Inicio Blog Página 12

Las Sagradas Órdenes en la última entrega de Iglesia en Córdoba

0

El sábado, 27 de junio, el obispo de Córdoba consagró sacerdotes a nueve diáconos en la Santa Iglesia Catedral

La diócesis de Córdoba cuenta, desde el sábado pasado, con nueve nuevos sacerdotes. El Obispo los consagró en la Mezquita-Catedral en una celebración multitudinaria en la que participaron presbíteros, consagrados, familiares y amigos de los nuevos sacerdotes. Ese mismo día, recibieron los nuevos encargos pastorales y se hicieron públicos los nuevos nombramientos para la Diócesis.

Una amplia galería de fotos de las ordenaciones sacerdotales, un listado detallado de los nombramientos y toda la actualidad diocesana se puede consultar ya en Iglesia en Córdoba a través del siguiente documento.

Celebración del 775 aniversario de la restauración del culto cristiano en Sanlúcar la Mayor

0

Celebración del 775 aniversario de la restauración del culto cristiano en Sanlúcar la Mayor (29-06-2026)

 

Solemnidad de los santos Pedro y Pablo, apóstoles.

Iglesia de San Pedro de Sanlúcar la Mayor.

Saludos. Queridos hermanos y hermanas: Nos hemos reunido en esta iglesia de San Pedro para dar gracias a Dios. Y no se trata de una acción de gracias cualquiera. Hoy, en la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, la comunidad cristiana de Sanlúcar la Mayor conmemora setecientos setenta y cinco años de la restauración del culto cristiano en esta villa, vinculada por la tradición local y por la historia del templo a la toma de la ciudad en 1251 y a la consagración cristiana bajo la advocación de San Pedro.

Hacemos memoria agradecida. Damos gracias a Dios porque, desde aquel lejano 1251 hasta hoy, el nombre de Jesucristo ha sido anunciado en esta tierra, se ha celebrado la Eucaristía, se ha predicado la Palabra, se ha administrado el Bautismo, se han perdonado los pecados por el sacramento de la Penitencia, se ha bendecido el amor de los esposos, se ha consolado a los enfermos y se ha despedido cristianamente a los difuntos.

Las lecturas de esta solemnidad nos ayudan a comprender lo que celebramos. San Pedro aparece en los Hechos de los Apóstoles encarcelado. Humanamente, su situación parece acabada, pero la Iglesia oraba insistentemente a Dios por él, y el Señor lo libera de las cadenas (cf. Hch 12, 5-11). San Pablo, por su parte, al final de su vida puede decir con serena firmeza: «He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe» (2 Tim 4, 7). Y en el Evangelio escuchamos la confesión decisiva de Pedro: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo» (Mt 16, 16). Sobre esa fe confesada, el Señor edifica su Iglesia.

Aquí está el centro de todo. La Iglesia no se sostiene ante todo sobre piedras, muros, archivos o recuerdos, aunque todo eso tenga valor. La Iglesia se edifica sobre Cristo, confesado con la fe de Pedro, anunciado con el ardor de Pablo, vivido en la comunión de los santos y transmitido de generación en generación. Por eso, al celebrar hoy este aniversario, no damos gracias sólo por un hecho histórico importante para Sanlúcar la Mayor. Damos gracias porque esa misión apostólica ha permanecido viva aquí durante siglos. Ha habido épocas mejores y peores. Ha habido fervor y también tibieza. Ha habido generosidad y también pecado. Pero el Señor no ha abandonado a su pueblo. Ese es nuestro consuelo y esperanza.

Pedro y Pablo son dos figuras distintas, con temperamentos diversos, con caminos diferentes. Y, sin embargo, ambos sirven a la misma Iglesia y dan la vida por el mismo Señor. Benedicto XVI dijo bellamente que en ellos aparece “un modo nuevo de ser hermanos, vivido según el Evangelio” (Homilía, 29 de junio de 2012). Y el Papa León XIV, en la solemnidad de estos mismos apóstoles, subrayó dos claves de su testimonio: la comunión eclesial y la vitalidad de la fe; una comunión que une las diversidades y crea puentes de unidad en la variedad de los carismas, de los dones y de los ministerios.

¡Qué actual es esto para nosotros! Un aniversario como el de hoy no se reduce a la nostalgia. Nos mueve a cuidar la comunión y a reavivar la fe. No basta decir: “Aquí hubo una gran historia cristiana”. La pregunta es otra: ¿hay hoy una comunidad viva, una fe confesada y vivida, familias cristianas, jóvenes que escuchan la llamada del Señor? ¿Hay hoy amor a la Iglesia, deseo de santidad, vida sacramental seria, caridad con los pobres? Ahí se juega la verdad de esta conmemoración. Este día es santo no sólo por lo que ocurrió, sino por lo que sigue produciendo en la Iglesia. También para Sanlúcar la Mayor esta fecha debe ser santa, no sólo por lo que pasó en 1251, sino por lo que hoy Dios quiere seguir obrando en esta parroquia, en esta ciudad y en sus fieles.

Hoy conviene dar gracias por nuestros mayores en la fe. Por tantos sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos que mantuvieron encendida la lámpara. Por tantas madres y abuelas que enseñaron a rezar. Por tantos padres que transmitieron honradamente la fe. Por cuantos sostuvieron el templo, las cofradías, la catequesis, la caridad y la vida cristiana cotidiana. La fe de un pueblo no se improvisa. Se recibe, se custodia y se entrega. Pero junto a la gratitud ha de haber también conversión. No podemos contentarnos con honrar el pasado si descuidamos el presente. Esta solemnidad de Pedro y Pablo nos llama a volver a lo esencial. Pedro nos enseña a confesar con claridad quién es Jesús. Pablo nos enseña a gastar la vida por el Evangelio. Y ambos nos enseñan que no hay fecundidad cristiana sin cruz, sin perseverancia y sin amor a la Iglesia.

Sanlúcar la Mayor necesita hoy cristianos firmes, llenos de caridad, que amen su tradición, que recen, que se formen, que participen de la Eucaristía dominical, que vivan reconciliados con Dios y que den testimonio en la familia, en la calle, en el trabajo y en la vida pública. Eso será la mejor manera de honrar estos 775 años. Además, esta conmemoración se celebra en un templo que es signo visible de continuidad. Esta iglesia de San Pedro, levantada en el siglo XIII sobre parte de la antigua mezquita, no es sólo un monumento valioso del mudéjar sevillano; es un testimonio de cómo la fe cristiana tomó cuerpo en este lugar y lo fue configurando a lo largo del tiempo. Las piedras hablan, sí; pero sólo hablan de verdad cuando hay un pueblo creyente que ora dentro de ellas.

Pidamos hoy a los santos Pedro y Pablo que intercedan por esta comunidad. Que san Pedro nos alcance una fe firme, confesante y humilde. Que san Pablo nos alcance celo apostólico, valentía misionera y amor apasionado a Cristo. Que san Fernando, cuya memoria histórica está unida a esta restauración del culto cristiano, nos obtenga fidelidad en la fe y fortaleza en el servicio de Dios. Y que la Santísima Virgen María, Reina de los Apóstoles, Nuestra Señora de Fuentes Claras, nos enseñe a acoger, custodiar y transmitir el Evangelio. Demos gracias al Señor por el pasado. Vivamos con fidelidad el presente. Y miremos al futuro con esperanza sobrenatural. Porque el mismo Señor que sostuvo a Pedro en la prisión, que fortaleció a Pablo en el combate y que ha acompañado a esta comunidad durante siglos, no dejará de asistir a su Iglesia. Cristo permanece. Su gracia no se agota. Su misericordia no falla.

Que esta Eucaristía sea, pues, acción de gracias sincera y renovado propósito de fidelidad. El lema que habéis elegido para esta efeméride es “iuxtam dominican viventes”. Se trata de una frase de san Ignacio de Antioquía que significa “viviendo según el domingo”, “viviendo según el día del Señor”. Hace referencia a la celebración de la Eucaristía en el primer día de la semana, que marca el ritmo de la vida del cristiano en torno a la Resurrección. Eso significa vivir según las enseñanzas y el ejemplo de Cristo: Significa ajustar la vida cotidiana a los mandamientos, la moral y el amor de Nuestro Señor Jesucristo. Que dentro de muchos años pueda decirse también de nosotros que no recibimos en vano la herencia cristiana, sino que la custodiamos con amor, la vivimos con verdad y la transmitimos con valentía. Así sea.

Monseñor José Ángel Saiz Meneses

Arzobispo de Sevilla

Sanlúcar la Mayor celebra un año dedicado a la Eucaristía en conmemoración del 775 aniversario de la restauración del culto cristiano en la localidad

0

Sanlúcar la Mayor celebra un año dedicado a la Eucaristía en conmemoración del 775 aniversario de la restauración del culto cristiano en la localidad

Iuxtam dominican viventes” es el lema escogido para este año en el que Sanlúcar la Mayor va a promover distintos cultos y actividades que ayuden a los fieles a poner el foco en lo importante: la Eucaristía. No en vano, esta frase de san Ignacio de Antioquía significa “viviendo según el domingo” y hace referencia a cómo el día del Señor marca el ritmo de la vida del cristiano. «Eso significa vivir según las enseñanzas y el ejemplo de Cristo: Significa ajustar la vida cotidiana a los mandamientos, la moral y el amor de Nuestro Señor Jesucristo. Que dentro de muchos años pueda decirse también de nosotros que no recibimos en vano la herencia cristiana, sino que la custodiamos con amor, la vivimos con verdad y la transmitimos con valentía”, explicó el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, ayer 29 de junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo, durante la misa que inauguró este año especial en la iglesia de San Pedro de la villa aljarafeña.

