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La Virgen de los Remedios, de Estepa, será coronada en el 2025

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La Virgen de los Remedios, de Estepa, será coronada en el 2025

El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, coronará canónicamente a la Santísima Virgen de los Remedios, de Estepa, el sábado 3 de mayo del 2025. Así lo anunció la tarde de este sábado durante la Eucaristía, el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, Marcelino Manzano.

Al respecto, el director espiritual y párroco de Santa María y San Sebastián, Ginés González de la Bandera, ha expresado “muchísima alegría con motivo de esta concesión, que, sin duda, llenará de una alegría inusitada a todos los estepeños”.

Nuestra Señora de los Remedios “es la gran devoción de Estepa”. No en vano, cada mes de mayo se celebran las fiestas en su honor, conocida como Octava de los Remedios, en la que se vuelcan no solo los “churreteros”, sino todo el pueblo de Estepa. En cuanto a la imagen, se trata de una obra anónima datada entre los siglos XVI y XVII. Si bien, explican desde la corporación, ha sufrido varias “transformaciones producidas por sucesivas intervenciones a lo largo del tiempo”. Por su parte, el Niño de la Virgen es del siglo XVIII.

La hermandad del mismo nombre remonta sus orígenes a los albores del siglo XVIII, “cuando se crea una congregación del Rosario de Nuestra Señora de los Remedios, debido al auge de este acto piadoso en la referida centuria, que residía en la antigua ermita de la Veracruz, precedente del actual templo de Nuestra Señora de los Remedios, sede canónica de la hermandad”, ha explicado González de la Bandera.

 

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Homilía en en el rito de consagración en el ‘Ordo Virginum’ de Pilar Trujillo (13-01-2024)

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Homilía en en el rito de consagración en el ‘Ordo Virginum’ de Pilar Trujillo (13-01-2024)

Homilía de Mons. José Ángel Saiz Meneses en el rito de consagración en el Ordo Virginum de Pilar Trujillo Berraquero. Catedral de Sevilla, 13 de enero de 2024. Lecturas: Is 61, 9-11; Salmo 44; Flp 3, 8-14; Mt 25, 1-13.

