En la fiesta de Jesús Sumo y Eterno Sacerdote, el primer día de junio, el Sr. Obispo, D. Jesús Catalá, visitó la parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación en la Visita Pastoral que viene realizando al arciprestazgo de Axarquía-Costa.
«Siempre es motivo de alegría la visita de una persona a nuestro hogar», afirma el párroco, Miguel Antequera, «ha sido para toda la comunidad y especialmente para mí, un día de agradecimiento a Dios», añadía.
La Visita comenzaba a las 4,30 de la tarde, con la llegada de D. Jesús Catalá y del diácono permanente José Hernández, quienes fueron recibidos por el párroco y un grupo de feligreses de la parroquia. Tras rezar delante del Santísimo, el Sr. Obispo y el párroco visitaron a varias personas enfermas del pueblo. A su regreso al templo, el prelado malacitano dedicó un tiempo a impartir el sacramento de la reconciliación, después escuchó a los fieles en la Asamblea Parroquial y terminó la Visita presidiendo la Eucaristía.
«Nuestro Obispo, con sus palabras, nos animó a seguir haciendo parroquia que busca dar razones de nuestra fe en este mundo que da la espalda a Dios, y dar testimonio del gran amor que Dios sigue regalándonos a todos», concluye Miguel Antequera.
Gabi Ramos es ingeniero de telecomunicación, esposo y padre de tres hijos. «Mis tres pasiones son mi familia, viajar y el baloncesto». La vida se lo regalaba, hasta que el 2 de junio de 2015. la leucemia lo cambió todo. En su libro «Y tú, ¿estás curado» cuenta su experiencia para que otros puedan emprender el camino de la sanación interior. Aquí lo presente para los podcasts de la Diócesis de Málaga.
Escucha su entrevista:
«Me diagnosticaron una leucemia mieloide, y de esa vida de ensueño pasé a estar encerrado en una habitación de aislamiento durante semanas. Se abrió ante mí una vida de dolor, sufrimiento e incertidumbre. En esa situación, quedan pocos pilares. Uno de ellos, la fe», cuenta. Pero para Gabi no fue fácil agarrarse a ella. «Recuerdo un día. Llevaba catorce encerrado y rezando como siempre, cotidianamente. En la habitación del hospital, pensé dejar de hacerlo, porque le echaba mucho la culpa a Dios. Ese día, el Evangelio contaba la historia del leproso que le dijo a Jesús que si quería, podía curarle, y fue curado. Aquello me enfadó mucho, porque creía que Dios me estaba tomando el pelo. Quería curarme, de manera inmediata. Empecé a gritar yo también como el leproso: “¡Señor, si quieres puedes curarme!”. Me arrodillé, costándome horrores a causa de la enfermedad, y volví a gritarlo. Evidentemente no pasó nada. Al día siguiente, más calmado, me pregunté cuánta fe tenía ese leproso y cómo era la mía. Vi que mi fe era de “máquina de coca-cola”. Yo quería meter la moneda y que saliera el refresco. Algo hizo clic dentro de mí. A partir de entonces, cada mañana doy gracias por poder despertarme, que ya es un milagro, y le digo: «Señor, ¿qué quieres que hagamos hoy juntos por tu misión de amor?” La leucemia me ha quitado muchas cosas, pero me ha dado otras: una, saber valorar lo que es la vida, esta vida extra que me ha concedido Dios para hacer cosas para Él. El mensaje del Evangelio es muy nítido, y yo me quedo con «ama al hermano como a ti mismo». Ese mensaje tiene que traducirse en una actitud vital, y eso intento cada día», concluye.
El nuevo Vídeo del Papa con su intención de oración para el mes de junio hace un enérgico llamamiento a la abolición de la tortura: “Es imprescindible poner la dignidad de la persona por encima de todo”, señala Francisco, que denuncia no solo las formas más violentas de tortura, sino también aquellas “más sofisticadas, como el trato degradante, la anulación de los sentidos o las detenciones masivas en condiciones inhumanas”.
“¿Cómo es posible que la capacidad humana para la crueldad sea tan grande?”, se pregunta con horror el papa Francisco al comienzo de este Vídeo del Papa. La nueva intención de oración del Santo Padre, que se confía a toda la Iglesia Católica a través de la Red Mundial de Oración del Papa, pide este mes de junio la abolición de la tortura, en todas sus formas y en todo el mundo.
Historia de ayer, historia de hoy
“La tortura no es una historia de ayer”, explica Francisco en el video. “Desgraciadamente, es parte de nuestra historia de hoy”. Y lo subraya en las palabras que acompañan a su intención de oración: además de “formas muy violentas de tortura”, existen en el mundo actual “otras más sofisticadas, como el trato degradante, la anulación de los sentidos o las detenciones masivas en condiciones que no son humanas, que quitan la dignidad de la persona”.
El momento de la denuncia, y de la propia intención de la oración, no es casual: el próximo 26 de junio se conmemorará el Día Internacional de las Naciones Unidas en Apoyo de las Víctimas de la Tortura, debido a la fecha de 1987 cuando entró en vigencia la Convención de la ONU contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (convención ratificada por 162 países) que se aprobó en 1984.
Ecce homo (He aquí el hombre)
Imágenes de presos en condiciones inhumanas —amarrados a una silla, encapuchados, con las manos atadas— abren el Video del Papa de este mes, que reconstruye lugares y prácticas de tortura vigentes en diversas partes del mundo. Cubos de agua con trapos, cuerdas, baterías eléctricas, alicates, martillos, machetes… Este inquietante inventario de una hipotética sala de tortura acompaña las palabras de Francisco, y subraya que quien intenta reducir al hombre a una “cosa” pierde, ante todo, su humanidad. Es lo que les ocurrió también a los torturadores de Jesús, cuando lo flagelaron, le pegaron y se burlaron de él. Jesús experimentó la tortura durante su Pasión y murió llevando sus señales: las heridas de las espinas y los látigos, los moretones por los golpes, las muñecas hinchadas por las cuerdas. Los detalles del Ecce homo del santuario homónimo de Mesoraca, en la provincia de Crotone (Italia), impresionantes por su realismo, dan cuenta de ello en el video.
Una práctica prohibida que sigue vigente en la sombra del derecho internacional
La tortura es una práctica que data desde la antigüedad. En los siglos XVIII y XIX, los países occidentales abolieron el uso oficial de la tortura en el sistema judicial y hoy su uso está totalmente prohibido por el derecho internacional. Sin embargo, es una realidad que sigue teniendo lugar en muchos países. El Fondo de Contribuciones Voluntarias de las Naciones Unidas para las Víctimas de la Tortura ha ayudado cada año, desde 1981, a una media de 50.000 víctimas de la tortura en países de todas las regiones del mundo. Esto suele ocurrir, naturalmente, en zonas de conflicto, como la agresión rusa contra Ucrania, donde ha habido informes sobre actos de tortura perpetrados por soldados rusos contra militares y civiles ucranianos. Pero también, y en parte tras la aparición de las nuevas tecnologías, ha aumentado el uso de prácticas de tortura no cruentas, como las psicológicas. El agravante, además, es que existe una brecha persistente en la rendición de cuentas por tortura y malos tratos en todo el mundo, causada en parte por la negación sistémica, la obstrucción y la evasión deliberada de la responsabilidad por parte de las autoridades públicas; este escenario dificulta contabilizar y llevar un registro de las víctimas.
El llamamiento de Francisco
He aquí, pues, el llamamiento del Papa a toda la comunidad internacional, “para que se comprometa concretamente en la abolición de la tortura, garantizando el apoyo a las víctimas y a sus familias”. Ya en un discurso del 2014, Francisco había señalado que “estos abusos se podrán detener únicamente con el firme compromiso de la comunidad internacional en reconocer […] la dignidad de la persona humana sobre todas las cosas”.
Jesucristo, torturado y crucificado
El P. Frédéric Fornos S.J., Director Internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, comentó acerca de esta intención: “Cualesquiera que sean las razones, no se puede legitimar la tortura. Francisco lo dijo muchas veces con claridad, por ejemplo: ‘¡Torturar a las personas es un pecado mortal! Que las comunidades cristianas se comprometan a sostener a las víctimas de la tortura’ (Tweet del 26 de junio 2018).
¡Torturar a las personas es un pecado mortal! Que las comunidades cristianas se comprometan a sostener a las víctimas de la tortura.
Jesucristo, el rostro de Dios para los cristianos, se ha hecho cercano a todos los torturados a lo largo de la historia en su Pasión. Por eso, como nos dice Francisco en Fratelli Tutti: ‘Cada violencia cometida contra un ser humano es una herida en la carne de la humanidad’ (FT 227). Este mes de oración y acción por la abolición de toda forma de tortura, sea de los detenidos, prisioneros o secuestrados, es también un llamado a garantizar ‘el apoyo a las víctimas y sus familias’”.
La Conferencia Episcopal Española celebró el 1 de junio la Jornada “Protección de menores: seguimos caminando”, a la que asistieron representantes del ámbito social, jurídico, religioso y académico. En dicho acto se presentó la “Instrucción sobre abusos sexuales”, que se aprobó en la Asamblea Plenaria de abril y el informe sobre abusos sexuales en la Iglesia “Para dar luz”. Acciones con las que la Iglesia en España realiza un ejercicio de transparencia y muestra su interés por erradicar la lacra de los abusos a menores que, en palabras del Cardenal Omella, presidente de la CEE «nos duele a todos y por eso, nos afecta a todos».
“Protección de menores: seguimos caminando”
En la primera parte del acto se presentó el protocolo marco de prevención y actuación en caso de abusos y la instrucción. Intervieneron el director del servicio de coordinación y asesoramiento de las Oficinas de Protección de menores, Jesús Rodríguez; el decano del Tribunal de la Rota, Carlos Manuel Morán; y el vicesecretario para asuntos generales de la CEE, Carlos López.
En la segunda parte, el Secretario General de la CEE, Mons. Francisco César García Magán, y el director de la oficina de información de la CEE, José Gabriel Vera, presentan el informe “Para dar luz”.
Instrucción sobre abusos sexuales
La Plenaria aprobó en su reunión del mes de abril la “Instrucción sobre abusos sexuales”. Se trata de un documento sobre el que se lleva trabajando desde septiembre de 2018. En la Plenaria de abril de 2019 se acordó solicitar a la Congregación para los Obispos la autorización para publicar un Decreto general.
En aquel momento, y después de varias consultas con los organismos implicados de la Santa Sede, se consideró oportuno esperar a que se publicara el Vademécum de la Congregación para los Obispos, el Motu Proprio Vos estis lux mundi, así como la reforma del Libro VI del Código de Derecho Canónico. El texto de la CEE introdujo las oportunas modificaciones tras la publicación de estos documentos.
Finalmente, la Plenaria de noviembre de 2022 aprobó unas Líneas Guía para la actuación en casos de abusos sexuales contra menores que se aplicaría de manera conjunta en todas las diócesis. En abril de 2023 se aprueba como instrucción para la Iglesia en España y se actualiza con las nuevas disposiciones establecidas en el texto definitivo de Vos estis lux mundi, que fue aprobado recientemente por el papa Francisco y que entró en vigor el 30 de abril.
¿Qué encontramos en este documento?
Esta instrucción, la primera de esta naturaleza emanada por una Conferencia Episcopal en todo el mundo, unifica y tiene vigencia para toda la Iglesia en España. De esta manera se evita la proliferación de normas particulares y se refuerzan las garantías jurídicas.
La instrucción pone en el centro la protección de los denunciantes, sin perjuicio para los derechos de todas las partes. Las Oficinas de Protección de menores reciben los testimonios y se llevan a cabo los primeros pasos, entre ellos, el asesoramiento y guía de posibles procedimientos judiciales. Además, durante las investigaciones previas, la instrucción prevé poner a disposición de la persona denunciante y sus familias acompañamiento espiritual, médico y psicológico. También amplía la comunicación con víctimas y denunciantes en los distintos momentos procesales, a fin de que puedan hacer valer los derechos que les correspondan.
Recoge en un solo documento toda la normativa canónica vigente que regula la actuación eclesial, así como la comunicación de los hechos a las autoridades civiles. Especialmente se aclaran los periodos de prescripción de delitos, las modificaciones legislativas de estos años y se refuerza el principio de escritura para garantizar todo el proceso.
Este documento de la CEE refuerza el Derecho Penal, pero no lo sustituye. En la instrucción se insiste en la obligación de los obispos, sacerdotes y miembros consagrados de colaborar con la justicia penal de cada Estado, incluido la denuncia y testificación durante el proceso.
También señala la obligación de colaborar con la Fiscalía. Si en el transcurso de la investigación se obtienen pruebas o indicios racionales de la comisión de un delito, el superior del lugar está obligado a de informar a la Fiscalía.
Informe “Para dar luz”
El informe “Para dar luz” es el primer informe sobre la pederastia en la Iglesia en España que se presenta en público. Su estructura y contenido busca ofrecer todos los elementos necesarios para comprender la situación sobre esta realidad. Para ello, recopila toda la información recibida en la Conferencia Episcopal y que se ha podido contrastar con las distintas fuentes.
El informe, articulado en siete volúmenes, tiene una parte documental y otra informativa, que se va actualizando constantemente.
Parte documental: los protocolos de la Iglesia en España
La parte documental es la más voluminosa, pues recoge todos los protocolos que se han redactado en los tres últimos años por las instituciones eclesiales de ámbito nacional, congregaciones religiosas y diócesis.
Detrás de cada protocolo hay horas de reflexión, estudio, análisis, y un trabajo conjunto de distintos expertos, entre ellos en pedagogía y en psicología, con el objetivo de evitar que los abusos puedan volver a producirse y para que los espacios eclesiales sean espacios seguros para los menores en los que puedan crecer en sus conocimientos, en sus cualidades humanas y en su dimensión espiritual.
Diócesis, Congregaciones e Instituciones de la Iglesia que se dedican a actividades educativas, pastorales y de tiempo libre han establecido estos modos de actuar en tres direcciones: cómo tratar a los menores en los espacios eclesiales; cómo actuar cuando los menores han sufrido cualquier tipo de abusos, incluidos los sexuales; y cómo prevenir que determinadas conductas que derivan en abusos puedan producirse en esos espacios eclesiales.
Recopilación de la normativa de prevención y actuación vigente en la Iglesia
Un segundo punto del informe recopila toda la normativa canónica para la actuación de la Iglesia en lo relativo a los abusos sexuales y, además, explica también los principios desde los que se actúa.
Se encuentran tanto los documentos papales -desde Juan Pablo II a la actualidad- como los de la Conferencia Episcopal.
Datos de las Oficinas de Protección de menores: la parte viva de “Para dar luz”
El tercer punto de “Para dar luz” compendia los casos conocidos a través de las Oficinas de Protección de menores hasta la fecha. Es la parte viva del informe, pues se irá actualizando según se vayan recabando nuevos datos.
En total 927 víctimas han presentado testimonios sobre 728 victimarios que cometieron abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia católica. En relación al sexo, aunque sus agresores son en más del 99% varones, las víctimas son varones en el 82,62% de los casos y mujeres en el 17,38% de los casos.
En cuanto a la pertenencia a la Iglesia, de los 728 victimarios, la mayoría, 378, son clérigos, lo que supone el 52%. Además, hay 208 religiosos (o religiosas) no ordenados sacerdotes, 92 laicos. También hay 23 testimonios en los que el denunciante no supo la condición eclesial del agresor, o un diácono.
En aquellos victimarios en que las víctimas conocen su situación vital, el 63,60% de los victimarios están fallecidos y el 36,40% están vivos.
En relación a la fecha en la que se cometieron los abusos, ordenados por décadas, se presenta que más del 80 % de los casos se produjeron en el siglo XX, y el 75% antes de 1990.
Anteriores a 1950: 2
Entre 1950 y 1960: 40
Entre 1960 y 1970: 137
Entre 1970 y 1980: 172
Entre 1980 y 1990: 127
Entre 1990 y 2000: 45
Entre 2000 y 2010: 20
Entre 2010 y 2020: 60
A partir de 2020: 34
Sin fechar: 91
Acoger todos los testimonios: la condición de víctima no prescribe
Estas Oficinas -más de 200- tienen una dimensión pastoral, no judicial. Por eso, pueden acoger todos los testimonios: no hay prescripción porque la condición de víctima no prescribe. Un testimonio siempre es relevante, aunque date de muchas décadas atrás, aunque se refiera a alguien que ya ha fallecido.
Lo importante es que cualquier víctima de abusos sexuales cometidos en la Iglesia sepa que hay un lugar en el que se le quiere conocer y escuchar. Un lugar que existe porque la Iglesia reconoce el daño causado y porque la Iglesia quiere ayudar a todas las víctimas en su acogida, en su acompañamiento, en su sanación y en su reparación. Y porque la Iglesia quiere que no pueda volver a pasar.
La Santa Iglesia Catedral acoge este sábado a las 10hrs presidido por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, el rito de entrada del Catecumenado. 11 personas que a partir de este fin de semana serán acogidos en la Iglesia para así iniciar un proceso formativo y espiritual. Pero esto no acaba aquí, ya que provocará que su corazón se vaya transformando para mirar hacía Cristo y así poder llevar a cabo su misión.
Esta importante tarea de preparar el corazón de esas personas que reciben su primer encuentro con el Señor la lleva a cabo la Delegación de Iniciación Cristiana, cuyo Delegado Diocesano es el sacerdote José Arjona, y su Subdelegada es Carmen Andrades. Esta última, cuya responsabilidad es el Catecumenado Bautismal, ha sido la encargada, junto a otros sacerdotes y vida consagrada, de acompañar a estas 11 personas que han sentido la llamada del Señor y quieren comenzar a seguirlo.
Uno de estos 11 es Juan Antonio Delgado, un joven de 25 años que cada vez que con sus amigos o familia pasaba cerca de una Iglesia, algo en su interior le llamaba a entrar, descubriendo ahora que era Cristo quien lo llamaba para entrar en su Iglesia. Asimismo, nos cuenta la importancia de Carmen Andrades en este proceso, ya que se detiene en cada momento y acompaña en el primer proceso formativo que ha comenzado.
“Les invito que intenten conocer a Dios”, con estas palabras Juan Antonio manda a un mensaje a todas las personas que no conoce a Cristo, invitándolos a que se acerquen a una parroquia o grupo, ya que como él encuentras un movimiento donde conocer al Salvador.
Hoy es la Fiesta litúrgica de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote. Esta especial jornada sacerdotal el clero diocesano la vive especialmente en el Monasterio de Santa María de la Cinta, de las Hermanas Oblatas de Cristo Sacerdote, fundadas por el Venerable José María García Lahiguera (segundo Obispo de Huelva entre 1964-1969). La espiritualidad sacerdotal del Venerable Obispo le llevó a promover esta fiesta litúrgica, que se hizo extensiva a toda España en 1973, hace ahora cincuenta años.
Hoy, en aquel monasterio del Conquero, se reúne nuestro presbiterio junto al Obispo, para celebrar la Eucaristía e impregnarse fraternalmente de la riqueza litúrgica de esta fiesta, reforzando así su conciencia de ser sacerdotes de Jesucristo, el Señor que llama a ser uno y a santificarse “por eis” por ellos, por todos los que son confiados a su ministerio.
La presencia de las Hermanas Oblatas de Cristo Sacerdote en Huelva es como una semilla fructificada de los trabajos apostólicos del Venerable José María García Lahiguera, y un constante recordatorio de la fuerza de la oración de algunos miembros de la Iglesia en la vida contemplativa en favor de toda la Iglesia y, en especial, de los sacerdotes, que transparentan a Cristo Cabeza en medio de su Pueblo.
En su homilía, Santiago Gómez ha resaltado la festividad preguntándose “¿Cómo no percibir desde esta Palabra una invitación apremiante a una entrega personal sin reservas? Para que la misión evangelizadora en nuestra Iglesia particular tenga el vigor que la situación cultural requiere, los pastores necesitamos renunciar a nuestras comodidades, sacudir nuestras rutinas y alcanzar el fervor, entregarnos de verdad a nuestro ministerio sacerdotal. Si no lo hacemos, es posible que nuestro pueblo cristiano no salga del conformismo y de una vida cristiana de mínimos, y nuestras parroquias se conviertan en comunidades eclesiales tibias, conformistas y secularizadas. Necesitamos levantar en nosotros y en nuestras comunidades una ola de fervor y de entusiasmo evangélico para vivir con alegría la Nueva Alianza que el sacerdocio de Cristo nos ha regalado.”
