En el marco del centenario de su aprobación pontificia, la Institución Teresiana ha recibido la visita del Sr. Obispo, D. Jesús Catalá.
La visita tuvo lugar el sábado 9 de marzo. Tras la acogida y los primeros saludos, acompañaron al Sr. Obispo en un recorrido por la casa de la Institución Teresiana para que conociera «algunos espacios significativos, sobre todo nuestra Capilla y la Virgen de la Paz», afirman desde la Institución Teresiana.
En el salón multiusos del Colegio “Academia Santa Teresa” lo esperaban los miembros de las diversas instituciones de la Familia Teresiana: Asociación Primaria de la Institución Teresiana (AP), Asociaciones Cooperadores de la IT (ACIT) y el Movimiento Institución Teresiana (MIT), «gran grupo de familias que comparten y hacen suyo el carisma de san Pedro Poveda», explican, «a través de unas imágenes presentamos a D. Jesús ese hecho tan difícil de resumir y compartir la vida, los proyectos, las actividades, el acompañamiento, las vivencias del carisma que se generan aquí en Málaga, se despliega la misión y se comparte en proyectos de colaboración con otras ONGs, como Iglesia en salida pues si tener el don de la fe es una gracia, compartirlo en comunidad es un regalo».
«Ha sido una tarde familiar, un encuentro alegre y acogedor» en el que el Sr. Obispo «nos ha llamado a vivir con alegría la salvación ya recibida en Cristo, en Él hemos sido salvados, y a prepararnos con gozo para vivir la resurrección de Cristo Jesús, este es el mejor modo de ser fieles y hacer realidad el carisma de san pedro Poveda», concluyen desde la Institución Teresiana.
Encarni Llamas Fortes es madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo.
¿Qué movió a los jóvenes del Seminario Diocesano de Málaga a entrar en él? Aquí te lo cuenta Daniel García (18 años), de la parroquia Nuestra Señora del Rosario, en La Cala del Moral, y seminarista del curso Introductorio.
Los niños y adolescentes de los grupos de catequesis de Iniciación Cristiana y poscomunión de la parroquia Santa María Micaela de Melilla sorprendieron a toda la comunidad con un Via Crucis viviente que emocionó a granes y pequeños.
«Lo han estado preparando durante meses», explica el párroco, Manuel Otero, «después de la Misa del domingo se quedaban en la parroquia para ensayar. Ha sido realmente impresionante la puesta en escena. Los chavales se han adentrado muy bien en los diversos personajes y escenas y han conseguido removernos a todos los que pudimos disfrutar de la representación. Yo diría que lo han vivido a fondo».
Los padres y madres se emocionaron al ver la puesta en escena y algunos fieles de la parroquia afirmaban que no se esperaban un Via Crucis tan precioso y espectacular, «en el que han cuidado todos los detalles, desde la vestimenta hasta la música y los efectos sonoros».
Un narrador iba «relatando las escenas y compartiendo algunas reflexiones después de cada estación, como si se tratara de una conversación entre un nieto y una abuela», explica el párroco, que concluye: «ha removido nuestros corazones».
El pasado sábado quedaba clausurada las Escuelas de Evangelizadores en su tercera sesión «El liderazgo de los laicos» a cargo de Mons. José Ignacio Munilla, Obispo de Orihuela-Alicante como ponente. Un éxito rotundo ha sido para la Diócesis las Escuelas de este curso, con la asistencia de más de 200 participantes.
Mons. Rafael Zornoza presidía junto al Obispo invitado, la Eucaristía de apertura de la Escuela y en su homilía mencionaba la importancia de saber tener un liderazgo, quién es, hoy en día, un líder cristiano en la Iglesia «hay mucha erudición. Estamos al alcance de todos los conocimientos, pero ¿quién lo transmite? Poder mostrar con autoridad la sabiduría cristiana y el valor de la fe es algo que Cristo nos enseña».
