Tuvo lugar el sábado, 2 de diciembre, en la parroquia Inmaculado Corazón de María de Córdoba
Un nutrido grupo de equipistas de toda la Diócesis de Equipos de Nuestra Señora se dio cita el sábado, 2 de diciembre, para celebrar un encuentro de familias con el que dar la bienvenida al Adviento. El encuentro tuvo lugar en la parroquia de la ciudad Inmaculado Corazón de María con la presencia de Javier Cañete, sacerdote diocesano y consiliario de Equipos de Nuestra Señora, y los Claretianos Juan Miguel Martínez y Pablo Olmedo. Los asistentes tuvieron la oportunidad de compartir una tarde de convivencia y reflexiones.
Bajo el lema «Os anuncio una gran alegría» (Lc 2,10), convocamos a aquellos chicos que, a partir de los 9 años hasta los 16, puedan participar para vivir un fin de semana con momentos de acompañamiento, diversión, dinámicas, oración… y descubrir así la alegría de la llamada y vocación.
La acogida será a las 10,30h en el Seminario el sábado 16 de diciembre y finalizará al día siguiente con la celebración de la Misa en la Parroquia de la Inmaculada y San Pedro Pascual, frente al Seminario, junto a las familias de los chicos y la comunidad del Seminario Mayor y Menor.
Para poder participar en la convivencia es necesario hacer la inscripción antes del 15 de diciembre, la podéis encontrar al final de la entrada, donde se puede descargar. A continuación os pedimos que os pongáis en contacto con Pepe Navarrete, el Vicerrector del Seminario y Delegado de Pastoral Vocacional, para confirmar la asistencia, enviar la autorización firmada por los padres y recibir algunas orientaciones a tener en cuenta.
Una vez realizada y con la firma de los dos padres enviar a Pepe Navarrete (671215278) por vía whatsaap.
Los cardenales Mario Grech y Jean-Claude Hollerich han enviado una carta a los obispos de todo el mundo explicando las etapas de trabajo del Sínodo para los próximos meses con vistas a la asamblea del próximo año que se celebrará en el mes de octubre. Las Iglesias de todo el mundo están llamadas a reflexionar sobre el documento de síntesis, a promover nuevas consultas y a preparar contribuciones para los trabajos del próximo año.
La carta remarca en primer lugar la importancia de la experiencia vivida por los miembros del Sínodo, recordando que «su relato puede transmitir la riqueza de una experiencia que ningún texto puede condensar y que, en cambio, constituye una parte irrenunciable del don que hemos recibido». A continuación, se explica que el proceso sinodal seguirá determinadas líneas. Se precisa que «el Sínodo trata sobre la sinodalidad y no de un tema u otro… Lo importante es cómo se hace la reflexión, es decir, de manera sinodal».
Respecto a los temas que han surgido hasta este momento, el documento subraya que algunos de ellos «deben ser tratados a nivel de toda la Iglesia y en colaboración con los Dicasterios de la Curia Romana, como, por ejemplo, el estudio preliminar con vistas a la actualización del Código de Derecho Canónico, de la Ratio fundamentalis sobre la formación de los ministros ordenados o la profundización de la investigación teológica y pastoral sobre el diaconado y el acceso de las mujeres al diaconado.
«Como fruto de los trabajos de una Asamblea sinodal, se presentará al Santo Padre una lista de estos temas. Sobre los que él indique, se convocará a grupos de expertos de todos los continentes para trabajar, con la implicación de los Dicasterios competentes de la Curia Romana, en una dinamización eclesial coordinada por la Secretaría General del Sínodo». En la sesión de octubre de 2024 se presentará un informe sobre la marcha de estos trabajos.
La cuestión fundamental indicada para continuar los trabajos es: «¿Cómo ser una Iglesia sinodal en misión?». El objetivo es identificar los caminos a seguir y los instrumentos a adoptar para «potenciar la originalidad de cada bautizado y de cada Iglesia en la misión única de anunciar al Señor resucitado y su Evangelio al mundo de hoy». No se trata, por tanto – afirma el documento -, de limitarse al plan de mejoras técnicas o de procedimiento que hagan más eficaces las estructuras de la Iglesia, sino de trabajaren las formas concretas del compromiso misionero al que estamos llamados, en el dinamismo entre unidad y diversidad propio de una Iglesia sinodal».
