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Homilía Misa de Apertura del Año Jubilar de la Hermandad de la Hiniesta Gloriosa

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Homilía Misa de Apertura del Año Jubilar de la Hermandad de la Hiniesta Gloriosa

Homilía de Mons. José Ángel Saiz Meneses. Santa Misa de Apertura del Año Jubilar de la Hermandad de la Hiniesta Gloriosa. Sevilla. Parroquia de san Julián. 19 de septiembre de 2023. Solemne Misa de Apertura del Año Jubilar, con motivo de la celebración del 50 Aniversario de la Coronación Canónica de María Santísima de la Hiniesta Gloriosa y 375 de la renovación del Voto de Acción de Gracias por parte del Ayuntamiento de Sevilla.

  1. Salutaciones
  2. La Santa Sede ha concedido un Año Jubilar a la Hermandad de la Hiniesta Gloriosa, a la Real e Ilustre Hermandad Sacramental de la Inmaculada Concepción y Primitiva y Franciscana y Cisterciense Cofradía de Nazarenos de la Piedad de Nuestra Señora y Santísimo Cristo de la Buena Muerte, Santa María Magdalena y Nuestra Señora de la Hiniesta Dolorosa y Gloriosa Coronada, con ocasión del 50 Aniversario de la Coronación Canónica de María Santísima de la Hiniesta Gloriosa y del 375 de la renovación del Voto de Acción de Gracias por parte del Ayuntamiento de Sevilla. Hoy procedemos a la solemne apertura de la Puerta Santa. Este Año Jubilar será un tiempo especialmente propicio en el que Dios nos concede todos sus bienes; es un “año de gracia”, que tiene como finalidad la renovación interior con ocasión del Centenario de la Hermandad.
  3. La Puerta Santa es aquella entrada en el templo que se abre a los fieles durante el Año Santo en el que se le concede a quien la atraviese la indulgencia plenaria, es decir, el perdón de todos sus pecados. Simboliza la conversión y la mediación de la Iglesia en la salvación de los fieles. Es un símbolo que Jesús se aplica a Sí mismo, tal como lo encontramos en el Evangelio de San Juan: “Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará” (Jn 10, 9). Solo Cristo es el Salvador enviado por Dios Padre, que nos hace pasar del pecado a la gracia, introduciéndonos en la plena comunión que lo une al Padre en el Espíritu Santo.
  4. Entrar y pasar por la Puerta Santa de la Iglesia comporta una actitud de arrepentimiento, de pedir perdón, de implorar nuevas gracias, y de saber con seguridad que vamos a recibir una bendición. Cada vez que cruzamos una Puerta Santa ganamos una gracia especial y esa es la indulgencia plenaria. Es el tiempo del perdón de los pecados y de las penas por los pecados, de reconciliación entre los enemigos, de dejarse convertir por el Señor, de dejarse cambiar el corazón, y de penitencia sacramental. Los fieles para poder alcanzar la indulgencia deben confesar, comulgar y rezar el Credo, y también rezar por el Papa y por sus intenciones.
  5. El Año Jubilar que hoy comienza nos invita a proseguir por el camino de la conversión. Nos invita a responder con alegría y generosidad a la llamada a la santidad, para ser cada vez más testigos de esperanza en la sociedad actual, en el tercer milenio. El Año Jubilar es un año de gracia y de misericordia para que podamos recibir los dones del perdón y del amor, para crecer en la unión con Dios, y para crecer en el impulso misionero.
  6. A la Puerta Santa cada uno llega cargando su propia vida, con sus alegrías y sus sufrimientos, sus proyectos, sus éxitos y fracasos, sus dudas y sus temores, para presentarlos ante la misericordia del Señor. Estamos seguros de que el Señor se acerca para encontrarse con cada uno de nosotros, para ofrecer la fuerza poderosa de su palabra de consuelo. Esta es la Puerta del encuentro entre el dolor de la humanidad y la compasión de Dios. Traspasando el umbral, realizamos nuestra peregrinación dentro de la misericordia de Dios, que nos ayudará a levantarnos y caminar. Su palabra y su amor nos hacen revivir, nos llenan de esperanza, dan sosiego a los corazones cansados, ofrecen una visión del mundo y de la vida que va más allá del sufrimiento y de la muerte.
  7. Meditemos en este Año Jubilar la Palabra de Dios. El pasaje evangélico que hemos escuchado, el relato de la anunciación, significa el punto de partida de su camino de fe, de su peregrinación de fe. El ángel le anuncia un mensaje desconcertante: la propuesta de convertirse en la madre del Mesías. Ella responde dando su consentimiento humilde y generoso, con una fe absoluta. La anunciación y los años que seguirán son como un éxodo, un ponerse en camino, son una experiencia profunda de pobreza, de confianza absoluta en Dios, porque ella ha creído que, para Dios, ciertamente, no hay nada imposible. En este momento María inicia un camino de fe y de unión con su Hijo que mantendrá hasta el final.
  8. Peregrinar significa caminar hacia una meta. Esto confiere un atractivo propio al camino, incluso al cansancio y a los imprevistos. La Historia de la Salvación es posible por el amor y la voluntad de Dios, y también porque existían en Israel personas con un corazón en búsqueda, que no se acomodaron en la rutina, sino que escrutaron a lo lejos en búsqueda de algo más grande, más alto: Zacarías, Isabel, Simeón, Ana, María y José, los Apóstoles, y muchos otros. Al tener su corazón en actitud de espera, podían reconocer en Jesucristo a Aquel que Dios había enviado y experimentar un encuentro con él.
  9. Nuestra vida es una peregrinación, desde el nacimiento hasta el traspaso a la casa del Padre. No la hacemos solos, porque Cristo está presente entre nosotros, María nos lleva de la mano, y la recorremos en familia, en Iglesia. Hoy pedimos a Nuestra Señora de la Hiniesta que siga protegiéndonos y guiándonos en el camino. La fe que hemos recibido de nuestros mayores y sus buenos ejemplos, nos alientan para continuar en fidelidad y perseverancia. No son pocas las dificultades, pero no olvidaremos nuestras tradiciones ni dejaremos de mantenerlas vivas. Es responsabilidad nuestra transmitir este tesoro a las generaciones futuras con la palabra y la fuerza de un testimonio de vida coherente.
  10. María es modelo de fe y de fortaleza. Ella avanzó en la peregrinación de la fe y mantuvo con total fidelidad la unión con su Hijo hasta la cruz. Ella nos ayuda a vivir con la libertad y la fortaleza necesarias para ser fieles a nuestras raíces cristianas, que a lo largo de este año se han de reavivar. La devoción y el amor que profesamos a Nuestra Señora de la Hiniesta tiene que ser un verdadero estímulo y una ayuda poderosa para responder a lo que Dios quiere de nosotros.
  11. Preciosa es la tradición según la cual, en 1380, el caballero Mosén Per de Tous encuentra en los montes de Cataluña una imagen de la Virgen entre una retama de hiniesta con un letrero que indicaba su procedencia sevillana, situada en la Puerta de Córdoba. La trae a Sevilla y la deposita en San Julián. Y aquí estamos nosotros, a sus pies. Nuestra Señora de la Hiniesta es la Madre y Maestra que nos enseña a seguir a Jesús en la senda del bien, de la humildad y el servicio. Que ella guíe a nuestra corporación municipal en su trabajo por la justicia, por la verdad, por la paz social y el bien común de nuestra ciudad y sus habitantes. Que ella nos ayude a vivir con intensidad este Año Jubilar y a recibir toda la gracia, todo el perdón, todo el amor que el Señor nos quiere conceder. Que así sea.

