

En la Misa, presidida por el obispo, el pueblo de Zújar regaló dos nuevas coronas: una a la Virgen y otra al Niño
Zújar ha vivido una jornada de extraordinaria solemnidad y profunda significación con motivo del Centenario de la Coronación Canónica Pontificia de Nuestra Señora de la Cabeza, celebrado el pasado 25 de abril, en un ambiente de fervor, recogimiento y unidad que quedará grabado en la memoria colectiva de nuestro pueblo.
La celebración estuvo presidida por el obispo de la diócesis de Guadix, monseñor Francisco Jesús Orozco, cuya homilía, cargada de profundidad pastoral, puso en valor la fe sencilla y firme del pueblo de Zújar, así como el papel de la Santísima Virgen como guía espiritual a lo largo de estos cien años de historia. En este marco, se hizo público el decreto episcopal por el que el Santuario de la Virgen de la Cabeza, en el Cerro Jabalcón, queda erigido como Santuario Diocesano, marcando un hito de especial relevancia para la vida religiosa de la comarca.
La jornada contó con la destacada participación de hermandades y cofradías invitadas de toda la región, así como con la presencia de sacerdotes del Obispado de Guadix y del Rvdo. Ismael, de los Oblatos de María Inmaculada, el párroco Valeriano Plaza, el Rvdo. Antonio María García, hijo del pueblo, y nuestro querido Rvdo. Salvador Olivares, también hijo del pueblo. A ello se sumó la asistencia de más de treinta autoridades militares y una amplia representación institucional, con la participación de ayuntamientos de toda la provincia de Granada, destacando la solemne visita bajo mazas del Ayuntamiento de Baza tal como se hiciera en 1926.
Especial mención merecen los padrinos de tan señalada efeméride, Encarna “La Mamá” y Pepe Fuentes, cuya vinculación y devoción han sido ejemplo vivo del amor a nuestra Patrona.
Uno de los momentos más emotivos fue la congregación de más de dos mil personas en torno a la Ermita del Capallón, donde tuvo lugar la imposición del regalo de Zújar a su Madre: un magnífico juego completo de preseas, elaborado en oro y piedras preciosas donadas por el pueblo y realizada por el reconocido orfebre Manuel Casiano, por encargo de la Junta de Gobierno de la Pontificia y Muy Antigua Hermandad de Nuestra Señora de la Cabeza, Alcaldesa Perpetua de la Villa de Zújar.
Las solemnes y multitudinarias procesiones, tanto previas como posteriores a la Imposición de las coronas, pusieron de manifiesto la devoción arraigada de todo un pueblo que, generación tras generación, ha sabido custodiar y engrandecer esta tradición.
Este centenario no solo ha sido una conmemoración histórica, sino también una renovada profesión de fe, un testimonio de identidad y un compromiso firme de continuar honrando a Nuestra Señora de la Cabeza como eje espiritual y corazón de Zújar.
“A la sombra de mis manos te protejo, tú eres mi pueblo”.
Hilario Montoya
Hermandad de Ntra. Sra. de la Cabeza de Zújar.
























