Monseñor José Ángel Saiz Meneses dedica su carta del próximo domingo, como no podía ser de otra manera, a la Semana Santa. Y la titula de una forma muy sugerente: «Domingo de Ramos: no nos quedemos en la puerta».
Precisamente el arzobispo insta a todos los fieles sevillanos a «no quedarnos en lo exterior, en el ambiente, en la emoción del momento o en la estampa entrañable de una mañana festiva». En su lugar, pide que crucemos la puerta del Domingo de Ramos y acompañemos al Señor «hasta el final».
En esta línea, «después de la bendición de los ramos, entrad en el templo; después de la emoción del primer momento, adentraos en el misterio; después del gesto tradicional, vivid la fe con hondura. La Semana Santa no es un simple recuerdo piadoso del pasado, es la actualización sacramental del misterio de la redención».
Más adelante explica someramente las celebraciones del Triduo Pascual, para concluir nuevamente invitando a vivir estos días con fe y hondura espiritual: «No permitamos que la costumbre vacíe el misterio, ni que lo externo eclipse lo esencial».
Dos miembros del equipo de Coordinación de la Delegación Diocesana para la Discapacidad participaron recientemente en un encuentro con catequistas celebrado en la Casa de la Iglesia de Jaén, donde presentaron la labor y los objetivos de este organismo pastoral al servicio de la inclusión.
Durante su intervención, explicaron uno de los principales objetivos de la Delegación: colaborar con la Delegación de Primer Anuncio, Catequesis y Catecumenado con el fin de descubrir y poner en práctica formas adecuadas para que cada persona, con sus dones, sus limitaciones y sus discapacidades, pueda encontrarse con Jesucristo en su camino y abandonarse a Él con fe.
Asimismo, dieron a conocer algunas de las actividades que se quieren impulsar en este ámbito. Entre ellas, destacaron la creación y difusión de catequesis adaptadas —mediante material visual, lectura fácil, recursos audiovisuales y dinámicas específicas—, así como el fomento de grupos pequeños que faciliten una catequesis más personalizada e inclusiva, apoyando así la labor de los catequistas.
Igualmente, se prevé la puesta en marcha de acciones formativas dirigidas a catequistas en materia de educación inclusiva, además del acompañamiento a personas con distintas capacidades en su proceso formativo, favoreciendo que puedan llegar a ser futuros catequistas.
Desde la Delegación se reiteró su disposición a colaborar con los catequistas de la Diócesis en todo lo que esté a su alcance, con el objetivo de que las personas con discapacidad, en las distintas etapas de su catecumenado, puedan alcanzar —desde sus propias circunstancias— los conocimientos básicos necesarios para el desarrollo de su fe.
Con la Eucaristía solemne celebrada por nuestro arzobispo en el día de la Solemnidad de la Encarnación, titular del templo.
El pasado 25 de marzo la parroquia de la Encarnación en Almuñécar acogía la Eucaristía solemne con la que se clausuraron los actos conmemorativos por su 425 de construcción del templo.
La Eucaristía fue presidida por nuestro arzobispo y concelebrada por distintos sacerdotes diocesanos, entre ellos su párroco D. Juan Antonio Arcos, el Vicario Territorial D. Alberto Sedano y otros párrocos de la costa y ciudad de Granada. También estaban los seminaristas, ya que “tenemos una relación muy estrecha con el seminario”, explica el párroco, en cuyo templo también hay un seminarista haciendo su pastoral formativa como candidato al sacerdocio.
Numerosos fieles parroquianos y de otras localidades han participado en la Santa Misa, para dar gracias a Dios y que se ha vivido en el pueblo de manera festiva por los más de cuatro siglos de construcción del templo que aún hoy les acoge en su acción de gracias a Dios, en su tiempo de oración y en sus celebraciones comunitarias de culto a Dios.
VIDA PARROQUIAL Según explica D. Juan Antonio Arcos, la parroquia, al igual que otros templos de la costa granadina, aumenta considerablemente en número de fieles durante los periodos vacacionales, especialmente en verano.
La parroquia cuenta con distintos grupos de fieles, desde niños -hasta 300, señala el párroco- y jóvenes que se preparan para el Sacramento de la Confirmación, catequistas y monitores, que organizan campamentos y convivencias; grupos de voluntarios visitadores de los enfermos y ministros de la Comunión; grupos de formación bíblica; voluntariado de Cáritas parroquial; y hermanos cofrades, con una presencia de hermandades y cofradías, que, en Almuñécar, alcanza las 18 corporaciones.
Además, y como novedad, han incluido en la parroquia los grupos Alpha, que se reúnen semanalmente, y son una propuesta de evangelización y primer anuncio, sobre todo dirigida a personas alejadas de la fe.
UN AÑO DE ACTIVIDADES Las celebraciones conmemorativas comenzaron justo hace un año, con la bendición de niños en la parroquia, lo que “nunca se había hecho”, explica el párroco. Una iniciativa que de nuevo se volvió a hacer en febrero de este año. Asimismo, se ha hecho una exposición de objetos artísticos y enseres de culto y de la parroquia.
En sus celebraciones litúrgicas, de manera especial se han celebrado eucaristías específicas, via lucis, la Octava del Corpus, y en el ámbito cultural, conferencias, exposiciones y visitas guiadas.
El pasado domingo, 22 de marzo, nuestro grupo parroquial de catequesis de Cambil (niños y niñas, familias y catequistas), junto a nuestro párroco, D. Jesús Castro, vivió una jornada de senderismo y convivencia en el paraje de Mata Bejid, un entorno natural que nos regaló belleza, silencio y paz. Desde primera hora, el grupo se reunió con ilusión para emprender la caminata, disfrutando del paisaje, del aire limpio y de la compañía cercana de todos.
A lo largo del recorrido se respiraba un ambiente fraterno y distendido, donde las conversaciones, las explicaciones sobre el entorno, las risas y los gestos de ayuda mutua fortalecían los lazos entre nosotros. No fue solo una excursión, sino una experiencia de comunidad, de compartir la vida y el camino como verdaderos hermanos.
El momento culminante fue la celebración de la Misa de campaña en medio de la naturaleza. Allí, rodeados de montañas y cielo abierto, sentimos de manera especial la presencia de Dios. La Palabra y la Eucaristía nos ayudaron a reconocer que toda la creación es un don suyo, un regalo para nuestro bien que nos llama a vivir en comunión.
En ese clima de sencillez y recogimiento, muchos experimentamos que la fe no es algo separado de la vida, sino que se hace más viva cuando se comparte, se celebra y se contempla en la belleza de lo creado.
La jornada concluyó con un tiempo de convivencia más relajado, en el que seguimos compartiendo alimentos, experiencias y alegría a través de algunos sencillos juegos. Nos marchamos con el corazón agradecido, conscientes de que Dios nos ha regalado no solo un día hermoso, sino también la oportunidad de crecer como comunidad y de sentirnos más unidos a Él y entre nosotros.
Gracias a todos los que lo hicisteis posible.
Comunidad Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación de Cambil
El pasado 24 de marzo miembros del movimiento de Córdoba capital, la Campiña y la Sierra se reunieron para preparase para Semana Santa
El Movimiento de Cursillo de Cristiandad de Córdoba celebró su Vía Crucis cuaresmal el pasado 24 de marzo en sus tres sedes: Sierra, Campiña y Córdoba capital. La participación fue muy numerosa en cada una de ellas. En la sede de Córdoba, en la Casa de San Pablo, se estrenó un nuevo recorrido de la Vía Dolorosa, con representaciones en azulejos de las estaciones del Vía Crucis. Desde el movimiento han destacado que cada estación fue rezada y meditada “con profunda devoción por los asistentes”.
Los cursillistas caminaron con fe junto a Jesús, desde el Pretorio de Pilatos hasta el Calvario, siendo testigos de su amor y entrega, así como del dolor de su Madre, la Virgen María, y del consuelo de quienes permanecieron a su lado. Los presentes acompañaron a Jesús porque, desde su encuentro personal con Él, sienten su amor y viven sin miedo a las caídas, con la certeza de que nunca les abandonará y de que ha alcanzado para ellos el triunfo de la Resurrección.
Las reflexiones de cada estación, conectadas con la vida cotidiana, reafirmaron la convicción sobre el amor de Dios: un amor llevado hasta el extremo, que no depende de que seamos mejores o peores. Él nos ama gratuitamente, sin condiciones, incluso sin tener en cuenta si le amamos o no. Por ello, en momentos de oración como este, es fundamental reconocer hasta qué punto nos ama Dios: un amor que nos impulsa a transformar el mundo con nuestras vidas. Dejarnos transformar por Él cambia nuestra manera de amar y de vivir, y nos convierte en sus discípulos, para que el mundo pueda decir: “Mirad cómo se aman”.
