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Comienza a andar la Escuela diocesana de Oración

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El pasado sábado 16 de diciembre, comenzó en la Casa de Espiritualidad “San Juan de Ávila” de “La Yedra” la Escuela Diocesana de Oración. Se reunieron 38 personas venidas de distintos puntos de la Diócesis.

Comenzamos a las 11h con la acogida a los participantes, pasando después al salón de reuniones para la primera parte del encuentro, la “teórica”, en la que, tras la invocación al Espíritu Santo, el Vicario territorial de la vicaría V, D. Ildefonso Rueda Jándula, como Vicario encargado de la espiritualidad, dirigió unas palabras. Tras esto, como estaba previsto en el programa para la primera sesión, el Delegado Episcopal del Apostolado para la Oración y Espiritualidad, D. Sebastián Guerrero, presentó las líneas a seguir durante el curso, resaltando el por qué es necesaria la escuela de oración, haciendo un recorrido por la historia de la espiritualidad.

La oración nunca se debe dar por descontada: hace falta aprender a orar, casi adquiriendo siempre de nuevo este arte; incluso quienes van muy adelantados en la vida espiritual sienten siempre la necesidad de entrar en la escuela de Jesús para aprender a orar con autenticidad. Así, Orígenes, gran autor cristiano del siglo III, en una de sus homilías sobre el libro de los Números, escribe: «Los que recorren el camino de la búsqueda de la sabiduría de Dios no construyen casas estables, sino tiendas de campaña, porque realizan un viaje continuo, progresando siempre, y cuanto más progresan tanto más se abre ante ellos el camino, proyectándose un horizonte que se pierde en la inmensidad» (Homilía XVII in Números, GCS VII, 159-160).

La forma de hacerlo será acudiendo a las fuentes de la Sagrada Escritura, a la gran tradición de los Padres de la Iglesia, de los maestros de espiritualidad y de la liturgia, para aprender a vivir aún más intensamente nuestra relación con el Señor. Eso va a ser la «escuela de oración».

Fueron presentados los miembros que forman la Delegación Episcopal, que quiere ser una representación de las realidades de oración de la Diócesis, junto con los temas a tratar en este primer año, puesto que la escuela nace con vocación de continuar en el tiempo y los temas serán impartidos cada mes por una persona distinta de la Delegación.

Después, pasamos a la capilla donde tuvo lugar la segunda parte de la escuela, la “práctica”, realizando una oración dirigida de Adviento ante el Santísimo en la que junto a la meditación, los cantos y adoración dejamos que el Señor vaciara nuestras mochilas en el caminar de Adviento para poder reconocerlo en el pesebre.

Tras la comida tuvo lugar la tercera parte del encuentro, el “diálogo”, que aprovechamos para la presentación de los participantes y dialogar sobre lo expuesto y vivido durante la mañana.

Sobre las 16,15 h terminamos el encuentro con una oración a la Virgen, volviendo cada unió a sus lugares de origen con alegría e ilusión ante el comienzo de un nuevo camino en nuestra Iglesia diocesana.

El próximo encuentro será el sábado 27 de enero, donde se impartirá el tema 1: ¿Qué es la oración? Orar hoy, “un desafío a superar”. Si estás interesado en participar en la misma, puedes obtener más información en la web: espiritualidadjaen.es.

Calendario de los siguientes encuentros:

27 enero: Tema 1- Impartido por el Delegado Episcopal del Apostolado de la oración y espiritualidad.

Sábado 17 febrero: Tema 2- La oración en el AT. Orar con los salmos.  Impartido por Hermana María Carolina Razo Estrada, religiosa Misionera Eucarística de Nazaret, que representa el movimiento de la UNER.

Sábado 2 marzo: Tema 3- La oración en la plenitud de los tiempos. La oración de Jesús. Impartido por D. Sergio Ramírez Pareja, encargado del Apostolado de la oración- Red Mundial de Oración por el Papa.

Sábado 6 abril: Tema 4- La oración en tiempos de la Iglesia. La Iglesia en oración. Impartido por D. Antonio José Jiménez Expósito, que representa la espiritualidad de las Cofradías.

Sábado 11 mayo: Tema 5- La oración de la Virgen María y de los santos (Se encarga Pedro Talavera y Joaquina Almazán, representando la ANE)

Sábado 22 junio: Tema 6- La oración que Jesús nos enseñó (Se encarga Lola Torres Sacasa: Oración parroquial)

Escuela de Oración

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Hasta el 2 de febrero se podrá ganar la indulgencia rezando ante un belén en una iglesia franciscana

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Hasta el 2 de febrero se podrá ganar la indulgencia rezando ante un belén en una iglesia franciscana

Desde el 8 de diciembre los fieles católicos podremos recibir la indulgencia plenaria rezando ante un Belén en una iglesia franciscana. Se trata de una solicitud que la Familia Franciscana realizó a la Santa Sede con motivo de la celebración del VIII centenario del primer Belén de la historia, que tuvo lugar en la localidad italiana de Greccio por San Francisco de Asís, no en vano, es patrón de los belenistas. En el texto remitido al Santo Padre se solicita esta indulgencia “con el fin de promover la renovación espiritual de los fieles y aumentar la vida de gracia”.

De esta forma, hasta el 2 de febrero de 2024, fiesta de la presentación del Niño Jesús en el Templo, aquellos que se detengan en oración ante los pesebres “en todas las iglesias que nos han sido confiadas para el cuidado pastoral” -señala la Conferencia de la Familia Franciscana- podrán obtener la indulgencia, cumpliendo con las condiciones para ello establecidas (confesar, comulgar y rezar por las intenciones del Santo Padre). También es necesario -según reza la solicitud franciscana- “participar devotamente en los ritos jubilares o al menos detenerse frente al belén allí preparado, dedicando un tiempo adecuado a piadosas meditaciones, concluyendo con el Pater Noster, símbolo de la fe y las invocaciones a la Sagrada Familia de Jesús, María, José y San Francisco de Asís”.

En cuanto a los ancianos o enfermos que no puedan salir de casa, podrán ganarla “con el arrepentimiento de todo pecado y con la intención de cumplir cuanto antes las tres condiciones habituales, participando espiritualmente en las celebraciones jubilares, con el ofrecimiento a Dios misericordioso de sus oraciones, los dolores y las molestias de su propia vida”.

Fray Cesare Vaiani, OFM, definidor general e integrante del Comité de la Familia Franciscana para el VIII Centenario Franciscano, describe la peculiaridad de la Navidad en Greccio de San Francisco hace 800 años: “Francisco quiso celebrar esa vigilia en la noche de Navidad, para ver ‘con los ojos del cuerpo’ (como el mismo escribe) la penuria y la pobreza en la que Jesús quiso nacer, y reconstruye de algún modo el escenario de la Natividad de Jesús: una cueva, el asno, el buey y un altar colocado sobre el pesebre con heno”. Añade, además, que en esa noche “la celebración de la Eucaristía ocupa un lugar central, porque, según Francisco, cada vez que se celebra la Eucaristía se repite el misterio de la Encarnación, porque Dios se hace presente en un trozo de pan y en un poco de vino, como se hizo presente en la noche de Belén”.

 

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Cáritas parroquial de Caniles representó un “belén” en la residencia de mayores de la localidad

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Cáritas parroquial de Caniles representó un “belén” en la residencia de mayores de la localidad

Durante todo el tiempo de Adviento se están recogiendo, en la parr4oquia de Caniles, alimentos y donativos para ayudar a los más necesitados desde la caritas parroquial.

También, en el banco de alimentos de Baza, se han recogido alimentos perecederos y productos de primera necesidad. Gracias a ellos, por ejemplo, se han podido repartir frutas y verduras a las familias más necesitadas de nuestra parroquia.
Además, el colegio Juan XXIII, tanto profesores como alumnos, han ayudado a Caritas parroquial en la recogida de alimentos y productos de limpieza.
Pero lo más significativo de este año ha sido la representación teatral de Navidad que ha realizado el grupo de voluntariado de Caritas parroquial de Caniles, junto a algunas feligresas de la parroquia, en la Residencia la Torre, para acompañar a los mayores y llevarles el espíritu de la Navidad a sus corazones. Fue un momento muy emotivo, de ilusión, esperanza, paz y amor que ha hecho que nuestros mayores se emocionen y se alegren por el nacimiento del Señor, que viene para estar también con ellos en estos días en los que muchos de ellos se encuentran solos. Todos hemos hecho un papel teatral. Hasta el párroco ha participado en la obra.
Rafael Tenorio
Párroco de Caniles

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Jornada de convivencia del clero antes de Navidad

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Jornada de convivencia del clero antes de Navidad

Los sacerdotes de la diócesis de Guadix celebraron la llegada de la Navidad el pasado miércoles 20 de diciembre. Y lo hicieron con una mañana de convivencia, en el centro diocesano de Espiritualidad. Convocados por la delegación el Clero, asistieron prácticamente todos los sacerdotes y el obispo diocesano.