Hay unos cuantos de rasgos presentes para un líder, indicaba el prelado: «es necesario estar ahí, en el sitio preciso. El maestro en su escuela, el padre y madre en su familia. También el testimonio, el lenguaje transparente como el de Cristo que transparenta la verdad. Jesús muestra una seguridad imbatible, vivir en la voluntad de Dios. Y La convicción como manifestación de la alegría del Evangelio». Así el prelado agradeció a los asistentes su perseverancia y ánimo en esta misión que propone la iglesia.
Tras la celebración de la Santa Misa los asistentes pudieron formarse en el tema de la sesión «el liderazgo de los laicos» donde Mons. José Ignacio Munilla profundizó en este concepto clave para ser un líder cristiano. La Escuela siguió su curso con el almuerzo compartido y unos talleres que han sido novedad este año: taller sobre Música Litúrgica, el segundo sobre la Pastoral de Caridad y el tercero un Debate con principios.
El encuentro finalizó con la Exposición del Santísimo Sacramento.
En este domingo V de Cuaresma, como es tradición en la ciudad de Jaén, ha tenido lugar el anuncio de la Semana Santa. En este año, la persona designada por la Agrupación de Cofradías, para tan alto honor cofrade, ha sido el periodista Juan Luis Plaza.
Un Teatro Infanta Leonor hasta la bandera ha acogido este acto que preludia la Semana de Pasión y en el que se han dado cita las autoridades civiles, militares y eclesiásticas del Santo Reino.
Juan Luis Plaza ha hecho un hermoso recorrido por la Semana Santa de Jaén a través de todas y cada una de las cofradías y manifestaciones públicas de fe que se dan cita en las calles de la ciudad de Jaén cada primavera. Un pregón con mensaje evangélico propio de alguien que vive la fe y que ama, también, profundamente las tradiciones cofrades de su ciudad.
Al término el Obispo de Jaén, Monseñor Chico Martínez, ha agradecido el precioso pregón de Juan Luis Plaza, “Gracias por habernos hecho ese recorrido minucioso, sentido y poético por todas las imágenes que estos días saldrán a nuestras calles para rememorar, 20 siglos después, el misterio de la redención. Y, enhorabuena porque tu pregón ha resonado en nuestros corazones y ha avivado nuestra fe con una mirada puesta con expectación y júbilo en lo que está a punto de suceder”.
Del mismo modo, ha animado a las cofradías a ser cauce para que todos los jiennenses y los que visitan la ciudad puedan descubrir, a través de las manifestaciones públicas de fe la grandeza del amor infinito de Dios: “Sentíos cauce, río, puente, en definitiva, instrumento para que las imágenes sagradas que portáis sobre vuestros hombros, la puesta en escena del misterio que procesionáis, sean una llamada en el corazón de tantas personas alejadas de la fe, o que aún no han podido descubrir el amor infinito de Dios en la persona de Jesucristo”.
Para terminar, el Prelado jiennense ha hecho un anuncio inesperado para el público cofrade congregado. Se trata de la procesión magna que se está preparando como uno de los actos más importantes del Año Jubilar 2025. “Preparémonos para el próximo año, donde celebraremos en nuestra Iglesia el gran Jubileo Universal, conmemorando el 2025 aniversario de la encarnación de nuestro Señor Jesucristo, y que lleva como lema: “Peregrinos de la Esperanza”, con multitudes de eventos y peregrinaciones hasta el hermoso templo jubilar, nuestra Catedral; y donde uno de los grandes acontecimientos jubilares de nuestra diócesis será la Procesión Magna que celebraremos, la tarde del sábado 4 de octubre, recogiendo los veinte misterios del Santo Rosario, manifestados en veinte imágenes, o pasos, especialmente relevantes, venidos de toda nuestra provincia Jienense, y que en su momento se irán comunicando conforme haya consentimiento de sus parroquias, cofradías, pueblos y ciudades”.
La primicia ha provocado la sorpresa y el aplauso de las personas que asistían al pregón. Una procesión que congregará en la capital a miles de personas y con la que se pretende llegar al corazón de muchas personas, tanto con fe como alejadas del cristianismo, y encontrarse con el Señor a través de la plasticidad y la fuerza de las imágenes sacras.
El miércoles 13 de marzo, daba comienzo en el Obispado de Asidonia-Jerez, un ciclo de conferencias que nos ha ayudado a conocer mejor el Monasterio de la Cartuja de Jerez y la labor y espiritualidad de las Hermanas de Belén.
“Monasterio de la Cartuja, Ayer y Hoy”, era el primero título que abría el ciclo de conferencias dedicado a la Cartuja de Jerez y a la presencia de las Hermanas de Belén en este lugar. Ofrecida por Ernesto Rodríguez, José María de la Cuadra y Miguel Ángel López, fueron los encargados de hacernos recorrer los distintos hitos históricos, y profundizar en las distintas intervenciones arquitectónicas.
Tras esta primera conferencia, nos acercamos hasta los distintos frutos de las Hermanas de Belén en el Pueblo de Dios que peregrina en Asidonia-Jerez. En concreto, eran tres personas de nuestra Diócesis, una de ellas un sacerdote diocesano, que nos acercaban a esta familia monástica a través de sus testimonios.
Por último, nos trasladábamos hasta el Monasterio de la Cartuja, como preludio a la celebración de la Eucaristía que vivíamos en la jornada del sábado. En este lugar, siendo protagonistas las Hermanas de Belén, conocíamos el testimonio de estas mujeres que en un momento de su vida, Cristo llamó a su corazón para que así entregasen su vida por los demás.
Los Cursillos de Cristiandad celebran este fin de semana el retiro de Cuaresma, y la Delegación Diocesana de Migraciones celebra el primer encuentro espiritual para migrantes.
Durante este fin de semana, las distintas realidades de la Diócesis se preparan para ya alcanzar el tiempo de la Semana Santa esperando la gloriosa Resurrección de Cristo. Comenzando con una actividad ya celebrada, que nos lleva hasta la Casa de Espiritualidad Villa Milagrosa, donde los Cursillos de Cristiandad celebraron su retiro de Cuaresma. Este dio comienzo con el rezo de Laudes, para seguir con una meditación y terminar con la Adoración al Santísimo y la Eucaristía.
Por otro lado, la Delegación Diocesana de Migraciones vive una jornada histórica, ya que el próximo 23 de marzo tendrán lugar el primer encuentro espiritual para migrantes. De 16hrs hasta las 18hrs se reunirán en torno a Cristo esta Delegación Diocesana en la Casa de las Agustinas de Arcos de la Frontera.
Tenemos la composición de dos episodios que han sido unidos por su coincidencia en la temática teológica de “la hora”, tan presente en el evangelio de Juan. La hora es el momento en el que el Padre manifiesta su “gloria”, que consiste en entregar la vida y coincide con la muerte de Jesús en la cruz, en la hora sexta, cuando se sacrificaban los corderos en el Templo para la Pascua.
El primer episodio de este relato es el de los griegos que buscan a Jesús (versículos 20-26), y hace referencia a la situación posterior a la muerte y resurrección de Jesús, en la que el Evangelio se anuncia al mundo griego, es decir, más allá de las fronteras judías, como una apertura al mundo de los gentiles. En esa tarea participaron de manera considerable, hasta dar su vida por ello, los dos discípulos que aparecen mencionados: Felipe y Andrés. Por consiguiente, seguir a Jesús consiste en continuar su obra evangelizadora dando la vida para que el Padre sea glorificado.
El segundo episodio nos habla del abatimiento de Jesús ante su muerte (versículos (27-36). El cuarto evangelio no contiene la escena del Huerto de los Olivos para no mostrar la debilidad humana de Jesús cuando lo que pretende dicho evangelio es mostrarnos a Jesús como el Señor, con autoridad y dominando la escena de la Pasión. Pero el evangelista no podía dejar de hacer al menos una alusión a este episodio tan recordado por la tradición. El autor lo resuelve evocando Getsemaní al mostrarnos a Jesús en angustia, oración al Padre y aceptación de la muerte, subrayando la obediencia de Hijo al Padre, tan característico del evangelio joánico.