Dios hecho hombre nos muestra, en su Pasión, que conoce todos nuestros sufrimientos, porque los ha vivido. Por eso merece la pena ofrecerle nuestros propios “vía crucis” cotidianos, nuestro pequeño amor que Él se empeña en multiplicar cada día, derramando su gracia sobre nosotros para hacernos crecer en fraternidad, servicio, perdón y amor al prójimo.
El Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, se ha dirigido a los fieles jiennenses en este Viernes de Dolores con motivo del inicio de la Semana Santa, animándolos a vivir estos días “no solo desde la emoción, sino como un verdadero encuentro con Cristo”.
En su mensaje, el Prelado ha recordado que “este viernes de Dolores nos sitúa ya en la antesala de la Semana Santa. Esos días que rememoran la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor y que dan sentido a nuestra fe y, también, a nuestra esperanza”.
Ha subrayado que las celebraciones no deben quedarse únicamente en lo externo. “Veremos pasos, tradición y devoción, escucharemos música de cornetas y tambores, nos emocionaremos… pero, ¿eso interpela solo a nuestras emociones, o vamos a ir un paso más allá?”, invitando a los fieles a profundizar en su vivencia de la fe y a acompañar a Cristo en su camino hacia la cruz.
En este sentido, Monseñor Chico Martínez ha subrayado que estos días son encuentro. “Encuentro con un Dios que no se queda lejos, sino que entra en nuestra historia, carga con nuestras cruces y nos ama hasta el extremo”.
Asimismo, el Pastor diocesano ha destacado la cercanía de Dios en medio de la vida cotidiana. “Un Dios que conoce lo que vivimos: el cansancio de cada día, las heridas, las dudas… y que, precisamente ahí, nos busca y sin juzgarnos, nos mira con ternura, y nos llama por nuestro nombre”. Y ha insistido en la necesidad de vivir estos días desde su sentido más profundo.
Igualmente, ha hecho hincapié en la necesidad de vivir estos días desde su sentido más profundo. “Por eso, la Semana Santa no debe quedarse solo en la calle, sino que tenemos que buscar su centro, su sentido más profundo: el que pasa por el lavatorio de los pies, por la institución de la Eucaristía, por el amor fraterno, por la traición, el abandono de sus amigos o la soledad en el monte de los olivos o la indefensión en la cruz”.
Don Sebastián, también, ha tenido palabras de agradecimiento para los cofrades. “Gracias. Porque con vuestro esfuerzo y vuestra entrega hacéis visible la fe de todo un pueblo”. Del mismo modo, les ha recordado que “lo más importante no es lo que lleváis sobre los hombros… sino a Quién lleváis dentro”.
Además, ha querido dirigirse a los sacerdotes, a quienes ha animado “a que la renovación de vuestras promesas en la Misa Crismal os haga vivir una Semana Santa con renovado ardor pastoral, y con una entrega generosa a vuestras comunidades”.
También, ha tenido un recuerdo especial para los enfermos y quienes sufren, a quienes ha invitado a vivir su situación desde la fe: “mirad la cruz, ahí está la esperanza”.
Finalmente, ha hecho un llamamiento a todos los cristianos de Jaén: “No dejéis pasar esta semana como una más. Buscad un momento de encuentro verdadero con Cristo”.
El Prelado ha concluido su mensaje animando a que esta Semana Santa pueda ser distinta. “Que os dejéis empapar el alma por el amor redentor de Dios, que viváis su significado más profundo y anunciéis que Cristo ha muerto, sí, pero que también ha resucitado, y entonces sí, ya todo tiene sentido”. Y ha deseado a todos los fieles una feliz Semana Santa y una gozosa Pascua de Resurrección.
El obispo de Córdoba, Mons. Jesús Fernández González, preside hoy la función principal de la Hermandad de Nuestra Señora de Los Dolores de Córdoba. La santa misa tendrá lugar en el Santuario de Nuestra Señora de los Dolores, antigua Iglesia-Hospital de San Jacinto, a las 11:00h de la mañana
A continuación, monseñor Jesús Fernández, acompañado por el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías de Córdoba, José Juan Jiménez Güeto, visitará las hermandades de María Santísima de la Paz y Esperanza Coronada y de Nuestro Padre Jesús de La Sangre en el Desprecio del Pueblo, ambas con sede canónica en la Iglesia Conventual del Santo Ángel (Plaza de Capuchinos).
