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el sacerdote D. José Arjona ya es párroco de la Basílica Menor de Santa María de la Asunción de Arcos de la Frontera

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el sacerdote D. José Arjona ya es párroco de la Basílica Menor de Santa María de la Asunción de Arcos de la Frontera

el sacerdote D. José Arjona ya es párroco de la Basílica Menor de Santa María de la Asunción de Arcos de la Frontera

La Basílica Menor de Santa María de la Asunción de Arcos de la Frontera acogió en la tarde de ayer lunes la toma de posesión del sacerdote diocesano D. José Arjona como nuevo párroco.

La celebración tuvo lugar durante una Eucaristía presidida por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, quien acompañó a la comunidad parroquial en este momento especialmente significativo.

Durante la Santa Misa se llevó a cabo el rito de toma de posesión, mediante el que D. José Arjona inició oficialmente su ministerio como párroco de la Basílica Menor de Santa María de la Asunción.

Esta celebración forma parte del calendario de tomas de posesión que la Diócesis de Asidonia-Jerez está viviendo durante estos días con motivo de las nuevas atenciones pastorales para el próximo curso.

La presencia del pastor diocesano permitió acompañar a la comunidad de Arcos de la Frontera en el comienzo de esta nueva etapa pastoral, marcada por la llegada de su nuevo párroco.

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Algodonales vive la toma de posesión de su nuevo párroco, D. Arturo Fabero

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Algodonales vive la toma de posesión de su nuevo párroco, D. Arturo Fabero

Algodonales vive la toma de posesión de su nuevo párroco, D. Arturo Fabero

La localidad de Algodonales vivió el pasado domingo 23 de agosto la toma de posesión del sacerdote diocesano D. Arturo Fabero como nuevo párroco.

La celebración tuvo lugar durante la Eucaristía de las 12:00 horas, presidida por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, quien acompañó a la comunidad parroquial en el inicio de esta nueva etapa pastoral.

Durante la Santa Misa se llevó a cabo el rito de toma de posesión, mediante el que D. Arturo Fabero comenzó oficialmente su ministerio como párroco de la comunidad de Algodonales.

Esta celebración supone la segunda toma de posesión de los nuevos párrocos prevista para este inicio de curso pastoral en la Diócesis, tras la celebrada anteriormente en Rota.

La Diócesis de Asidonia-Jerez continúa así acompañando a las distintas comunidades parroquiales que durante estos días reciben a sus nuevos sacerdotes, en unas celebraciones presididas por el pastor diocesano.

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El convento de capuchinos y la Hermandad de la Divina Pastora celebran un año jubilar el próximo 2027

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El convento de capuchinos y la Hermandad de la Divina Pastora celebran un año jubilar el próximo 2027

El convento de capuchinos y la Hermandad de la Divina Pastora celebran un año jubilar el próximo 2027

La Santa Sede ha concedido a la comunidad capuchina de Sevilla y a su Hermandad de la Divina Pastora un año jubilar con motivo del IV centenario fundacional del convento y el CCXXV aniversario de la bendición y hechura de la imagen de la Divina Pastora.

La solicitud fue presentada a la Penitenciaría Apostólica por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, y se desarrollará entre el 6 de enero de 2027 y el 6 de enero de 2028.

La imagen titular del templo es obra del imaginero gaditano José Fernández Guerrero, quien la realizaría por encargo del padre fray Miguel de Otura en 1802. La imagen fue coronada en 1921 y es venerada en la actualidad como la patrona de la asociación de mujeres con cáncer de mama de la ciudad.

Desde la Hermandad de la Pastora de Capuchinos han expresado su “agradecimiento y júbilo” ante la concesión de la Santa Sede y han invitado a hermanos y devotos a “vivir junto a nosotros este nuevo capítulo que pasará a las páginas de oro de estos cuatro siglos bajo la amorosa mirada de la Madre del Buen Pastor”. Asimismo, exhortan a preparar el corazón para vivir “intensamente” este tiempo y alcanzar la indulgencia plenaria.

Devoción a la Divina Pastora

El convento de capuchinos de Sevilla fue fundado en 1627 sobre una antigua ermita dedicada al culto de las patronas de la ciudad, las santas Justa y Rufina, bajo el mando de fray Agustín de Granada. Este convento es el lugar de nacimiento de la advocación de la Madre del Buen Pastor.

