Monseñor Teodoro León, obispo auxiliar de Sevilla, ha finalizado las visitas pastorales a la Parroquia Santa María de la Cabeza, de Sevilla. La visita a esta parroquia del arciprestazgo La Corza – Pino Montano se desarrollaron del 15 al 19 de septiembre.
Su párroco, Francisco Javier Ojeda, ha podido presentar a monseñor León Muñoz las distintas realidades parroquiales y las personas que integran las agrupaciones pastorales.
Las visitas pastorales son una de las formas con la que el obispo mantiene contacto personal con el clero y con todos los miembros del pueblo de Dios. Es una oportunidad para reanimar a los agentes evangelizadores, felicitarlos, animarlos y consolarlos; es también la ocasión para invitar a todos los fieles a la renovación de la propia vida cristiana y a una acción apostólica más intensa.
La visita les permite, además, examinar la eficiencia de las estructuras y de los instrumentos destinados al servicio pastoral, dándose cuenta de las circunstancias y dificultades del trabajo evangelizador, para poder determinar mejor las prioridades y los medios de la pastoral orgánica.
En las visitas a las parroquias, el obispo tratará de realizar, según las posibilidades de tiempo y de lugar, la celebración de la Eucaristía y predicar la Palabra de Dios, encontrarse con el párroco y con los otros sacerdotes que ayudan en las parroquias, reunirse con el consejo pastoral y económico con los fieles que colaboran en los distintos apostolados y con las asociaciones de fieles. También, organizar encuentros con los niños y los jóvenes que realizan el camino de catequesis, visitar las escuelas y otras obras e instituciones católicas dependientes de la parroquia y visitar algunos enfermos de la comunidad.
El pasado mes de marzo, el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, designó a Félix Quijada como nuevo delegado diocesano de la Pastoral Penitenciaria. Esta área pastoral cuenta con ochenta voluntarios, tanto dentro como fuera de los centros penitenciarios, cuyo cometido se resume en llevar la Palabra de Dios a los privados de libertad, ayudándoles y atendiéndoles de la mejor manera posible.
La provincia de Sevilla tiene cuatro centros penitenciarios con una población reclusa cifrada entre 2500 y 3000 personas. El perfil de los reclusos es variado, aunque predominan los que deben sus condenas a delitos relacionados con el consumo de drogas o estupefacientes.
La labor de los capellanes en los Centros Penitenciarios
La Pastoral Penitenciaria cuenta con un contingente humano formado por unos 80 voluntarios y siete capellanes, repartidos por los diversos centros penitenciarios (tres en la cárcel de Morón y cuatro en la de Sevilla 1). Tienen clara su misión: Se encargan de ayudar a los reclusos, “llevando la Palabra de Cristo resucitado, la Palabra de Dios, la presencia de Cristo, la compañía, los sacramentos y la ayuda social con aquellos que lo necesitan”, explica Félix Quiijada.
Una parte de esta ayuda puntual se realiza a través del ‘peculio’, que consiste en un dinero que se da a los presos a través de una tarjeta, con la finalidad de costear sus necesidades más elementales: “Con él pueden llamar a las familias -sobre todo los extranjeros-, comprar lo básico, unas gafas o la realización de una prótesis dental”.
José Pablo Hoyos, capellán del Centro Sevilla 1, lleva un año y medio de servicio en este flanco pastoral. Subraya que “los presos te reciben con los brazos abiertos”, y esto redunda en beneficio de una tarea muchas veces desconocida. “Si es cierto -reconoce- que debemos ir con un mínimo de medidas preventivas, pero ellos tienen la seguridad de que pueden confiar en nosotros”.
Características básicas de los voluntarios
Por lo específico de su tarea, los voluntarios de Pastoral Penitenciaria tienen cualidades diferentes respecto a los de otras áreas pastorales, pero todos tienen en común “rogar por las personas presas, ayudarlas, estar con ellos”. Estos principios son fundamentales para intentar reintegrar a los reclusos en la sociedad, y para presentarles el mensaje de salvación de la Iglesia, objetivos últimos de toda la acción.
Nuestra Señora de la Merced es la patrona de las personas privadas de libertad y funcionarios de prisiones
El día 24 de septiembre es un día para sensibilizar el trabajo que realiza la diócesis de Córdoba a través de Pastoral Penitenciaria, en la prisión.
Un grupo de voluntarios junto al capellán visitan a los internos de la prisión continuamente para llevarles la Palabra de Dios y el consuelo de la fe en medio de la dificultad que atraviesan. Una pastoral que en el presente curso 2024-2025 ha sido renovada tras el nombramiento de Sergio García Pérez, perteneciente a la Orden Trinitaria, como capellán del centro por el Obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, quien una vez más, ha cumplido con su cita anual visitando a los internos de la prisión el día de la fiesta de Nuestra Señora de la Merced.
El prelado ha acudido al centro para celebrar la eucaristía en honor a la Virgen invitando a los allí presentes a mantener viva su fe.
Este sábado, 28 de septiembre, la Casa de la Iglesia acoge el acto de apertura de curso de la Delegación de Enseñanza.
Dará comienzo con la celebración de la Eucaristía, a las 10:30 horas, presidida por el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez. Al finalizar la celebración eucarística, Monseñor Chico Martínez hará entrega a los más de 220 profesores y maestros de los centros públicos de la Missio, que les concede la idoneidad y la capacidad para ejercer como profesores de Religión.
Este año, la conferencia inaugural correrá a cargo del sacerdote y Licenciado en Catequética, D. Jesús Díez del Corral, bajo el título, “Primer Anuncio en la ERE”.
El Delegado diocesano de Enseñanza, D. Andrés Castro, concluirá la mañana dando a conocer los actos organizados por la Diócesis a lo largo del curso dirigidos a la comunidad educadores católicos.
Alpha es un método, una herramienta para las parroquias, no es un movimiento ni una espiritualidad
¿Por qué hacer Alpha? Así, con esta pregunta, las personas que conforman los grupos Alpha de la Diócesis han elaborado un dossier informativo para darle respuesta a esta cuestión e invitar a las personas a unirse a estos grupos que poco a poco se van implantando en toda la Diócesis.
Alpha es un método al servicio de la evangelización y de la parroquia. No es un movimiento, no es una espiritualidad, sino que va más allá del Primer Anuncio, devolviendo la ilusión por evangelizar.
En el dossier, los responsables de Alpha explican por qué la gente deja la parroquia y ofrecen una alternativa para invitar de nuevo a todas esas personas a vivir una experiencia religiosa personal, una formación o a darle respuesta a sus inquietudes. Es, por tanto, un espacio donde todas las personas pueden tener la oportunidad de explorar la fe, plantear preguntas y compartir su punto de vista.
Muchas parroquias ya han acogido estos grupos, incluso, desde la delegación diocesana de Familia y Vida han invitado también a los fieles a conocerlos y a pedir información de ellos contactando con la propia delegación a través de las redes sociales.
La fiesta de Ntra. Sra. de La Merced reúne cada año a miembros de Instituciones Penitenciarias y a voluntarios de la Pastoral Penitenciaria para celebrar a la patrona.
Después de la jornada de convivencia que inauguró el Obispo, este domingo, hoy, la parroquia de Cristo Rey de Jaén ha acogido la Eucaristía en honor a la patrona de Instituciones Penitenciarias en las que han estado presentes, el Subelegado del Gobierno, Manuel Fernández Palomino; el director de la Prisión Provincial Juan Mesa; el Delegado de Justicia, Javier Carazo; el Subdelegado de Defensa, Evaristo Jaime Gutiérrez del Castillo, así como miembros de la Corporación Municipal y otras autoridades civiles y militares del ámbito provincial y funcionarios de la cárcel.
La celebración eucarística, presidida por el Provicario Gral. de la Diócesis, D. José Antonio Sánchez Ortiz y concelebrada por el Delegado de la Pastoral Penitenciaria, D. Domingo Pérez y uno de los capellanes, el salesiano, D. José González, ha contado también con muchos de los voluntarios que cada semana acuden a la cárcel para compartir su tiempo con los privados de libertad, haciendo así vida las palabras del Evangelio, “porque estuve en la cárcel y vinisteis a verme” (Mt, 25, 36).
Las lecturas han estado participadas por los voluntarios y el Evangelio proclamado por el Delegado Episcopal, D. Domingo Pérez.
En la homilía, el Provicario Gral. ha querido comenzar saludando a la familia de la Pastoral Penitenciaria, “a los que no podemos dejar de agradecer su labor desinteresada; a todos los presentes en esta celebración. Y, como no, tenemos un recuerdo muy especial hacia todos los presos y familiares, que también hoy celebran a su Patrona, Nuestra Señora de la Merced”.
Para, a continuación, fijar su mirada en María bajo su advocación de las Mercedes, para que siga intercediendo por aquellos que de forma profesional o voluntaria trabajan con los privados de libertad: “Esta mañana, acudimos a la Santísima Virgen de la Merced para que interceda ante su Hijo y nos alcance esas “mercedes” o “gracias” que necesitamos, que nos acoja con amor maternal y nos abrace como a su Hijo, para que podamos vivir en paz. Esa paz interior que sólo una madre puede dar a su niño pequeño y que Dios nos da a cada uno de nosotros a través de ella”.
D. José Antonio Sánchez Ortiz ha querido tener presente al que durante años ha dirigido la pastoral Penitenciaria en la Diócesis y que ya goza de la vida eterna, el sacerdote, D. José Luis Cejudo. En este sentido, ha afirmado, “durante muchos años, él ha sido quien ha preparado y celebrado esta fiesta, con ilusión y esmero. Y hoy es inevitable que lo recordemos con agradecimiento a Dios, por haberse servido de él para llevar la alegría del Evangelio a nuestra prisión, a todas las personas que viven y que trabajan allí, o que van a prestar un servicio a través de la pastoral penitenciaria. Su presencia siempre era sinónimo de serenidad y alegría. Sin duda alguna, dos actitudes vitales que brotaban de un corazón lleno de Dios. Que el Señor de la misericordia y de la ternura, por intercesión de Nuestra Señora de la Merced, le conceda el descanso eterno merecido a toda una vida de entrega ministerial a los demás, especialmente a aquellos que pertenecéis a la Institución Penitenciaria de nuestra provincia”.
Tras reflexionar sobre la Palabra de Dios proclamada, el Provicario General ha querido recordar que cumpliendo la voluntad de Dios, también seremos las madres y los hermanos de Jesús: “Es más, precisamente esa mirada a Dios es la que realmente nos capacita para poder descubrir que aquellos que tenemos a nuestro lado son hijos de Dios, y que los privados de libertad son unos de esos hijos predilectos de Dios, a los que debemos atender de una manera especial.”
Para concluir ha querido tener presentes a los presos y esa necesidad de paz que solo da la mirada de Dios. “todos necesitamos la mirada de Dios, cuántos más aquellos que se encuentran privados de libertad necesitan ese horizonte de esperanza que solo Dios puede dar, porque, en definitiva, Dios es conversión, perdón, sentido, felicidad….”
Tras la celebración eucarística, la Subdelegación del Gobierno ha acogido el acto institucional de este día con las diferentes condecoraciones que cada año otorga.
La casa de Ejercicios Sagrado Corazón, que las Esclavas de Cristo Rey tienen en Guadalupe (Murcia), acogió la pasada semana el encuentro con el que el Movimiento de Cursillos de Cristiandad (MCC) en la Diócesis de Cartagena inició este nuevo curso. En estas jornadas de convivencia se dieron cita alrededor de un centenar de cursillistas que, tras haber vivido la experiencia de un Cursillo, ahora continúan con la misión evangelizadora de la Iglesia en la forma específica de este movimiento a través de la Escuela de MCC.
Entre las distintas actividades que realizaron, María Ángeles Villa, miembro de la Escuela de MCC, destaca la adoración eucarística. El sacerdote Jesús Aguilar, consiliario de este movimiento, hizo una exposición titulada Mirad cómo se aman, en la que incidió –recuerda María Ángeles– «en que hay que mirar con la misma ternura que el Señor nos mira». Y es que, para Aguilar, los cursillistas «deben ser sembradores de esperanza al anunciar la fe». Así, explica Villa, el consiliario propuso un decálogo para los miembros de esta escuela, recordando la importancia de ser personas de oración y portadoras de paz abrazando la Cruz.
En otro de los momentos que pudieron vivir en comunión los asistentes, el presidente de la Escuela, Francisco Aguilar, recordó a los presentes «el bien que el Señor hace en un Cursillo de Cristiandad», invitándoles a continuar en la misión de primer anuncio.
Este domingo, 29 de septiembre, la Iglesia Universal celebra la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado, y lo hace bajo el lema: «Dios camina con su pueblo», que recuerda que, igual que el pueblo de Israel salió de la esclavitud de Egipto buscando la tierra prometida, en el presente muchas personas migrantes y refugiadas tienen que hacer un camino hacia un nuevo destino, lleno de esperanza, pero también de dolor e incertidumbre, para ellos y sus familias, encomendándose en muchos casos a Dios, pero reflejando siempre en su rostro el rostro de Cristo, que se identifica con los colectivos más vulnerables: «porque fui extranjero y me acogiste» (Mt 25, 35).
Por otro lado, los Obispos españoles, en su mensaje de esta jornada nos invitan a entender la sinodalidad y el caminar juntos contando con las personas migrantes y refugiadas, cuya itinerancia nos recuerda que somos ciudadanos del cielo y no debemos aferrarnos a lo temporal. Nos alertan de las ideologías políticas que ven en los empobrecidos una problemática y no una oportunidad de encuentro con Dios, sintiendo que todos pertenecemos aún nosotros global, por tanto, llamados a salvaguardar la dignidad de los hermanos y hermanas más frágiles.
Por último, los prelados nos recuerdan la reciente exhortación pastoral: «Comunidades acogedoras y misioneras. Marco para la pastoral con migrantes», que fue enviada a toda la Iglesia en España, pidiendo que sea reflexionada y encarnada en cada porción del pueblo de Dios.
Desde la Delegación de Migraciones ha organizado para conmemorar esta jornada los siguientes actos:
El sábado, 28 de septiembre, a las 11 de la mañana, “Encuentro con la asociación Elín. 25 años en la frontera de Ceuta”. En el Centro Josefa Segovia, C/ Ejército Español, 5
Por la tarde, a las 20 horas, en la parroquia de La Asunción de Jódar, Eucaristía de la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado.
El 4 de octubre, a las 20 horas Teatro: «Aquí nunca pasa nada». Contra la trata de personas en España. (Salón de actos casa de la cultura. Jódar)
De la misma manera, desde la Delegación de Migraciones anima a las comunidades parroquiales, en torno a esta Jornada a:
– Invitar a la eucaristía del próximo domingo 29 de septiembre a las personas migrantes y refugiadas cristianas, haciéndoles especialmente partícipes.
– Idear alguna convivencia también con personas de otras religiones, donde compartir experiencias en torno a una mesa, por ejemplo, con comidas de distintos países.
– Llevar a cabo, con la ayuda de la delegación de Migraciones, durante el curso, distintas actividades de la pastoral con personas migrantes.
– Organizar alguna charla o jornadas sobre la exhortación pastoral mencionada.
Ha tenido lugar este fin de semana organizada por la parroquia Virgen del Perpetuo Socorro
85 jóvenes de distintos grupos juveniles de las comunidades cristianas se han dado cita este fin de semana para celebrar la convivencia “Primavera con Cristo”, organizada por la parroquia Virgen del Perpetuo Socorro de Picota. Este año ha estado centrado en descubrir la belleza del amor y la sexualidad humana desde el ser cristiano, de ahí que se le haya titulado: “Amémonos (1 Jn, 4, 7)”. El matrimonio formado por Diego Guevara y Kety Trigozo, de la Red pro-vida San Martín, ha sido el encargado de impartir la charla sobre sexualidad, el noviazgo cristiano y el inicio de la vida y el aborto. Por otro lado, la Madre Marcela Valdez, de las Obreras del Corazón de Jesús y la Madre Ángela Godoy, de las Salesianas del Sagrado Corazón de Jesús han hablado a los jóvenes de la vocación al amor y de cómo Dios sana las heridas.
Durante el fin de semana los participantes han tenido dinámicas, veladas, eucaristías, adoración y confesiones. En la organización han participado un grupo de los Hijos de la Compasión y del grupo de las Alturas.