 

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“El Cursillo fue para mí el parón que yo necesitaba en mi vida”

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La Misión Diocesana acoge la charla-testimonio “Elección de vida. Dos banderas”, de Miguel Ángel Vázquez, miembro de Cursillos de Cristiandad

Miguel Ángel Vázquez Navarro, miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, ha concluido la jornada del martes, 19 de septiembre, ofreciendo su testimonio a todos los participantes en la Misión Diocesana que se está desarrollando en Hinojosa del Duque, un testimonio que ha titulado “Elección de vida. Dos banderas”.

Miguel Ángel nació en el seno de una familia creyente, pero poco practicante. “La religión para mí nunca fue realmente importante, de pequeño mi madre me enseñó a rezar y rezaba algunas noches, pero esto fue hasta que tuve 10 u 11 años, desde esta edad yo vivía totalmente alejado de Dios”, ha recordado Miguel haciendo un repaso por su infancia. Se casó siendo muy joven, con 24 años y su mujer con 20. Se fue a vivir a Huelva porque allí tenía su zona de trabajo y allí nació su hija Araceli. “Éramos un matrimonio joven, alegre, enamorados y felices. Como todo marchaba bien, yo pensaba que era autosuficiente, y que no me hacía falta nada ni nadie”. Por una mejora de trabajo, se mudó al Puerto Santamaría en Cádiz y allí nació su segundo hijo, Miguel Ángel, “todo iba de maravilla, me llamaron a Madrid y me ofrecieron ser jefe de ventas para Andalucía de la empresa para la que trabajaba, y me fue muy bien, me ofrecieron llevar también Cáceres y Badajoz, como seguía bien la cosa, me ofrecieron Toledo y Ciudad Real, después Murcia y Alicante, llegue a ser jefe de ventas de media España, ganaba como cinco o seis veces lo que había ganado siempre, pasaba las semanas enteras fuera de casa, y mi vida se convirtió, en pura fiesta, joven con dinero, y siempre fuera de casa, perdí un poco los papeles. Esto poco a poco fue afectando a mi familia, lo poco que estaba en casa, siempre con el teléfono apagado, siempre quitado de en medio para poder contestar a los mensajes que recibía, poco a poco mi matrimonio se iba convirtiendo en un infierno, yo siempre le decía a mi mujer, que de qué se quejaba, tenía dinero, su casa, sus hijos, ¿qué te falta? y siempre me decía mi marido”.

A pesar de tener esta situación en casa, Miguel Ángel no era consciente del problema que estaba acarreándose y siguió su vida dejando peligrar su matrimonio y es que, como él mismo ha relatado, se casó por la Iglesia por costumbre, pero nunca puso a Dios en el centro de su matrimonio.

Discusiones, reproches y enfados inundaron su matrimonio hasta el punto de que su mujer decidió irse a trabajar a Lucena con su hermano y llevarse a los niños. “Me decía que me quería con locura, pero que yo no estaba en esos momentos para vivir en pareja, que fuera a ver a los niños cuando quisiera, te los llevas, pero juntos esto es un infierno que solo puede ir a peor”, ha relatado asegurando que ese día y el día que su hija se abrazó llorando a él, sintió que todo lo conseguido hasta ese momento se derrumbaba.

Justo cuando su mujer estaba a punto de irse a trabajar con su hermano, visitó una peluquería en Alcolea y Dulce Mari, la peluquera de allí, se puso a hablar con Miguel y le dijo: “Yo este fin de semana he estado en un sitio que a usted seguro le encantaría, en un Cursillo de Cristiandad y es una experiencia preciosa”. “Yo le pregunté: ¿eso que es cosa de curas? Y la mujer muy graciosa me respondió que no, que también hay gente normal, yo como la veía tan eufórica, y era madre de una buena clienta no quería enfadarla, y empecé a preguntarle a ver cómo podía decirle que no sin que se enfadara”.

Miguel Ángel ha recordado cómo evitó ir al Cursillo con multitud de excusas hasta que un cursillista siguió llamándolo y consiguió que él mismo le diera vueltas a la cabeza hasta decir que sí iba, porque “con lo mal que estamos en casa, ya mi mujer con todo preparado para marcharse, mis niños sufriendo por las constantes discusiones, voy a preparar la maleta y me voy a hacer el Cursillo, que me gusta, me quedo, que no me gusta, yo tengo amigos y amigas para pasar un mes en Córdoba”.

Se presentó en la casa de Cursillos pensando que iba a un hotel y le chocó mucho la amabilidad de la gente y el trabajo que hacían allí a cambio de nada, para agradar a los que iban a realizar el Cursillo. “Yo no sabía qué era Cursillos, me llamaba mucho la atención que alguien me diera algo a cambio de nada, y cuando les preguntaba, todo esto porqué, me decían la frase famosa de Cursillos: Todo esto por ti, para que tu sin ningún obstáculo te encuentres con el Señor”.

En su testimonio, este cursillista ha ido desgranando cómo fueron pasando los días en San Pablo, la primera noche en la que le dijeron que había que estar en silencio para meditar pensó que Cursillos era una secta, el compañero de habitación era un seminarista que no paraba de rezar y su idea era todo el tiempo marcharse de allí sin decir nada a los demás. Llegaron las charlas e hizo lo que le dijeron, “cerrar el paraguas y dejar empaparse por la gracia de Dios”.

“El Cursillo fue para mí el parón que yo necesitaba en mi vida, tuve el tiempo y me orientaron, para que me diese cuenta de que mi rumbo no era el adecuado, me di cuenta que tenía una gran mujer, una gran persona, que su único pecado había sido quererme con locura desde los 14 años, tenía dos hijos sanos y maravillosos y no los estaba disfrutando, decidí que mi vida tenía que cambiar y que el centro de todo tenía que ser mi mujer, mis hijos y ese Señor que acababa de conocer allí”, ha asegurado este hombre que a día de hoy se considera un enamorado de Cursillos y de la gente que lo daba todo a cambio de nada.

