El pasado 4 de marzo se han celebrado los Sacramentos de la Confirmación y un Bautismo en el Centro Penitenciario de Albolote, Granada.
En los cursos de preparación sacramental, que empezaron en Octubre del año pasado, impartidos al principio por nuestro capellán laico D. Carlos César Castillo Gómez y seguidos por el voluntario D. Luis Alberto Ramos Mas, un interno se preparó para recibir los sacramentos de Iniciación Cristiana y 13 internos para el Sacramento de la Confirmación. La ceremonia ha sido presidida por nuestro Arzobispo D. Jose María, que nos acompañó en este breve período de tiempo desde que llegó a Granada ya por segunda vez a la prisión, para estar con los internos que salen habitualmente a la Misa.
Nuestro agradecimiento va dirigido también a todos los voluntarios que trabajan en nuestra Pastoral Penitenciaria, como también a los funcionarios, especialmente al Director D. Jaime Hernández Alonso, que hoy nos ha acompañado. Queda pendiente nuestro compromiso, de toda la Iglesia de Granada, de orar por estos internos, para que sigan en este camino con el Señor dentro de la Iglesia.
Con el lema “Igualdad y Dignidad – La precariedad laboral se escribe en femenino”, ITD pide políticas de empleo activas y pasivas vinculadas a la educación para el empleo y dirigidas a reforzar las probabilidades de que las jóvenes encuentren un empleo.
La ratificación del Convenio y posterior aprobación del Real Decreto-ley 16/2022 que da lugar a modificaciones de distintas normativas relacionadas con el trabajo del hogar, ha supuesto un avance en el reconocimiento de derechos, sobre todo en la histórica reivindicación del acceso a la protección frente al desempleo. Pero se han quedado fuera otras reivindicaciones que habrían supuesto una verdadera equiparación de derechos laborales y de seguridad social, fundamentalmente todo lo relativo a las condiciones particulares que conlleva el trabajo de interna.
En su manifiesto, “Igualdad y Dignidad – La precariedad laboral se escribe en femenino” hecho público con motivo del Día Internacional de la Mujer, la Iniciativa Iglesia por un Trabajo Decente (ITD) reivindica un cambio en la organización de la sociedad donde el centro sea la persona y pueda tener acceso a un trabajo decente que suponga que mujeres y hombres trabajemos en igualdad, dignidad, libertad y seguridad. Por ello, se sigue denunciando la desigualdad salarial que mantiene a las mujeres en situación de inferioridad y desde ITD se exige que se corrijan las desigualdades existentes tanto a nivel salarial como de las situaciones que las originan.
Frente a la situación de los jóvenes, ITD “encuentra una especial dificultad de acceso al mercado laboral de mujeres jóvenes”. Por ello, “pedimos políticas de empleo activas y pasivas vinculadas a la educación para el empleo y dirigidas a reforzar las probabilidades de que las jóvenes encuentren un empleo”. En este sentido, la iniciativa urge a que el trabajo que las mujeres realicen sea socialmente reconocido y goce de las condiciones laborales de un trabajo decente. Ante todo esto, tenemos que situarnos en otra lógica, hemos de afrontar la realidad del mundo obrero y del trabajo desde la fraternidad, de la dignidad de la persona y el bien común. Situarnos en la lógica de la defensa de la dignidad del trabajo y de un trabajo con condiciones dignas y saludables para las personas que lo realizan».
Siguiendo el lema “Igualdad y Dignidad – La precariedad laboral se escribe en femenino”, ITD se une al constante llamamiento del papa Francisco para poner fin a las desigualdades de las mujeres en el mercado laboral, como la menor consideración de los riesgos laborales en los trabajos altamente feminizados y que traen problemas de salud, y acabar con la brecha salarial, un “escándalo que los cristianos deben rechazar firmemente”, junto con las consecuencias que todo ello acarrea anima a ., pide la iniciativa en su manifiesto.
