Dossier de prensa diario elaborado por la Delegación diocesana de Medios de Comunicación Social de la diócesis de Córdoba.
La entrada Miércoles, 8 de marzo apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis
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Madrid (7/03/2023) – El próximo miércoles, 8 de marzo, Manos Unidas se suma a la celebración, en muchos de los países del mundo, del Día Internacional de la Mujer. Una jornada que, para la ONG, fundada por mujeres y cuyo personal es eminentemente femenino, cobra especial relevancia en un mundo en el que el hambre, la pobreza, la marginación y el abandono siguen teniendo rostro de mujer.
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Este año, Naciones Unidas con el lema hace hincapié en la necesidad de alcanzar un mundo digital inclusivo, capaz de garantizar la verdadera igualdad de género. Y para lograr esa igualdad, es necesario actuar desde la infancia, porque vivimos en un mundo en el que el día a día de miles de millones de personas depende de la tecnología, que está presente en casi todos los ámbitos de la vida.
A poco más de siete años de la fecha de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el que cerca de 500 millones de mujeres mayores de 15 años no sepa leer ni escribir, es inadmisible. «Mantener a las mujeres y a las niñas fuera del sistema escolar y de la educación es un atentado contra los derechos de esas personas. Es imperdonable que, en un mundo en el que el avance de las tecnologías es imparable, millones de mujeres vean sus posibilidades de desarrollo cercenadas por carecer de conocimiento básicos de lectoescritura y por no poder desenvolverse en el entorno digital», asegura María José Hernando, del departamento de Estudios de la Manos Unidas.
«En Manos Unidas sabemos que, para estrechar la enorme brecha de desigualdad que separa, todavía, a hombres y mujeres –fundamentalmente en los países del Sur- es necesario garantizar a las niñas el acceso a una educación de calidad desde edad temprana», «Porque sólo así –explica Hernando- se producirán los cambios necesarios para lograr una sociedad más igualitaria».
Para Hernando, una mujer formada desde la infancia tendrá más oportunidades de poder manejarse con seguridad en el mundo digital y eso permitirá, además, que cada vez más mujeres se conviertan en agentes de cambio en sus familias, en sus comunidades y en sus países. «Las mujeres y niñas serán, así, más conscientes de sus derechos y podrán reclamarlos para ellas y para otras mujeres de su entorno», declara.
El derecho humano a la educación, sin el que no sería posible el cumplimiento de ninguno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, adoptados en 2015 por 193 países del mundo para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos es, para María José Hernando, «un instrumento indispensable para alcanzar los objetivos de igualdad, desarrollo y paz».
«Por ello, los proyectos de Manos Unidas se empeñan en dotar a las mujeres y a las niñas de las mismas herramientas que gozan los hombres para poder lidiar con las muchas vulnerabilidades a las que se enfrentan en los países en los que estamos presentes. Y en España trabajamos en la Educación para el Desarrollo para dar a conocer y denunciar las causas de esas desigualdades que condenan al hambre y a la pobreza a millones de niñas y mujeres», explica Hernando.
El camino para acabar con todas estas desigualdades pasa, evidentemente, por acabar con todo aquello que impide a estas niñas y mujeres el acceso a la educación, al trabajo y a las decisiones políticas y comunitarias. En este sentido, Manos Unidas, apoyó, en el año 2022, 80 proyectos –por un importe cercano a seis millones de euros- que tenían como objetivo garantizar los derechos de las mujeres y la equidad en las comunidades en las que trabaja la ONG. Con el fin de contribuir a acabar con las raíces de la discriminación que sufren las mujeres y para que se reconozca su dignidad y su derecho al desarrollo integral, las mujeres están presentes de manera trasversal en todos los proyectos y estrategias que pone en marcha Manos Unidas.
