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Retiro de la Fraternidad Velad y Orad para el mes de abril

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Del 19 al 21 de abril la Fraternidad Velad y Orad celebrará su retiro correspondiente del mes.

Impartido por el sacerdote Lázaro Albar, tendrá lugar, como es habitual, en la Casa de Espiritualidad Santa María de las Mogarizas, en Chiclana de la Frontera. El tema que centrará este retiro será en esta ocasión La sabiduría del corazón de Cristo.

Desde la organización aseguran que será un retiro «para entrar más adentro en el Corazón de Jesús, descubrir la humildad y mansedumbre que mana sin cesar en dos fuentes de misericordia y de vida, para a través de la contemplación llegar a alcanzar los mismos sentimientos de Cristo. Toda una sabiduría que brota de su Corazón para enseñarnos como verdaderos discípulos el camino de la salvación que nos señala nuestro Maestro y Señor, Cristo vivo y resucitado».

Inscripciones: 956 767 695 / 616 262 514

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Curso «Nueva Vida» en Fuencaliente

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La Escuela de Evangelización San Andrés Nivariense ofrecerá del 12 al 14 de abril, su curso “Nueva Vida”, en la parroquia de San Antonio Abad, en Fuencaliente, La Palma.

Los agentes de esta metodología acompañarán a quienes quieran participar en un camino en que se busca una experiencia de salvación de Dios a través del encuentro con Cristo y de la presencia del Espíritu Santo.

Para más información: eesatenerife1@gmail.com / 646 618 643

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Resucitó, como había dicho

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El centro vital de nuestra fe es una persona: Jesucristo. Y éste resucitado. La vida
cristiana se ha puesto en marcha a partir de la victoria de Cristo sobre la muerte, sobre el
pecado, sobre Satanás. Es lo que celebramos de manera solemne una vez al año, y luego
vamos celebrando cada domingo. Cristo resucitado llena de alegría la faz de la tierra.
La resurrección de Cristo es un hecho histórico que desborda la historia y que anticipa
la plenitud de esa historia. Jesucristo es el centro del cosmos y de la historia humana.
Este hecho sucedió hace dos mil años y ha cambiado radicalmente la historia humana.
Sucedió que el primer día de la semana, las mujeres fueron al sepulcro para terminar de
embalsamar el cadáver que habían depositado allí el viernes, descolgándolo de la Cruz.
Iban preocupadas sobre quién les movería la piedra, y al llegar encontraron la piedra
corrida y el sepulcro abierto. Entraron asustadas y un ángel les anunció: No está aquí ha
resucitado. Por la cabeza les pasó de todo, de si habían robado el cadáver de Cristo, de
dónde habría ido a parar. En fin, fue el mismo Jesús el que les salió al encuentro para
confirmarles que Él ya no estaba entre los muertos, sino que había resucitado.
Ellas fueron a decirlo a los apóstoles, a Pedro y a Juan, que corrieron al sepulcro. Y
también constataron que el cadáver no estaba allí, pero ya percibieron que el sudario y
las vendas estaban intactas de manera rara. Por un lado, el sepulcro vacío. Por otro, algo
grande había pasado. Entraron, vieron y creyeron. Y Jesús ese mismo día se hizo el
encontradizo con los discípulos de Emaús, que volvían descorazonados a casa. Los
acompañó durante varias horas de camino y fue explicándoles las Escrituras hasta
quedarse con ellos, que le reconocieron al partir el pan.
El Resucitado se fue apareciendo sucesivamente a unos y a otros: a los apóstoles en el
Cenáculo, a las mujeres junto al sepulcro, a María Magdalena, a los discípulos de
Emaús en el camino de aquella tarde, a los discípulos junto al lago. En fin, a más de
quinientos hermanos, según nos certifica san Pablo. No le reconocen a la primera, sino
que lo reconocen cuando Él se da a conocer. Y a todos se les va llenando el corazón de
inmensa alegría. No pueden creerlo, las sucesivas apariciones les van cerciorando que es
verdad. Y durante cuarenta días, en un lugar y en otro, el Resucitado da muestras de que
ha vencido la muerte y ha inaugurado una vida nueva para Él y para nosotros.
Esta alegría es la que anuncia la Iglesia en esta gran fiesta del año, para hacernos
partícipes de esta nueva vida por los sacramentos. No hay fe verdadera, no hay fe
personal hasta que no hay un encuentro personal con el Resucitado. Él quiere salir a
nuestro encuentro en estos días santos de Pascua. Durante cincuenta días la Iglesia
celebra este acontecimiento en su liturgia, llena de aleluyas y de gozo.
Entremos en el gozo de Cristo gozoso. Él ya no está sometido a la muerte ni al
sufrimiento. Él está cerca de los que sufren con su aliento vital, con el aliento de quien
ha superado la muerte. Pero Él vive gozoso y quiere llenar nuestra vida de ese gozo
inagotable que brota de su corazón vivo y glorioso.
La lucha de la vida, llena de pruebas y tentaciones, ha sido superada con éxito. Cristo
resucitado es Cristo victorioso, vencedor del pecado, de la muerte y del demonio. Ha
habido sangre en esta lucha, pero el resultado es una victoria irreversible.

La alegría del cristiano tiene su fundamento en la resurrección del Señor. Mientras
caminamos en esta vida terrena, estamos sometidos a tantas limitaciones. Pero estamos
llamados a vivirla con una esperanza firme y con un tono sereno de victoria.
Cristo ha resucitado, aleluya. Verdaderamente ha resucitado, aleluya.
Recibid mi afecto y mi bendición:
+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba

Este domingo y el lunes se celebra la Jornada por la Vida

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Este domingo y el lunes se celebra la Jornada por la Vida

Se celebra con una Misa en la Catedral, el domingo a las 12 de la mañana, y una Vigilia de Oración, en la Catedral, el lunes a las 8 y media de la tarde, presididas ambas pro el obispo

“La vida, buena noticia” es el lema con el que se presenta la Jornada por la Vida de este 2024. Se trata de una jornada que la Iglesia celebra cada 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor, pero que este año, al coincidir ese día con el Lunes Santo, se ha trasladado al 8 de abril. Así la Jornada por la Vida se va a celebrar entre el domingo 7 de abril y el lunes día 8.y, como siempre, estará preparada por la delegación e Familia y Vida.
En la diócesis de Guadix la Jornada por la Vida se va a celebrar en dos momentos. Uno primero será la celebración de la Eucaristía, presidida por el obispo, D. Francisco Jesús Orozco, en la Catedral. Será el domingo 7 de abril, a las 12 de la mañana. Ese domingo, además, se celebra el Domingo de la Divina Misericordia.
Al día siguiente, el lunes 8 de marzo y solemnidad de la Anunciación, habrá una Vigilia de Oración, a las 20´30h, en la Catedral, que también estará presidida por el obispo. A ambas celebraciones estamos invitados todos.

Mensaje de los obispos
Para esta jornada por la Vida, los obispos de la subcomisión para la Familia y la Defensa de la Vida, de la CEE, han publicado un mensaje dirigido a todos y, de manera particular, a los creyentes. En su mensaje, los obispos plantean la vida como una buena noticia siempre. Y así, afirman, “debe ser recibida y valorada y cuidada, desde su concepción hasta su muerte natural”.

La vida no es “un derecho absoluto a la libre disposición del criterio humano” -dicen los obispos- es “un don de Dios” y este es el motivo “más profundo” para que sea considerada “una buena noticia”. El hecho de que la vida sea un don y una buena noticia “nos invita a acogerla siempre, incondicionalmente”. Por eso hay que ayudar a las madres a descubrir “que la vida que llevan en su seno realmente es una buena nueva”.

Los obispos defienden una valoración positiva de la maternidad y de la vida humana naciente que se visibilice con “ayudas efectivas integrales” para que las madres que afrontan un embarazo inesperado “puedan seguir gestando a su hijo sin apuros” y para que las familias “puedan plantearse libre y responsablemente la posibilidad de concebir un nuevo hijo”.

Que la vida sea un don también implica que “no hay un derecho absoluto a tener un hijo”. En este sentido, acogen “los avances médicos que ayuden a detectar las causas de la esterilidad, intentando remediarlas”, pero recuerdan que “no se deberá emplear la técnica para producir de manera artificial la fecundación”.

Consideran que es más grave cuando “para obtener un bebé, se acude a un vientre de alquiler”. Así, se unen a la petición del papa Francisco, en su discurso a los miembros del cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, para que la comunidad internacional se comprometa a prohibir universalmente la práctica de la maternidad subrogada. Una práctica “deplorable”, como señaló el Santo Padre que “ofende gravemente la dignidad de la mujer y del niño”, y que “se basa en la explotación de la situación de necesidad material de la madre”. Un hijo “es siempre un don y nunca el objeto de un contrato”.

En el transcurso de la vida
El hecho de que la vida sea un don y una buena noticia implica, durante el transcurso de la vida, “el cuidado de cada vida humana especialmente en las situaciones de fragilidad”.

Los obispos denuncian la trata de personas y la esclavitud moderna “porque son claras violaciones de la dignidad humana, ya que reducen a las personas a meros objetos de explotación económica y física”.

También piden paliar las situaciones de pobreza extrema, “porque son muchos los que no tienen acceso a recursos básicos como alimentos, agua potable, atención médica y vivienda digna”. Revisar “nuestras actitudes hacia las personas migrantes, evitando el desinterés y los prejuicios, y evitar “que haya personas en condiciones de trabajo inhumanas, con salarios injustos y falta de derechos laborales básicos, lo que priva a los trabajadores de su dignidad al tratarlos como meros instrumentos de producción en lugar de seres humanos con necesidades y aspiraciones legítimas”. En definitiva, “es necesario fomentar la coherencia en nuestro planteamiento de concebir la vida como buena noticia, porque esto no se refiere solo a algunas realidades”.

Al final de la vida
También en la ancianidad y la enfermedad terminal la vida sigue siendo una buena noticia, lo que implica “tener cuidado para no actuar según el criterio de que en esos momentos la vida ya es una carga pesada que debe eliminarse”.

Los obispos entienden que este cuidado “debe darse principalmente en el contexto de la familia” y reclaman apoyo para que las familias “puedan atender a sus mayores”.

Los obispos de la subcomisión episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida concluyen su mensaje “invitando a levantar la mirada a la vida eterna porque nuestra existencia trasciende los límites temporales de este mundo”. A través de la encarnación de Jesucristo, “Dios se hizo hombre para redimirnos y abrirnos las puertas del cielo”. La encarnación “no solo nos revela el amor infinito de Dios por cada uno de nosotros, sino que también nos ofrece la esperanza y la promesa de la vida eterna, donde encontraremos plenitud y felicidad junto a él para siempre.

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Perfumes de Pascua, esta semana en Al Trasluz

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La Pascua de resurrección no sólo se celebra sino que se vive intensamente con un gozo especial, “sintiendo la presencia de Cristo resucitado”, que “vive y camina a nuestro lado”. He aquí las palabras principales de este tiempo pascual

“¡Detente, el Señor ha resucitado!”. La última palabra no es el sepulcro, no es la muerte, ¡es la vida!

“Tres dones pascuales”: Jesús ofrece a sus apóstoles tres dones: primero Jesús les ofrece “la paz”, después “el Espíritu” y finalmente “las llagas”. Aquellos discípulos desalentados, son “reconciliados consigo mismos”.

“Liberación”: La paz de Jesús libera de las cerrazones que paralizan, rompe las cadenas que aprisionan el corazón. “Los discípulos se sienten “misericordiados”, dice el Papa Francisco.

“Misión”: La paz de Jesús suscita la misión. No es tranquilidad, no es comodidad, es salir de sí mismo.

“Galilea”: Es allí donde el Resucitado pide a sus seguidores que vayan. También hoy nos pide ir a Galilea, que es el lugar de la vida cotidiana, son las calles que recorremos cada día, los rincones de nuestras ciudades.

“Los tres de la Pascua”: En la mañana de Pascua aparecen la Magdalena, que va sola al sepulcro; Pedro y el discípulo Amado, que lleva a Jesús dentro. Pedro se admira y se marcha. La Magdalena espera, quiere verle.

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Peregrinación de los IES de Porcuna, Lopera y Arjonilla a la Virgen de Alharilla en su Año Jubilar

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El pasado 19 de marzo, las comunidades educativas de los Institutos públicos de Enseñanza Secundaria y Bachillerato “Nuestra Señora de Alharilla” de Porcuna, “Gamonares” de Lopera y “Juan del Villar” de Arjonilla realizaron una peregrinación con motivo del año Jubilar de la Virgen de Alharilla y el 775 aniversario de su aparición.

Más de 500 alumnos y 40 profesores de los tres centros participaron en dicha peregrinación, organizada por los profesores de religión Jerónimo Sarrión y José Manuel Ureña. Es la primera vez que se ha realizado un acto con la participación de todo el alumnado de tres institutos de la zona de nuestra Campiña. Se contó con el total apoyo de las directivas y del resto del profesorado.

Dicha actividad también contó con la inestimable colaboración de D. Manuel Casado, párroco de Porcuna, Francisco Chiachio, presidente de la Cofradía de la Virgen de Alharilla, Beatriz Anera, Hermana Mayor de la Cofradía, el Ayuntamiento de Porcuna y el concejal Juan Francisco Pérez, Protección Civil y Policía Local.

El alumnado de los IES de Lopera y Arjonilla, estuvieron toda la mañana en Porcuna, donde visitaron la Iglesia de Jesús, la Iglesia de San Benito y la torre de Boabdil y finalizaron a los pies de la Virgen de Alharilla, que por ser su año Jubilar este año no está en su ermita, si no en la parroquia de la Asunción. Allí, los alumnos le presentaron a la Virgen varias canciones, un estandarte y una reproducción de la misma hecha por ellos mismos.

El alumnado del IES Nuestra Señora de Alharilla hizo el camino que une Porcuna con la ermita de la Virgen de Alharilla y volvió a Porcuna, después de una caminata de 12 kilómetros, rememorando el camino que durante 800 años han realizado los porcuneros, para ir a ver a su Virgen. Terminaron también en la Parroquia de la Asunción, a los pies de la Virgen. Manuel Moreno y José Manuel Ureña, profesores del Instituto, les dieron a los alumnos unas pinceladas de la historia de las Iglesias de Porcuna y de la Virgen de Alharilla. Después los alumnos realizaron una ofrenda de flores a la Virgen.

El párroco, D. Manuel Casado, recibió a ambos grupos y les dedicó una cariñosas palabras de acogida. Finalmente, todos los alumnos de los tres centros se encontraron en la plaza de la Iglesia y tuvieron unos momentos de encuentro fraterno.

IES Porcuna, Lopera y Arjonilla

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Concierto solidario con Manos Unidas Sevilla

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Concierto solidario con Manos Unidas Sevilla

La Joven Orquesta Barroca de Sevilla (JOBS), dirigida por Valentín Sánchez Venzalá y formada por una veintena de alumnos del Grado Medio de los Conservatorios de Sevilla y Huelva, ofrece el viernes 26 de abril un concierto de primavera a beneficio de Manos Unidas Sevilla.

Titulado ‘Barroco de cine’, la JOBS interpretará varias piezas clásicas (Corelli, Vivaldi, Telemann o Bocherini entre otros) que se han podido escuchar en sendas películas a lo largo de la historia de la gran pantalla.

El evento se desarrollará en el Auditorio de la ONCE, en la calle Resolana, a partir de las siete de la tarde. Las entradas tendrán un coste de diez euros en concepto de donativo. Según ha informado la Delegación de Manos Unidas en Sevilla, los tickets pueden adquirirse directamente en sus oficinas, en el Arzobispado hispalense.

Más información en sevilla@manosunidas.org o el teléfono 954 22 75 68.

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Teilhard de Chardin VII: Propuestas para el diálogo ciencia fe desde la lectura de Teilhard

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En la literatura científico –filosófica actual nos podemos encontrar afirmaciones tan dispares como las siguientes:

El universo que observamos tiene exactamente las propiedades que podríamos esperar si, en el fondo, no hubiera ningún diseño, ninguna intención, ningún bien, ningún mal, nada más que la indiferencia ciega y despiadada. (R. Dawkins).

O, por el contrario:

Un universo regido por leyes ajustadas físicamente para la vida y no determinadas, y un mecanismo de generación de especies que explotaran dichas características del marco físico es justo lo que cabría esperar de un mundo creado por Dios para el despliegue de la vida y para el surgimiento de seres libres, capaz de acción moral. (F. J. Soler Gil).

Ambos parten de los mismos datos científicos llegando a conclusiones diametralmente opuestas. La diferencia que tienen es de perspectiva, de modo de ver. Teilhard pretende enseñarnos a mirar, a ver de tal manera que al contemplar el conjunto de la realidad podamos observar no solo la coherencia de la perspectiva cristiana, sino el hecho de que ella nos permite comprender mejor el sentido de lo real. Cuáles son algunos de los aspectos que en la línea de Teilhard serían esenciales para el diálogo ciencia fe:

En primer lugar, el diálogo debe ser honesto, prudente y respetuoso con respecto a los diferentes niveles de la realidad. De parte del creyente no se trata de buscar en las teorías científicas avales para la fe; de parte de la ciencia, ésta no debe presentarse como totalizante excluyendo cualquier ámbito cognoscitivo distinto.

En segundo lugar, hemos de tener en cuenta que el marco mental y cultural de la mayoría de nuestros interlocutores es el científico. Y que muchos de los resultados científicos reclaman una elaboración teológica. 

 En tercer lugar, la ciencia deja una serie de cuestiones abiertas: ¿por qué un universo tan hospitalario con la vida?, ¿por qué la realidad se nos presenta como un sistema organizado?, ¿Cuál es el puesto del hombre en el cosmos? Estos, y otros, interrogantes indican que extramuros de lo que la ciencia nos explica se sospechan valores, misterios y horizontes de sentido que una visión meramente naturalista no puede ver.

En cuarto lugar, la religión puede abrir el mundo tecnocientífico a un horizonte de sentido. O sea, la religión enriquece la narrativa que nos presenta la ciencia al ofrecernos una imagen coherente de la realidad desvelando una trama de sentido más allá de las puras apariencias.

 En quinto lugar, Teilhard nos enseña a   mirar desde otra perspectiva, no desde el lado de la infraestructura sino desde el lado de la novedad y la creatividad. Lo inferior debe ser leído a la luz de lo superior y no al revés.

Finalmente, Teilhard muestra como la idea de evolución no se desembaraza de Dios, sino que se lo toma en serio.  Nuestra esencia está enraizada en la estructura íntima del universo. Ya no deberíamos hablar de la gran cadena del ser, con una gradación jerárquica, sino del árbol del ser, de la vida y de la mente, con sus ramificaciones e interconexiones. Lejos de la visión monárquica tradicional, Dios ha dotado al universo de una capacidad de evolución por la acción de las fuerzas naturales, haciéndolo socio libre de su propia acción. Le ha dado el poder de desarrollarse hacia formas nuevas y complejas llamando a la naturaleza a un futuro nuevo. Dios no es el tapagujeros intervencionista, sino el que actúa como fundamento, sustento y meta de todo el universo evolutivo, actuando desde el interior, permitiendo que el universo explore todas sus posibilidades. Como afirma J. C. Polkinghorne, uno de los grandes referentes en el diálogo ciencia fe, el descubrimiento de esta realidad solo es posible mediante la insinuación de la naturaleza, y el creyente puede encontrar aquí razones para entender el universo como creación, cuyo orden e inherente fecundidad son expresión de la mente y de la voluntad del Creador.  Pero Teilhard no se ha quedado aquí, él ha dado un paso más en la dirección que apunta el cristianismo. El asombro ante todo el espectáculo cósmico-bio-antrópico del universo es aún mayor. La Encarnación es un acontecimiento cósmico. Cristo lleva en su carne el polvo de estrellas y los mismos genes procedentes de la evolución. El asume toda la humanidad y todo el mundo visible y material, de ahí la grandeza de un Dios que se encarna y cuyo significado tiene una dimensión cósmica.