*** La iniciativa Iglesia por el trabajo Decente (ITD) comenzó su andadura en 2014 y está formado por organizaciones de inspiración católica y congregaciones religiosas, entre las que se encuentran Cáritas, la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Justicia y Paz, la Juventud Estudiante Católica (JEC) y la Juventud Obrera Cristiana (JOC). Su objetivo es sensibilizar, visibilizar y denunciar una cuestión esencial para la vida de millones de personas: el trabajo humano y reivindicar el trabajo decente «hacia el interior de estas organizaciones, hacia la Iglesia en general y hacia la sociedad».
Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) de la Diócesis de Granada
El pasado sábado 4 de marzo, en la parroquia de Nuestra Señora del Mar de Isla Cristina, tuvo lugar el retiro de Cuaresma organizado por la Delegación para el Apostolado de los Laicos. Más de ochenta personas nos reunimos para orar juntos y prepararnos así para vivir una Cuaresma más auténtica y una Pascua plena de gozo.
Hubo participantes de las tres parroquias de Isla Cristina, así como de otras localidades tan distantes como Nerva, Huelva o Mazagón –estas últimas acompañadas por su párroco, D. Francisco Pérez Zambrano—, junto a otros de parroquias del arciprestazgo de la Costa, como Ayamonte, Lepe y La Redondela, entre otras.
Disfrutamos de una estupenda acogida por parte de los anfitriones, incluyendo la decoración del templo y los salones, la preparación de materiales para el trabajo en grupos, o incluso un café con pastas antes de empezar.
El retiro tuvo un núcleo central lleno de enjundia. En primer lugar, por la predicación del párroco, D. Hugo Vásquez, que nos regaló “Cinco píldoras del discípulo de Cristo para la Cuaresma”. La esmerada preparación de su intervención y el entusiasmo con el que la compartió con nosotros consiguieron hacernos olvidar el frío costero de la mañana de este primer sábado de marzo.
A la predicación siguió el momento más especial del retiro. Toda una hora de oración ante el cuerpo de Jesucristo, Sacramento del Altar, en la que el silencio se fue combinando con cantos espontáneos de los asistentes y algunas piezas interpretadas por una joven voz de la Iglesia isleña, que nos dejó a todos maravillados. Además, tres sacerdotes presentes ofrecieron el sacramento de la Penitencia, que fue acogido con ganas y gratitud.
Alrededor de la una de la tarde nos dividimos en seis grupos de trabajo, con sus respectivos moderadores, para compartir lo rezado. Ahí pudimos comprobar cómo la predicación inicial había conseguido captar la atención de los asistentes y motivar la oración y esta posterior participación en la respuesta a las cinco preguntas previamente preparadas por el ponente y el fantástico equipo de trabajo que preparó el retiro. Tras una breve puesta en común con todos los asistentes, dimos por terminado el retiro sintiéndonos más unidos a toda la Iglesia y teniendo especialmente presentes al papa Francisco y nuestro obispo Santiago.
Con una excelente y muy abundante comida compartida concluimos nuestro encuentro, incluyendo una exquisita paella por cortesía de los anfitriones. Fue un momento de verdadero encuentro fraterno en el que la calidez y la alegría –que habían estado presentes toda la mañana— alcanzaron su punto culminante.
Doy gracias a Dios por haber tenido ocasión de vivir esta nueva experiencia de oración, seguimiento y diocesaneidad, y también a todos los hermanos que lo han hecho posible, especialmente a D. Hugo Vásquez, el equipo de la Delegación en Isla Cristina y en el arciprestazgo de la Costa. ¡Qué Dios os bendiga!
Juan Diego González Sanz Delegado Diocesano para el Apostolado de los Laicos
El Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Diócesis de Huelva ha celebrado este pasado fin de semana, entre los días 3 y 5 de marzo, un nuevo Encuentro en la Esperanza que se ha desarrollado en la Comunidad Pueblo de Dios de Candón, Beas.
Allí, 30 jóvenes se reunieron para convivir, convocados por Jesús, descubriendo lo esencial cristiano. Para los que buscan la felicidad; para los que no creen en nada y están buscando; para los que creen pero les falta ilusión; para los que creen pero no ven al hermano…
El Encuentro en la Esperanza ofrece un nuevo proyecto de vida que, pese a las dificultades, entiende que se puede ser más feliz.
Ofrece la posibilidad de encontrarse consigo mismo, con la amistad de los demás y con la de Jesús de Nazaret, alentando a los jóvenes a vivir la fe de una manera activa.
El barrio de la Magdalena, de Baeza, enmudeció en la noche del segundo viernes de Cuaresma ante el paso de Jesús Nazareno de la Caída, quien una vez más, cargó con su cruz a cuestas en el Gólgota baezano en un Vía Crucis extraordinario, que cautivó los corazones de los fieles y devotos que acudían a su encuentro.
Cerca de las nueve de la noche, bullicios de fieles ocupaban las aceras de la collación de la Magdalena, para ver salir al Señor de la “mirada dulce”, quien para esta ocasión extraordinaria, lució sin túnica mostrando así la belleza con la que fue concebido. El Señor, sobre un exquisito monte silvestre, fue portado en las andas de la Cofradía de San Isidro.
Los libreas ante la Cruz guía, con el toque de sus campanas mandaban silencio, para dar así paso a un gran guion, conformado por hermanos, fieles y devotos, vestidos de riguroso luto con medalla al pecho. El Señor, avanzó por las calles entre nubes de incienso y devociones sinceras.
Durante el recorrido, participaron rezando las estaciones las realidades pastorales de la comunidad parroquial de Santa María del Alcázar y San Andrés Apóstol, sede canónica de la Cofradía, las Cofradías y Hermandades del Miércoles Santo, las Agustinas Recoletas y los grupos de la Magdalena, el Carmelo Seglar, la Virgen del Carmen, San Isidro, la Archicofradía Patronal y el centro ocupacional Nuestra Señora de la Esperanza. Los textos seleccionados para la reflexión de las estaciones, fueron de santos de la orden carmelita, volviendo así la Cofradía a sus orígenes.
El Señor visitó a los enfermos e impedidos que lo aguardaban en sus hogares, viviéndose momentos de emoción. El recogimiento que se vivió por las calles, ante el paso del Señor de la Caída, ayudó a los presentes a meditar en los misterios de la pasión de Nuestro Señor Jesucristo. La capilla musical, corrió a cargo de Ad Libitum, bajo la dirección del hermano D. Juan Beltrán Benedicto.
325 años de devoción al Señor de la Caída, ese que durante siglos, movió los corazones de los baezanos y que a día a de hoy, continua dando consuelo a tantas almas que acuden a su presencia para rezar, dar gracias o simplemente, recrearse en su belleza. Anoche, una vez más, quedó de manifiesto entre las gentes de Baeza, la devoción ante el Señor de la Caída, aquel que no necesita nada más, porque con su presencia solo basta.
La delegación diocesana de pastoral vocacional anuncia la realización del próximo encuentro demonaguillos/as que tendrá el Seminario Diocesano el próximo 11 de marzo (10:30h a 17:30h). Durante el encuentro, los chicos y chicas que acudirán de las distintas parroquias realizarán diversas actividades en torno a la importancia de la Santa Misa, la figura del sacerdote y la vocación. Todo esto en un clima alegre con juegos y dinámicas adaptadas a su edad.
Todos los interesados/as tendrán que entregar las autorizaciones cumplimentadas y entregarlas a su párroco antes del jueves, 10 de marzo.