Aunque la educación durante la infancia es esencial para que las niñas puedan convertirse en mujeres independientes, en algunos lugares del mundo prevalecen costumbres como el matrimonio infantil que convierte a las niñas en adultas, de manera prematura, y les priva de su derecho a estudiar y, con ello, a prosperar y a tener un papel relevante en la sociedad. Según Naciones Unidas, en el último año, más de 750 millones de niñas contrajeron matrimonio antes de los 18 años.
Además, «mientras sobre las mujeres y las niñas sigan recayendo la gran mayoría de las tareas del hogar (recogida de agua y de leña, cuidado de las personas, limpieza, trabajo en el huerto y con los animales…) perdurará esa desigualdad en materia de educación», denuncia Hernando.
El impacto de impulsar la educación en Marruecos
Consciente de que el continente africano es uno de los lugares del mundo que más sufre este problema, Manos Unidas apoya proyectos por todo el territorio que, de la mano de los socios locales, ayuden a las mujeres y a las niñas para que sean autónomas e independientes.
Mabel Ibañez, coordinadora de proyectos de la ONG de la Iglesia Católica en África, destaca que la labor de Manos Unidas en el terreno se basa en apoyar el trabajo de los socios locales, puesto que ellos saben de primera mano las problemas y necesidades reales que las mujeres enfrentan. «Ellos son los verdaderos protagonistas de los proyectos, sin su presencia no daríamos soluciones eficientes a las desigualdades que las mujeres sufren en África, por eso es vital que trabajemos juntos».
Naira es una joven marroquí que, recién acabados sus estudios superiores, ha conseguido una beca del Instituto Prometheus de Derechos Humanos –socio local de Manos Unidas en Marruecos- para realizar un máster en Canadá. Su historia podría ser la de otras muchas jóvenes que, con voluntad y esfuerzo, son capaces de vencer las barreras y reticencias de sociedades patriarcales que, todavía hoy, marginan y apartan a las mujeres, a las que consideran personajes de segunda.
En los últimos años, Manos Unidas, que trabaja en el Reino de Marruecos desde 1988, ha apoyado especialmente proyectos de formación escolar que giran en torno a los ODS nº 4 y 5, que promueven la educación de calidad y la igualdad de género. Un sector de trabajo que, para muchos países africanos, es el pilar sobre el que se descansa el verdadero desarrollo de los pueblos.
Manos Unidas colabora con el Instituto Prometheus de Derechos Humanos realizando distintos proyectos educativos que fomentan la participación de la mujer en la escuela. «Gran parte de estos proyectos se desarrollan en el medio rural, concretamente en la región de Rabat-Salé-Kenitra, donde la cultura y las tradiciones están más enraizadas y las niñas tienen más dificultades para formarse», explica Cristina de Benito, responsable de proyectos de Manos Unidas en Marruecos.
En esta región, en la que viven en torno a 1,4 millones de habitantes, la tasa de desempleo se acerca al 14% de la población, por lo que muchas familias se encuentran en situación de pobreza y desventaja social. Esto dificulta que las familias apoyen a sus hijas para que continúen su educación, haciendo mucho más difícil que puedan salir del círculo de la pobreza.
Según De Benito, «la situación de desventaja y de desigualdad forma parte de un conjunto de factores que obstaculizan el acceso de las jóvenes a la igualdad de oportunidades. Ellas sufren una mayor discriminación derivada de las grandes desigualdades de género que todavía caracterizan a muchas comunidades en el reino alauita».
El Instituto Prometheus trabaja con Manos Unidas para convertir cinco centros públicos de educación secundaria en lugares donde los estudiantes conozcan, respeten, promuevan y ejerzan sus derechos. De Benito explica que son «espacios en lo que también – y a través de talleres de apoyo escolar en materias científicas y lingüísticas y de cursos de capacitación y liderazgo- se desarrolla el potencial de las alumnas en materia de educación y capacitación personal para que la discriminación en materia de género no reduzca sus posibilidades de acceder a oportunidades socio económicas y/o estudios superiores».
