Los días 8 y 9 de mayo se celebrarán las Jornadas Isidorianas, una cita cultural y formativa en torno a la figura de San Isidoro de Sevilla. Estas jornadas cumplen este año su undécima edición, y están organizadas por el Aula de la experiencia de la Universidad de Sevilla y el Scriptorium Isidori Hispalensis que dirige el profesor José Sánchez Herrero.
Las sesiones comenzarán el miércoles 8 a las cinco y media de la tarde, con el acto inaugural que se celebrará en el Paraninfo de la Universidad de Sevilla. Se presentará el libro ‘Las Etimologías de San Isidoro. Edición sólo en castellano’, editada por la BAC, a cargo de la profesora María Adelaida Andrés, catedrática de Filología Latina de la Universidad de Salamanca. Posteriormente, Salvador Iranzo, doctor en Filología Latina de la Universidad de Barcelona, dictará la primera ponencia titulada ‘La producción epistolar de Isidoro de Sevilla’.
Al día siguiente, conferencia de Mª del Mar Gutiérrez, doctora en Estudios Filológicos de la Universidad de Sevilla, sobre ‘La tradición manuscrita de las Etimologías de Isidoro de Sevilla en la Inglaterra medieval’. Será a las diez y media de la mañana en el salón de actos del Instituto San Isidoro. La tercera, y última, conferencia, a las doce del mediodía, correrá a cargo de Mª Fernanda Trujillo, miembro del Grupo de Trabajo Scriptorium Isidori Hispalensis, que desarrollará el tema ‘San Isidoro de Sevilla. Etimologías, Libro XX: “Acerca de las provisiones y de los utensilios domésticos y rústicos’.
Las jornadas concluirán con el concierto en la Catedral a cargo de la Schola Reginae Tharsis y el Coro Polifónico C.S.M. Manuel Castillo de Sevilla, dirigido por Rafael Jesús Luque. El concierto comenzará a las siete y media de la tarde.
El 10 de mayo se celebra la fiesta de san Juan de Ávila, patrono del clero secular español. En fechas cercanas a esta fiesta, la Delegación para el Clero organiza el tradicional encuentro de sacerdotes, religiosos y diáconos en el que recuerda, de forma especial, a los sacerdotes que celebran en este año sus 25 y 50 años de ministerio, es decir, sus bodas de plata y oro.
El encuentro tendrá lugar el jueves 9 de mayo y, «con ocasión de la restauración del Sagrario de nuestro Seminario, nos acercaremos a las enseñanzas de san Manuel González que nos anima a contemplar a Cristo en el Sagrario», afirma el delegado para el Clero.
La jornada comenzará en el salón de actos del Seminario, a las 10,45 horas, para compartir una catequesis sobre el Sagrario y la explicación técnica de la restauración que se ha llevado a cabo.
A las 11,45 horas tendrá lugar el reconocimiento a los sacerdotes que cumplen sus 25 y 50 años de ordenación y, tras un descanso, a las 12,45 horas rezarán la hora intermedia en la Capilla del Buen Pastor, compartirán un tiempo de oración ante el Santísimo y harán la bendición y reserva en el Sagrario de la Capilla del Buen Pastor, recolocado en su lugar tras la restauración.
25 y 50 años de sacerdocio
Manuel Ortiz González, Felipe Reina Hurtado, Fernando Motas Pérez SJ, Pedro Villarejo Pérez, Luis Aparicio Covaleda SJ y Lucas José Camino Navarro SDB celebran en 2024 sus 50 años de ministerio.
Por otro lado, Danilo Cantillo Caballero IMC, Luis Miguel Aguilar Castillo, José Emilio Cabra Meléndez, Antonio Eloy Madueño Porras, Juan José Rodríguez Mejías OFM y José Agustín Carrasco Álvarez celebran en 2024 sus 25 años de ministerio.
En los próximos días, iremos conociendo unas pinceladas de estos sacerdotes homenajeados.
El Centro Arrupe ofrece este mes de mayo una conferencia de Ignacio Núñez de Castro sobre el diálogo entre la ciencia y la fe en la actualidad. Además, reflexión sobre la película «Mass» (2021) de Fran Kranz.
La programación del mes de mayo del Aula Arrupe arranca el viernes 17 de mayo, a las 20 horas, con el Aula de Cine. En esta ocasión, la película elegida es “Mass” (2021), de Fran Kranz. Como recoge su sinopsis en Filmaffinity, «años después de que el hijo de Richard (Reed Birney) y Linda (Ann Dowd) causase una enorme tragedia, Jay (Jason Isaacs), y Gail (Martha Plimpton) están por fin dispuestos a hablar en un intento por tratar de seguir adelante con sus vidas».
El jueves 23 de mayo, también a las 20 horas, el catedrático emérito de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Málaga Ignacio Núñez de Castro sj desarrollará la ponencia: “Y seguimos admirándonos: El diálogo Ciencia-Fe hoy”.
El pueblo de Benamocarra ha acogido el XVII Encuentro Nacional de Hermandades y Cofradías de San Isidro y Santa María de la Cabeza, en el que han participado una treintena de hermandades de diversos puntos de España.
«Ha sido unos días intensos de fraternidad y alegría anclados en la devoción a un matrimonio de santos», afirma el párroco, Daniel Ceratto, en los que la parroquia ha tenido también un papel fundamental.
«Para tan singular ocasión, el pueblo se venía preparando desde el año pasado con un trabajo conjunto entre Hermandad, Ayuntamiento y Parroquia y, en pocas palabras, ha sido todo un éxito. Hemos vivido días de verdadero encuentro personal, testimonio cristiano de fe y devoción popular», añade el párroco.
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El jueves 18 de abril comenzaban los actos con un sencillo traslado de las imágenes de los Santos Patronos anfitriones, desde su Ermita ubicada en el barrio Nuevo hasta la parroquia de Santa Ana. El viernes por la tarde, el templo parroquial ofreció la adoración al Santísimo, el rezo del rosario de San Isidro y la celebración de la Santa Misa; y a las 21.00 horas, en el Pabellón Deportivo Municipal, se sirvió el aperitivo-cena de bienvenida.
El sábado, los participantes se dieron cita en el templo parroquial desde temprano, para compartir la presentación audiovisual de cada una de las hermandades, «lo que fue un momento de conocimiento mutuo no sólo de la hermandad y su pueblo, sino también de las actuales preocupaciones de la gente del campo», explica Ceratto, y esa tarde, la ilustre banda de música de Benamocarra deleitó a todos con su música en el anfiteatro del Pabellón Deportivo Municipal. La jornada concluyó con la celebración de la Eucaristía, a las 20.00 horas.
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Y el domingo, como broche de oro del encuentro, celebraron la Eucaristía, presidida por Mons. Francisco Pérez González, arzobispo emérito de Pamplona-Tudela, y concelebrada por el párroco, Daniel Ceratto; por dos sacerdotes que fueron párrocos de Benamocarra hace años: el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, Salvador Guerrero, y Manuel Ortiz; y por el párroco de Periana, Sergiu Antal.
D. Francisco Pérez remarcó el tesoro que es la piedad popular, el valor del matrimonio cristiano y el futuro esperanzador si se viven encuentros así con fe y alegría.
El Coro Manantial, dirigido por el director y compositor Pepe Ocón, acompañó musicalmente la celebración litúrgica e interpretó, entre otras muchas obras, el himno dedicado a san Isidro titulado “Canto a San Isidro”.
