

Las religiosas de la Congregación Marta y María que hay en la diócesis de Guadix comunican con alegría que un grupo de hermanas van a tomar los votos perpetuos. Entre esas hermanas está sor Adelín Asencio. La profesión perpetua sea el próximo 13 de mayo, festividad de la Virgen de Fátima, en la iglesia conventual de San Pablo, en Valladolid. Presidirá la celebración el arzobispo del lugar, monseñor Luis Javier Argüello.
Las religiosas de la Congregación Marta y María llevan 5 años en la diócesis de Guadix, donde atienden fundamentalmente la Casa Sacerdotal. Además, realizan tareas de secretaría y portería en el Obispado y ayudan en la Catedral.
La profesión perpetua en la vida consagrada es dar un sí definitivo a Dios o, dicho con otras palabras, es la consagración definitiva a Dios para toda la vida. Sin duda, es la culminación de un proceso de entrega y de servicio, que se asume para siempre desde la libertad del ofrecimiento a Dios y a la Iglesia.
La Congregación Marta y María
La Congregación Apostólica Marta y María fue fundada por Monseñor Miguel Ángel García Aráuz y la Madre Ángela Eugenia Silva Sánchez, en 1979 en la Diócesis de Jalapa (Guatemala). En la actualidad, la Congregación cuenta con más de 700 religiosas presentes en Guatemala, España, Venezuela, Honduras, Argentina, EEUU, Italia, Etiopía, Cuba y Lituania. Los fundadores quisieron distinguir al Instituto con el nombre de «Marta y María» para señalar los dos principios que rigen sus vidas: la contemplación de los misterios divinos (María) y la acción apostólica en el servicio generoso y desinteresado a los hermanos (Marta). Ambas facetas se funden en el amor al Señor, al modo de las santas hermanas de San Lázaro. A su vida de oración y contemplación en la intimidad con Jesús Eucaristía, unen el celo apostólico en el servicio a los hermanos y la Iglesia, que se cristaliza en la atención de niños discapacitados y huérfanos, personas drogodependientes, ancianos abandonados y otras obras de caridad.
Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix

