Los actos festivos de la ciudad con motivo del ascenso del Málaga CF comenzaron y concluyeron en sendos templos de la ciudad: San Pablo y la Divina Pastora, en los que los jugadores y el equipo técnico hicieron una ofrenda floral ante las imágenes de Jesús Cautivo y la Divina Pastora, Patrona del Deporte.
Sobre las 18.30 horas llegaban los autobuses con los jugadores y el equipo del Málaga CF a la Plaza de San Pablo, abarrotada de seguidores que coreaban el himno y mostraban su cariño al equipo que ha conseguido ascender a lo más alto del fútbol español.
El párroco, José Manuel Llamas, y el sacerdote más joven de la diócesis Daniel Gutiérrez, los esperaban en la entrada para darles la bienvenida y acompañarlos a la capilla del Cautivo, en la que depositaron su ofrenda floral. Ante la imagen rezaron juntos la Oración del Buen Humor de san Tomás Moro, cuya fiesta se celebraba ese día. Una oración que, en palabras del párroco, el papa Francisco rezaba cada mañana.
Pasadas las 22.00 horas, después de parar en la Diputación y el Ayuntamiento, la comitiva deportiva llegaba a las puertas de la iglesia de la Divina Pastora, cuyas campanas sonaban a fiesta. En su interior les dirigía unas palabras de bienvenida el hermano mayor de la Divina Pastora, Juan Antonio Navarro, quien les recordaba que «a sus pies tenéis la camiseta que dejasteis el pasado 13 de agosto. Salió en procesión el día del partido contra el Sporting, la veréis manchada con cera de las velas del trono. Antes del encuentro ante el Zaragoza la depositamos bajo el manto de la Virgen, donde permaneció durante ese partido y las semifinales frente a Las Palmas. Para la final del playoff ante el Almería la colocamos a sus pies, visible, en el mismo lugar donde la dejasteis al inicio de la temporada. A sus pies pusimos también vuestras intenciones, que eran las de toda Málaga. Recibiros hoy significa que la temporada no ha podido ser mejor. Y por eso estamos aquí: para dar gracias». Terminó su intervención aludiendo a la afición de su propia hija por el Málaga y a cómo este amor por el equipo se transmite a las nuevas generaciones desde pequeñitas.
A sus palabras siguieron las del párroco, Rafael Pérez Pallarés, quien les recordó la ilusión cumplida con la que llevaron la ofrenda floral a comienzo de temporada. Los felicitó por su ascenso destacando que «Funes está en la línea de hacer algo extraordinario y cuando nos convocamos unidos somos capaces de mucho bueno». El párroco felicitó a Ramón, quien ha pedido matrimonio a su novia Eva, y a quienes están esperando la llegada de nuevos hijos e hijas a su hogar.
Tras un momento de silencio, rezaron todos juntos la advocación a la Divina Pastora, Patona del Deporte, y el párroco les animó a que nunca olvidaran sus raíces. Un sentido “¡Viva el Málaga! ¡Viva la Divina Pastora!” cerraron el acto de la ofrenda floral a la Patrona.
El 18 de julio, a partir de las 22.00 horas, la localidad malagueña de Mollina vuelve a ser punto de encuentro de la fe y el arte en todas sus expresiones. Las actuaciones musicales irán a cargo de los grupos Encontrados, En Clave de Dios e Ixcís.
Villa Ascensión, en Mollina, acoge la XIX edición de la Noche Talithakum. El lema de este año, en clave sinodal, es “Caminando juntos”. Esta noche, en la que se invita a vivir la fe desde la expresión artística, no solo musical sino en múltiples áreas, es, para quienes lo viven «una velada para orar, cantar, esperar, nacer de nuevo, encontrarnos y sentirnos uno con el Señor y con toda la humanidad, volver a nuestra raíz y fuente de amor».
La oración, el arte, el encuentro, posibilitado por la generosidad de numerosos artistas de Málaga y otros lugares, así como un amplio equipo de voluntarios implicados con esta iniciativa desde sus orígenes, propician que la localidad de Mollina se convierta en «un lugar para reconectar con el Señor», como expresa Conchi García, del equipo voluntario.
En sus redes sociales, la Noche Talithakum ha empezado a divulgar vídeos de los artistas que van a participar este año, por ejemplo, Encontrados, compuesto por el matrimonio de educadores Isabel y Jesús, que definen esta noche como «un encuentro muy especial. Allí estaremos compartiendo y os esperamos a todos». O Ixcís, con más de tres década de historia, que invita a acudir a este pueblo para participar en «la noche más mágica del año». En Clave de Dios, grupo de música católica contemporánea de San Fernando, en Cádiz con más de 25 años de misión en la Iglesia, también ha hecho lo propio animando a unirse a ellos.
