El hasta ahora vicario episcopal de Melilla, el sacerdote Eduardo Resa Huerta, ha recibido este miércoles 16 de septiembre la «Medalla de Oro» de la Ciudad Autónoma junto a los representantes de las comunidades judía, musulmana e hindú en la ciudad.
Intervención de Eduardo Resa
M. REYES
El Salón Dorado del Palacio de la Asamblea acogió este miércoles la entrega de la Medalla de Oro de la Ciudad. Este año, las distinciones han reconocido a la Mesa Interconfesional y al Club Melilla Ciudad del Deporte Torreblanca.
La Mesa Interconfesional reúne a representantes de las confesiones presentes en Melilla: la comunidad cristiana, la musulmana, la judía y la hindú. En su intervención, Eduardo Resa habló en nombre de la comunidad cristiana y contó que conoció este reconocimiento mientras estaba de peregrinación junto a un grupo de fieles de Melilla en la tierra de san Francisco, en Asís, copatrón de Melilla, donde leyó el lema: “Asís, ciudad de la paz”. Eso le hizo pensar que Melilla era ”ciudad de la concordia”.
Como Resa deja la ciudad autónoma de Melilla para atender la comunidad del Corpus Christi, recibió del presidente de la ciudad autónoma, D. Juan José Imbroda, unas emotivas palabras de agradecimiento por su implicación y su entrega. Resa reconoció que en el tiempo dedicado a servir allí, «Melilla me ha hecho más tolerante, más dialogante, con un espíritu mucho más abierto», dijo. El servir en Melilla es para él “un don y una gracia”, que le ha hecho sentirse un melillense más entre todos. Junto a él, intervinieron Abdeselam Hassan Abselam, vicepresidente de la Comisión Islámica; Elías Chocrón, presidente de la Comunidad Israelita, y Ramesh Ramchand, presidente de la Comunidad Hindú.
MESA INTERCONFESIONAL
La Mesa Interconfesional se formó en el año 2000, siendo impulsada, entre otros, por el obispo emérito D. Ramón Buxarrais y constituye un órgano de encuentro de las distintas confesiones que trabajan y reflexionan para aportar un encuentro de paz. La Mesa lleva trabajando 25 años para el diálogo entre religiones y culturas, en pro de afrontar las diferencias y evitar la discriminación. Los representantes que han recibido la medalla de oro han querido recordar a los que sentaron las bases de esta iniciativa, entre ellos al anterior vicario, Roberto Rojo, por alimentar este espacio donde crece la amistad y la confianza a pesar de las diferencias de credo. En la ciudad autónoma conviven en paz y caminan juntas las cuatro religiones citadas y la Mesa Interconfesional ha sido su lugar de encuentro y oración por la paz y la convivencia.
El día después de la entrega, la Mesa Interconfesional celebra una oración por la paz, en el Día de la ciudad autónoma, que conmemora la fecha en que Pedro de Estopiñán y Virués se convirtió en el primer gobernador de la ciudad, por encomienda de los Reyes Católicos, el 17 de septiembre de 1497, después de la toma de Melilla.
Dentro del Tiempo de la Creación, que se celebra desde el 1 de septiembre al 4 de octubre, el 18 de septiembre, a las 19.00 horas, se celebra la Oración Ecuménica por la Creación en la Capilla Anglicana San Jorge (Cementerio Inglés). Una oración impulsada por el Centro Ecuménico Lux Mundi a la que invitan a participar la Delegación de Ecumenismo y la Plataforma Laudato sì.
Oración ecuménica por la Creación 2025
E. LLAMAS
El Tiempo de la Creación tiene su origen, según explica Gloria Uribe, directora de Lux Mundi, «en una iniciativa de la Iglesia Ortodoxa, ya que en 1989 el patriarca ecuménico Dimitrios propuso que el 1 de septiembre fuese un día de oración por la creación. Posteriormente, la Asamblea Ecuménica de Sibiu, en el 2007, propuso extender esta celebración del 1 de septiembre al 4 de octubre».
Ese año Lux Mundi comenzó, «de manera un tanto oficial, a celebrar esta oración y fue en el 2015 cuando el papa Francisco estableció oficialmente el 1 de septiembre como Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación para la Iglesia católica. En Málaga, desde entonces, hemos querido hacer nuestro este camino ecuménico, adaptándolo cada año a nuestra propia realidad y a nuestro entorno», añade Gloria.
El tema de este año es “Agua Viva”, tomado del profeta Ezequiel: «por donde quiera que llegue este torrente, todo ser viviente que en él se mueva, vivirá» (Ez 47, 9). Por eso, «este viernes 18 de septiembre, en la Capilla Anglicana de San Jorge, a las 19.00 horas, pondremos el agua en el centro de nuestra oración, el Mediterráneo que nos rodea, todos los ríos de Andalucía, nuestras presas y nuestros humedales. La celebración de este año recoge oraciones de varias tradiciones que hemos adaptado, como hacemos cada año, a la realidad de Málaga. Tendremos, además, un gesto especial, preparado junto con la plataforma Laudato sì, para unir nuestra oración por todas estas aguas, y este año contaremos también con la participación del coro de la parroquia de Santa Rosa de Lima, que nos ayudará a acompañar nuestra oración con música. Como ya es tradición, ministros de diferentes iglesias cristianas, miembros activos de nuestra familia ecuménica de Málaga, oraremos juntos por la creación, presididos un año más por el Sr. Obispo, D. José Antonio Satué, en este hermoso lugar que es la Capilla de San Jorge en Málaga. Allí estamos en contacto con la naturaleza y compartimos juntos el bello atardecer malagueño. Desde Lux Mundi, invitamos a todos aquellos que quieran unirse a esta plegaria por un bien tan importante para nosotros, el agua viva, el agua que da vida. ¡Que nuestra oración nos ayude también a cuidar y proteger en su totalidad el don de la creación que Dios nos ha confiado!.
Querida Comunidad parroquial de Campohermoso, querido D. Jesús Rico, sacerdotes, diácono permanente… Hermanas de la Inmaculada Concepción, Vida Consagrada… señor Alcalde y Corporación Municipal.
Queridos Padres Claretianos, que hoy seréis los nuevos párrocos:
FÉLIX JESÚS MARTÍNEZ LOZANO CMF,
MIGUEL ÂNGELO CARDOSO CORREIA de LEMOS CMF,
MIGUEL LUIS GARCÍA CARREÑO CMF,
En este día tan especial para nuestra comunidad de CAMPOHERMOSOylas COMUNIDADES de PUEBLO BLANCO, SAN ISIDRO de NÍJAR, de FERNÁN PÉREZ y sus COMUNIDADES DE LAS NEGRAS, BARRANQUETE, RODALQUILAR y los ALBARICOQUES, quiero comenzar con dos palabras sencillas, pero llenas de significado: ¡bienvenidos! y ¡gracias!
Bienvenidos de nuevo, porque ya habéis estado en nuestra diócesis 29 años, en las parroquias del Alto Almanzora, donde os recuerdan con mucho cariño. Algunos sacerdotes, que estudiaron en Granada, también recuerdan a profesores claretianos que fueron una referencia para ellos.
Bienvenidos a estas parroquias, a estos pueblos y, sobre todo, a esta comunidad cristiana, que hoy os recibe con alegría, esperanza y también con mucha ilusión ante este camino que comenzáis juntos.
Gracias por la generosidad y disponibilidad que habéis tenido desde las primeras conversaciones con vuestro provincial, el P. Jorge Sánchez, y su consejo de gobierno, que hoy nos acompañan.
Querida comunidad, damos la bienvenida a tres sacerdotes claretianos, tres pastores misioneros que vienen a compartir con nosotros la vida, la fe y la misión de anunciar el Evangelio. Llegáis con vuestra propia historia, vuestras extensas experiencias y vuestra vocación, pero desde hoy volvéis a formar parte de nuestra historia diocesana, de nuestras queridas comunidades parroquiales y de nuestro clero. Con vosotros, al estilo de San Antonio María Claret, queremos caminar como comunidad, escuchar juntos la Palabra, celebrar nuestra fe y salir al encuentro de todos para anunciar, con alegría, el Evangelio.
Sabéis que ser párrocos, además de celebrar la Eucaristía o atender todas las necesidades pastorales, es también acompañar a las personas: escuchar, consolar, animar, sanar las heridas, celebrar las alegrías, estar cerca en los momentos difíciles y ayudar a descubrir que Dios camina siempre a nuestro lado. Como María, en todo momento, y hasta el pie de la Cruz. Y luego en medio de la iglesia, como Madre que alienta la vida del Resucitado.
Pero deseo deciros que no venís a caminar solos. Esta comunidad quiere caminar junto a vosotros. Os ofrece su colaboración, su cercanía y sus ganas de seguir construyendo juntos una parroquia viva, acogedora y misionera. Una parroquia donde niños, jóvenes, familias, mayores y todos aquellos que buscan a Dios, puedan sentirse que están en su casa. Vuestra casa –cuando esté terminada-, los salones parroquiales y el despacho, son espacios de encuentro, de compartir la vida desde los más hondo del corazón. Otro espacio es la calle, las plazas, donde fluye la vida y se convive. Cuánto bien puede hacer esta presencia, tan propia de la vida de Cristo.
Nuestras comunidades parroquiales, también tienen mucho que aportar. Para eso la Iglesia nos pide que creemos consejos de participación: el consejo de Pastoral, el consejo de Economía, el consejo de Cáritas… Los consejos no quitan la autoridad, sino que nos abren los ojos para ver más allá de donde llegan nuestras preferencias, y hacen la vida comunitaria más participativa. Queremos que vuestra llegada sea una oportunidad más para avivar nuestra fe, fortalecer nuestra unión y abrir nuevos caminos de evangelización y servicio.
La espiritualidad claretiana, con su espíritu misionero y su deseo de anunciar la Palabra de Dios, nos invita a salir de nosotros mismos y a llevar el Evangelio allí donde más se necesita. Ojalá podamos vivir juntos, todos, esa misión, estando atentos especialmente a quienes se sienten solos, a quienes sufren y a quienes necesitan una palabra de esperanza. El amor de Dios no nos dejará olvidar a los que sufren, esa es una terea de toda la comunidad.