A este respecto, se cita el número 27 de la Evangelii gaudium, texto programático del pontificado: «Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se conviertan en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual, más que para la autopreservación. La reforma de las estructuras que exige una conversión pastoral, sólo puede entenderse en este sentido: procurar que todas ellas se vuelvan más misioneras…».
La pregunta orientadora se abordará a dos niveles, tomando siempre como referencia el Informe de Síntesis. A nivel de las Iglesias locales, ¿cómo potenciar la corresponsabilidad diferenciada en la misión de todos los miembros del Pueblo de Dios? ¿Qué modos de relación, estructuras, procesos de discernimiento y decisión respecto a la misión permiten reconocerla, configurarla, promoverla? ¿Qué ministerios y órganos de participación pueden renovarse o introducirse para expresar mejor esta corresponsabilidad?”. Mientras que en el plano de las relaciones entre las Iglesias y de la relación con el Obispo de Roma, cómo pueden «articularse creativamente estas relaciones para encontrar ‘un equilibrio dinámico entre la dimensión de la Iglesia en su conjunto y sus raíces locales». A partir de la pregunta orientadora y de los dos niveles que se acaban de indicar, se invita a cada Iglesia local a llevar a cabo una ulterior consulta.
No se trata, sin embargo, explica el documento, «de volver a empezar de cero ni de repetir el proceso de escucha y consulta que caracterizó la primera etapa. En esta etapa, además de los órganos de participación a nivel diocesano y del equipo sinodal ya constituido, será importante implicar a personas y grupos que expresen una variedad de experiencias, competencias, carismas, ministerios dentro del Pueblo de Dios y cuyo punto de vista sea particularmente útil para centrarse en el «cómo»». Se invita a la participación de expertos teólogos y canonistas, así como de instituciones académicas en la materia.
Tras recoger las aportaciones de las diócesis, las Conferencias Episcopales «tienen la tarea de preparar un resumen de una extensión máxima de 8 páginas, que se enviará a la Secretaría General del Sínodo antes del 15 de mayo de 2024. Sobre la base del material así recogido, se redactará el Instrumentum laboris de la Segunda Sesión”.
También se invita a las Iglesias locales «a recorrer todo el Informe de síntesis y a recoger las peticiones más acordes con su situación”. Sobre esta base, «podrán promover las iniciativas más adecuadas para implicar a todo el pueblo de Dios (actividades formativas, profundizaciones teológicas, celebraciones de estilo sinodal, consultas de base, escucha de las poblaciones minoritarias y de los grupos que viven en condiciones de pobreza y marginación social, espacios en los que abordar temas controvertidos, etc.)». Cada Iglesia local que lo desee podrá remitir a la Conferencia Episcopal «un breve testimonio del trabajo realizado y de las experiencias vividas (máximo dos páginas), compartiendo una buena práctica que considere significativa para hacer crecer un dinamismo sinodal misionero».
Por último, el documento pide a las Conferencias Episcopales que acompañen este proceso y cuiden la profundización de la pregunta orientadora también a nivel de las agrupaciones de Iglesias, para elaborar la síntesis de las aportaciones recibidas o elaboradas. Y respecto al compromiso de mantener vivo el dinamismo sinodal, se pide a las Conferencias Episcopales que sigan promoviendo iniciativas para crecer como Iglesia sinodal en misión también a nivel de los grupos de Iglesias; que recojan los testimonios y buenas prácticas y los envíen todos, sin sintetizarlos, a la Secretaría General del Sínodo, también antes del 15 de mayo.
El próximo viernes, 15 de diciembre, el Movimiento Cultural Cristiano llevará a cabo su tradicional Marcha Solidaria de Navidad por las calles de Úbeda, denunciando las causas del Hambre, el Paro y la Esclavitud Infantil. La marcha silenciosa comienza a las 19.30 en la Avenida de Cristo Rey de la ciudad.
Antes, a las 19.00 se celebrará una Eucaristía en la Parroquia de San Juan Bautista. A continuación, se formará la marcha silenciosa que recorrerá, como otros años, las calles principales de Úbeda, terminando en la Plaza de Andalucía con la lectura de un comunicado.
Estas marchas de Navidad, pretenden poner a los empobrecidos de la Tierra y a los últimos de nuestra sociedad, en nuestras conciencias, en estas fechas en las que la vorágine consumista y materialista nos priva de los más humano y realmente importante: la dignidad humana.
En este mundo en el que más de 900 millones de personas se enfrentan cada día a la Guerra del Hambre a pesar de haber medios técnicos para que esto no suceda, queda cada vez más patente que se trata de un crimen político. Lo mismo que los conflictos bélicos abiertos en distintas zonas del mundo. Es por ello la necesidad de denunciar en la plaza pública y crear conciencia acerca de sus causas.
Desde el Movimiento Cultural Cristiano, consideramos que sólo una revolución que haga posible la fraternidad, puede cambiar la situación. Una revolución que apueste por la promoción de los que sufren y no tienen poder, y no por el paternalismo y el asistencialismo.
Invitamos a todas las personas de buena voluntad a participar en esta marcha y poner un grano de arena a favor de la solidaridad.
Este domingo, 10 de diciembre, II de Adviento, el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez clausuraba la Visita Pastoral al Arciprestazgo de la Sierra de Segura, que comenzó en octubre.
A las 10:00 de la mañana era recibido por el párroco de Orcera, Segura de la Sierra y Cortijos Nuevos el párroco de Hornos de Segura y el presidente de la unión local de cofradías para desplazarse a un tajo de aceituna y así poner punto y final a todas las visitas que ha realizado a lo largo de este tiempo. Tras conocer todo el proceso de como se recoge la aceituna en nuestros campos, Don Sebastián no dudó en ponerse manos a la obra y varear una de las olivas.
De regreso a Orcera era recibido en las puertas del teatro municipal Emilio de la Cruz por el resto de los sacerdotes del arciprestazgo, el alcalde de Orcera y miembros de la Corporación. Dentro del teatro esperaban fieles de todas las comunidades parroquiales junto con algunos de sus alcaldes,
Tras el saludo del Arcipreste, las palabras del Vicario Episcopal y del alcalde, el Obispo se dirigió a los allí congregados para seguir alentándonos en la misión “que el Señor nos encomienda de hacer todas las cosas nuevas”. Y de lo que ha supuesto para él este conocimiento más a fondo de esta preciosa Sierra y de sus gentes.
Una vez terminadas las palabras del Obispo, presididos por la imagen de la Inmaculada de La Puerta de Segura comenzábamos la peregrinación hacia el templo parroquial para la solemne Eucaristía. Ya en el templo aguardaban algunos fieles al igual que en la puerta del mismo el resto de alcaldes.
Pasadas las 12:00 horas comenzó la Eucaristía presidida por Nuestro Obispo Don Sebastián Chico Martínez y concelebrada por todos los sacerdotes del arciprestazgo D. Manuel Luis Anguita Blanca, Vicario episcopal y párroco In Solidum junto con D. Francisco Javier García Moreno de Beas de Segura y Arroyo del Ojanco; D. Cándido García Valdivia, arcipreste, y párroco junto con D. Celestín Bagambe Ilunga vicario parroquial de Siles, Torres de Albanchez, Benatae, Génave y Villarrodrigo; D. Manuel Jesús Rus Quesada, párroco de Orcera, Segura de la Sierra y Cortijos Nuevos, D. David Martínez Díaz párroco de la Puerta de Segura y Puente de Genava; D. Jaime González Fernández párroco de Pontones, Santiago de la Espada, La Matea y Miller; D. Victoriano Martínez Martínez párroco de Hornos de Segura; y D. Francisco Javier Cova, secretario del Obispo y de la visita pastoral.
En la homilía, el Prelado daba las gracias las gracias a todas las parroquias que ha visitado durante la visita pastoral “porque son comunidades vivas, en las que sus miembros participan activamente para progresar en el amor a Dios y en el amor a los hermanos”. Del mismo modo, ha señalado que “Dios, aun siendo todopoderoso, se ha puesto un límite, la libertad del ser humano. Libertad para decidir si quiere permanecer en el amor a Dios y decirle sí”. En el II Domingo de Adviento, el profeta Isaías y Juan el Bautista, hacen una llamada a allanar el camino al Señor, a rellenar los baches y a alisar aquello que sobresale demasiado, la soberbia, el orgullo y el egoísmo; a enderezar el camino, que no busquemos excusas o moldeemos a Dios a nuestra conveniencia; a eliminar piedras del camino, que, en muchos casos, son nuestros pecados.De esta manera podremos mirar de frente a Dios, que la Navidad será una verdadera Navidad, y así podremos ser los testigos del Señor en medio del mundo, irradiar lo que vivimos a nuestros hermanos. D. Sebastián ha resaltado este mandato, Dios a través del profeta Isaías pide “Consolad, consolad a mi pueblo, habladle al corazón”.