La velada empezará a las 22.00 horas con música, oración y muchas actividades. Terminará con la celebración de la Eucaristía.
El Jubileo del P. Arnaiz inicia los actos en el mes en que se cumple el centenario de su muerte.
Este mes de julio, además del encuentro de devotos del Corazón de Jesús el 3 de julio a las 17.30 horas, la iglesia del Sagrado Corazón acoge, el 18 de julio -en que se cumple el centenario de la muerte del P. Arnaiz-, la Misa solemne presidida por el Provincial de los jesuitas en España, Enric Puiggrós S.J., a las 19.30 h. Ese día habrá celebración de la Eucaristía también a las 9.30 h., 10.30 h. y 11.30 h.
En la víspera, está previsto que se descubra la placa que conmemoraba la colocación de la escultura en homenaje al beato, que ya ha regresado a su pedestal frente a El Corte Inglés, después de dos años trasladada por las obras de la prolongación del metro.
EXPOSICIÓN
Hasta el 31 de julio, puede visitarse la exposición “Vida y virtudes del P. Arnaiz sj” en la Comunidad del Sagrado Corazón de Jesús de los jesuitas de Málaga, en la plaza de San Ignacio. El horario de visita es por la mañana de 10.00 a 12.30 h. y por la tarde de 18.00 a 20.00 h.
El sábado 4 de julio, a las 10.30 horas, recibirán las sagradas órdenes José Francisco Fernández Fuentes, como sacerdote, y Cristian Carrasco Sánchez y Huberto Owono, como diáconos. Serán las primeras ordenaciones presididas por el obispo D. José Antonio Satué.
A las puertas de la ordenación, y de tu primera Misa el domingo 5 de julio, a las 20.00 horas, en la parroquia Cristo Resucitado de Torremolinos. ¿Cómo ha sido el año de diaconado que has vivido?
Ha sido un tiempo de gracia. He estado en la parroquia de Alhaurín el Grande, donde me han acogido con mucha generosidad. No conocía este pueblo y ha sido un regalo. Tienen mucha profundidad y caminan unidos. He disfrutado mucho aprendiendo mucho de ellos y conociendo su realidad. Estoy preparado para ir allá donde el Señor quiera.
Huberto, recibes el diaconado, ¿continuarás en la diócesis o regresas a tu ciudad natal en Guinea?
Voy a compartir con vosotros esta alegría de ordenarme aquí de diácono, y estoy muy contento por haberme formado en este Seminario. Después, lo que Dios quiera. A mí me gustaría quedarme y también regresar (sonríe), pues en Guinea está toda mi familia esperándome. Allá donde vaya, el diaconado me lo planteo como un mirar las actitudes de servicio de Jesucristo y, desde ahí, conformar mi vida.
Cristian, ¿cómo te planteas el diaconado?
Es un paso más dentro de este lanzarte que es la vocación. Un camino que comienzas sin saber cómo van a ser los pasos pero lo importante es escuchar la voz del Señor y tirar adelante. Es apasionante plantearlo como lo que es: un servicio a la mesa del altar, a la Palabra y, sobre todo, a los más pobres. Muy ilusionado y deseando conocer dónde empezamos a servir a nuestra Iglesia de Málaga, “de balde y con todo lo nuestro”, como decía san Manuel González.
Huberto, la canción “Confío” del grupo malagueño Ixcís es una de tus canciones religiosas favoritas, ¿por qué?
Porque creo que mi vocación ha sido así. En los momentos turbios de no saber si dar el paso o no, confiar plenamente en Dios, que siempre está ahí y te pone alrededor mediaciones como los formadores, mis padres y mis compañeros del Seminario.
¿Qué destacaríais de vuestro tiempo en el Seminario?
Cristian: Sobre todo, la oportunidad de conocer a la Iglesia de Málaga. Pienso que uno no ama lo que no conoce y el trato personal con los laicos en el CESET, en las parroquias donde hemos estado de pastoral… nos ayuda a acercarnos y tocar la realidad de la Iglesia y de la sociedad. Eso hace que te enamores y quieras a la Iglesia de Malaga con todo tu corazón.
Huberto: Yo destaco lo vivido durante todo este tiempo. Cuando uno comienza en el Seminario, ves el final muy lejos. Pero vamos avanzando poquito a poco, con los compañeros, con los formadores, con la formación, en las clases… y esa vivencia es con la que yo me quedo. Yo llegué de Guinea y mi primer año fue complicado pero mis compañeros me empujaron y me animaron para que superara las dificultades y me centrara en lo importante.
José Francisco: Es muy curioso porque todos los que estamos dentro del Seminario estamos deseando acabar y salir, ansiamos que llegue el momento de ser sacerdotes. Estamos en el Seminario con ganas de que termine pero es cierto que, ahora que lo veo con distancia, después de todo un año fuera de diaconado, el balance del tiempo vivido en el Seminario es precioso y muy positivo. Yo fui muy feliz. Destacaría también la comunidad que se crea porque somos personas muy distintas en todos los aspectos, pero a los que nos une el Señor. Entramos en el Seminario como compañeros y, en muchas ocasiones, salimos como amigos.
¿Qué estáis dispuestos a dar y hacer como sacerdotes? Porque después pueden llegar nombramientos o tareas que no eran las que esperábais…
Huberto: La disponibilidad, el estar ahí y comprender que esto es lo que el Señor quiere, en este momento. Habrá que abrazarlo, acogerlo y trabajarlo.
¿Qué le diríais a los jóvenes que os leen y se encuentran en ese proceso de discernimiento en que estuvisteis hace un tiempo?
José Francisco: Que si tienen la inquietud, si tienen algo que sienten en el corazón, que se dejen acompañar, que hablen con algún sacerdote con el que tengan confianza y le manifiesten lo que sienten. Muchas veces no sabemos ponerle nombre a lo que nos ocurre, no sabemos muy bien qué es lo que nos pide el Señor y hay que irlo viéndolo. Tener una persona con la que compartirlo y dejarse acompañar creo que es una buena manera de empezar. Y confiar en que el Señor pone los medios adecuados para irme guiando, y aventurarse, ponerse en sus manos.
Cristian, José Francisco y Huberto a los pies de la Patrona, la Virgen de la Victoria, ante quien dejaron la primera de las invitaciones para el día de la ordenación · E. LLAMAS
El jueves 18 de junio tuvo lugar una reunión para impulsar la puesta en marcha del Servicio Diocesano para la Atención a las Víctimas y la Prevención de Abusos, una iniciativa que ampliará las funciones de la actual Oficina de Recepción de Denuncias.
En el encuentro participaron el obispo José Antonio Satué, Lidia Troya, coordinadora del Proyecto Repara de la Archidiócesis de Madrid, y otras doce personas -mujeres y hombres, laicos y sacerdotes- interesadas en colaborar en este proyecto desde su experiencia como psicólogos, abogados, acompañantes espirituales y otros ámbitos relacionados.
Este servicio nace con el propósito de ofrecer una escucha atenta y empática, así como acompañamiento psicológico y espiritual y asesoramiento jurídico
Conscientes del gravísimo daño que cualquier forma de abuso causa a las víctimas y a sus familias, especialmente cuando quien lo comete está vinculado a la Iglesia, este nuevo servicio nace con el propósito de ofrecer una escucha atenta y empática, así como acompañamiento psicológico y espiritual y asesoramiento jurídico a quienes lo necesiten. Una vez que el Servicio quede plenamente estructurado, el equipo responsable será presentado oficialmente a toda la Diócesis.
La parroquia de Santo Tomás de Cádiz, en colaboración con la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), organizará del 29 de junio al 5 de julio la Semana por la Iglesia Perseguida, una iniciativa destinada a acercar a los fieles y a todas las personas interesadas la realidad que viven millones de cristianos en distintos lugares del mundo donde sufren persecución, discriminación o graves dificultades para practicar su fe.
Durante siete días, la comunidad parroquial centrará su atención en varios países especialmente afectados por esta situación. De lunes a viernes, cada jornada estará dedicada a una nación concreta: China, Haití, Nigeria, Siria y Tierra Santa. El fin de semana concluirá con una oración general por todos los cristianos perseguidos del mundo, como síntesis de las reflexiones y experiencias compartidas a lo largo de la semana.
Cada día se ofrecerá el rezo del rosario parroquial por el país correspondiente y, durante la celebración de la Eucaristía, se realizará una breve presentación sobre la situación religiosa, social y humanitaria de cada territorio.
Además de la oración, el programa incluye diversos actos especiales. El martes tendrá lugar una vigilia de oración dedicada a Haití, mientras que el jueves se celebrará uno de los momentos centrales de la semana: la charla-testimonio del padre Fadi Azar, sacerdote franciscano sirio que compartirá su experiencia pastoral en Siria y explicará cómo las comunidades cristianas afrontan las dificultades derivadas de años de conflicto, pobreza e inestabilidad.
Durante el encuentro, los asistentes podrán dialogar directamente con el religioso, conocer de primera mano la realidad de los cristianos sirios y expresarles su cercanía y apoyo. La organización destaca el ejemplo de estas comunidades que, pese a las dificultades y la persecución, continúan viviendo su fe y permanecen en su tierra confiando en Dios.
La Semana por la Iglesia Perseguida tendrá también una dimensión solidaria. Los organizadores han previsto la recogida de donativos destinados a ayudar materialmente a las comunidades cristianas más necesitadas, especialmente aquellas que sufren pobreza, violencia o desplazamiento forzoso.
Testimonio en San Fernando
La presencia del padre Fadi Azar en la diócesis se completará con una segunda intervención el viernes 3 de julio en la Iglesia Mayor de San Fernando. Tras la misa de las 20.00 horas, el franciscano ofrecerá un nuevo testimonio para acercar a los isleños la realidad actual de la Iglesia en Siria y la situación de sus comunidades cristianas.
La trayectoria del padre Fadi Azar
Nacido en 1981 en Amán (Jordania), el padre Fadi Azar estudió en un colegio franciscano y entró en el seminario menor con apenas 12 años. Posteriormente cursó estudios de Teología en la Universidad Católica de Washington y completó un máster en Teología Pastoral.
Tras su ordenación sacerdotal en 2014 fue destinado a Tierra Santa y, un año después, enviado a Siria, país en el que desarrolla actualmente su labor pastoral. A su llegada, Siria acumulaba ya cuatro años de guerra civil. Inicialmente ejerció su ministerio en una parroquia de Damasco y, en 2020, fue destinado a la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, en Latakia, donde atendió a más de 550 familias pertenecientes a distintas comunidades cristianas, entre ellas católicos latinos, armenios, siríacos y caldeos católicos.
Posteriormente fue destinado a Alepo, una de las ciudades más castigadas por el conflicto y donde la presencia cristiana es hoy muy reducida. Desde allí continúa desarrollando su labor pastoral y dando voz a la difícil situación que atraviesan los cristianos sirios.
Ante un panorama marcado por la incertidumbre y la persecución religiosa, el padre Fadi Azar hace un llamamiento constante a la oración y a la solidaridad con el pueblo sirio, un mensaje que trasladará también durante su visita a Cádiz y San Fernando.
El 26 de junio, a partir de las 9.30 horas, tiene lugar una convivencia de arciprestazgo en el Centro Universitario de Magisterio María Inmaculada de Antequera. Se trata de una jornada de encuentro, reflexión y fraternidad dirigida a seguir construyendo juntos el futuro de la educación cristiana.
Durante el encuentro, los participantes trabajarán los 10 objetivos del Pacto Educativo Global, iniciativa impulsada por papa Francisco para promover una educación más humana, solidaria e inclusiva. Lo harán a través de la dinámica de lluvia de ideas y mediante grupos de reflexión. La convivencia contará también con un espacio para compartir en torno a la mesa con una gran paella fraterna. Desde la organización, se invita a los asistentes a llevar algún alimento para compartir, como aperitivos o postres, contribuyendo así a hacer de este momento una verdadera experiencia de comunión.
La jornada concluirá con un concierto de música religiosa, que pondrá el broche final a un día pensado para fortalecer la fe, el compromiso educativo y los lazos entre las comunidades.
Los grupos interesados en participar deben inscribirse y confirmar su asistencia a través de su parroquia o delegación, además de completar el formulario habilitado por la organización.
A pocas semanas de su inicio, se ultiman los detalles para recibir a laicos de toda España que profundizarán en el valor del acompañamiento bajo el lema “Compartiendo caminos, acompañando esperanzas”.
El Encuentro de Laicos de Parroquia tiene lugar del 24 al 26 de julio y la ciudad de Málaga será su sede. Se trata de una iniciativa de la Acción Católica General (ACG) que busca fortalecer los lazos de comunión y misión en las comunidades cristianas.
«Este encuentro se plantea como un espacio intergeneracional de reflexión y comunión que busca situar el acompañamiento en el centro de la vida pastoral. En un contexto social marcado por la incertidumbre y la dispersión, la comunidad cristiana está llamada a ser un lugar de cuidado, escucha y envío misionero», explican desde la ACG.
