«¿Qué méritos puedo presentar ante Ti, para merecer algo tan grande y tan bello? Ninguno, sólo tu Gracia»

Mons. Javier Martínez felicita a los sacerdotes que celebran sus bodas de oro y plata en la festividad de San Juan de Ávila.

Hoy es la festividad de San Juan de Ávila, Patrón del clero español, y en la Archidiócesis de Granada se celebró en el día de ayer, lunes 9 de mayo, con un acto en el Seminario Diocesano «San Cecilio», al que asistieron los sacerdotes diocesanos junto al Arzobispo Mons. Javier Martínez.

Tras el rezo de la Hora Intermedia y unas palabras de Mons. Martínez, tuvo lugar la conferencia sobre la Encíclica «Laudato Si´» del Papa Francisco que ofreció Pablo Martínez de Anguita, Doctor Ingeniero de Montes y Profesor Titular de «Selvicultura» en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. El título de la ponencia fue «La Encíclica Laudato Si´ de Francisco: Todo está conectado» y en ella expuso todo lo que ha querido transmitir el Papa con su encíclica sobre el cuidado de la creación.

Tras las preguntas y respuestas finales, Mons. Javier Martínez felicitó y entregó un regalo a los sacerdotes que cumplen en este año los 25 y 50 años de Ordenación sacerdotal, que son: D. José Rodríguez Quirantes, D. Manuel Lara Arcos, D. José Hernández Callejas, D. Juan Álvarez García, D. Santiago Arribas Pérez y D. Francisco Molina Carretero, que celebran sus bodas de oro; y D. Juan Carlos Navarro Fernández, D. Felipe Javier Molina Núñez, D. Emilio López Jiménez, D. Jesús María Gómez García, D. Daniel García Miranda, D. Manuel García Hernández, D. Manuel García Gálvez, D. Alberto Espinar Lara, D. Juan José Cara Tarifa y D. Juan Enrique Alonso Ruiz, que este año tienen sus bodas de plata.

Antes de la comida fraterna, todos juntos celebraron la Eucaristía, en la que el Arzobispo dio gracias a Dios por el ministerio y animó a los sacerdotes a continuar con la misión «tan grande» que tienen en medio del pueblo de Dios: «En realidad es muy sencilla esta celebración nuestra, sólo se trata de dar gracias a Dios por nuestro ministerio, especialmente por aquellos que hoy cumplís vuestros 50 y 25 años de ministerio. Pero para todos nosotros». «La posibilidad de conceder a una sola persona el perdón de los pecados, la posibilidad de ayudar a un matrimonio en dificultades a salir adelante y que pueda recuperar su amor y su alegría y estar juntos, la posibilidad de incorporar a nuevos cristianos a la vida de la Iglesia, o de distribuir el Cuerpo de Jesucristo a los fieles, de bendecir simplemente una casa o un coche, un taller de trabajo, dices, Señor, ¿qué méritos puedo presentar ante Ti, para merecer algo tan grande y tan bello? Ninguno, sólo tu Gracia», señaló Mons. Javier Martínez.

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