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Tras la Misa, las imágenes de san Isidro y santa María de la Cabeza anfitrionas procesionaron por las calles del pueblo, acompañadas por todas las hermandades participantes que portaban sus estandartes, insignias y trajes típicos. «No faltó el acompañamiento de verdiales y de la Ilustre Banda de Música de Benamocarra», explica el párroco. Cuando llegaron a la Ermita de San Isidro y Santa María de la Cabeza, entre vivas, bailes y danzas, el alcalde de Benamocarra, Abdeslam Lucena, el párroco y las demás autoridades descubrieron una placa recordatoria del Encuentro y pasaron el testigo a los próximos organizadores, los del XVIII Encuentro, que se realizará en Villafranca de los Barros (Badajoz).
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Exposiciones
Durante el encuentro, los visitantes pudieron visitar la Sala de Exposiciones de Benamocarra para contemplar la muestra pictórica «Arte a Campo Abierto», con una serie de cuadros que surgieron del concurso que año a año organiza la Asociación la Ermita de Los Pepones, en los que se representa la vida en el campo de una manera única y original. «Es un homenaje a la belleza y la dureza del trabajo en el campo, y una muestra de la conexión profunda que existe entre la naturaleza y el ser humano. Además, también pudieron contemplar obras ganadoras del Premio Internacional de Pintura de Benamocarra y cuadros de la pintora afincada en el municipio, Diana Golledge», afirma el párroco.
Junto a esta exposición pictórica se mostraba una reproducción del pueblo de Benamocarra y su campo realizada por el belenista local Claudio Páez, en la que están representados edificios del pueblo como la iglesia de Santa Ana, la Fuente de los Caños, el Santo Chiquito y la Antigua Ermita de San Isidro. La Sala de exposición se podrá seguir visitando de lunes a viernes de 10 a 14 horas.
Encarni Llamas Fortes es madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo.
La profesora de los Centros Teológicos de la Diócesis de Málaga Patricia Gavilán ayuda a profundizar en el Evangelio de este VI Domingo de Pascua (Juan 15, 9-17).
Hoy, el lenguaje simbólico de Juan interpela a practicar cuatro actitudes fundamentales: oración, unidad, lectura de la Palabra y misión.
Jesús siempre recurre a la oración antes de cada decisión importante. En este caso lo hace para pedir por nosotros. El papa Francisco recuerda que la oración “es la única arma para cuidar la esperanza”. Ahora, más que nunca, el mundo necesita de nuestra oración. Ante tanto sufrimiento, debemos preguntarnos si también nosotros acudimos a Dios o si nos olvidamos con tanta actividad que consume nuestro tiempo.
En una sociedad cada vez más individualista, el Evangelio invita a la necesaria unidad de los cristianos. A pesar de que en nuestro Credo recemos por la Iglesia, que es Una, no siempre sentimos que vamos remando en el mismo barco.
Y en ese transitar juntos, Jesús se regala a sí mismo que es Palabra y Verdad. Su vida marca un camino que no es fácil ni todos entienden. Por eso, tenemos la responsabilidad de anunciar su mensaje contracultural, intentando, al mismo tiempo, no ser contagiados por todo lo negativo de este mundo. De ahí que, frente al odio, el conflicto, la desesperanza o la tristeza, nos corresponde acercar el amor, la paz, la esperanza y la alegría, tal y como ya rezaba san Francisco de Asís en su oración por la paz.
En definitiva, en este diálogo entre Iglesia, Palabra y mundo, entendemos lo que Dios quiere de cada uno de nosotros y alcanzamos esa alegría cumplida.
El 24 de mayo se celebra la fiesta de María Auxiliadora y la familia salesiana de Málaga comenzó el pasado 14 de abril los actos con motivo del 125 aniversario de la Archicofradía malagueña de María Auxiliadora. El presidente de la Asociación María Auxiliadora en Málaga, Juan Orosa, explicaba en los micrófonos de COPE Málaga cómo están viviendo este tiempo de gracia.
Encarni Llamas Fortes
Encarni Llamas Fortes es madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo.
Mons. Aurelio García (Pollos, Valladolid, 1965), obispo subsecretario del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ha visitado Ronda y Málaga recientemente y ha manifestado haber quedado impresionado por «el gran patrimonio espiritual» que ha encontrado en esta Diócesis.
¿A qué debemos tan grata visita?
La invitación que me hizo una familia amiga para presidir unas confirmaciones en Ronda, con el buen parecer del obispo de esta Iglesia de Málaga, D. Jesús, con quien me une una grata amistad desde hace mucho tiempo, ha sido la oportunidad para venir a visitaros.
A pesar de que ha sido una estancia relámpago ¿qué impresión se lleva de nuestra Diócesis?
Me ha alegrado mucho descubrir la raíz cristiana que hay en estas tierras. Ciertamente estamos en un mundo secularizado, pero aquí he visto una tierra cristiana que ha tenido y sigue teniendo una gran significación eclesial, como se puede ver por las numerosas iglesias o por la fuerza de las cofradías. Me llaman la atención los detalles cristianos que hay en las calles: los altares, las cruces… Todo esto habla de un patrimonio, no solo artístico –que es quizá lo que más aprecia la gente hoy día–, sino espiritual, que deberíamos valorar y recuperar.
Ha podido celebrar el Jubileo junto a las descalzas de Ronda y contemplar las pinturas de Raúl Berzosa, autor de numerosas obras para el Vaticano, en el oratorio de las Penas, en Málaga. ¿Qué impresión se ha llevado?
Ha sido un grato momento poder unirme a las carmelitas descalzas de Ronda en las celebraciones del centenario de su fundación. No solo por la conversación con las hermanas, sino por el propio clima espiritual y humano que se ha generado entre los fieles en la Eucaristía que hemos celebrado. Sobre la Casa Hermandad de las Penas tengo que decir que me ha sorprendido. Yo ya conocía las pinturas del oratorio por fotografías, pero he de reconocer públicamente que me ha impactado el precioso y hermoso trabajo que ha hecho el pintor Raúl Berzosa y la ilusión de la cofradía al abordar esta propuesta de un programa artístico moderno. Cuando parece que todo esto es patrimonio del pasado, ellos han demostrado que no, que también podemos hacer cosas bellas en el presente. Creo que la fe puede ayudar mucho a la belleza, porque hay una relación íntima entre ambas. La fe crea belleza.
Dejemos de hablar de nosotros y hablemos un poco de usted ¿En qué consiste su trabajo como secretario de un dicasterio como el del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos?
Más que un trabajo es un servicio eclesial al ministerio petrino del Papa Francisco. Para poder ejercer este ministerio, el Papa se sirve de diferentes organismos. Uno de ellos es el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que vela por la promoción y custodia de la reforma litúrgica del Rito Romano en todo el mundo. Es una labor enorme, sobre todo para hacer posible que el Pueblo de Dios, los fieles, puedan celebrar el misterio de Cristo como quiere la Iglesia. Trabajamos en la preparación de los textos de la Sagrada Escritura, que forman parte de los leccionarios para ser proclamados en numerosas lenguas, así como con otras muchísimas cosas como los calendarios de todas las diócesis y congregaciones, las coronaciones de la Virgen, las basílicas menores, los nuevos textos que hay que componer para los nuevos beatos, pero sobre todo con la traducción de los libros litúrgicos y la adaptación de los mismos a las diferentes culturas de todo el mundo.
Cuando el Papa lo nombró, hace ya casi tres años, ¿le hizo alguna encomienda especial?
La misión que me encomendó es la propia del dicasterio, es decir, ayudar a que el pueblo de Dios pueda captar la belleza y profundidad de la celebración litúrgica. Pero quizá hay una llamada especial para este momento, en el que vemos en algunos fieles cierta confusión en la liturgia. Uno de los problemas, por ejemplo, fruto del momento cultural actual, es el del individualismo. La cultura de hoy es muy individualista, es decir: “lo que yo quiero”, “lo que a mí me gusta”, “lo que yo decido”. Y parece que cada uno puede decidir lo que le gusta en la liturgia. Frente al “yo”, el Papa nos está pidiendo el “nosotros” de la comunidad. La liturgia no la puedes crear tú, tú no eres el dueño de la liturgia, no te pertenece a ti, pertenece a la Iglesia y a una sabia tradición multisecular. Entonces, ¿cómo ayudar al pueblo de Dios a no crear su liturgia a su imagen y semejanza, sino a acoger la liturgia de la Iglesia que se le ofrece a través de la Eucaristía, los sacramentos, los sacramentales o la liturgia de las horas? Individualismo y subjetivismo son dos peligros en la liturgia que van muy parejos, porque están en la cultural actual y se meten también en el corazón de los fieles católicos.
¿Y cómo hacerles frente?
Una de las cosas que nos ha pedido el Papa al dicasterio es que trabajemos mucho en la formación litúrgica. Es decir, hay personas que sin formación ninguna y sin iniciación casi a la vida cristiana están tomando decisiones que no les competen. Francisco dice que este tipo de excesos tienen que ser corregidos, no con normas, no con decretos del obispo, sino por la convicción personal a través de la formación. Por eso, en su carta apostólica Desiderio Desideravi, sobre la formación litúrgica del Pueblo de Dios, el Papa recuerda a toda la Iglesia, empezando por sus pastores, la necesidad de una seria y vital formación litúrgica. Es algo que nos tiene que hacer pensar y cuestionar sobre lo que estamos haciendo.
¿Cómo puede reflejar la liturgia, la alegría del Evangelio que promueve el Papa Francisco?
Si la liturgia celebra el misterio de Cristo muerto y resucitado, la propia liturgia es el canal de la gracia del Señor. Y la gracia del Señor porta la alegría del Evangelio. Hay mucha gente que se admira por el saber teológico y el estudio. Y es verdad que la teología es muy importante, porque reflexiona sobre el misterio de Dios, pero tenemos que caer en la cuenta de que la liturgia hace presente ese misterio de Dios. La teología reflexiona, pero la liturgia lo hace presente. Y, por eso, es muy importante participar en la liturgia, porque el que participa escuchando la Palabra de Dios y comulgando el Cuerpo y Sangre de Cristo, recibiendo los sacramentos, recibe la alegría de Cristo resucitado, la gracia de Dios que te infunde vida. A veces, en situaciones de muerte, la liturgia es sanación, la liturgia es vivificación, la liturgia es cristificación de los fieles, y eso llena de alegría. No en vano, ¿cuáles son las primeras palabras de Cristo resucitado?: «Paz a vosotros». O sea, la presencia de Cristo resucitado infunde paz a la comunidad apostólica. Y prosigue el Evangelio: «Los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor». Si la liturgia hace presente a Cristo resucitado, el misterio pascual de Jesucristo infunde alegría, infunde paz, porque comunica la gracia de Dios.
¿Y cómo hacer cercana la liturgia a los jóvenes? Algunos piensan que es aburrida y tratan de atraerlos con celebraciones muy vivas o con muchos cantos; sin embargo, últimamente tienen mucho éxito las vigilias de silencio y adoración…
Estamos siempre entre dos peligros. Por un lado, la espectacularidad, los que quieren convertir la liturgia en un show, en un entretenimiento, y para entretener a la gente no podemos competir con el mundo digital; y, por otro lado, el intimismo personal y subjetivo del que hablamos antes, es decir, el que lleva a vivir la liturgia como una devoción privada personal de Dios conmigo y mía con Dios. Son dos excesos y son dos peligros.
¿Cuál es la clave entonces?
Recuerdo, muchas veces, un escrito del Papa Pablo VI que es el documento eclesial, después de la Biblia, que más ediciones ha tenido en el siglo XX: Evangelii nuntiandi. En él se plantea Pablo VI la cuestión de cómo evangelizar el mundo de hoy. Y en el fondo plantea, -lo explico muy resumidamente- que el primer paso es anunciar a Jesucristo; porque estamos dando por supuesto que la gente conoce a Jesucristo y no es así. A ese anuncio de Jesucristo algunos responderán que no les interesa, pero otros dirán que sí, que les interesa. ¿Cuál es el siguiente paso?, dice el Papa Pablo VI: empezar un camino de catecumenado, una iniciación a la vida cristiana. No me estoy refiriendo solo a catequesis teóricas como si fueran una clase, no. No solo es una cuestión de saber, sino de vivir. Hay que enseñar cómo se vive en cristiano, no solo saber cosas sobre el cristianismo. Hay que iniciar a la vida cristiana, como condición previa para participar en la liturgia. Primero hay un anuncio, después un catecumenado, una iniciación y, cuando la persona está ya iniciada, puede participar en la liturgia.
Y por eso decimos que se aburren…
Claro, porque estamos invitando a los jóvenes a que vayan a Misa sin entender absolutamente nada. Se aburren porque no comprenden nada, porque falta una iniciación a la liturgia. A veces estamos pidiendo a la liturgia algo que no es de su competencia. Le estamos pidiendo que responda a cuestiones que son previas. El problema generalmente no es la liturgia, sino la falta de fe, una crisis de fe. Si los jóvenes no tienen fe, no pueden comprender la liturgia y, por eso, tratamos en vano de entretenerlos con cantos, shows y proyecciones. Mi opinión es que la liturgia tiene que ser lo que tiene que ser. Para llegar a la liturgia hace falta fe. Si no, no se comprende: se asiste a la liturgia, pero no se vive la liturgia.
Nuestro mundo secularizado necesita, no obstante, de la liturgia y crea sus propios ritos para uniones civiles por ejemplo o funerales laicos tomando muchos elementos de la liturgia cristiana. ¿Qué podemos ofrecerles?
Para responder a esta pregunta, voy a recurrir a Cristo. ¿Qué hacía Cristo? Anunciaba el Reino de Dios con palabras y, por otro lado, comunicaba la salvación de Dios a través de gestos: los milagros, especialmente a los más necesitados. Cristo transmitió esta misma misión a los apóstoles. Les dijo: «Perdonad», «expulsad demonios», «haced esto en conmemoración mía»… Y los apóstoles han hecho lo que les mandó el Señor hasta hoy. La liturgia prolonga las palabras y los gestos salvadores del Señor para la gente de hoy.
Domingo último de abril, miles de fieles y devotos de la Virgen de la Cabeza se han dado cita en Sierra Morena, para participar en la Romería más antigua de España.
Debido a las inclemencias meteorológicas la Virgen se ha quedado en el interior de la Basílica Santuario, donde se la celebrado la solemne Eucaristía. Han querido acompañarla, como viene siendo habitual, los representantes de 67 Cofradías filiales y otras procofradías de la advocación de la Cabeza, llegadas desde toda la provincia y, también, procedentes de toda España. Del mismo modo, tanto el interior, como el exterior del templo se encontraban colmados de fieles y devotos.
Más de una veintena de sacerdotes, tanto diocesanos, como trinitarios, concelebraron la Eucaristía junto al Cardenal Arzobispo de Madrid, Don José Cobo, y al Prelado jiennense, Don Sebastián Chico Martínez. Acompañaron, de igual modo, los seminaristas. El acompañamiento musical de la celebración corrió a cargo del Coro del Carpio.
Saluda del Obispo
Monseñor Chico Martínez, comenzó la Eucaristía saludando al Cardenal Arzobispo de Madrid, a los concelebrantes, las autoridades presentes y todos los fieles presentes. Además, ha querido dirigirse a todos aquellos que seguían la celebración a través de los medios de comunicación, especialmente los enfermos o a los que por algún motivo necesitan “el consuelo y el ungüento de esta Madre y de su Hijo, nuestro Dios y Señor”.
El Obispo recordó, también, que como cada último domingo de abril, “el corazón de la Diócesis late en este enclave único que es Sierra Morena, en medio de esta explosión de aromas y colores que nos regala la primavera. Y esta bendita agua que la Santísima Virgen nos ha regalado en las últimas horas. En el mismo lugar que escogió, hace casi 800 años, la Santísima Virgen para aparecerse y anunciar que quería quedarse aquí; que aquí quería tener una casa, para ser lugar de reunión de sus hijos, lugar de encuentro, de comunión y de oración; lugar de peregrinación para tantos jiennenses y devotos de todas partes que, a lo largos de estos siglos, han subido hasta este cerro para encontrarse con Ella, con la Madre de Dios, la Virgen de la Cabeza”.
Además, Don Sebastián quiso agradecer la presencia de Don José Cobo. “Este domingo de romería es además, un domingo especial. Porque un hijo de nuestra tierra, ha querido presidir esta Eucaristía”. “Querido Don José, querido Cardenal. Gracias por acudir a esta llamada de sus paisanos, en una fiesta tan significativa para Andújar, para Jaén y para todos los que veneramos con fervor a la Morenita. Es, sin duda, un gran honor que haya querido elegir esta romería para encontrarse con sus nosotros, para regresar a su tierra ya como Cardenal Arzobispo de Madrid; para recordarnos con sus palabras que esa devoción mariana que nació en su corazón siendo un niño, en su primera infancia entre olivares, nunca lo ha abandonado, al contrario, ha sido una presencia constante en su vida de fe, en su entrega sacerdotal y en su servicio, ahora, como sucesor apostólico en la Iglesia universal”.
En este sentido, quiso subrayar que “esta es su casa, aquí tiene su lugar, porque aquí nació a la vida y a la fe y te sentimos como propio. Le esperamos en ese Año Jubilar, que con motivo del 800 aniversario de la Aparición celebraremos, si Dios quiere, en 2027. Mientras, guarde en tu corazón este gran día, en el que para los cristianos de Jaén nos sentimos honrados y agradecidos por su presencia”.
Posteriormente, los miembros de la Junta de Gobierno de la Cofradía Matriz y el presidente de la Cofradía de Colomera fueron los encargados de las lecturas. El Evangelio fue proclamado por el Diácono Permanente, Francisco José Cano.
Homilía
Monseñor Cobo comenzaba su homilía agradeciendo, y saludando a todos los presentes. “Queridos amigos: gracias. No quisiera dejarme a nadie, por eso en el agradecimiento a mi hermano, el Obispo Sebastián, quiero que esté el agradecimiento a toda a toda la gente buena que hoy nos ponemos bajo el manto de la Virgen: desde toda la vida diocesana de Jaén; la orden Trinitaria, que acompaña y custodia este Santuario; la Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza; las Cofradías filiales que hoy estáis aquí; y todas las autoridades civiles militares, autonómicas y provinciales, que también, nos acompañáis en esta mañana”.
Para continuar, Monseñor Cobo recordó que “hoy estamos de Romería, una Romería antigua, donde recordemos el camino que han recorrido millones de peregrinos a lo largo de la historia. Hoy agradecemos a todos el hacer visible la devoción y el respeto a la morenita con todas las realidades que llevamos a cuestas.Hoy le quiero pedir a María, Madre de todos nosotros, que nos ayude, en medio de las dificultades, a coger la llamada que hemos escuchado del Evangelio de este domingo. Una llamada a la unidad en la diversidad. A ser Iglesia fraterna, unida por el vínculo del amor que descubrimos en Dios. La imagen de la vid y los sarmientos es muy oportuna para mirar hoy a nuestro mundo, a nuestra Iglesia y nuestra realidad”.