Unos estudios superiores que pueden complementarse con becas en el extranjero como la conseguida por Naira. «Ahora tengo la oportunidad de seguir con mis estudios, que para mí lo son todo, y poder ir a una universidad inglesa. Conseguir la beca fue algo muy difícil, pero lo logré, y espero poder seguir adelante allí», explica la joven marroquí.
Los responsables de los proyectos no sólo se aseguran de mejorar las oportunidades educativas de las alumnas, sino también de sensibilizar a sus padres sobre la importancia que tiene que reciban una formación que las independice y capacite. «Al principio, mi madre me dijo que no, que no podía estudiar tan lejos de casa, que sólo podía completar mis estudios aquí en Marruecos. Esto fue muy decepcionante para mí, pero después, en Prometheus, le hicieron cambiar de opinión y ahora tengo una gran oportunidad por delante», relata la estudiante.
El Instituto Prometheus pretende también difundir y visibilizar sus acciones al resto de la población con vistas a un cambio de mentalidad en la sociedad e instituciones públicas en el ámbito educativo.
El de Naira es sólo un ejemplo de las muchas historias de esfuerzo y superación que caracterizan la vida de los cientos de miles de mujeres cada año apoya Manos Unidas con sus proyectos. «Todas ellas impulsan nuestro trabajo y nos hacen mantener la fe en que frenar la desigualdad es posible», asegura María José Hernando.
La realidad acompañada por Cáritas tiene rostro de mujer. Según los últimos datos, Cáritas acompañó en 2021 en España a más de 13.834 mujeres en 28 programas específicos relacionados con la mujer. Una de cada cuatro mujeres atendidas en esos proyectos (3.500) eran víctimas de violencia o se encontraban en contextos de prostitución.
En los últimos años se ha producido además un aumento en el número de mujeres en situación de sin hogar (20% de mujeres, frente a 80% de hombres). Esta realidad ha obligado a las Cáritas diocesanas a aumentar sus recursos. Actualmente, una de cada tres cuenta con algún proyecto específico para mujeres debido al aumento de las demandas.
Además, el 64 por ciento de las personas acompañadas en los programas de empleo son mujeres. “Esta tendencia se mantiene a lo largo de los años, fruto de las múltiples barreras y obstáculos que enfrentan las mujeres a la hora de acceder, mantenerse y progresar en el mercado laboral”, explica Noelia de Pablo, responsable de los programas de Mujer, Trata y Prostitución de Cáritas Española.
Las tareas de los cuidados
Gracias al trabajo diario con miles de mujeres en situación de vulnerabilidad, Cáritas quiere conmemorar el Día Internacional de la Mujer, el próximo 8 de marzo, con una llamada de atención sobre los retos pendientes para avanzar en el derecho de las mujeres a la igualdad y a una vida libre de todo tipo de violencia.
Entre esos aspectos, destaca el actual sistema de bienestar, que hace recaer sobre las mujeres las tareas de los cuidados. “Esta realidad limita su inserción laboral y tiene graves implicaciones a nivel personal y social: menor independencia económica para decidir sobre sus vidas, menor acceso al ocio y la cultura y menor participación en la vida democrática de su comunidad. Además, son las mayores perceptoras de pensiones no contributivas al llegar la jubilación, por eso las mujeres mayores tienen mayor vulnerabilidad económica”, destaca Noelia de Pablo.
En relación con el empleo, ellas tienen peor tasa de paro y más dificultades para encontrar un trabajo digno e igualitario. La brecha salarial se sitúa en el 9,4%. “A esto se une el gran número de mujeres que no trabajan ni buscan empleo por tener que ocuparse de los cuidados”, señala De Pablo. La brecha digital es también una brecha de género que afecta más a las mujeres mayores.