Por su parte, el párroco Ignacio Guillén, añadió que este Año de la Eucaristía busca ayudar a “creer, celebrar y vivir”. Para eso, “potenciaremos nuestras celebraciones dominicales, la procesión eucarística, la adoración y la catequesis”. Además, aseguró que todos los grupos parroquiales trabajarán para “recibir la experiencia de los discípulos de Emaús”. Asimismo, apuntó que “los pobres y enfermos serán los primeros destinatarios de este año conmemorativo”, un periodo en el que Guillén que “nos permita conocer el rostro de Cristo en la Eucaristía”.

La Eucaristía contó con la participación del alcalde, Raúl Castilla, y otros representantes de la sociedad civil, así como miembros de hermandades de Sanlúcar, de la vida consagrada y cientos de fieles laicos.

Honrar estos 775 años

Don José Ángel expresó durante su homilía su alegría y gratitud a Dios por estos casi ocho siglos de culto cristiano en el pueblo. Si bien, insistió en que “la Iglesia no se sostiene ante todo sobre piedras, muros, archivos o recuerdos, aunque todo eso tenga valor. La Iglesia se edifica sobre Cristo, confesado con la fe de Pedro, anunciado con el ardor de Pablo, vivido en la comunión de los santos y transmitido de generación en generación”. Por ello, invitó a la comunidad a cuidar la comunión y a reavivar la fe: “Sanlúcar la Mayor necesita hoy cristianos firmes, llenos de caridad, que amen su tradición, que recen, que se formen, que participen de la Eucaristía dominical, que vivan reconciliados con Dios y que den testimonio en la familia, en la calle, en el trabajo y en la vida pública. Eso será la mejor manera de honrar estos 775 años”.

Galería fotográfica

Vídeo de la Misa

The post Sanlúcar la Mayor celebra un año dedicado a la Eucaristía en conmemoración del 775 aniversario de la restauración del culto cristiano en la localidad first appeared on Archidiócesis de Sevilla.

Ver este artículo en la web de la diócesis

“En nuestros hermanos hemos de reconocer el rostro de Cristo”

0

Homilía de D. José María Gil Tamayo, arzobispo de Granada, en la Eucaristía del Domingo XIII del Tiempo Ordinario, celebrada en la Catedral el 28 de junio de 2026.

Queridos hermanos sacerdotes concelebrantes,

Diácono,

Queridos hermanos y hermanas,

Estamos ya en este domingo XIII del Tiempo Ordinario. ¿Y qué nos trae la Palabra de Dios en este domingo caluroso del mes de julio, pero que estamos tan a gusto en nuestra Catedral que todavía conserva el frescor? ¿Qué nos quiere decir la Palabra de Dios? Porque parecen lecturas dispares. Pero, partiendo de la segunda lectura que hemos escuchado, tomada de la Carta a los Romanos, una carta con un fuerte contenido teológico por parte de san Pablo sobre la justificación del cristiano, nos habla de la vida en el Espíritu y nos habla de lo que significa ser cristiano. De nuestra identidad, de nuestra naturaleza. ¿Y de dónde arranca? De nuestra condición de bautizados. Y es en el bautismo donde nos llega la salvación del Señor Jesús. Es ahí donde hemos renacido. Hemos nacido a la vida de la gracia. Y San Pablo utiliza palabras muy gráficas. “Hemos sido revestidos de Cristo”. “Hemos sido injertados en Cristo”. Y en este caso, en el pasaje que acabamos de escuchar, nos dice que por el bautismo fuimos sepultados con Cristo, para que, así como Él fue resucitado, también llega como consecuencia de decirnos que nosotros vivamos la vida nueva de la Resurrección de Cristo. Hasta el punto que nos dice que vivamos para Dios en Cristo Jesús.

Luego, nos está diciendo la esencia de ser cristiano ¿Qué es lo más importante que ha podido ocurrirnos? Ser hijos e hijas de Dios, ser salvados por Jesucristo, ser incorporados, ser hechos hijos en el Hijo. Ser, en definitiva, redimidos por la Pasión, muerte y Resurrección del Señor, que a través y por el ministerio de la Iglesia, nos llega en los sacramentos. Y en el sacramento inicial que nos abre las puertas de la vida cristiana, el bautismo.