Juan Jesús Cañete Olmedo
Sacerdote diocesano y Profesor de Filosofía

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“José y sus hermanos”, la cosmovisión de Thomas Mann

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En “Poesía y Verdad”, Johann Wolfgang Goethe (1749-1832), habla de sus lecturas de la Biblia: “Yo tenía desde la infancia el singular hábito siempre de aprender de memoria los comienzos de los libros y las divisiones de una obra, y de lo primero que aprendí fue de los cinco libros de Moisés”. De ellos, irá diciendo en esa su obra clave, aprendió de historia, religión y cultura. De forma particular en el Antiguo Testamento encontró toda una cosmovisión del mundo y el hombre, no ajena a la época en la que vivió y escribió.  Sobre ese aprendizaje del insigne escritor, prócer de la modernidad europea, así como de su vertiente religiosa ha sido el Premio Nobel de la Paz en 1952, Albert Schweitzer (1875- 1965) quien mejor nos ha hablado en un profundo estudio sobre la religiosidad del Goethe. En él habla de esta influencia bíblica. Thomas Mann, el gran escritor alemán, gran lector de ambos, no era ajeno a estas observaciones al hilo de la lectura de la Biblia. Una de ellas, escrita por Goethe, le llamó la atención de forma especial. El ilustre vecino de Weimar, refiriéndose a la historia bíblica de José, el hijo de Jacob, escribió: “Es una historia natural muy atractiva, pero parece demasiado breve y uno se siente llamado a narrarla con todos los detalles”. Y Mann lo tomó como reto redactando una gran novela, en cuatro entregas y en la que contó ampliamente esa  historia de José.  Después de casi veinte años de trabajo y en sucesivas entregas, en  una tetralogía, acabó su gran obra “José y sus hermanos”.

En la tetralogía el escritor siguió al pie de la letra el relato bíblico, llegando a transformar un texto que ocupaba solo treinta páginas en el Génesis, según la Biblia de Lutero, en una novela de mil quinientas páginas. Estamos ante un vasto y asombroso mural en el que se entrecruzan la mitología y la historia de varias civilizaciones antiguas bajo una mirada inteligente, no exenta de un toque de humor propio del autor de la “Muerte en Venecia”. En esta tetralogía, el escritor alemán realiza una audaz interpretación de los mitos fundadores de la civilización occidental a la luz del humanismo contemporáneo. Fue en 1924 cuando comenzó a escribir esta ingente obra y la acabó en 1943. Lo que se propuso dejar en esta gran obra fue una navegación por las honduras de la naturaleza humana más allá del psicologismo de moda en la época de su redacción. Fue ofreciendo en las sucesivas entregas una amalgama de cultura, historia y genes. Y lo fue haciendo con una prosa virtuosa y clara.

En esta obra ya, como en otras suyas, no necesita modelos reales. Tampoco personajes inventados. Para él inventar no es sino descubrir y poner en movimiento a los que va encontrando conforme avanza en la aventura literaria. Esa “ingenio” es lo que liberó al novelista del aciago presente. Fue esta novela su “vara y su cayado” en la larga travesía del exilio. Cuando Alemania iba cayendo, Thomas Mann se aferró a su novela como se aferró Moisés al cayado en la travesía del desierto. Este universo de José es la antítesis de la Alemania del siglo XX. Los cuatro libros de la tetralogía “Las Historias de Jacob” (1933), “El joven José” (1934), “José en Egipto” (1936) y “José el proveedor” (1943) se adentran en cinco capítulos del Genesis, desde 16 al 20.

Para el escritor español Juan Benet, estudioso de la obra del nobel alemán, se trata de su novela más elaborada y más importante, pese a que ha venido viviendo en un escandaloso e injusto ostracismo. Benet, uno de los padres más importantes de la narrativa española del siglo pasado, lo destaca con argumentos sólidos en su trabajo que con el titulo “La deuda de la novela hacia el poema religioso de la Antigüedad” se ha publicado en el año 2010 en un libro de ensayos bajo el titulo “Ensayos de incertidumbre”. Para conocer el itinerario de esta obra en lengua española hay que tener en cuenta no solo la valoración del autor de “Volverás a Región”, sino también la gran labor de edición y traducción de Jorge Seca para “Ediciones B” que la sacó a la luz a comienzos de este milenio en cuatro tomos.

Fue el mismo Thomas Mann quien, negro sobre blanco, antes de su muerte en 1955, llegó a confesar que, de todas sus novelas, para él, tanto por su contenido como por su largo tiempo de gestación, la más importante y la que más huella le dejó sido “José y sus hermanos”, publicada en años distintos y no muy tranquilos en su vida. Y todo nació en 1924 cuando, Thomas Mann, desencantado de su adhesión al nacionalismo prusiano, afectado por una crisis personal en la que lo religioso fue un hecho de envergadura, decidió viajar por el Mediterráneo y visitar ciudades del Oriente. Uno de sus primeros viajes fue a Sevilla en donde, además de disfrutar de una recordada tarde de toros en la Maestranza, visitó no pocos templos sevillanos. Mann, de confesión luterana nunca desprecio las raíces católicas de su madre.

Obra tan olvidada como desconocida, debería de formar parte del canon literario cristiano por su profundidad, estilo y bagaje cultural. Aquí la ofrezco hoy con el deseo de que encuentre mas lectores entre los creyentes.

Juan Rubio Fernández (jrubiofernandez1982@gmail.com)
Sacerdote, escritor y periodista

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Guadix celebra el Domingo de la Divina Misericordia con procesión, desde Santiago a la Catedral

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Guadix celebra el Domingo de la Divina Misericordia con procesión, desde Santiago a la Catedral

Desde el Viernes Santo, se está celebrando en la parroquia de Santiago, de Guadix, la novena a la Divina Misericordia (coronilla). Tiene lugar a las 8 de la tarde, hasta el sábado 6 de abril, organizada por la Hermandad de la Virgen de las Lágrimas. El domingo será la procesión con la imagen hasta la Catedral.

 

El sábado, además, se realizará el ensayo general y la “mudá” del paso, desde la Iglesia de Santa María de las Lágrimas hasta la parroquia de Santiago, donde, al terminar, a las 20:00h, se celebrará el último día de la novena. La imagen del Niño Dios de la Divina Misericordia procesionará el domingo, a las 10:30h, desde la Parroquia de Santiago a la Catedral. Allí se celebrará la Misa, como cada domingo, a las 12 de la mañana, presidida por el obispo, Francisco Jesús Orozco. Ese día celebra la Iglesia el Domingo de la Divina Misericordia.

Al finalizar la Eucaristía, la imagen de Jesús Niño regresará en procesión a su sede canónica, la Iglesia Santa María de las Lágrimas. Acompañará la procesión la agrupación musical María Santísima de la Cabeza, de Exfiliana, y habrá una “petalá” muy especial en la calle Santiago, con las flores que llevaba el pasado Jueves Santo la titular de la hermandad, la Virgen de las Lágrimas.

Desde esa hermandad, agradecen su participación al grupo joven de hermanos y a los jóvenes que, con ilusión, darán gloria a Cristo Resucitado por medio del Niño Dios de la Divina Misericordia el domingo 7 de abril.

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