Este domingo, 8 de noviembre, celebramos el Día de la Iglesia Diocesana. Compartimos la carta de Mons. José Mazuelos, que invita a vivir la fe en comunión y a sostener entre todos la misión de la Iglesia en Canarias.
Celebrar el Día de la Iglesia Diocesana es, ante todo, una ocasión para dar gracias a Dios por nuestra diócesis de Canarias, con sus luces y sus dificultades, con la entrega generosa de tantos y también con los desafíos que tenemos por delante. Una Iglesia viva, una Iglesia que camina, una Iglesia que, a pesar de sus pobrezas, sigue queriendo anunciar a Jesucristo y ser presencia de su amor en medio de nuestra sociedad. Este año, además, celebramos este día con una gracia muy especial: la reciente visita del papa León XIV a nuestra diócesis.
Todavía guardamos en el corazón aquellos días en los que el sucesor de Pedro estuvo entre nosotros. Fue, sobre todo, una visita que nos confirmó en la fe y nos ayudó a mirar nuestra realidad con ojos nuevos.
El papa León XIV nos invitó a alzar la mirada para descubrir que, por encima de nuestras dificultades, de nuestros cansancios y de nuestras preocupaciones, el Señor sigue actuando en nuestra historia. No somos una Iglesia encerrada en sí misma. Somos una Iglesia llamada a salir, a encontrarse, a escuchar y a acompañar.
Pero el papa nos recordó también que no podremos sostener esta misión si no volvemos continuamente a su fuente: Jesucristo. En el encuentro con nuestros sacerdotes y agentes de pastoral, León XIV insistió en la necesidad de una profunda espiritualidad eucarística. La eucaristía nos reúne, nos transforma y nos envía. En ella aprendemos que no podemos separar el amor a Dios del amor a los hermanos.
Este Día de la Iglesia Diocesana quiero, por ello, hacer una llamada especial a la comunión. Necesitamos caminar juntos. Sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, familias, jóvenes, mayores, catequistas, movimientos, asociaciones, cofradías y comunidades parroquiales tenemos dones diferentes, pero una misma misión.
La evangelización no puede ser tarea exclusiva de los sacerdotes. Canarias necesita cristianos que vivan su fe con naturalidad, valentía y esperanza, cristianos capaces de mostrar que el Evangelio sigue teniendo una palabra para el hombre y la mujer de nuestro tiempo.
El Día de la Iglesia Diocesana nos recuerda que esta misión necesita nuestra colaboración concreta. La Iglesia se sostiene gracias a la generosidad de sus fieles. Cada aportación, grande o pequeña, permite mantener abiertas nuestras parroquias, acompañar a las personas más necesitadas, sostener nuestra acción evangelizadora, formar a sacerdotes y agentes de pastoral y continuar tantas obras de caridad que realizan nuestras comunidades. Dar a la Iglesia es también una manera de participar en su misión.
Pido al Señor que aquella visita apostólica no sea solamente una página hermosa de la historia reciente de nuestra diócesis, sino el comienzo de un renovado impulso evangelizador. Que Arguineguín nos enseñe a mirar al hermano que llega; que la catedral de Santa Ana nos recuerde la comunión que estamos llamados a vivir; que la eucaristía nos devuelva siempre a Cristo; y que la palabra del papa nos ayude a salir de nuestros pequeños horizontes para mirar con esperanza el futuro que Dios pone delante de nosotros.
Dios cuenta contigo para construir una Iglesia en Canarias arraigada en Cristo, cercana a los pobres y enviada a anunciar el Evangelio con esperanza.
Con todo afecto, os bendigo.
† José Mazuelos Pérez
Obispo de Canarias