  1. Queridos hermanos y hermanas presentes en esta celebración: Vicario Episcopal para la Vida Consagrada, Delegado para el Ordo Virginum, sacerdotes concelebrantes, diácono, miembros de la Vida Consagrada, del Ordo Virginum; especialmente, querida Pilar, familiares y amigos que hoy participáis en esta celebración.
  2. El Orden de las Vírgenes, ligado íntimamente al ministerio del Obispo y a la Iglesia particular, tuvo una extraordinaria importancia en la Iglesia antigua. Fue, de hecho, la más antigua forma de vida consagrada. A él pertenecieron las santas Inés, Lucía y Cecilia y otras muchas que, como ellas, son recordadas y honradas en las antiguas iglesias de Roma. A partir del siglo IV, con la aparición de otras formas de vida consagrada, en comunidad o en soledad, fue perdiendo relevancia hasta desaparecer prácticamente a lo largo del siglo V. Fue restaurado por el Concilio Vaticano II (cf. SC 80).
  3. Las vírgenes consagradas viven en medio del mundo. No pertenecen a ninguna familia religiosa, ni dejan a su familia o su trabajo profesional. No hacen voto de pobreza, aunque tratan de vivir desapegadas de los bienes materiales. Tampoco hacen voto de obediencia, aunque están especialmente vinculadas al Obispo, que puede señalar un campo concreto de apostolado, casi siempre al servicio de su propia parroquia o de un sector concreto de la pastoral diocesana; sí deben vivir el consejo evangélico de la castidad, por eso hacen propósito de guardar castidad perfecta. El ritual de la consagración de las vírgenes considera esta forma de vida como un desarrollo y profundización de la alianza bautismal que el Espíritu Santo mueve a algunos bautizados y los llama a un amor esponsal, absoluto, irrevocable y definitivo a Jesucristo, viviendo la virginidad por el Reino de los cielos, a imitación del Señor, de su Madre bendita y de toda una pléyade de mujeres santas.
  4. El carisma de la virginidad es un don de Dios. Nadie puede pretender este estilo de vida si el Señor no le llama, ya que supera las capacidades del ser humano. Toda persona, hombre o mujer, ha nacido para el amor esponsal; todos llevamos grabada en nuestra naturaleza esta disposición; hemos nacido para amar. Para la mayoría de las personas, la vía ordinaria es el matrimonio, pero a algunos miembros del Pueblo de Dios, el Señor les concede el don de la virginidad. Gracias a este don viven una relación esponsal personal y exclusiva con Él, entregando su corazón y su afectividad con un amor total, exclusivo e indiviso.
  5. Las vírgenes consagradas son un don de Dios para nuestras comunidades cristianas. La nueva floración de esta antigua vocación en la Iglesia es un regalo del Espíritu Santo que todos debemos acoger, acompañar y agradecer. Ellas ofrecen en las Diócesis o en sus parroquias un servicio humilde y discreto, y a la vez fructífero y eficaz. Su misma presencia edifica a la Iglesia porque con su testimonio nos están recordando a todos que el Señor es el primero y supremo valor de la vida y que merece ser amado con el mismo amor con que Él nos ama.
  6. El Evangelio que hemos escuchado nos presentaba la parábola de diez muchachas invitadas a una fiesta de bodas, símbolo del reino de los cielos, de la vida eterna. De las diez, cinco entran en la fiesta, porque, a la llegada del esposo, tienen aceite para encender sus lámparas; mientras que las otras cinco se quedan fuera, porque no han llevado aceite. ¿Qué simboliza este aceite, elemento indispensable para ser admitidos al banquete nupcial? Los Padres de la Iglesia interpretan que es un símbolo del amor, que no se puede comprar, sino que se recibe como don, se conserva y desarrolla, y se practica en las obras. Aprovechar los años de vida que el Señor nos concede para realizar obras de misericordia es verdadera bondad y sabiduría, porque, después de la muerte, eso ya no será posible. Cuando seamos examinados en el juicio final, la asignatura consiste en el amor que se haya practicado en la vida terrena (cf. Mt 25, 31-46). Y este amor es don de Cristo, que recibimos, desarrollamos, compartimos y proyectamos.
  7. En el Mensaje que el Papa Francisco envió con ocasión del 50 aniversario de la promulgación del Rito de la Consagración de las Vírgenes, nos ofrecía algunos subrayados, a partir del mismo Ritual y de la Instrucción Ecclesia Sponsae Imago. En primer lugar, recomienda amar a todos y dar preferencia a los pobres; porque la consagración os reserva para Dios, pero no os aleja del ambiente donde vivís y en el que estáis llamadas a ofrecer vuestro propio testimonio con actitud evangélica, con proximidad a las personas. Vuestra consagración virginal, con esta cercanía específica a los hombres y mujeres de hoy, ha de ayudar a la Iglesia a amar a los pobres, a reconocer la pobreza material y espiritual, a socorrer a los más frágiles e indefensos, a los que sufren por cualquier tipo de enfermedad, a los pequeños y a los ancianos, a los que corren el riesgo de ser descartados. En definitiva, a ser mujeres de misericordia, expertas en humanidad, como la misma Iglesia.
  8. La Oración de consagración, que invoca para vosotras los dones multiformes del Espíritu, pide que viváis en una casta libertas. Que este sea vuestro estilo de relación, para ser signo del amor esponsal que une a Cristo con la Iglesia, virgen madre, hermana y amiga de la humanidad. Estáis llamadas a crear relaciones auténticas, impregnadas de bondad y verdad, que rescaten a las personas de nuestros pueblos ciudades de la soledad y del anonimato. Pedimos también al Señor que os conceda el don de la parresía, de hablar y actuar con valentía, desde la sabiduría, la iniciativa y la autoridad de la caridad, con mansedumbre y humuildad.
  9. María es el icono perfecto de la Iglesia; a ella las vírgenes consagradas vuelven sus ojos, porque ella es la estrella que orienta su camino. A su materna protección la Iglesia les confía. Estimada Pilar: tú ya has vivido la consagración al Señor; ahora comienzas una nueva etapa con una nueva modalidad. Que el Señor te llene de su amor, de su gracia, de la fuerza del Espíritu para vivir ese camino que hoy comienzas con radicalidad evangélica, desde la generosidad de una vida entregada al Señor y al servicio del Iglesia, desde la profundidad de una unión esponsal con la que el Señor llene tu vida como nada ni nadie de este mundo puede llenar.
  10. Quiera Dios que en nuestra Archidiócesis y en toda la Iglesia sean muchas las jóvenes que se sientan atraídas por el testimonio de entrega total a Jesucristo de nuestras vírgenes consagradas, que permanecen en el mundo, en sus trabajos y en su familia, ofreciendo su corazón y su vida entera por bien de la Iglesia y de todos los hombres. Que Nuestra Señora de los Reyes sea la luz que te guíe este camino de respuesta confiada a la llamada del Señor. Que así sea.

