
La parroquia de Santa Rosa de Lima acoge esta tarde, a las 19.30 horas, una oración de la comunidad greco-católica ucraniana presente en Málaga, para unirse a la iniciativa del papa Francisco de rezar por la paz en su país.
Roman Hamratsey es sacerdote greco-católico en Málaga desde hace más de 14 años. Su país natal lleva más de siete en guerra pero «la situación ahora es mucho más complicada. Estamos muy preocupados, están muriendo muchos jóvenes, y rezamos todos los días, con toda la comunidad ucraniana», afirma Roman.
«La situación es insostenible», añade el sacerdote, «algunos miembros de la comunidad tienen a sus familiares en la guerra. Damos gracias al papa Francisco por la iniciativa de que todos recemos por la paz en Ucrania».
En España hay cerca de 100.000 católicos ucranianos. La comunidad greco-católica presente en Málaga comenzó su andadura en la parroquia de San Ramón Nonato. En la actualidad está formada por unas 200 personas naturales de los países del este de Europa que comparten la fe en la parroquia de Santa Rosa de Lima.
Román Hamratsey, sacerdote greco-católico en Málaga, lleva más de 14 años en esta diócesis, donde atiende a la comunidad. Recibió la ordenación estando ya casado con Tatiana, como permite el rito greco-católico, y tienen dos hijos.
Divina Pastora
Otras parroquias de la diócesis se unen a la iniciativa del papa Francisco de rezar hoy, de forma especial por la paz en Ucrania. Es el caso de la parroquia de la Divina Pastora y Santa Teresa de Jesús, donde se celebra la Eucaristía por la paz a las 20.00 horas.