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Un Rosario muy especial en San Miguel, de Guadix

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Un Rosario muy especial en San Miguel, de Guadix

El lunes 20 de febrero se celebró, en la parroquia de San Miguel, de Guadix, el quinto Rosario Mundial, en el que se pidió por la inocencia de los niños. Hubo adoración del Santísimo, rezo del Rosario, ofrenda floral y procesión por el interior de la iglesia con las reliquias de los pastorcillos de Fátima, que ocupaban un lugar importante en la celebración. Fue presidida por Manuel Requena, párroco de Villanueva, Dehesas y Alicún.

De una u otra manera, colaboraron en este Rosario la parroquia de Alicún de Ortega, que cedió las reliquias de los santos pastorcillos Francisco y Jacinta; la parroquia del Sagrario, de Guadix, que cedió la imagen de Ntra. Sra. de Fátima; las religiosas de la congregación Hijas de la Sagrada Familia, de dicha parroquia de Guadix; el grupo de oración de Guadix «María Reina de la Paz,» de la Orden Franciscana Secular; y el grupo de niños «Amigos de San Francisco».

Manuel López
Orden Franciscana Seglar de Guadix

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9 MARZO. El clero celebra su retiro cuaresmal

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Los sacerdotes, religiosos y diáconos de la diócesis de Málaga están convocados a un día de retiro de Cuaresma organizado por la Delegación para el Clero. Tendrá lugar el jueves 9 de marzo.

Están convocados, a las 10.30 horas, en la Capilla del Buen Pastor del Seminario Diocesano, el jueves 9 de marzo, para comenzar con el rezo de la Hora Intermedia y, a continuación, el sacerdote Alejandro Escobar Morcillo, párroco de Santa María de la Victoria y La Merced, en Málaga, dirigirá la meditación. 

Tras un tiempo de oración personal, el retiro concluirá con la Oración por las Vocaciones, en línea con la Campaña del Seminario.

Quienes deseen quedarse a almorzar en la Casa Diocesana, «un buen momento de fortalecer la fraternidad y compartir nuestras vivencias e inquietudes», afirma el delegado para el Clero, Francisco González, debe avisar con antelación al arcipreste o en el Obispado (952224386).

El delegado para el Clero recuerda, en la carta de convocatoria, unas palabras del mensaje del papa Francisco para la Cuaresma: «en este tiempo litúrgico, el Señor nos toma consigo y nos lleva a un lugar apartado. Aun cuando nuestros compromisos diarios nos obliguen a permanecer allí donde nos encontramos habitualmente, viviendo una cotidianidad a menudo repetitiva y a veces aburrida, en Cuaresma se nos invita a “subir a un monte elevado” junto con Jesús, para vivir con el Pueblo santo de Dios una experiencia particular de ascesis».

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Comienzan los cultos en honor del Cristo de Medinaceli

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El martes, 28 de febrero, a las 19.00 horas, comienza el triduo en honor de Jesús de Medinaceli en la parroquia de Santiago de la capital. Celebración que tendrá lugar, a la misma hora, los días 1 y 2 de marzo.

Además, este martes 28, a las 20.30 horas, tiene lugar una vigilia de oración y el jueves día 2, un vía crucis claustral con la imagen del Cristo a las 20.15 horas. El día de su festividad, el viernes 3 de marzo, la iglesia permanecerá abierta desde las 8.00 hasta las 23.00 horas, para que los fieles puedan cumplir con la tradición de depositar tres monedas a sus pies.

La imagen del Cristo de Medinaceli volvió la parroquia el pasado viernes, 24 de febrero, para comenzar los cultos en honor, cuando se acerca el primer viernes de marzo. Fecha en la que miles de malagueños se acercan a venerar la imagen.

El día que llegó a la parroquia fue expuesta a veneración de los fieles tras un proceso de restauración, que ha durado cuatro meses y se ha llevado a cabo en el taller de Santa Conserva, en Antequera.

Como explica el párroco de Santiago, Miguel Ángel Gamero, «estamos muy contentos con la restauración porque la pieza estaba en unas condiciones muy deficitarias a nivel estructural. Se le ha eliminado un armazón que no era propio de la obra para sacar a la luz el cuerpo de la pieza original y se ha restaurado la policromía. En defectiva, ha sido una restauración integral. Sabemos por unos periódicos que había en el interior, concretamente de «El Ideal», que tras la Guerra Civil la obra fue llevada a Granada. Allí se le añadió un armazón de telas encoladas y maderas, pero al realizar realizarle un proceso de radiografías, descubrimos que bajo el armazón estaba el cuerpo original de la imagen, por lo que se ha procedido a eliminar el armazón y fortalecer y restaurar la imagen».

La obra de autor desconocido, del siglo XVIII, «proviene de Antequera, donde era el titular, entre otros, de una cofradía de dicha localidad y a la parroquia de Santiago llegó tras los acontecimientos del 1936 y permanece aquí hasta nuestros días».  

Una imagen con mucha devoción, que como afirma el párroco, «los feligreses echaban de menos la talla y no paraban de preguntar dónde está y cuándo vuelve la imagen. Pero era una intervención necesaria para la conservación de la obra» concluye Gamero, el también delegado de Patrimonio de la Diócesis de Málaga. 

Una tradición que se remonta al siglo XVII, cuando una talla del Señor de Medinaceli, que se veneraba en una de las colonias españolas del norte de África, fue apresada. A cambio de la talla, se debería pagar su peso en monedas, y puestas ambas en una balanza, ésta se equilibró en las treinta unidades. Por este motivo, los penitentes echan el diezmo -la décima parte- para que se concedan sus plegarias.

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El Cristo de Medinaceli regresa a la parroquia de Santiago de Málaga

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Tras el proceso de restauración de la talla, que ha durado cuatro meses, la imagen del Cristo de Medinaceli estará este viernes, 24 de febrero, expuesta a veneración de los fieles.

Este viernes, a las 19.00 horas, tendrá lugar la solemne Eucaristía en la parroquia de Santiago de Málaga, con motivo de su restauración, que se ha llevado a cabo en el taller de Santa Conserva, en Antequera.

La talla ha vuelto, a la parroquia de Santiago de la capital, para comenzar los cultos en honor de Jesús de Medinaceli, cuando se acerca el primer viernes de marzo. Fecha en la que miles de malagueños se acercan a venerar la imagen.

El triduo en su honor tendrá lugar el 28 de febrero,1 y 2 de marzo a las 19.00 horas. El mismo martes 28, a las 20.30 horas, habrá una vigilia de oración y el jueves día 2, un vía crucis claustral con la imagen del Cristo a las 20.15 horas. El día de su festividad, el viernes 3 de marzo, la iglesia permanecerá abierta desde las 8.00 hasta las 23.00 horas, para que los fieles puedan cumplir con la tradición de depositar tres monedas a sus pies.

Como explica el párroco de Santiago, Miguel Ángel Gamero, «estamos muy contentos con la restauración porque la pieza estaba en unas condiciones muy deficitarias a nivel estructural. Se le ha eliminado un armazón que no era propio de la obra para sacar a la luz el cuerpo de la pieza original y se ha restaurado la policromía. En defectiva, ha sido una restauración integral. Sabemos por unos periódicos que había en el interior, concretamente de «El Ideal», que tras la Guerra Civil la obra fue llevada a Granada. Allí se le añadió un armazón de telas encoladas y maderas, pero al realizar realizarle un proceso de radiografías, descubrimos que bajo el armazón estaba el cuerpo original de la imagen, por lo que se ha procedido a eliminar el armazón y fortalecer y restaurar la imagen».

La obra de autor desconocido, del siglo XVIII, «proviene de Antequera, donde era el titular, entre otros, de una cofradía de dicha localidad y a la parroquia de Santiago llegó tras los acontecimientos del 1936 y permanece aquí hasta nuestros días».  

Una imagen con mucha devoción, que como afirma el párroco, «los feligreses echaban de menos la talla y no paraban de preguntar dónde está y cuándo vuelve la imagen. Pero era una intervención necesaria para la conservación de la obra» concluye Gamero, el también delegado de Patrimonio de la Diócesis de Málaga. 

Una tradición que se remonta al siglo XVII, cuando una talla del Señor de Medinaceli, que se veneraba en una de las colonias españolas del norte de África, fue apresada. A cambio de la talla, se debería pagar su peso en monedas, y puestas ambas en una balanza, ésta se equilibró en las treinta unidades. Por este motivo, los penitentes echan el diezmo -la décima parte- para que se concedan sus plegarias.

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La imagen del Cristo de Medinaceli regresa a la parroquia de Santiago

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Tras el proceso de restauración de la talla, que ha durado cuatro meses, la imagen del Cristo de Medinaceli estará este viernes, 24 de febrero, expuesta a veneración de los fieles.

Este viernes, a las 19.00 horas, tendrá lugar la solemne Eucaristía en la parroquia de Santiago de Málaga, con motivo de su restauración, que se ha llevado a cabo en el taller de Santa Conserva, en Antequera.

La talla ha vuelto, a la parroquia de Santiago de la capital, para comenzar los cultos en honor de Jesús de Medinaceli, cuando se acerca el primer viernes de marzo. Fecha en la que miles de malagueños se acercan a venerar la imagen.

El triduo en su honor tendrá lugar el 28 de febrero,1 y 2 de marzo a las 19.00 horas. El mismo martes 28, a las 20.30 horas, habrá una vigilia de oración y el jueves día 2, un vía crucis claustral con la imagen del Cristo a las 20.15 horas. El día de su festividad, el viernes 3 de marzo, la iglesia permanecerá abierta desde las 8.00 hasta las 23.00 horas, para que los fieles puedan cumplir con la tradición de depositar tres monedas a sus pies.

Como explica el párroco de Santiago, Miguel Ángel Gamero, «estamos muy contentos con la restauración porque la pieza estaba en unas condiciones muy deficitarias a nivel estructural. Se le ha eliminado un armazón que no era propio de la obra para sacar a la luz el cuerpo de la pieza original y se ha restaurado la policromía. En defectiva, ha sido una restauración integral. Sabemos por unos periódicos que había en el interior, concretamente de «El Ideal», que tras la Guerra Civil la obra fue llevada a Granada. Allí se le añadió un armazón de telas encoladas y maderas, pero al realizar realizarle un proceso de radiografías, descubrimos que bajo el armazón estaba el cuerpo original de la imagen, por lo que se ha procedido a eliminar el armazón y fortalecer y restaurar la imagen».

La obra de autor desconocido, del siglo XVIII, «proviene de Antequera, donde era el titular, entre otros, de una cofradía de dicha localidad y a la parroquia de Santiago llegó tras los acontecimientos del 1936 y permanece aquí hasta nuestros días».  

Una imagen con mucha devoción, que como afirma el párroco, «los feligreses echaban de menos la talla y no paraban de preguntar dónde está y cuándo vuelve la imagen. Pero era una intervención necesaria para la conservación de la obra» concluye Gamero, el también delegado de Patrimonio de la Diócesis de Málaga. 

Una tradición que se remonta al siglo XVII, cuando una talla del Señor de Medinaceli, que se veneraba en una de las colonias españolas del norte de África, fue apresada. A cambio de la talla, se debería pagar su peso en monedas, y puestas ambas en una balanza, ésta se equilibró en las treinta unidades. Por este motivo, los penitentes echan el diezmo -la décima parte- para que se concedan sus plegarias.

