Proyecto Amor Conyugal ha celebrado en nuestra Diócesis el segundo retito de matrimonios de este año. El lugar ha sido la Casa diocesana de Espiritualidad San Juan de Ávila, en La Yedra, desde la tarde del viernes, 23 de octubre, hasta la tarde del domingo, 25 de octubre.
Los elegidos han sido un grupo de 21 matrimonios provenientes en su gran mayoría de nuestra diócesis de Jaén, y matrimonios venidos desde Granada, Murcia, Ciudad Real y Sevilla. También, participan una gran cantidad de matrimonios colaboradores que son esenciales para el desarrollo de este retiro. A estos matrimonios hay que sumarle la presencia de nuestro Consiliario diocesano y de un sacerdote como interno en este retiro. Además, la presencia de un nutrido grupo de sacerdotes, hasta 10, que nos acompañaron para celebrar el sacramento de la reconciliación a todos aquellos que se quisieron acercar a recibirlo.
Poco a poco, vamos creciendo en el conocimiento de la espiritualidad de este Proyecto de la Virgen y que desde la vecina diócesis de Córdoba nos van acompañando con paciencia, dedicación y esperanza. Y observando como los matrimonios de Proyecto Amor Conyugal vamos cubriendo y asumiendo las distintas y serias responsabilidades que conllevan un retiro de estas características.
Todo esto hace posible que Proyecto Amor Conyugal siga creciendo en nuestra diócesis y, si Dios y la Virgen lo quieren, podamos realizar durante este curso nuevos anuncios en las parroquias que lo soliciten.
Proyecto Amor Conyugal no es un movimiento; sino que se define como un método o itinerario al servicio de las parroquias y de la Iglesia. No se dedica sólo a los retiros de fin de semana que se ofrecen en muchas de las diócesis españolas y en el que participan muchos matrimonios, sino que ofrece mucho a la vida de los contrayentes, parroquias y en definitiva a toda la Iglesia: catequesis, adoraciones, vida ascética y mística dentro de la vida de los matrimonios y en definitiva una gran familia bajo el amparo de la advocación de la Virgen de Fátima, las catequesis sobre la teología del cuerpo de San Juan Pablo II, la vida de los santos y el Magisterio de la Iglesia, sobretodo en todo lo referente a todo lo de familia y vida. Es mucho lo que ya está ofreciendo a aquellos que buscan reactivar la gracia y la belleza del sacramento del matrimonio.
Sobre estos retiros se intenta guardar el máximo secreto. Son retiros vivenciales. Son un regalo para todos aquellos que quieren cuidar, potenciar, edificar su sacramento del matrimonio sobre roca, y por ello el secreto de estos. Son retiros en donde el Espíritu Santo vuela bajo, a ras de suelo, y un regalo es siempre secreto, que solo se abre desde la experiencia vivida interior y existencialmente.
Desde Proyecto Amor Conyugal Jaén queremos invitaros a todos a que podáis conocer más sobre este método desde las redes sociales y medios de comunicación social. Te vas a encontrar con mucho. Te invitamos a que puedas visitar la página web proyectoamorconyugal.es y ver qué retiro te viene bien y participar en él desde toda la confianza.
Que Nuestra Señora, la Virgen de Fátima, custodie a todas las familias del mundo. Que Proyecto Amor Conyugal luche en favor de la familia y sirviendo con cariño a todos aquellos que se acercan a sus puertas.
P. Sebastián Moreno
Consiliario diocesano de Proyecto Amor Conyugal en Jaén.
Del 6 al 8 de noviembre de 2026, los jóvenes de Andalucía y Murcia (diócesis del Sur) están llamados a peregrinar hasta el Santuario-Basílica de la Virgen de la Cabeza en un gran encuentro de fe, comunión y misión. Tras la primera edición en Caravaca de la Cruz hace un par de años la Diócesis de Jaén comienza la cuenta atrás y se prepara para acoger uno de los grandes acontecimientos de la pastoral juvenil del presente curso. La iniciativa, promovida por las Delegaciones de Juventud de las diócesis participantes, adquiere en esta edición un significado especialmente profundo al celebrarse en el marco del Año Jubilar de la Virgen de la Cabeza, con motivo del VIII Centenario de la aparición de la Santísima Virgen, patrona de la Diócesis de Jaén. La PEJ SUR 2026 quiere ser así mucho más que un encuentro. Será una peregrinación de esperanza hacia la casa de la Madre, una oportunidad para celebrar juntos la fe, estrechar la comunión entre las Iglesias particulares y descubrir que los jóvenes tienen un papel protagonista en la vida y misión de la Iglesia.
Una Iglesia joven que celebra, camina y anuncia
La PEJ SUR 2026 pretende reunir a jóvenes de entre 16 y 35 años, junto con las diferentes realidades que acompañan la pastoral juvenil: delegaciones diocesanas, pastoral universitaria, grupos parroquiales y arciprestales, movimientos y asociaciones eclesiales, jóvenes cofrades, colegios y comunidades educativas. También están llamados a participar sacerdotes, religiosos, seminaristas y agentes de pastoral juvenil. El encuentro nace con el deseo de celebrar la fe, fortalecer la comunión entre las diócesis del sur, redescubrir el sentido cristiano de la peregrinación, profundizar en la espiritualidad mariana y ofrecer un espacio de encuentro, alegría, evangelización y discernimiento.