Buena parte de los empleos más precarios recaen en ellas. Dentro del sector del trabajo del hogar, apenas 39.852 personas figuran como cotizantes a la Seguridad Social. “Gran parte de las trabajadoras realizan su labor sin los derechos y la protección que deberían tener. Se trata de un sector altamente feminizado que además carece del reconocimiento social que merece y que sitúa con frecuencia a las trabajadoras en situaciones de precariedad laboral y desprotección social”, apunta la responsable de los programas de Mujer, Trata y Prostitución de Cáritas Española.
Invisibilidad y estigmatización
La violencia contra la mujer tiene un impacto mayor en personas en situación de pobreza y exclusión social. “En nuestro día a día, acompañamos a mujeres que se ven inmersas en distintas manifestaciones de violencia y en muchas ocasiones invisibilizadas. Esta invisibilidad no solo vulnera, excluye y estigmatiza a las mujeres que llegan a nuestros recursos, sino que también aumenta el riesgo de que sufran abusos, violencias y explotación”, apunta.
En el extremo de la exclusión social, se encuentran las mujeres en situación de sinhogarismo, cuyo número no hace más que aumentar. “Se trata de una situación de especial desprotección y vulnerabilidad, así como de una mayor estigmatización”, añade Noelia de Pablo.
Doble victimización en las crisis humanitarias
En el ámbito internacional, los conflictos, las guerras y las crisis humanitarias agravan pautas preexistentes de discriminación contra mujeres y niñas y las exponen a mayores riesgos de padecer violaciones de derechos humanos.
Por ejemplo, en la guerra de Ucrania las personas en situación de ayuda humanitaria urgente ascienden a 17,7 millones, de las cuales 9,5 son mujeres, según fuentes de DG-ECHO. Asimismo, la realidad de la mujer y la niña en el conflicto colombiano muestra que la violencia contra ellas es utilizada como estrategia de guerra por los actores armados. Son distintas formas de violencia física, psicológica y sexual. En concreto, han sido registradas 51.919 mujeres víctimas de este conflicto armado.
Frente a esta realidad, Cáritas reclama respuestas urgentes y valientes para acabar con la desigualdad de género y las violencias machistas. “Los avances de las últimas décadas han sido importantes, pero aún queda mucho camino por recorrer”, explica Noelia de Pablo.
Iniciativa “Ellas somos nosotras”
Con el objetivo de visibilizar las múltiples brechas y situaciones de exclusión que sufren las mujeres, Cáritas ha lanzado la iniciativa ´Ellas somos nosotras´. A través de la voz de nueve mujeres líderes en su sector y comprometidas públicamente con la igualdad de oportunidades, la propuesta pretende dar a conocer a la sociedad la situación de vulnerabilidad que sufren las mujeres a las que Cáritas acompaña y cuyos derechos son vulnerados.
`Ellas Somos Nosotras’ busca promover, además, la solidaridad económica con los programas de atención a mujeres de Cáritas en los que estamos presentes tanto en España como en otros países del mundo gracias a proyectos de cooperación fraterna con las Cáritas locales.
Bajo el hashtag #EllasSomosNosotras, esta iniciativa irá dando a conocer en redes sociales distintas realidades de exclusión que Cáritas acompaña dentro y fuera de España. Entre ellas, destacan la brecha digital, la precariedad laboral, el sinhogarismo y las violaciones de derechos que sufren las mujeres en las zonas afectadas por conflictos.
“Esperamos poder dar voz a miles de mujeres y seguir fortaleciendo nuestra labor gracias a la solidaridad de todas y todos, porque ellas somos nosotras y nosotras somos ellas”, asegura María Ángeles García, coordinadora del Equipo de Donantes e Instituciones de Cáritas Española.
Hoy, 8 de marzo, Manos Unidas se suma a la celebración en muchos de los países del mundo del Día Internacional de la Mujer. Una jornada que para la ONG, fundada por mujeres y cuyo personal es eminentemente femenino, “cobra especial relevancia en un mundo en el que el hambre, la pobreza, la marginación y el abandono siguen teniendo rostro de mujer”.