Lea a continuación la homilía íntegra del obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, en la festividad de Cristo Sacerdote:
“Nuestro Señor Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote
Congregación de Hermanas Oblatas de Cristo Sacerdote
Monasterio de Sta. María de la Cinta
Huelva, 1 de junio de 2023.
Homilía
Lecturas: Gén 22, 9-18; Sal 39; Heb 10, 4-10 y Mt 26, 36-42
Fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, que tiene su fundamento en de la doctrina del Concilio Vaticano II sobre el sacerdocio de Cristo, que se manifiesta en la Iglesia en el doble sacerdocio, el ministerial y el de los fieles, que se distinguen no por una diferencia de grado, sino de esencia.
Entre nosotros esta fiesta, que aquí celebramos como solemnidad, tiene resonancias muy particulares por su vinculación con el venerable José María García Lahiguera, segundo obispo de Huelva. Él junto con vuestra cofundadora, queridas Hermanas Oblatas de Cristo Sacerdote, la Sierva de Dios Mª del Carmen Hidalgo de Caviedes, desde 1950 empezaron a trabajar para la aprobación de esta fiesta en toda la Iglesia, hasta que en 1974 se celebró por primera vez en España.
En este Monasterio de Sta. María de la Cinta celebramos esta jornada sacerdotal, que nos brinda la ocasión para poner los ojos en
“Cristo … como permanece para siempre, tiene el sacerdocio que no pasa” (Cf. Heb 7, 24)
Dos palabras definen el sacerdocio de Cristo del cual participamos: obediencia y sacrificio. Y de ahí el fruto de una promesa de fecundidad: “multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa”; o en palabras de la carta a los Hebreos: “Todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo”.
Queridos hermanos sacerdotes, pidamos al Señor la gracia de que arraigue de verdad en nuestra alma esta convicción, aprendida del sacerdocio de Cristo: sin obediencia y sacrificio, no habrá frutos en nuestro ministerio sacerdotal.
En la primera lectura, el relato del sacrificio de Abrahán, nos habla de obediencia y sacrificio: “No alargues la mano contra el muchacho ni le hagas nada. Ahora he comprobado que temes a Dios, porque no te ha reservado a tu propio hijo, a tu único hijo”. El lugar se llama “El Señor ve”. Acontecimiento que es interpretado como figura del sacrificio de Cristo, pues el Padre entregó a su propio Hijo por amor nuestro (Cf. Rom 8, 32).
¿Cómo no percibir desde esta Palabra una invitación apremiante a una entrega personal sin reservas? Para que la misión evangelizadora en nuestra Iglesia particular tenga el vigor que la situación cultural requiere, los pastores necesitamos renunciar a nuestras comodidades, sacudir nuestras rutinas y alcanzar el fervor, entregarnos de verdad a nuestro ministerio sacerdotal. Si no lo hacemos, es posible que nuestro pueblo cristiano no salga del conformismo y de una vida cristiana de mínimos, y nuestras parroquias se conviertan en comunidades eclesiales tibias, conformistas y secularizadas. Necesitamos levantar en nosotros y en nuestras comunidades una ola de fervor y de entusiasmo evangélico para vivir con alegría la Nueva Alianza que el sacerdocio de Cristo nos ha regalado.
Además, ante Dios no caben disimulos, siempre vivimos en el sitio llamado “El Señor ve”.
El Evangelio nos ha hecho presente la escena de la oración de Getsemaní. El Hijo acepta la voluntad del Padre, y transforma la noche de la traición y del abandono en la hora suprema de su Sacerdocio, haciendo la paz por la sangre de su cruz. Así se revela como el Pontífice de la Nueva Alianza, el Cordero que quita el pecado del mundo en el ara del Calvario.
