La Diócesis de Guadix ha celebrado su tradicional reunión de inicio de curso pastoral, presidida por el obispo y con la participación del clero diocesano. El encuentro ha servido para marcar las líneas de trabajo de este nuevo periodo, subrayando la importancia de la oración, la fraternidad sacerdotal, la formación y el impulso de la evangelización en las parroquias.
Durante la sesión se trataron diversos asuntos de interés diocesano, así como el estado de salud de algunos sacerdotes. Sin embargo, el eje central de la jornada ha sido la presentación de la nueva carta pastoral del obispo para este curso, titulada “Alzad la mirada. Con san Torcuato, una iglesia que llama, acompaña y sirve”, a la que se une el lema evangélico “Id vosotros a mi viña”. Este documento diocesano busca superar el desánimo ante el descenso de la práctica religiosa, invitando a la comunidad a no caer en el pesimismo y a confiar en la promesa de Cristo. Y, sobre todo, marca el itinerario a seguir en la acción pastoral para el curso que acaba de comenzar.
La carta pastoral estructura su acción en torno a tres verbos clave —llamar, acompañar y servir— y se desarrolla en seis ámbitos: La infancia, la familia, la cultura vocacional, el apostolado seglar, la sinodalidad, y el servicio y la caridad. Esta carta pastoral aún no se ha publicado, pero se hará en breve.
Asimismo, durante la reunión se abordaron otros asuntos prácticos y pastorales, como las líneas pastorales de la CEE hasta 2030 (con el documento “Poneos en camino”), la implantación de nuevos métodos de primer anuncio y retiros juveniles, la formación de catequistas vinculada a la CEE, la memoria de los recientes acontecimientos eclesiales vividos en la diócesis y documentos esenciales que hay que estudiar y conocer. El encuentro concluyó con una comida fraterna.
Antonio Travé
Subdelegado diocesano de MCS. Guadix