Miguel dejó su puesto de jefe de ventas, se centró en la zona de Córdoba que se quedó libre, llevó a su mujer a realizar un Cursillo y en la actualidad son catequistas en su parroquia, además de miembros de la Escuela de Cursillos y de la Guardia de Honor. “Ahora sí el Señor es el centro de mi matrimonio y mi casa es una iglesia doméstica”, ha aclamado al finalizar su testimonio.

La entrada “El Cursillo fue para mí el parón que yo necesitaba en mi vida” apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Carta Pastoral de Monseñor José Rico Pavés «¡Mira la Estrella, invoca a María!»

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Orientaciones para la Diócesis de Asidonia-Jerez al comienzo del curso pastoral 2023/2024.

PINCHA AQUÍ PARA LEER EL DOCUMENTO OFICIAL

Querida familia diocesana:

1. Si Dios quiere, el próximo 14 de octubre vamos a vivir en la Diócesis un acontecimiento devocional que nos ofrece una oportunidad preciosa para volver a dirigir nuestra mirada de fe a María Santísima. Me refiero a la coronación canónica de la Virgen de la Estrella, Titular mariana de la Ilustre y Lasaliana Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Cristo Rey en su Entrada Triunfal en Jerusalén, de Jerez. Considero un regalo precioso de la Providencia poder celebrar, al comienzo de mi tercer curso pastoral con vosotros, esta tercera coronación canónica con la que se cierra un ciclo mariano de coronaciones que han recorrido la geografía completa de nuestra Diócesis: la sierra, en diciembre de 2021, con la coronación de la Virgen de Rosario de Bornos; el litoral, en julio de 2022, con la coronación de la Virgen de los Dolores de Sanlúcar de Barrameda; y la campiña, ahora, en octubre de 2023, con la coronación de la Virgen de la Estrella de Jerez de la Frontera. Es como si la consagración a la Patrona de toda la Diócesis, celebrada en la Vigilia de la Inmaculada de 2021, se extendiera por todo el territorio diocesano recordándonos que, quienes tenemos la dicha inmensa de vivir en la tierra de María, debemos vivir centrados en Ella para avanzar en el seguimiento de su Hijo Jesucristo, Nuestro Salvador. Por eso, recordando la predicación vibrante de San Bernardo de Claraval, al inicio de este nuevo curso pastoral, no puedo menos que repetir con fuerza su invocación: mira la Estrella, invoca a María[1].

2. Entre los numerosos sermones conservados de san Bernardo se encuentran, en efecto, cuatro de redacción temprana compuestos en alabanza de la Virgen Madre, en los que comenta el pasaje del evangelio del evangelista san Lucas que transmite la Anunciación (cf. Lc 1, 26-38). Al final del segundo de ellos, al exponer el significado del nombre “María”, ofrece una explicación original: «Este nombre significa “Estrella del mar”, y por eso se aplica con toda propiedad a la Virgen Madre […] María es la estrella radiante que nace de Jacob, cuya luz se difunde en el mundo entero, cuyo resplandor brilla en los cielos y penetra en los abismos, se propaga por toda la tierra, abriga no tanto los cuerpos como los espíritus, vigoriza las virtudes y extingue los vicios. María es la estrella más brillante y más hermosa»[2]. Se entiende entonces la invitación que a continuación ofrece san Bernardo: en el dilatado y ancho mar de la vida, para no verse arrastrado por la corriente de este mundo, es necesario tener fija la mirada en el resplandor de esta Estrella:

3. 

Si se levantan los vientos de las tentaciones,

si te ves arrastrado contra las rocas del abatimiento,

mira la estrella, invoca a María.

Si eres batido por las olas de la soberbia,

de la ambición, de la detracción o de la envidia,

mira la estrella, invoca a María.

Si la ira o la avaricia o la seducción carnal

sacuden con furia la navecilla de tu espíritu,

vuelve tus ojos a María.

Si angustiado por la enormidad de tus crímenes,

o aturdido por la deformidad de tu conciencia,

o aterrado por el pavor del juicio,

comienza a engullirte el abismo de la tristeza

o el infierno de la desesperación,

piensa en María.

Si te asalta el peligro, la angustia o la duda,

recurre a María, invoca a María.

Que nunca se cierre tu boca al nombre de María,

que no se ausente de tu corazón,

que no olvides el ejemplo de su vida;

así podrás contar con el sufragio de su intercesión.

Si la sigues, no te desviarás;

si recurres a Ella, no desesperarás.

Si la recuerdas, no caerás en el error.

Si ella te sostiene, no vendrás abajo.

Nada temerás si te protege;

si te dejas llevar por Ella, no te fatigarás;

con su favor llegarás a puerto.

De modo que tú mismo podrás experimentar

con cuánta razón dice el evangelista:

el nombre de la virgen era María (Lc 1, 27)[3].

 

4. Mirando la Estrella e invocando a María, os propongo al inicio del presente curso pastoral algunas orientaciones para seguir impulsando en la Diócesis la tarea evangelizadora con renovado entusiasmo, teniendo en cuenta algunos documentos recientes procedentes de la Sede Apostólica, de la Conferencia Episcopal Española y de los Obispos del Sur -es decir, de las Diócesis de Andalucía- que nos ayudan a fortalecer la comunión con toda la Iglesia bajo la guía del Sucesor de Pedro.

1. Por una Iglesia sinodal: comunión, participación, misión

5. Desde que el Papa Francisco convocó a toda la Iglesia en octubre de 2021 para celebrar un Sínodo sobre la dimensión eclesial de la sinodalidad, todas las Diócesis del mundo han ido dando pasos, bajo las directrices de la Sede Apostólica, para responder a una pregunta fundamental: «¿cómo se realiza hoy, a diversos niveles (desde el local al universal), ese “caminar juntos” que permite a la Iglesia anunciar el Evangelio, de acuerdo con la misión que le fue confiada; y qué pasos el Espíritu nos invita a dar para crecer como Iglesia sinodal?» (Documento preparatorio, 2). También nuestra Diócesis de Asidonia-Jerez acudió a la cita y respondió a la consulta realizada por la Secretaría General del Sínodo. 

6. Completadas las fases preparatoria y continental, a partir del material recogido, se ha redactado el Instrumentum laboris, documento que servirá para el desarrollo de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos en los meses de octubre del presente año y del próximo. «Caminar juntos como Pueblo de Dios, en fidelidad a la misión que el Señor ha confiado a la Iglesia, es el don y el fruto que pedimos para la próxima Asamblea»[4]. Una y otra vez se nos ha recordado que el objetivo del proceso sinodal “no es producir documentos, sino abrir horizontes de esperanza para el cumplimiento de la misión de la Iglesia” (Documento de Trabajo para la Etapa Continental, 6). Así nos lo recordó directamente el Papa Francisco en el encuentro que mantuvimos con él durante la visita ad limina en enero de 2022: la finalidad del sínodo no es conseguir dar respuesta a los cuestionarios, sino, a través de los documentos de trabajo, ayudar a generar un estilo de pertenencia eclesial caracterizado por la comunión, la participación y la corresponsabilidad en la misión. Sin ese estilo, no es posible seguir impulsando la misión evangelizadora que Cristo ha confiado a su Iglesia.

7. Siguiendo, pues, las indicaciones de la Secretaría General del Sínodo, invito a todos los grupos de la Diócesis a mantener encendida la llama del proceso sinodal trabajando las preguntas que se nos plantean: ¿Cómo podemos ser más plenamente signo e instrumento de la unión con Dios y de la unidad del género humano? ¿Cómo podemos compartir dones y tareas al servicio del Evangelio? ¿Qué procesos, estructuras e instituciones son necesarios en una Iglesia sinodal misionera? La dinámica de la Asamblea Sinodal podemos vivirla de manera adaptada en todas las realidades eclesiales que conforman nuestra Diócesis. Es necesario que permanezcamos unidos en oración, junto a María Santísima, para abrirnos a la acción del Espíritu Santo.

8. La celebración de la Primera Sesión del Sínodo se produce cuando aún resuena con fuerza lo vivido en Lisboa, junto al Papa, en la Jornada Mundial de la Juventud. Damos gracias a Dios por la vivencia eclesial intensa de esos días. Ahora es el momento de cuidar la siembra y cosechar los frutos. La autenticidad del encuentro con el Señor que se nos ha regalado en la JMJ se reconoce fácilmente en la generosidad de la respuesta a la llamada del Señor. Seríamos los más desgraciados si, viniendo Jesús a nuestra vida, lo dejáramos pasar de largo: «Temo que Jesús pase» (Timeo Iesum transeuntem), afirmaba sabiamente San Agustín[5], comentando el pasaje de los dos ciegos de Jericó que oyeron pasar a Jesús y gritaron ¡Ten compasión de nosotros, Señor, Hijo de David! (Mt 20, 30). Debemos redoblar el esfuerzo en nuestra Diócesis para dar a todos nuestros trabajos y proyectos una inequívoca impronta vocacional: trabajemos sin descanso para salir al encuentro de los ciegos que a la vera de los caminos esperan, muchas veces sin saberlo, el paso del Señor. La tarea de la evangelización pasa siempre, en primer lugar, por el encuentro personal con Cristo en su Iglesia. A partir de ese encuentro es posible descubrir la propia vocación y descubrir la belleza de entregar la vida en la misión evangelizadora abrazando la vida matrimonial, consagrada, sacerdotal o misionera.

9. En el encuentro personal con Cristo juega un papel fundamental e insustituible la participación en la Liturgia de la Iglesia. Hace algo más de un año el Papa Francisco nos regaló la Carta Apostólica Desiderio desideravi (29.6.2022) sobre la formación litúrgica del Pueblo de Dios, con la que quiso invitar «a toda la Iglesia a redescubrir, custodiar y vivir la verdad y la fuerza de la celebración cristiana» (n. 16). Para vencer la “mundanidad espiritual”, que brota de dos males de nuestro tiempo, como el gnosticismo y el neopelagianismo, que reducen la fe cristiana al subjetivismo individualista y al voluntarismo autoritario respectivamente, el Papa propone volver a descubrir la centralidad de la liturgia en la vida cristiana. Aún nos queda mucho camino por recorrer, tanto a nivel personal como comunitario, para llegar a comprender que la liturgia es fuente y culmen de la vida cristiana (SC 10).

10. Invito a todos los fieles de nuestra Diócesis de Asidonia-Jerez a leer y trabajar, personalmente y en grupo, la Carta Apostólica Desiderio desideravi del Papa Francisco. Recomiendo vivamente emplear para ello la Edición de estudiopreparada por la Comisión Episcopal para la Liturgia de la Conferencia Episcopal Española (Editorial Edice, Madrid 2022). Para contribuir a la necesaria formación litúrgica es fundamental comenzar por recuperar el “sentido de lo sagrado” y el decoro en nuestras celebraciones, comprendiendo bien que la «participación consciente, activa y fructuosa »de todos los fieles en la Liturgia, que buscó la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II (SC 11), no significa confundir la celebración con otras acciones eclesiales en las que los fieles “hacen más cosas”, como la catequesis, las reuniones de formación o los encuentros para festejar comunitariamente momentos de la vida. La participación litúrgica es verdaderamente activa, fructuosa y consciente cuando «en las celebraciones litúrgicas, cada cual, ministro o simple fiel, al desempeñar su oficio, hace todo y sólo aquello que le corresponde por la naturaleza de la acción y las normas litúrgicas»(SC 28). Los Equipos de Animación Litúrgica, la recuperación de las catequesis mistagógicas o la formación académica en Liturgia serán de gran ayuda para que la vida litúrgica de nuestras comunidades se fortalezca y dignifique. 

11. La participación litúrgica consciente requiere conocer el significado de lo que celebramos. ¡Cuánto bien hace meditar las oraciones de la liturgia, gustar en ella los textos de la Tradición y unir la propia palabra, con los gestos y signos, a los de toda la Iglesia! A los sacerdotes les pido que recuerden una y otra vez lo que la Iglesia les encomendó el día de su ordenación: «Recibe la ofrenda del pueblo santo para presentarla a Dios. Considera lo que realizas e imita lo que conmemoras y conforma tu vida con el misterio de la cruz del Señor». Bien sabemos que la mejor catequesis que los sacerdotes podemos ofrecer a los fieles sobre la importancia de la Liturgia es una celebración cuidada, vivida con la unción de quien se sabe servidor (ministro) y no dueño, en la que la voluntad del celebrante entra comunión con la voluntad de la Iglesia Esposa observando las normas litúrgicas. Aprovechemos los numerosos recursos de los que hoy disponemos para que los fieles se encuentren con el Señor en la Liturgia, empezando por la lectura y meditación de los libros litúrgicos y los Rituales de los sacramentos. Ante la Presencia de Dios que se nos regala en las celebraciones, antes que las muchas palabras humanas, son necesarias la adoración silenciosa, la escucha atenta de la Palabra proclamada, la comunión en los gestos y actitudes, para que, a través de los signos sensibles, gustemos el Amor que va más allá de los sentidos. 

2. Por una Iglesia rica en carismas y ministerios

12. En noviembre de 2022 la Conferencia Episcopal Española publicó las Orientaciones sobre la institución de los ministerios de lector, acólito y catequista, un documento que ofrece indicaciones ad experimentum por cinco años para llevar a cumplimiento las disposiciones más recientes sobre los ministerios laicales instituidos. Pido a los sacerdotes y diáconos, y a todos los agentes de pastoral, que, durante el presente curso pastoral se trabajen estas Orientaciones bajo la guía de la Vicaría de evangelización, a través, sobre todo, de las Delegaciones diocesanas de Liturgia e Iniciación cristiana. Es necesario formar a los fieles sobre la naturaleza de los ministerios instituidos y sobre las cualidades y condiciones que deben cumplir los candidatos para llegar a ser ministros instituidos. 