Este año, Naciones Unidas hace hincapié en la necesidad de alcanzar un mundo digital inclusivo, capaz de garantizar la verdadera igualdad de género. Y para lograr esa igualdad, apunta Manos Unidas, “es necesario actuar desde la infancia”.
Así, desde la ONG católica denuncian que a poco más de siete años de la fecha de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que cerca de 500 millones de mujeres mayores de 15 años no sepa leer ni escribir, “es inadmisible. Mantener a las mujeres y a las niñas fuera del sistema escolar y de la educación es un atentado contra los derechos de esas personas. Es imperdonable que, en un mundo en el que el avance de las tecnologías es imparable, millones de mujeres vean sus posibilidades de desarrollo cercenadas por carecer de conocimiento básicos de lectoescritura y por no poder desenvolverse en el entorno digital», asegura María José Hernando, del departamento de Estudios de la Manos Unidas.
Para Hernando, una mujer formada desde la infancia tendrá más oportunidades de poder manejarse con seguridad en el mundo digital y eso permitirá, además, que cada vez más mujeres se conviertan en agentes de cambio en sus familias, en sus comunidades y en sus países. “Las mujeres y niñas serán, así, más conscientes de sus derechos y podrán reclamarlos para ellas y para otras mujeres de su entorno”, declara.
“Por ello, los proyectos de Manos Unidas se empeñan en dotar a las mujeres y a las niñas de las mismas herramientas que gozan los hombres para poder lidiar con las muchas vulnerabilidades a las que se enfrentan en los países en los que estamos presentes. Y en España trabajamos en la Educación para el Desarrollo para dar a conocer y denunciar las causas de esas desigualdades que condenan al hambre y a la pobreza a millones de niñas y mujeres”, explica Hernando.
En este sentido, Manos Unidas apoyó en el año 2022 80 proyectos –por un importe cercano a seis millones de euros- que tenían como objetivo garantizar los derechos de las mujeres y la equidad en las comunidades en las que trabaja la ONG. Con el fin de contribuir a acabar con las raíces de la discriminación que sufren las mujeres y para que se reconozca su dignidad y su derecho al desarrollo integral, las mujeres están presentes de manera trasversal en todos los proyectos y estrategias que pone en marcha Manos Unidas.

Don Sebastián Chico Martínez se reunía, la pasada tarde del lunes, con miembros de Cursillos de Cristiandad de nuestra Diócesis de Jaén.
En la reunión estuvieron presentes: el presidente, Ceferino Toril; el vicepresidente, Antonio Castilla; la responsable del área de escuela, Lydia Rull; la responsable de tesorería, Rosa Mª. González; la responsable del área de jóvenes TAO ,Juan Sánchez; el responsable de RR.SS, Álvaro Toril; acompañados por D. Sebastián Guerrero y D. Carlos Moreno, consiliario y viceconsiliario de Cursillos de Cristiandad Jaén.
La reunión se desarrolló en un ambiente cordial, agradable y cercano. En la misma dimos a conocer la nueva etapa que desde 2019 viene desarrollando Cursillos de Cristiandad en la Diócesis del Santo Reino. Etapa que dio comienzo con un grupo reducido de laicos comprometidos, acompañados por sacerdotes y que, a día de hoy, han propiciado que más de 150 personas hayan descubierto el amor infinito de Dios.
Hemos podido conversar con nuestro Prelado de nuestro método de primer anuncio. En nuestra Diócesis se vive la experiencia en la Casa de Espiritualidad de S. Juan de Ávila y es allí donde el cursillista tiene un triple encuentro: con uno mismo, con los hermanos y con Cristo resucitado. Y a partir de ese momento se sigue acompañando a los cursillistas en su caminar, a través de su parroquia y ayudándole a descubrir su carisma. También, se les ofrece grupos de post cursillo donde poder empezar a formarse y así puedan experimentar en primera persona todo lo proclamado en su cursillo, oración, acción y formación.
Don Sebastián animó a los representantes de los jóvenes TAO que allí se encontraban a seguir trabajando, ya que “hay muchos jóvenes sedientos del amor de Dios y no lo saben”. Los jóvenes explicaron las diferentes actividades que se estaban llevando a cabo en los diferentes puntos de nuestra Diócesis, colaborando activamente con la Delegación de Juventud. Comentaban que cada día eran más multitudinarios los encuentros y que estaban teniendo muy buena acogida en los distintos puntos de la geografía jiennense donde se celebraban los Encuentros TAO.
El Obispo de Jaén nos animó a que siguiéramos llenando nuestra Diócesis de Jaén “de Colores”.
Área de comunicación de Cursillos de Cristiandad de Jaén

Más de 275 participantes se han inscrito ya al encuentro diocesano de catequistas y acompañantes del sábado 25 de marzo, que tratará sobre el discernimiento y el acompañamiento espiritual.
Los inscritos pertenecen a cerca de 40 localidades de la provincia: Alcalá la Real, Andújar, Arroyo del Ojanco, Baeza, Bailén, Baños de la Encina, Belmez de la Moraleda, Cambil, Castillo de Locubín, Chiclana de Segura, Espeluy, Frailes, Fuerte del Rey, Guarroman, Ibros, JAÉN (Parroquias de Belén y San Roque, Cristo Rey, La Magdalena, La Merced, San Bartolomé, San Félix de Valois, San Ildefonso, San Juan de la Cruz, San Juan Pablo II, San Pedro Pascual, San Pedro Poveda, Santa María del Valle y Santiago Apóstol), Jamilena, Jódar, La Bobadilla, La Carolina, La Guardia de Jaén, Linares, Mancha Real, Marmolejo, Martos, Mengíbar, Monte Lope Alvarez, Noguerones, Pegalajar, Porcuna, Torredelcampo, Torredonjimeno, Torres, Úbeda, Villacarrillo, Villanueva de la Reina, Villanueva del Arzobispo, Villardompardo y Villargordo.
El encuentro contará con varios momentos de oración, ratos de convivencia entre los catequistas, una conferencia sobre «El discernimiento y el acompañamiento espiritual«, a cargo de Raúl Contreras Moreno, delegado episcopal del clero, y hasta ocho talleres prácticos y complementarios:
1º. Reglas ignacianas de discernimiento de 1ª semana: 12 inscritos.
2º. Reglas ignacianas de discernimiento de 2ª semana: 56 inscritos.
3º. El examen de conciencia y el diario espiritual: 29 inscritos.
4º. El acompañamiento espiritual: 66 inscritos.
5º. Discernir los resentimientos. Decidir perdonar: 45 inscritos.
6º. Taller de oración (La oración nos ayuda a discernir): 25 inscritos.
7º. El discernimiento vocacional (Como gotas de agua en la esponja): 7 inscritos.
8º. El oratorio como estilo de catequesis: 36 inscritos.
Según el delegado episcopal de primer anuncio, catecumenado y catequesis, Julio Segurado Cobos, «también los catequistas, y todos los que acompañamos itinerarios de fe, necesitamos formarnos en el discernimiento espiritual a fin de aprender a distinguir entre tantas voces la voz del Señor».
Más información e inscripciones:
https://catequesisjaen.es/25-de-marzo-encuentro-diocesano-de-catequistas-y-acompanantes/
Delegación de Catequesis


Cáritas, en la diócesis de Guadix, también se suma a la celebración del Día de la Mujer, hoy, 8 de marzo. Y lo hacen a través de la realización de actividades de sensibilización, entre las que se incluyen un encuentro con las alumnas de los cursos de F.P.O . de «Peluquería» y de «Operaciones Básicas de Cocina», que imparte Cáritas a través de los programas de Empleo y de Itinerarios de Inserción laboral, que cuentan con subvención del Fondo Social Europeo.
