
El día natural de la Misa Crismal es el Jueves Santo por la mañana, que se puede trasladar a otro día anterior por razones pastorales. Esa mañana todavía es Cuaresma. Así que, como su nombre indica, la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo es una misa vespertina y así nos lo recuerda el Misal de la Iglesia (n. 1 p. 261): “Por la tarde, en la hora más oportuna, se celebra la misa de la Cena del Señor”.