El obispo de Málaga, José Antonio Satué, ha hecho hoy balance de su primer año en Málaga en un desayuno al que ha convocado a los medios de comunicación locales y que se ha celebrado en Casa Diocesana. Tras resumir en tres palabras (acogida, escucha y trabajo) su experiencia en estos primeros doce meses en la Diócesis, ha querido concretar también sus planes para el próximo curso en el que «se va a relanzar la redacción del Plan Pastoral Diocesano que contendrá las líneas principales en las que trabajaremos en los próximos años».
Mons. Satué ha querido resumir con tres términos su experiencia en Málaga: «la primera palabra es «acogida». Me he sentido muy bien acogido por los malagueños y malagueñas. Y eso lo he repetido no solamente aquí para quedar bien, sino entre mi familia, entre mis amigos. La verdad es que es fácil entrar en una sociedad como la malagueña. La segunda palabra es “escucha”. Escucha organizada por los colaboradores en el Obispado, pero también espontánea, con la gente que me ha parado por la calle. La última fue el día de la patrona, que salí con la bici a pasear por el paseo marítimo y una persona en otra bicicleta se puso a mi vera, me preguntó si no me importaba que me acompañara un rato para contarme una cosa y estuvimos hablando durante 10 minutos. Y ha sido también un año marcado por el trabajo, porque cuando uno llega a un sitio tiene mucho que conocer, mucho que aprender, mucho que moverse y tengo que compatibilizar, además, el trabajo en la diócesis con otras responsabilidades que, como saben, me confían desde la Santa Sede».
Para este segundo curso que ya ha comenzado, D. José Antonio ha recordado que «esta diócesis es muy grande y hay que seguir conociendo, hay que seguir escuchando, hay que seguir acercándose a las parroquias, a la gente, a los propios sacerdotes para conocer, para poder tomar decisiones adecuadas. Este va a ser el curso de relanzar la redacción del Plan Diocesano de Pastoral, que contendrá las líneas principales en las que trabajaremos en los próximos años. Y que, como bien saben, porque lo he dicho muchas veces, no voy a hacerlo por mi cuenta, sino que ya se ha puesto en marcha un amplio proceso sinodal en el que todas las parroquias, todas las hermandades, todos los grupos que forman la diócesis, los religiosos, los sacerdotes, el laicado podrán participar en la redacción de ese proyecto. Y también espero que este segundo año, en lo personal, sea un poco más sereno después de la intensidad de este primer curso».
CEUTA Y MELILLA
En el turno de preguntas, Mons. Satué ha respondido a todas las cuestiones de los más variados ámbitos sobre los que le han preguntado los asistentes. Entre otros temas, ha manifestado su preocupación por lo que se está viviendo en Ceuta y, por extensión, en Melilla, ciudad perteneciente a la diócesis de Málaga a la que viajará mañana sábado con motivo de la toma de posesión de los sacerdotes destinados a la ciudad autónoma.
«En torno a este tipo de problemas –ha afirmado– tenemos que intentar ser lo más respetuosos posible con la realidad porque normalmente, en esta sociedad en la que vivimos, parece que o estás a favor de uno o estás en contra de otro, sin término medio. Desde la Iglesia y yo particularmente quiero lanzar un mensaje de apoyo decidido a la población de Ceuta, que está viviendo una situación realmente complicada. Y, por otra parte, como persona que intenta descubrir y valorar la dignidad de toda persona, pues también procuro acercarme y ponerme en el lugar de toda esa gente que, seguramente de forma manipulada, está allí malviviendo desde hace más de un mes. Por lo tanto, mi mayor solidaridad con los de allí y, por supuesto, me gustaría que todas esas otras personas que están allí fueran atendidas de la mejor manera para que su dignidad fuera respetada».
ABUSOS A MENORES
D. José Antonio Satué ha explicado, asimismo, los cambios introducidos en la atención a las víctimas de abusos en la Diócesis: «Si bien ya existía una Oficina para la Recepción de Denuncias, en este tema que es tan sumamente doloroso en la Iglesia y también en la sociedad, hemos caído en la cuenta de que no se trata solamente de recoger denuncias, sino de tener una tarea preventiva y, por otra parte, de ofrecer un acompañamiento. Con el grupo de personas que forma este servicio diocesano estamos haciendo un plan para poder llegar más con el tema de la prevención a las parroquias, a los catequistas, a los sacerdotes, etcétera. Y, por otra parte, hemos configurado un pequeño equipo de acompañamiento para las víctimas que así lo desean. Ese acompañamiento se ofrece en tres ámbitos: jurídico, psicológico y espiritual. Estamos en los inicios y espero que, poco a poco, vayamos ganando la credibilidad necesaria para que las víctimas que quieran puedan acudir».
Las procesiones extraordinarias, las obras de la Catedral y la iglesia del Sagrario, la falta de vivienda, la violencia contra la mujer, la religiosidad de los jóvenes, las vocaciones o el informe PISA han sido algunas de las cuestiones sobre las que el Obispo de Málaga ha ofrecido su punto de vista. El vídeo completo de su intervención está disponible en el siguiente reproductor:

