El Seminario Diocesano de Jaén acogió una nueva edición del Encuentro Eucarístico Diocesano, bajo el lema «La Eucaristía, alimento del Cristiano laico en la tarea evangelizadora».
El Encuentro Diocesano Eucarístico comenzó con la Eucaristía en la Capilla Mayor del Seminario presidida por el Obispo, D. Ramón del Hoyo. En la parte musical participó el Coro Parroquial de San Félix de Valois. A continuación, y ya en el salón de actos, D. Eduardo Vadillo Romero, sacerdote de la Archidiócesis de Toledo, Profesor en el Centro de Estudios Teológicos y Asesor del Secretariado de la Comisión para Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española, impartió una conferencia sobre la Eucaristía en el siglo XX.
El acto continuó con un rato de oración organizado por el grupo «Adoremus», es-pecialmente por las Hermanas Nazarenas de la ciudad de Jaén, seguido de una procesión eucarística por el Seminario. Tras la comida fraternal, los participantes tuvieron un diálogo abierto con el conferenciarte y profundizaron en las experiencias y frutos del X Congreso Eucarístico Nacional de Toledo. La jornada culminó con la Salve a la Virgen.
En este encuentro participaron alrededor de 150 personas. “Pretendía reunir a todas las asociaciones laicales, que tienen el carisma de la eucaristía, y también hemos añadido como novedad este año a las Cofradías y Hermandades Sacramentales de la Diócesis”, asegura Mariano Cabeza, promotor diocesano para el Culto Eucarístico.
Por su parte, el Obispo subrayó la importancia del encuentro para la fortaleza eucarística. “Se trata de una iniciativa muy importante a favor de la vitalidad eucarística en nuestra Iglesia diocesana. Es mucho y muy de destacar lo que ya existe en las distintas comunidades, grupos, movimientos, pero hemos de caminar muy unidos, desde lo específico de cada uno, a lo que es el centro del mensaje cristiano y de la vida de la Iglesia, fermento de caridad y vínculo de unidad”.
El objetivo del encuentro, según Mariano Cabeza, era "en primer lugar, encontrarnos conocernos y compartir un día, juntos. Y, en segundo lugar, reunirnos en torno a Cristo, pensando en el plan pastoral de este año, que nos invita a la evangelización: a evangelizar con nuevo ardor. Ese ardor que brota de la eucaristía y que tiene su fuente y su culmen en la Eucaristía".