Queridos párrocos: esta parroquia, desde hoy, es también vuestra casa. Aquí encontraréis una comunidad con sus luces y sus sombras, con sus tradiciones, sus inquietudes, sus ilusiones y sus dificultades como también nosotros. Pero encontraréis, sobre todo, personas que desean seguir creciendo en la fe y que esperan poder contar con vosotros.
Ellos quieren que seáis pacientes, que les escuchéis y que caminéis a su lado. Y ellos se comprometen a hacer lo mismo con vosotros.
Ponemos esta nueva andadura en las manos del Señor. Que Él bendiga vuestro ministerio en estas comunidades y haga vuestra presencia fecunda. San Antonio María Claret quiso ser, ante todo, un evangelizador. De ahí la llamada a “encender el fuego del amor de Dios” en los corazones. Y amor es lo que más necesitamos todos.
Hoy especialmente nos ponemos bajo la protección de la Virgen María de los Dolores, para que ella nos enseñe a escuchar la Palabra, a confiar en Dios, a mantenernos fieles, y a servir a los demás con humildad y alegría, al servicio de estas comunidades. Sed bienvenidos y gracias. ¡Ánimo y adelante!
Martes 15 de septiembre de 2026, memoria de la Bienaventurada Virgen María de los Dolores
El cierre de la basílica por los terremotos ha obligado a celebrar este año la tradicional Ofrenda floral en otra ubicación -la Plaza de las Pasiegas, ante la Catedral-, con una organización adaptada al espacio, pero con la misma devoción y amor a la Patrona de Granada.
Un nuevo 15 de septiembre Granada se vuelca con la Patrona en su fiesta grande. No es la estampa de cada año a la que estamos acostumbrados con la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias, cerrada por los desperfectos ocasionados por los terremotos este verano, y por ello el traslado de la Sagrada Imagen.
De ahí que hoy, en su fiesta grande, la Catedral de Granada sea el epicentro de la devoción a Nuestra Señora de las Angustias, donde cientos de granadinos han acudido a depositar su ramo de flores y su oración detrás de cada pétalo, de cada flor y de cada tallo.
Y eso mismo ha pedido el arzobispo a Nuestra Madre, que escuche la súplica esta tarde que cada granadino y de cada granadina lleva en su corazón, con especial mención a los más afectados por los terremotos, los ancianos, los enfermos y los niños.
Entre los granadinos que no ha faltado a su cita en estas décadas de ofrenda floral está Antonio, a cuyo hijo han operado apenas hace unos días de una hernia y debe volver cuanto antes para seguir atendiéndole y cuidándole. No ha querido faltar a la cita con la Madre de todos los granadinos, porque en Ella sostiene su esperanza y fuerza para afrontar esta situación.
La Ofrenda floral se prolonga durante toda la tarde, este año en otro espacio, que requiere de paciencia y comprensión para que nadie se quede sin entregar su ofrenda y ver a la Virgen. Pero, en todos los granadinos y visitantes, devotos y fieles, con el mismo amor a Nuestra Señora de las Angustias, hoy a las puertas de la Catedral, cada mes de septiembre en sus cultos y cada día en su camarín en la Basílica.
Nuestro arzobispo entrega la ofrenda de flores a la Patrona de Granada, en nombre de la Archidiócesis, pidiendo a la Virgen que escuche el corazón de lo que cada granadino y granadina lleva esta tarde con su oración en forma de flor.
La Ofrenda floral, que cambia su ubicación por primera vez en 44 años, desde la Basílica a la Plaza de las Pasiegas, ante la Catedral, a causa del cierre del templo patronal por los terremotos, ha arrancado con las palabras de nuestro arzobispo Mons. José María Gil Tamayo.
En sus palabras, ha deseado para todos los granadinos y granadinas que la Virgen María escuche la súplica de lo que cada uno lleva en su corazón, y especialmente ha rezado por quienes han visto deteriorada sus casas por los terremotos y por los enfermos, los ancianos y los niños. También ha dado gracias a Dios y a la Virgen María por su protección, porque no ha habido daños personales en el temblor de la tierra del pasado mes de agosto.
Mons. José María Gil Tamayo ha realizado la Ofrenda floral en nombre de la Archidiócesis, acompañado por el Hermano Mayor de la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias. A continuación, el resto de entidades, grupos diocesanos, corporaciones, así como autoridades civiles y militares, han ido entregando sus ramos como señal de devoción, respeto y oración ante la Patrona, que veneran los granadinos.
AUTORIDADES Entre las autoridades, en representación del pueblo de Granada, han participado la consejera de la Junta de Andalucía, el presidente de la Diputación Provincial de Granada, el delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Granada o el subdelegado de Defensa en Granada, entre otros. También autoridades militares y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, como el coronel jefe de la Base aérea de Armilla y del Ala 78, el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, el comisario provincial de la Policía Nacional de Granada, bomberos, Policía Local, Emergencias 61.