Asimismo, visitará las hermandades de Nuestro Padre Jesús de la Victoria en sus tres caídas y María Santísima de la O, con sede canónica en la Iglesia de Nuestra Señora de la Aurora y la Hermandad del Santísimo Cristo de las Lágrimas y María Santísima de las penas con sede canónica en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.
Este domingo dará inicio la Semana Santa 2026. Un tiempo que conduce a la Pascua y que los cristianos están llamados a vivirlo desde la fe y profundizando en los misterios de la salvación.
Como cada año, el Obispo presidirá en la Catedral los celebraciones más importantes que darán comienzo el Domingo de Ramos, a las 11 de la mañana en la Catedral, desde donde irá en procesión, acompañado de los canónigos y el pueblo fiel hasta la Catedral para celebrar la Eucaristía.
A las 11 de la mañana dará, también, comienzo la Misa Crismal el Martes Santo, e la que el presbiterio diocesano renovará sus promesas y serán bendecidos los oleos y el santo crisma para la administración de los sacramentos a lo largo del año.
El Jueves Santo, día de la institución de la Eucaristía y el amor fraterno, el Obispo celebrará por la mañana la Cena del Señor en la Prisión Provincial. Para, por la tarde, a las 19 horas, hacerlo en la Catedral.
El Viernes Santo, 3 de abril, a las 17 horas, el primer Templo diocesano acogerá la celebración de la Pasión del Señor.
El Sábado Santo comenzará a las 9 de la mañana con el rezo de los Laudes y por la noche la Vigilia Pascual a las 22:30 horas.
El Domingo de Resurrección, Don Sebastián presidirá la Eucaristía en la seo jiennense a las 11:30 horas.
Monseñor Chico Martínez, como en otras ocasiones, participará en algunas de las manifestaciones públicas de fe en distintos puntos de la geografía jiennense. Ya ha confirmado:
El Lunes Santo, carrera oficial con la Cofradía de la Sentencia de Jaén, en su primera salida procesional.
El Martes Santo se desplazará hasta Alcaudete para presidir la salida Cofradía Cristo de la Columna.
El Miércoles Santo acudirá hasta Alcalá la Real por la mañana, para visitar las diferentes Cofradías en las parroquias de la localidad y por la tarde asistirá a la salida de la Cofradía de la Buena Muerte, de Jaén en su centenario.
Como en otras ocasiones, el Viernes Santo acudirá a la carrera oficial Cofradía de Ntro. Padre Jesús, de Jaén. Y por la tarde, se hará presente en algún tramo con la Cofradía del Santo Sepulcro, de Jaén.
En el marco del itinerario espiritual de Cuaresma-Pascua, la Unión Local de Cofradías de La Carolina organizó una conferencia titulada “El origen histórico de las cofradías penitenciales en La Carolina”, a cargo de D. Luis J. García-Lomas Pousibet, parroquiano de la comunidad de la Inmaculada, miembro de la Junta de Gobierno de la Virgen de los Dolores y pregonero en distintas ocasiones de la Semana Santa carolinense.
Luis Jesús presentó un exhaustivo trabajo de investigación desde una perspectiva creyente. Inició su intervención abordando el nacimiento de las cofradías durante el periodo del Convento de La Peñuela, en el que estuvo en varias ocasiones nuestro santo patrón, San Juan de la Cruz, cuyo Año Jubilar se está celebrando actualmente.
Posteriormente, el ponente repasó las cofradías existentes durante la vigencia del Fuero de Población (1767-1835), las cofradías penitenciales hasta finales del siglo XIX, y aquellas surgidas entre 1899 y 1936. También analizó la evolución de las cofradías tras la Guerra Civil, desde 1939 hasta el postconcilio (1962), y las transformaciones posteriores al Concilio Vaticano II hasta finales de 1979. La conferencia concluyó con la creación de la Unión Local de Cofradías y el desarrollo de las cofradías contemporáneas.
El acto estuvo acompañado de proyecciones de imágenes que hicieron más comprensible y ameno el recorrido histórico. Además, se presentó una nueva propuesta formativa que fomenta el “ser” cofrade y anima a vivir como discípulos misioneros, mediante palabras y acciones.
Que la participación en esta jornada, y en todas las iniciativas de la comunidad parroquial, nos ayude a vivir una Cuaresma y Semana Santa más profundas, sembrando en el mundo las semillas de amor que Jesús derramó en la cruz por cada uno de nosotros.