 

 

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Pilar Trujillo, admitida en el orden de las vírgenes consagradas

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Pilar Trujillo, admitida en el orden de las vírgenes consagradas

Esta tarde se ha celebrado en la Capilla Real de la Catedral de Sevilla una emotiva Eucaristía en la que Pilar Trujillo ha sido admitida en el orden de las vírgenes consagradas, el Ordo Virginum. La Misa la ha presidido el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz, y con la nueva consagrada, ya son once las mujeres pertenecientes a este orden en la Archidiócesis hispalense.

En su homilía, el arzobispo de Sevilla explicó que el orden de las vírgenes, “ligado íntimamente al ministerio del Obispo y a la Iglesia particular, tuvo una extraordinaria importancia en la Iglesia antigua”. Fue, de hecho, la más antigua forma de vida consagrada.

Más adelante explicó que las vírgenes consagradas viven en medio del mundo. No pertenecen a ninguna familia religiosa, ni dejan a su familia o su trabajo profesional. No hacen voto de pobreza, aunque tratan de vivir desapegadas de los bienes materiales. Tampoco hacen voto de obediencia, aunque están especialmente vinculadas al obispo, que puede señalar un campo concreto de apostolado, casi siempre al servicio de su propia parroquia o de un sector concreto de la pastoral diocesana; sí deben vivir el consejo evangélico de la castidad, por eso hacen propósito de guardar castidad perfecta.

“Un servicio humilde y discreto, y a la vez fructífero y eficaz”

En referencia al carisma de la virginidad, subrayó que “es un don de Dios. Nadie puede pretender este estilo de vida si el Señor no le llama, ya que -añadió- supera las capacidades del ser humano”. En su opinión, la nueva floración de esta antigua vocación en la Iglesia es “un regalo del Espíritu Santo que todos debemos acoger, acompañar y agradecer”. “Ellas ofrecen en las diócesis o en sus parroquias un servicio humilde y discreto, y a la vez fructífero y eficaz. Su misma presencia edifica a la Iglesia porque con su testimonio nos están recordando a todos que el Señor es el primero y supremo valor de la vida y que merece ser amado con el mismo amor con que Él nos ama”, apuntó el arzobispo.

Monseñor Saiz concluyó su alocución con un deseo: “Quiera Dios que en nuestra Archidiócesis y en toda la Iglesia sean muchas las jóvenes que se sientan atraídas por el testimonio de entrega total a Jesucristo de nuestras vírgenes consagradas, que permanecen en el mundo, en sus trabajos y en su familia, ofreciendo su corazón y su vida entera por bien de la Iglesia y de todos los hombres”.

Antes de finalizar la Misa ha tomado la palabra Pilar Trujillo, que ha tenido unas emotivas palabras de gratitud hacia todas las personas que le han acompañado en un discernimiento que ha desembocado en la ceremonia que se ha celebrado en la seo hispalense. De forma especial, se he referido a su familia, a los sacerdotes que le han acompañado en este camino de fe y al resto de mujeres que confirman el Ordo Virginum en Sevilla, así como al arzobispo.