13. «Según la tradición de la Iglesia, se denominan ministerios las diversas formas que adoptan los carismas cuando se reconocen públicamente y se ponen a disposición de la comunidad y de su misión de forma estable»[6]. Cuando el ministerio deriva del sacramento del Orden, hablamos de ministerio ordenado; cuando deriva del bautismo y se confía a un fiel laico, hablamos de ministerio laical instituido. Las notas que distinguen el ministerio laical instituido son cuatro: el origen bautismal, el reconocimiento público de la Iglesia, la estabilidad y el mandato del obispo que lo confiere. Los ministerios instituidos no agotan las tareas que los fieles, en virtud del bautismo, pueden ejercer. Además, algunas de las tareas confiadas a los ministros instituidos pueden cumplirlas los fieles no instituidos. Así, por ejemplo, se puede ser lector en la asamblea litúrgica o ministro del altar o catequista, sin haber recibido los ministerios instituidos de lector, acólito o catequista. «Recibir un ministerio instituido implica, además de ejercer unas tareas que otros también pueden realizar, asumir una responsabilidad eclesial de servicio propia que conllevará funciones de coordinación y formación de otros fieles que realizan tareas sin ser ministros instituidos»[7]

14. A nivel de Conferencia Episcopal esperamos también que a lo largo de este curso vea la luz el texto Buscad al Señor. Catecismo para el catecumenado de adultos y la revitalización de la vida cristiana. Recogiendo las indicaciones recientes del Directorio para la catequesis (2020), este catecismo cumple una doble función: completar la propuesta de catecismos publicados hasta ahora por la Conferencia Episcopal Española y ofrecer un instrumento catequético para el itinerario completo de la iniciación cristiana que sirva de modelo para que toda catequesis, de adultos e infantes, llegue a ser de inspiración catecumenal. Se trata del primer catecismo de la Conferencia Episcopal que ofrece el itinerario completo de la iniciación cristiana, tal como es desarrollado celebrativamente por el Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos (RICA).

15. Tras la implantación en nuestra Diócesis del Catecumenado de adultos por etapas, hace un año, empezamos a ver incipientes frutos esperanzadores. Una docena de jóvenes y adultos han celebrado el curso pasado el Rito de entrada en el catecumenado. Otros tantos se han ido incorporando después. Es necesario seguir trabajando para dar a conocer en la diócesis la existencia del catecumenado y del itinerario de la iniciación cristiana, para evitar fórmulas precipitadas a la hora de acoger y acompañar a quienes reciben el don de la conversión. Es necesario, además, recordar que la respuesta a la situación creciente de infantes que acuden a la catequesis sin estar bautizados se encuentra en el RICA.  

16. En el presente curso pastoral debemos también recibir e implementar en nuestra Diócesis el documento Itinerarios catecumenales para la vida matrimonial, publicado el 15 de junio de 2022 por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, siguiendo las indicaciones que la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida está ofreciendo para ello. Este documento es una herramienta pastoral que responde a la necesidad de ofrecer un nuevo catecumenado de preparación al matrimonio. La impronta vocacional que debemos dar a todas las tareas diocesanas requiere salir al encuentro de nuestros jóvenes con propuestas formativas que ayuden a la maduración afectiva y al discernimiento de la vocación matrimonial. Igualmente, es necesario seguir dando a conocer los recursos que ya posee la Diócesis para ayudar a los matrimonios y a las familias. 

17. De manos, en fin, de la Conferencia Episcopal Española debemos seguir avanzando con las demás diócesis españolas en temas de vital importancia como la protección de los menores y de las personas vulnerables, la transparencia en las actividades que llevamos a cabo y la corresponsabilidad en el sostenimiento de la Iglesia. Conviene recordar que, a finales del curso pasado, en mayo del presente año 2023, vio la luz el Protocolo para la Protección de menores y personas vulnerables de la Diócesis de Asidonia-Jerez, que, además de recoger la normativa y documentación más reciente de la Sede Apostólica y de la Conferencia Episcopal, ofrece las indicaciones para la prevención y creación de entornos seguros. 

3. Por una Iglesia en todo y siempre de María

18. Al cumplirse el trigésimo aniversario del viaje apostólico del Papa San Juan Pablo II a Sevilla y Huelva, los obispos del sur de España hemos publicado la Carta pastoral titulada María, estrella de la nueva evangelización. La fuerza evangelizadora de la piedad popular. Con este documento hemos querido volver a recordar el lugar importantísimo de la piedad popular en la vida cristiana y ayudar a nuestros fieles a sacar de las propias raíces cristianas las energías para impulsar con toda la Iglesia una nueva etapa evangelizadora. A través del Departamento de Laicos, Familia y Vida, especialmente desde la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías, y de nuestros Institutos Teológicos, espero que este documento se dé a conocer para que pueda ser recibido y aplicado en nuestra diócesis. 

19. Hace treinta años, San Juan Pablo II afirmó que «es la fe cristiana, es la devoción a María, es el deseo de imitarla lo que da autenticidad a las manifestaciones religiosas y marianas de nuestro pueblo. Pero esa devoción mariana, tan arraigada en esta tierra de María Santísima, necesita ser esclarecida y alimentada continuamente con la escucha y la meditación de la palabra de Dios, haciendo de ella la pauta inspiradora de nuestra conducta en todos los ámbitos de nuestra existencia cotidiana»[8]. Para que nuestra Diócesis sea en todo y siempre de María, es necesario alimentar la devoción a Nuestra Madre con la escucha de la Palabra de Dios, meditada y llevada a la vida en la comunión de la Iglesia, lo cual implica hacer de la entrega a María el modo concreto de vivir. 

20. La vida nueva que Cristo nos ha alcanzado se manifiesta en el ejercicio simultáneo de cuatro acciones inseparables y constitutivas: creer, celebrar, vivir y orar. Ser en todo y siempre de María significa entonces creer según el ejemplo e intercesión de la Santísima Virgen, celebrar tomando parte en los misterios de la fe con sus mismas actitudes, vivir en Cristo mediante la entrega solícita y generosa al estilo de la Sierva del Señor en amor a los demás, y orar como Ella y con Ella meditando en el corazón.

21. El presente curso pastoral va a estar enmarcado, a nivel diocesano, por dos acontecimientos que nos pueden ayudar a renovar el impulso evangelizador desde el amor a María Santísima: comenzaremos mirando la Estrella e invocando a María, con la coronación canónica de la Virgen de la Estrella, y terminaremos con el comienzo de un Año jubilar en la Basílica Ntra. del Carmen con motivo del centenario de la coronación canónica de la Virgen del Carmen (1925-2025). En el marco de ese Año jubilar se puede desarrollar en la ciudad de Jerez, si se cumplen los criterios diocesanos, una Magna mariana, el 12 de octubre de 2024, al inicio ya del próximo curso pastoral. Así, de manos de Nuestra Señora nos introduciremos con toda la Iglesia en la celebración del Jubileo de 2025, bajo el lema “Peregrinos de la esperanza”. 