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Charlas en audio de los Ejercicios Espirituales del clero

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Francisco José Ruiz Pérez sj fue el encargado de dirigir los Ejercicios Espirituales del clero malagueño llevados a cabo del 22 al 27 de enero de 2023 en Casa Diocesana. En esta noticia se ofrecen los audios de las distintas ponencias.

Francisco José Ruiz Pérez sj ha desempeñado funciones de Gobierno en la Compañía de Jesús en España en los últimos años. En 2004 fue nombrado Provincial de la Provincia Bética (Andalucía y Canarias) por el P. Peter-Hans Kolvenbach S.J. y, como tal asistió a la Congregación General 35 de la Compañía de Jesús (Roma, 2008). Fue nombrado Provincial de España por el P. Adolfo Nicolás S.J. el 22 de septiembre de 2010, cargo que mantuvo hasta 2017. Realizó una importante labor gestando la integración de las provincias jesuitas,  asumiendo la transferencia de competencias que fueron pasando a su cargo a lo largo de esos años. Actualmente es decano de Teología de la Universidad de Deusto.

01. Introducción y anticipación de Dios
02. La fractura de la historia 1
03. La fractura de la historia 2
04. Convocados
05. Convocados
06. El incio de la esperanza
07. Contemplación de la gracia
08. El conflicto del Reino
09. Resiliencia cristiana
10. La Resurrección
11. Este mundo es posible

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«El Señor nos invita a una Cuaresma de caridad para cuidar a quienes sufren»

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El Obispo de Málaga, Mons. Catalá, reflexionó sobre el sentido de la Cuaresma en la homilía pronunciada en la Catedral durante la Eucaristía que tuvo lugar este Miércoles de Ceniza. En su alocución, afirmó que el Señor «nos invita a vivir una Cuaresma de caridad, para cuidar a quienes sufren, están abandonados, angustiados, exiliados, menospreciados. Nuestra caridad puede renovar la fe y la confianza del otro y hacer que vuelva a sentirse amado por Dios como un hijo».

«La Cuaresma –continuó el prelado– es un camino de oración, de conversión, de penitencia y una llamada a compartir nuestros bienes con los más necesitados. La fe en Cristo nos da esperanza y nos anima a vivir su amor, compartiéndolo con los demás».

El Sr. Obispo reflexiono sobre el sentido de la imposición de la ceniza, un rito litúrico «por el que reconocemos nuestra fragilidad y nuestra condición de pecadores. Todos necesitamos ser curados y redimidos por la misericordia de Dios; nadie está exento de pecado. Todos somos frágiles y todos necesitamos el amor y el perdón de Dios». 

Asimismo, afirmó que «lejos de ser un gesto puramente exterior, la recepción de la ceniza en nuestras cabezas es signo de la actitud de un corazón penitente, llamado a recorrer el itinerario cuaresmal como camino de conversión, de renovación y de acercamiento a Dios, que nos llama como el Padre misericordioso que espera con amor a su hijo perdido, que se alejó de casa».

Lee aquí la homilía íntegra del Obispo.

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El clero celebra su retiro cuaresmal

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Los sacerdotes, religiosos y diáconos de la diócesis de Málaga están convocados a un día de retiro de Cuaresma organizado por la Delegación para el Clero. Tendrá lugar el jueves 9 de marzo.

Están convocados, a las 10.30 horas, en la Capilla del Buen Pastor del Seminario Diocesano, el jueves 9 de marzo, para comenzar con el rezo de la Hora Intermedia y, a continuación, el sacerdote Alejandro Escobar Morcillo, párroco de Santa María de la Victoria y La Merced, en Málaga, dirigirá la meditación. 

Tras un tiempo de oración personal, el retiro concluirá con la Oración por las Vocaciones, en línea con la Campaña del Seminario.

Quienes deseen quedarse a almorzar en la Casa Diocesana, «un buen momento de fortalecer la fraternidad y compartir nuestras vivencias e inquietudes», afirma el delegado para el Clero, Francisco González, debe avisar con antelación al arcipreste o en el Obispado (952224386).

El delegado para el Clero recuerda, en la carta de convocatoriaEn su mensaje para la Cuaresma de este año el papa Francisco nos recuerda que, “en este tiempo litúrgico el Señor nos toma consigo y nos lleva a un lugar apartado. Aun cuando nuestros compromisos diarios nos obliguen a permanecer allí donde nos encontramos habitualmente, viviendo una cotidianidad a menudo repetitiva y a veces aburrida, en Cuaresma se nos invita a “subir a un monte elevado” junto con Jesús, para vivir con el Pueblo santo de Dios una experiencia particular de ascesis.”

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“Déjate encontrar por el Señor”, el Obispo anima a vivir a Cuaresma desde el encuentro personal con Cristo

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Arranca, como cada año, la Cuaresma en este Miércoles de Ceniza en el que cientos de jiennenses han querido participar en la imposición de las cenizas, en la solemne Eucaristía que ha presidido el Obispo de Jaén, Monseñor Chico Martínez, en la Catedral.

Pocos minutos después de las 17:30 horas salía de su Templo, el de Belén y San Roque, la imagen elegida este año por la Agrupación de Cofradías para acompañar al Vía Crucis posterior a la celebración eucarística, la de Nuestro Padre Jesús de la Salud, de la Cofradía de la Borriquita. Poco antes de  las 8 llegaba al Templo de Vandelvira para ser colocado en el presbiterio.

El Obispo de Jaén, acompañado de miembros del Cabildo y del Provicario General, el Vicario de la zona de Jaén y Mágina, a la sazón, Consiliario de la Agrupación de Cofradías de Jaén,  han sido los encargados de concelebrar la Santa Misa, en este Miércoles de Ceniza alejado de cualquier medida de contención frente a la COVID.

Numerosas autoridades, civiles y militares han querido acudir a la imposición de la ceniza como recuerdo y llamada a la conversión, que se nos pide a los cristianos en este tiempo de preparación a la Pascua. También, han sido muchos los fieles, los cofrades y los representantes de cofradías y hermandades quienes han querido dar comienzo a este tiempo litúrgico marcado por la limosna, el ayuno y la oración, recibiendo las cenizas de manos del Obispo de Jaén.

Las lecturas han estado participadas por cofrades y el acompañamiento musical ha estado a cargo del coro de San Ildefonso bajo la dirección del canónigo D. Alfonso Medina.

Homilía

En su predicación, el Obispo Don Sebastián ha comenzado recordando el significado auténtico de la Cuaresma: “La Cuaresma es un tiempo totalmente presidido y marcado por el recuerdo de Dios. Un un tiempo santo, que desde el ámbito interior, pero también unidos a la comunidad eclesial nos lleva a contemplar el rostro de Dios, que se desvela plenamente en Cristo entregado, crucificado, muerto y resucitado; es una preparación seria que nos conduce hasta la Pascua del Señor, para, avivando nuestra fe y acogiendo la Gracia derramada en la entrega redentora de Cristo, renacidos a la Nueva Vida, nos constituye en “testigos fuertes y valientes” del Amor de Dios entregado a los hombres, en signos eficaces de luz y esperanza para nuestra sociedad, oscurecida y ensombrecida por tantas situaciones que estamos viviendo  (guerra, terremotos…) y realidades que se están dando”.

Después, el Prelado jiennense ha señalado que “Como la Cuaresma, nuestra vida tiene un tiempo definido, un inicio y un final. Ahora nos vemos como personas importantes, necesarias en nuestra familia, en nuestro ámbito social y laboral. No podemos imaginarnos el mundo sin nosotros. Pero otros pasaron y ya no están. Vendrán otros y nosotros no estaremos ya en este mundo. El signo de la ceniza nos recuerda esta verdad: ‘polvo eres y en polvo te convertirás’”.