GALERÍA del acto

HOMILÍA del arzobispo

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Palabra de Vida de la 2º semana de enero 2024

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Una semana después de celebrar la Fiesta del Bautismo del Señor, la Palabra de Dios nos pone ante la pregunta más importante de la vida: “Señor, ¿qué quieres de mí? Los domingos del tiempo ordinario que acabamos de estrenar nos ofrecen la oportunidad de acompañar a Jesús en lo cotidiano. Plantear la vida en cristiano implica saberse acompañado por Jesús en el camino de la vida. La Palabra de Dios nos trae a la memoria la presencia que nos ayuda a orientar nuestros pasos y a dar sentido a todo cuanto hacemos y padecemos. Y así, sabiéndonos acompañados por Cristo, surge la pregunta que nos trae el Evangelio del segundo Domingo del tiempo ordinario: “¿qué buscáis?” Los dos discípulos de san Juan Bautista se han puesto en camino al escuchar a su maestro, pero no saben hacia dónde deben ir. Jesús entonces toma la iniciativa y saca a la luz la pregunta que puede ayudarnos a cambiar la vida: “¿qué buscáis?” Hace falta ser sincero con uno mismo para responder adecuadamente: ¿qué buscamos en la vida? Jesús nos invita a escuchar los anhelos más profundos del corazón, superar nuestros miedos y lanzarnos con decisión al único encuentro que puede hacernos felices de verdad. Por eso, tras la pregunta, de los labios de Jesús brota en seguida la invitación: “venid y lo veréis”.

A la luz de estas palabras descubrimos que la pregunta más importante de la vida es la pregunta vocacional. Quien reconozca que la vida es don y caiga en la cuenta de que no hemos elegido empezar a vivir, sino que nos encontramos en este mundo viviendo, si quiere ser honesto consigo mismo, se preguntará también por Aquel que le ha dado la vida: por qué tengo unas inquietudes que otros no tienen; qué puedo hacer con las cualidades que el Señor me ha dado; cómo puedo alcanzar la felicidad que mi corazón reclama… detrás de esas preguntas hay una sola, la más importante: “Señor, ¿qué quieres de mí?”

En el evangelio, Jesús nos invita a seguirle y a quedarnos con Él para poner Nombre a lo que nuestro corazón busca. Aquellos dos discípulos se quedaron con Jesús aquel día y sus vidas cambiaron para siempre. En el día en que la Iglesia celebra la Jornada de la Infancia Misionera, aprovechemos el encuentro con Cristo para responder con generosidad a la pregunta de la que depende nuestra felicidad: “Señor, ¿qué quieres de mí?”

