesores que los han acompañado, comenzaban a recibir este día tan especial la ceniza.
Durante la ceremonia, el párroco les explicó a todos los asistentes lo que significa ponerse la ceniza sobre la cabeza y lo que conlleva el camino de conversión. Tras finalizar la ceremonia con los niños del colegio, el párroco se trasladó también a la capilla del Hospital Comarcal de Baza, donde también se impuso la ceniza a algunos enfermos, familiares y personal sanitario . Ya por la tarde a las 17.30 se trasladó a la residencia de mayores que tiene Caniles, llamada La Torre, donde también impuso la ceniza a los residentes y trabajadores de la misma. Pero la celebración más numerosa de fieles fue a las 19.00 h, en la parroquia, donde se quedaba pequeña por la gran afluencia de personas que asistieron a la celebración de la Eucaristía e imposición de la ceniza. Asistieron hermandades, cofradías, grupos parroquiales y feligresía. Durante la homilía, el párroco habló sobre el sentido de conversión que debemos llevar en la Cuaresma de este año 2023, hasta culminar con la Pascua También, se ha pedido por el fin de la guerra y por las víctimas del terremoto de Turquía y Siria; animando a los asistentes a que colaboren, desde Cáritas, para ayudar a los que sufren a causa de estos desastres.
Rafael Tenorio Párroco de Caniles y capellán del Hospital de Baza
El lunes 20 de febrero se celebró, en la parroquia de San Miguel, de Guadix, el quinto Rosario Mundial, en el que se pidió por la inocencia de los niños. Hubo adoración del Santísimo, rezo del Rosario, ofrenda floral y procesión por el interior de la iglesia con las reliquias de los pastorcillos de Fátima, que ocupaban un lugar importante en la celebración. Fue presidida por Manuel Requena, párroco de Villanueva, Dehesas y Alicún.
De una u otra manera, colaboraron en este Rosario la parroquia de Alicún de Ortega, que cedió las reliquias de los santos pastorcillos Francisco y Jacinta; la parroquia del Sagrario, de Guadix, que cedió la imagen de Ntra. Sra. de Fátima; las religiosas de la congregación Hijas de la Sagrada Familia, de dicha parroquia de Guadix; el grupo de oración de Guadix «María Reina de la Paz,» de la Orden Franciscana Secular; y el grupo de niños «Amigos de San Francisco».
Los sacerdotes, religiosos y diáconos de la diócesis de Málaga están convocados a un día de retiro de Cuaresma organizado por la Delegación para el Clero. Tendrá lugar el jueves 9 de marzo.
Están convocados, a las 10.30 horas, en la Capilla del Buen Pastor del Seminario Diocesano, el jueves 9 de marzo, para comenzar con el rezo de la Hora Intermedia y, a continuación, el sacerdote Alejandro Escobar Morcillo, párroco de Santa María de la Victoria y La Merced, en Málaga, dirigirá la meditación.
Tras un tiempo de oración personal, el retiro concluirá con la Oración por las Vocaciones, en línea con la Campaña del Seminario.
Quienes deseen quedarse a almorzar en la Casa Diocesana, «un buen momento de fortalecer la fraternidad y compartir nuestras vivencias e inquietudes», afirma el delegado para el Clero, Francisco González, debe avisar con antelación al arcipreste o en el Obispado (952224386).
El delegado para el Clero recuerda, en la carta de convocatoria, unas palabras del mensaje del papa Francisco para la Cuaresma: «en este tiempo litúrgico, el Señor nos toma consigo y nos lleva a un lugar apartado. Aun cuando nuestros compromisos diarios nos obliguen a permanecer allí donde nos encontramos habitualmente, viviendo una cotidianidad a menudo repetitiva y a veces aburrida, en Cuaresma se nos invita a “subir a un monte elevado” junto con Jesús, para vivir con el Pueblo santo de Dios una experiencia particular de ascesis».
El martes, 28 de febrero, a las 19.00 horas, comienza el triduo en honor de Jesús de Medinaceli en la parroquia de Santiago de la capital. Celebración que tendrá lugar, a la misma hora, los días 1 y 2 de marzo.