Conclusión: la urgencia de evangelizar 

22. María se levantó y se puso en camino de prisa (Lc 1, 39). Estas palabras del evangelista san Lucas fueron elegidas por el Papa Francisco como lema para la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Lisboa el pasado mes de agosto. Al elegir esa frase evangélica quería el Papa dirigir la mirada a María para transmitir a los jóvenes la urgencia por la evangelización. María se puso en camino para socorrer a su prima Isabel llevando en su seno al Salvador del mundo. La tarea de evangelizar consiste precisamente en llevar a Cristo a todos. Responde al reto de la evangelización, socorriendo a nuestros contemporáneos con el bálsamo del Evangelio y no cediendo a la mundanización, quien pone su vida en manos de Nuestra Señora con creciente confianza. Con la Virgen María recibimos, custodiamos y transmitimos a Cristo, el Salvador[9]. «En la mañana de Pentecostés, Ella presidió con su oración el comienzo de la evangelización bajo el influjo del Espíritu Santo. Sea Ella la estrella de la evangelización siempre renovada que la Iglesia, dócil al mandato del Señor, debe promover y realizar, sobre todo en estos tiempos difíciles y llenos de esperanza»[10].

Nada sin María. Todo con Ella.

Jerez de la Frontera, 8 de septiembre de 2023

(Fiesta litúrgica de la Natividad de la Virgen María)

+ José Rico Pavés

Obispo de Asidonia-Jerez

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Respuesta de la Diócesis de Asidonia-Jerez a la petición de la celebración de una Magna por parte del Consejo de la Unión de Hermandades de Jerez

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Jerez de la Frontera, 19 de septiembre de 2023

Sr. Presidente

D. José Manuel García Cordero

UNIÓN DE HERMANDADES DE JEREZ

 

Estimado Don José Manuel:

Con fecha 13 de diciembre de 2022, Usted me escribió solicitando la aprobación de dos procesiones magnas, una de “Imágenes de la Stma. Virgen María, entronizadas en sus pasos de palio”, el 12 de octubre de 2024, y otra de “Imágenes cristíferas entronizadas en sus pasos de misterio”, el 31 de mayo de 2025. Los motivos para llevar a cabo esas procesiones serían la preparación del Jubileo del Año 2025 y el 425 aniversario del tránsito del Patrón de nuestra Diócesis, San Juan Grande, respectivamente.

A esa solicitud se le respondió verbalmente que, con motivo del Jubileo del Año 2025, se veía bien la celebración de UNA SOLA PROCESIÓN MAGNA, pero, para determinar la fecha y el tipo de Imágenes, habría que esperar a la publicación por parte de la Sede Apostólica del calendario de celebraciones y convocatorias para el Año jubilar.

El pasado 1 del presente mes de septiembre, Usted me pidió que el próximo 24 de este mes se anunciara la aprobación de la procesión magna mariana de Imágenes de palio el 12 de octubre de 2024, como preparación al Jubileo del Año 2025. Le respondí entonces que, antes de ese anuncio, debía realizar algunas consultas, teniendo en cuenta que, de abril de 2024 a abril de 2025, se celebrará en la Basílica Ntra. Sra. del Carmen Coronada un año jubilar con motivo del primer centenario de la coronación canónica de la Imagen. Después de haber consultado al Consejo de vicarios, al Prior de la Basílica de Ntra. Sra. del Carmen Coronada y al Equipo de gobierno de la curia diocesana, me alegra comunicarle lo siguiente:

1. La celebración de una Procesión Magna Mariana el 12 de octubre de 2024, en el marco del Año jubilar del Carmen, como preparación al Año Santo de 2025, se considera un acto devocional que puede ayudar muy bien a la preparación espiritual del Jubileo de 2025, congregando a los fieles en oración junto a María Santísima para crecer en docilidad al Espíritu Santo y seguir impulsando con toda la Iglesia la misión evangelizadora.

2. Dado que la celebración de una Procesión Magna afectará a todas las Hermandades y Cofradías de la ciudad de Jerez, es necesario que el Pleno de Hermanos Mayores, como órgano superior de gobierno del Consejo Local de la Unión de Hermandades de Jerez (cf. Normas Diocesanas para los Consejos locales, art. 12 §2), sea consultado sobre la propuesta concreta de procesión magna mariana y adopte la decisión al respecto que estime conveniente, según la normativa diocesana (cf. Ibidem art. 19).

3. Una vez que la Comisión Permanente de la UU.HH. disponga de un proyecto concreto de Procesión Magna Mariana, aprobado legítimamente por el Pleno de Hermanos Mayores, que esté en sintonía con el Año jubilar en honor a Ntra. Sra. del Carmen Coronada y se plantee como preparación al Jubileo del Año 2025, esperamos que sea presentado en el Obispado para que reciba la aprobación definitiva.

Agradeciéndole su trabajo y el de la Comisión Permanente de la Unión de Hermandades de Jerez, reciba mi expresión sincera de afecto en el Señor,

 

+José Rico Pavés

Obispo de Asidonia-Jerez

 

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El segundo ponente de la XXXIV Semana de Teología nos recomienda una lectura de la Librería Diocesana

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El sacerdote Ignacio María Manresa, segundo ponente de la XXXIV Semana de Teología nos recomienda la lectura «Comprender las escrituras».

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Durante esta semana la Diócesis celebra uno de los eventos más importantes del curso, y que marca el inicio de este. Hablamos de la Semana de Teología, la cual ha comenzó ayer lunes 18 de septiembre y finaliza el 21 de este mismo mes. Estos días, la Iglesia Asidonense se vuelca de forma especial con la formación, por este motivo uno de los departamentos que ayuda a esta profundidad es la Librería Diocesana, donde todas las personas pueden encontrar distintos libros los cuales pueden enriquecen aún más el tema que tratamos en la Semana de Teología. Además también, recordarles que pueden encontrar otros temas y utensilios litúrgicos. En este caso nos centramos en un título que nos recomienda el sacerdote Ignacio María Manresa, encargado de la ponencia en este segundo día de la Semana de Teología. «Comprender las escrituras», es listo elegido por este presbítero para adentrarnos en la lectura de las Sagradas Escrituras, y así poder profundizar en ellas.

Por último, cabe mencionar que con la intención de poder facilitar la tarea de acceso a los servicios que dispone la Librería Diocesana, como este libro mencionado por Ignacio María Manresa, durante esta próxima semana desde ayer 18 de septiembre al jueves 21 de septiembre, su horario será de 10hrs a 14hrs y de 18hrs y 20hrs. Asimismo, para facilitar la tarea de todas las personas que quieran adquirir algún producto se ha abierto ventanas para acceder como la aplicación de mensajería de WhatsApp en el teléfono 956 16 89 13, correo electrónico pedidos@asidonialibreria.com o página web https://tienda.asidonialibreria.com/, son las tres formas en la que cualquier persona podrá realizar su pedido desde cualquier parte y de la forma más fácil. Este método hace más accesible y sencillo la compra de los distintos artículos presentes en la Librería Diocesana.