+ José Rico Pavés

Obispo de Asidonia-Jerez

Venid y veréis

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El comienzo del ministerio público de Jesús, después de su bautismo en el Jordán y del
retiro en el desierto durante 40 días, en los que venció a Satanás, consiste en llamar a
algunos pescadores en su seguimiento para convertirlos después en apóstoles y
fundamento de la nueva comunidad. La vocación de los primeros discípulos forma parte
de esa epifanía que acabamos de celebrar, en la que Jesús no sólo se da a conocer, sino
que entra en la vida de la persona para hacerla discípulo suyo.
El evangelio de este segundo domingo del tiempo ordinario se centra en esa llamada,
que se convierte en paradigma de toda pastoral vocacional. La llamada siempre es de
Dios, no podemos suponerla, pero podemos proponerla. Si esta llamada encuentra eco
será que Dios la está provocando desde dentro. Sucedió así con los primeros discípulos.
La predicación de Juan bautista había generado un movimiento de jóvenes en su
entorno, que buscaban a Dios y que habían acudido para hacer penitencia y prepararse a
la venida del Mesías esperado. Y cuando llega Jesús, Juan se los presenta a Jesús,
presentando a Jesús a aquellos primeros discípulos: “Este es el Cordero de Dios”.
En la tradición bíblica, la imagen del cordero era muy conocida con diversos
significados. Venía a expresar la ofrenda que el hombre hace de su propia vida a Dios
en los sacrificios de inmolación y holocausto, de expiación y de reparación, de
comunión, etc. El cordero pascual, inmolado cada año por la Pascua, era expresión de
sacrificio de acción de gracias y de comunión de todos los participantes. También el
cordero expiatorio era el que recibía todos los pecados del pueblo y era soltado en el
desierto.
Identificar a Jesús con el “Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” incluye
todos estos significados. Jesús es el enviado del Padre para quitar el pecado del mundo,
cargando con todos ellos como víctima expiatoria, es el siervo de Yavé que carga con
nuestras culpas, subiendo al madero de la Cruz. De todo esto había hablado Juan el
bautista con aquellos discípulos, y al llegar Jesús, les dice abiertamente: es éste.
Ellos se sintieron atraídos por su figura, apenas le conocían, pero quedaron fascinados
por su presencia y por su misión. Y se fueron detrás de Jesús. Este se volvió, y al ver
que le seguían, les pregunta: “Qué buscáis”, y ellos contestaron: “Maestro, dónde
vives”. Se trata de una escena que nos relata san Juan, el apóstol del amor de Cristo, el
discípulo amado, el que busca un amor en su vida que le sacie plenamente, y lo encontró
en Jesús.
Jesús les dijo: “Venid y veréis”. Entonces fueron y vieron donde vivía y se quedaron
con él aquel día, era como la hora décima (las cuatro de la tarde). La llamada de Jesús es
una invitación a vivir con él. Jesús nos les imparte una catequesis ni les da
explicaciones de lo que tendrán que dejar y de lo que van a encontrar. Sencillamente, les
invita a vivir con él. Luego vendrá la misión y los planes de trabajo, pero lo más
importante es él.
Vivir con Jesús supone dejar otras cosas, otros amores, otras coordenadas de vida. Pero
cuando es Jesús el que llama, y lo hace por atracción en lo más hondo del corazón, no
hay escapatoria. Uno puede hacerse el tonto y darse media vuelta, o aplazar la respuesta

indefinidamente, o decir que no. Aquellos primeros discípulos fueron y vieron. En toda
pastoral vocacional no se trata de explicar y explicar actividades, planes de futuro,
objetivos, proyectos, etc. Se trata de poner al candidato en la intimidad de Jesús, y él les
dirá.
Cuando ellos encontraron a Jesús, no se lo quedaron para sí mismos, sino que lo
comunicaron a sus amigos y parientes: “Hemos encontrado al Mesías, y lo llevó a
Jesús”. La pastoral vocacional es un encuentro con Jesús, motivado y propuesto por
quienes se han encontrado previamente con él, no es marketing ni proselitismo. Venid y
lo veréis.
Recibid mi afecto y mi bendición:
+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

Preparados para la misión

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II Domingo Ordinario. B. 24

Comenzamos otro ciclo litúrgico para un tiempo que llamamos ordinario. Atrás han
quedado los bellos días de la Navidad, los de la Epifanía del Señor y el Bautismo de
Jesús. Pero no permitáis que se quede en el olvido lo que se nos ha regalado en estos
días, eso sería una tentación grave. Las lecturas de este domingo nos preparan para
prestar una especial atención a la voz de Dios que sale a nuestro encuentro de nuevo. Lo
que nos pedirá el Señor es que seamos valientes para responder a la llamada que nos
hace, nos invita a una toma de postura. Prestad atención a la primera lectura, donde
veremos cómo Dios llama al joven Samuel. Este muchacho aún no conocía la Palabra y
se desconcertaba ante las repetidas llamadas, menos mal que tenía a su lado al sacerdote
Elí, que le explicó cómo se ha de responder, le ayudó a entender la situación. No creáis
que fue una aventura ciega, en absoluto, el chico sabía dónde estaba. Aunque fuera muy
joven, sus respuestas fueron determinantes: «Aquí estoy, vengo porque me has
llamado». No cabe duda de su decisión de servir. Elí le ayudó a descubrir la importancia
de lo que estaba sucediendo, le ayudó a saber situarse ante la voluntad de Dios: «Habla,
Señor, que tu siervo escucha». Y el resultado no puede ser más bello. Quizás sería
bueno que revisáramos nuestra capacidad de escuchar a Dios.
La Palabra de Dios nos dice claramente que veamos que los invitados ahora somos
nosotros. ¿Aún no hemos entendido la llamada de la Iglesia en este tiempo? El Papa
Francisco lo está recordando cuando nos ha invitado a la comunión, a la participación y
a la misión. Lo que se nos pide es que tomemos conciencia de lo urgente: anunciar el
reino de Dios, como Jesús. Las lecturas insisten en los ejemplos de llamada y las
generosas respuestas. El Señor nos está presentando el horizonte de la humanidad y nos
está diciendo que la mies es abundante y que los obreros somos pocos. No hace falta
mucha aclaración a sus palabras, porque pronto comprenderemos que sigue necesitando
de cada uno para este viejo oficio de profeta. ¡Abre los oídos y presta atención, que
Jesús está a tu puerta en estas noches de invierno oscuras, llamándote para este
ministerio! Si oyes su voz, no endurezcas el corazón, ¡dale gracias, bendícele y no
temas, que nunca estarás solo! Ser profeta hoy es un regalo del cielo para todos y una
tarea importante y necesaria. Aunque me pregunto si lo valoras, si sabes la importancia
de la misión que se te pide.
Con sencillez de corazón, con humildad, presta atención al mensaje que has escuchado
en el Evangelio: ¡Ven y lo verás! Acércate a la experiencia de la fe, acércate a Dios y
podrás comprobar que saldrás ganando en todos los niveles. Sí, piensa que aquellos
discípulos se quedaron con él toda la tarde y salieron diciendo: «¡Hemos encontrado al
Mesías!». E inmediatamente se convirtieron en testigos. ¿Ves la importancia de saber
escuchar y permanecer? Tú también eres una persona llamada por Dios, un mensajero,

un intérprete de la Palabra divina. No te puedo asegurar que no vas a sufrir en la misión,
pero puedes tener la certeza de que te sabrás sostenido por el mismo Dios y nunca
perderás la esperanza, porque sabrás que eres del Señor antes que de nadie y por eso te
sentirás libre para recordar a los hombres sus exigencias y llevarlos por la senda de la
obediencia y de su amor.

+ José Manuel Lorca Planes
Obispo de Cartagena

Ha fallecido el sacerdote Jacinto Barrios Acosta

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La noche de este viernes fallecía el presbítero Jacinto Barrios Acosta. Descanse en Paz. La Capilla Ardiente queda instalada desde las 11 de este sábado en la Casa de Acogida Madre del Redentor. El sepelio será el domingo en la parroquia de Nuestra Señora de La Concepción de la Orotava, en hora a determinar.

Don Jacinto nació en Tacoronte en 1934. Es hijo de Encarnación y Manuel. Fue ordenado presbítero en Salamanca en marzo de 1959.

Su primera encomienda pastoral la desarrolló en la isla de La Gomera, concretamente en Alajeró. Desde allí pasó a ser párroco, durante varios años de la década de los sesenta del siglo pasado, de distintas comunidades de Taco: S. Albino, S. Jerónimo, el Sobradillo, S. Luis.

En 1976 fue nombrado párroco de Nuestra Señora de la Concepción y S. Isidro, en La Orotava, donde permaneció hasta que en 1994 pasará a desarrollar su servicio pastoral en a parroquia de S. Francisco de la capital tinerfeña, hasta su jubilación a comienzos de 2020.

Fue, además, arcipreste de La Orotava, y vice arcipreste en S/C de Tenerife, profesor del seminario y de otros centros educativos y consiliario de los jóvenes de Acción Católica,

Estos últimos años ha vivido en la Casa de Acogida Madre del Redentor donde también desarrollaba su ministerio sacerdotal hasta los últimos momentos de su vida terrena.

