«Esta vez, los Reyes Magos recibimos los regalos»

El capellán del Hospital Vazquez Díaz de Huelva, Juan Manuel Arija, testigo de la presencia de los Reyes Magos la tarde del 5 de enero pasado visitando a los enfermos del hospital, nos hace llegar este testimonio de Sus Majestades.

Era el día 5 de enero, en la tarde, cuando los tres Reyes Magos llegábamos al Hospital Vázquez Díaz, en Huelva. Todo estaba preparado y listo para acoger a unos niños que recibirían sus regalos y fue un momento lleno de vida y de cariño. Sorprendente el niño cuando descubrió que la guitarra que había pedido sonaba de maravilla y de repente se convirtió en el mejor guitarrista del mundo.

Pero lo más grande estaba por venir. Fuimos pasando habitación por habitación, visitando a cada uno de los enfermos, a sus familiares o acompañantes. Siempre apoyados por un personal sanitario encantador que en todo momento nos estuvieron ayudando en cada detalle.

No se puede describir sin emocionarse el brillo en los ojos de muchos de ellos, tanto en los abuelitos de la tercera planta como en los pacientes de Paliativos. Un brillo que mostraba agradecimiento, nostalgia, alegría, complicidad, vida… por sentirse destinatarios de una visita que para ellos era impensable. Cada habitación en un momento se llenó de un toque especial que sólo los que estábamos allí pudimos sentir a flor de piel.

Pero la verdad es que la visita nos la estaban haciendo ellos a nosotros con sus historias, con su mirada, con su sonrisa, con su pasión en todo lo que allí compartíamos en ese momento…. Cuánta vida nos han dado en el tiempo que estuvimos con todos. ¡Cuánta vida! Y alguno de ellos, sin apenas hablar, lo decían todo con la mirada. Ese era su mejor diálogo y su mejor regalo que jamás hubiéramos pensado recibir en la vida.

Y es que nosotros, acostumbrados a dar y a llevar regalos a los niños y a la gente en esa noche tan mágica para todos, en esta ocasión fueron ellos quienes nos sorprendieron.
Ciertamente cuando la vida, la alegría, los recuerdos, las manos que se estrechan con amor, las sonrisas, las miradas transparentes que se cruzan y que lo muestran todo….. es cuando la misma vida brota y nace algo nuevo entre las personas.

Nosotros, los Reyes Magos, este año fuimos los afortunados porque recibimos sus regalos: los mejores. Dichosos quienes cada día pueden vivir esta experiencia dentro de los hospitales, porque tienen la oportunidad de tener un corazón nuevo, amplio, brillante, al contacto con los pacientes y sus familias, que hace que la vida de todos, como la nuestra en ese momento, sea ya diferente para siempre.

Aquel día, siguiendo la Estrella, llegamos a este Portal tan especial y pudimos descubrir así un mundo nuevo.

Melchor, Gaspar y Baltasar

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