
Laura García Torres, responsable de RTVE en Málaga, recibe el Premio Cardenal Herrera destacando el papel del periodismo como servicio público esencial y la importancia de la Diócesis de Málaga en el ámbito social y cultural de la provincia de Málaga y la ciudad autónoma de Melilla.
Acaba de ser galardonada con el Premio Cardenal Herrera de periodismo. ¿Cómo ha recibido esta noticia y qué significa para usted y para el equipo de RTVE en Málaga este reconocimiento por parte de la Diócesis?
La verdad es que supone un gran honor, tanto para mí a nivel personal como para todo el equipo de Radio Televisión Española en Málaga. Es muy gratificante que desde la Diócesis se hayan acordado de nosotros y nos hayan tenido en cuenta para este galardón. Como bien sabes, mantenemos una relación siempre muy cordial y profesional; para nosotros es una prioridad tener una disponibilidad absoluta, dentro de nuestras posibilidades, para atender vuestras peticiones. Al final, como medio de comunicación público que somos, entendemos que la labor que desarrolláis desde la institución es fundamental para la provincia y nosotros debemos estar ahí para contarla. Este premio es un espaldarazo a esa función de servicio público que intentamos ejercer cada día, tratando de llegar a todos los rincones y reflejando la realidad de nuestra sociedad malagueña.
En un mundo saturado de información, usted defiende el periodismo como un servicio público imprescindible. ¿Por qué cree que es tan necesario reivindicar este papel hoy en día?
Como periodista y como parte de RTVE, tengo claro que la existencia de medios públicos es fundamental para los ciudadanos. A veces tengo la sensación de que la sociedad no es del todo consciente de esta importancia; todos valoramos y entendemos perfectamente la necesidad de tener una sanidad pública o una educación pública de calidad, pero creo que todavía nos queda mucho por aprender sobre lo vital que es una información pública rigurosa. Nuestra premisa debe ser siempre informar con el máximo rigor posible. Los medios públicos tenemos la capacidad de estar presentes en distintos puntos del mundo y ofrecer diversos puntos de vista, algo que es un derecho del ciudadano. En el caso de Málaga, instituciones como la Diócesis son fuentes de información constante porque están muy presentes en cuestiones básicas y cotidianas de la sociedad, formando parte intrínseca de nuestra idiosincrasia.
Su trayectoria profesional está muy ligada a la cultura y ha trabajado de cerca temas como la Catedral o la Semana Santa. ¿Qué peso tiene la información religiosa y cultural en la actualidad de Málaga y Melilla?
Es un peso enorme. La aportación cultural de la Iglesia en Málaga es innegable. Hace apenas unos días seguíamos con mucha atención el avance de las obras de la cubierta de la Catedral, que es un tema de interés general. Y qué decir de la Semana Santa o de la actividad de las cofradías; es algo que no se limita a unos días al año, sino que es información del día a día. Acabamos, por ejemplo, de cubrir la inauguración del nuevo salón expositivo de la Hermandad de la Paloma. Pero no solo es cultura; la labor social es el otro gran pilar. El trabajo que se realiza desde Cáritas y otros ámbitos sociales es crítico para llegar a la gente más necesitada. Mi etapa en Melilla también me marcó mucho en este sentido; allí la labor de la Diócesis en una ciudad tan multicultural es muy importante. Esos doce kilómetros cuadrados de Melilla son una escuela de periodismo que curte mucho.
Este premio también rinde homenaje a la veteranía. ¿Qué importancia le da a las figuras de los maestros periodistas y a quién dedica especialmente este reconocimiento?
Las voces veteranas son esenciales y a veces tendemos a prescindir de ellas erróneamente. El año pasado se premió a Guillermo Jiménez Smerdou, que pasó muchísimo tiempo en esta casa, en Radio Nacional, y es una fuente inagotable para contextualizar la historia. Aunque el mundo de la información haya cambiado por la tecnología y las redes sociales, ese papel de sabiduría y el «saber hacer» de los veteranos sigue siendo el cimiento de nuestra profesión. En cuanto al premio, se lo dedico sin duda a todos mis compañeros de la radio y la televisión pública. Todos los días nos esforzamos por cumplir con nuestro deber para mantener informada a la sociedad. El trabajo de cada uno de ellos, ya sea en un informativo de radio o en la televisión, es lo que realmente hace que este servicio público salga adelante.