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Mons. Orozco presidió, en la Catedral de Guadix, la Misa de acción de gracias por el centenario de la aprobación pontificia de la Institución Teresiana

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Mons. Orozco presidió, en la Catedral de Guadix, la Misa de acción de gracias por el centenario de la aprobación pontificia de la Institución Teresiana

 

La Institución Teresiana ha celebrado en Guadix el 100 aniversario de la aprobación pontificia de esta institución, promulgada por el Papa Pio XI. Y lo hizo el mismo día de esa aprobación, el 11 de enero, pero un siglo después. Una Misa en la Catedral, presidia por el obispo, concelebrada por el cabildo y otros sacerdotes, y participada por muchos fieles, ha servido para dar gracias a Dios por estos 100 años de servicio dedicado a la Iglesia y al mundo. Porque “esta aprobación pontificia hizo posible la expansión internacional de la Institución Teresiana, extendiendo sus raíces a más de treinta países de cuatro continentes”, recordó el obispo accitano, D. Francisco Jesús Orozco, en la homilía.

 

Antes, en el inicio de la celebración, Ana Caba, miembro de la Institución Teresiana y delegada diocesana de Enseñanza, expresó el sentido de la celebración de este centenario: “queremos celebrarlo con la conciencia personal y asociativa de una memoria agradecida y de un compromiso renovado. La memoria es raíz que nos da consistencia y al mismo tiempo corriente viva que nos empuja a mirar el futuro con esperanza”. También es un momento, decía, para dar “gracias a Dios por el don del carisma propio de la Institución Teresiana como bien para la Iglesia y para el mundo. Gracias por las vidas de aquellas personas que lo han encarnado y transmitido a lo largo del tiempo con autenticidad, fidelidad y esperanza en tantos lugares. Gracias por las personas que aquí, en Guadix, han hecho vida este carisma”.

Después, en la homilía, el obispo recordó cómo fueron aquellos días de la aprobación pontifica de la Institución Teresiana y cómo la obra de San Pedro Poveda hunde sus raíces en la diócesis de Guadix, en la ciudad accitana y, de manera particular, en el barrio de las Cuevas: “soy sacerdote de Jesucristo. Estas fueron sus últimas palabras [de San Pedro Poveda], síntesis de su vida: sacerdote. Las últimas palabras de un hombre son su verdadera herencia, su verdadero testamento. Cuando lo iban a fusilar: soy sacerdote de Jesucristo. Para él lo más importante fue y es y será ser sacerdote. Por eso aquí empieza todo, en la capilla del obispado de Guadix, donde fue ordenado sacerdote, esa capilla es el alma de su apostolado. Y también las Cuevas. ¿Quién no conoce al padre Poveda y a la Institución Teresiana por medio de las Cuevas de Guadix? Las Cuevas de Guadix, que son el germen de la obra teresiana: educar en clave cristiana seriamente, razonablemente y sólidamente, para construir con otros una sociedad más justa y más humana desde la inspiración evangélica y el carisma de Pedro Poveda”.

En sus palabras, D. Francisco Jesús se mostró “agradecido por la historia de la Institución Teresiana en nuestra tierra accitana y agradecido a todos sus miembros, que han sabido implantar, cuidar, promocionar las raíces educativas y sociales que su fundador, el padre Poveda, les transmitió aquí mismo, en esta ciudad. Sí, aquí, en Guadix”.

También recordó algunas de las iniciativas pastorales de la Institución Teresiana en Guadix, desde ,los comienzos: “Guadix siempre en el santo y él siempre, también, estará en Guadix, en las Escuelas del Sagrado Corazón, hoy en el colegio que, aunque fundado en 1902, estará a cargo, desde 1946, de quienes son sus titulares y propietarios, la Institución Teresiana, retomando la labor socioeducativa que iniciaría San Pedro Poveda, y siguiendo las palabras de Josefa Segovia: `completad vosotras lo que él no pudo hacer allí´. También la Guardería y el Centro Sociocultural Pedro Poveda de Guadix, que, desde 1983, continúa el trabajo social y educativo iniciado por San Pedro Poveda en aquel querido barrio de las Cuevas, a comienzos del siglo XX, con una formación integral -lo que decía Juanillo: hacerse persona- y desde la participación efectiva en un cambio de situación que genere unas condiciones de vida más justas y solidarias. Felicidades, Institución Teresiana”.

