El pasado viernes nos reunimos, como cada mes, en la Capilla Mayor del Seminario para pedirle al Señor que nos bendiga con muchas y santas vocaciones al sacerdocio. El Evangelio del V Domingo de Cuaresma fue el eje en torno al cual giró la oración.
Frente al Santísimo Sacramento nos dejamos penetrar por misma mirada de misericordia y perdón con la que Jesús miró a aquella mujer adúltera. Nos acompañaron los integrantes del grupo Mabelé que con sus voces lograron elevar nuestros corazones para contemplar el Misterio de la Eucaristía. Dieron vida a la sentencia de san Agustín tantas veces repetida: “el que canta bien, ora dos veces”. Nos acompañaron también un grupo de jóvenes de la Parroquia de la Merced de Jaén, además de muchas personas que habitualmente son incondicionales a esta cita mensual.
Tras la oración compartimos un ágape fraterno entre todos los asistentes. Desde el Seminario queremos dar las gracias a todos los que nos acompañaron, bien presencialmente o bien rezando en sus parroquias o en sus hogares. Aunque nuestra oración vocacional tiene un tinte sacerdotal, nunca debemos de desistir en pedir al Señor por las vocaciones a todos los estados de vida.
Seminario diocesano
La comunidad del Seminario se reúne para pedir por las vocaciones al sacerdocio