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¿Conoces el mensaje del Papa Francisco con motivo de la 109º Jornada Mundial del Migrante y Refugiado?

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Con motivo de la celebración de la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado, damos a conocer las palabras del Papa Francisco. Asimismo, recordamos que esta celebración en nuestra Diócesis se llevará cabo este sábado 23 de septiembre con una Eucaristía a las 20hrs en la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores de Jerez presidida por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez.

 MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO

PARA LA 109ª JORNADA MUNDIAL DEL MIGRANTE Y DEL REFUGIADO 2023

(24 de septiembre de 2023)

Libres de elegir si migrar o quedarse

Queridos hermanos y hermanas:

Los flujos migratorios de nuestros días son expresión de un fenómeno complejo y articulado, cuya comprensión exige el análisis atento de todos los aspectos que caracterizan las diversas etapas de la experiencia migratoria, desde la partida hasta la llegada, incluyendo un eventual regreso. Con la intención de contribuir a ese esfuerzo de lectura de la realidad, he decidido dedicar el Mensaje para la 109ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado a la libertad que debería caracterizar siempre la decisión de dejar la propia tierra.

“Libres de partir, libres de quedarse”, recitaba el título de una iniciativa de solidaridad promovida hace algunos años por la Conferencia Episcopal Italiana como respuesta concreta a los desafíos de las migraciones contemporáneas. Y de mi escucha constante a las Iglesias particulares he podido comprobar que la garantía de esa libertad constituye una preocupación pastoral extendida y compartida.

«El Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: “Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y permanece allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”» (Mt 2,13). La huida de la Sagrada Familia a Egipto no fue fruto de una decisión libre, como tampoco lo fueron muchas de las migraciones que marcaron la historia del pueblo de Israel. Migrar debería ser siempre una decisión libre; pero, de hecho, en muchísimos casos, hoy tampoco lo es. Conflictos, desastres naturales, o más sencillamente la imposibilidad de vivir una vida digna y próspera en la propia tierra de origen obligan a millones de personas a partir. Ya en el año 2003, san Juan Pablo II afirmaba que «crear condiciones concretas de paz, por lo que atañe a los emigrantes y refugiados, significa comprometerse seriamente a defender ante todo el derecho a no emigrar, es decir, a vivir en paz y dignidad en la propia patria» (Mensaje para la 90a Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, 3).

«Ellos se llevaron también su ganado y las posesiones que habían adquirido en Canaán. Así llegaron a Egipto, Jacob y toda su familia» (Gn 46,6). Fue a causa de una gran hambruna que Jacob con toda su familia se vio obligado a refugiarse en Egipto, donde su hijo José les había asegurado la supervivencia. Entre las causas más visibles de las migraciones forzadas contemporáneas se encuentran las persecuciones, las guerras, los fenómenos atmosféricos y la miseria. Los migrantes escapan debido a la pobreza, al miedo, a la desesperación. Para eliminar estas causas y acabar finalmente con las migraciones forzadas es necesario el trabajo común de todos, cada uno de acuerdo a sus propias responsabilidades. Es un esfuerzo que comienza por preguntarnos qué podemos hacer, pero también qué debemos dejar de hacer. Debemos esforzarnos por detener la carrera de armamentos, el colonialismo económico, la usurpación de los recursos ajenos, la devastación de nuestra casa común.

«Todos los creyentes se mantenían unidos y ponían lo suyo en común: vendían sus propiedades y sus bienes, y distribuían el dinero entre ellos, según las necesidades de cada uno» (Hch 2,44-45). ¡El ideal de la primera comunidad cristiana parece muy alejado de la realidad actual! Para que la migración sea una decisión realmente libre, es necesario esforzarse por garantizar a todos una participación equitativa en el bien común, el respeto de los derechos fundamentales y el acceso al desarrollo humano integral. Sólo así se podrá ofrecer a cada uno la posibilidad de vivir dignamente y realizarse personalmente y como familia. Está claro que la tarea principal corresponde a los países de origen y a sus gobernantes, llamados a ejercitar la buena política, transparente, honesta, con amplitud de miras y al servicio de todos, especialmente de los más vulnerables. Sin embargo, aquellos han de estar en condiciones de realizar tal cosa sin ser despojados de los propios recursos naturales y humanos, y sin injerencias externas dirigidas a favorecer los intereses de unos pocos. Y allí donde las circunstancias permitan elegir si migrar o quedarse, también habrá de garantizarse que esa decisión sea informada y ponderada, para evitar que tantos hombres, mujeres y niños sean víctimas de ilusiones peligrosas o de traficantes sin escrúpulos.

«En este año jubilar cada uno de ustedes regresará a su propiedad» (Lv 25,13). La celebración del jubileo para el pueblo de Israel representaba un acto de justicia colectivo; todos podían «regresar a la situación originaria, con la cancelación de todas las deudas, la restitución de la tierra, y la posibilidad de gozar de nuevo de la libertad propia de los miembros del pueblo de Dios» (Catequesis, 10 febrero 2016). Mientras nos acercamos al Jubileo del 2025, es bueno recordar este aspecto de las celebraciones jubilares. Es necesario un esfuerzo conjunto de cada uno de los países y de la comunidad internacional para que se asegure a todos el derecho a no tener que emigrar, es decir, la posibilidad de vivir en paz y con dignidad en la propia tierra. Se trata de un derecho aún no codificado, pero de fundamental importancia, cuya garantía se comprende como corresponsabilidad de todos los estados respecto a un bien común que va más allá de los límites nacionales. En efecto, debido a que los recursos mundiales no son ilimitados, el desarrollo de los países económicamente más pobres depende de la capacidad de compartir que se logra generar entre todas las naciones. Hasta que este derecho no esté garantizado —y se trata de un largo camino— todavía serán muchos los que deban partir para buscar una vida mejor.

«Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver» (Mt 25,35-36). Estas palabras resuenan como una exhortación constante a reconocer en el migrante no sólo un hermano o una hermana en dificultad, sino a Cristo mismo que llama a nuestra puerta. Por eso, mientras trabajamos para que toda migración pueda ser fruto de una decisión libre, estamos llamados a tener el máximo respeto por la dignidad de cada migrante; y esto significa acompañar y gobernar los flujos del mejor modo posible, construyendo puentes y no muros, ampliando los canales para una migración segura y regular. Dondequiera que decidamos construir nuestro futuro, en el país donde hemos nacido o en otro lugar, lo importante es que haya siempre allí una comunidad dispuesta a acoger, proteger, promover e integrar a todos, sin distinción y sin dejar a nadie fuera.

El camino sinodal que, como Iglesia, hemos emprendido, nos lleva a ver a las personas más vulnerables —y entre ellas a muchos migrantes y refugiados— como unos compañeros de viaje especiales, que hemos de amar y cuidar como hermanos y hermanas. Sólo caminando juntos podremos ir lejos y alcanzar la meta común de nuestro viaje.

Roma, San Juan de Letrán, 11 de mayo de 2023

Francisco

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Oración

Oh Dios, Padre todopoderoso,
concédenos la gracia de comprometernos activamente
en favor de la justicia, la solidaridad y la paz,
para que a todos tus hijos se les asegure
la libertad de elegir si migrar o quedarse.

Concédenos la valentía de denunciar
todos los horrores de nuestro mundo,
de luchar contra toda injusticia
que desfigura la belleza de tus criaturas
y la armonía de nuestra casa común.

Sostennos con la fuerza de tu Espíritu,
para que podamos manifestar tu ternura
a cada migrante que pones en nuestro camino
y difundir en los corazones y en cada ambiente
la cultura del encuentro y del cuidado.

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Triduo a los Beatos Mártires de Fuente Obejuna

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Tendrá lugar del 20 al 22 de septiembre en la Iglesia de San Francisco, a partir de las 20:00 horas

 

Como cada año se va a celebrar en Fuente Obejuna un Triduo en honor de los Beatos Mártires Mellarienses. Será del 20 al 22 de septiembre en la Iglesia de San Francisco. El primer día predicará el sacerdote diocesano, Fernando Luján, el segundo día lo hará el arcipreste, Agustín Alonso, y el tercero y último el Vicario de la Sierra, David Arellano. Cada tarde comenzará a las ocho con adoración al Santísimo y meditación de la vida de los Beatos. La eucaristía será a las nueve de la noche.

Beatos Mártires de Fuente Obejuna fueron quince entre sacerdotes, franciscanos y un laico y padre de familia.

El calendario de Cursillos se llena de colores

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El movimiento ha dado a conocer las fechas en las que se celebrarán los Cursillos de Cristiandad este curso pastoral

 

Cursillos de Cristiandad de Córdoba comienza un nuevo curso poniendo colores al calendario; son fechas donde “descubrirás oportunidades para que no se te escape la vida, sin haber encontrado lo que, desde siempre sin saberlo, andas buscando”.

Las fechas señaladas con colores amarillo, verde y azul y coincidentes con fines de semana, representan los tres tipos de cursillos que ofrecen: Cursillos de Cristiandad, de Renovación o de Matrimonios.

Los cursillos se realizan en la Casa de san Pablo, situada en la Sierra cordobesa, en un ambiente que propicia la reflexión y el encuentro consigo mismo, con Dios y los demás. “Solo tienes que dejarte guiar por el Espíritu, a través de los testimonios de un grupo de personas que llevan tiempo orando por ti y preparando sus charlas y meditaciones, para posibilitar el reencuentro con el verdadero Amor”, subrayan los responsables del movimiento.

Nuevo curso sobre “La protección de los menores en la Iglesia”

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La Diócesis pone en marcha esta iniciativa que se llevará a cabo del 10 de octubre de 2023 al 12 de marzo de 2024

 

“La protección de los menores en la Iglesia” es el nuevo curso de formación que ha puesto en marcha la diócesis de Córdoba para formadores, educadores y agentes de pastoral en general, sacerdotes, miembros de Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica, así como otras asociaciones presentes en la Diócesis que están en contacto con menores.

El objetivo del curso es conseguir que la Iglesia diocesana sea un espacio seguro en el que la dignidad de los menores y personas vulnerables esté siempre protegida, además de la promoción de ambientes seguros y la formación de quienes directamente se ocupan de los menores en ambientes educativos.

El curso está previsto que comience el 10 de octubre de 2023 y termine el 12 de marzo de 2024, las clases serán presenciales en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas Beata Victoria Díez para los residentes en Córdoba, y online para los residentes en la provincia.

Aquellas personas que lo deseen pueden inscribirse hasta el día 15 de octubre en la página web del Instituto o directamente en la dirección: https://institutovictoriadiez.com/inscripcion/inscripcion.php. Además, las personas que deseen más información al respecto podrán contactar con la Secretaría del centro a través del teléfono 957 761 041, en horario de 17:00 a 20:00 horas, de lunes a jueves; por WhatsApp al 618 598 476 o por mail a isccrr@gmail.com o isccrr@diocesisdecordoba.es.

El programa completo aquí:

Curso proteccion de los menores 2023-2024

Jaime Benítez comienza con los testimonios de la Misión

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“El sentido de la vida del hombre contemporáneo” ha sido el título de la ponencia del misionero

 

El segundo día de la Misión Diocesana llega a su fin con la charla-testimonio de Jaime Benítez, en una jornada que ha tenido “El fin del hombre, el sentido de la vida” como tema del día. Jaime, con su testimonio personal, ha recordado sus comienzos en la fe, como el Señor “se sirvió de San Francisco y sus hermanos frailes para traerme de vuelta al seno de la Iglesia”. Benítez ingresó en una Fraternidad de la Tercera Orden Franciscana, la Seglar, y le invitaron a hacer el Cursillo.

Jaime ha recordado que “nuestra primera Iglesia debe ser la doméstica” pero, como ha confesado, él no ha sido el mejor referente para sus hijas como si lo ha sido su madre, “yo no sólo no aportaba, sino que más bien servía de estorbo”, ha reconocido. Pero gracias a una confesión Benítez ha entendido, como le dijo su confesor, que “si no lo tenía dentro no podías transmitirlo”. No obstante, como él mismo dice “nunca es tarde y cuando conoces la alegría del Evangelio quieres que tus seres queridos vivan y conozcan esa misma alegría”.

El hombre contemporáneo no destaca por la vida de fe, para Jaime expresar en su ámbito laboral “lo que llevas dentro” no fue fácil al principio “por miedo a la incomprensión”. Eso va cambiando poco a poco gracias “al procesos de maduración en la fe”. Cada mañana “me levanto con tiempo para leer el Evangelio del día”.

El misionero ha querido exponer la relación que mantiene con su grupo de Cursillos que se fraguó tras “vivirlo juntos”. Desde entonces, “nos invitamos a eventos de formación”, cada uno tiene distintos turnos de oración, en la Guardia de honor del Sagrado Corazón o en la parroquia de la Consolación, por ejemplo. En cuanto a la ayuda a los demás, Jaime ha explicado que la canalizan “con la ayuda a distintos conventos de Córdoba y provincia” en tareas de limpieza o repartiendo alimentos.

Asimismo, colaboran con la Fundación Bangassou en la preparación de los contenedores que se mandan a la República Centroafricana y económicamente en los proyectos puestos en marcha allí.

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