«Si no existiera la Acción Católica, habría que inventarla»

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La diócesis de Málaga es una sede episcopal dependiente de la archidiócesis de Granada, en España. Su sede es la Catedral de la Encarnación de Málaga.

Antonio J. Sosa (Málaga, 1970) es el consiliario de Acción Católica General de Málaga. En la Solemnidad de Pentecostés, le preguntamos por la salud de los seglares y de la Acción Católica en la Diócesis de Málaga.

Pentecostés es la fiesta de los seglares y de la Acción Católica, ¿cómo lo celebran?

En Pentecostés, el Espíritu Santo fortalece al Pueblo Santo de Dios, en su gran número de fieles laicos, para que sea apostólico y misionero. La Acción Católica, que es el laicado ordinario y habitual asociado de la Iglesia, se siente de fiesta por ser, desde su identidad, apostólico.

¿Pero no suena la Acción Católica a algo ya del pasado en la Iglesia?

La Acción Católica ha pasado por diferentes momentos históricos, ahora estamos en otro momento de la vida de la Iglesia. El laicado en las parroquias necesita un proyecto que lo organice, lo forme, le dé
espiritualidad y lo ilusione a ser evangelizador en sus ambientes. Si no existiera, habría que inventarla de nuevo. Los grupos de Acción Católica quieren ser fermento (en sus parroquias9 del apostolado laical asociado. Los grupos que ya están en nuestras parroquias de niños, jóvenes y adultos son ya Acción Católica General pues, como dicen los obispos españoles en un documento del año 1991, “…la Acción Católica (sea o no con estas siglas) tiene la vocación de manifestar la forma habitual apostólica (de los laicos de la diócesis) como organismo que articula a los laicos de forma estable y asociada en el dinamismo de la pastoral diocesana”. CLIM nº 95.

¿Que caracteriza a la Acción Católica?

La Acción Católica se basa en varios argumentos del documento para los laicos: Apostolicam actuositatem nº 20, del Concilio Vaticano II. Su fin es el fin apostólico de la Iglesia: la evangelización, con
una clara organización laical, con una organización que manifiesta mejor la comunidad eclesial y cooperando con la jerarquía. El nuevo proyecto de Acción Católica habla de la espiritualidad como fuente y meta del laico; presenta la misión del laicado, que no es otra que la evangelización; da una importancia fundamental a la formación integral; y concluye también con la necesidad de organización.

¿Dónde están los laicos hoy día: en las parroquias, en el mundo…?

La Acción Católica nos recuerda que el sitio del laico es el mundo, pues ése es el sitio de la Iglesia. El ser de la Iglesia es evangelizar y el laicado vive en la parroquia para formarse con una preparación seria y recia de la fe, vivir los sacramentos, vivir a la Iglesia como la comunidad y la familia que nace de la fe en Jesús y sentirse enviado por ella. Los laicos tienen la misión de llevar la buena noticia de Jesús a sus vecinos y paisanos en los diferentes espacios familiares, sociales, económicos, culturales. La parroquia necesita del laico para ser “hospital de campaña” entre sus vecinos mal heridos y accidentados. Algunos también son llamados a servir en algunos ministerios en la comunidad como catequistas, servidores de la caridad, de la liturgia, de los enfermos… Pero el sitio del laico no son ni los salones parroquiales ni el templo parroquial son los diferentes ambientes de nuestra sociedad.

Encarni Llamas Fortes

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