D Francisco Jesús felicitó la Navidad a todos y compartió con los sacerdotes algunos momentos vividos durante el año que ya termina. En especial hizo referencia a la visita pastoral, que ha completado durante este 2023, en un recorrido por todas las parroquias de la diócesis, y que ha supuesto un tiempo muy especial para el obispo, según manifestó. También habló de la Misión Diocesana que ya va dando sus primeros pasos.

En el encuentro de Navidad, los sacerdotes pudieron rezar juntos y compartir un tiempo de convivencia. También visionaron un vídeo resumen de lo vivido en la diócesis durante el año 2023, que ha sido realizado por la delegación de Medios de Comunicación de la diócesis. Además, pudieron ver y escuchar el mensaje de Navidad que ha dirigido el obispo a toda la diócesis y que ya se puede ver en la web diocesana. Pero, sobre todo, sirvió para acoger y dar la bienvenida al sacerdote Francisco Grande, ya jubilado, que, después de varios años fuera de la diócesis, vuelve para pasar aquí, en su tierra, sus años de jubilación.

Terminó la mañana con una comida en fraternidad y con los deseos de que 2024 se un año de gracia, de felicidad, de paz y de mucha dedicación a la diócesis y a cada una de sus parroquias.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

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Gestos para celebrar una Navidad verdaderamente cristiana

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Gestos para celebrar una Navidad verdaderamente cristiana

Como cada año, la Archidiócesis hispalense invita a vivir con hondura espiritual las fechas navideñas. Para ello, proponemos gestos sencillos que marquen la diferencia entre una Navidad “laica” y otra vivida con profundo sentido cristiano.

Entre estos detalles significativos, destacan la bendición del Belén familiar que habitualmente se colocan en los hogares, o la bendición de la mesa en las cenas de Nochebuena y las comidas de Navidad.

Bendición del Belén en casa

Reunida la familia, el padre o la madre dice: En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Todos se santiguan y responden: Amén

La persona que dirige a celebración dice: Alabemos y demos gracias al Señor, que tanto amó al mundo que le entregó a su Hijo. Y el resto responde: Bendito seas por siempre, Señor.

La persona que dirige dispone a todos para la bendición utilizando estas palabras: Durante estos días contemplaremos asiduamente en nuestro hogar este pesebre y meditaremos el gran amor del Hijo de Dios, que ha querido habitar con nosotros. Pidamos a Dios que el pesebre colocado en nuestro hogar avive en nosotros la fe cristiana y nos ayude a celebrar más intensamente estas fiestas de Navidad.

Después, uno de los miembros de la familia lee el Evangelio de Lucas 2, 4-7ª.

Y se concluye con la oración de bendición: Señor Dios, Padre nuestro, que tanto amaste el mundo que nos entregaste a tu único nacido de María la Virgen, dígnate bendecir este nacimiento y a la comunidad cristiana que está aquí presente, para que las imágenes de este belén ayuden a profundizar en la fe a los adultos y a los niños. Te lo pedimos por Jesús, tu Hijo amado, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Bendición de la mesa en Nochebuena

Se lee: Cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía. El Señor te dará reposo permanente, en el desierto saciará tu hambre.

Uno (preferiblemente el más joven) dice: La Palabra se hizo carne. Aleluya.

Responden todos: Y acampó entre nosotros. Aleluya.

Bendición de la mesa en Navidad

Se lee: Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían todo en común; vendías posesiones y bienes, y lo repartían entre todos, según la necesidad de cada uno. A diario acudían al templo todos unidos, celebraban la fracción del pan en las casas y comían juntos, alabando a Dios con alegría y de todo corazón.

Uno (el más joven) dice: La Palabra se hizo carne. Aleluya

Responden todos: Y acampó entre nosotros. Aleluya.

Ser testigos de la Buena Noticia

También podemos ser testigos del verdadero motivo de la Navidad en nuestro día a día con pequeños gestos que marquen la diferencia ante la secularización de la sociedad.

En primer lugar, podemos sustituir la expresión cada vez más extendida “felices fiestas” por un “feliz y santa Navidad” o incluso por un contundente “felices pascuas”. Igualmente, podemos dar testimonio de la Buena Noticia decorando con colgaduras nuestras ventanas y balcones. Hay muchas instituciones y parroquias que las venden durante estas fechas.

En el caso de las fiestas navideñas infantiles de los centros educativos, en las que los más pequeños suelen ir disfrazados, resultaría una buena opción vestir a los niños con atuendos que recuerden al Nacimiento de Jesús (la Virgen María o San José, un ángel, una pastorcita, los Reyes Magos…), en lugar de Papá Noel u otros disfraces que nada tienen que ver con el sentido cristiano de estas fechas.