En la Eucaristía participaron miembros de todas las comunidades parroquiales, junto con el coro parroquial de Orcera.
Al finalizar la celebración, y tras la acción de gracias por parte de un miembro de nuestras comunidades y del Vicario Episcopal las parroquias de la Sierra de Segura han regalado al Señor Obispo un Belén de José Luis Mayo Lebrija. D. Sebastián ha manifestado que va a ponerlo en su capilla privada, en representación de toda la comarca.
Terminó la Eucaristía el Obispo y antes de impartir la bendición ha agradecido, nuevamente, la presencia atención de todos los alcaldes y representantes municipales que estuvieron presentes en el celebración: al alcalde de Orcera, D. Juan Francisco Fernández López y a la teniente alcalde Dª María Belén Chinchilla Martínez; D. José Manuel Martínez Robles alcalde de Segura de la Sierra; D. Mario Navarro Muñoz, alcalde de Hornos de Segura; D. José Berrio Martínez, alcalde de Arroyo del Ojanco, D. Francisco Porcel Montesinos y Dª Raquel Tenedor Cabrera concejales de Beas de Segura; D. Francisco García Avilés, alcalde y Dª Verónica Mota Moleón concejal de Puente de Genave; Dª Virtudes Puertas Soria, alcaldesa de La Puerta de Segura; D. Francisco Javier Bermúdez Carrilo, alcalde de Siles; Dª Virtudes Ojeda García, alcaldesa de Villarrodrigo, D. Pascual Bermudes Alarcon alcalde de Benatae, D. Francisco Javier Niño García, Alcalde de Torres de Albanchez.
Tras la misa, la Asociación de Coros y Danzas el Remeneo de Orcera ha actuado en la plaza de la Iglesia y se compartió un aperitivo por parte del Ayuntamiento y de la Parroquia de Orcera, a todos los asistentes a esta intensa mañana de encuentro y clausura de la Visita Pastoral del Nuestro Obispo al Arciprestazgo de la Sierra de Segura.
Después, los sacerdotes junto con el Obispo y el secretario se desplazaron a Segura de la Sierra donde compartieron un rato de convivencia en la comida y posterior visita a su castillo, seña de identidad de nuestra sierra que fue explicado con todo lujo de detalle por parte de Cristina y Pedro,
Siendo ya las 19:20 horas se pone fin a este intenso e importante día para estas comunidades parroquiales de nuestra Diócesis recordando que el próximo 16 de enero tendremos un nuevo encuentro en el obispado para la evaluación de la misma.
Damos gracias a Dios por los frutos de la misma y por todas las personas que con tanto cariño han preparado estos días al igual que a instituciones y empresas que se han hecho participes.
Sacerdotes del Arciprestazgo de la Sierra de Segura
VATICAN NEWS (12-12-2023).- Continúan los trabajos del Sínodo sobre la Sinodalidad con vistas a la sesión conclusiva de octubre de 2024, y las Iglesias están llamadas a reflexionar sobre el documento de síntesis publicado el pasado mes de octubre, a promover nuevas consultas y a preparar contribuciones para los trabajos del próximo año. Los obispos de todo el mundo han recibido de la secretaría del Sínodo un documento de cuatro páginas acompañado de una carta de los cardenales Mario Grech (secretario general) y Jean-Claude Hollerich (relator general).
El documento subraya en primer lugar la importancia de la experiencia vivida por los miembros del Sínodo, recordando que “su relato puede transmitir la riqueza de una experiencia que ningún texto puede condensar y que, en cambio, constituye una parte irrenunciable del don que hemos recibido”. A continuación, se explica que el proceso sinodal seguirá determinadas líneas. Se precisa, citando palabras pronunciadas por el Papa Francisco al aprobar este documento, que “el Sínodo trata sobre la sinodalidad y no de un tema u otro… Lo importante es cómo se hace la reflexión, es decir, de manera sinodal”.
Respecto a cada uno de los temas que han surgido hasta ahora, el documento subraya que algunos de ellos “deben ser tratados a nivel de toda la Iglesia y en colaboración con los Dicasterios de la Curia Romana, como, por ejemplo, el estudio preliminar con vistas a la actualización” del Código de Derecho Canónico, de la Ratio fundamentalis sobre la formación de los ministros ordenados o la profundización de la investigación teológica y pastoral sobre el diaconado y el acceso de las mujeres al diaconado. “Como fruto de los trabajos de una Asamblea sinodal, se presentará al Santo Padre una lista de estos temas. Sobre los que él indique, se convocará a grupos de expertos de todos los continentes para trabajar, con la implicación de los Dicasterios competentes de la Curia Romana, en una dinamización eclesial coordinada por la Secretaría General del Sínodo”. En la sesión de octubre de 2024 se presentará un informe sobre la marcha de estos trabajos.
La cuestión fundamental indicada para continuar los trabajos es: “¿Cómo ser una Iglesia sinodal en misión?”. El objetivo es identificar los caminos a seguir y los instrumentos a adoptar para “potenciar la originalidad de cada bautizado y de cada Iglesia en la misión única de anunciar al Señor resucitado y su Evangelio al mundo de hoy”. No se trata, por tanto -afirma el documento-, de limitarse al plan de mejoras técnicas o de procedimiento que hagan más eficaces las estructuras de la Iglesia, sino de trabajar en las formas concretas del compromiso misionero al que estamos llamados, en el dinamismo entre unidad y diversidad propio de una Iglesia sinodal”.
A este respecto, se cita el número 27 de la Evangelii gaudium, texto programático del pontificado: “Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se conviertan en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual, más que para la autopreservación. La reforma de las estructuras que exige una conversión pastoral, sólo puede entenderse en este sentido: procurar que todas ellas se vuelvan más misioneras…”.
La pregunta orientadora se abordará a dos niveles, tomando siempre como referencia el Informe de Síntesis. A nivel de las Iglesias locales, ¿cómo potenciar la corresponsabilidad diferenciada en la misión de todos los miembros del Pueblo de Dios? ¿Qué modos de relación, estructuras, procesos de discernimiento y decisión respecto a la misión permiten reconocerla, configurarla, promoverla? ¿Qué ministerios y órganos de participación pueden renovarse o introducirse para expresar mejor esta corresponsabilidad?”. Mientras que en el plano de las relaciones entre las Iglesias y de la relación con el Obispo de Roma, cómo pueden “articularse creativamente estas relaciones para encontrar ‘un equilibrio dinámico entre la dimensión de la Iglesia en su conjunto y sus raíces locales’”. A partir de la pregunta orientadora y de los dos niveles que se acaban de indicar, se invita a cada Iglesia local a llevar a cabo una ulterior consulta.
No se trata, sin embargo, explica el documento, “de volver a empezar de cero ni de repetir el proceso de escucha y consulta que caracterizó la primera etapa. En esta etapa, además de los órganos de participación a nivel diocesano y del equipo sinodal ya constituido, será importante implicar a personas y grupos que expresen una variedad de experiencias, competencias, carismas, ministerios dentro del Pueblo de Dios y cuyo punto de vista sea particularmente útil para centrarse en el “cómo””. Se invita a la participación de expertos teólogos y canonistas, así como de instituciones académicas en la materia.
Tras recoger las aportaciones de las diócesis, las Conferencias Episcopales “tienen la tarea de preparar un resumen de una extensión máxima de 8 páginas, que se enviará a la Secretaría General del Sínodo antes del 15 de mayo de 2024. Sobre la base del material así recogido, se redactará el Instrumentum laboris de la Segunda Sesión”. También se invita a las Iglesias locales “a recorrer todo el Informe de síntesis y a recoger las peticiones más acordes con su situación”. Sobre esta base, “podrán promover las iniciativas más adecuadas para implicar a todo el pueblo de Dios (actividades formativas, profundizaciones teológicas, celebraciones de estilo sinodal, consultas de base, escucha de las poblaciones minoritarias y de los grupos que viven en condiciones de pobreza y marginación social, espacios en los que abordar temas controvertidos, etc.)”. Cada Iglesia local que lo desee podrá remitir a la Conferencia Episcopal “un breve testimonio del trabajo realizado y de las experiencias vividas (máximo dos páginas), compartiendo una buena práctica que considere significativa para hacer crecer un dinamismo sinodal misionero”.
Por último, el documento pide a las Conferencias Episcopales que acompañen este proceso y cuiden la profundización de la pregunta orientadora también a nivel de las agrupaciones de Iglesias, para elaborar la síntesis de las aportaciones recibidas o elaboradas. Y respecto al compromiso de mantener vivo el dinamismo sinodal, se pide a las Conferencias Episcopales que sigan promoviendo iniciativas para crecer como Iglesia sinodal en misión también a nivel de los grupos de Iglesias; que recojan los testimonios y buenas prácticas y los envíen todos, sin sintetizarlos, a la Secretaría General del Sínodo, también antes del 15 de mayo.
En 1994 Salesianos puso en marcha esta iniciativa que se ha convertido en tres décadas en el hito con el que arranca la Navidad
Hace casi treinta años, en diciembre de 1994, la familia Salesiana de Córdoba puso en marcha por primera vez la “Operación potito”. Tres décadas después los cordobeses tienen esta cita fechada en el calendario como inicio a las fiestas navideñas. Los más pequeños en situación de vulnerabilidad necesitan de nuestra ayuda y con iniciativas de este tipo las familias tienen la posibilidad de tener potitos y leche infantil para una correcta alimentación.
Los días 14, 15 y 16 de diciembre habrá voluntarios de Salesianos y otros colegios a las puertas de farmacias y supermercados de la ciudad para recoger, principalmente potitos, pero también leche, cereales, papillas, pañales y chupetes. Cáritas, el comedor de los Trinitarios, los Franciscanos de la Cruz Blanca, el Banco de alimentos, la Fundación Don Bosco, Adoratrices, Hogar de Nazaret o Adevida son algunas de las organizaciones que recibirán esta ayuda para distribuirla entre las familias más necesitadas.
El año pasado gracias a la colaboración de más de 500 voluntarios se recaudaron casi once mil potitos, unos cuatro mil euros en alimentos infantiles, más de siete mil euros en efectivo y quinientos euros para comedores sociales. Profesores, padres y alumnos aportan su granito de arena para iluminar la Navidad de los más pequeños.
El ejemplo más reciente lo encontramos en la Parroquia de San Sebastián que celebra hoy, a las siete de la tarde, una Vigilia de oración en torno a las figuras de los mártires de la persecución religiosa en Sevilla del siglo XX. Con esta, la parroquia del Porvenir “honra la memoria de aquellos que dieron su vida por la fe en Cristo Jesús, y pide su intercesión, especialmente de los vinculados familiarmente a nuestros feligreses, el beato Agustín Alcalá y el beato José Maria Rojas”.
Previamente, la Parroquia Omnium Sanctorum celebró el pasado domingo, 10 de diciembre, una Eucaristía de acción de gracias recordando especialmente al beato Manuel González Serna, quien fuera sacerdote y feligrés de esta parroquia.
El párroco, Pedro Juan de Dios Álvarez, ha explicado que se celebró la liturgia del II Domingo de Adviento, si bien, se realizó una breve semblanza del mártir y se invitó a conocer el testimonio de fe de los nuevos beatos durante la homilía. Asimismo, ha señalado que están a la espera de custodiar una reliquia del beato Manuel González Serna en esta parroquia sevillana.
Un día más tarde, la Parroquia de San Pedro celebró también una Misa de acción de gracias por la beatificación de este siervo de Dios y sus 19 compañeros mártires. El beato González Serna mantenía una vinculación con esta parroquia, ya que tanto él como su familia fueron feligreses, llegando a ser sacristán en la iglesia de la Misericordia. La Eucaristía estuvo oficiada por el párroco emérito Jesús Maya.
La Navidad -tiempo de conversión y de esperanza- es también un momento de alegría, durante el que se manifiestan con especial intensidad las dificultades de las familias y personas con menos recursos. Para Cáritas es, por ese motivo, “un tiempo fuerte, exigente, de redoblamiento de esfuerzos, con los que tratamos de aliviarlas en la medida de nuestras posibilidades y fuerzas, que también se sostienen en la generosidad de nuestros donantes”, explican desde la organización católica.
En este sentido, junto a las posibilidades de colaboración habituales -voluntariado, donaciones, consumo responsable, acciones de responsabilidad social corporativa-, se ofrece durante estos días una posibilidad añadida: las tarjetas de felicitación de la Navidad.