Somos incorporados a Cristo. Y lógicamente, si esta es nuestra condición, exige una conducta. ¿Y cuál es la conducta que tiene que vivir un cristiano? No solo como devoción, sino como estilo de vida, como manera de ser. La doctrina de Jesucristo. Nos lo ha expresado en el Evangelio y es lo que han vivido los santos, cada uno en una época, cada uno de una condición, cada uno con una edad.

Nos han mostrado que el Evangelio es hacedero. Que la doctrina y el mensaje de Jesús en las que ellos se han fijado en determinados aspectos, es posible mediante el ejercicio de las virtudes cristianas. ¿Y qué nos pide hoy en concreto Jesús? Nos pide, ciertamente, y nos pone ese ejemplo de la hospitalidad con la que el profeta Elías es recibido por aquella viuda. Por aquella mujer, mejor dicho, que le prepara una habitación.

Aquella mujer no queda sin recompensa. Jesús nos dirá que el que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá paga de profeta. El que recibe a un justo por ser justo, recibirá la paga de justo. Pero nos dice más. Y ahí va nuestra condición de cristianos. ¿Somos profetas? ¿Estamos llamados a la santidad, a la justicia del Señor?

Pero Cristo da un paso más. El que da un vaso de agua fresca a uno por ser discípulo mío, no quedará sin recompensa. Fijaros hasta qué punto llega la identificación del cristiano con Cristo. Y, es más, Él nos ha dicho que quien le recibe a Él recibe a quien le ha enviado. Al Padre, a Dios mismo recibimos en Jesucristo. Luego, queridos hermanos, el despliegue de las virtudes cristianas, la santidad, el vivir tomando la cruz de cada día, como nos pide hoy el Señor. El poner primero a Dios, cuando nos dice Jesús que el que ama a su padre o su madre, o a sus hijos más que a él, no es digno de Él. No quiere decirnos que no amemos a nuestros padres, a nuestros hermanos… Que no amen los esposos a sus esposas y las esposas a sus esposos, sino que Dios es lo primero.

Y esto no significa que se eche a un lado a nuestros hermanos, a nuestros padres, a las esposas, a los esposos, a los hijos… Sino que se les ame con el amor de Cristo. Y el amor de Cristo, “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”. Es un amor de entrega, es un amor sacrificado. Es un amor hecho de detalles. Es un amor hecho de obras.

Jesús nos invita en nuestra identificación, que es ontológica, que es en nuestro ser por nuestra condición de bautizados, a vivir con su estilo. Su estilo de perdón, su estilo de las bienaventuranzas. Su estilo, que se resume en el amor a Dios y en la primacía de Dios y en el amor al prójimo. Pues esto es lo que se nos pide sencillamente.

Y nos pone este ejemplo de la hospitalidad hoy. Y nos dice, en definitiva, con el dicho de san Pablo, que nuestra vida ha de ser la de Cristo. Cada uno viva para el Señor. Si vivimos, vivimos para el Señor. Si morimos, morimos para el Señor. En la vida y en la muerte, nos dirá también san Pablo, somos del Señor. Luego, esta es nuestra condición, esta es nuestra manera de ser.

Pero, queridos amigos, los demás cristianos también participan. Y en nuestros hermanos hemos de reconocer el rostro de Cristo. Por eso nos dirá y nos examinará el día del Juicio. Cualquier cosa que hagáis a uno de estos mis humildes hermanos, a mí me lo hacéis.

Vamos a pedir a la Virgen que nos ayude a reconocer a Cristo en los otros. Pero primero, reconozcamos a Cristo en nosotros. Estamos llamados a vivir un estilo de vida que nace de nuestra condición. No estamos en el cristianismo por estar apuntados a algo o por ser socios de una sociedad religiosa. Estamos en Cristo, estamos cristificados, estamos cristianados, como se decía antiguamente de los niños que eran bautizados. Vamos a vivir en consecuencia.

Y vamos a pedirle al Señor hoy, especialmente por el pueblo de Venezuela. Están apareciendo muertos, muchos desaparecidos. Tres terremotos. Dos seguidos y otro en la zona norte, en un país devastado. En un país con unas que ha vivido una falta de libertad absoluta y un enriquecimiento de los dictadores y un empobrecimiento del pueblo. Que la ayuda internacional llegue pronto. Que nuestra solidaridad, a través de las organizaciones humanitarias, especialmente Cáritas, llegue para solventar a estos hermanos nuestros que comparten la inmensa mayoría de ellos la fe.

Pero con nuestro amor hemos de abrazar a todos los seres humanos, especialmente a los más desvalidos. Hoy, se celebra ya mañana el día de San Pedro, que es el día del Papa, para que recemos por el Papa ya hoy. Y hoy la colecta será para la Santa Sede y para las necesidades de la Sede Apostólica. Para la Caridad del Papa.

Ahora confesemos nuestra fe junto con toda la Iglesia que encabeza el Romano Pontífice.

+ José María Gil Tamayo
Arzobispo de Granada

Catedral de Granada
28 de junio de 2026

Homilía en la Ordenación Sacerdotal de Antonio David Gil Pereira

0

OBISPO DE CARTAGENA
ORDENACIÓN SACERDOTAL
Antonio David Gil Pereira
Basílica de Nuestra Señora de la Caridad.
Cartagena
28 de junio del 2026

Vicario General, vicario de Cartagena y vicarios episcopales, arciprestes;
rector del Seminario Mayor San Fulgencio y formadores;
rector Seminario Redemptoris Mater y formadores;
director del Centro de Estudios Teológicos San Fulgencio;
queridos sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas mayores y menores de San José.
Hno. Mayor del Santo Hospital de Caridad y junta de gobierno;
párroco y fieles de Nuestra Señora de la Esperanza, Urb. Mediterráneo;
un saludo a toda la familia del ordenando;
amigos, invitados, aquí presentes.
Hermanos.

Querido diácono, Antonio David:

La alegría que corre hoy por tu cuerpo tiene un sentido muy especial y su explicación no está lejos ni de tu corazón, ni de tu alma, ya que está más dentro de ti que tú mismo, parafraseando a san Agustín. Hoy te presentas ante nuestro Señor, delante de este pueblo de Dios, para ser un sacerdote, un llamado a servir a tus hermanos en la Iglesia y para anunciar el Reino de Dios al mundo. Quizás estés preocupado por si no te llegan las fuerzas para cargar con esta bendita cruz del servicio, pero mucho ánimo, no temas, ya sabes cual fue la preocupación de nuestro Señor cuando decía a sus discípulos que «la mies es mucha y los trabajadores pocos, rogad al dueño de la mies…», para a continuación asegurarle: «No temas, yo estaré contigo» siempre. Te aseguro que Dios Padre no se olvida de sus sacerdotes, porque la responsabilidad es mucha y sabe que le necesitamos, así que confía, ten ánimo, emprende el camino de la misión.

Todavía suenan las palabras del Santo Padre, el Papa León XIV, de su viaje apostólico a España, que nos invitaban con una palabra serena y firme, alentándonos a sostener la misión que nos ha encomendado el Señor en este momento histórico. El Papa nos exhortó a alzar la mirada, a no dejarnos vencer por el miedo, a ser discípulos misioneros y a acompañar a nuestros hermanos en el descubrimiento y en la fidelidad a la belleza del Evangelio. Nos pidió que la Iglesia no se replegase sobre sí misma, porque está llamada a compartir las esperanzas y las heridas de la humanidad y a ofrecer a todos la luz de Cristo, por eso debes mantener la lámpara encendida como las vírgenes prudentes. También nos insistió repetidamente sobre la dignidad inviolable de la persona, en la necesidad de superar las polarizaciones y en nuestra vocación de facilitar el encuentro, acompañando a los que quieren seguir a Cristo y, sobre todo en vivir según el modelo que él nos enseñó como anunciadores mansos y fuertes de la Palabra que salva, obedientes a la voluntad de Dios, servidores de una Iglesia abierta y de una Iglesia en salida y misionera.

Jesús te ha llamado ante todo para vivir una experiencia de amistad con él (cf. Mc 3, 13); una experiencia destinada a crecer de manera permanente, que involucra todos los aspectos de tu vida. Dios te ha llamado tal como tú eres, sí, con tus valores y limitaciones, con el fin de convertirte en un sacerdote feliz, para que seas puente y no un obstáculo para el encuentro con Cristo de toda la gente que se acerque a ti. Ya sabes el papel del precursor: él debe crecer y tú disminuir, así serás un pastor, según su corazón. Antonio David, verás cómo irá cambiando tu vida, tus costumbres, tus intereses, si te dejas llevar por el Señor, ya que la vida es difícil y más en este contexto social y cultural marcado por el conflicto y el narcisismo, por eso necesitarás aprender a amar a los demás como lo hace Jesús. Es sencillo, Cristo amó con corazón de hombre, ¡y tú estás llamado a amar con el corazón de Cristo! Amar con el corazón de Jesús. Pero para aprender este arte hay que trabajar en la propia interioridad, donde Dios hace oír su voz y desde donde parten las decisiones más profundas; pero que es también un lugar de tensiones y luchas (cf. Mc 7, 14-23), que hay que convertir para que toda tu humanidad huela a Evangelio.