A estos ejemplos se suman prácticas propias de cualquier tiempo litúrgico, como la oración y la participación en los sacramentos, huir del derroche y vivir con austeridad, y ser solidario con aquellos que lo necesitan. En definitiva, se trata de demostrar con naturalidad en nuestra cotidianeidad que el Salvador volverá nacer un año más por Navidad, en nuestras vidas y en nuestros corazones.

 

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Dios se encarna en los hogares de Villa Teresita

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Dios se encarna en los hogares de Villa Teresita

La comunidad Auxiliares del Buen Pastor – Villa Teresita, fue fundada en 1942. Se describen como misioneras de amor y esperanza, llamadas por Jesús para ayudarle en el cuidado de sus pequeños y ser una luz en la noche, liberación en la esclavitud, una mano amiga en medio de la exclusión y la pobreza, la prostitución y la trata de seres humanos. Concepción Jiménez, hermana de la comunidad, con presencia en Sevilla y Valencia, nos acerca al corazón de la fraternidad de hermanas.

“Nuestro hábito es el amor y la misericordia”. Esa es la primera frase que se lee en la web de Villa Teresita. ¿Cómo podríais presentarnos la comunidad?

Somos una pequeñita luz en esa realidad oscura de nuestro mundo, compartimos con ellas la vida (casa, mesa y amistad).  Decimos que nuestro hábito es el amor y la misericordia, porque no es una ropa lo que nos identifica, sino el amor a “las chicas”, a los más pobres. Nuestro objetivo es que puedan experimentar que Villa Teresita es su casa, en la que no son juzgadas, sino queridas y acogidas como hijas amadas de Dios, que las quiere y las mira con infinita misericordia.

¿Contemplativas en la vida?

Dios se hace especialmente presente en los pequeños, en los que sufren y nosotras somos testigos privilegiadas de Su Presencia; cada encuentro, cada comida compartida, cada pequeño logro, cada lágrima derramada…tantos signos cotidianos del ‘Dios con nosotros’. Nuestra vida se sostiene en la oración, es en ella dónde bebemos de la fuente de la Vida, la que nos da la fuerza para cada día, en la que ponemos en manos del Seños a cada joven, a cada persona que acompañamos, sabiendo que sólo Él salva, sana, libera.

 

Testigos de la muerte y la resurrección

Nuestra vida es una continua dinámica pascual, vemos el mal y las consecuencias de “muerte” que tiene en la vida de las mujeres, pero también somos testigos de vida, de resurrección, de cómo el Señor saca vida de la muerte. Encontramos al Señor presente en los sufrimientos y en las alegrías compartidas con las mujeres y eso es un regalo. Esto supone que cuidamos mucho los tiempos de oración y de intimidad con el Señor, y compartir en comunidad los signos de Su Presencia, la relectura de la vida a la luz del Espíritu.

¿En qué se concreta “la liberación en la esclavitud” que tiene Villa Teresita como misión?

El mundo de la exclusión, la prostitución y la trata, atan, amarran a unas dinámicas de mal que dañan profundamente a las personas. Por eso la nuestra es una misión de amor, porque solo el Amor salva. Como Jesús Buen Samaritano, somos enviadas a las “cunetas” de nuestra sociedad para aliviar con el aceite del amor y de la esperanza. Nos acercamos a las mujeres en contextos de prostitución (calle y pisos) y de forma sencilla, un café, un rato de charla, una revisión médica, una gestión de documentación,… o cualquier otro modo que nos sirva para establecer con ella una relación de amistad, de cariño que  posibilite recordarle quién es, su valor y hacer camino con ella. El objetivo es que recupere su vida, que se libere de esas ataduras “de muerte”, pero eso a veces tarda años, así que en el entretanto le vamos acompañando, intentando que esté lo mejor posible y sobretodo, que sepa que no está sola, que a través nuestro pueda experimentar el Amor y la ternura de Dios.

¿Una comunidad para compartir vida?

En la comunidad compartimos la vida con un grupito pequeño de mujeres, solas o con sus hijos. Nuestra casa, es un hogar en el que rehacer la vida: el cariño compartido, los aprendizajes cotidianos, la formación, descubrir un modo nuevo de relacionarse, celebrar cada pequeño paso, saberse perdonada y descubrir cómo el Amor de Dios se derrama en su vida de mil maneras, libera y sana, posibilitando que se pongan en pie, que sean mujeres nuevas, con nuevas oportunidades. Isabel Garbayo, nuestra fundadora, decía que “cada chica que llega a nuestra casa es un tesoro” y eso es lo que ellas van descubriendo, el tesoro que son, los dones que tienen, la vida que a través de cada una se abre paso.