Además, este martes 28, a las 20.30 horas, tiene lugar una vigilia de oración y el jueves día 2, un vía crucis claustral con la imagen del Cristo a las 20.15 horas. El día de su festividad, el viernes 3 de marzo, la iglesia permanecerá abierta desde las 8.00 hasta las 23.00 horas, para que los fieles puedan cumplir con la tradición de depositar tres monedas a sus pies.
La imagen del Cristo de Medinaceli volvió la parroquia el pasado viernes, 24 de febrero, para comenzar los cultos en honor, cuando se acerca el primer viernes de marzo. Fecha en la que miles de malagueños se acercan a venerar la imagen.
El día que llegó a la parroquia fue expuesta a veneración de los fieles tras un proceso de restauración, que ha durado cuatro meses y se ha llevado a cabo en el taller de Santa Conserva, en Antequera.
Como explica el párroco de Santiago, Miguel Ángel Gamero, «estamos muy contentos con la restauración porque la pieza estaba en unas condiciones muy deficitarias a nivel estructural. Se le ha eliminado un armazón que no era propio de la obra para sacar a la luz el cuerpo de la pieza original y se ha restaurado la policromía. En defectiva, ha sido una restauración integral. Sabemos por unos periódicos que había en el interior, concretamente de «El Ideal», que tras la Guerra Civil la obra fue llevada a Granada. Allí se le añadió un armazón de telas encoladas y maderas, pero al realizar realizarle un proceso de radiografías, descubrimos que bajo el armazón estaba el cuerpo original de la imagen, por lo que se ha procedido a eliminar el armazón y fortalecer y restaurar la imagen».
La obra de autor desconocido, del siglo XVIII, «proviene de Antequera, donde era el titular, entre otros, de una cofradía de dicha localidad y a la parroquia de Santiago llegó tras los acontecimientos del 1936 y permanece aquí hasta nuestros días».
Una imagen con mucha devoción, que como afirma el párroco, «los feligreses echaban de menos la talla y no paraban de preguntar dónde está y cuándo vuelve la imagen. Pero era una intervención necesaria para la conservación de la obra» concluye Gamero, el también delegado de Patrimonio de la Diócesis de Málaga.
Una tradición que se remonta al siglo XVII, cuando una talla del Señor de Medinaceli, que se veneraba en una de las colonias españolas del norte de África, fue apresada. A cambio de la talla, se debería pagar su peso en monedas, y puestas ambas en una balanza, ésta se equilibró en las treinta unidades. Por este motivo, los penitentes echan el diezmo -la décima parte- para que se concedan sus plegarias.
Tras el proceso de restauración de la talla, que ha durado cuatro meses, la imagen del Cristo de Medinaceli estará este viernes, 24 de febrero, expuesta a veneración de los fieles.
Este viernes, a las 19.00 horas, tendrá lugar la solemne Eucaristía en la parroquia de Santiago de Málaga, con motivo de su restauración, que se ha llevado a cabo en el taller de Santa Conserva, en Antequera.
La talla ha vuelto, a la parroquia de Santiago de la capital, para comenzar los cultos en honor de Jesús de Medinaceli, cuando se acerca el primer viernes de marzo. Fecha en la que miles de malagueños se acercan a venerar la imagen.
El triduo en su honor tendrá lugar el 28 de febrero,1 y 2 de marzo a las 19.00 horas. El mismo martes 28, a las 20.30 horas, habrá una vigilia de oración y el jueves día 2, un vía crucis claustral con la imagen del Cristo a las 20.15 horas. El día de su festividad, el viernes 3 de marzo, la iglesia permanecerá abierta desde las 8.00 hasta las 23.00 horas, para que los fieles puedan cumplir con la tradición de depositar tres monedas a sus pies.
Como explica el párroco de Santiago, Miguel Ángel Gamero, «estamos muy contentos con la restauración porque la pieza estaba en unas condiciones muy deficitarias a nivel estructural. Se le ha eliminado un armazón que no era propio de la obra para sacar a la luz el cuerpo de la pieza original y se ha restaurado la policromía. En defectiva, ha sido una restauración integral. Sabemos por unos periódicos que había en el interior, concretamente de «El Ideal», que tras la Guerra Civil la obra fue llevada a Granada. Allí se le añadió un armazón de telas encoladas y maderas, pero al realizar realizarle un proceso de radiografías, descubrimos que bajo el armazón estaba el cuerpo original de la imagen, por lo que se ha procedido a eliminar el armazón y fortalecer y restaurar la imagen».
