Una quincena de jóvenes del colegio el Carmelo reciben la Confirmación

Una quincena de jóvenes del colegio el Carmelo reciben la Confirmación

El pasado sábado 21 de mayo tuvieron lugar las confirmaciones en el colegio El Carmelo. Un total de 15 chicos y chicas del centro recibieron este último sacramento de iniciación cristiana de manos del Vicario General, D. Francisco Javier Espigares, que presidió la celebración.

Después de varios años de catequesis, este grupo de chico y chicas de bachillerato vivieron con intensidad la recepción de este sacramento. Llevaban preparándose alternando entre catequesis presenciales y telemáticas, junto a una serie de convivencias que han ido teniendo a lo largo del curso.

Días antes de la Confirmación, los alumnos del colegio El Carmelo vivieron una última convivencia en la que pudieron entender, aprendiendo a través de dinámicas lúdicas, el carácter indeleble de este sacramento. “La verdad es que se fueron adentrando en la vivencia de lo que es la Confirmación. Lo han vivido con seriedad y agradecimiento, yo creo que porque que sumergieron en la celebración”, afirma la hermana Cristina Silva, carmelita que les ha preparado para este día, junto al resto de catequistas del grupo de pastoral del colegio.

“SIN EL ESPÍRITU SANTO, SOMOS UNA INCÓGNITA PARA NOSOTROS MISMOS”

El Vicario General se dirigió a los jóvenes inspirándose en la lectura de este domingo de Pascua, que hablan sobre la venida del Espíritu Santo, que es el que conduce a la Iglesia. “El Señor, con su Espíritu, nos lleva hasta la verdad completa. La Iglesia es la casa y el hogar donde Jesucristo es el maestro, a través del Espíritu Santo se nos conduce hacia la verdad y la plena realización”, apuntó.

Así quedó clara la importancia del sacramento de la Confirmación que recibían, que confiere la plenitud de los dones del Espíritu Santo. “Gracias al Espíritu Santo, no solo podemos conocer a Dios sino que podemos conocer lo que Dios quiere de cada uno de nosotros y de nuestro misterio. Sin el Espíritu Santo somos una incógnita para nosotros mismos”.

Antes de esa imposición del Santo Crisma, que realiza el sacramento, Espigares les animó a perseverar dentro de la Iglesia como comunidad, aunque puedan encontrarse en algún momento con una experiencia de Iglesia defectuosa. “No os desencantéis, porque único maestro es el Señor y ahí se hace presente el Señor, también en esa envoltura pobre de las personas, de los sitios. Buscad vivir en comunidad”.

Al final de la celebración, los confirmados se fueron a celebrarlo con sus respectivos padrinos y familiares.

Ignacio Álvarez
Secretariado de Medios de Comunicación Social

 

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