El obispo de Guadix continuó en su homilía desgranando el carisma y la labor de la Institución Teresiana en España y en el mundo, recordando el lema de este centenario: “enraizados en el don recibido, nuevo comienzo, nuevas llamadas”. Y al final, la responsable del sector Sur de la Institución Teresiana agradeció la asistencia de los presentes y el don que ha supuesto esta institución en la Iglesia.

A la celebración asistieron las autoridades de Guadix: el alcalde actual, Jesús Lorente, y miembros de la corporación municipal, así como exalcaldes de la ciudad de Guadix; el delegado territorial de Economía y Hacienda; el capitán y teniente de la Guardia Civil; el jefe de la Policía Local; el jefe de Protección Civil…También había representación de asociaciones de Guadix, como la Asociación de Comercio, la Intersectorial de Empresarios de la Comarca, La Asociación San José,… de CONFER, de delegaciones y secretariados diocesanos,…

La Institución Teresiana y Guadix

Aunque no fue fundada en Guadix, se puede decir que las raíces de la Institución Teresiana llegan hasta la ciudad accitana, donde San Pedro Poveda -su fundador- comenzó una intensa labor de apostolado y de acción social en el barrio de las Cuevas. Sin duda, allí se gestó el germen de lo que luego sería la Institución Teresiana, como reconoció el obispo en la homilía.

En las Cuevas de Guadix la figura del Padre Poveda, como se le conoce popularmente, ocupa un lugar destacado. Aún se recuerda su labor y la Iglesia de Virgen de Gracia, verdadero corazón de este barrio, es un lugar de peregrinación para los devotos y seguidores de Poveda. De hecho, ha sido declarado recientemente Santuario, con el nombre de Virgen de Gracia y San Pedro Poveda, para mantener viva la memoria y la tradición.

De esta manera, Guadix y sus Cuevas se han convertido en un lugar de peregrinación para los devotos de San Pedro Poveda y para los miembros y colaboradores de la Institución Teresiana de todo el mundo. Así ha sido en los últimos 100 años y así lo seguirá siendo otros 100 años más y todos los que vengan.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

 

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Comienza en Caniles la novena en honor de San Sebastián

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Comienza en Caniles la novena en honor de San Sebastián

El viernes 12 de enero comenzó, en la parroquia de Santa María y San Pedro, de Caniles, la novena a su copatrón, San Sebastián. Durante nueves días, a las 8 de la tarde, habrá celebración de la Eucaristía, en la que la predicación se llevará a cabo por sacerdotes de la diócesis, a los que la parroquia ha invitado. Los últimos días y el día grande de la fiesta, será el párroco, Rafael Tenorio, quien predique.

 

El día grande de la fiesta es el sábado 20 de enero, día de San Sebastián. La Santa Misa será a las 11 de la mañana, donde asistirán las hermandades y cofradías de la parroquia, la alcaldesa y el resto de la corporación municipal, cuerpos de seguridad y autoridades civiles. Al finalizar la Santa Misa, se procederá a la tradicional procesión por las principales calles del pueblo.

Ese mismo día, a las 5 de la tarde, se procederá al tradicional “robo del santo” y el nuevo grupo que lo robe, se llamarán “hermanos nuevos de San Sebastián”, que serán los encargados de organizar la fiesta del año que viene. Después de este momento que identifica al pueblo de Caniles por su devoción a San Sebastián, saldrá otra procesión con las imágenes de San Sebastián y de San Antonio, que lo acompaña siempre.

Rafael Tenorio

Párroco de Caniles

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El Evangelio en la radio

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NoticiaPodcasts diocesanos

Publicado: 13/01/2024: 37

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Podcast

En Palabras para la vida, programa de las diócesis andaluzas en Canal Sur Radio, el sacedote malagueño Rafael Pérez Pallarés, delegado diocesano de Medios de Comunicación Social de Málaga, narra los pasajes del Evangelio desde una perspectiva teológica, histórica y cultural.

1ª emisión: La llamada de Mateo

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