El primer trabajo hay que hacerlo en la interioridad. Recuerda bien la invitación de san Agustín a volver al corazón, porque allí encontramos las huellas de Dios. Bajar al corazón a veces puede darnos miedo, porque en él también hay heridas. No tengas miedo de cuidarlas, déjate ayudar, porque precisamente de esas heridas nacerá en ti la capacidad de saber estar junto a los que sufren. Sin vida interior tampoco será posible la vida espiritual, porque Dios nos habla precisamente allí, en el corazón. Dios nos habla en el corazón y debes aprender cada día a escucharlo. Pero, al corazón hay que entrenarlo, es necesario, para no dejarte llevar de los impulsos o de las emociones rápidas, de las decisiones precipitadas… Un sacerdote debe aprender a domar y a conocer su corazón, para ser más auténtico, más persona y el mejor entrenamiento para la interioridad es la oración.

El Papa León nos invitó a buscar la verdad desde el silencio de la oración y nos dijo: «Tened la certeza de que Dios conoce bien vuestra voz: Él os escucha y os responderá. No tengáis miedo de expresar lo que sentís en el corazón. Hay un Salmo que dice: “El que hizo el oído, ¿no va a oír?”» (Sal 94, 9).

Querido Antonio David, hoy comenzarás a vivir como sacerdote de verdad, cuida tu corazón y tu vida interior, porque los momentos diarios de silencio, meditación y oración, podrán ayudarte a aprender el arte del discernimiento y esto es importante para acompañar a quien confía en ti su intimidad y su relación con el Señor. La vida de un sacerdote no es nada fácil, porque se le pide olvidarse de sí mismo y cargar con la Cruz de Cristo en la donación y entrega. Es verdad que dejas atrás muchas cosas, pero Dios te va abriendo camino y verás cómo nada ni nadie te llena tanto como el corazón de Dios. Nunca estarás solo, porque Cristo camina contigo y te defenderá, porque Dios es fiel.

Rezamos por ti y confiamos en la misericordia del Señor, por eso acudimos a la Santísima Virgen de la Caridad, que llevas grabada en tu ser, para que siga intercediendo ante su Hijo Jesús. Felicidades.

José Manuel Lorca Planes
Obispo de Cartagena

CampaJOC 2026 invita a los jóvenes a «conectar para transformar» este verano

0

La Juventud Obrera Cristiana (JOC) celebrará una nueva edición del CampaJOC 2026, una propuesta de convivencia, formación y crecimiento personal y espiritual dirigida a jóvenes de entre 14 y 25 años. El encuentro tendrá lugar del 26 de julio al 1 de agosto en la Casa de Espiritualidad Lomo Cementerio, en Telde (Gran Canaria).

Bajo el lema «Conectar para transformar», el campamento propone una semana en la que los participantes podrán compartir experiencias, fortalecer la fe y reflexionar sobre su papel en la sociedad a través de un ambiente de convivencia y amistad.

La programación combinará momentos de oración y espiritualidad, dinámicas de grupo, actividades al aire libre, espacios de formación y reflexión sobre la justicia social, así como propuestas de ocio y convivencia. Todo ello con el objetivo de ayudar a los jóvenes a descubrir cómo transformar su entorno desde los valores del Evangelio y el compromiso cristiano.

La organización destaca cinco pilares que marcarán esta edición: comunidad, espiritualidad, justicia, juventud y cambio, invitando a los participantes a vivir una experiencia que deje huella y les anime a implicarse activamente en la construcción de una sociedad más fraterna.

El precio de inscripción es de 95 euros, una cantidad que incluye la estancia y las actividades programadas durante toda la semana.

Desde la organización animan a los jóvenes a aprovechar esta oportunidad para vivir un verano diferente, crecer en la fe, crear nuevas amistades y formar parte de una experiencia que, como recoge el cartel de la convocatoria, invita a «ser parte del cambio».

 

La Delegación Diocesana de Familia y Vida organiza una jornada de formación para agentes de prematrimoniales y pastoral familiar

0

La Delegación Diocesana de Familia y Vida de la Diócesis de Jaén celebrará el próximo sábado, 4 de julio, una Jornada Diocesana de Formación para Agentes de Prematrimoniales y de Pastoral Familiar, que tendrá lugar en la Casa de la Iglesia, de 10:00 a 18:30 horas.