Además, esa sensibilización también se lleva a las redes sociales, mediante la distribución de cartelería y otros mensajes de concienciación en un día tan señalado y con una propuesta tan importante como necesaria: la de la igualdad y la dignidad de las mujeres en el mundo actual.
En la web de Cáritas se destaca como, en esta institución de la Iglesia, desde hace 75 años han acompañado a miles de mujeres en España y en todo el mundo para que accediesen a sus derechos y mejorasen sus condiciones de vida. Con el lema “Ellas somos nosotras”, se presenta esta campaña de sensibilización con datos que muestran una realidad que hay que superar:

Cáritas Diocesana de Guadix

Reivindicación de igualdad y dignidad para las mujeres, frente a la precariedad laboral que se escribe en femenino. La iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente en la Diócesis de Jaén ha celebrado, en la víspera de la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, un encuentro-oración con el propósito de reflexionar sobre las realidades de discriminación, que ha contado con la participación de alrededor de medio centenar de personas. «Celebrar este día es clamar por la dignidad, la igualdad real y la equidad en todos los ámbitos; es luchar por la desaparición de todo tipo de discriminación. Es luchar contra la pobreza, el atropello y es exigir que termine toda violencia contra el cuerpo de las mujeres», se ha manifestado en el acto. Asimismo, se ha subrayado la necesidad de «trabajar por un mundo más igualitario en el que se respete el derecho de las mujeres».
En el acto, se ha tomado el ejemplo de diferentes mujeres que «supieron y saben gestar cambios capaces de mover al mundo». Entre ellas, han compartido breves reflexiones sobre el papel de algunas mujeres en la Biblia, como ejemplos de valentía, coraje y entrega. También se ha invitado a poner el foco en las mujeres de hoy en día que son ejemplo de esas virtudes. Finalmente, se han mostrado algunos ejemplos de mujeres de todo el mundo que, unidas en sus reivindicaciones, han materializado grandes logros en la defensa de sus derechos.
Después de escuchar la canción «Manos de mujeres», de Marta Gómez, la responsable del Programa de Mujer de Cáritas Diocesana de Jaén, Anabel Molina, ha sido la encargada de dar lectura al manifiesto de la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente. En él se denuncia «la situación de precariedad laboral que sufren miles de personas y que hoy sigue teniendo mayoritariamente rostro de mujer». Se reivindica «un cambio en la organización de la sociedad donde el centro sea la persona» y que esta pueda tener acceso a «un trabajo decente que suponga que mujeres y hombres trabajen en igualdad, dignidad, libertad y seguridad».
En el manifiesto se pone el foco en la realidad de las trabajadoras del hogar, para las que se pide «una verdadera equiparación de derechos», así como «el reconocimiento social de este trabajo fundamental para la sostenibilidad de la vida». Por otro lado, se denuncia la desigualdad salarial «que mantiene a las mujeres en situación de inferioridad», por lo que se exige que se corrijan las desigualdades existentes tanto salariales, como de las situaciones que las originan. Se demandan políticas de empleo vinculadas a la educación para el empleo y dirigidas a reforzar las probabilidades de que las jóvenes encuentren un puesto de trabajo.
También se reivindica la igualdad en la Iglesia. «Con especial motivo este año, en el que está teniendo lugar la fase continental del Sínodo, y donde las diócesis españolas han destacado el papel de la mujer en la Iglesia, su participación plena y en condiciones de igualdad como una de las principales prioridades», se apunta en el manifiesto. Finalmente, la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente se une al constante llamamiento del papa Francisco para poner fin a las desigualdades de las mujeres en el mercado laboral, como la menor consideración de los riesgos laborales en los trabajos altamente feminizados y que traen problemas de salud, así como se pide acabar con la brecha salarial. «Un escándalo que los cristianos deben rechazar firmemente», parafrasean al pontífice.
Cáritas diocesana de Jaén
Las organizaciones que forman la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD), es decir, Cáritas, CONFER, HOAC, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica y Juventud Obrera Cristiana, han publicado un manifiesto con motivo de la celebración del 8 de marzo, Día de la Mujer trabajadora.
El manifiesto comienza “denunciando la situación de precariedad laboral que sufren miles de personas y que hoy día sigue teniendo mayoritariamente rostro de mujer”. Al respecto, reivindican “un cambio en la organización de la sociedad donde el centro sea la persona y pueda tener acceso a un trabajo decente que suponga que mujeres y hombres trabajemos en igualdad, dignidad, libertad y seguridad”.
En su escrito hacen también referencia a la brecha salarial, no en vano, el pasado año las mujeres cobraron de media un 18,7 % menos que los hombres, según la Encuesta Anual de Estructura Salarial publicada por el INE. “Ante esta injusticia -señalan desde ITD-, denunciamos la desigualdad salarial que mantiene a las mujeres en situación de inferioridad y exigimos que se corrijan las desigualdades existentes tanto a nivel salarial como de las situaciones que las originan”.
Por otro lado, apuntan que la educación “es un factor clave que determina en gran medida no solo la empleabilidad de la juventud, sino su actitud y las condiciones de trabajo”. Por eso, desde la organización eclesial piden “políticas de empleo activas y pasivas vinculadas a la educación para el empleo y dirigidas a reforzar las probabilidades de que las jóvenes encuentren un empleo”.
En relación al rol de la mujer en la Iglesia, desde ITD también exhortan a trabajar “la igualdad y la dignidad de las mujeres en los ambientes eclesiásticos”, especialmente en este periodo de sinodalidad en el que las diócesis españolas “han destacado el papel de la mujer en la Iglesia, su participación plena y en condiciones de igualdad como una de las principales prioridades”.
El manifiesto de la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente concluye con una adhesión al llamamiento del papa Francisco para “poner fin a las desigualdades de las mujeres en el mercado laboral, como la menor consideración de los riesgos laborales en los trabajos altamente feminizados y que traen problemas de salud, y acabar con la brecha salarial, un escándalo que los cristianos deben rechazar firmemente”, así como exigiendo que el trabajo de las mujeres “sea socialmente reconocido y goce de las condiciones laborales de un trabajo decente”.


Del 1 al 3 de marzo, ha tenido lugar en la sede canóniga de la Hermandad de San Juan Evangelista, de Huéscar, el triduo en honor a nuestro Padre Jesús Atado a la Columna, uno de los Sagrados titulares de esta Hermandad.
La Hermandad preparó un sencillo, pero digno, altar de cultos, para poder rezarles a sus sagrados titulares. El viernes, dicha Hermandad acogió a las personas que habían solicitado ser hermanos, para formar parte y trabajar dentro de ella.
Cabe destacar, que el viernes 3, dentro ya de la campaña del Seminario, pues todo este mes de marzo e dedicará de forma especial a rezar por las vocaciones, la misa estuvo presidida por el rector del Seminario, José Antonio García Varón, acompañado de dos seminaristas, José Luis y Ángel. En la acción de gracias, José Luis dirigió unas palabras a todos los fieles en las que habló de su vocación y señaló la importancia de las hermandades a la hora de despertar y cuidar las vocaciones, ya que la suya, surgió en la Hermandad de los Escolapios, de Granada. Animó a seguir rezando por las vocaciones, pues, como todos sabemos, se necesitan muchos y santos sacerdotes en la diócesis de Guadix.
Al finalizar la santa Misa, tuvo lugar el rezo del Via Crucis, con el Cristo de la guía de dicha Hermandad, que lleva acompañando a las estaciones de penitencia desde su fundación.
José Antonio Martínez
Párroco de Santa María. Huéscar