La hora es el momento del Padre que Jesús hace suyo. Desde ahí hay que interpretar todos los dichos y hechos de Jesús, pues toda su vida está encaminada hacia esa hora en la que entrega su vida al Padre por nosotros, como el Cordero de Dios que pone fin a la antigua Pascua e inaugura la Pascua nueva y definitiva. La hora-muerte no es fracaso sino gloria, el triunfo del amor, del grano que muere por amor y da fruto, pues el sufrimiento por amor no es estéril.
Ser discípulo de Jesús es desgastar tu vida amando. Por amor también se sufre cuando el dolor del otro lo haces tuyo o lo acompañas en ese dolor. No nos cansemos de amar, aunque a veces duela.
Nuestro obispo, D. Antonio ha ordenado sacerdote hoy sábado, 16 de marzo, a Eduardo Alberto Henríquez Osorio en la Catedral de la Encarnación. La eucaristía ha comenzado a las 10:30h y en ella han participado decenas sacerdotes de la Diócesis de Almería, Murcia y PP. Agustinos. El nuevo sacerdote también ha contado con la presencia de su madre y sus tias venidas desde Panamá y también con la de sus compañeros del seminario de Almería y Murcia, que han querido estar junto a él en este día tan importante.
El obispo de Almería se ha dirigido a Eduardo Alberto para darle la enhorabuena y felicitarle por el paso que daba, «Querido Eduardo que el Señor te ha elegido para entrar en el orden de los presbíteros, para entregarte a este pueblo y a esta tierra. Doy gracias a Dios por tu obediencia a la voluntad de Dios, y por el esfuerzo que has hecho durante estos años para discernir tu vocación, así como también doy gracias a los religiosos agustinos y a los sacerdotes que te han acompañado, tanto en el seminario como últimamente aquí en ésta tu diócesis”.
“Te pido por favor, que te fijes, nos fijemos todos en los grandes pastores de la Iglesia que han seguido a Cristo en su vida, que no pongas la mirada en cosa pasajeras. Que, ante las dificultades, que te encontrarás, grites con san Pablo: “Todo lo puedo en aquel que me conforta”, concluía D. Antonio.
Tras la homilía han tenido lugar los ritos de la ordenación como la imposición de las manos del obispo, que reza en silencio al Espíritu Santo para la transformación del nuevo presbítero y le capacite para su misión sacerdotal. Después lo han hecho los sacerdotes que han participado en la ceremonia. Luego, ha tenido lugar la unción con el santo Crisma, cuyo significado es la consagración de Eduardo Alberto a la Iglesia en su totalidad. El siguiente rito ha sido el de la recepción de la estola al estilo sacerdotal y la casulla, en esta ocasión por parte de los sacerdotes, Javier Ruiz y Francisco Jerónimo Ruiz, y, por último, la entrega del cáliz y la patena. A partir de este momento, Alberto ya ha permanecido en el altar con el resto de los sacerdotes y ha impartido la comunión junto a los dos diáconos permanentes Antonio y Joaquín.
Al finalizar la misa, el nuevo sacerdote se ha dirigido a los presentes para dar gracias a todos por su presencia, especialmente a su familia venida de lejos y a la embajadora de Panamá y su esposo. Además de otros amigos venidos desde Alemania, Madrid y la comunidad de Agustinos donde empezó su vida vocacional.
D. Antonio se despedía pidiendo “jóvenes valientes que digan sí al Señor” y con el anuncio de una nueva iniciativa que se llamará “LA HORA DÉCIMA” (por la hora en la que San Juan recuerda su encuentro con Jesús), un encuentro para discernir qué quiere Dios para cada uno de ellos.