De igual manera ha querido subrayar este tiempo litúrgico como “un tiempo de lucha y de penitencia, de pedir perdón y liberarnos de nuestros pecados. La liturgia de este tiempo, los actos de piedad, la oración, la limosna, el ayuno… nos ayudarán para este encuentro”.

Después de su predicación, el Obispo ha procedido a la bendición de las cenizas, que después ha recibido de mano de sus hermanos sacerdotes y que de igual manera él ha impuesto en las frentes de los sacerdotes, seminaristas y pueblo fiel, recordando la llamada a la conversión y la oportunidad de cambio en estos cuarenta días: “Conviértete y cree en el Evangelio”.

La celebración ha culminado con la Comunión y con el recuerdo del Obispo del encuentro personal con el Señor en estos días que nos llevarán a la renovación de los misterios centrales de la vida cristiana: la pasión, muerte y resurrección de Cristo, nuestro Señor.

Al concluir la Santa Misa ha dado comienzo el piadoso del Vía Crucis. El Obispo ha querido tener presentes, de una manera especial, a los jóvenes en este año que la Iglesia diocesana dedica a ellos. No en vano, han sido el grupo joven de la Cofradía de la Borriquita los encargados de portar al Nuestro Padre de la Salud en sus primeras estaciones.

Bella imagen de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén por las naves de la Catedral, la segunda en pocos meses, ya que el pasado septiembre celebraba su aniversario en el Templo de Vandelvira con una celebración magna.

Galería fotográfica: «Miércoles de Ceniza 2023»

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Cuaresma, “un tiempo profundamente bautismal”

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Homilía en la Eucaristía del miércoles de ceniza, con el que e inicia la Cuaresma, celebrada en la Catedral el 22 de febrero de 2023.

Queridos sacerdotes concelebrantes;
querido presidente y miembros de la Federación de Hermandades y Cofradías de Granada;
queridos hermanos y hermanas:

Estamos con esta liturgia, con esta celebración eucarística, comenzando este tiempo santo de la Cuaresma. Este tiempo de preparación para la Pascua. Este tiempo profundamente arraigado en la piedad popular de nuestras gentes, que influye en tantas cosas. También, hasta en lo culinario. Este tiempo que nos hace ponernos a punto cristianamente. Y para eso está. Esos 40 días que recuerda de Jesús en el desierto, esos 40 años del pueblo de Israel, también a través del desierto hacia la patria prometida. Pero, sobre todo, nosotros recordamos nuestro itinerario bautismal.

Es un tiempo profundamente bautismal el tiempo de la Cuaresma. Es el tiempo en que los catecúmenos que se preparan para el Bautismo, ya de adultos jalonadamente a lo largo de los domingos del tiempo de Cuaresma, van asumiendo de manera próxima los compromisos cristianos, manifiestan su confesión de fe, hacen su renuncia a todo lo que suponga la vida anterior, la vida de pecado para vivir la vida en Cristo que reciben en las aguas saludables del Bautismo. Entonces, se le aplican los méritos de la pasión, muerte y resurrección del Señor y somos salvados. Eso que ya se ha producido en nosotros, queridos hermanos, en el momento de nuestro bautismo; que somos cristianos ya con muchos años a las espaldas de vivencia cristiana y que, a lo largo del año, vamos viviendo el Misterio de Cristo a través de la liturgia, y vamos intentando identificarnos con Él y tratar de traducir sus exigencias a nuestra vida concreta.

Empezamos una nueva Cuaresma. Y nosotros tenemos que recordar y actualizar los compromisos bautismales. En definitiva, se nos invita a la conversión, para prepararnos a la Pascua, para que nosotros también experimentemos en las celebraciones pascuales, en la celebración de la Pasión, muerte y Resurrección del Señor, una verdadera vivencia religiosa que nos haga actualizar el Misterio Redentor de Cristo por el que hemos sido salvados y hechos cristianos. Eso no se improvisa, queridos hermanos. Eso no se llega sin más como uno llega a una fiesta, sino que, para los primeros cristianos y también para nosotros, es tan importante la celebración de la Pascua que nos tenemos que preparar y tenemos que preparar quitando de nosotros todo lo que nos aparta de Dios y de los demás. Y necesitamos sacudirnos el polvo del camino o quitar de nosotros todas esas adherencias que el pecado, que el ambiente, que este mundo nuestro de secularismo, muchas veces de superficialidad, ha ido como trayendo sobre nosotros. No vivimos en un mundo aparte. Somos caminantes. Y como dice el Papa, nos contaminamos y necesitamos este tiempo. Pero, para eso, queridos hermanos, necesitamos la conversión; la conversión que es la vuelta a Dios; que es dejar lo que no va conforme a su enseñanza, lo que no va conforme al Evangelio.

Hoy escucharemos al recibir la ceniza, una de las fórmulas es: “Conviértete, cree en el Evangelio”. Es decir, tómate en serio tu vida cristiana. Y para eso tenemos este tiempo, para ponernos a punto, para afinar y enderezar lo que no va bien, para potenciar lo que en nosotros hay de virtud. Pero también necesitamos sacudirnos el pecado de nosotros. Por eso, es un tiempo de conversión. Es un tiempo de conversión para con Dios; para volver y darnos cuenta de que nuestra vida no puede ir por un lado nuestras palabras, nuestras buenas intenciones, y por otra, nuestras obras, nuestra asistencia.

Hoy la Palabra de Dios, en la Primera Lectura, el profeta Joel nos invita a la coherencia de vida, a que el verdadero ayuno está en vivir como Dios nos pide, viviendo y cumpliendo sus mandamientos. Nos invita a una autenticidad que vaya más allá de los signos, que vaya más allá –digamos- del cumplimiento religioso de unas costumbres. Nos invita a una rectitud de vida. Y como el Señor sabe de qué barro estamos hechos, nos invita a la conversión. Y la conversión pasa, en este tiempo de Cuaresma, con una vuelta al Sacramento del Perdón y de la Penitencia, al sacramento de la alegría, donde Dios nos abraza por el ministerio de la Iglesia, donde Jesucristo nos sale al encuentro y nos perdona a través del sacerdote. Necesitamos acudir porque somos pecadores, porque somos necesitados del perdón de Dios. Y mientras no tomemos conciencia de esto, no hay conversión. Seguiremos con una costumbre, un año más, cíclica, y vuelta a empezar el año que viene. Pero el Señor pide de nosotros que esta Cuaresma haya un cambio; que yo sea mejor que hace unos meses; que yo quite lo que tengo que quitar que me impide ser mejor, ser más santo.

En definitiva, este tiempo es un tiempo para volver a la santidad, para tomarnos la santidad en serio. Cada uno mire su vida. Y al mismo tiempo, sabemos que está ofrecida la reconciliación de Dios y que nosotros tenemos que ser para los demás también, pues agentes de reconciliación en este mundo tan dividido, en este mundo tan crispado, tan polarizado unos contra otros. Necesitamos con ese perdón y esa gracia de Dios, nosotros también ofrecer serenidad y paz a nuestra sociedad, empezando por nuestra ciudad, empezando por nuestras familias, porque hemos empezado por nuestra conciencia. Cuando uno tiene esa paz, que nace de vivir como Dios nos pide, esa paz se irradia. Se irradia a la familia, se irradia a los hijos, se irradia entre los esposos, se irradia a los amigos, se irradia en el trabajo, se irradia en la sociedad, en nuestra ciudad. Y cuán necesitados estamos de esta paz y serenidad en nuestro país, en nuestro mundo. Cuando las noticias nos preocupan, cuando se vuelve a hacer planteamientos de guerra y de enfrentamiento, cuando Dios se ha dejado que esté ausente, cuando Él está a nuestro lado permanentemente. Necesitamos volver a Él. Y se nos ofrece la oportunidad en este volver a Dios y vivir una vida cristiana más plena, y se nos pone como un trípode de lo que debemos vivir en la Cuaresma, especialmente.

Más oración. Tenemos que rezar. Quien cree en Dios le reza, quien espera en Dios le reza, quien ama a Dios le trata y le reza. Santa Teresa de Jesús decía que la oración –y mirad que sabía mucho de esto- es tratar muchas veces de amistad con quien sabemos nos ama. Pues, eso es la oración. Y hace tiempo que no lo hacemos. Si a lo mejor vamos todo el día atropellados de un lado a otro y acabamos rendidos, que encontremos un espacio y un tiempo para Dios; que nos sirvamos de la Sagrada Escritura, de la Palabra de Dios, que no esté en la estantería, que no nos conformemos con la lectura del domingo en la misa, que ha llegado el martes y ya no nos acordamos, sino que la Biblia, el Evangelio, cada día, podamos leer un rato. Y así, conoceremos más a Jesucristo para tratarlo más y para darlo a conocer mejor.

La oración, el ayuno. El ayuno no sólo es material de los alimentos. El ayuno también de tantas cosas que nos estorban, o en las que hemos puesto el corazón, o estamos todo el día en los móviles, o estamos que no atendemos a las personas. Cada uno sabe de qué tiene que privarse, que le cueste. Y ese ayuno ofrecido al Señor nos llevará a ser generosos también con los hermanos, porque la religión pura tiene presente a Dios, pero tiene presente al hermano. Cómo nos dice la Sagrada Escritura, quien dice que ama a Dios y no ama a su hermano es un mentiroso; cómo va a amar a Dios a quien no ve si no ama a su hermano a quien ve. Luego el cristianismo nos lleva necesariamente…, aquí nuestro distintivo, el del amor fraterno, nos dé esa autenticidad; y en la oración, el ayuno, la limosna, la caridad. En definitiva, vivamos ese tiempo así, con la escucha de su Palabra, con esa oración compartida, también en comunidad, y con esa caridad que se manifiesta en gestos, empezando por la familia, echando una mano, saliendo al paso, teniendo más tiempo para escuchar, siendo generoso, la limosna, con quien lo necesita, dando nuestro tiempo a quien están deseando que nos paremos un poco, que no vayamos con la bandera de taxi bajada en nuestro corazón y nadie pueda… nada más que vivimos para nosotros mismos. Que vivamos este tiempo así y veréis cómo la Cuaresma irá impregnando.

Tenemos un signo sencillo de la ceniza. También se nos dice: “Acuérdate que eres bueno y al polvo volverás”. Esta experiencia de la ceniza que vemos y se derrama sobre nuestras cabezas el miércoles es señal de penitencia. De una penitencia que tiene que ser después de vida, pero, al mismo tiempo, es señal de nuestra fragilidad. Cuando uno contempla en un envase embellecido la ceniza de un ser querido, uno se da cuenta de que es poca cosa. Uno se da cuenta de que tiene que poner el corazón en cosas que merezcan la pena, de ponerlo en Dios y en los demás y no sólo en lo material. Como dice el Papa, no nos llevamos nada. Nunca he visto detrás de un coche fúnebre, un camión de la mudanza. Necesitamos darnos cuenta de nuestra pequeñez. Y vaya si nos ha servido el covid para darnos cuenta de que somos necesitados de Dios y de los demás.

Queridos amigos, queridos hermanos, vivamos esta Cuaresma porque dará la medida de nuestra vivencia, de nuestra gran Semana Santa de Granada. Preparemos nuestro corazón y veréis cómo es la mejor manera de embellecer la presencia de Cristo y de Santa María entre nosotros.

Así sea.

+ José María Gil Tamayo
Arzobispo de Granada

22 de febrero de 2023
S.I Catedral de Granada

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