Esta iniciativa está dirigida especialmente a todas las personas que colaboran en la preparación de los novios al sacramento del Matrimonio y en la pastoral familiar de las parroquias de la diócesis. La propuesta está abierta a todos los agentes, con independencia del itinerario de formación que cada equipo desarrolle en su comunidad parroquial.

El objetivo de esta jornada es ofrecer una formación práctica que ayude a mejorar el acompañamiento de los novios en su camino hacia el matrimonio. A través de diversas dinámicas y herramientas, los participantes podrán profundizar en aspectos esenciales para desempeñar con mayor eficacia esta importante misión eclesial.

La sesión contará con la participación de María del Carmen Vicente, del Instituto da Familia, quien impartirá una formación centrada en el acompañamiento a parejas y matrimonios. Entre los contenidos previstos se abordarán cuestiones como la acogida en los cursillos prematrimoniales, la denominada “metáfora de la taza”, el principio de aceptación, la vulnerabilidad, el equilibrio de límites, la construcción del proyecto común y la comunicación asertiva, entre otros temas.

Desde la Delegación Diocesana de Familia y Vida animan a todos los agentes de prematrimoniales y de pastoral familiar a participar en esta jornada, concebida como un espacio para crecer en formación, compartir experiencias y adquirir recursos que contribuyan a acompañar mejor a quienes se preparan para recibir el sacramento del Matrimonio.

La inscripción, que incluye la formación y la comida, tiene un coste de 25 euros por persona y podrá realizarse hasta las 14:00 horas del próximo jueves, 2 de julio. La organización invita a formalizar la inscripción cuanto antes para facilitar la preparación de la jornada.
FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN

Con el lema «Formarnos para acompañar, acompañar para transformar», esta iniciativa pretende seguir fortaleciendo la pastoral familiar diocesana y apoyar a quienes dedican su servicio a acompañar a las familias desde el inicio de su vocación matrimonial.

Delegación diocesana de Familia y Vida

Convivencia de final de curso del Movimiento Diocesano Escolar, en Ibros

0

Un grupo de más de 50 alumnos y alumnas, de 4º de Primaria a 4º de ESO, pertenecientes al Movimiento Diocesano Escolar (MDE) del Colegio Diocesano La Inmaculada Concepción de Linares ha participado durante tres días en una convivencia en la Casa de Espiritualidad diocesana San Juan Pablo II de Ibros, junto con parte de su profesorado y monitores/as voluntarios.

Durante todo este curso escolar hemos reflexionado, compartido y celebrado juntos en el marco del MDE, al que pertenece todo el alumnado, y hemos terminado nuestras actividades disfrutando de este encuentro. Y como cierre, del 22 al 24 de junio han participado en el III Campamento MDE.

Ha sido la primera vez que hemos estado en la casa de Ibros y la experiencia ha sido muy positiva, pues se trata de un lugar muy bonito, bien acondicionado y con multitud de combinaciones y posibilidades.

Nuestro lema ¡Cuenta conmigo! nos ha ayudado a reflexionar y a estar cerquita de Jesús. Por las mañanas empezábamos con el desayuno. Después teníamos una oración en contacto con la naturaleza, seguida de las reuniones de reflexión por grupos. A continuación, venía un descansito para tomar una fruta y todos a la piscina, a disfrutar con juegos y chapuzones. Tras la comida, y una vez recogido todo, teníamos un ratito de descanso, con juegos de mesa, seguido de talleres, más piscina, duchas, cena y veladas divertidas.

A pesar del calor, que ha apretado bien, hemos disfrutado mucho. El último día D. Jesús Diez del Corral, el sacerdote y capellán que nos acompaña en el cole, vino a celebrar la Eucaristía en la Parroquia de San Pedro y San Pablo, anexa a la Casa de espiritualidad, y así fuimos llegando al final de esta convivencia.

Por la tarde del tercer día las familias llegaron para recoger a los niños/as y adolescentes, que se marcharon muy cansados pero contentos/as y con ganas de repetir.

Estamos muy agradecidos al Señor, que nos ha acompañado en todo momento, y a todos los que ha hecho posible esta preciosa convivencia. Esperamos volver.

Ver el vídeo del III Campamento MDE’26

Marian Torres Quesada
Coordinadora de Pastoral y del MDE
Colegio Diocesano Inmaculada Concepción de Linares

Celebración de las Confirmaciones en San Andrés Apóstol de Villanueva del Arzobispo

0

En la tarde del viernes 26 de junio, nuestra comunidad parroquial vivió una jornada de profunda alegría con la celebración del sacramento de la Confirmación en la Parroquia de San Andrés Apóstol, presidida por el Provicario General, D. José Antonio Sánchez Ortiz, quien nos acompañó en representación de nuestro Obispo.