ITINERARIO Y PROGRAMA
Día 6 de noviembre (viernes) – Andújar, punto de encuentro de la Iglesia joven del sur
La experiencia comenzará el viernes 6 de noviembre, a partir de las 19:00 horas, con la acogida de los participantes en la ciudad de Andújar, puerta de entrada al Camino de la Virgen y lugar profundamente vinculado a la historia de esta devoción mariana.
Durante la tarde se entregarán las acreditaciones, la recepción de los grupos y diferentes dinámicas de bienvenida. A las 20:30 horas tendrá lugar el acto oficial de acogida, que servirá para comenzar a vivir una experiencia en la que jóvenes de diferentes diócesis, movimientos, parroquias, colegios y realidades eclesiales están llamados a sentirse parte de una misma Iglesia.
Durante la noche del viernes, los participantes serán acogidos en colegios, pabellones deportivos, parroquias, contando para ello con la colaboración de las parroquias de la ciudad y del Ayuntamiento de Andújar.
Día 7 de noviembre (sábado) – El camino y la convivencia
El sábado será el día central de la PEJ SUR 2026. Al amanecer, los jóvenes iniciarán desde Andújar la peregrinación por el tradicional Camino Viejo de la Virgen, recorriendo los aproximadamente 23 kilómetros que separan la ciudad del Santuario-Basílica de la Virgen de la Cabeza. El camino será vivido como una auténtica experiencia comunitaria, no consiste únicamente en llegar a un lugar, sino en descubrir que la propia vida también es un camino que recorremos juntos.
Después de la peregrinación, el encuentro continuará en el Cerro del Cabezo, aquí los jóvenes serán hospedados en las diferentes casas de hermandad, gracias a la colaboración de la Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza y de las hermandades filiales, con diferentes espacios de convivencia y descanso y, por la tarde, entre las 18:00 y las 20:00 horas, se desarrollarán talleres y experiencias de evangelización. La noche estará marcada por dos grandes momentos. A las 21:00 horas tendrá lugar una gran vigilia-concierto de oración, seguida a las 23:00 horas por un tiempo de adoración eucarística.
La música será también una de las grandes protagonistas de la PEJ SUR 2026 y estará presente en diferentes momentos del encuentro. Además de los artistas y grupos confirmados que participarán en la gran vigilia-concierto de oración, como Jesús Cabello y el grupo Shemá de Málaga, contaremos con otros grupos de jóvenes que pondrán música y alegría a distintos momentos en estos días. Entre ellos estarán el grupo local Los Calcao’S y el grupo Jaleo Marteño, que se suman a esta gran celebración de la juventud.
Entre las 18:00 y las 20:00 horas del sábado serán los distintos talleres, espacios dinámicos y cercanos en los que contaremos con invitados especiales, influencers y personas con una significativa presencia y repercusión en las redes sociales, que compartirán sus experiencias, conocimientos y testimonios con los jóvenes. La propuesta busca abordar cuestiones que forman parte de la vida y de las inquietudes de las nuevas generaciones desde una perspectiva cristiana, ofreciendo un espacio para pensar, dialogar, descubrir y compartir la fe.
8 de noviembre (Domingo) – De la casa de la Madre a la misión
El domingo 8 de noviembre será el momento del envío. A las 12: 00 horas, la celebración de la Eucaristía Jubilar pondrá el broche final a la PEJ SUR 2026. Desde el Santuario de la Virgen de la Cabeza, los jóvenes serán enviados de nuevo a sus diócesis, parroquias, comunidades y lugares de origen como discípulos misioneros llamados a llevar el Evangelio allí donde viven. Porque el encuentro no termina al bajar del Cerro del Cabezo. La peregrinación continúa después en cada comunidad, en cada parroquia, en cada grupo y en la vida cotidiana de cada joven.
INSCRIPCIONES ¡PRÓXIMAMENTE!
La organización de la II PEJ SUR 2026 dará a conocer en los próximos días toda la información necesaria para participar en el encuentro, con los distintos enlaces de inscripción. Muy pronto se abrirá el plazo y se comunicarán los precios por persona, junto con todos los detalles prácticos necesarios para preparar la peregrinación.
Información práctica para preparar la peregrinación
De cara a la participación en la II PEJ SUR 2026, la organización irá ofreciendo en las próximas semanas toda la información práctica necesaria para que los jóvenes y los grupos puedan preparar el encuentro con tranquilidad.
Comidas
La organización prevé que el precio de la inscripción incluya las principales comidas del encuentro. En concreto, está previsto que cada participante disponga del desayuno del sábado antes de iniciar la peregrinación, así como del avituallamiento durante el Camino Viejo de la Virgen, con dos puntos de avituallamiento a lo largo del recorrido. También estarán incluidas la comida y la cena del sábado, además del desayuno del domingo y la comida del domingo, existiendo la posibilidad de recogerla preparada para llevársela durante el camino de regreso. La cena del viernes no estará incluida, por lo que cada joven deberá traerla consigo o preverla por su cuenta.
Ropa y equipamiento
Cada participante deberá llevar ropa y calzado adecuados para cada uno de los momentos del encuentro, especialmente teniendo en cuenta que el sábado se realizará una peregrinación de aproximadamente 23 kilómetros. La organización facilitará próximamente unas orientaciones detalladas sobre la ropa, calzado y equipamiento recomendable, teniendo en cuenta las características del camino y las condiciones habituales del mes de noviembre.
¿Qué será necesario llevar?
Junto con las indicaciones sobre la ropa, se ofrecerá una relación de material recomendado para la peregrinación. Será especialmente importante llevar calzado cómodo y ya utilizado, mochila ligera, cantimplora o botella de agua, protección para la lluvia y prendas de abrigo, además de los elementos personales necesarios para pasar el fin de semana.
¿Dónde dormiremos?
El viernes por la noche los participantes serán distribuidos en los diferentes espacios de acogida habilitados en Andújar. El sábado, tras completar la peregrinación, los jóvenes serán acogidos en las casas de hermandad del Cerro del Cabezo. Los grupos recibirán con antelación la información correspondiente sobre su lugar de alojamiento y las indicaciones necesarias para la llegada y la distribución de los participantes.
¿Cómo se organizarán los desplazamientos?
En las próximas semanas se facilitará información sobre la llegada a Andújar, los puntos de acogida, el aparcamiento de autobuses y vehículos particulares y la organización de los desplazamientos durante el encuentro. Los grupos que se desplacen en autobús recibirán indicaciones específicas para facilitar tanto su llegada como la salida una vez finalizada la PEJ SUR.
¿Y si algún joven tiene alguna necesidad especial?
En el momento de realizar la inscripción se podrán comunicar necesidades alimentarias, alergias, intolerancias, necesidades de movilidad u otras circunstancias que la organización deba conocer con antelación, con el fin de procurar una adecuada atención a cada participante. Existe la posibilidad de evitar hacer el camino por circunstancias que concurran o por la dificultad, se preverá la forma de subir hasta el Santuario en bus.
Información y comunicación
Toda la información actualizada sobre la PEJ SUR 2026 —inscripciones, precios, horarios, alojamientos, recomendaciones, desplazamientos y posibles novedades— se irá haciendo pública progresivamente a través de los canales oficiales de la organización. Por eso, será importante que los responsables de los grupos permanezcan atentos a las comunicaciones de la Delegación Episcopal para la Juventud de la Diócesis de Jaén.
La PEJ SUR 2026 ya está en marcha. Ahora toca preparar la mochila, disponer el corazón y comenzar a caminar hacia la casa de la Madre.
La Iglesia está viviendo un momento ilusionante. Cada vez somos más conscientes de que la misión de anunciar el Evangelio y construir comunidades cristianas vivas no corresponde solamente a los sacerdotes, sino a todos los bautizados.
Muchos de vosotros lleváis años entregando generosamente vuestro tiempo, vuestras capacidades y vuestra fe al servicio de las parroquias: en la catequesis, la liturgia, la formación, la atención a las personas y tantas otras tareas. Vuestra entrega es un regalo para toda la Iglesia.
Ahora se abre una nueva oportunidad que merece la pena conocer.
La Iglesia está impulsando los ministerios laicales instituidos de lector, acólito y catequista. Son servicios estables que el obispo confía a hombres y mujeres que, después de un proceso de discernimiento y formación, reciben una misión especial al servicio de la Palabra de Dios, la Eucaristía y la transmisión de la fe.
No se trata de convertir a los laicos en pequeños sacerdotes, ni de crear categorías entre los cristianos. Se trata de reconocer los dones que el Espíritu Santo suscita en nuestras comunidades y de ofrecer nuevas posibilidades para ponerlos al servicio de la evangelización.
Para conocer mejor esta hermosa realidad, os invitamos a participar en nuestro próximo encuentro diocesano:
GAUDIUM VI – Ministerios que sirven, comunidades que evangelizan
– Sábado, 21 de noviembre de 2026
– De 10:00 a 14:00 horas
– Casa de la Iglesia de Jaén
Será una mañana para descubrir el sentido de estos ministerios, conocer las posibilidades que ofrecen y reflexionar juntos sobre cómo podemos construir parroquias más participativas, corresponsables y misioneras.
Nos gustaría especialmente contar contigo. No necesitas tener decidido nada ni sentirte llamado a un ministerio concreto. Basta con que quieras conocer, compartir y seguir creciendo en tu vocación cristiana.
Porque la Iglesia no quiere que seas un simple colaborador que ayuda cuando hace falta. Eres miembro vivo del Pueblo de Dios, discípulo de Jesús y protagonista de su misión.
¡Te esperamos en GAUDIUM VI!
Ven, descubre y ayúdanos a seguir construyendo una Iglesia en la que todos tenemos algo que aportar.
La Cooperativa San Amador de Martos ha acogido este domingo, XXIX del Tiempo Ordinario, la celebración de la Eucaristía por el inicio de la campaña de recogida de la aceituna, presidida por el obispo de Jaén, Monseñor Sebastián Chico Martínez. Más de 300 personas, entre agricultores, trabajadores del campo, vecinos y representantes de las autoridades civiles, políticas y militares, se han dado cita en este encuentro de oración y acción de gracias, celebrado en uno de los municipios más vinculados a la cultura del olivar y a la producción de aceite de oliva.
La celebración, acompañada por la imagen de san Amador, patrón de Martos, ha reunido a la comunidad en torno al comienzo de una nueva campaña agrícola que marca profundamente la vida social y económica de la provincia. Una cita que, además de poner bajo la protección de Dios los frutos de la tierra y el trabajo de quienes los hacen posibles, busca expresar la cercanía de la Iglesia diocesana al mundo rural. Junto al Prelado, han sido una decena los sacerdotes que han concelebrado la Eucaristía. La Coral Amicitia, bajo la batuta de Fernando Camacho, ha solemnizado la celebración con sus voces.