Sobre el contexto de exclusión y la pobreza, la prostitución y la trata de seres humanos. ¿Cuál ha sido su experiencia?

Hablar de ese contexto es entrar en un mundo oscuro, de mal, de dolor, podríamos decir que son “los infiernos” de nuestro mundo.  Pero al mismo tiempo, cuando te introduces ahí, conoces a las personas, descubres cómo la frase “descendió a los infiernos” que decimos de Jesucristo en el Credo, es real. Paradójicamente el Señor se hace presente también ahí. “Dios nunca abandona a los suyos” nos dicen muchas veces las jóvenes; ellas sienten cómo el Señor les da la fuerza para seguir adelante. Vemos cómo esa imagen inalienable de Dios en cada persona se mantiene, aún en situaciones de mucho deterioro, te sorprenden con una atención, un gesto de cariño, pequeñas cosas con las que ves que Él sigue presente en cada persona y hace posible que de ahí se salga, que la Vida triunfe.

Las navidades, como bien sabemos, son momentos propicios para compartir en familia, pero quizá, estas mujeres rescatadas de estos contextos lo tengan un poco difícil. ¿Qué proponen para vivir la Navidad desde el corazón de Villa Teresita?

La Navidad suele ser un tiempo difícil para las jóvenes que están lejos de sus familias, de sus lugares de origen; es un tiempo de nostalgia, recuerdos y deseos. En Nochebuena, antes de la cena, siempre hacemos un rato de oración juntas en la capilla y puedo asegurar que en muchas ocasiones el Señor “ha venido a nuestra casa” en ése momento. Cómo ejemplo contaré un día que las jóvenes de casa estaban fatales, dos se habían peleado unos días antes, estaban sin hablarse, y a pesar de todos los intentos de resolver el conflicto por nuestra parte, seguían casi sin mirarse; terminamos la oración todas abrazadas, tras haberse pedido perdón y reconocido que se querían y sentían mucho haber estado así, el Amor acampó entre nosotras aquella noche.

Tiempo de acogida y gratitud

Es verdad. Nosotras cuidamos muchos detalles pequeños que ayudan, como con nuestras propias familias; decorar juntas con los adornos navideños, comidas de fiesta en familia; en los días especiales la mesa se amplía y vienen las jóvenes que ya viven de forma autónoma, pero que son de casa, cantamos, bailamos, les hacemos regalos y, sobre todo, agradecemos juntas. Con las mujeres que conocemos de la calle siempre tenemos un detalle especial de Navidad, una visita, un regalito personalizado, pequeños modos de decirles que son queridas. El año pasado una joven de la calle nos decía que era la primera vez en su vida que le hacían un regalo a ella, ¡para ella! También solemos hacer Reyes solidarios, con los hijos de las mujeres, que sino muchos no tendrían la posibilidad de tenerlos.

Teresita del Niño Jesús ofrece una extraordinaria orientación acerca de esta infancia espiritual que nos propone el Adviento y la Navidad.

¡Así es! “Porque yo era débil y pequeña, se abajaba (Jesús) hasta mí y me instruía en secreto en las cosas de su amor” (Manuscrito A, 49), nos dice Sta Teresita. De ella aprendemos a vivir abandonadas en las manos del Padre, a ser cómo niñas que todo lo esperan de Dios, confiadas en su Amor Misericordioso.  En Navidad celebramos cómo Jesús se abaja a nosotros, viene en la noche, a “los pesebres” de nuestro mundo, para poner ahí Su luz, Su Amor. Así comienza el Evangelio, la Buena Noticia es que el Señor viene, se hace pequeño y esa es una gran alegría.

En definitiva, una familia que crece

El Señor nos bendice con una familia grande; voluntarios y un pequeño equipo de profesionales con una pertenencia muy fuerte y muchas mujeres que han rehecho su vida y siguen siendo de casa.   Si hay personas que quieran colaborar, son muchas las posibilidades de hacerlo y es tan sencillo como que se pongan en contacto con la comunidad y según su disponibilidad, dones, y necesidades del momento, ver en qué pueden aportar.