De esta humillación debemos participar nosotros sacerdotes. Únicamente pasando por la cruz es posible obrar in persona Christi capitis.Así como Cristo realizó la obra de la redención en la pobreza y la persecución, también la Iglesia está llamada a seguir el mismo camino para comunicar a los hombres los frutos de la salvación (Lumen Gentium, 8c). Desde una postura realista y objetiva es difícil que pensar puedan darse las circunstancias necesarias para una relación armoniosa y sin dificultades de nuestro ministerio con el mundo. Desde la realidad del sacerdocio de Cristo, que es lógica de la cruz tendríamos que asumir como una gracia de Dios la nueva situación histórica que nos toca vivir hoy a la Iglesia: pocos, sin muchos recursos, a veces convertidos en objeto de desafecto y desprecio (cf. 2Cor 12,10). Vivimos todo esto porque no nos queda más remedio, pero podemos asumirlo como una situación que nos ayude a conformarnos más al Señor, que vivió el único sacerdocio en la humillación y el sufrimiento. La cruz, en todos los cansancios y los dolores que soportamos por vivir nuestro ministerio, puede ser fuente de maduración y de santificación.
Todos los bautizados somos miembros de un pueblo de reyes, sacerdotes y profetas, por eso todos debemos recordar la llamada a la santidad que proviene del Señor: Sed santos, porque yo soy santo (Lv 11,45; cf. 1 P 1,16). El Concilio Vaticano II repitió con fuerza el mismo llamamiento: Todos los fieles, cristianos, de cualquier condición y estado, fortalecidos con tantos y tan poderosos medios de salvación, son llamados por el Señor, cada uno por su camino, a la perfección de aquella santidad con la que es perfecto el mismo Padre (Lumen Gentium, 11).
Es una llamada que reciben todos los bautizados. El papa Francisco lo expresa así: Para ser santos no es necesario ser obispos, sacerdotes, religiosas o religiosos. (…) Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día, allí donde cada uno se encuentra. (Gaudete et Exsultate, 14).
El papa Francisco dice también que: aunque parezca obvio, recordemos que la santidad está hecha de una apertura habitual a la trascendencia, que se expresa en la oración y en la adoración. El santo es una persona con espíritu orante, que necesita comunicarse con Dios. Es alguien que no soporta asfixiarse en la inmanencia cerrada de este mundo, y en medio de sus esfuerzos y entregas suspira por Dios, sale de sí en la alabanza y amplía sus límites en la contemplación del Señor. No creo en la santidad sin oración, aunque no se trate necesariamente de largos momentos o de sentimientos intensos. (Gaudete et Exsultate, 147)
Que la Virgen María, Madre de Jesucristo Único y Eterno Sacerdote, interceda por nosotros, para que seamos dignos de participar en el Sacerdocio común y ministerial de su Hijo.”
Del 1 al 24 de junio y, tras la firma de un convenio de colaboración entre el Cabildo Metropolitano y la Fundación Cajasol, podrá verse en la Sala Vanguardia de ésta, la exposición «Lumen de Lúmine. Conservación preventiva de las vidrieras en la Catedral de Sevilla»
Se trata de un proyecto integral coordinado por los técnicos del Cabildo de la Catedral de Sevilla, la conservadora de patrimonio Ana Isabel Gamero y el arquitecto Jaime Navarro que incluye una exposición científica – divulgativa y una publicación desarrollada por ambos que recoge la intensa labor de conservación de las vidrieras que el Cabildo de la Catedral de Sevilla mantiene de manera continuada desde hace más de dos décadas.
La exposición podrá visitarse de lunes a sábado de once de la mañana a dos de la tarde y, de seis a nueve de la noche. Domingos y festivos cerrado.
Autores de nivel
Las vidrieras de la Catedral de Sevilla constituyen uno de los conjuntos más extensos, homogéneos y mejor preservados de las catedrales españolas. Las ochenta y una vidrieras conservadas suponen, además, un magnífico capítulo para conocer la historia de esta técnica en la península Ibérica, desde el siglo XV hasta el XX, así como una bella catequesis a través de sus figuras y escenas bíblicas. En estos años se han restaurado treinta y tres de las ochenta y una vidrieras históricas, de autores del nivel de Enrique Alemán, Arnao de Vergara, Arnao de Flandes o Carlos de Brujas, abarcando desde 1478 hasta las más recientes de la casa Zettler o la casa Maumejean a principios del siglo veinte.
Entre los contenidos de la muestra cabe resaltar la producción de un documento audiovisual original y nunca antes visto sobre las vidrieras de la catedral vistas a través del vuelo de un dron por las distintas naves del templo metropolitano. Destaca también la presencia de una pantalla en la que se podrán conocer las 81 vidrieras con su foto, ficha técnica, sus motivos iconográficos y aspectos destacados. Asimismo, diseño original y creatividad de vinilos que simularán las vidrieras en los ventanales de la Sala Vanguardia. También se proyectará un vídeo explicativo con el proceso de fabricación y montaje de una vidriera, además de la presencia de paneles explicativos y vídeos relacionados con la conservación preventiva de los vitrales que enriquecerán el contenido de la sala.
La comisión episcopal para los Laicos, Familia y Vida, de la Conferencia Episcopal Española, ha organizado una jornada extraordinaria para presentar el trabajo que se está realizando sobre el Primer Anuncio. Ésta se desarrollará durante toda la mañana del sábado 3 de junio en dos partes. La primera, desde las diez a las doce del mediodía, será informativa y formativa con una conferencia online sobre “El Primer Anuncio: Reto & Oportunidad”. Estará a cargo del vicario general de Jaén, Juan Ignacio Damas, anterior responsable del área de Primer Anuncio en la Conferencia Episcopal.
Está parte está dirigida a delegados de Apostolado Seglar; movimientos; asociaciones; congregaciones; grupos sinodales y a todos los laicos, sacerdotes o religiosos interesados en el tema. La conferencia es gratuita, pero es necesario inscribirse en el siguiente formulario para recibir el enlace.
La segunda parte de la mañana será sólo con los delegados diocesanos de Apostolado Seglar y los responsables de asociaciones y movimientos laicales. Se trabajará por grupos sobre el documento «Nuevos Frutos para un Pueblo de Dios en camino».
El prelado conoció la Asamblea General que se celebrará en Segovia del 12 al 15 de agosto
La comisión diocesana de la HOAC de Córdoba mantuvo una reunión el pasado miércoles, 31 de mayo, con el Obispo para presentarle el contenido de la Asamblea General que tendrá lugar en Segovia, del 12 al 15 de agosto, bajo el lema “Tendiendo puentes derribando muros: tejiendo vínculos de fraternidad en el mundo obrero y del trabajo”. Se trata de un proceso participativo y asambleario que ha permitido a toda la militancia de la HOAC elaborar y profundizar en los materiales preparatorios, unos documentos que parten de la aportación que está realizando el papa Francisco a la centralidad del trabajo durante su pontificado; también recoge la mirada de la HOAC en la anterior asamblea, algunos rasgos importantes de la actual situación de nuestra sociedad y del mundo obrero y del trabajo, así como el papel de la Iglesia ante la realidad de la sociedad y del mundo obrero y del trabajo.
Asimismo, los miembros de la HOAC han comunicado al prelado la fecha en la que celebrarán su día, el 10 de junio, una fecha en la que llevarán a cabo la renovación de los componentes de la comisión diocesana en las responsabilidades de representación, difusión y animación al compromiso.
En la tarde de ayer, día 31 de mayo, día de la Visitación de María a su prima Isabel, celebramos en la parroquia San Juan de la Cruz las confirmaciones de veintiún chicos y chicas de las parroquias de San Félix, El Salvador y San Juan de Cruz de Jaén y San Bartolomé de Torredelcampo.
La celebración eucarística estuvo presidida por el Obispo, Don Sebastián Chico Martínez, y concelebraron su secretario particular, D. Francisco Javier Cova; y nuestro párroco, D. Francisco de la Torre.
Durante su homilía, Don Sebastián se ha mostrado muy cercano a los jóvenes y los ha invitado a continuar como testigos del Señor, amando a los hermanos y sabiendo que nunca estamos solos, ya que el Espíritu Santo, que recibieron en la tarde de ayer, los animará y confortará en la misión que ahora emprenden.
Muchas felicidades a todos los confirmandos y a sus familias.
Encarni y María catequistas de San Juan de la Cruz