En este sentido, el obispo ha recordado el compromiso adquirido el pasado año, durante el Jubileo de los Agricultores, de celebrar anualmente esta Eucaristía en distintos lugares de la provincia. «Queremos expresar así que la Iglesia está cerca del mundo rural, de sus gentes y de sus desafíos», ha señalado.
El olivar, raíces e identidad de Jaén
Durante su homilía, Mons. Sebastián Chico Martínez ha subrayado que el olivar es mucho más que una actividad económica para la provincia. Es parte de su historia, de sus raíces y de una forma de entender la vida transmitida de generación en generación.
«Hablar del olivar en nuestra provincia no es solamente hablar de una actividad económica, sino que es, sobre todo, hablar de nuestra historia, de nuestras raíces y de nuestra propia identidad», ha afirmado el prelado, quien ha destacado el esfuerzo y el sacrificio de tantas familias que han encontrado en el campo su medio de vida y una esperanza de futuro.
El obispo ha querido expresar, además, un reconocimiento especial a los agricultores y a las mujeres que, durante generaciones, han trabajado en el olivar, compaginando muchas veces las faenas agrícolas con el cuidado de sus familias. Un agradecimiento que, en sus palabras, debe traducirse también en un compromiso real: «A todos ellos les debemos gratitud y reconocimiento, y también nuestro compromiso para que su trabajo sea siempre justamente valorado y dignamente recompensado».
La nueva campaña comienza con perspectivas de una cosecha importante, gracias a las lluvias recibidas, pero también con incertidumbres que preocupan al sector: los precios del aceite, los costes de producción, la falta de mano de obra, la inestabilidad de los mercados y los efectos del cambio climático.
Ante esta realidad, el Prelado jiennenense ha defendido la necesidad de garantizar la rentabilidad de las explotaciones, unos precios justos y unas condiciones laborales dignas, especialmente para el pequeño agricultor y el olivar tradicional. También ha apelado a la responsabilidad en el cuidado de la tierra, nuestra «casa común», para que pueda seguir dando fruto a las generaciones futuras.
«La verdadera riqueza de nuestra tierra no está solamente en sus aceitunas, sino también en las personas que las cultivan y recogen», ha afirmado.
Una fe que se demuestra en el trato a los demás
La homilía ha tenido un marcado carácter social, a partir del mandamiento del amor a Dios y al prójimo y de la llamada bíblica a no maltratar ni oprimir al emigrante. El obispo ha recordado que la autenticidad de la fe cristiana no se manifiesta únicamente en las celebraciones religiosas, sino también en la manera de relacionarnos con quienes nos rodean.
«No podemos separar el amor a Dios del amor al prójimo, ni nuestra fe de nuestras responsabilidades cotidianas. La fe se demuestra también en el campo, en la cooperativa, en las relaciones laborales y en nuestro compromiso con los más necesitados», ha expresado.
Una llamada especialmente oportuna al comienzo de la campaña de la aceituna, cuando numerosos trabajadores temporeros, muchos de ellos procedentes de otros países, llegan a los municipios jiennenses en busca de una oportunidad laboral con la que sostener a sus familias.
El Obispo ha invitado a mirar más allá de las necesidades de mano de obra y a reconocer la historia y la dignidad que hay detrás de cada persona. «Detrás de cada temporero hay una persona, una historia, una familia y una dignidad que debemos respetar», ha recordado.
En este sentido, ha advertido de que algunos trabajadores llegan después de largos desplazamientos y se encuentran con dificultades para acceder a un empleo o a un alojamiento adecuado. Una realidad que, ha insistido, interpela a toda la sociedad.
«No podemos rezar juntos el padrenuestro y después desentendernos de quienes necesitan nuestra ayuda. No podemos celebrar los frutos de la tierra olvidándonos de las manos que contribuyen a recogerlos», ha afirmado.
Don Sebastián ha subrayado que la acogida de los temporeros requiere la implicación de las administraciones públicas, los empresarios, las cooperativas y la sociedad en general, para garantizar salarios justos, condiciones laborales dignas, alojamiento adecuado y una convivencia basada en el respeto mutuo.
Asimismo, ha recordado las palabras del papa Francisco en la encíclica Fratelli tutti, en la que propone cuatro verbos para concretar la respuesta cristiana ante las personas migrantes: «acoger, proteger, promover e integrar».
Una perspectiva que conecta con los principios de la Doctrina Social de la Iglesia, desde la que se recuerda que la actividad económica debe estar al servicio de las personas. «La economía, la producción y el trabajo deben estar siempre al servicio de la persona, y nunca al contrario», ha señalado.
Cáritas, expresión concreta de la fraternidad
En su intervención, Monseñor Chico Martínez ha agradecido la labor de Cáritas Interparroquial de Martos y de todas las personas que colaboran en su comedor social, especialmente durante la campaña de recogida de la aceituna, cuando este recurso abre sus puertas para atender a los inmigrantes que llegan a la localidad.
Como signo concreto de este compromiso, la colecta de la Eucaristía se destinará íntegramente al comedor social de Cáritas Interparroquial de Martos, que desarrolla una importante labor de atención y acompañamiento a las personas que más lo necesitan.
«La caridad cristiana no puede quedarse en las palabras: tiene que hacerse concreta en la vida de las personas. Una tierra verdaderamente bendecida no es solamente aquella que produce mucho, sino aquella que sabe compartir sus frutos», ha destacado el obispo.
De este modo, la celebración ha querido unir la acción de gracias por los frutos de la tierra con el compromiso de cuidar a quienes hacen posible que lleguen a nuestras mesas. Una llamada a que la prosperidad de la campaña se traduzca también en bienestar para las familias, oportunidades para los jóvenes y mejores condiciones de vida para quienes trabajan en el campo.
Gratitud, responsabilidad y fraternidad
La Eucaristía se enmarca, además, en el último curso del Plan Pastoral Diocesano, dedicado a la Misión y presencia pública, bajo el lema evangélico «Vosotros sois la luz del mundo» (Mt 5,14). Una llamada a que la Iglesia haga presente el Evangelio en todos los ámbitos de la vida, también en el trabajo, la economía y las relaciones sociales.
En este contexto, el obispo ha invitado a afrontar la nueva campaña desde tres actitudes fundamentales: la gratitud a Dios por los frutos de la tierra, la responsabilidad y la justicia en el trabajo, y la fraternidad con todos, especialmente con quienes atraviesan mayores dificultades.
«La fe no puede quedar encerrada en nuestros templos; ha de iluminar también nuestra vida laboral, económica y social», ha recordado.
La celebración ha concluido con la oración por una campaña fructífera, que garantice trabajo, precios justos, respeto a la dignidad de los trabajadores y esperanza para las familias de la provincia.
Don Sebastián ha encomendado esta nueva etapa a la protección de la Virgen de la Cabeza, patrona de la Diócesis de Jaén, también bajo la advocación de Nuestra Señora de la Villa, y de san Amador, patrón de Martos, con el deseo de que, junto al aceite que nace de esta tierra, crezcan también la justicia, la solidaridad y la fraternidad.
Al comenzar un nuevo curso, desde la Delegación para el apostolado de la oración y espiritualidad, retomamos por cuarto año consecutivo la Escuela diocesana de Oración. Un encuentro mensual para aprender el arte de orar. Es un grupo numeroso venido de distintas partes de la Diócesis el que se reúne para seguir conociendo la profundidad de la oración. Un grupo abierto que quiere seguir creciendo, por lo que todo el que lo desee está invitado a participar. El tema a seguir en este curso será: Orar en los tiempos litúrgicos.
Este año, ofreceremos también un retiro diocesano coincidiendo con los tiempos fuertes, comenzando así con el de Adviento el sábado 14 de noviembre a las 11h y concluyendo el domingo a las 10h en la Casa de Espiritualidad “San Juan de Ávila” de La Yedra.
Como solemos hacer, cada mes los temas son dirigidos por distintos ponentes, siendo el encargado del mes de noviembre, dirigiendo el retiro de Adviento, el sacerdote Sebastián Guerrero Fernández, Delegado Episcopal de Apostolado de la Oración y Espiritualidad.
Para participar en esta sesión solo hay que inscribirse en el siguiente enlace: https://forms.gle/vs5uzYoDMPbUDR5SA
Si quieres más información o necesitas aclarar cualquier duda, puedes enviar un correo a delegacionespiritualidad@diocesisdejaen.es.
Delegación para el Apostolado de la Oración y Espiritualidad
El Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, mantenía el pasado viernes, 23 de octubre, un primer encuentro de trabajo con el presidente de la Agrupación de Cofradías y Hermandades de la ciudad de Jaén, Francisco Latorre, que acudió acompañado por la práctica totalidad de los miembros de la nueva Comisión Permanente.
La reunión se desarrolló en un clima de cordialidad, respeto y entendimiento mutuo. Durante el encuentro, ambas partes compartieron impresiones sobre la actualidad de la vida cofrade de la ciudad, así como sobre los retos y proyectos de la Agrupación en esta nueva etapa y sus líneas de acción en los ámbitos pastoral, social y cultural.
Asimismo, el Prelado expresó su agradecimiento por la labor que las hermandades y cofradías desempeñan en la evangelización y en la conservación y transmisión de las tradiciones de la ciudad.
Por su parte, el presidente de la Agrupación reafirmó el compromiso de la nueva Comisión Permanente de continuar trabajando en estrecha comunión y coordinación con la Diócesis, al servicio de las hermandades y de la Iglesia de Jaén.
Este primer encuentro refuerza los vínculos de comunión y colaboración entre el Obispado y la Agrupación de Cofradías y Hermandades, en el inicio de una nueva etapa de trabajo conjunto para seguir enriqueciendo la vida espiritual y comunitaria de la ciudad.
El Día de la Iglesia Diocesana nos invita a renovar nuestro compromiso con una Iglesia cercana, participativa y al servicio de la misión.
La campaña gira en torno a mensajes clave del papa León XIV en su visita a España el pasado mes de junio.
Una oportunidad para dar a conocer lo que la Iglesia es y lo que hace en todo el territorio, reforzando el compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas.
«Dios cuenta contigo» es el lema de la campaña del Día de la Iglesia Diocesana2026 que se celebra este año el domingo 8 de noviembre. Una llamada al compromiso desde la gratitud, ya que, la vida de las diócesis y parroquias solo se entiende desde la respuesta corresponsable de todos los bautizados, cada uno desde su propia vocación y estado de vida.
Presentación de la campaña del Día de la Iglesia diocesana 2026
La presentación de la campaña, el lunes 26 de octubre en la sede de la Conferencia Episcopal Española, está a cargo de Mons.Vicente Rebollo, obispo responsable del secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia de la CEE, y José María Albalad, director de este secretariado.
La campaña del Día de la Iglesia Diocesana 2026 pivota en torno a mensajes clave del papa León XIV en su visita a España el pasado mes de junio. Un viaje apostólico en el que el Santo Padre destacó la importancia del compromiso de todo el Pueblo de Dios “aportando cada uno su don para la misión común”, consciente de que “una fe que no se traduce en el compromiso cotidiano de transformar las realidades diocesanas se convierte en un museo del pasado”.
La labor que la Iglesia realiza es posible gracias al tiempo, las cualidades, la oración y el apoyo económico de millones de personas, como refleja el vídeo de la campaña: URL
La oración es fundamental, porque constituye el alma de todo lo que hacemos. Con ella, los frutos son mayores y más permanentes.
Qué decir del tiempo que se entrega gratuitamente sin esperar nada a cambio. Una sonrisa cercana, una mano que apoya un hombro desconsolado, acompañar en silencio al que sufre…
Un tiempo en el que compartimos nuestras cualidades, los dones y talentos que el Señor nos ha regalado.
También resultan necesarias las aportaciones económicas, con donativos puntuales y suscripciones periódicas, ya que, ayudan a sostener la labor social y espiritual de la Iglesia.
Transparencia y rendición de cuentas
El Día de la Iglesia Diocesana constituye también una oportunidad para dar a conocer lo que la Iglesia es y lo que hace en todo el territorio, reforzando el compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas.
Para ello, la campaña cuenta con la revista “Nuestra Iglesia”, una publicación personaliza para cada una de las 69 diócesis territoriales en la que se refleja la vida que crea en cada Iglesia particular la respuesta corresponsable de todos los bautizados. Toda la información está disponible en la página web www.portantos.es
En definitiva, el Día de la Iglesia Diocesana nos invita a renovar nuestro compromiso con una Iglesia cercana, participativa y al servicio de la misión, siendo cada uno generoso en la entrega de su tiempo, sus cualidades, su oración y su apoyo económico: “Tu diócesis, tu familia. Un compromiso de todos, como Iglesia viva y corresponsable, al servicio de la misión”.
La Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida ha celebrado en Madrid, los días 24 y 25 de octubre, las XLVII Jornadas Nacionales de delegados de Apostolado seglar y responsables de Movimientos y Asociaciones, bajo el lema «Iglesia que camina con la humanidad».
En dichas jornadas participaron los delegados de nuestra diócesis, Elena González y Daniel Darias.
El encuentro ha reunido presencialmente a más de 120 participantes, representantes de las delegaciones diocesanas de Apostolado Seglar y de diferentes movimientos y asociaciones de laicos de toda España. A esta participación se sumó el seguimiento online de la ponencia del arzobispo de Madrid, cardenal José Cobo, que contó con más de 1.250 personas inscritas.
Las Jornadas han estado orientadas a profundizar en la Doctrina Social de la Iglesia; fortalecer la comunión y el acompañamiento entre los responsables del Apostolado seglar; y avanzar en una presencia de los cristianos en la vida pública que responda, desde el Evangelio, a los desafíos de nuestra sociedad.
Homilía del arzobispo de Granada, Mons. José María Gil Tamayo, en la Eucaristía celebrada en la Catedral, el 25 de octubre de 2026.
Queridos hermanos sacerdotes concelebrantes,
Querido diácono,
Queridos seminaristas, acólitos,
Queridos hermanos y hermanas,
Queridos congresistas en este Congreso de Cronistas Oficiales de España y de México,
Queridos hermanos todos y también quienes nos seguís a través de la televisión,
Estamos en el domingo XXX del tiempo Ordinario y la palabra de Dios enlaza con lo que se nos exponía hace una semana, el pasado domingo. Era la pregunta… Que son muy importantes las preguntas en el Evangelio y sirven a Jesús para darnos enseñanzas fundamentales. Y esta pregunta, que le hacían la semana pasada, si era lícito pagar tributo al César o no. Jesús, por lo que nos cuenta el evangelista san Mateo, los dejó absolutamente asombrados con su respuesta. Malintencionada, ciertamente, para pillar a Jesús en alguna salida con la que acusarle ante las autoridades.
Con aquella respuesta clásica en la teología política y en la moral cristiana de dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Pidiendo que le mostraran con una moneda y preguntando por la efigie del César impresa en ella. Después le hacen otra pregunta. En esta ocasión es un doctor de la ley que le pregunta cuál es el mandamiento principal. Los israelitas tenían en la ley de Dios más de 600 prescripciones, más de 600 leyes. Tenían para todo. Y así viene descrito, especialmente en el libro de Levítico, en el Antiguo Testamento. Esas leyes afectaban a todas las dimensiones de la vida, desde las dimensiones físicas de higiene hasta las dimensiones de convivencia y relación con Dios en que está, especialmente en el Decálogo, expresada la voluntad de Dios, en esa alianza que Dios hace con Moisés y esa expresión, precisamente de esa ley inscrita en el corazón del hombre, que es la ley natural o la gramática de la naturaleza, que llamaba el Papa Benedicto XVI. Ese sentido moral que tiene el ser humano, que se resume en buscar hacer el bien y evitar el mal. Pero que después va concretándose, saliendo de esa oscuridad a la que lleva el pecado original al ser humano, que muchas veces pone el bien donde no es, donde no está y al mismo tiempo busca el mal.
A veces, como dice san Pablo, “Con esa debilidad que veo claro el bien que hago, que tengo que hacer. En cambio, hago el mal que no quiero”. Ese sentido de debilidad, consecuencia del pecado que acompaña al ser humano. Pero el Señor ha querido mostrar claramente qué espera de nosotros. Y lo que espera por encima de todo, por encima de todas esas leyes… Ciertamente está el Decálogo, esa expresión de lo que hace referencia a nuestros deberes para con Dios, en nuestros deberes para con los demás y en nuestros deberes también para con nosotros mismos. Expresión sintética de la vida moral, de la vida ética del ser humano. Que nos sirven para ordenar conforme al bien, conforme a la verdad, la vida del ser humano, que no le basta con tener cosas o conseguir cosas, o un puro progreso material, sino que busca las razones por las que vivir. Busca el sentido de su existencia y cuando cegamos ese sentido, cuando se pierde personalmente y en sentido también colectivo, en el sentido de una sociedad, la referencia al bien y al mal. O cuando está a merced de mayorías, que está a merced de intereses políticos, o estratégicos, o de modas. Entonces peligra un referente moral, que es el que sustenta también la vida de los seres humanos. Y es la dignidad de toda persona, que es inalienable, imagen y semejanza de Dios. Esto constituye lo fundamental en el principio ético y moral de las personas y de las sociedades.
Pero, el Señor nos pide más. El Señor nos muestra… Y ante esta pregunta de este doctor de la ley, “¿cuál es el mandamiento principal de todos los que tenemos?” Y Jesús le dirá “Amarás al Señor tu Dios. Este es el primero. Con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas”. Es la oración que repiten los judíos varias veces y que ponen en la entrada de sus puertas.
Es el Shema Israel. Escucha Israel. El Señor es solamente uno. La unicidad de Dios. Hay un único Dios, el Señor es uno. Y amarás al Señor tu Dios con todas tus fuerzas. Dios no puede ser algo marginal en la vida del ser humano. La vida del ser humano está orientada fundamentalmente a esa dimensión trascendente. A Dios. Nos hiciste, dice san Agustín, el gran buscador de Dios. Nos hiciste Señor, para ti. Nuestro corazón estará inquieto hasta que no descanse en ti.
Y es esa búsqueda, es esa búsqueda de Dios, esa ese deseo que va más allá de llenarnos de cosas, de tener esa plenitud del ser que anhela el ser humano, de trascendencia, de romper el techo de la muerte. De buscar unos valores por los que la vida merece la pena ser vivida y que trasciende en lo puramente material del tener o del bienestar. Que, por desgracia, es el objeto de vida.
Claro que tenemos que tener bienestar. Claro que tenemos que tenerlo, y a ser posible, que todos participen de ese bienestar y no haya brechas en nuestra sociedad. Y cuando hay una sociedad sustentada ética y moralmente sobre el fundamento de Dios, sobre el fundamento de la ley natural, sobre el fundamento de los principios éticos fundamentales de la dignidad inalienable del ser humano.
Entonces, una sociedad es próspera. Entonces en una sociedad no habrá desigualdades sociales. Y entonces ese reparto, esa justicia estará y tiene que ser consecución. Por eso el Señor añade a ese primer precepto, el segundo también como primero. Y el segundo es semejante a este “Amarás al prójimo como a ti mismo”. Es más, Jesús, en el Evangelio de san Juan, nos dará el mandamiento nuevo “Os doy un mandamiento nuevo. Que os améis los unos a los otros, como yo os he amado”.
¿Y cómo nos ha amado Jesús? Que nos muestra el amor de Dios. Que es la personificación… Que es esa Persona divina, la segunda Persona de la Santísima Trinidad. Que se hace hombre y nos muestra el amor misericordioso de Dios. Eso es lo que expresa la devoción al Corazón misericordioso de Cristo. Pues ese Cristo nos habla de que hemos de amar con su corazón, con su amor. Como yo os he amado.
Por eso, las exigencias del cristianismo van mucho más allá de una reciprocidad. Van mucho más allá de un puro altruismo, de una ONG. Por eso el amor cristiano lleva hasta el heroísmo. Ese amor es el amor de las bienaventuranzas, es el amor del Sermón de la Montaña. Es el amor que lleva a poner la otra mejilla, a perdonar a quien nos ha ofendido. Ese amor es el que nos lleva a superar el concepto de amigo y enemigo, porque todos tienen que ser amados con el amor de Dios. Y ese amor que cuesta, que es difícil, necesita la ayuda de la gracia del Señor. Y el ejemplo permanente y la referencia a quien nos ha amado hasta el extremo, que es el mismo Jesucristo. Que se pone a los pies de sus discípulos, lavándole los pies como un Dios.
“¿Habéis visto lo que yo he hecho con vosotros? También vosotros debéis lavar los pies unos a otros”. Con eso les está mostrando que tienen que vivir ese amor que nace del servicio. “El Hijo del Hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos”. Es el amor de Cristo en la cruz. El que da la vida por nosotros.
“Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos”. Luego, queridos amigos, esa es la medida. La medida es Cristo. Y de esto vamos a ser examinados. Vamos a ser examinados de tal manera que en cristiano no se puede separar el amor de Dios del amor a los demás. Es más, Jesús nos dice en el Evangelio, “Cuando vas a presentar tu ofrenda ante el altar y te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, vete primero a reconciliarte con tu hermano y después vuelve a presentar tu ofrenda”. O cuando le pregunta a Simón Pedro Señor maestro, “¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano? ¿Siete veces?”. “No solo siete veces, sino setenta veces siete”, le dice Jesús.