Los primeros grupos, como es tradicional, fueron los propios hermanos que colocan las ofrendas en la estructura metálica ubicada delante de la reja de la fachada de la catedral. A ellos les han seguido los hermanos palieros que ofrecen la petala del helicóptero sobrevolando la catedral, o las hermanas y camareras de la Virgen de las Angustias.
No han faltado a la cita grupos pastorales como la Hospitalidad Nuestra Señora de Lourdes, el Colegio Juan XXIII u otros grupos que tradicionalmente entregan su ofrenda con una petición latente de sanación por su sufrimiento, como la de la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Y junto a ellas distintas corporaciones cofrades y su corporación federativa de Semana Santa, con la Real Federación.
El baile, seña de identidad de algunos de los grupos, como el Grupo municipal de bailes regionales del ayuntamiento de Granada, el Grupo Coros y Danzas, o distintos coros rocieros de Granada y provincia, también han bailado como es tradicional ante la Sagrada Imagen, que presidía la Plaza desde la entrada de la Puerta de la Encarnación de la Catedral, bajo palio.
Asimismo, la organización de la Ofrenda floral ha recordado que también es Ofrenda solidaria. Las aportaciones de los granadinos se destinarán a la Obra social de la Hermandad, que atiende a 450 familias con escasos recursos, a la que se suma también una contribución para ayudar a reparar los desperfectos ocasionados por los terremotos, principalmente en la cúpula.
Alocución de Mons. José María Gil Tamayo, en la Ofrenda floral a la Virgen de las Angustias, en la Plaza de las Pasiegas, el 15 de septiembre de 2026.
Estamos en la Ofrenda floral a la Virgen. Tenemos a la Santísima Virgen de las Angustias, Reina y Madre de Granada, en la puerta de nuestra casa madre, de la catedral. Está, sobre todo, en el corazón de cada uno y de cada una de los granadinos y de las granadinas. Está en nuestras casas, especialmente en el corazón de los que sufren, de los enfermos, de los ancianos, de los niños. Está junto a nosotros siempre y siempre nos acoge. Le damos gracias en primer lugar porque nos ha salvado de daños personales durante los terremotos. Gracias a Ella, gracias a Dios, Nuestro Señor, no hemos tenido ningún daño personal.
Pedimos, especialmente, Madre, que nos protejas y protejas a las familias que han visto deteriorada su casa, sus bienes. Te pedimos que nos aúnes a todos, para que de las dificultades hagamos una oportunidad para seguir siendo la Granada que ella quiere, la Granada mejor. Y sólo podemos hacerlo juntos.
Que Ella nos bendiga y que dé cumplimiento a lo que en el corazón de cada uno de nosotros trae esta tarde ante su Imagen bendita.
Que las flores, que simbolizan el cariño de las gentes de Granada, produzcan también frutos de mejora de vida, de prosperidad para nuestra ciudad y para todos los hombres y mujeres de nuestra tierra. Así sea.
Dios te salve, María…
+ José María Gil Tamayo Arzobispo de Granada
15 de septiembre de 2026 Plaza de las Pasiegas, ante la Sagrada Imagen de Nuestra Señora de las Angustias
Mensaje de Mons. José María Gil Tamayo, arzobispo de Granada, en la fiesta litúrgica de Nuestra Señora de las Angustias. En sus palabras, un recuerdo especial por quienes más han padecido los terremotos, que nos han mostrado nuestra debilidad, con una invitación a la reconciliación, fraternidad, ayuda mutua y a superar las corazas de nuestra vida.
Queridos fieles de la Diócesis de Granada, devotos de la Santísima Virgen de las Angustias, un cordial saludo.
El mes de septiembre es para todos nosotros el mes de la Virgen. Un mes especialmente querido por los granadinos, que culmina cada año con la procesión de nuestra Patrona por las calles de la ciudad. Pero este año estamos viviendo de una manera distinta.
Hace un mes, en la madrugada de la Solemnidad de la Asunción del día de la Santísima Virgen, la tierra tembló bajo nuestros pies. Y siguió temblando durante los días siguientes. Muchas familias de la capital y de nuestros pueblos tuvieron que abandonar sus casas, algunas todavía esperan poder regresar a ellas. También sufrieron nuestros templos y entre ellos la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias, especialmente su cúpula.
Por eso, este año la tradicional Ofrenda floral tendrá por escenario la fachada de la Catedral, la casa común, la casa de todo el pueblo de Dios de Granada. Será una celebración distinta, marcada también por estas circunstancias excepcionales. Después de que el pasado 30 de agosto acompañáramos a nuestra Patrona desde su Basílica hasta la parroquia del Sagrario, donde está con verdadera devoción de hijos.
Que mi primer acuerdo sea precisamente para quienes siguen viviendo lejos de sus hogares, esperando volver a ellos. Y quiero expresar también mi gratitud a todos los que durante aquellos días estuvieron al servicio de los demás, los servicios de emergencia, las fuerzas de seguridad, los voluntarios, los servicios médicos, los técnicos y trabajadores, y también tantos sacerdotes y comunidades cristianas que abrieron sus puertas y estuvieron cerca de quienes más lo necesitaban.
La Virgen de las Angustias, que permaneció junto a la cruz de su Hijo, conoce el sufrimiento y sabe permanecer junto a quien atraviesa momentos de incertidumbre, de dificultad.
A ella confiamos hoy nuestras angustias, especialmente a todas las personas afectadas. Todavía tenemos hoy reciente además el regalo del Viaje apostólico del Papa León XIV a España. Y quisiera que algunas de sus palabras, que nos dejó durante aquellos días, iluminaran este mes tan nuestro, dedicado a la Santísima Virgen de las Angustias, Reina y Madre de Granada, como le decimos en su Himno.
Durante su Viaje, el Santo Padre recordó la profunda huella que la fe cristiana ha dejado en la historia y en la cultura de nuestro pueblo, y para ello un ejemplo como es Granada. Y nos invitó también a superar los enfrentamientos, las divisiones, la polarización, buscando siempre la verdad y el encuentro y la reconciliación. Pero, quisiera detenerme especialmente en unas palabras que pronunció ante la Virgen de Montserrat el pasado 10 de junio. Allí, León XIV volvió a recordarnos la sencilla invitación de María en las bodas de Caná: “Haced lo que él os diga”, les dijo a aquellos criados. En realidad, ahí está contenido todo el programa de vida cristiana. Hacer lo que nos diga Cristo. María no se coloca en el centro, María nos lleva siempre a Jesús. Nos invita a escucharlo, a confiar en sus palabras y a dejarnos transformar por él.
¿Y qué nos dice Jesús a los cristianos? También esto es muy claro. “Esto os mando: que os améis unos a otros”. El Papa nos invitaba entonces a dejarnos reconciliar por el Evangelio y abandonar esas corazas con las que tantas veces nos protegemos, protegemos nuestras heridas y nuestros miedos.
Corazas que aparecen en nuestras palabras, en nuestros juicios, en nuestra manera de tratar a los demás, también en nuestras familias, en nuestras comunidades, en las redes sociales o en la vida pública, en la vida social, lo vemos en el mundo político, lo vemos ante los problemas como los de Ceuta. Y creo que estas palabras adquieren un significado especial en la Granada de este mes de septiembre. Un terremoto nos recuerda que, de repente, hasta qué punto somos frágiles. En unos segundos desaparecen muchas de nuestras seguridades y descubrimos cuánto necesitamos a quienes tenemos al lado. Durante estos días, lo hemos visto, vecinos que ayudaban a vecinos, personas que acogían a otras personas, comunidades que abrían sus puertas. Sería una pena que, pasado el miedo, volviéramos a colocarnos las corazas.
Quizá esta experiencia pueda ayudarnos también a mirar de otra manera a quienes tenemos cerca, a hablarnos con más respeto. Así lo decía el Papa, a escucharnos antes de juzgar, a reconciliarnos, a preocuparnos por quienes sufren, a recuperar esa fraternidad, que tantas veces damos por supuesto, hasta que llega una desgracia, una dificultad, que nos recuerda que necesitamos los unos a los otros, que necesitamos de Dios. Eso es también “hacer lo que él os diga” del Evangelio. Y eso es lo que quisiera pedir en este mes a la Virgen de las Angustias, que nuestra devoción a María, tan arraigada en Granada, no sea solamente una hermosa tradición recibida de nuestros mayores, que sea una fe viva, que nos acerque más a Jesucristo y nos haga más hermanos, que nuestra piedad popular tan querida siga siendo una fuente de caridad, de reconciliación, de esperanza para nuestro pueblo.
Se lo pido de manera especial por los enfermos, por quienes están solos, por quienes atraviesan dificultad, por quienes necesitan más protección y consuelo. Y en estos días, de manera muy particular, por cuantos todavía no han podido regresar a sus hogares.
Termino haciendo esa oración que tantas generaciones de granadinos ha dirigido a su Patrona: “En la vida y en la muerte, protégenos con Tu manto y nos consiga Tu llanto, el amparo del Señor”.
Que la Virgen Santísima, la Virgen de las Angustias, cuide de Granada, de nuestros pueblos y de todas nuestras familias.
Con todo mi afecto, os doy mi bendición y os deseo una maravillosa, una grande fiesta de la Virgen de las Angustias.
El 18 de septiembre a las 19.30 horas se celebra la Santa Misa, presidida por D. José María Yanguas Sanz, obispo de la diócesis de Cuenca. También es posible participar, el domingo 20 de septiembre, en una peregrinación a la Sierra de Gibralgalia.
A. MEDINA
Tras la apertura solemne, el día 2 de enero, festividad del Santísimo Nombre de Jesús, tuvo lugar la Santa Misa el 18 de enero, presidida por D. Jesús Catalá, obispo emérito de Málaga. La celebración fue a las 19.30 de la tarde en la iglesia del Sagrado Corazón de Málaga. Como explican las Misioneras de las Doctrinas Rurales, «la vinculación de D. Jesús Catalá con el Padre Tiburcio Arnaiz estuvo marcada por la providencia de Dios, que dispuso que durante su pastoreo en Málaga se culminara el proceso de beatificación del jesuita. Bajo su sede tuvo lugar la aprobación de las virtudes heroicas, el reconocimiento del milagro y la solemne beatificación el 20 de octubre de 2018. En aquel acontecimiento histórico en la Catedral, el obispo destacó la relevancia del «Apóstol de Málaga» para la Iglesia local con estas palabras: «…hoy se nos presenta al menos a nivel local su ejemplo para que sigamos lo bueno que él hizo. No para que todos seamos sacerdotes o jesuitas sino imitarle en aquellas cosas de amor a Jesucristo, de obediencia, de humildad, de entrega, de amor a la Eucaristía, de amor al Sagrado Corazón de Jesús, por eso está esta imagen aquí, propio también de la Compañía de Jesús, y sobre todo que nos ayude a ser evangelizadores hoy. Él fue un gran evangelizador en toda la diócesis de Málaga y en otras diócesis, que nos anime a saber hablar, testimoniar a Cristo, a anunciar que es nuestro Salvador, nuestro Redentor, el Hijo de Dios. Pedimos, pues, esta intercesión al beato Padre Arnaiz: que nos haga a todos, a todos grandes evangelizadores siguiendo su ejemplo»».
Estos son los actos de este Jubileo:
ENERO 18 DOMINGO 19:30h. Santa Misa presidida por el Exmo. y Rvdmo. D. Jesús Catalá, obispo emérito de Málaga.
FEBRERO 6 PRIMER VIERNES 17:30h. Encuentro Apostolado de la Oración 18:30h. Adoración Eucarística 19:30h. Santa Misa
16 LUNES 19:30h. Santa Misa presidida por el Exmo. y Rvdmo. D. Demetrio Fernández, obispo emérito de Córdoba.
13, 20, 27 VIERNES 18:00h. Charlas: ESPIRITUALIDAD DEL P. ARNAIZ: EL CORAZÓN DE JESÚS (Impartidas por las Misioneras de las Doctrinas Rurales)
MARZO 6 PRIMER VIERNES 17:30h. Encuentro Apostolado de la Oración 18:30h. Adoración Eucarística 19:30h. Santa Misa
18 MIÉRCOLES 19:30h. Santa Misa presidida por el Exmo. y Rvdmo. D. Francisco J. Orozco, Obispo de Guadix-Baza
Sábado 18 19:30 h – Santa Misa presidida por Excmo. y Rvdmo. Sr. D. José Antonio Satué, Obispo de Málaga
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MAYO
Primer viernes (día 1) 17:30 h – Encuentro de devotos del Sagrado Corazón 18:30 h – Adoración Eucarística 19:30 h – Santa Misa
Lunes 18: 19:30 h – Santa Misa presidida por Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Francisco Cerro, Arzobispo de Toledo
Viernes 15, 22 y 29: 18:00 h: Charlas: Espiritualidad del P. Arnaiz: Consagrarse al Corazón de Jesús
JUNIO
Lunes 1 Inauguración de la exposición biográfica: “Padre Arnaiz, cien años de intercesión fecunda”(Abierta hasta el 31 de julio). Hasta el 31 de julio puede visitarse la exposición biográfica del beato P. Arnaiz, en la residencia de la comunidad jesuita del Sagrado Corazón, (Plaza de San Ignacio, Málaga). La muestra recoge objetos personales del beato que han sido conservados con devoción por quienes le conocieron. El horario es de 10.00 a 12.30 y de 18.00 a 20.00 h.
Primer viernes (día 5) 17:30 h – Encuentro de devotos del Sagrado Corazón 18:30 h – Adoración Eucarística 19:30 h – Santa Misa
Quinario (días 8, 9, 10, 11 y 12) predicado por los pp. jesuitas 19:00 h – Quinario al Corazón de Jesús 19:30 h – Santa Misa
Viernes 12 (Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús) 19:30 h – Santa Misa
Sábado 13 18.00 h. Procesión con las imágenes del Sagrado Corazón y del Padre Arnaiz. Con salida a las 19.30 horas, el centro histórico de Málaga se convertirá en el escenario de un momento de profunda devoción: la imagen del Sagrado Corazón de Jesús -motor de la vida espiritual y apostólica del Padre Arnaiz- volverá a procesionar, e irá acompañada de la del Padre Tiburcio Arnaiz S.J., con motivo del Jubileo por el centenario de la muerte del Beato. Como explican las Misioneras de las Doctrinas Rurales: el beato, «en 1915, a pesar del ambiente anticlerical que se respiraba en esos momentos, organizó la salida procesional de la imagen del Corazón de Jesús por las calles de la capital, que se había suspendido desde principio de siglo por una altercado entre un grupo revolucionario contra las personas que asistían a la procesión. Esta salida tuvo tal resonancia que se hicieron eco todos los periódicos de Málaga, reconociendo que el alma de aquella manifestación de fe había sido el P. Arnaiz. Desde entonces la procesión del Sagrado Corazón ha sido un referente en la piedad popular malacitana».
Jueves 18: 19:30 h – Santa Misa presidida por Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Martínez Camino, Obispo auxiliar de Madrid
JULIO
Primer viernes (día 3) 17.30 h –Encuentro de devotos del Corazón de Jesús en la iglesia del Sagrado Corazón.