La obra de autor desconocido, del siglo XVIII, «proviene de Antequera, donde era el titular, entre otros, de una cofradía de dicha localidad y a la parroquia de Santiago llegó tras los acontecimientos del 1936 y permanece aquí hasta nuestros días».
Una imagen con mucha devoción, que como afirma el párroco, «los feligreses echaban de menos la talla y no paraban de preguntar dónde está y cuándo vuelve la imagen. Pero era una intervención necesaria para la conservación de la obra» concluye Gamero, el también delegado de Patrimonio de la Diócesis de Málaga.
Una tradición que se remonta al siglo XVII, cuando una talla del Señor de Medinaceli, que se veneraba en una de las colonias españolas del norte de África, fue apresada. A cambio de la talla, se debería pagar su peso en monedas, y puestas ambas en una balanza, ésta se equilibró en las treinta unidades. Por este motivo, los penitentes echan el diezmo -la décima parte- para que se concedan sus plegarias.
Tras el proceso de restauración de la talla, que ha durado cuatro meses, la imagen del Cristo de Medinaceli estará este viernes, 24 de febrero, expuesta a veneración de los fieles.
Este viernes, a las 19.00 horas, tendrá lugar la solemne Eucaristía en la parroquia de Santiago de Málaga, con motivo de su restauración, que se ha llevado a cabo en el taller de Santa Conserva, en Antequera.
La talla ha vuelto, a la parroquia de Santiago de la capital, para comenzar los cultos en honor de Jesús de Medinaceli, cuando se acerca el primer viernes de marzo. Fecha en la que miles de malagueños se acercan a venerar la imagen.
El triduo en su honor tendrá lugar el 28 de febrero,1 y 2 de marzo a las 19.00 horas. El mismo martes 28, a las 20.30 horas, habrá una vigilia de oración y el jueves día 2, un vía crucis claustral con la imagen del Cristo a las 20.15 horas. El día de su festividad, el viernes 3 de marzo, la iglesia permanecerá abierta desde las 8.00 hasta las 23.00 horas, para que los fieles puedan cumplir con la tradición de depositar tres monedas a sus pies.
Como explica el párroco de Santiago, Miguel Ángel Gamero, «estamos muy contentos con la restauración porque la pieza estaba en unas condiciones muy deficitarias a nivel estructural. Se le ha eliminado un armazón que no era propio de la obra para sacar a la luz el cuerpo de la pieza original y se ha restaurado la policromía. En defectiva, ha sido una restauración integral. Sabemos por unos periódicos que había en el interior, concretamente de «El Ideal», que tras la Guerra Civil la obra fue llevada a Granada. Allí se le añadió un armazón de telas encoladas y maderas, pero al realizar realizarle un proceso de radiografías, descubrimos que bajo el armazón estaba el cuerpo original de la imagen, por lo que se ha procedido a eliminar el armazón y fortalecer y restaurar la imagen».
La obra de autor desconocido, del siglo XVIII, «proviene de Antequera, donde era el titular, entre otros, de una cofradía de dicha localidad y a la parroquia de Santiago llegó tras los acontecimientos del 1936 y permanece aquí hasta nuestros días».
Una imagen con mucha devoción, que como afirma el párroco, «los feligreses echaban de menos la talla y no paraban de preguntar dónde está y cuándo vuelve la imagen. Pero era una intervención necesaria para la conservación de la obra» concluye Gamero, el también delegado de Patrimonio de la Diócesis de Málaga.
Una tradición que se remonta al siglo XVII, cuando una talla del Señor de Medinaceli, que se veneraba en una de las colonias españolas del norte de África, fue apresada. A cambio de la talla, se debería pagar su peso en monedas, y puestas ambas en una balanza, ésta se equilibró en las treinta unidades. Por este motivo, los penitentes echan el diezmo -la décima parte- para que se concedan sus plegarias.
Francisco José Ruiz Pérez sj fue el encargado de dirigir los Ejercicios Espirituales del clero malagueño llevados a cabo del 22 al 27 de enero de 2023 en Casa Diocesana. En esta noticia se ofrecen los audios de las distintas ponencias.
Francisco José Ruiz Pérez sj ha desempeñado funciones de Gobierno en la Compañía de Jesús en España en los últimos años. En 2004 fue nombrado Provincial de la Provincia Bética (Andalucía y Canarias) por el P. Peter-Hans Kolvenbach S.J. y, como tal asistió a la Congregación General 35 de la Compañía de Jesús (Roma, 2008). Fue nombrado Provincial de España por el P. Adolfo Nicolás S.J. el 22 de septiembre de 2010, cargo que mantuvo hasta 2017. Realizó una importante labor gestando la integración de las provincias jesuitas, asumiendo la transferencia de competencias que fueron pasando a su cargo a lo largo de esos años. Actualmente es decano de Teología de la Universidad de Deusto.
El Obispo de Málaga, Mons. Catalá, reflexionó sobre el sentido de la Cuaresma en la homilía pronunciada en la Catedral durante la Eucaristía que tuvo lugar este Miércoles de Ceniza. En su alocución, afirmó que el Señor «nos invita a vivir una Cuaresma de caridad, para cuidar a quienes sufren, están abandonados, angustiados, exiliados, menospreciados. Nuestra caridad puede renovar la fe y la confianza del otro y hacer que vuelva a sentirse amado por Dios como un hijo».
«La Cuaresma –continuó el prelado– es un camino de oración, de conversión, de penitencia y una llamada a compartir nuestros bienes con los más necesitados. La fe en Cristo nos da esperanza y nos anima a vivir su amor, compartiéndolo con los demás».
El Sr. Obispo reflexiono sobre el sentido de la imposición de la ceniza, un rito litúrico «por el que reconocemos nuestra fragilidad y nuestra condición de pecadores. Todos necesitamos ser curados y redimidos por la misericordia de Dios; nadie está exento de pecado. Todos somos frágiles y todos necesitamos el amor y el perdón de Dios».
Asimismo, afirmó que «lejos de ser un gesto puramente exterior, la recepción de la ceniza en nuestras cabezas es signo de la actitud de un corazón penitente, llamado a recorrer el itinerario cuaresmal como camino de conversión, de renovación y de acercamiento a Dios, que nos llama como el Padre misericordioso que espera con amor a su hijo perdido, que se alejó de casa».
Los sacerdotes, religiosos y diáconos de la diócesis de Málaga están convocados a un día de retiro de Cuaresma organizado por la Delegación para el Clero. Tendrá lugar el jueves 9 de marzo.
Están convocados, a las 10.30 horas, en la Capilla del Buen Pastor del Seminario Diocesano, el jueves 9 de marzo, para comenzar con el rezo de la Hora Intermedia y, a continuación, el sacerdote Alejandro Escobar Morcillo, párroco de Santa María de la Victoria y La Merced, en Málaga, dirigirá la meditación.
Tras un tiempo de oración personal, el retiro concluirá con la Oración por las Vocaciones, en línea con la Campaña del Seminario.
Quienes deseen quedarse a almorzar en la Casa Diocesana, «un buen momento de fortalecer la fraternidad y compartir nuestras vivencias e inquietudes», afirma el delegado para el Clero, Francisco González, debe avisar con antelación al arcipreste o en el Obispado (952224386).
El delegado para el Clero recuerda, en la carta de convocatoriaEn su mensaje para la Cuaresma de este año el papa Francisco nos recuerda que, “en este tiempo litúrgico el Señor nos toma consigo y nos lleva a un lugar apartado. Aun cuando nuestros compromisos diarios nos obliguen a permanecer allí donde nos encontramos habitualmente, viviendo una cotidianidad a menudo repetitiva y a veces aburrida, en Cuaresma se nos invita a “subir a un monte elevado” junto con Jesús, para vivir con el Pueblo santo de Dios una experiencia particular de ascesis.”
Arranca, como cada año, la Cuaresma en este Miércoles de Ceniza en el que cientos de jiennenses han querido participar en la imposición de las cenizas, en la solemne Eucaristía que ha presidido el Obispo de Jaén, Monseñor Chico Martínez, en la Catedral.
Pocos minutos después de las 17:30 horas salía de su Templo, el de Belén y San Roque, la imagen elegida este año por la Agrupación de Cofradías para acompañar al Vía Crucis posterior a la celebración eucarística, la de Nuestro Padre Jesús de la Salud, de la Cofradía de la Borriquita. Poco antes de las 8 llegaba al Templo de Vandelvira para ser colocado en el presbiterio.
El Obispo de Jaén, acompañado de miembros del Cabildo y del Provicario General, el Vicario de la zona de Jaén y Mágina, a la sazón, Consiliario de la Agrupación de Cofradías de Jaén, han sido los encargados de concelebrar la Santa Misa, en este Miércoles de Ceniza alejado de cualquier medida de contención frente a la COVID.
Numerosas autoridades, civiles y militares han querido acudir a la imposición de la ceniza como recuerdo y llamada a la conversión, que se nos pide a los cristianos en este tiempo de preparación a la Pascua. También, han sido muchos los fieles, los cofrades y los representantes de cofradías y hermandades quienes han querido dar comienzo a este tiempo litúrgico marcado por la limosna, el ayuno y la oración, recibiendo las cenizas de manos del Obispo de Jaén.
Las lecturas han estado participadas por cofrades y el acompañamiento musical ha estado a cargo del coro de San Ildefonso bajo la dirección del canónigo D. Alfonso Medina.
Homilía
En su predicación, el Obispo Don Sebastián ha comenzado recordando el significado auténtico de la Cuaresma: “La Cuaresma es un tiempo totalmente presidido y marcado por el recuerdo de Dios. Un un tiempo santo, que desde el ámbito interior, pero también unidos a la comunidad eclesial nos lleva a contemplar el rostro de Dios, que se desvela plenamente en Cristo entregado, crucificado, muerto y resucitado; es una preparación seria que nos conduce hasta la Pascua del Señor, para, avivando nuestra fe y acogiendo la Gracia derramada en la entrega redentora de Cristo, renacidos a la Nueva Vida, nos constituye en “testigos fuertes y valientes” del Amor de Dios entregado a los hombres, en signos eficaces de luz y esperanza para nuestra sociedad, oscurecida y ensombrecida por tantas situaciones que estamos viviendo (guerra, terremotos…) y realidades que se están dando”.
Después, el Prelado jiennense ha señalado que “Como la Cuaresma, nuestra vida tiene un tiempo definido, un inicio y un final. Ahora nos vemos como personas importantes, necesarias en nuestra familia, en nuestro ámbito social y laboral. No podemos imaginarnos el mundo sin nosotros. Pero otros pasaron y ya no están. Vendrán otros y nosotros no estaremos ya en este mundo. El signo de la ceniza nos recuerda esta verdad: ‘polvo eres y en polvo te convertirás’”.
De igual manera ha querido subrayar este tiempo litúrgico como “un tiempo de lucha y de penitencia, de pedir perdón y liberarnos de nuestros pecados. La liturgia de este tiempo, los actos de piedad, la oración, la limosna, el ayuno… nos ayudarán para este encuentro”.
Después de su predicación, el Obispo ha procedido a la bendición de las cenizas, que después ha recibido de mano de sus hermanos sacerdotes y que de igual manera él ha impuesto en las frentes de los sacerdotes, seminaristas y pueblo fiel, recordando la llamada a la conversión y la oportunidad de cambio en estos cuarenta días: “Conviértete y cree en el Evangelio”.
La celebración ha culminado con la Comunión y con el recuerdo del Obispo del encuentro personal con el Señor en estos días que nos llevarán a la renovación de los misterios centrales de la vida cristiana: la pasión, muerte y resurrección de Cristo, nuestro Señor.
Al concluir la Santa Misa ha dado comienzo el piadoso del Vía Crucis. El Obispo ha querido tener presentes, de una manera especial, a los jóvenes en este año que la Iglesia diocesana dedica a ellos. No en vano, han sido el grupo joven de la Cofradía de la Borriquita los encargados de portar al Nuestro Padre de la Salud en sus primeras estaciones.
Bella imagen de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén por las naves de la Catedral, la segunda en pocos meses, ya que el pasado septiembre celebraba su aniversario en el Templo de Vandelvira con una celebración magna.