Esto puede parecer a los ojos humanos hacer el tonto. ¿Y por qué me toca siempre a mí? ¿Y por qué? Pero este es el heroísmo de la caridad. En el que tenemos que ir avanzando y nuestro mundo cambiaría. Y además, nos dice san Juan en su primera carta, “Quién dice que ama a Dios y no ama a su hermano, es un mentiroso. ¿Cómo va a amar a Dios, a quien no ve, si no ama a su hermano, a quien ve?”
Luego, el cristiano tiene que permanentemente examinarse… Si vemos en los demás el rostro de Cristo. Si vemos en los demás ese ese Cristo al que tenemos que socorrer, especialmente en quien más lo necesita. Por eso, en la revelación divina, se nos muestra ya esta exigencia del amor al prójimo. Ya desde los inicios de la humanidad, cuando Dios le pide cuentas a Caín de la sangre de Abel. Le pide cuentas.
Y esto lo vemos también en la primera lectura, donde se nos dice que el amor al emigrante, el amor al distinto, el amor… Porque Dios escucha especialmente a quien se ve en la necesidad, en la contingencia, en el desvalimiento. Queridos amigos, esto no es algo de moda. Y esto hay que decirlo, porque Jesús nos lo exige permanentemente.
Es más, nos ha dicho ya de qué nos va a preguntar al final de nuestra vida. Nos ha anticipado el temario del examen, del examen colectivo de la humanidad y del examen personal. Del examen al final de los tiempos y del examen de cuando cada uno tengamos que darle cuenta a Dios de nuestra vida. “Venid vosotros, benditos de mi Padre. Heredad el Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber. Fui peregrino y me acogísteis. Estuve enfermo y en la cárcel me visitasteis”. “¿Cuando lo hicimos, Señor? Cuando lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis. Y a los otros, los condenará. “Porque tuve hambre y no me disteis”, “¿cuando no lo hicimos?”. “Cuando dejasteis de hacerlo”.
Luego, queridos amigos, esto no son glosas. Esto nos cuesta a todos y todos tenemos que examinarnos. Y más en un ambiente tan polarizado como el que asistimos. En unos momentos que, a nivel nacional y al nivel internacional, de enfrentamientos, de polarización, de crispación, de palabras duras, groseras… Donde parece que la ética está ausente absolutamente. De unos contra otros. Esto no. El Papa, al que aplaudieron todos los diputados y todos los senadores españoles, dijo unas palabras de concordia en su visita a España. ¿Qué pasa ¿Se han olvidado?
Volvemos a un cainismo colectivo. No, queridos amigos, el Evangelio no es para guardarlo. El cristianismo no es para ponerlo en paréntesis en tiempos electorales o a la hora de las decisiones y de la responsabilidad política. De quienes son activos en política y de la ciudadanía a la que representa. Todos estamos llamados a fundamentar nuestra vida sobre, al menos un sentido ético y moral de respeto. De consideración, de concordia, de paz. Eso en lo humano. Y en lo cristiano, de perdón, de reconciliación. De mirar a los más débiles y a los más necesitados. De no anteponer ningún interés.
Y esto es Evangelio, esto no es política. Esto es sentido moral. Esto es lo que nos pide el Señor. Y un día vamos a acudir y no nos va a servir cómo tenemos las cuentas del banco o los títulos que tenemos, sino el amor que hemos ido desplegando en nuestra vida.
Vamos adelante con esto, vamos a vivir en un amor y una caridad social que nazca y que tenga ese orden, también. Que empiece por los más prójimos, por los más próximos, por la familia, por los matrimonios, por quienes están a nuestro lado, por nuestros conciudadanos. Y en nuestro mundo y especialmente en los más necesitados. Pidiéndole a Santa María, Reina de la Paz, la que está presente en Caná y está atenta para que no les falte nada. Y arranca de Cristo el primer milagro de la conversión del agua en vino. Que también Ella nos ayude a nosotros para que cambiemos el agua de nuestros enfrentamientos en el vino, de la concordia y de la paz.
Así sea. Del amor fraterno, expresión de nuestro amor a Dios.
El Seminario Mayor Diocesano de Granada acogió el pasado sábado el Encuentro Misionero Diocesano, en el que participaron 22 personas. La jornada estuvo dirigida por el misionero claretiano Manuel Ogalla, CMF, quien compartió su experiencia misionera y reflexionó sobre la importancia del encuentro personal y la acogida en el anuncio del Evangelio.
El encuentro comenzó con una oración guiada por la hermana Pompea Maria, que dio paso a dos charlas. La primera estuvo centrada en el pasaje de los Hechos de los Apóstoles (3, 1-10), que narra la curación del paralítico de la Puerta Hermosa. A partir de este texto, Ogalla destacó que la misión nace del encuentro directo con quien sufre, desde una relación humana y sincera que reconoce la dignidad del otro y ofrece no solo ayuda material, sino también escucha, presencia y esperanza.
Tras un descanso, el misionero claretiano presentó seis principios de la misión en la Iglesia, basados en su experiencia en Zimbabue, en el sur de África, donde desarrolla su labor misionera. La jornada concluyó con la celebración de la Eucaristía, vivida como un momento de fraternidad.