El quinteto internacional de cuerda Tótem Ensemble protagonizará este evento musical el próximo viernes 6 de marzo, a las nueve de la noche, en la Parroquia de Nuestra Señora de la Estrella, de Valencina de la Concepción.
El programa seleccionado realiza un recorrido por la música procesional más representativa, adaptada a la sonoridad del quinteto de cuerda. El repertorio incluye obras maestras de la tradición como Madre Hiniesta de Manuel Marvizón, Jesús de las Penas y Cristo de las Siete Palabras de Antonio Pantión, Quinta Angustia de José Font Marimont, En Vos Confío y La Esperanza de María de Alejandro Blanco, Macarena de Manuel Cebrián, Virgen del Valle de Vicente Zarzuela, La Madrugá de Abel Moreno, Amarguras de Antón Font de Anta, Coronación de la Macarena de Pedro Braña y Estrella Sublime de Manuel López Farfán.
Esta actividad -de acceso libre y gratuito- cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Valencina de la Concepción y el Área de Cultura de la Diputación de Sevilla.
El pasado 21 de febrero, y dentro de la Visita Pastoral de nuestro Obispo, Mons. Sebastián Chico Martínez, al Arciprestazgo de El Condado–Las Villas, nuestro Prelado visitó la Parroquia de Santa Águeda de la Villa de Sorihuela del Guadalimar.
La jornada comenzó con la recepción del Obispo en el atrio de la parroquia, donde fue recibido por el párroco, D. Juan Carlos García Serrano, y un nutrido grupo de fieles. Después de las palabras de recibimiento del párroco, el Obispo saludó cariñosamente a los congregados y nos animó, desde el primer momento, a celebrar la visita como un momento de gracia y bendición para nuestra parroquia.
Inmediatamente después, Don Sebastián fue recibido por la alcaldesa y la Corporación Municipal en el Ayuntamiento. Allí la alcaldesa le explicó las particularidades de la villa y el Obispo mostró su voluntad de colaborar institucionalmente con este Ayuntamiento en todo lo que estuviera de su mano. En el salón de plenos, la alcaldía preparó un desayuno compartido con los sorihueleños que asistieron, pudiendo compartir diálogo con el Pastor diocesano en un ambiente distendido.
La visita continuó con un momento lleno de emotividad, ya que el Obispo visitó la residencia de mayores «Áurea», en la que actualmente hay más de 150 residentes. Fue recibido por la directora, trabajadores sociales y personal sanitario del centro. Allí saludó a cada uno de los mayores que lo recibieron en el salón social y visitó también a varios residentes que, debido a su estado de salud, no podían salir de sus habitaciones, impartiendo a todos su bendición pastoral.
Posteriormente, visitó el Cementerio Municipal, momento de especial recogimiento y sensibilidad. Don Sebastián rezó por el eterno descanso de todos los que allí se encuentran esperando la Resurrección del «último día», visitando también los enterramientos de los familiares de los fieles que así se lo pidieron.
Continuando con su visita, llegó el momento de acudir a la ermita de la copatrona de Sorihuela, Santa Quiteria. Fue recibido por el presidente y la junta de gobierno de la hermandad, así como por un nutrido grupo de devotos y cofrades. El presidente le enseñó la ermita y explicó el desarrollo de la peculiar romería que se celebra el domingo más cercano al 21 de mayo. El Obispo remarcó la importancia de la religiosidad popular en nuestra tierra y la necesidad del relevo generacional en las hermandades y cofradías. Una vez realizada la oración a Santa Quiteria e impartida su bendición sobre todos los presentes, el prelado compartió un pequeño ágape con los asistentes a las puertas de la ermita.
Ya por la tarde, la jornada comenzó con un encuentro con todos los niños y jóvenes de la catequesis en el templo parroquial. Los jóvenes fueron interviniendo por cursos, dando la bienvenida a Don Sebastián y recibiendo la bendición por su parte de manera individual. Después, el prelado expuso una catequesis dinámica y adecuada en la que explicó qué es ser obispo y cuál es su misión como pastor de la diócesis de Jaén.
A continuación, se reunió con los agentes parroquiales, donde cada grupo presentó su realidad, sus inquietudes y desafíos. El Obispo nos animó a no desfallecer en la evangelización, a no caer en el desánimo, a pesar de ser un pueblo pequeño, y a mirar siempre con optimismo la tarea que Dios nos propone.