El envío de tarjetas de felicitación en Adviento y Navidad -a familiares, amigos, personas queridas y apreciadas- sigue siendo una expresión genuina de este tiempo. Empleando las de Cáritas Diocesana de Sevilla se convierte, además, en un gesto de solidaridad y de apoyo a su labor.
La tarjeta de este año ha sido creada por la ilustradora Lola Seiva Henares y representa, en palabras de la autora, “la figura de María, sentido profundo de la Esperanza, dibujada en azul inmaculado con trazos de acuarela, que contempla, paciente y en actitud de espera, cómo se fragua la voluntad de Dios”.
Esta “Esperanza nuestra”, tan necesaria para las personas a las que acompaña Cáritas Diocesana, entronca de lleno con el sentido de la campaña de la organización para el presente curso, ‘#Somos oportunidad #Somos esperanza’. Al respecto, han invitado a vivir este tiempo de Adviento y Navidad “con una mirada nueva que dialoga y comprende, que se compadece y se llena de ternura, que invita a tejer encuentros y gestos sencillos que aporten alegría, descanso y esperanza a quien los recibe”.
La tarjeta navideña está impresa en cuatricromía sobre papel modigliani verjurado blanco de 260 gramos, con medidas 17Omm x 115mm, y marca en el reverso, arriba, la referencia evangélica a la Anunciación según san Lucas, con el logotipo de Cáritas Diocesana y la declaración de la finalidad al pie.
La tarjeta está disponible en packs de diez unidades con sobre por donativo de ocho euros.
La sala de exposiciones del Colegio Oficial de Arquitectos de Jaén acoge, un año más, el Mercadillo Navideño del Taller de Alfarería Alverna, proyecto del Programa de Personas Sin Hogar de Cáritas Diocesana de Jaén. Recoge trabajos realizados por personas en riesgo o en situación de exclusión social acompañadas por este organismo de la Iglesia de Jaén. Además, también se pueden adquirir manualidades y abalorios realizados en el Hogar Santa Clara y en Casa Besana, ambos recursos de Cáritas. El mercadillo permanecerá hasta el próximo 22 de diciembre y puede visitarse de lunes a viernes, de 9:00 a 14:00 horas. Por las tardes, permanecerá abierto martes y jueves, de 17:00 a 19:00 horas.
A la inauguración del Mercadillo Navideño asistieron, ayer martes, la decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Jaén, Soledad González; el vocal Francisco Javier Sánchez; el director de Cáritas Diocesana de Jaén, Rafael Ramos; el secretario de este organismo, Diego Jiménez, y la responsable del Taller de Alfarería Alverna, Dioni Rodríguez. En la apertura, esta última destacó que la mayoría de los participantes son residentes del Hogar Santa Clara y que se busca adaptar el trabajo a las habilidades de cada uno. “Lo más importante es que disfrutan mucho lo que hacen y eso les permite sentirse útiles”, explicó. Sobre la muestra de este año, destaca como novedad la elaboración de trabajos ambientados en torno a personajes de cuento, como elfos y casitas con forma de seta, compaginados con otros ya habituales, como motivos navideños. “Hasta ahora veníamos trabajando en plano y ahora estoy apostando por que trabajen volúmenes, como esferas y conos. Aprovechando esas figuras diseñamos los personajes de este año”, explicó la responsable del taller.
Por su parte, la decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Jaén, Soledad González, subrayó que supone una satisfacción acoger esta muestra. “Personalmente, colaboré con el taller antes de la pandemia y para mí supuso un gran aprendizaje porque Dioni estimula mucho. Esta experiencia me permitió conocer de primera mano la labor que hacen y las personas que están alrededor. Por eso lo veo tan importante y sobre todo que el fruto es muy creativo”, aseveró González. “Todos los años este mercadillo ha sido un éxito y esperamos que este año también lo sea”, apostilló. Asimismo, valoró la colaboración con Cáritas: “Desde el Colegio, estamos implicados y creemos en la labor que realiza Cáritas y qué mejor que estar con ellos para ayudar”.
El director de Cáritas Diocesana de Jaén, Rafael Ramos, dejó constancia del agradecimiento al Colegio Oficial de Arquitectos de Jaén por “todos estos años de colaboración”. También subrayó que al adquirir cualquiera de los trabajos de este taller “detrás hay una labor enorme con personas en situación de exclusión social, como son las personas acompañadas en el Hogar Santa Clara”.