Un acercamiento a la talla humana, espiritual e intelectual de Edith Stein

En la conferencia ofrecida por una de las expertas en su figura y profesora del Instituto de Filosofía que lleva su nombre en la Archidiócesis de Granada, con la que se celebró la fiesta de Santo Tomás de Aquino.

Los Institutos de Teología «Lumen Gentium» y de Filosofía «Edith Stein», ambos centros de estudios superiores de la Archidiócesis de Granada, festejaron el día 28 a su patrono: Santo Tomás de Aquino, con una Eucaristía en el monasterio de la Cartuja, presidida por Mons. Javier Martínez, Arzobispo de Granada, y un acto académico en el Seminario diocesano «San Cecilio», al que acudieron alumnos y docentes de ambas instituciones.

El acto académico, a cargo de la profesora en el Instituto de Filosofía «Edith Stein» Feliciana Merino sirvió para acercar la talla humana, espiritual e intelectual de Edith Stein, filósofa y carmelita que murió en el campo de concentración nazi de Auschwitz y elevada a los altares como Santa Teresa Benedicta de la Cruz, Patrona de Europa.

Feliciana Merino es una de las mayores expertas en Edith Stein, de la que mostró un sucinto recorrido por su pensamiento y su humanidad, al mismo tiempo que la profesora del Instituto de Filosofía aportaba pinceladas sobre su experiencia, profesional y personal, con el estudio y conocimiento de Edith Stein.

El acto académico, celebrado en el Seminario diocesano «San Cecilio», estuvo presidido por Mons. Javier Martínez, Arzobispo de Granada, acompañado por los Directores de los Institutos «Lumen Gentium» y «Edith Stein», Enrique Rico Pavés y Marcelo López Cambronero, respectivamente.

EUCARISTÍA EN CARTUJA

Previamente, el monasterio de la Cartuja acogió la Eucaristía presidida por Mons. Javier Martínez, en cuya homilía aludió al patrón que ese día se celebraba: Santo Tomás de Aquino, al mismo tiempo que el Arzobispo advertía de las «lecturas iluminadoras» para nuestras vidas y la de los candidatos al sacerdocio.

En su homilía, Mons. Martínez subrayó que «la verdadera sabiduría es Cristo» y que «el único tesoro del que somos portadores es Cristo». Entre otras cosas, nuestro Arzobispo subrayó el amor infinito de Dios, que no teme descender al abismo por nosotros; y habló del Amor de Dios revelado en Cristo y no las imágenes que nosotros mismos tenemos de ese Amor, y cómo «cuando falta la luz que brota de Cristo todo se empequeñece o no se entiende».

Asimismo, en su homilía aludió a la petición para que sepamos mirar como Dios nos mira: «Que todo sea un reflejo del modo como Tú nos miras a nosotros», un reflejo de cómo tratar lo humano, y «para un cristiano, Cristo lo es todo». En este sentido, nuestro Arzobispo explicó que «mirar al mundo con los ojos con los que Dios nos mira tiene que ver con una mirada sobre el mundo que tiene que ver con todo, incluido sobre nosotros mismos». Se trata de una mirada que «hemos de pedirla y hacerla modo de vida». «Que esta sabiduría llene nuestras vidas y nuestras acciones», concluyó Mons. Martínez.

Contenido relacionado

El Arzobispado abre un ropero solidario para refugiados ucranianos

Ubicado en la calle Pedro Antonio de Alarcón, 23, forma parte...

Scholas es declarado Movimiento Educativo Internacional

El pasado 19 de marzo la Santa Sede declaró “Movimiento Educativo...

Enlaces de interés