El plazo de inscripción está abierto hasta el 30 de junio. Se esperan más de 1.500 personas que participarán en un itinerario intenso en el que se combina formación, oración y convivencia.
Habrá talleres en los que se desarrollarán dinámicas adaptadas por sectores de edad. Tendrán lugar en la Facultad de Comercio y Gestión de la Universidad de Málaga y estarán centrados en aterrizar el acompañamiento en ámbitos como la familia y el trabajo.
También habrá momentos de oración y celebración. El encuentro contará con una inauguración y culminará con una Eucaristía solemne y un envío misionero en la Catedral de Málaga el domingo 26 de julio.
Serán unos días de cultura y alegría compartida. La tarde del sábado incluirá actividades por la ciudad y una vigilia con concierto festivo en la Plaza de la Victoria, como expresión de la alegría de la fe.
Todas las personas interesadas en participar pueden formalizar su inscripción y encontrar toda la información detallada sobre el encuentro en la web oficial: https://accioncatolicageneral.es/malaga-2026
Para ir calentando motores, pueden ir poniéndose de fondo el himno del Encuentro, cuya letra es del sacerdote malagueño Francisco Castro y el laico Mario Moreno, y una de las voces de la presidenta de ACG Málaga, Angelines Morales.
El sábado 20 de junio tuvo lugar, en el Colegio Marista Nuestra Señora de la Victoria, la Asamblea Diocesana. Su celebración fue anunciada por el obispo D. José Antonio Satué en su “Carta desde la fe” del 18 de enero. En ella animaba a todos los fieles a que «como Iglesia Diocesana», acogieran «con alegría y esperanza la tarea de conocer, difundir y aplicar el Documento Final del Sínodo sobre la Sinodalidad» y convocaba, «en una primera fase a todos los responsables de pastoral de la Diócesis», para estudiar dicho documento e inscribirse en la la Jornada de Formación celebrada el sábado 11 de abril.
Tras la celebración de la Jornada, comenzaba la segunda fase, en la que invitaba a «las parroquias y sus grupos, a las comunidades religiosas, a las asociaciones laicales y a las hermandades a continuar este trabajo, aplicando el método de la Conversación en el Espíritu para profundizar en el Documento Final». Ese trabajo culminaba ayer con la celebración de la Asamblea Diocesana en la que se reunieron más de un millar de fieles de diversos puntos de Málaga ciudad, de Melilla (desde donde se trasladaron 40 personas para participar activamente en la jornada), de Marbella-Estepona, Ronda y Serranía, Archidona-Campillos, Antequera, Álora, Axarquía Interior y Costa, Coín, Fuengirola-Torremolinos, de numerosas hermandades y cofradías, de Fundación Victoria, de movimientos y asociaciones, de delegaciones diocesanas y de congregraciones religiosas. También los 11 seminaristas se unieron a la fiesta diocesana y un grupo de más de 60 voluntarios que trabajaron, días antes y horas después, para que la jornada fuese lo más acogedora posible. En ella se ha tratado de dar cabida a “todos, todos, todos” como predicaba el papa Francisco.
A las 9.15 de la mañana se abrieron las puertas del Colegio Marista para comenzar a recibir al millar de fieles dispuesto a vivir la Asamblea Diocesana. La voz de la periodista Beatriz Lafuente, que condujo todo el evento, daba la bienvenida a quienes iban entrando en el pabellón deportivo del centro educativo. A las 10.00 de la mañana, la delegada de Migraciones, Pilar Gallardo, y el diácono Fernando Moreno, acompañados por varios músicos católicos, pusieron las primeras notas musicales a la oración con la que se inició, de forma oficial, la Asamblea Diocesana.
D. José Antonio, obispo de Málaga, dio la bienvenida a los asistentes recordando que «somos familia, somos comunidad, todos y todas convocados y unidos por el mismo Espíritu, todos y todas. Tenemos el deseo de seguir a Jesucristo para encontrarnos con el Padre. Todos y todas estamos comprometidos en la construcción de su Reino como Él y con Él, cada uno desde su lugar, con su estilo propio y poniendo en juego los talentos recibidos».
Mons. Satué agradeció la participación en el proceso recorrido desde enero cuyo resultado se expuso en la ponencia marco pronunciada por los periodistas Antonio Moreno y Ana Medina, de la Delegación de Medios de Comunicación de la diócesis. Entre ambos presentaron el resultado de las aportaciones de los diferentes grupos de la diócesis sobre el Documento Final del Sínodo.
Moreno y Medina concluyeron su exposición explicando que «después de este primer esfuerzo de recepción y acogida del Documento Final del Sínodo, no hay que guardarlo en un cajón. Esto es solo un comienzo. Hemos vislumbrado urgencias y prioridades, grandes cuestiones y preocupaciones. Sin embargo, el Documento Final es más rico que la selección de temas que hemos reflejado. Debemos seguir bebiendo de toda la sabiduría y riqueza que contiene, así como contrastando nuestra realidad con sus ambiciosas propuestas».
Aquí pueden consultar el documento completo con las aportaciones.
Tras esta primera parte formativa, la Asamblea prosiguió con 12 talleres por los que fueron pasando los participantes (cada uno por dos talleres) en los que, diversos seglares y sacerdotes abordaron aspectos prácticos sobre cómo ser una Iglesia sinodal, con títulos como “Formación para una pastoral viva”, “El arte de escuchar(nos)” o “Parroquias que acogen, comunidad que evangeliza”. Aquí pueden consultar las presentaciones que utilizaron en dichos talleres.
Al llegar el mediodía, los participantes fueron buscando la sombra de las carpas que se colocaron para la ocasión en el patio del Colegio Marista para tomar el almuerzo. La solidaridad también estuvo presente en la Asamblea en una barra de bebidas cuyos beneficios se destinarán a los proyectos sociales de la Pastoral del Colegio, y con un puesto de artesanías de un grupo de jóvenes de la Delegación de Misiones que van a vivir una experiencia misionera en Colombia este verano.
La tarde continuó con una dinámica del dibujante Patxi Velasco Fano y el cantautor Unai Quirós con la que trataron de explicar «la manera en que se va a elaborar el Plan Pastoral Diocesano. Seguimos un hilo conductor centrado en el Buen Pastor porque estamos convencidos de que el Pastor tiene un plan. La finalidad de este plan es que todos tengan vida en abundancia por lo que debe ser un plan que nos impulse a hacer presente su amor en cada realidad diocesana, escuchando juntos la voz del pastor». La intervención fue acompañada por dibujos y canciones. La palabra, la imagen y la música se unieron para transmitir un mensaje de forma más experiencial y participativa.
En este documento tienen la base de la ponencia de Patxi y Unai sobre cómo diseñar el Plan Pastoral juntos.
Con la celebración de la Eucaristía, presidida por el Obispo y concelebrada por el centenar de sacerdotes y religiosos participantes, se clausuró una asamblea que no es un punto y final, sino un punto y seguido dentro del proceso de implementación del Sínodo sobre la Sinodalidad en el que esta inmersa la Iglesia de Málaga.
En su homilía, Mons. Satué propuso tres actitudes «que nos pueden ayudar en este camino sinodal que, estoy seguro después de esta asamblea, vamos a emprender con más fuerza. La primera actitud es el realismo… no nos van a faltar las dificultades. Por mucho que seamos más sinodales, por mucho que salgamos con mucha fuerza de esta asamblea, por mucho que nos abramos al diálogo con el mundo en el que vivimos, por mucho que reformemos nuestras estructuras diocesanas, parroquiales, asociaciones, hermandades, movimientos… vamos a tener dificultades. No podemos marcharnos de aquí pensando que con esto ya está todo solucionado. Será necesario tener paciencia para no desanimarnos, porque los verdaderos procesos, en la Iglesia y en el mundo, son lentos y sólo saldrán adelante con paciencia, perseverancia, capacidad para responder a las diferentes realidades que tengamos delante», afirmaba con rotundidad.
La segunda actitud que propuso fue la confianza, pues «Dios es más grande y más fuerte que todo el pecado y que todas las dificultades de la historia del mundo», añadía; y la tercera fue la gratitud porque «hemos sido amados por Dios; porque, a pesar de todas las dificultades, y de toda la miseria que hay en nuestra Iglesia, somos Iglesia. Iglesia que tiene un corazón que es Jesucristo. Iglesia en salida que quiere compartir con humildad, pero también con valentía, el Evangelio, los dones que hemos recibido», concluyó.
Como despedida, el Obispo agradeció al Colegio Marista su acogida y entregó a su director, Jesús Martín, una imagen de la patrona, la Virgen de la Victoria, titular del centro educativo. Por su parte, el director agradeció al pastor de la diócesis que la celebración de la Asamblea tuviera lugar en el centro y le hizo entrega de una camiseta conmemorativa del evento que llevaron todos los voluntarios maristas.