
Victoriano Manuel Martín es alumno del Máster de Teología Fundamental del Centro Superior de Estudios Teológicos San Pablo de Málaga. Compagina su actividad pastoral como párroco de El Pedroso y arcipreste de Cazalla, en Sevilla, diócesis a la que pertenece y sirve, con el estudio en Málaga. Las clases, lunes y martes, le permiten hacerlo y su valoración de este Máster es muy positiva.
¿Cómo llegó a este Máster?
Buscando qué estudiar, hablé con Juan Báez Zambrana, un sacerdote amigo de esta diócesis y alumno del mismo, y me animó a apuntarme por su experiencia positiva.
¿Cómo está resultando su experiencia, qué es lo que más le aporta?
Positiva, sobre todo el poder seguir formándose y actualizándose constantemente. El compartir con compañeros de otra diócesis es muy enriquecedor, los debates que se generan en las clases, los distintos puntos de vista, con la moderación del profesor, los diálogos y dudas, las aclaraciones… Son momentos muy interesantes y que no solo ayudan a nivel académico, sino también espiritual.
¿Cómo se adapta a sus obligaciones pastorales y otras responsabilidades?
Esto es lo más complicado, aunque he de decir que agradezco la facilidad que el centro me ha dado cuando, por algún motivo pastoral, no he podido asistir de manera presencial; en todo momento se han mostrado comprensivos y me han ayudado.
Aun así, a veces es muy complicado. Pero bueno con la ayuda de Dios y los esfuerzos nuestros se va caminando.
¿Por qué lo recomendaría?
Por la atención y la humanidad de todos los profesores y personal del centro. Reitero la mención a la ayuda y la facilidad prestada. Se nota que, sin dejar de ser un centro académico, es humano y sobre todo se viven los valores del Evangelio. Y por que además es bastante práctico desde el principio. Todos los docentes te hacen ver la realidad, te sitúan en el mundo en que estamos y te ayudan a aplicar todos los estudios al momento que vivimos.
¿Cómo espera que dé fruto en su trabajo y misión en un futuro?
Pudiendo servir mejor al Pueblo de Dios, ayudando a entender y a hacer entender mejor nuestra fe, y acercándome y acercando más a Dios.

