

Ya de regreso a la diócesis después de acompañar al papa León XIV en su viaje apostólico a España, el obispo de Guadix, monseñor Francisco Jesús Orozco, ha hecho una valoración muy positiva del viaje pastoral, que ha definido como una experiencia “preciosa” y “un regalo de la gracia del Señor”. Según ha señalado, acompañar al papa en las distintas etapas de su visita —desde Madrid y Barcelona hasta las Islas Canarias— le ha permitido contemplar de cerca la belleza de una Iglesia que vive en comunión en torno al sucesor de Pedro.
En su testimonio, el prelado accitano subraya que lo más significativo del viaje ha sido la imagen de una Iglesia “muy viva”, llena de alegría, fuerza y futuro. A su juicio, la visita del Papa ha servido para mostrar que la vida eclesial sigue siendo fecunda y esperanzadora en todas partes, también en diócesis más pequeñas o rurales, como la nuestra.
El obispo destaca además la dimensión cultural y evangelizadora del viaje, aludiendo a momentos como el encuentro en el Madrid Arena, donde la fe se mostró en diálogo con la cultura, el arte, el deporte y la economía. “La fe tiene que ver con todo”, resume, al tiempo que insiste en que ha visto a un papa cercano, sencillo y profundamente atento, “no desde el sentimentalismo, sino desde la hondura de una fe compartida”.
Otro de los elementos que más valora es el magisterio ofrecido por León XIV durante la visita, que considera una guía clara para el presente y el futuro de la Iglesia. En esa línea, afirma que el pontífice ha señalado por dónde debe caminar la comunidad eclesial y cómo ha de crecer su comunión con Cristo, cabeza de la Iglesia. También invita a todos los diocesanos a releer las intervenciones del papa para “aprovechar ese magisterio tan profundo que nos ha dejado”.
Sobre el pontífice, dice que ha visto “un hombre sencillo, pero un hombre de Dios, un hombre que oye, que escucha y que responde desde la intimidad de su experiencia personal con el Señor en la oración”.
Para monseñor Orozco, acompañar al papa León XIV estos días ha sido una experiencia muy bonita de la belleza de la Iglesia: “una Iglesia que es enviada al mundo, que tiene que vivir esta conversión pastoral de no vivir solamente a nivel intraeclesial, sino para el mundo, porque tiene que dar respuestas a las heridas y a todo lo que el mundo vive. Y siempre de la mano del primero de los apóstoles”.
Y, sobre todo, como dice el lema de este viaje apostólico -“Alzad la mirada”-, ha sido una invitación a “alzar la mirada, mirar al cielo, mirar a Jesucristo, mirar dentro de nosotros y descubrir el gran amor que inmerecidamente nos tiene Dios”. El papa, concluye D. Francisco Jesús Orozco, “ha venido a invitarnos a alzar la mirada al cielo y a las verdades transcendentes que están en lo profundo de nuestro corazón”.
Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix

