Ya es posible matricularse en Ciencias Religiosas, Teología y DECA en los centros teológicos diocesanos para el curso 2026-2027. El CESET San Pablo ha iniciado su periodo de matriculación, que está abierto hasta el 11 de septiembre de 2026, en periodo ordinario, y hasta el 18 de septiembre en extraordinario.
Los Centros Teológicos San Pablo, que contienen el Centro Superior de Estudios Teológicos y el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, ofrecen la posibilidad de cursar el Grado y Máster en ambas titulaciones, así como cursar el bienio de paso de Ciencias Religiosas a Teología o los créditos necesarios para obtener la DECA para ser profesor de Religión en Infantil-Primaria y Secundaria-Bachillerato.
Todos los estudios de los centros teológicos San Pablo están abiertos a alumnos/as seglares, seminaristas, religiosos/as y sacerdotes, y es posible matricularse de asignaturas concretas o curso completo.
El director de estos centros vinculados a la Universidad Loyola Andalucía, Pedro Leiva, explica que «el Concilio Vaticano II, en la constitución Gaudium et spes, ya decía que los cristianos deben vivir estrechamente unidos a los hombres de su tiempo, comprender su forma de pensar, armonizar los conocimientos con la moral y la doctrina cristiana para que la cultura religiosa y el conocimiento de las ciencias no avancen a ritmo desigual. Por eso insistía en que aquellos que se dedican a la teología no deben descuidar su relación con el propio tiempo, de modo que los hombres cultos puedan acceder a un conocimiento pleno de la fe. En este sentido, el Concilio lanzó un desafío: “es de desear que numerosos laicos consigan una formación adecuada en las disciplinas sagradas y que no pocos de entre ellos cultiven estos estudios ex profeso y profundicen en ellos” (GS 62). Este deseo del Concilio, por cierto, muy desconocido, muestra la importancia que daba a la teología en orden al diálogo de la Iglesia con el mundo. Aunque nuestra diócesis tiene una larga andadura en promover la formación teológica de los laicos, todavía hay mucho por hacer en este tema».
Una experiencia que nació hace 25 años para ofrecer a los jóvenes un voluntariado que les dejara huella.
Medio centenar de jóvenes de diversos puntos de la diócesis concluyeron el domingo 19 de julio la edición del Campo de Trabajo Lázaro (CTL) de este verano. Una experiencia que nació hace 25 años para ofrecer a los jóvenes un voluntariado que dejara huella en sus vidas. Organizado por la Delegación Diocesana de Juventud, Cáritas Diocesana y Pastoral Vocacional, este año invitaba a los jóvenes a ser “chispa de una humanidad nueva”.
Raúl Leal es el coordinador de Juventud para el CTL y explica que, para elegir el lema de este año, «estábamos esperando las palabras del papa León XIV en la vigilia en Madrid, a la que peregrinamos un grupo grande de jóvenes de la diócesis. Al equipo de Juventud nos marcó especialmente esta frase: “En cambio, cuando la vida no sabe a nada, es como si nos fuera arrebatada: ya no la sentimos nuestra. Ante el vacío de la indiferencia y del conformismo, ante la violencia de la guerra y de la mentira, sed vosotros mismos chispa de una humanidad nueva”, y la elegimos como lema porque expresa muy bien lo que queremos vivir en el CTL, que, en el encuentro con Cristo, presente en el necesitado, su corazón vuelva a arder y descubran que están llamados a ser “chispa de una humanidad nueva”. No se trata solo de realizar un servicio durante unos días, sino de dejarse encontrar por el Señor en el camino y regresar renovados, con el deseo de llevar esa esperanza a los demás y comprometerse en el proyecto de voluntariado que viene ofreciendo la diócesis a los jóvenes».
Los participantes en el CTL han dedicado las mañanas a acompañar a los niños, mujeres, ancianos, personas sin hogar, enfermos, personas inmigrantes y familias acogidas en la casa de las Adoratrices, el Cotolengo, la residencia de las Hermanitas de los Pobres, Pozo Dulce, el Buen Samaritano, el Comedor Santa Teresa, Colichet, el Hogar San Carlos, el Centro San Juan de Dios, el Comedor Santo Domingo y Casa Betania. Por las tardes, regresaban al Seminario Diocesano, donde se han hospedado esta semana, para compartir lo vivido con diversas propuestas y veladas creativas. En una de ellas participó el obispo, D. José Antonio Satué, quien estuvo disponible para dialogar con los jóvenes de los temas que ellos propusieran. Una experiencia inolvidable para los cientos de jóvenes que han vivido el CTL en sus 25 años de vida.
Alfonso Clavero, técnico del programa de voluntariado joven y coordinador desde Cáritas del CTL explica que «para Cáritas Diocesana, acercar a los jóvenes a la realidad social de nuestra diócesis supone una valiosa oportunidad. Conocer y colaborar en primera persona en los centros, proyectos y servicios que la Iglesia de Málaga desarrolla en favor de las personas más vulnerables les permite descubrir el compromiso concreto del Evangelio con quienes sufren dificultad, exclusión o soledad. A lo largo de estos años, hemos comprobado cómo esta experiencia favorece una mirada solidaria, fortalece la sensibilidad social y ayuda a entender que la fe se expresa en el servicio, la acogida y la promoción de la dignidad de cada persona, iguales ante los ojos de Dios pese a las distintas situaciones de vida».
Es por esta combinación de encuentro con el Señor y con los hermanos necesitados que el responsable de Pastoral Vocacional, Juan Baena afirma que «el Campo de Trabajo Lázaro ofrece a los jóvenes una experiencia de fe muy completa. Combina dos dimensiones que son esenciales en la vida cristiana: el encuentro con el Señor y el encuentro con los hermanos necesitados. Ambos encuentros se iluminan mutuamente, creando las condiciones óptimas para que la voz de Dios resuene en nuestro interior. Por eso el CTL es una ocasión estupenda para despertar la pregunta por la propia vocación: «Ante la realidad del mundo que descubro estos días, ¿cómo me sitúo? ¿Qué quiere Dios de mí?». En el marco de la convivencia con otros jóvenes y ayudados por el acompañamiento de los monitores, los jóvenes pueden ir buscando la respuesta a esa pregunta, que nos conduce a la vida plena que Dios sueña para cada uno».
Leal explica que «a través de esta experiencia he podido orientar mi vida profesional ya que a día de hoy soy trabajador social en la Fundación Don Bosco y coordino un proyecto en prisión; pero también el CTL ha impregnado mi vida de fe y mi compromiso con los jóvenes en la Delegación de Juventud. Cada año sigue dejando huella porque el Señor siempre hace nuevas todas las cosas».
El testimonio de los jóvenes que han vivido la experiencia es clave para conocer hasta qué punto ha dejado huella en ellos. Blanca Valera, joven de 23 años que ha participado en la experiencia, lo tiene claro: «el CTL ha sido una experiencia increíble que voy a recordar siempre. Es un chute de energía y de espiritualidad para afrontar el verano cargada de la fuerza del Señor».
Pablo Sánchez de la Rosa, de 24 años, añade que el CTL ha sido para él «un momento de encuentro, de crecimiento y de volver a retomar cosas con las que estaba distanciado, como la fe. En esos días he podido conocer a muchísimas personas que me recibieron con los brazos abiertos y que han dejado una huella muy profunda en mí. También he compartido con las personas momentos de alegría y de tristeza, y momentos de oración delante del Santísimo que guardaré para siempre en mi corazón. El CTL me ha ayudado a reflexionar sobre mi fe, en qué punto me encontraba y qué necesitaba. He podido reencontrarme con Dios, a quien anhelaba. Estoy muy agradecido».
Carmen Gaspar, 23 años, se queda con dos cosas de la experiencia: «La suerte de que pudiera dedicarle una semana completa al Señor, sin que importara nada más, y la suerte de ser partícipe de esa red de ayuda a la sociedad, de dar un poquito a los demás. Y añado la experiencia compartida con los otros jóvenes, que se llevaron un trocito de mi corazón».
Del 4 de julio al 15 de agosto, comparten vida y fe en la JARA, bajo el lema “Cuenta conmigo”.
Del 4 de julio al 15 de agosto, 1.050 niños, jóvenes y responsables del movimiento Misionero de la Esperanza (MIES) están viviendo los campamentos de verano en la JARA, bajo el lema “Cuenta conmigo”.
Se han dividido en seis turnos: dos de juveniles (12-16 años) y cuatro de infantiles (9-12 años); además de un campo de trabajo para jóvenes, mayores de 16 años, que tiene lugar en la Casa de Paz de Mollina.
Este verano, «la naturaleza volverá a ser una oportunidad para conectar con Dios, siempre de la mano de María. Tengámoslos presentes en nuestras oraciones y agradezcamos la generosidad de los 350 responsables que los acompañarán», expresaban sus responsables en sus redes sociales.
El lunes 20 de julio recibieron la visita del obispo, D. José Antonio Satué, quien compartió la tarde con los niños y jóvenes que participaban en el campamento, conoció las instalaciones de la JARA, tuvo un encuentro con los monitores y monitoras, celebró la Eucaristía con todos los acampados y se quedó a cenar con ellos. «Ha sido toda una experiencia de encuentro y de compartir», expresaban los responsables del campamento tras la visita.
Tras un curso especialmente intenso, que comenzaba con la celebración del Jubileo y concluía con la visita del Santo Padre a nuestro país el pasado mes de junio, podría deducirse que el verano es el momento perfecto para disfrutar de un merecido descanso. Sin embargo, hay pastorales de la Iglesia Diocesana que es precisamente ahora cuando no pueden bajar el ritmo. Es el caso de la Delegación Diocesana de Pastoral Universitaria, que ha organizado diversas actividades durante los próximos meses para que los jóvenes se acerquen a Dios y sirvan a los hermanos en distintos voluntariados. Pablo Guija, responsable de este área pastoral en la Archidiócesis de Sevilla, presenta la propuesta estival para los universitarios.
Hay muchas citas previstas para este verano, ¿qué actividad es la más inminente?
Como este año es el octavo centenario de la muerte de san Francisco, año jubilar franciscano, vamos a Venecia, a la isla San Francisco del Desierto. La isla entera es el convento donde san Francisco, cuando vuelve de Tierra Santa, malherido, casi ciego, se va recuperando. Allí trabajaremos con los frailes en la granja, en el huerto… Vamos a colaborar con ellos y a vivir su vida de oración. El viaje se completa con tres días en Asís para conocer los lugares más representativos de la vida de san Francisco e imbuirnos de la espiritualidad de este gran santo de la Iglesia.
Esta iniciativa es, realmente, el plan B, ya que la primera opción planteada no se ha podido llevar a cabo este año por causas de fuerza mayor.
Pues sí. Teníamos un proyecto muy interesante que intentaremos ejecutar en agosto del año que viene. Concretamente era un campo de trabajo en Tierra Santa. La idea era vivir dos semanas en un convento de monjas que tienen escuela. Allí trabajaríamos tres horas al día pintando paredes, desbrozando el campo, etc. El resto del tiempo visitaríamos los Santos Lugares. Además, tendríamos la oportunidad de conocer el testimonio de los cristianos que viven allí. Lamentablemente, con la guerra tuvimos que cancelarlo. Seguimos rezando para que haya paz y se pueda celebrar el año que viene.
El próximo destino del delegado de Pastoral Universitaria este verano es París.
Así es. Tras el campo de trabajo en Venecia me iré seis días al Encuentro Internacional de los Equipos de Nuestra Señora de Jóvenes, en París. Este encuentro permite a muchos universitarios que están también en este movimiento conocer a equipistas de distintos lugares del mundo. Sin duda, será un momento de gran enriquecimiento.
Y en agosto, ¿qué les depara a los jóvenes universitarios?
La primera semana de agosto, del 5 al 9, hemos organizado unos ejercicios espirituales para jóvenes, en colaboración con la Delegación Diocesana para la Pastoral con Jóvenes. Estos tendrán un marcado carácter de discernimiento vocacional. No podemos olvidar que la etapa universitaria es una etapa de discernimiento y para muchos supone una oportunidad de descubrir qué es lo que Dios quiere para ellos. De hecho, este año, si Dios quiere, entrarán varios chicos de la Pastoral Universitaria en el Seminario y eso es una bendición.
Pero aquí no acaba el calendario de actividades…
No, aún nos queda una. Como soy director del SARUS en la Universidad de Sevilla, es decir, del Servicio de Asistencia Religiosa, lo que implica la atención no solamente de católicos, sino de todas las confesiones, hemos organizado una actividad de carácter ecuménico. Nos vamos a la comunidad de Taizé, que aglutina a creyentes de distintas confesiones cristianas, y también a no creyentes en búsqueda. Allí, del 15 al 24 de agosto, nos uniremos alrededor de 4000 jóvenes para rezar con la música, profundizar en la Biblia, también en los diálogos sobre la paz, sobre la ecología… Todo ello supone una oportunidad para que el joven dedique ese tiempo a Dios.
En definitiva, vamos a vivir un verano entretenido y muy variado, por el que yo me siento muy agradecido al Señor, porque sin duda va a ser muy enriquecedor a nivel personal y espiritual.
Tras peregrinar por Asís, un grupo de la vicaría de Melilla ha regresado con una reliquia del santo millenial.
El párroco del Sagrado Corazón, Eduardo Resa, ante el sepulcro de san Carlo Acutis
Una peregrinación de personas pertenecientes a la Vicaría de Melilla, con el que ha sido su vicario episcopal, Eduardo Resa, ha visitado Asís a finales de julio, donde han recogido un reliquia ex capillis (de los cabellos) del «santo milenial», que desde la fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles, puede ser venerada en la ciudad autónoma. Recorrió, del 21 al 28 de julio, la ruta franciscana y Padua, y ha podido visitar, entre otros lugares, el sepulcro de San Francisco de Asís, en la Basílica de San Francisco, y el de San Carlo Acutis, en el Santuario del Despojo. Allí, en los principales lugares franciscanos, han celebrado Misa cada día, y han acompañado este viaje de una auténtica y profunda vivencia de la fe en comunidad. El párroco del Sagrado Corazón Eduardo Resa, que acompañó la peregrinación, fue el encargado de recibir la reliquia de primer grado el 22 de julio. Se trata de unos cabellos de san Carlo Acutis.
La reliquia se recibirá en la parroquia del Sagrado Corazón de Melilla el domingo 2 de agosto, fiesta de Santa María de los Ángeles, advocación especialmente vinculada a la tradición franciscana. La comunidad celebrará la fiesta con la Eucaristía, a las 20.30 horas, y a continuación, se dará a conocer la reliquia, procedente del cuerpo del santo, y que pasará a ser venerada en este templo melillense.
CARLO ACUTIS
Canonizado en septiembre de 2025, este joven nacido en Londres y fallecido en Milán, que murió con tan sólo 15 años a causa de una leucemia. Su vida de fe, su ayuda a las personas empobrecidas, su confianza en Dios y su apoyo en los sacramentos, especialmente, en la Eucaristía, de la que fue firme apóstol por medio de exposiciones y publicaciones digitales, llevó a hacer de su vida una auténtica luz para quienes le rodeaban. “Estar siempre unido a Jesús, éste es mi proyecto de vida”, escribió cuando tenía tan sólo siete años. Murió entre el 11 y el 12 de octubre de 2006 en el Hospital San Gerardo de Monza. Fue beatificado el 10 de octubre de 2020, en Asís, por el papa Francisco, y canonizado, por el papa León XIV el 7 de septiembre de 2025, en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Se le denomina el “primer santo millenial”, y desde entonces, muchas personas peregrinan para visitar el lugar donde reposan sus restos.
La Parroquia del Buen Pastor de La Antilla conmemoró este martes, 21 de julio, el X aniversario de la consagración de su templo con una intensa jornada de acción de gracias que reunió a numerosos fieles, sacerdotes y miembros de la comunidad parroquial.
Los actos comenzaron con la bendición, por parte del obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, de la pintura que servirá de retablo para la Capilla de los Pescadores que alberga la Virgen del Carmen. La obra, realizada por el artista marchenero Alberto Vega, enriquece el patrimonio artístico y devocional del templo, constituyéndose en un nuevo signo de fe para cuantos acuden a este espacio de oración. Los gastos, en su inmensa mayoría, ha sido sufragado por los devotos y fieles.
Posteriormente, a las 21:00 horas, Mons. Santiago Gómez Sierra presidió la Solemne Eucaristía conmemorativa del aniversario de la consagración del templo. La celebración contó con la concelebración de numerosos sacerdotes que colaboran pastoralmente en la parroquia durante los meses de verano, reflejando la riqueza y el espíritu de comunión que caracteriza a esta comunidad en el tiempo estival.
Durante la celebración se tuvo un emotivo recuerdo por todos los sacerdotes que han ejercido su ministerio pastoral en La Antilla a lo largo de esta década. De manera especial, la comunidad quiso reconocer la figura de D. José Ramón Verea, impulsor de la construcción del templo del Buen Pastor, agradeciéndole su entrega y dedicación con la entrega de una imagen del Buen Pastor, elaborada por las Hermanas de Belén.
La jornada concluyó con un ambiente fraterno en el patio del templo, donde los asistentes compartieron una velada organizada por la parroquia. Para la ocasión se instaló una barra cuyos beneficios irán destinados al sostenimiento de la propia comunidad parroquial, favoreciendo así la continuidad de su misión evangelizadora y pastoral.
La celebración de este décimo aniversario ha supuesto una ocasión privilegiada para dar gracias a Dios por el camino recorrido durante estos años, renovar el compromiso de la comunidad cristiana y seguir fortaleciendo la vida parroquial al servicio de quienes viven y visitan La Antilla.
Ayer, un grupo de 46 feligreses de las parroquias de La Encarnación y de San Gabriel de Loja disfrutaron de la visita nocturna inmersiva “Silentia” en el Monasterio de La Cartuja.
Recorrieron las diferentes estancias del monasterio, permitiendo que el silencio dialogara con su interior. Se entregaron “a la contemplación de un espacio sagrado donde el tiempo parece detenerse ante Dios”, afirmó D. Iván Maximiliano Cáceres, sacerdote de la localidad.
“Ante la cruz del refectorio, aquella máxima cartujana cobró un sentido profundo porque,mientras el mundo gira, la Cruz permanece. En este sentido, sumergidos en las urgencias y el ruido cotidiano, pudimos descubrir la certeza de aquello que permanece inmutable, que es el amor de Cristo entregado por nosotros”, expuso D. Iván.
Regresaron a Loja con el corazón transformado y la certeza de que, a veces, las respuestas más profundas no se encuentran en las palabras, sino en lo que el silencio permite escuchar.
La Librería Diocesana de Sevilla ha informado que permanecerá cerrada durante el mes de agosto. Por este motivo, animan a planificar las compras durante estos últimos días de julio, cuyo horario de apertura se mantiene de lunes a viernes, de nueve de la mañana a dos de la tarde.
Además, como promoción de verano están ofreciendo un 20 % de descuento en todos los polos clérimans.
Junto a estas prendas, en la Librería también se venden camisas y camisas cubanas para sacerdotes, en tallas estándar y tallas grandes. Igualmente, el clero puede encontrar todo lo necesario para el altar y la celebración litúrgica, desde las albas, casullas o dalmáticas, hasta los ornamentos litúrgicos.
Libros de catequesis
La Librería Diocesana también se presenta como una aliada de los párrocos, catequistas y responsables de grupos jóvenes, ya que ofrece una amplia variedad de libros, materiales y recursos para la catequesis y el acompañamiento espiritual.
Así, en sus estanterías hay libros para todas las etapas de la Iniciación Cristiana (Primera Comunión y Confirmación), así como para preparar el sacramento del matrimonio o el bautismo, para grupos de fe de adultos o formación durante el noviazgo. Entre su oferta, además, no solo hay libros, sino que también se incluyen guías, cuadernos, juegos o distintas ediciones del catecismo.
El regalo perfecto
Más allá de materiales para la preparación de los sacramentos o la profundización en la fe, la Librería Diocesana cuenta con numerosos detalles para regalar con motivo de la celebración del sacramento del Bautizo, Primera Comunión o Confirmación (concha y toalla de bautismo, medallas y cruces, recordatorios, marcapáginas, etc.). Así como decoración para el hogar, como iconos, crucifijos, productos textiles, velas, cuadros, tazas y distintas imágenes de la Virgen o la Sagrada Familia, en colaboración con reconocidas marcas como The Fishermen o Have a God Time. Igualmente, tiene a la venta joyas (pendientes, anillos y colgantes) con motivos religiosos que suponen una apuesta segura, tanto como regalo, como para declarar de forma elegante y pública la fe que profesamos.
Los pedidos pueden realizarse bien de forma presencial, en la propia Librería Diocesana sita en el Arzobispado de Sevilla (Plaza Virgen de los Reyes, s/n), bien a través de WhatsApp o por teléfono al número 616 237 290.
Durante este curso, Proyecto Ángel ha acompañado a dos mujeres que, pese a afrontar dificultades en su entorno social, manifestaron su deseo de continuar adelante con su embarazo.
En este Proyecto se mantienen redes de colaboración activa, especialmente con Fundación Red Madre, que proporciona apoyo material, formación, cursos de promoción de lactancia materna y ayuda alimentaria para mujeres en situación de vulnerabilidad. Al igual que con las distintas Cáritas parroquiales implicadas en cada acompañamiento.
Este año se ha dado a conocer, junto a Proyecto Raquel, en diferentes centros de estudios de la Diócesis. Se ha podido mostrar su labor a alumnos de 3º y 4º de ESO y Bachillerato, además de alumnos de DECA y algunas realidades eclesiales como Emaús, Effetá y Proyecto Amor Conyugal. Asimismo, se ha gestionado la visualización de la película- documental “Heridos”.
Ambos proyectos se sostienen gracias a la importancia de la oración. Por este motivo, cada segundo lunes de mes hay una vigilia de oración específica en la parroquia del Sagrario – Catedral. Se inicia a las 19h y la invitación es extensiva a toda persona que desee acudir.
QUÉ ES PROYECTO ÁNGEL
Proyecto Ángel es la realidad eclesial diocesana que se dedica a acompañar y sostener a mujeres embarazadas que desean continuar adelante con su maternidad, pero que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, presión o dificultad personal, social, familiar o económica. El equipo está integrado por 18 personas, que hacen labor de rescatadores, ángeles y facilitadores.
Desde su creación, se han acompañado a numerosas mujeres en situación de especial fragilidad, y de acoger el nacimiento de 30 niños gracias a la valentía y apuesta por la vida de las madres y al acompañamiento recibido. Asimismo, ofrece apoyo, asesoramiento y orientación a profesionales de los ámbitos social, sanitario y educativo que solicitan ayuda en casos concretos.
El obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, presidirá el sábado en Cehegín la misa de clausura del Año Jubilar en honor de la Virgen de las Maravillas. Un tiempo de gracia que comenzó a celebrarse hace justo un año coincidiendo con el tercer centenario de la llegada de la imagen de la patrona a este municipio.
En la iglesia de Santa María Magdalena, a las 20:00 horas, «se hará una proclama de que empieza el prólogo del cierre del Año Jubilar y se cerrarán las puertas del templo», explica el presidente de la Hermandad de la Virgen de las Maravillas, Tomás Noguerol, ya que se ha programado «con un planteamiento desde la perspectiva histórica» al ser esta parroquia la primera en la que se recibió la imagen. A continuación, a las 20:30 horas, la imagen será trasladada hasta el convento de San Esteban, donde se celebrará la Eucaristía en la que el obispo dará por concluido este tiempo de gracia. «A lo largo del recorrido, tanto los edificios oficiales como las casas particulares irán cerrando sus puertas al paso de la imagen como memoria de la clausura del Año Jubilar».
Celebrando el tercer centenario de su llegada
Fue el 25 de julio de 1725 cuando llegó a Cehegín la imagen de la Virgen de las Maravillas, una obra del escultor napolitano Nicola Fumo. Desde el comienzo de la celebración de esta efeméride en julio del año pasado y tras la concesión del jubilar por parte del obispo de Cartagena, han sido numerosos los fieles que han peregrinado hasta este lugar durante estos doce meses para lucrar la indulgencia plenaria en los diferentes días estipulados. «Ha sido verdaderamente un revulsivo para la fe del pueblo, el despertar de un sentimiento religioso y con una participación significativa», asegura el párroco de Nuestra Señora de las Maravillas, Oscar Eduardo Toledo.
Noguerol valora positivamente este periodo jubilar: «Ha venido en peregrinación muchísima gente de la Región de Murcia y también de fuera, haciendo que unamos lazos de fe a modo de hermanamiento; ha sido verdaderamente extraordinario».