 

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Evangelio del IV Domingo de Adviento (ciclo B) en Lengua de Signos Española

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Evangelio del IV Domingo de Adviento (ciclo B) en Lengua de Signos Española

Evangelio del IV Domingo de Adviento (ciclo B), en Lengua de Signos Española. [Lc 1, 26-38]

Signado por el director del Departamento de Pastoral del Sordo de la Archidiócesis de Sevilla, el sacerdote Gumersindo Melo.

Produce: Archidiócesis de Sevilla

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Palabra de Dios: Evangelio y lecturas de hoy, 30 de diciembre

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Lee la Palabra de Dios que la liturgia nos ofrece hoy y el comentario al Evangelio.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 2, 12-17

Os escribo, hijos míos, porque se os han perdonado vuestros pecados por su nombre.
Os escribo, padres, porque conocéis al que es desde el principio.
Os escribo, jóvenes, porque habéis vencido al Maligno.
Os he escrito, hijos, porque conocéis al Padre.
Os he escrito, padres, porque ya conocéis al que existía desde el principio.
Os he escrito, jóvenes, porque sois fuertes y que la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al Maligno.
No améis al mundo ni lo que hay en el mundo. Si alguno ama al mundo, no está en él el amor del Padre. Porque lo que hay en el mundo —la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la arrogancia del dinero—, eso no procede del Padre, sino que procede del mundo. Y el mundo pasa, y su concupiscencia.
Pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Salmo de hoy

Sal 95, 7-8a. 8b-9. 10 R/. Alégrese el cielo, goce la tierra

Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor;
aclamad la gloria del nombre del Señor. R/.

Entrad en sus atrios trayéndole ofrendas.
Postraos ante el Señor en el atrio sagrado,
tiemble en su presencia la tierra toda. R/.

Decid a los pueblos: «El Señor es rey:
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente». R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 36-40

En aquel tiempo, había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, ya muy avanzada en años. De joven había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones noche y día. Presentándose en aquel momento, alababa también a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.
Y, cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, Jesús y sus padres volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño, por su parte, iba creciendo y robusteciéndose, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios estaba con él.

Reflexión del Evangelio de hoy

El que hace la voluntad de Dios permanece para siempre

Bien sabe San Juan que la vida de un cristiano es una lucha. Un lucha entre seguir a Jesús o seguir al mundo, entendiendo por mundo lo contrario, lo que se opone a Jesús y a sus indicaciones. En este pasaje de su primera carta escribe lleno de alegría a los que forman parte de una comunidad de los seguidores de Jesús. Y les escribe lleno  alegría por todo lo que el Señor ha hecho en cada uno de ellos: padres, hijos, jóvenes…

Y les anima a seguir a Jesús y no al mundo, porque lo que ofrece el mundo, “las pasiones del hombre terreno, la codicia de los ojos y la arrogancia del dinero”, nunca saciará el ansia de felicidad que desea el corazón humano. Algo que sí conseguirá  el que cumple la voluntad de Dios… ya en eta tierra y después de nuestra muerte y resurrección  en el encuentro definitivo y sin velos con Jesús.  

El pasaje evangélico de ayer nos relataba  la presentación del Niño Jesús en el Templo y la purificación de María para cumplir con la ley del Señor. Y vimos el testimonio entusiasmado de Simeón de poder ver con sus propios ojos al salvador. Hoy, de una manera más escueta, nos relata el testimonio de la profetisa Ana, una mujer viuda de muchos años y que “no se apartaba del templo día y noche” y “daba gracias a Dios y hablaba  del niño a todos los que aguadaban la liberación de Israel”.

El testimonio de Ana debe ser también nuestro testimonio. Y hemos de hablar, siempre que podamos y la ocasión lo pida,  de Jesús, el Hijo de Dios, el salvador de toda la humanidad, a los que se acerquen a nosotros como la mejor  noticia que les podemos ofrecer para que le metan en sus corazones y vivan la alegría de su amistad y sean, seamos, fieles al camino que nos indica que sabemos que conduce a la vida y vida en abundancia.

Jesús, con sus padres, después de cumplir lo que la ley prescribía volvió a Galilea donde  “iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios lo acompañaba”.  

Fray Manuel Santos Sánchez O.P.
Convento de Santo Domingo (Oviedo)

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Palabra de Dios: Evangelio y lecturas de hoy, 29 de diciembre

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Lee la Palabra de Dios que la liturgia nos ofrece hoy y el comentario al Evangelio.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 2,3-11:

Queridos hermanos:
En esto sabemos que conocemos a Jesús: en que guardamos sus mandamientos.
Quien dice: «Yo le conozco», y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra, ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud.
En esto conocemos que estamos en él.
Quien dice que permanece en él debe caminar como él caminó.
Queridos míos, no os escribo un mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que tenéis desde el principio. Este mandamiento antiguo es la palabra que habéis escuchado.
Y, sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo —y esto es verdadero en él y en vosotros—, pues las tinieblas pasan, y la luz verdadera brilla ya.
Quien dice que está en la luz y aborrece a su hermano está aún en las tinieblas. Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza. Pero quien aborrece a su hermano está en las tinieblas, camina en las tinieblas, no sabe adónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos.