17 de julio: 10.00 h – Homenaje al P. Arnaiz tras la reubicación del monumento junto al Corte Inglés. 20.00 h – Vigilia de Adoración en la víspera de la fiesta del Beato.
18 de julio: Centenario de la muerte del P. Arnaiz 9.30 h, 10.30 h y 11.30 h: Celebración de la Eucaristía 19.30 h – Misa solemne presidida por el Provincial de los jesuitas en España, Enric Puiggrós S.J.
Hasta el 31 de julio, fue posible visitar la exposición biográfica: “Padre Arnaiz, cien años de intercesión fecunda”(Abierta hasta el 31 de julio). Hasta el 31 de julio pudo visitarse la exposición biográfica del beato P. Arnaiz, en la residencia de la comunidad jesuita del Sagrado Corazón, (Plaza de San Ignacio, Málaga). La muestra recogía objetos personales del beato que han sido conservados con devoción por quienes le conocieron.
AGOSTO
7 de agosto: 17.30 h – Encuentro de devotos del Sagrado Corazón 18.30 h – Adoración Eucarística 19.30 h – Santa Misa
18 de agosto: 19.30 h – Santa Misa solemne presidida por el Excmo. y Rvmo. Sr. D. Gines García Beltrán, Obispo de Getafe, diócesis en la que está ubicado el monumento al Corazón de Jesús del Cerro de los Ángeles ante el que Alfonso XIII consagró España al Divino Corazón en 1919.
SEPTIEMBRE
El 4 de septiembre, primer viernes de mes, tuvo lugar, a las 17.30 horas, el tradicional encuentro de devotos del Sagrado Corazón. Posteriormente, a las 18.30 horas, se celebró una Adoración Eucarística, concluyendo la jornada con la celebración de la Santa Misa a las 19.30 horas.
Los viernes 11, 18 y 25, a las 18.00 horas, las Misioneras de las Doctrinas Rurales continuan con sus charlas con el título «Espiritualidad del P. Arnaiz: Consagrarse al Corazón de Jesús».
El viernes 18, además, se celebrará la Santa Misa a las 19.30 horas, que será presidida por el obispo de Cuenca, D. José María Yanguas. La diócesis de Cuenca está muy vinculada a la obra del P. Arnaiz y donde las misioneras han acompañado, a lo largo de 80 años, a medio centenar de núcleos de población. La vinculación se remonta al curso 1943-1944, cuando iniciaron su apostolado en Villargordo del Cabriel (localidad que por aquel entonces pertenecía eclesiásticamente a la diócesis de Cuenca). Desde entonces hasta la actualidad, donde el curso pasado trabajó un grupo de misioneras en Cañete, la presencia de las Doctrinas Rurales ha sido casi ininterrumpida.
A lo largo de estos más de 80 años de historia, alrededor de 50 núcleos de población conquenses han sido acompañados espiritualmente y fortalecidos en su fe por medio de doctrinas, misiones populares y el testimonio de las misioneras, dando a conocer el amor del Corazón de Jesús. En varias localidades, tanto arraigó esta devoción que antes de marchar las misioneras, se erigieron monumentos al Corazón de Jesús que se sigue venerando hasta el día de hoy, como en Tejadillos (1975/76), Enguídanos (1950/51) y Villargordo del Cabriel (1943/44). La Misa se celebra en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de Málaga capital.
La programación del mes continúa el domingo 20 de septiembre con una peregrinación a la Sierra de Gibralgalia, que se desarrollará desde las 10.00 hasta las 18.00 horas. Las personas interesadas en participar pueden solicitar información e inscribirse en el teléfono 626 43 77 77.
OCTUBRE
El 2 de octubre, como primer viernes de mes, tiene lugar, de nuevo, a las 17.30 horas, un encuentro de devotos del Sagrado Corazón, con Adoración Eucarística a las 18.30 horas y Santa Misa a las 19.30 horas.
Como cierre de estas celebraciones jubilares que se han venido desarrollando desde el mes de enero, el domingo 18 de octubre, a las 19.30 horas, se celebra la Misa de Clausura del Jubileo,presidida por el obispo de Málaga, José Antonio Satué.
Mensaje de Mons. José María Gil Tamayo, arzobispo de Granada, en la fiesta litúrgica de Nuestra Señora de las Angustias. En sus palabras, un recuerdo especial por quienes más han padecido los terremotos, que nos han mostrado nuestra debilidad, con una invitación a la reconciliación, fraternidad, ayuda mutua y a superar las corazas de nuestra vida.
Queridos fieles de la Diócesis de Granada, devotos de la Santísima Virgen de las Angustias, un cordial saludo.
El mes de septiembre es para todos nosotros el mes de la Virgen. Un mes especialmente querido por los granadinos, que culmina cada año con la procesión de nuestra Patrona por las calles de la ciudad. Pero este año estamos viviendo de una manera distinta.
Hace un mes, en la madrugada de la Solemnidad de la Asunción del día de la Santísima Virgen, la tierra tembló bajo nuestros pies. Y siguió temblando durante los días siguientes. Muchas familias de la capital y de nuestros pueblos tuvieron que abandonar sus casas, algunas todavía esperan poder regresar a ellas. También sufrieron nuestros templos y entre ellos la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias, especialmente su cúpula.