Este año, de manera extraordinaria, la celebración tuvo lugar ante la imagen restaurada de la Santísima Virgen de la Fuensanta, patrona de las Cuatro Villas y Reina del Olivar, haciendo de este momento una ocasión aún más especial para toda la comunidad.

Tras una vigilia de oración, cerca de cuarenta adolescentes, junto a un grupo de adultos, recibieron el don del Espíritu Santo, fortaleciendo así su compromiso de vivir y dar testimonio de la fe en el seno de la Iglesia.

Como comunidad parroquial, pedimos al Señor que los sostenga siempre con su gracia y que sean testigos vivos del Evangelio en sus familias, entre sus amigos y en nuestra sociedad.

Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a D. José Antonio Sánchez Ortiz por su cercanía, sus palabras y su presencia entre nosotros. Asimismo, damos las gracias a los catequistas por su entrega durante estos años de formación, felicitamos a las familias por acompañar a los confirmandos en este camino de fe y agradecemos al coro parroquial por el hermoso acompañamiento musical que enriqueció la celebración.

¡Enhorabuena a todos los confirmados! Que el Espíritu Santo os guíe y fortalezca cada día.

Comunidad parroquial de Villanueva del Arzobispo
Fotos: Pedro Antonio Pérez

Jornada de convivencia de la Hermandad de la Expiración con internos de la Prisión

0

La Hermandad de la Expiración ha celebrado el sábado, 20 de junio, una jornada de convivencia, la segunda, con un grupo de nueve internos de la prisión provincial de Jaén II, acompañados de varios voluntarios de la Pastoral Penitenciaria, al frente de ellos el Delegado y capellán, D. Domingo Pérez y Carmen Fernández también capellana y representantes de la Junta de Gobierno de la Hermandad, que encabezaba su Hermano Mayor, Luis Vera.

Tras el cálido recibimiento dado a los internos a las puertas de la Parroquia, donde se hizo la primera toma de contacto, nuestro Vocal de Caridad, explicó a los presentes los datos históricos, arquitectónicos y curiosidades de nuestra sede canónica. Para finalizar, ante la Capilla donde se ubican nuestros Titulares, se les relató brevemente la historia de la Cofradía y la autoría de cada una de las Imágenes. Nuestro capellán dirigió unas oraciones e impartió la bendición sobre todos.

A continuación, el numeroso grupo se encaminó hacía una céntrica cafetería para desayunar y después iniciar el camino hacía el Palacio de Villardompardo, donde se ubica el Centro Cultural Baños Árabes de Jaén. Allí los internos pudieron contemplar un audiovisual donde se explicaba la visita que iban a realizar posteriormente y que ha incluido la sala de lavandería, un patio ajardinado, el patio central del Centro Cultural y, como no, los Baños Árabes, los más grandes y mejor conservados de Europa, Premio Europa Nostra 1984.

Tras la visita algunos mostraron su asombro por lo visto en el interior de dicho Centro Cultural. A la salida, el grupo se encaminó, al barrio de la Magdalena, donde se visitó el patio del Real Convento de Santa Catalina Mártir, la fuente del Lagarto de la Magdalena, el Raudal y la Iglesia que da nombre a tan popular y castizo barrio. A pesar de que el intenso calor ya se dejaba notar, el grupo se dirigió al Antiguo Hospital de San Juan de Dios, contemplando el magnífico patio porticado y la Capilla, dando así por finalizada la jornada matutina, de la que todos salieron altamente satisfechos.

De vuelta a San Bartolomé, visitaron la Casa de Hermandad de la Expiración, donde se les enseñó y explicó someramente, los enseres que componen nuestro Patrimonio.

Terminada la visita cultural el grupo se dispuso para almorzar unos aperitivos, un exquisito arroz, elaborado por el matrimonio: Juan Manuel y Belen, y dulces, todo ello, elaborado por miembros de nuestra Hermandad. Durante la alegre comida, celebrada en los salones de la parroquia, se vivieron momentos de armonía y convivencia, y aliviada la temperatura con los aires acondicionados recién instalados.

A su término, hubo una amena charla en la que, tanto capellanes, internos y cofrades asisten espiración intercambiaron algunas de sus experiencias. Y de vez en cuando uno de los internos nos cantaba al estilo de “Antonio Molina” con letras muy significativas y aplaudidas por todos. Una jornada calurosa, pero muy intensa y amena en la que la Hermandad de la Expiración estrechó lazos de solidaridad con los privados de libertad, viviéndose momentos muy agradables, siendo, por otro lado, una jornada muy enriquecedora para nosotros ya que nos hace compartir por unas horas la dura realidad de los internos de la prisión provincial.

La Cofradía de la Expiración

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.