Salmo de hoy

Sal 95,1-2a.2b-3.5b-6 R/. Alégrese el cielo, goce la tierra

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R/.

Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R/.

El Señor ha hecho el cielo;
honor y majestad lo preceden,
fuerza y esplendor están en su templo. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 2,22-35

Cuando se cumplieron los días de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor», y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: «un par de tórtolas o dos pichones.»
Había entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo.
Y cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo acostumbrado según la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo:
«Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz.
Porque mis ojos “han visto a tu Salvador”,
a quien has presentado ante todos los pueblos:
“luz para alumbrar a las naciones”
y gloria de tu pueblo Israel».
Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, y dijo a María, su madre:
«Este ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y será como un signo de contradicción —y a ti misma una espada te traspasará el alma—, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones».

Reflexión del Evangelio de hoy

Quien ama a su Hermano no tropieza

El autor de esta carta así resume la vida de quien afirma ser discípulo y discípula de Cristo. San Juan pone en el centro de nuestra vida el amor: el amor de Dios y el amor nuestro. Un amor concreto y real que se despliega en actitudes cotidianas y sencillas. Si afirmamos que conocemos a Dios y que permanecemos en Él, tenemos el deber y el compromiso de caminar y vivir como Él caminó y vivió.

El amor sabe de entrega y servicio, sabe de disponibilidad y verdad, sabe de responsabilidad y compromiso en todas las circunstancias, en los momentos fáciles y en los momentos difíciles.

San Juan afirma que quien ama, permanece en la luz y no tropieza, pero quien “aborrece” a su Hermano, quien le ignora o le hace mal, anda en tinieblas. Y quien anda en tinieblas no sabe hacia donde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos.

Por eso, San Juan es contundente en sus afirmaciones y nos alerta de forma rotunda: “Quien dice yo le conozco y, no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en Él”. Afirmación rotunda que tiene como objetivo plantear de forma sincera cómo es mi amor y cómo camino en las diversas situaciones que la vida me va presentando.

El evangelio de hoy nos narra una sencilla escena que responde, por un lado, a las costumbres del pueblo judío y por otra parte, a la capacidad de descubrir la presencia de Dios en lo sencillo de la vida.

Los protagonistas de esta escena son un anciano, un niño y una joven pareja. La presencia de Dios se revela en la fragilidad de un niño y se contextualiza en una joven pareja que vive su fe y realiza las costumbres propias de su contexto religioso. Esta escena podría pasar tranquilamente desapercibida si no hubiese ido al templo un hombre justo y piadoso: Simeón. Probablemente, los ojos de Simeón habían visto ya muchas cosas y el corazón de quien confía siempre aguarda el consuelo de Dios. Inmediatamente, cuando vio a la joven pareja y el niño reconoció al Salvador y en él, el signo de contradicción que iría significar. La alegría y el dolor, la esperanza y el absurdo se entrelazan y alertan a la joven pareja de un futuro que no se conoce pero que se realizará.

Hoy somos invitados a preguntarnos cómo vivo, si es en tinieblas o en la luz. Preguntarnos si percibo la presencia de Dios en lo cotidiano; observar cómo anda mi compromiso concreto y real para que el consuelo de Dios se haga realidad en la vida de quienes me rodean.

Hna. Ana Belén Verísimo García OP
Dominica de la Anunciata

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Palabra de Dios: Evangelio y lecturas de hoy, 28 de diciembre

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Lee la Palabra de Dios que la liturgia nos ofrece hoy y el comentario al Evangelio.

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 1, 5 – 2, 2

Queridos hermanos:
Este es el mensaje que hemos oído de Jesucristo y que os anunciamos: Dios es luz y en él no hay tiniebla alguna. Si decimos que estamos en comunión con él y vivimos en las tinieblas, mentimos y no obramos la verdad. Pero, si caminamos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado.
Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y la verdad no está en nosotros. Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia.
Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y su palabra no está en nosotros.
Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no solo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.

Salmo de hoy

Sal 123, 2-3. 4-5. 7b-8 R/. Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte,
cuando nos asaltaban los hombres,
nos habrían tragado vivos:
tanto ardía su ira contra nosotros. R/.

Nos habrían arrollado las aguas,
llegándonos el torrente hasta el cuello;
nos habrían llegado hasta el cuello
las aguas espumantes. R/.

La trampa se rompió,
y escapamos.
Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
que hizo el cielo y la tierra. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 2, 13-18

Cuando se retiraron los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
«Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».
José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta:
«De Egipto llamé a mi hijo».
Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos.
Entonces se cumplió lo dicho por medio del profeta Jeremías:
«Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes;
es Raquel que llora por sus hijos
y rehúsa el consuelo, porque ya no viven».

Reflexión del Evangelio de hoy

Dios es luz  y no hay en él tiniebla alguna

Es nuestra vida y nuestra frágil humanidad: no podemos pretender permanecer sin pecado en toda nuestra vida. Dios nos ha creado contingentes y propensos a caer en el pecado. Somos débiles y, si pretendemos decir que no hemos caído en ningún pecado, ciertamente mentimos. Es así nuestra condición humana. Una condición que deberemos asumir y aceptar para mantenernos en la constante lucha por el bien.

Creo que cometemos un error si nos centramos en pensar la forma de evitar el pecado a toda costa. Creo que nuestro actuar tiene que ir dirigido a hacer el bien. Es el bien el que procede de Dios, y es el bien el que puede alejarnos del pecado.

Somos nosotros quienes tenemos que caminar hacia el bien porque es la única forma de llegar a Dios o, al menos, irnos acercando a él. No porque huyamos del pecado, sino porque caminamos en sentido opuesto. Trata de hacer el bien y descubrirás que Dios te ha puesto dentro capacidades suficientes para rechazar el mal. Y, como somos débiles criaturas, caeremos, sin duda; pero ahí tenemos a Cristo, abogado defensor donde los haya, que estará defendiendo e iluminando nuestro camino. Ten una fe firme en la bondad de Dios y él estará siempre contigo. Puede que, a veces, nos alejemos de él, pero sí estamos seguros de que él no se separa nunca de nosotros; sabemos que Jesús es nuestro defensor, y que nunca tendremos problemas para regresar a la casa paterna. Siempre deberemos estar seguros, como nos dice el Salmo 123, porque el auxilio nos viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra, incluyendo en su obra creadora, al hombre. No lo olvidemos.

Y llegamos a uno de los fragmentos del evangelio más complicados de comentar. Apenas ha nacido, Jesús, ya empieza a tener problemas con el poder establecido y tiene que salir huyendo de su tierra, porque Herodes cree en peligro su reinado, pues los magos le anunciaron que había nacido un rey, un competidor, en Belén, y eso no puede permitirlo.

Faltan muchos años para que seamos capaces de descubrir las características del reinado de Cristo. Entonces no se pudo entender un reino y un rey servidor. Puede que nosotros, en nuestro tiempo actual, tengamos también dudas sobre un Rey servidor. Nos gustaría tener al frente un rey poderoso, capaz de hacer y deshacer solo por su voluntad. Un rey cercano a los planes de Herodes, pero muy alejado de los planes de Dios.

Confieso que este suceso me hace estremecer: ¿Cómo puede Dios permitir la muerte violenta de muchos niños y, simultáneamente, salvar a Jesús? ¿Acaso no tenía otros medios para parar a Herodes? Son dos preguntas que no tienen respuesta desde mi entender humano.

Pero también este episodio que nos cuenta San Mateo tiene un evidente paralelismo con la situación que vivió Israel en sus últimos tiempos en Egipto. El Faraón, su rey, ordena que todos los varones israelitas sean eliminados al nacer y Moisés, el elegido por Dios para liberar al pueblo, es salvado de la muerte. Tal vez esta sea la enseñanza que debemos sacar de este texto: Jesús es salvado de Herodes para que en el futuro sea el Salvador de la humanidad entera. Y sabemos que esto lo hizo bien, aunque a veces lo dudemos.

Debemos, también, contemplar en este fragmento, la importancia de la Sagrada Familia en la vida de Jesús y en la nuestra. José y María no tienen dudas sobre el aviso de Dios y se exilian de inmediato, siguiendo las orientaciones del mensajero Divino. Padre y madre se ponen al servicio de Jesús sin dudar ni un instante. Sufren, pero obedecen con la sola idea de salvar al Niño. ¿Estamos nosotros dispuestos a servir a Cristo con la misma devoción que lo hicieron María y José?

D. Félix García O.P.
Fraternidad de Laicos Dominicos de Viveiro (Lugo)

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