Un momento especialmente importante fue el encuentro con el Consejo de Pastoral Parroquial. Allí nos ayudó a reflexionar sobre lo que es verdaderamente la misión del Consejo, analizando cuáles son nuestras fuerzas, qué aspectos son mejorables y ofreciéndonos líneas generales para reavivar en nosotros el espíritu del Evangelio. También nos animó a salir de nuestra “burbuja”, acercándonos sobre todo a los mayores y a los jóvenes, aprovechando las estructuras de las cofradías.
Concluyó la jornada con el momento más importante de la Visita Pastoral: la Misa Estacional. Una Misa en la que pedimos por nuestro Papa León XVI y, sobre todo, por el ministerio episcopal de nuestro Pastor diocesano. En ella confirmamos nuestra fe ante el sucesor de los Apóstoles en nuestra diócesis y recibimos la gracia que brota del misterio pascual del Señor y de su envío a los Apóstoles.
“Tres halcones para Tamerlán” es un relato épico que revive la misión diplomática más audaz de Castilla en el siglo XV: alcanzar la mítica Samarcanda
Foto: Archivo
El escritor Jesús Sánchez Adalid ha presentado este miércoles 4 de marzo en Córdoba su última novela “Tres halcones para Tamerlán”, la historia de la embajada castellana que emprendió el viaje más audaz de la Edad Media. La novela es un relato épico que revive la misión diplomática de alcanzar la mítica Samarcanda, la corte del Gran Tamerlán.
El sacerdote ha reconocido que la novela no es sólo “un viaje geográfico y cronológico”, es algo más, es “un viaje interior” puesto que hay un fondo de espiritualidad, la búsqueda de sentido, el viaje del alma, el viaje de la vida, el descubrimiento de uno mismo y la confianza en la providencia. Es por lo tanto, “una novela de esperanza”, que está totalmente impregnada por la forma de entender el mundo cristiano, ha destacado Sánchez Adalid.
La novela comienza en la Segovia de 1403 cuando un emisario oriental ofreció al rey Enrique III un presente insólito: tres mujeres de extraordinaria belleza. Castilla debía responder con un obsequio de igual o mayor valor. La elección: tres halcones regios. Jesús Sánchez Adalid nos invita a revivir esta epopeya histórica a través de los ojos de Alvar, un joven aprendiz de halconero que acompaña a la embajada real para custodiar las valiosas aves. Comienza así un viaje deslumbrante, que lo llevará a través del Mediterráneo hasta Constantinopla, pasando por las ruinas de Troya y el esplendor de Bizancio, hasta las estepas del Asia Central y el fulgor de Samarcanda. Será una aventura de resistencia y fe, marcada por tempestades, intrigas entre venecianos y genoveses, misteriosas escalas en islas remotas y la lucha interior de un muchacho que aprende a mirar el mundo con nuevos ojos. Con una prosa exquisita y envolvente, Sánchez Adalid trae a los lectores de hoy una joya medieval casi borrada de la memoria de España.
Se trata del proyecto “Un amor que no termina”, que será presentado este sábado 7 de marzo, en el Hospital Real de Guadix, a las 11 de la mañana
La delegación de Familia y Vida de la diócesis de Guadix va a presentar, este sábado 7 de marzo, el proyecto “Un amor que no termina”, una iniciativa dirigida a acompañar a personas separadas o divorciadas que no han vuelto a casarse ni conviven con otra pareja. Este programa nació ante el elevado número de separaciones y divorcios que hay en la sociedad, con el propósito de ofrecer una atención pastoral específica a quienes viven esta situación, ayudándolos a afrontarla desde la fe y a descubrir que Dios sigue presente en sus vidas.
Con esta propuesta, la Iglesia diocesana busca tender una mano cercana y acompañar el proceso de crecimiento espiritual de estas personas. El proyecto, que ya se encuentra funcionando en otras diócesis de España, suele incluir actividades periódicas como retiros y encuentros mensuales que combinan distintos momentos: oración con la Palabra, formación y un tiempo final de adoración ante el Santísimo Sacramento.
En la diócesis de Guadix se presentará este proyecto “Un amor que no termina” el sábado 7 de marzo, a las 11 de la mañana, en el Hospital Real de la Caridad, de la ciudad accitana. Está dirigido a personas separadas o divorciadas que no han vuelto a casarse ni conviven con nuevas parejas. Y es que, como dicen desde la delegación e Familia y Vida, “aunque la relación conyugal haya terminado, el amor y la fidelidad al sacramento pueden mantenerse de otras maneras”.