Por eso, este año la tradicional Ofrenda floral tendrá por escenario la fachada de la Catedral, la casa común, la casa de todo el pueblo de Dios de Granada. Será una celebración distinta, marcada también por estas circunstancias excepcionales. Después de que el pasado 30 de agosto acompañáramos a nuestra Patrona desde su Basílica hasta la parroquia del Sagrario, donde está con verdadera devoción de hijos.
Que mi primer acuerdo sea precisamente para quienes siguen viviendo lejos de sus hogares, esperando volver a ellos. Y quiero expresar también mi gratitud a todos los que durante aquellos días estuvieron al servicio de los demás, los servicios de emergencia, las fuerzas de seguridad, los voluntarios, los servicios médicos, los técnicos y trabajadores, y también tantos sacerdotes y comunidades cristianas que abrieron sus puertas y estuvieron cerca de quienes más lo necesitaban.
La Virgen de las Angustias, que permaneció junto a la cruz de su Hijo, conoce el sufrimiento y sabe permanecer junto a quien atraviesa momentos de incertidumbre, de dificultad.
A ella confiamos hoy nuestras angustias, especialmente a todas las personas afectadas. Todavía tenemos hoy reciente además el regalo del Viaje apostólico del Papa León XIV a España. Y quisiera que algunas de sus palabras, que nos dejó durante aquellos días, iluminaran este mes tan nuestro, dedicado a la Santísima Virgen de las Angustias, Reina y Madre de Granada, como le decimos en su Himno.
Durante su Viaje, el Santo Padre recordó la profunda huella que la fe cristiana ha dejado en la historia y en la cultura de nuestro pueblo, y para ello un ejemplo como es Granada. Y nos invitó también a superar los enfrentamientos, las divisiones, la polarización, buscando siempre la verdad y el encuentro y la reconciliación. Pero, quisiera detenerme especialmente en unas palabras que pronunció ante la Virgen de Montserrat el pasado 10 de junio. Allí, León XIV volvió a recordarnos la sencilla invitación de María en las bodas de Caná: “Haced lo que él os diga”, les dijo a aquellos criados. En realidad, ahí está contenido todo el programa de vida cristiana. Hacer lo que nos diga Cristo. María no se coloca en el centro, María nos lleva siempre a Jesús. Nos invita a escucharlo, a confiar en sus palabras y a dejarnos transformar por él.
¿Y qué nos dice Jesús a los cristianos? También esto es muy claro. “Esto os mando: que os améis unos a otros”. El Papa nos invitaba entonces a dejarnos reconciliar por el Evangelio y abandonar esas corazas con las que tantas veces nos protegemos, protegemos nuestras heridas y nuestros miedos.
Corazas que aparecen en nuestras palabras, en nuestros juicios, en nuestra manera de tratar a los demás, también en nuestras familias, en nuestras comunidades, en las redes sociales o en la vida pública, en la vida social, lo vemos en el mundo político, lo vemos ante los problemas como los de Ceuta. Y creo que estas palabras adquieren un significado especial en la Granada de este mes de septiembre. Un terremoto nos recuerda que, de repente, hasta qué punto somos frágiles. En unos segundos desaparecen muchas de nuestras seguridades y descubrimos cuánto necesitamos a quienes tenemos al lado. Durante estos días, lo hemos visto, vecinos que ayudaban a vecinos, personas que acogían a otras personas, comunidades que abrían sus puertas. Sería una pena que, pasado el miedo, volviéramos a colocarnos las corazas.
Quizá esta experiencia pueda ayudarnos también a mirar de otra manera a quienes tenemos cerca, a hablarnos con más respeto. Así lo decía el Papa, a escucharnos antes de juzgar, a reconciliarnos, a preocuparnos por quienes sufren, a recuperar esa fraternidad, que tantas veces damos por supuesto, hasta que llega una desgracia, una dificultad, que nos recuerda que necesitamos los unos a los otros, que necesitamos de Dios. Eso es también “hacer lo que él os diga” del Evangelio. Y eso es lo que quisiera pedir en este mes a la Virgen de las Angustias, que nuestra devoción a María, tan arraigada en Granada, no sea solamente una hermosa tradición recibida de nuestros mayores, que sea una fe viva, que nos acerque más a Jesucristo y nos haga más hermanos, que nuestra piedad popular tan querida siga siendo una fuente de caridad, de reconciliación, de esperanza para nuestro pueblo.
Se lo pido de manera especial por los enfermos, por quienes están solos, por quienes atraviesan dificultad, por quienes necesitan más protección y consuelo. Y en estos días, de manera muy particular, por cuantos todavía no han podido regresar a sus hogares.
Termino haciendo esa oración que tantas generaciones de granadinos ha dirigido a su Patrona: “En la vida y en la muerte, protégenos con Tu manto y nos consiga Tu llanto, el amparo del Señor”.
Que la Virgen Santísima, la Virgen de las Angustias, cuide de Granada, de nuestros pueblos y de todas nuestras familias.
Con todo mi afecto, os doy mi bendición y os deseo una maravillosa, una grande fiesta de la Virgen de las Angustias.