La Delegación episcopal para la cultura y la pastoral universitaria convoca a toda la comunidad universitaria y a todos los interesados en el diálogo fe-ciencia a una conferencia titulada: “Ser creyente y universitario en nuestro tiempo y sociedad”. El ponente será el jesuitaJaime Tatay y tendrá lugar en la sala de conferencias del Edificio de Ciencias de la Salud, a las 12:00h.
El profesor Jaime Tatay, SJ, PhD, estudió en Ingeniería de Montes, en el Boston College (Social Ethics) y en la Universidad Pontificia Comillas (Doctorado en Teología). En el año 2017 comenzó su docencia en la Universidad Pontificia Comillas, donde imparte cursos sobre sostenibilidad, ética y teología. Es co-director de la Cátedra Hana y Francisco José Ayala de Ciencia, Tecnología y Religión.
Este viernes 3 de marzo ha terminado la vista pastoral del obispo a las parroquias de Cuevas del Campo y Freila. Han sido dos días, el 2 y el 3 de marzo, muy intensos y con sabor a Cuaresma. A pesar del frio, el obispo trajo calor a estos pueblos llenos de esperanza y con gran ilusión en sus raíces cristianas.
Con ganas de más, terminó la visita pastoral en la parroquia de Freila. La gente del pueblo acogió al obispo como su pastor, que se acercaba a las distintas realidades de esta pequeña villa de la diócesis. Visitó la fábrica de huesos de Joaquín Álvarez, la panadería y la cooperativa del pueblo. Y, cómo no, a su ayuntamiento, donde fue recibido por el alcalde, Emilio Álvarez, y sus colaboradores.
En la parroquia, los niños de la catequesis hicieron que se emocionara. Rezó en el cementerio por sus difuntos y visitó algunos enfermos del pueblo. Terminó la jornada en Freila con una Eucaristía de acción de gracias.
Un día antes, el jueves 2 de marzo, el obispo había realizado la visita pastoral a Cuevas del Campo. Ese día comenzó con la acogida y una oración en la parroquia de San Isidro Labrador. Después, el obispo visitó algunos comercios de la localidad como la papelería Extraluz, la farmacia de María Dolores Tortosa, la Caja Rural, la gestoría de María Dolores, El Super de Congelados, la tienda de deportes Roylu, Piensos La Colonia y Frutas Horticuevas. En todas estas empresas supo de sus inquietudes, sus dificultades y sus proyectos.
Institucionalmente estuvo en el Colegio San Isidro Labrador, donde los niños y profesores estaban con ganas de conocerlo. También visitó el Centro de Día, con sus mayores deseosos de vivir la fe junto al pastor. En el ayuntamiento, la alcaldesa Carmen Rocío le mostró la realidad de un pueblo que tiene vida y proyectos para seguir creciendo.
La tarde dio comienzo con los niños de la catequesis, que mostraron la inocencia y las ganas de conocer a Jesús. Después, antes del atardecer, rezó en el cementerio por los que ya partieron a la casa del Padre. Y antes de la Eucaristía los enfermos se llenaron de ilusión y cariño con la vista que les hizo el obispo.
José Fernando Titos Párroco de Cuevas del Campo y Freila
El próximo domingo 12 de marzo, se va a celebrar, en Guadix, un retiro de Cuaresma para familias. Será en el Centro Diocesano de Espiritualidad, de 10 de la mañana a 5 de la tarde. Está organizado por la delegación de Familia y Vida y, por supuesto, está abierto a todas las familias que quieran participar.
El retiro, que será dirigido por el sacerdote Antonio Fajardo, consiliario de la delegación de Familia y Vida, lleva como tema “Cuaresma en familia”.
Desde la delegación, se anima a los matrimonios a asistir y compartir un día de oración y de fe. También es una jornada para la convivencia y, sobre todo, para pasarla en familia, con otras familias.
Para facilitar la organización, se ruega confirmar la asistencia en el telef 647995512 o en el email familiayvida@diocesisdeguadix.es