Habrá una convivencia para jóvenes por al mañana y dos momentos de oración vocacional por la tarde, a los que estamos invitados todos
El sábado 7 de marzo, el Hospital Real de la Caridad acogerá una intensa jornada vocacional con tres actividades programadas. Comenzará a las 11 de la mañana con una convivencia vocacional, para adolescentes, jóvenes y niños, que se prolongará hasta las 13:00 horas. Por la tarde, también en el Hospital Real y dirigida a todas las edades, habrá un multimedia vocacional, de 16:00h a 17:30h. Después, en la parroquia del Sagrario de la Catedral, habrá una oración vocacional, de 17:30h a 18:30h, a la que también estamos invitados todos, jóvenes y mayores.
Con esta jornada vocacional se pone fin a la Exposición sobre los carismas, que ha organizado la CONFER de la diócesis de Guadix y que se puede contemplar estos días en el Hospital Real de la ciudad accitana. Se trata de una exposición sobre los carismas de Vida Consagrada presentes en la diócesis accitana. Es la I Expo- Carisma que se realiza en la diócesis y se presenta bajo el lema “Vida Consagrada, ¿para quién eres? ¿Para quién soy?».
Esta exposición, que ahora termina en Guadix, es itinerante y viajará a otra parroquia o localidad, para dar a conocer los diferentes carismas de las congregaciones religiosas presentes en la diócesis de Guadix. Y, mostrándolas, promover las vocaciones a la vida consagrada, tan necesarias en la Iglesia y en el mundo.
Merece la pena visitar la exposición en el Hospital Real y conocer la riqueza de Vida Consagrada que hay entre nosotros y, por supuesto, participar en las actividades programadas para este sábado 7 de marzo.
La localidad sevillana del Viso del Alcor cuenta con una parroquia, la de Santa María del Alcor, que dispone hasta ahora de cuatro iglesias para atender las demandas religiosas de los casi 20.000 habitantes censados en 2025. Dentro de un par de años serán cinco los templos, una vez que terminen las obras de la iglesia de Nuestra Señora del Rocío, cuya primera piedra se colocó el pasado 22 de febrero en la barriada de La Paz, lindando con el término municipal de Mairena del Alcor. Al frente de esta parroquia está el sacerdote José María de la Maza, ordenado en junio de 2019.
En el año 2000, la Hermandad de la Sagrada Entrada acordó con el consistorio visueño la cesión de un terreno en la barriada que recibe el nombre de la titular mariana de esta corporación: María Santísima de la Paz. Este proyecto no pudo llevarse a cabo, y fue la Hermandad del Rocío la que retomó la iniciativa hace algo menos de ocho años y se comprometió a levantar un nuevo complejo parroquial, que consta de iglesia y dependencias anexas. Este proyecto comenzó a ver la luz el pasado día 22, con un acto en el que participaron el alcalde, Gabriel Santos; la hermana mayor, Clara Santos; el arquitecto responsable de la obra, Clemente Calabuig; el encargado de la comisión constructora, José Fernando Santos; el director artístico, Ricardo Jiménez; y el propio párroco.
Obras en dos fases
Las obras, encomendadas a Construcciones Pastor, comenzaron al día siguiente con el allanado del terreno, y se llevarán a cabo en dos fases. La primera tendrá una duración de dos años y se centra en la construcción del templo. La segunda llevará más tiempo, entre cuatro y cinco años, y a su finalización se podrán estrenar las dependencias, almacenes y demás locales parroquiales.
El nuevo complejo parroquial llevará el nombre de la Virgen del Rocío, y la hermandad sostendrá económicamente todo el proceso de construcción. En el acto de colocación de la primera piedra se colocó una cápsula del tiempo con monedas de curso legal, periódicos del día y copias de documentos firmados por los testigos del acto.
El párroco, José María de la Maza, se ha mostrado esperanzado con la dinámica pastoral que este nuevo templo posibilitará en El Viso del Alcor. Además del principal templo parroquial, en la actualidad funcionan la capilla del antiguo convento del Corpus Christi, la capilla del Rosario y la de la Esperanza, esta última localizada en el Huerto Queri, barriada residencial al oeste del término municipal.