Según las crónicas de la época, en vísperas del 24 de junio de 1703, mientras oraba en el coro bajo del convento el fray Isidoro de Sevilla, tuvo una inspiración en la que visionó a la Santísima Virgen. Se encontraba vestida de Pastora, “bajo la sombra de un árbol …, sedente en una piedra, … cubierto el busto hasta las rodillas de blanco pellico ceñido a la cintura, … manto azul aterciopelado, … sombrero pastoril, y junto a la diestra, el báculo de su poderío. En la mano izquierda, rosas, y la mano derecha sobre un cordero que acoge hacia su regazo. Algunas ovejas la rodeaban y todas, en sus boquillas llevaban rosas, simbólicas del Ave María. En lontananza una oveja extraviada era perseguida por el lobo, pero pronunciado el Ave María, aparecía San Miguel con la flecha que hunde en la testuz del lobo maldito…”. A partir de este momento dedica todos sus esfuerzos a difundir el novedoso título y atuendo de Virgen. En este afán encarga al pintor Miguel Alonso de Tovar lo que sería la primera representación iconográfica de la Divina Pastora de las Almas.

La presentación pública de la advocación fue el 8 de septiembre de ese año cuando se procesiona la pintura en rosario público hasta la Alameda de Hércules. Desde la ciudad hispalense, la imagen de la Divina Pastora comienza la expansión por toda la orden capuchina y por toda la geografía andaluza gracias al incansable apostolado del venerable padre Isidoro y sus compañeros de camino fray Luis de Oviedo y fray Feliciano de Sevilla. Fallecidos estos a mediados del siglo XVIII toma el testigo el beato Diego José de Cádiz, luchando por la propagación de esta devoción hasta su muerte en 1801.

El 8 de septiembre de 1789 se consolida esta devoción para el carisma capuchino con la firma de un decreto provincial en el que se insta a todos los conventos de la orden a formar altar y colocar en él una imagen de la Divina Pastora.

Actualmente, esta advocación, netamente sevillana, es la titular de la Provincia Capuchina de España, patrona de las misiones capuchinas, patrona del noviciado de las Hermanas de la Cruz y patrona del deporte nacional, quedando su expansión asentada en toda la geografía española y en gran parte de la sudamericana.

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Martes, 25 de agosto de 2026

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Dossier de prensa diario elaborado por la Delegación diocesana de Medios de Comunicación Social de la diócesis de Córdoba.

20260825 Dossier de prensa

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Lunes, 24 de agosto de 2026

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Dossier de prensa diario elaborado por la Delegación diocesana de Medios de Comunicación Social de la diócesis de Córdoba.

20260824 Dossier de prensa

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Manuel Jiménez, delegado diocesano de Pastoral con Jóvenes : “Hay un deseo de verdad en los jóvenes” 

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Manuel Jiménez, delegado diocesano de Pastoral con Jóvenes : “Hay un deseo de verdad en los jóvenes” 

Manuel Jiménez, delegado diocesano de Pastoral con Jóvenes : “Hay un deseo de verdad en los jóvenes” 

  • 🎧 Escuche la entrevista al sacerdote Manuel Jiménez Povedano, delegado diocesano para la Pastoral con Jóvenes, en nuestro canal de Spotify.

El sacerdote Manuel Jiménez es delegado diocesano para la Pastoral con Jóvenes, y nos atiende en este paréntesis entre la finalización de un curso y la preparación del siguiente.

Si tuviera que resumir estos meses pasados, en una palabra, ¿cuál elegiría y por qué?

Pues esa palabra sería aprendizaje. Desde luego es algo continuo, pero haciéndolo con jóvenes continuamente estamos conociendo, estamos atentos al reto, estamos tratando de profundizar, proponer…

¿Qué acontecimientos destacaría como los más significativos de este curso?

Desde luego, no podemos decir otro que no sea la visita del Santo Padre a España. Es verdad que no estaba planificado, no estaba entre los objetivos del curso, porque nadie lo podía prever con anterioridad, pero vino a reorganizar, a poner un horizonte nuevo y hacerlo mucho más fecundo de lo que hubiéramos podido imaginar.

