La Penitenciaría Apostólica ha hecho público el decreto por el que concede la Indulgencia Plenaria con ocasión de las solemnes celebraciones en honor de Nuestra Señora del Rocío, que tendrán lugar en la Diócesis de Huelva desde el próximo 15 de agosto de 2026 hasta el 31 de mayo de 2027.
La concesión responde a la petición presentada por el Obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, y ha sido otorgada por mandato del Santo Padre, el Papa León XIV, como un signo de la misericordia de Dios y de la solicitud pastoral de la Iglesia hacia todos los fieles que participen en este tiempo de especial gracia.
Podrán lucrar la Indulgencia Plenaria los fieles verdaderamente arrepentidos y movidos por la caridad que, cumpliendo las condiciones habituales —confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Santo Padre—, peregrinen a la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Almonte o al Santuario de Nuestra Señora del Rocío.
Durante la peregrinación, los fieles deberán participar devotamente en las celebraciones litúrgicas, especialmente en la solemne peregrinación de la Santísima Virgen, o bien permanecer en oración ante la venerada imagen de la Patrona, dedicando un tiempo a la oración, la meditación o a otras prácticas de piedad. Asimismo, el decreto invita a elevar súplicas por la gloria de Dios, la paz y la concordia entre los pueblos, concluyendo con el rezo del Padrenuestro, el Credo y las invocaciones a la Santísima Virgen María como Reina de la Paz y Madre de Misericordia.
La Indulgencia podrá aplicarse también, a modo de sufragio, por las almas de los fieles difuntos que se encuentran en el Purgatorio.
El decreto contempla igualmente a quienes, por motivos graves, no puedan participar físicamente en las celebraciones. Los ancianos, los enfermos, sus cuidadores y todas aquellas personas impedidas para salir de sus hogares podrán obtener la Indulgencia si, rechazando todo pecado y con propósito de cumplir las condiciones habituales en cuanto les sea posible, se unen espiritualmente a las celebraciones marianas y ofrecen a Dios sus oraciones, sufrimientos y dificultades cotidianas.
Por otra parte, la Penitenciaría Apostólica exhorta a los sacerdotes que cuentan con las facultades necesarias para administrar el sacramento de la Reconciliación a que se muestren disponibles con espíritu generoso y misericordioso para atender a los fieles durante este tiempo jubilar, facilitando así el acceso al sacramento de la Penitencia.
La Diócesis de Huelva invita a todos los fieles a vivir este tiempo de gracia como una oportunidad privilegiada para renovar la fe, fortalecer la comunión eclesial y acercarse al Señor por medio de la intercesión maternal de Nuestra Señora del Rocío.
La imagen peregrina de la Santísima Virgen de la Cabeza de Sierra Morena recorrerá distintos puntos de la Diócesis de Málaga en los próximos días con motivo de la misión «María, madre en salida».
Detalle del cartel de la Misión Mariana de Santa María de la Cabeza
Con esta iniciativa, la Diócesis de Jaén quiere «poner de manifiesto el rostro misionero de la Iglesia, siguiendo el ejemplo de María, que no dudó en salir a prisa al encuentro de Isabel y que sigue saliendo al encuentro de cada hijo que está necesitado de su presencia maternal, para llevar a Cristo allí donde es más necesario». Es una de las actividades programadas como preparación espiritual para el jubileo con motivo del octavo centenario de su aparición, que se desarrollará del 4 de octubre de 2026, al 8 de diciembre de 2027.
Durante ocho días, la imagen peregrina de la patrona de la diócesis jiennense estará presente en Antequera, Vélez-Málaga, Álora, Teba, Archidona, Ronda, Canillas de Aceituno y Málaga, además de realizar una visita a la Prisión de Archidona y a la Casa de Acogida Colichet y la Residencia El Buen Samaritano en Churriana.
Una semana de presencia mariana
La Misión Mariana en la Diócesis de Málaga comenzará el domingo 16 de agosto en la puerta de la parroquia de la Santísima Trinidad de Antequera, donde tendrá lugar la recepción y acogida de la Imagen Peregrina a las 9.30 horas, seguida de la Solemne Eucaristía y Veneración a las 10.00 horas
La estancia en Antequera continuará el lunes 17 con un periodo de veneración de 11.00 a 13.00 horas en la Parroquia de la Santísima Trinidad.
Ese mismo lunes, la Imagen se trasladará a Vélez-Málaga. A las 19.00 horas está prevista la recepción y acogida, y a las 20.00 horas se celebrará la Solemne Eucaristía y Veneración en la Ermita de Nuestra Señora de la Cabeza, situada en el Cementerio.
La Misión Mariana llega a Álora, Teba y Archidona
El martes 18 de agosto, la programación incluye una celebración en la Prisión de Archidona, donde se celebrará una Solemne Eucaristía a las 11.30 horas.
Por la tarde, la Imagen Peregrina llegará a Álora. Allí tendrá lugar a las 19.00 horas la recepción, acogida y Veneración en la Ermita de Santa Brígida.
El miércoles 19 de agosto será el turno de Colichet y el Buen Samaritano. A las 9.30 horas se realizará la recepción y acogida en la Casa de Acogida Colichet. Posteriormente, a las 11.00 horas, se celebrará la Solemne Eucaristía en la Residencia El Buen Samaritano.
Ese mismo día, por la tarde, la Misión Mariana continuará en Teba, donde la recepción y acogida tendrá lugar a las 19.00 horas en la Ermita de Jesús. A las 20.30 horas se celebrará la Solemne Eucaristía en la Parroquia de la Santa Cruz Real.
El jueves 20 de agosto la Imagen Peregrina permanecerá en Archidona. La jornada comenzará a las 9.45 horas con la recepción, acogida, Solemne Eucaristía y Veneración en el Convento de las Monjas Mínimas.
Por la tarde, a las 19.00 horas, tendrá lugar una Solemne Eucaristía y, posteriormente, el traslado de la Imagen a la Ermita de la Virgen de la Cabeza, donde se realizará la despedida.
Ronda y Canillas de Aceituno
La Misión Mariana continuará en Ronda durante el viernes 21 y el sábado 22 de agosto.
El viernes, a las 20.30 horas, se celebrará la recepción y acogida en las Cuevas de San Antón, seguida a las 21.00 horas de la Solemne Eucaristía y veneración.
El sábado por la mañana, a las 9.00 horas, está previsto el traslado a la Colegiata de Nuestra Señora de la Cabeza de Ronda, con acompañamiento, desde la ermita rupestre de Nuestra Señora de la Cabeza.
La tarde del sábado 22 de agosto la Imagen Peregrina llegará a Canillas de Aceituno. La recepción y acogida tendrá lugar a las 19.00 horas y, a las 20.00 horas, se celebrará la Solemne Eucaristía y Veneración en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario.
Málaga acogerá la clausura de la Misión Mariana
La visita concluirá el domingo 23 de agosto en Málaga con una jornada especialmente dedicada a la oración, al encuentro y a la acción de gracias.
La jornada comenzará a las 9.00 horas con el rezo de los Laudes en la iglesia de Santa Ana del Císter. A continuación, la imagen peregrina será trasladada al Patio de los Naranjos de la Catedral de Málaga, donde, a las 9.30 horas, tendrá lugar un encuentro y saludo a Santa María de la Victoria, Patrona de Málaga y su Diócesis, acompañado de unas palabras de acción de gracias por los frutos espirituales de la Misión Mariana y de una oración comunitaria.
Posteriormente, la Virgen de la Cabeza será trasladada a la Parroquia de los Santos Mártires, donde a las 10.15 horas se celebrará un encuentro y saludo a los Santos Patronos de Málaga, Ciriaco y Paula, con un nuevo momento de oración comunitaria y acción de gracias.
A las 10.40 horas está previsto el traslado de la Imagen Peregrina a la Parroquia de Jesús Obrero, sede canónica de la Real Hermandad de la Santísima Virgen de la Cabeza de Málaga. Allí, a las 11.30 horas, tendrá lugar la recepción y acogida por parte de la comunidad parroquial, vecinos, representantes de las Hermandades y autoridades.
El momento central de la jornada llegará a las 12.00 horas, con la celebración de la Solemne Eucaristía de Clausura de la Misión Mariana y Acción de Gracias. La celebración estará presidida por el trinitario Antonio Jiménez Fuentes, vicario episcopal del Interior, y será concelebrada por los Padres Trinitarios de Málaga.
Tras la Eucaristía, entre las 13.00 y las 14.00 horas, los fieles podrán participar en la veneración de la Santísima Virgen. Finalmente, a las 14.00 horas, se producirá la despedida de la imagen peregrina de la Virgen de la Cabeza, que continuará su recorrido con el envío de la Misión Mariana a la Diócesis de Almería.
La jornada recorrerá distintos enclaves religiosos de la capital malagueña: la Iglesia del Císter, el Patio de los Naranjos de la Catedral, la Parroquia de los Santos Mártires y la Parroquia de Jesús Obrero.
La imagen peregrina de la Santísima Virgen de la Cabeza de Sierra Morena recorrerá distintos puntos de la Diócesis de Málaga en los próximos días con motivo de la misión «María, madre en salida», con la que la Diócesis de Jaén quiere «poner de manifiesto el rostro misionero de la Iglesia, siguiendo el ejemplo de María, que no dudó en salir a prisa al encuentro de Isabel y que sigue saliendo al encuentro de cada hijo que está necesitado de su presencia maternal, para llevar a Cristo allí donde es más necesario». Es una de las actividades programadas como preparación espiritual para el jubileo con motivo del octavo centenario de su aparición, que se desarrollará del 4 de octubre de 2026, al 8 de diciembre de 2027.
Detalle del cartel de la Misión Mariana de Santa María de la Cabeza
Durante ocho días, la imagen peregrina de la patrona de la diócesis jiennense estará presente en Antequera, Vélez-Málaga, Álora, Teba, Archidona, Ronda, Canillas de Aceituno y Málaga, además de realizar una visita a la Prisión de Archidona y a la Casa de Acogida Colichet y la Residencia El Buen Samaritano en Churriana.
Una semana de presencia mariana
La Misión Mariana en la Diócesis de Málaga comenzará el domingo 16 de agosto en la puerta de la parroquia de la Santísima Trinidad de Antequera, donde tendrá lugar la recepción y acogida de la Imagen Peregrina a las 9.30 horas, seguida de la Solemne Eucaristía y Veneración a las 10.00 horas
La estancia en Antequera continuará el lunes 17 con un periodo de veneración de 11.00 a 13.00 horas en la Parroquia de la Santísima Trinidad.
Ese mismo lunes, la Imagen se trasladará a Vélez-Málaga. A las 19.00 horas está prevista la recepción y acogida, y a las 20.00 horas se celebrará la Solemne Eucaristía y Veneración en la Ermita de Nuestra Señora de la Cabeza, situada en el Cementerio.
La Misión Mariana llega a Álora, Teba y Archidona
El martes 18 de agosto, la programación incluye una celebración en la Prisión de Archidona, donde se celebrará una Solemne Eucaristía a las 11.30 horas.
Por la tarde, la Imagen Peregrina llegará a Álora. Allí tendrá lugar a las 19.00 horas la recepción, acogida y Veneración en la Ermita de Santa Brígida.
El miércoles 19 de agosto será el turno de Colichet y el Buen Samaritano. A las 9.30 horas se realizará la recepción y acogida en la Casa de Acogida Colichet. Posteriormente, a las 11.00 horas, se celebrará la Solemne Eucaristía en la Residencia El Buen Samaritano.
Ese mismo día, por la tarde, la Misión Mariana continuará en Teba, donde la recepción y acogida tendrá lugar a las 19.00 horas en la Ermita de Jesús. A las 20.30 horas se celebrará la Solemne Eucaristía en la Parroquia de la Santa Cruz Real.
El jueves 20 de agosto la Imagen Peregrina permanecerá en Archidona. La jornada comenzará a las 9.45 horas con la recepción, acogida, Solemne Eucaristía y Veneración en el Convento de las Monjas Mínimas.
Por la tarde, a las 19.00 horas, tendrá lugar una Solemne Eucaristía y, posteriormente, el traslado de la Imagen a la Ermita de la Virgen de la Cabeza, donde se realizará la despedida.
Ronda y Canillas de Aceituno
La Misión Mariana continuará en Ronda durante el viernes 21 y el sábado 22 de agosto.
El viernes, a las 20.30 horas, se celebrará la recepción y acogida en las Cuevas de San Antón, seguida a las 21.00 horas de la Solemne Eucaristía y veneración.
El sábado por la mañana, a las 9.00 horas, está previsto el traslado a la Colegiata de Nuestra Señora de la Cabeza de Ronda, con acompañamiento, desde la ermita rupestre de Nuestra Señora de la Cabeza.
La tarde del sábado 22 de agosto la Imagen Peregrina llegará a Canillas de Aceituno. La recepción y acogida tendrá lugar a las 19.00 horas y, a las 20.00 horas, se celebrará la Solemne Eucaristía y Veneración en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario.
Málaga acogerá la clausura de la Misión Mariana
La visita concluirá el domingo 23 de agosto en Málaga con una jornada especialmente dedicada a la oración, al encuentro y a la acción de gracias.
La jornada comenzará a las 9.00 horas con el rezo de los Laudes en la iglesia de Santa Ana del Císter. A continuación, la imagen peregrina será trasladada al Patio de los Naranjos de la Catedral de Málaga, donde, a las 9.30 horas, tendrá lugar un encuentro y saludo a Santa María de la Victoria, Patrona de Málaga y su Diócesis, acompañado de unas palabras de acción de gracias por los frutos espirituales de la Misión Mariana y de una oración comunitaria.
Posteriormente, la Virgen de la Cabeza será trasladada a la Parroquia de los Santos Mártires, donde a las 10.15 horas se celebrará un encuentro y saludo a los Santos Patronos de Málaga, Ciriaco y Paula, con un nuevo momento de oración comunitaria y acción de gracias.
A las 10.40 horas está previsto el traslado de la Imagen Peregrina a la Parroquia de Jesús Obrero, sede canónica de la Real Hermandad de la Santísima Virgen de la Cabeza de Málaga. Allí, a las 11.30 horas, tendrá lugar la recepción y acogida por parte de la comunidad parroquial, vecinos, representantes de las Hermandades y autoridades.
El momento central de la jornada llegará a las 12.00 horas, con la celebración de la Solemne Eucaristía de Clausura de la Misión Mariana y Acción de Gracias. La celebración estará presidida por el trinitario Antonio Jiménez Fuentes, vicario episcopal del Interior, y será concelebrada por los Padres Trinitarios de Málaga.
Tras la Eucaristía, entre las 13.00 y las 14.00 horas, los fieles podrán participar en la veneración de la Santísima Virgen. Finalmente, a las 14.00 horas, se producirá la despedida de la imagen peregrina de la Virgen de la Cabeza, que continuará su recorrido con el envío de la Misión Mariana a la Diócesis de Almería.
La jornada recorrerá distintos enclaves religiosos de la capital malagueña: la Iglesia del Císter, el Patio de los Naranjos de la Catedral, la Parroquia de los Santos Mártires y la Parroquia de Jesús Obrero.
La parroquia de Nuestra Señora de la Anunciación de Cúllar ha vivido una experiencia de fe, convivencia y fraternidad en el Camino de Santiago. «Todo sea para mayor Gloria de Dios. Os encomiendo y pido muchos frutos espirituales para esa experiencia de peregrinación jacobea. Saludos a todos y contad con mi oración». Con estas palabras, nuestro obispo, D. Francisco Jesús, acompañaba espiritualmente a los 55 peregrinos de la parroquia de Nuestra Señora de la Anunciación de Cúllar al comenzar su peregrinación por el Camino de Santiago.
Y así comenzó una experiencia que, más allá del esfuerzo físico y de los kilómetros recorridos, se ha convertido en una auténtica experiencia de fe, fraternidad y encuentro con Dios. Desde Sarria hasta Santiago de Compostela, del 1 al 7 de agosto, los peregrinos han compartido jornadas de camino, cansancio, alegría, conversación, silencio y oración.
Cada etapa ha supuesto un pequeño reto, pero también una oportunidad para descubrir que el Camino se hace más llevadero cuando se camina junto a otros. En los momentos de cansancio siempre aparecía una palabra de ánimo, una mano amiga o una sonrisa que ayudaba a continuar. Poco a poco, los kilómetros fueron dejando paso a la convivencia y haciendo del grupo una verdadera comunidad de peregrinos.
Para un servidor que ha acompañado al grupo, ha sido especialmente emotivo contemplar la ilusión y la satisfacción de los 55 peregrinos al superar cada etapa. El Camino ha permitido descubrir que peregrinar no consiste solamente en llegar a una meta, sino en dejarse transformar por lo que acontece mientras caminamos.
Y finalmente llegó Santiago de Compostela. Después de tantos kilómetros, entrar en la ciudad y encontrarse ante la Catedral y la tumba del Apóstol Santiago fue uno de los momentos más emocionantes de toda la peregrinación. Allí se hicieron presentes el cansancio acumulado, pero también la alegría de haber llegado y, sobre todo, la satisfacción de haberlo hecho juntos.
En la mañana del último día, como culminación de esta peregrinación, se celebró la Santa Misa al alba en la Catedral de Santiago por todos los peregrinos de la parroquia de la Anunciación de Cúllar y por la Diócesis de Guadix. Ante el Apóstol Santiago se pusieron en las manos del Señor las familias, las comunidades parroquiales, nuestra diócesis y todas aquellas personas e intenciones que cada peregrino llevaba en su corazón.
De este modo, las palabras de nuestro obispo al comienzo del Camino adquirieron todo su sentido: «Os encomiendo y pido muchos frutos espirituales para esa experiencia de peregrinación jacobea». Y, sin duda, han sido muchos los frutos, momentos de oración, sacramento de la reconciliación, amistad, fraternidad, superación y un renovado deseo de seguir caminando en la fe.
Porque el Camino termina en Santiago, pero la peregrinación continúa. Los 55 peregrinos han regresado ahora a Cúllar con los pies cansados y el corazón lleno de recuerdos, rostros y experiencias compartidas. Regresan también con una certeza, que la verdadera meta no es solamente llegar a Santiago sino descubrir a Cristo mientras caminamos y aprender a caminar juntos como Iglesia.
Que el Apóstol Santiago siga acompañando a esta comunidad parroquial y a toda la Diócesis de Guadix y que esta peregrinación produzca, como pedía nuestro obispo, abundantes frutos espirituales.
La imagen ha regresado tras completar un proceso de restauración y conservación en el taller antequerano Santa Conserva, justo a tiempo para la celebración de su Novena, sus cultos y la esperada jornada del 15 de agosto.
Almuñécar vuelve a encontrarse con una de sus imágenes más queridas. Nuestra Señora de la Antigua Coronada, Patrona de la localidad, ha regresado a su parroquia después de finalizar el proceso de restauración y conservación realizado en el taller especializado Santa Conserva, ubicado en Antequera.
Su llegada ha sido recibida con especial emoción por la comunidad parroquial y por los vecinos del municipio, que esperaban con ilusión volver a contemplar a su Patrona tras el periodo de intervención. Durante su estancia en el taller, la imagen ha sido sometida a diferentes trabajos destinados a recuperar su buen estado de conservación y garantizar la protección de su extraordinario valor artístico, histórico y devocional.
Un esperado reencuentro con la historia y la devoción de Almuñécar
El regreso de Nuestra Señora de la Antigua Coronada representa mucho más que la finalización de una restauración. Supone el reencuentro de Almuñécar con una figura profundamente vinculada a su historia, a sus tradiciones y a la fe de generaciones de sexitanos.
La intervención permite que la imagen vuelva a ocupar su lugar en la parroquia en unas fechas especialmente significativas, coincidiendo con la celebración de su Novena y de los cultos organizados en su honor.
Con este retorno, Almuñécar recupera uno de sus principales símbolos religiosos y patrimoniales. Un legado que, gracias a los trabajos de conservación realizados, podrá seguir siendo venerado y transmitido a las futuras generaciones.
Todo preparado para el 15 de agosto
La Patrona vuelve a casa a tiempo para vivir uno de los días más esperados del calendario almuñequero. El próximo 15 de agosto, Nuestra Señora de la Antigua Coronada volverá a encontrarse con su pueblo y a recorrer las calles y el mar de Almuñécar, en una jornada marcada por la emoción, la tradición y la devoción.
Almuñécar ya cuenta los días para volver a acompañar a su Patrona. Su regreso abre ahora una nueva etapa y renueva una unión que permanece intacta a través del tiempo.
María Anaya, María Victoria Alcaraz y Francisco Rodríguez se acercan a los micrófonos de la Delegación de Medios de Comunicación para compartir la labor que se realiza desde la albacería para la celebración de las fiestas patronales a la Virgen de la Victoria, Patrona de la ciudad y la diócesis de Málaga. Aquí pueden escuchar el podcast completo.
Antonio Märquez, María Anaya, María Victoria Alcaraz y Francisco Rodríguez tras la grabación del podcast
E. LLAMAS
La nave del Crucero de la Catedral de Sevilla ha vuelto a llenarse de fieles y devotos en la jornada dominical de la novena a la patrona, la Virgen de los Reyes. Y, siguiendo la pauta marcada en la primera jornada, el pasado día 6, el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, ha dedicado su homilía de hoy a explicar que la fe sólo madura cuando se aprende a confiar.
Partiendo del relato del Evangelio del día, el predicador ha mostrado las inseguridades que pueden marcar las vidas de las personas, aún de las que pensaban que controlaban sus vidas porque “hay tempestades que superan toda experiencia y toda capacidad humana”. Y es precisamente “en ese momento cuando aparece Jesús”, que “antes de cambiar las circunstancias, fortalece el corazón de sus discípulos”.
Monseñor Ulloa ha destacado que “el Señor nunca abandona a los suyos”. En este punto ha señalado que “quizá no llegue cuando nosotros habíamos imaginado, pero siempre llega en el momento oportuno”, porque “Dios tiene sus tiempos, que casi nunca coinciden con los nuestros, pero -ha añadido- siempre coinciden con lo que más necesitamos”.
María, Madre de la Esperanza
Volviendo su mirada a María, el arzobispo de Panamá ha advertido que, si bien su figura no aparece en el relato evangélico de la tempestad, “toda su vida fue una escuela de confianza”. En este sentido, ha señalado que muchas veces no comprendió plenamente los caminos de Dios, “pero nunca dejó de confiar en Él”: “Su fortaleza no nacía de tener todas las respuestas, sino de saber en quién había puesto su vida”. Es por lo que la Iglesia la invoca como “Madre de la Esperanza”, “No porque evitara las dificultades, sino porque permaneció fiel en medio de ellas”.
Monseñor Ulloa ha retomado sus referencias a las personas que, a lo largo de los siglos, han acudido al amparo de la Virgen de los Reyes en casos de necesidad, “llevando en el corazón sus propias tormentas”. “El pueblo cristiano ha comprendido que una madre no evita todas las tempestades de sus hijos, pero jamás los deja atravesarlas solos”, ha subrayado.
Igualmente, ha vuelto a acordarse de quienes hace siglos llevaron la fe al Nuevo Mundo: “Nada les aseguraba el éxito de la misión; sin embargo, avanzaban sostenidos por una convicción inquebrantable: el Señor caminaba con ellos. Esa confianza fue la fuerza que impulsó el anuncio del Evangelio hasta las tierras panameñas, donde comenzó una obra de evangelización que, por la gracia de Dios, continúa dando frutos después de más de quinientos años”.
Dirigiéndose a la asamblea, monseñor Ulloa ha tenido palabras de aliento hacia quienes puedan estar pasando un trance complicado en sus vidas. A ellos ha recordado las palabras de Jesús a sus discípulos en Galilea: “¡Ánimo! Soy yo; no tengan miedo”. En la parte final de su homilía, el predicador panameño ha pedido a los asistentes que se dirijan a la Virgen de los Reyes con una intención: “aprender a confiar”.
San Esteban, la Virgen del Amparo y la patrona de Almería
Al término de la novena, los canónigos Manuel Soria y Francisco Román han entregado un recuerdo de la patrona hispalense a dos hermandades de la capital: la de San Esteban y la del Amparo. La primera celebra en 2026 su primer centenario fundacional, mientras que la del Amparo tiene la vista puesta en el próximo 8 de noviembre, cuando su titular será coronada en su sede, la Parroquia de la Magdalena. Además, la Asociación de Fieles de Ntra. Sra. de los Reyes y San Fernando ha hecho entrega de la medalla de oro de la institución a la Hermandad de la Virgen del Mar, patrona de Almería.
Ante la grave situación provocada por los incendios que en estos días afectan a distintos lugares de nuestra provincia de Huelva, quiero hacer llegar a todos mi cercanía y mi oración.
En estos momentos de preocupación, especialmente para las personas y familias que han tenido que abandonar sus hogares o que viven con temor ante la proximidad de las llamas, quiero asegurarles que la Iglesia de Huelva está cerca de ellos. Pedimos al Señor que proteja sus vidas, sus hogares y sus medios de subsistencia, y que permita que esta emergencia pueda ser superada cuanto antes.
Mi pensamiento y mi oración se dirigen también a quienes están sufriendo la pérdida o el daño de sus bienes y, de manera particular, a quienes puedan haber perdido su trabajo, sus cultivos, sus animales o parte de ese patrimonio natural que forma parte de la vida y de la historia de nuestros pueblos.
Quiero expresar asimismo nuestro profundo agradecimiento a todos los que están trabajando en primera línea contra el fuego: bomberos, efectivos del Plan Infoca, miembros de la Unidad Militar de Emergencias, Guardia Civil, Policía Nacional y Local, servicios sanitarios, Protección Civil, voluntarios y cuantos, desde sus responsabilidades, están poniendo sus conocimientos, su esfuerzo y hasta su propia seguridad al servicio de los demás.
A todos ellos, nuestro reconocimiento y nuestra oración.
En estos momentos debemos permanecer unidos, atender responsablemente las indicaciones de las autoridades y ofrecer nuestra colaboración allí donde sea necesaria. La solidaridad de todos será especialmente importante cuando llegue el momento de atender las consecuencias de esta emergencia y de acompañar a quienes hayan sufrido mayores pérdidas.
Pido a todos los fieles que como comunidad cristiana, encomendemos esta situación al Señor y de manera especial ruego a los sacerdotes para que tengan en cuenta la situación que estamos viviendo en la oración de los fieles de las Misas.
También quiero comunicar que las Hermanas de Belén han sido desalojadas y se encuentran en la Casa de Ejercicios Virgen de la Cinta de Huelva.
Pedimos la intercesión de la Santísima Virgen María, tan querida en todos nuestros pueblos. Que ella, Madre de misericordia y consuelo, acompañe a quienes sufren, sostenga a quienes trabajan para apagar el fuego y proteja a nuestra tierra.
Que Dios bendiga y proteja a Huelva y a todos sus pueblos.
Un año más, la edición de «Starlight: De san Torcuato al cielo» ha sido todo un éxito. Una noche para contemplar la belleza del firmamento, descubrir nuestro patrimonio y, sobre todo, elevar la mirada y el corazón hacia el Creador.
La actividad tuvo lugar a las 21’30 horas del viernes 7 de agosto, en el Santuario de Face Retama. Comenzó, como estaba programado, con la bienvenida del director del Secretariado para el Cuidado de la Creación de la Diócesis, José Manuel Martos. Le siguió una oración dirigida por el padre Carlos, superior de la comunidad de Ermitaños de San Torcuato, Marta, María y Lázaro que hay en Face Retama.
Debido a la gran afluencia de público, fue necesario organizar varios grupos para realizar la visita al Cenobio Paleocristiano y a la Ermita-Sepulcro de San Torcuato. Los diferentes grupos estuvieron guiados por el rector del Santuario, la directora del Secretariado para la Promoción del Turismo Espiritual, el hermano ermitaño Emilio y el propio director del Secretariado para el Cuidado de la Creación.
La convocatoria volvió a demostrar el interés por esta iniciativa, que une patrimonio, espiritualidad y ciencia. No solo participaron personas interesadas en contemplar las estrellas desde Face Retama, de la comarca de Guadix, sino que también recibimos visitantes procedentes de otros puntos de la provincia de Granada, como Víznar y Chauchina.
El astrónomo Leo Fernández Lázaro ofreció una auténtica lección magistral sobre el origen y la inmensidad del universo. Con un lenguaje cercano y muy didáctico, enseñó a mirar y comprender la bóveda celeste, que brillaba con una belleza extraordinaria sobre el paraje de San Torcuato.
Y es que, como nos recuerda el salmista, «los cielos proclaman la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos» (Salmo 19,2).
Contemplar las estrellas se convirtió así en una invitación a detenernos, admirar, agradecer y reconocer la grandeza de la creación. Porque ante la inmensidad del cielo, el ser humano descubre al mismo tiempo la grandeza del universo y la pequeñez de su propia existencia.
Secretariado Diocesano para el Cuidado de la Creación da las gracias a todos los participantes, así como a las personas que han colaborado en la organización y desarrollo de esta quinta edición. Gracias por hacer posible, un año más, esta experiencia que nos ayuda a contemplar la creación, conocer nuestro patrimonio, disfrutar de la ciencia y dar gracias a Dios por la belleza que nos ha regalado.
Que esta actividad «Starlight: De san Torcuato al cielo» nos ayude a recuperar el asombro ante la naturaleza y a comprender que, cuando levantamos los ojos hacia el cielo, no solo contemplamos las estrellas: también podemos descubrir una invitación a cuidar, respetar y agradecer la casa común que compartimos.
Porque, como escribió san Juan de la Cruz:
«Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura,
y yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de su hermosura».
Una noche más, San Torcuato nos enseñó a mirar al cielo para descubrir, en su inmensa belleza, una nueva razón para dar gracias.
José Manuel Martos
Director del Secretariado para el Cuidado de la Creación de la Diócesis de Guadix
El miedo y la duda se apropian de una comunidad cristiana que se siente amenazada en la noche de la prueba y por la ausencia de su Señor en medio de ella.
Jesús que ha terminado su jornada de anuncio del reino de Dios con la oración a solas en una montaña, baja al encuentro de los suyos que se sienten apurados y en peligro.
La débil fe impide a Pedro encontrar y llegar hasta Jesús, pero termina sintiéndose salvado y ayudado por el Señor. El Resucitado lo rescata de la muerte. Nuestra pobre fe no impide que Dios sea misericordioso.
Todo se supera con la presencia viva y resucitada del Señor, que nunca abandona a los suyos. Y la prueba, la crisis… siempre han de fortalecernos en la fe que vence a los miedos y a las dudas.
DESARROLLO
Este relato del evangelio de Mateo es la continuación de un día intenso que el autor nos ha expuesto previamente, durante el cual Jesús ha predicado, ha curado a los enfermos y ha dado de comer a la muchedumbre. Tenemos delante el prototipo de agenda diaria del Señor, en una jornada dedicada íntegramente y en intensidad al anuncio del reino de Dios; y que finaliza en la soledad y en el encuentro personal con el Padre a través de la oración. Esta actitud orante de Jesús, que precede a un acontecimiento de prueba, la encontraremos nuevamente en Getsemaní.
Indistintamente de contener unos datos históricos, la escena está llena de una simbología eclesial para catequizar y motivar a una comunidad cristiana primitiva que es cuestionada, especialmente por los judíos contemporáneos, por su fe en Jesús como Hijo de Dios; y que es perseguida por las autoridades romanas.
La barca es el símbolo de la comunidad eclesial, que navega en el mar y se enfrenta a la tempestad y a los peligros que amenazan con el hundimiento de la nave y con la muerte de sus tripulantes, encabezados por Pedro que hace de portavoz y al que se le atribuye una cierta responsabilidad.
La noche es el símbolo del desconcierto, de la falta de fe, de la prueba, de la crisis… Pero también lo es de la resurrección. Jesús domina la escena al poder caminar sobre las aguas, porque el Resucitado ha vencido a la muerte y a todas las fuerzas del mal. Es el único que nos puede proteger, salvar y ayudar cuando nos sentimos amenazados por las dificultades y las realidades de la vida que humanamente nos superan. Con el diálogo entre Jesús y Pedro, el evangelista subraya que no hay salvación sin fe, que no puedes ser ayudado sino confías. La fe es indispensable para llegar hasta Jesús.
Todos en la vida podemos tener momentos de debilidad en la fe. Para ejemplo de debilidad en la fe, el evangelista pone de protagonista a Pedro, quien debería de ser el modelo de hombre de fe recta, por el lugar destacado que ocupa en la Iglesia. Sin embargo, aquí se nos muestra como un discípulo frágil, con sus temores y sus dudas. De esta manera se nos está indicando que las dudas, los miedos, las crisis, las noches oscuras, etc., forman parte de la vida del creyente, y ello no nos incapacita para ser discípulos. La fe se vive verdaderamente en los momentos de riesgo y de vértigo, en los que es puesta a prueba. Y ahí lo importante es saber apoyarse en el Señor y pedir su ayuda, como Pedro: «Sálvame, Señor». A veces hay una distancia enorme entre el creyente que creemos ser y el que en realidad somos.
Cuando Jesús, junto con Pedro, sube a la barca, la tempestad se calma y todos, de manera solemne, hacen profesión de fe: “Verdaderamente Tú eres el Hijo de Dios”. Es Cristo el que le da estabilidad a la Iglesia y el que nos ayuda a vencer los miedos. Y cuando tenemos experiencia de la acción salvadora de Jesús, no porque es un héroe sino porque es Dios, también nosotros hemos de profesar lo mismo.