La diócesis de Guadix celebró la Misa Crismal, presidia por el obispo accitano y concelebrada por todos los sacerdotes

Diócesis de Guadixhttps://www.diocesisdeguadix.es/
La diócesis de Guadix es una sede episcopal sufragánea de la archidiócesis de Granada, erigida en 1492 y, según la tradición, procedente de la diócesis de Acci, fundada por San Torcuato en el siglo I. Su sede es la catedral de Guadix.

El Martes Santo, como viene siendo tradición en la diócesis de Guadix, se celebró un año más la Misa Crismal. Presidió la celebración el obispo accitano, Mons. Ginés García, y concelebraron todos los sacerdotes de la diócesis, que renovaron, además, sus promesas sacerdotales. Se bendijeron los Óleos y el Santo Crisma, que van a ser signo de la misericordia de Dios en los sacramentos del bautismo, la confirmación, la unción de enfermos y el orden sacerdotal a lo largo de todo el año. Y, sobre todo, se celebró la eucaristía en un ambiente de fiesta y de solemnidad, en el pórtico de los días grandes de la Semana Santa.

La Misa Crismal es una celebración muy especial, que tiene su lugar litúrgico en la mañana del Jueves Santo, pero que se suele adelantar para facilitar la asistencia de los sacerdotes. En la diócesis accitana lo habitual viene siendo celebrarla en la mañana del Martes Santo. Además de los sacerdotes y el obispo, asisten muchos miembros de la vida consagrada y fieles de las parroquias de la diócesis. A veces, también participan jóvenes que se van a confirmar a lo largo del año y que lo harán con el crisma consagrado en esa celebración.

En la homilía, que se puede consultar en la web de la diócesis accitana www.diocesideguadix.es , Mons. Ginés García recordó que estamos en el Año de la Misericordia y que esto debe marcar, también, los días grandes de Semana Santa: «os invito, queridos hermanos, a reflexionar sobre la calidad y la exigencia de nuestro testimonio de fe en esta iglesia y en este mundo en el que vivimos. No estoy pensando en una reflexión fría y racional que busca hacer un diagnóstico para aplicar una terapia. Me refiero a una reflexión creyente que busca la luz en la Palabra de Dios y que mira a la propia vida y a la de mundo desde las entrañas de Dios».

También recordó que todos, y en especial los consagrados, tenemos la misión de anunciar el Evangelio: «La misión de Jesús, y la de todos los cristianos, es anunciar el Evangelio. Y hacerlo a los pobres, a aquellos que sienten la necesidad de Él, lo sepan o no…. La unción que hemos recibido en el bautismo y en la confirmación, y algunos de nosotros por una consagración especial en el orden sacerdotal, nos capacita para ir al mundo a proclamar el Evangelio con toda claridad y en toda su verdad». Y recordó al beato Pablo VI cuando decía que «hoy más que nunca el testimonio de vida se ha convertido en una condición esencial (EN, 76)», y al papa Francisco cuando nos invita a ser testigos desde la misericordia, ya que la misericordia es «la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia» (MV, 10).

Desde la misericordia, Mons. Ginés García quiso destacar el valor del diálogo. «En nombre del Evangelio –dijo- y con su fuerza hemos de crear espacios y vías de dialogo con el hombre y con el mundo. No podemos acoger el Evangelio y ser, al mismo tiempo, una Iglesia cerrada en sí misma». Y, desde la situación actual, marcada por «una ola de relativismo cargada de concepciones deshumanizantes del hombre», invitó «a trabajar por una verdadera diaconía social y cultural». «Toda la riqueza de la Iglesia se vuelca en el servicio al hombre» dijo al tiempo que recordaba una vez más a Pablo VI cuando decía que «la Iglesia se ha declarado casi la servidora de la humanidad» (Pablo VI. Homilía en la última sesión pública del concilio Vaticano II).

Lectorado

Al final de la celebración, en las palabras de despedida, el obispo de Guadix anunció la buena noticia de que el próximo 21 de mayo, en el templo de San Diego, donde se encuentra la imagen de la Virgen de las Angustias, patrona de Guadix, el seminarista Manuel Requena Gómez recibirá el lectorado en su camino hacia el sacerdocio. Manuel Requena es natural de Guadix y cursa sus estudios en el Seminario de Murcia, donde se encuentran los seminaristas del Seminario Mayor accitano. El hecho de que la celebración tenga lugar a los pies de la Virgen de las Angustias, tiene una significación muy especial para él y para todos los accitanos.

Sin duda, esta buena noticia puso el broche de oro a una celebración que tiene un profundo carácter sacerdotal y que se vivió con mucha solemnidad en la catedral accitana. Sirvió también para que los sacerdotes vivieran una jornada de convivencia sacerdotal, ya que se asistieron prácticamente todos. Un Martes Santo muy completo.

Antonio Gómez

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