Visita del Papa aparte, ¿ha habido alguna actividad que les haya sorprendido especialmente por la respuesta que ha tenido de los jóvenes?

Bueno, sí que nos sorprende, no tanto quizás en número, que es lo que muchas veces llama la atención, pero sí por la inquietud, por lo que vamos viendo y se va dejando notar. Pues fíjate: los ejercicios espirituales, todas las iniciativas de oración, de silencio, de búsqueda, son las que van teniendo más peticiones, y en las que encontramos respuestas.

Más allá de la participación, como bien dice, ¿qué frutos espirituales ha percibido?

Proceso, esta es la palabra clave. Aquellos que participan regularmente de su pastoral juvenil, de su parroquia, su realidad eclesial. En esto sí que se ve el proceso, se ve la maduración, se ve el crecimiento. Está bien, alimenta la fe, revitaliza la fe, pero al final estamos llamados a crecer, a madurar, profundizar.

Uno de los objetivos de la delegación es acompañar a los jóvenes hasta ese encuentro con Jesús, y eso se hace de forma continuada.

Claro, es verdad, es proceso, y además la propia experiencia. O sea, no es que lo diga ningún manual, todos hemos crecido en la fe de con multitud de propuestas que nos han acompañado y lo hacen a lo largo de todo el curso. Me gusta mucho una expresión, que también tenemos recogida en la página web y el Proyecto Marco, que dice que la pastoral con jóvenes es una conversación. Que invita a una conversación todavía más íntima, esta vez entre el Señor y el joven. Al final, hacer pastoral con jóvenes es conversar, es entablar una relación, se le invita a que esta relación sea entre él y Dios.

¿Percibe quizás una mayor implicación de las parroquias y de los acompañantes de jóvenes en la pastoral diocesana

Este es siempre nuestro caballo de batalla. Sabemos que jóvenes, gracias a Dios, hay. Esto es una constante en los últimos cursos, gracias a Dios hay. Las convocatorias nacionales e internacionales nos hacen detectar que nuestra pastoral está joven, que está viva y que los jóvenes acuden a las convocatorias, pero nos faltan acompañantes, no tenemos quien esté con ellos, quien haga proceso, quien se cite y se comprometa en el encuentro con ellos, y además esté dispuesto a soportar que no son muchas veces constantes.

¿Cómo se hace ese proceso de elección?

Ojalá tuviéramos la fórmula, pero me atrevo a decir que quizá debería apuntar la cosa, desde la experiencia de los últimos años, en no dejar ningún plano o ninguna etapa de la juventud sin trabajar. Me parece que trabajar con los jóvenes adultos debería ser el objetivo, o sea, con los que tengan entre 25 y 30 años. Porque alimentar esto es tener acompañantes para los más jóvenes, es fomentar la familia cristiana y que después estén atentos a la educación de sus hijos y hacerlo de una forma también responsable y comprometida. Me parece que ayuda a toda la pastoral de la Iglesia poner el foco en esta etapa de la edad, pero es una intuición personal y desde la experiencia.

La nueva página web de la delegación, ¿pretende convertirse en otro punto de encuentro también para la pastoral juvenil diocesana

Justo. Es la intención de la delegación de juventud. Su esencia, su forma de ser, es ser espacio de encuentro y comunión en todas las propuestas que hace en todos los encuentros, en todas las vigilias, peregrinaciones…, espacio de encuentro y comunión. No podía ser de otra manera que el espacio digital, el lugar de internet, de las redes, pudiera ser lo mismo: un lugar de encuentro y comunión, el lugar donde puede cada joven, dependiendo de la realidad a la que pertenezca, encontrar cuáles son las propuestas en la diócesis.

¿Cómo se hace esa ‘mediación divina online’?

La verdad es que me lo pregunto. Lo inalámbrico siempre se lo aludimos al Espíritu Santo, ¿no? Y ¿Cómo se hace? Es el lugar en el que ya están los jóvenes, no es algo que nosotros inventamos o superponemos a la realidad, sino que es una realidad que ya existe. A mí me enseñan los jóvenes, y yo tengo ciertas resistencias a implicarnos de lleno, a meternos en el mundo digital y, sin embargo, ellos me dicen aquí estamos, aquí es donde hay que lanzar las redes, aquí es donde hay que pescar, es donde hay que tener una presencia. Quizás la diferencia es tener una presencia significativa, madura, responsable, donde sean evangelizadas las redes propiamente, el modo de comunicar en ella.

Don Manuel, este año también se ha presentado la jornada deportiva diocesana ¿Qué es lo que lleva a incorporar el deporte como una propuesta pastoral?

De alguna manera, han sido muchas las cosas que nos han hecho decidirnos por apostar. Ya veníamos con cierta trayectoria, inercia. Si recordamos, hace un par de años se convocó en Sevilla un congreso sobre deporte y fe, y hay una iniciativa a nivel de Conferencia Episcopal para darle forma a este lugar, a esta actividad que forma parte de la vida humana, y que puede ser un lugar de evangelización también. Aquí, como iniciativa diocesana, se nos ocurría que había que aprovechar la inercia de una forma saludable.

Cambiamos de tercio. En un contexto de secularización evidente, ¿cuáles son hoy las principales inquietudes que le transmiten los jóvenes en ese contacto diario, en esas conversaciones?

Por un lado, un poquito de desesperanza, no encuentran muy bien el fruto de sus esfuerzos, hacia dónde tienen que encaminarlos o en qué se van a materializar. Es un poco lo propio de la etapa joven en cualquier momento de la historia, pero hoy se vive con un poquito de frustración. Y la otra, bueno, quizás también pequeñas o grandes heridas. Eso es lo que se deja traslucir de lo que ellos comunican. Y después, porque también eso lo transmiten, aunque no sea con palabras, también hay un deseo que late en el fondo y más allá de todo eso, que es más profundo, un deseo de verdad, un deseo de encuentro, un deseo de familia y de comunidad, un deseo de espacio en el que compartir y, también, un deseo de que se les proponga una misión y una responsabilidad para tomar parte en la construcción de la sociedad. Y esto que late también en su corazón, tantas veces no encontramos cómo responderlo. La sociedad desde luego creo que no lo hace, y nosotros desde la Iglesia lo intentamos, tratamos de dar voz, responsabilidad, participación, y cambiar de una pastoral juvenil a una pastoral con jóvenes. Justo este era el objetivo.

¿Quienes trabajan en esta pastoral con jóvenes tienen que adaptar el mensaje a un lenguaje nuevo?

Claro. Yo creo que aquí la clave nos la dio san Juan Pablo II cuando tuvo la intuición de la nueva evangelización. Era un nuevo ardor, con nuevos métodos, con nuevas expresiones. Y yo creo que está tan bien hecho, tan bien dicho, que en realidad… Hay que poner al principio lo importante, un nuevo ardor, una experiencia de Dios fresca, una experiencia de Dios personal, una experiencia de Dios comunicable, compartible. O sea, uno puede hablar de lo que Dios ha hecho en su vida, y esto hace que el lenguaje sea fresco, juvenil, adaptado, en los términos y en el lenguaje. Tiene que tener algo que contar.

Dentro de poco comenzará un nuevo curso diocesano ¿Qué retos se marca esta delegación para esta nueva etapa

Nos los marca en nuestro plan diocesano pastoral. Y ahí tenemos como dos campos de acción que son verdaderamente retos, y a la vez preciosos. Uno es de la mano de la Vicaría de Nueva Evangelización, y de Familia, y es plantear un proceso de crecimiento, de maduración en la fe, un proyecto de formación para todas las etapas. Y en la parte que nos toca, la etapa juvenil. Eso hasta jóvenes adultos. Y después el otro reto, que suele ser también una petición constante por parte de los jóvenes, que se materializa como podemos, es el voluntariado de acción social, participación activa, actividad en favor de lo que más lo necesitan. Aquí, de la mano de la Vicaría de Acción Social, también trabajaremos, y una de las líneas será ofrecer de alguna forma espacios en los que sea posible que los jóvenes tomen partido y puedan ejercer esta actividad.

¿Qué le diría don Manuel Jiménez, delegado diocesano de la Pastoral con jóvenes, a un joven que sienta o que diga que la iglesia ya no tiene nada que ofrecerle?

Bueno, que probablemente no la conoce, o que probablemente no ha dado, y siento si ha sido conmigo, con alguien que sepa comunicárselo, con alguien que sepa hacer la propuesta, que es la propuesta de la vida, que es la propuesta de la esperanza, por la que merece la pena implicarse, por la que merece la pena hacer todo. El encuentro es precioso, revitaliza la vida…, es el encuentro con Dios. Claro, esto comunicarlo, tratar de hacerlo con un libro, pues…, hoy funciona poco, tienes que encontrarte con alguien que lo experimente, lo viva y lo comunique. Ese es el reto hoy, que ese joven que cree que no tiene nada, que la iglesia no tiene nada que ofrecer, se encuentre con otro joven al que la iglesia le ha ofrecido todo.

¿Qué ha enseñado los jóvenes a este sacerdote, a don Manuel Jiménez, durante este curso?

Me enseñan a no envejecer (ríe), sí, me sostienen en eso, en su lenguaje, me sostienen, en su deseo, en sus ansias. Porque puede haber cierta desesperanza en general, pero hay que destacar también, gracias a Dios, que en nuestra Iglesia contamos con jóvenes que están a tope con su delegación, tratando de transmitir también esta experiencia, este testimonio de tener a Dios en su vida, adaptándose a los lenguajes, a lo que sea necesario para poder llegar a ellos. Y con ellos contamos.

Don Manuel no se cansará de repetir a estos jóvenes que hay que mirar al futuro con esperanza

Justo veníamos de recoger el testigo del papa Francisco, si os acordáis, de aquel jubileo donde nos ponía este horizonte y, si nos hacía falta todavía algún acicate, el papa León XIV ha venido a decirnos estas dos cosas que se han quedado grabadas en el corazón de los jóvenes: ser humano, es decir, aproximaros a lo que significa ser humano y la carne con toda su realidad y con toda su responsabilidad. Y ser la chispa para una nueva humanidad. Ser la chispa, no cansarse.

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Las religiosas agustinas concepcionistas celebran un triduo en honor a San Agustín

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Las religiosas agustinas concepcionistas celebran un triduo en honor a San Agustín

Las religiosas agustinas concepcionistas celebran un triduo en honor a San Agustín

El monasterio de la Encarnación de las madres agustinas concepcionistas, en pleno centro de Sevilla, celebra un triduo en honor a san Agustín, obispo y doctor de la Iglesia, origen del carisma de la orden.

Los cultos se celebrarán en la capilla de Santa Marta los días 26, 27 y 28 de agosto a partir de las siete de la tarde. Estos comenzarán con el canto de Vísperas y el ejercicio del triduo. Posteriormente, se celebrará la Eucaristía presidida por Germán Darío Rodríguez, OSA, profesor de Derecho Canónico de la Universidad de Comillas.

Además, el último día del triduo, coincidiendo con la fiesta de san Agustín de Hipona, los fieles podrán venerar la reliquia del doctor de la Iglesia que las religiosas custodian en el convento.

Sobre San Agustín de Hipona

San Agustín nació en Tagaste, en el norte de África, en el año 354. Durante su juventud estudió en Madaura y Cartago, llevó una vida centrada en los placeres y se acercó al maniqueísmo. Más tarde se trasladó a Roma y Milán, donde su búsqueda de la verdad y la influencia de san Ambrosio, junto con la lectura de la Biblia, le llevaron a convertirse al cristianismo a los 32 años. Fue bautizado en el año 387 y, tras regresar a África, fundó un monasterio en Tagaste, dedicándose a la oración, el estudio y la vida comunitaria.

Posteriormente, Agustín fue ordenado sacerdote y nombrado obispo de Hipona, desde donde desarrolló una intensa labor pastoral, intelectual y de defensa de la fe cristiana. Fundó comunidades religiosas y escribió numerosas obras, entre ellas Las Confesiones, La Trinidad y La Ciudad de Dios, además de participar en importantes debates teológicos. Murió en Hipona en el 28 de agosto del 430, a los 76 años.

San Agustín fue reconocido como santo por la Iglesia desde la Antigüedad y fue proclamado Doctor de la Iglesia por el papa Bonifacio VIII en 1298, debido a la gran influencia de su pensamiento y sus escritos en el cristianismo.

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