Últimamente se han puesto de moda los suplementos alimenticios. Los hay de todo tipo: para el sueño, para la salud intestinal, para el fortalecimiento de los huesos, para el crecimiento de los músculos, para el rendimiento deportivo. No sé qué hemos hecho hasta ahora sin el magnesio en nuestra vida. Frente a los suplementos y complementos alimenticios nos encontramos con los llamados “alimentos totales”. Muchos de ellos destacan por ser más naturales y aportar una gran riqueza nutricional cuando se combinan adecuadamente en la dieta.
En la espiritualidad cristiana sucede algo similar. Existen muchos libros que nos hablan de cómo enfocar nuestra vida, de cómo comenzar a hacer oración o de la manera en que hemos de cultivar las virtudes. Estos son a la espiritualidad como los complementos alimenticios a la dieta. Sin embargo, existe también un alimento total, el Evangelio. Me sorprende cómo muchas de las personas que acuden a formación o catequesis nunca se han detenido a leer y orar con los evangelios, siendo que allí se encuentra todo el alimento espiritual que necesitamos, la vida de Cristo.
Si la vida cristiana es el seguimiento de Jesús, no podemos ignorar sin más aquellas enseñanzas y ejemplos que nos han legado quienes convivieron con él. El evangelio no consiste en unos consejos opcionales que podemos o no seguir, sino que nos da una lógica nueva ayudándonos a discernir y alentándonos a la conversión por la entrega. Así entendemos que Jesús no es un complemento emocional sino el centro desde el que redefinir nuestra entera existencia enfocándola desde el seguimiento y el servicio.
El otro gran pilar de la espiritualidad cristiana es necesariamente la Liturgia. Si el Evangelio es norma de vida, en la liturgia ese Evangelio se vuelve acontecimiento presente. No se trata de un acto devocional sino el corazón palpitante de la Iglesia donde el Evangelio se proclama y se actualiza. En la liturgia no somos meros espectadores de un espectáculo más o menos agradable según el gusto de la época o las circunstancias, en ella nosotros también entramos en la vida de Cristo y nos convertimos en ofrenda al Padre junto con él, haciendo vida la palabra que recibimos.
Uniendo estos dos ámbitos de la vida cristiana nos encontramos con Cristo proclamado y celebrado. No es necesario inventar nuevas espiritualidades, lo que necesitamos es volver al centro: Cristo vivo. Cuando Él se convierte en nuestro centro todo encuentra orden y sentido, porque nadie puede vivir solo de vitaminas, necesitamos el alimento total.
En el día de hoy los sacerdotes y diáconos de la Diócesis han celebrado el retiro Cuaresma, dirigido por el Administrador Apostólico D. Ramón Valdivia, quien quiso centrar su meditación en una convicción fundamental: “necesitamos una intervención divina” para renovar nuestra vida y nuestro ministerio.
Comenzó agradeciendo sinceramente la oración del presbiterio desde que recibió la misión de servir a la diócesis como administrador apostólico, subrayando que sin esa comunión espiritual su tarea no sería posible. Invitó también a tener presente en la oración a D. Juan José del Junco Domenech, en el día de su centenario, dando gracias por su ministerio fiel y fecundo.
El retiro se planteó en dos grandes momentos. En primer lugar, una mirada sincera a la realidad cultural y eclesial actual, marcada por el cansancio, la incertidumbre y, en muchos casos, la pérdida de esperanza. A partir de referencias culturales contemporáneas, el Administrador Apostólico mostró cómo, incluso en medio de una sociedad aparentemente secularizada, emerge un grito profundo del corazón humano que clama por ser amado y salvado. Ese grito —expresado de múltiples formas— revela que el hombre sigue necesitando a Dios, aunque a veces no sepa nombrarlo con claridad.
Desde ahí, trasladó esa reflexión a la vida sacerdotal: también los presbíteros pueden experimentar rutina, desgaste, pérdida del fervor inicial o la tentación de reducir el ministerio a una mera gestión de tareas. Como los discípulos en la barca sacudida por la tormenta (cf. Mt 14, 22-33), podemos sentir que navegamos solos en la noche. Sin embargo, Cristo ya ha intervenido en la historia. No es un “fantasma”, sino el Señor vivo que se acerca y dice: “Soy yo, no temáis”. La clave está en recuperar la confianza y atrevernos a gritar como Pedro: “¡Señor, sálvame!”, reconociendo nuestra necesidad y nuestra fragilidad.
En un segundo momento, la meditación se adentró en el misterio del Huerto de los Olivos (cf. Lc 22, 39-53). Allí se contempla a Jesús en su intimidad más profunda: turbado, angustiado, pero totalmente confiado en el Padre. Su oración —“no se haga mi voluntad, sino la tuya”— se presenta como modelo de la respuesta que también el sacerdote está llamado a dar. No basta con reconocer que necesitamos a Dios; es preciso tomar una decisión personal de conversión, renovando la entrega y aceptando incluso “ser contado entre los pecadores”, participando del misterio de la redención con humildad.
El Administrador Apostólico subrayó que la raíz de esta respuesta es la confianza. Inspirándose en la enseñanza de santa Teresa del Niño Jesús, recordó que “la confianza, nada más que la confianza, puede conducirnos al Amor”. Frente al escepticismo, el individualismo o la tentación de la autosuficiencia, el camino cristiano —y sacerdotal— pasa por abandonarse en las manos del Padre, incluso cuando todo parece oscuro.
Finalmente, propuso dos compromisos concretos para esta Cuaresma. En primer lugar, pedir ayuda a una persona concreta que acompañe la propia vida con sinceridad, capaz de alentar y también de corregir desde la verdad. En segundo lugar, asumir el cansancio de acompañar a quien sufre, aprendiendo a permanecer en el amor a través de una escucha paciente y orante.
El retiro concluyó como una invitación a renovar la comunión presbiteral y a responder con confianza humana a la intervención divina que nunca deja de sostener a su Iglesia.
Los miembros de la Orden explicaron al prelado sus orígenes, historia y objetivos de apoyar la presencia cristiana en Tierra Santa
Monseñor Jesús Fernández recibió el lunes 2 de marzo a una representación de la Delegación en Córdoba de la Lugartenencia de España Occidental, Capítulo Noble de Castilla y León, de la Pontificia Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén. Entre la representación se encontraban el Delegado en Córdoba, Luis Alberto Valero Aranda, el Prior Provincial, José María Muñoz Urbano, y los Caballeros Federico Adarve Hanna y Luis Galán Soldevilla; y las Damas Isabel María Guerrero González y María del Pilar Albalá Pedrajas.
Durante el encuentro los miembros de la Orden explicaron al Obispo los orígenes y la historia de la misma y su personalidad jurídica pública y universal, de acuerdo a la ley canónica y a la del Estado Vaticano, como Ente Central de la Iglesia Católica. Asimismo, destacaron el importante esfuerzo en la consecución de sus objetivos, marcados estatutariamente por su Jefe directo, el Santo Padre, dirigidos a apoyar la presencia cristiana y los derechos de la Iglesia Católica en Tierra Santa, a través del Patriarcado Latino de Jerusalén, con su Patriarca y Gran Prior de la Orden, el Cardenal Pierbattista Pizzaballa, y a fortalecer la fe y el compromiso cristiano de sus miembros. Los Caballeros y Damas Sepulcristas agradecieron al Obispo sus palabras de ánimo, cercanía y atención y le trasladaron su disposición para colaborar en la Diócesis.
En los cines Megarama Neptuno el viernes 6 de marzo.
El día 6 se estrena en Granada la película “El Rostro del Perdón”, que cuenta la historia de sor Rani María, misionera en la India que dedicó su misión a defender la dignidad de los campesinos y ayudar a las comunidades a salir de la explotación. Fue asesinada el 25 de febrero de 1995 y “su historia no terminó en el odio, sino en el perdón”, explica la productora, ya que “su propia familia perdonó públicamente al asesino, mostrando al mundo la fuerza transformadora del Evangelio”. Sor Rani María fue beatificada en 2017 durante el pontificado del Papa Francisco.
La proyección de la película en Granada serán los días 6 y 7 de marzo en los cines Megarama Neptuno, y promovida desde la Delegación diocesana de Misiones. En el día del estreno, el 6 de marzo a las 17 horas, habrá después un coloquio con el padre Tomás Martínez, de Animación Misionera de dicha Delegación diocesana. Las entradas para ese día pueden adquirirse en elrostrodelperdon.es
Por el momento, son los unidos dos días de pase, a la espera de que pueda ampliarse en siguientes fines de semana, en función de su buena acogida en la sala de cine granadina.