Asimismo, subrayó que María es la discípula, la Madre, que nos entrega la llave de la fraternidad. “Ahí la tenéis, es María, la discípula, la Madre, nos ayudará hoy a permanecer unidos a la misma vid. Ella, la pequeña, la morenita, nos entrega, desde la humildad y la pequeñez, la llave de la fraternidad al ponernos a todos, seamos como seamos, bajo su manto”. “Estos mares de Olivares son testigos de generaciones de hombres y mujeres que los han cuidado, los han podado, abonado, curado. Ellos nos han enseñado a mirar en medio de todo a María, como lo hizo Juan Alonso de Rivas. Al acercarse a este cerro experimentó lleno de asombro y de gozo, el encuentro con una imagen pequeña de la Virgen, ante cuya presencia se arrodilló y oró en voz alta entablando un diálogo con nuestra Señora. Una oración que le sanó, le devolvió movilidad a su brazo y le envió con una misión clara: construir la Iglesia”. Y añadió: “Ella, cuando venimos a visitarla al santuario, nos muestra a ese niño que delicadamente tiene en sus brazos. Es como que nos lo ofreciera, y nos dijera, acógelo tú también, guarda sus enseñanzas en tu corazón. Déjalo crecer en ti, y contigo crecerá en el mundo. Ella, la primera discípula, nos enseñará a acoger su enseñanza y a convertirlo en maestro diciendo “Haced lo que él os diga”, para que el agua se convierta en vino de fiesta que sacia la sed de tantos. Ella, al pie de la cruz, nos enseñará lo que es ser fiel y valiente hasta el final…”.
Para culminar el Cardenal Arzobispo ha querido pedir a la Santísima Virgen de la Cabeza “Que sepamos permanecer unidos a la vid, como tú. Que sepamos poner a Jesús en el centro, como tú. Y que sepamos convertirnos en lugar de encuentro, como tú, para así ofrecer a Cristo al mundo. Ruega por nosotros, Madre, para que nunca nos dejemos arrancar de la vid que es Dios, fuente de verdad y vida”.
Minutos antes de las 13 horas, y con el sol brillando ya en el cielo, la Morenita, en andas, recorrió la Calzada y el poblado, guiada por los anderos y arropada por el fervor de miles de personas. Dos religiosos, P. Sergio García y P. Manuel García, acercaron al manto de la Virgen de la Cabeza, a los niños, las prendas y otros objetos que les entregaron los romeros para ser bendecidos.
Comenzó la visita pastoral a la parroquia de Fátima, en el barrio de Las Cuevas de Guadix. Fue el miércoles 24 abril, por la tarde. El obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, se reunió en ese primer día con los niños de catequesis y con sus padres.
Acompañado por el párroco, Alfonso José García, y por las religiosas Obreras del Corazón de Jesús, que trabajan en la parroquia, D. Francisco Jesús mantuvo un encuentro con los niños de la catequesis y sus padres. Fue un momento de convivencia, en el que el obispo animó a los más pequeños a seguir creciendo en su conocimiento de Jesús y de la Iglesia. También habló a los padres de su responsabilidad en ese proceso de formación.
Después, Mons. Orozco conoció parte del barrio de Las Cuevas, donde está enclavada la parroquia, y, sobre todo, visitó a algunas personas mayores y enfermos, en sus casas. Les animó a seguir adelante, a pesar de las dificultades, y rezó con ellos por su enfermedad y sus necesidades.
Este ha sido el primer día de la vista pastoral a esta parroquia, que no pudo realizarse en su momento, cuando el obispo visitó las demás parroquias del arciprestazgo de Guadix. La siguiente jornada tendrá lugar a lo largo de la semana que comienza, en una fecha aún por determinar.
Con esta visita pastoral a Fátima, Mons. Orozco va completando las parroquias que quedaron fuera, por motivos diversos, de la visita pastoral realizada a toda la diócesis en los dos últimos años. Hace poco hizo la de La Peza y ahora completa con esta de la parroquia de Fátima, en Guadix.