Posada para los más pequeños en Granada

Un año más, los niños de Granada han vuelto a pedir posada, recordando los momentos previos al nacimiento del Niño Dios mientras recorren algunos puntos de la ciudad cantando villancicos.

Organizado por el Centro Cultural del Arzobispado, en colaboración con la Fraternidad Misionera «Verbum Dei» y el Coro «Santa Cecilia» de la Catedral, los más pequeños de la diócesis recorrieron algunos puntos de la ciudad para «pedir posada», como hicieran Jesús y María en Belén buscando un techo donde naciera el Niño Dios.

Esta tradición latinoamericana, que se celebra los días previos a la Natividad del Señor, se celebró el pasado sábado día 17 en Granada en su sexto año. Acompañados de guitarras y dos grupos, mayores y pequeños cantaban los villancicos pidiendo posadas, por el que un grupo solicita alojamiento y el segundo lo deniega, hasta que finalmente son acogidos en un lugar al final del recorrido.

El itinerario comenzó en la Capilla Real, a los pies de las tumbas de los Reyes Católicos, para continuar por otros puntos de la ciudad pese a la persistente lluvia que caía esa tarde sobre la ciudad. El puesto de Belenes Artesanos en el mercadillo instalado en Plaza Bibrambla, la Casa de las Aliadas, el hogar sacerdotal y, finalmente, la casa de las Misioneras del Verbum Dei de Granada es el recorrido emprendido –más corto que otros años debido a la lluvia- con el que recordaban ese instante de María y José buscando un alojamiento para dar a luz al Salvador del mundo. Los niños que lo desearon fueron ataviados con trajes típicos navideños, como pastorcillos o de María.

En cada uno de estos lugares también se cantaron los villancicos tradicionales y se compartieron instantes de fraternidad, como en el hogar sacerdotal, donde los presbíteros más mayores, junto con los niños, adultos, y más personas mayores que se unieron, cantaron villancicos y disfrutaron de una tarde navideña.

«Es una representación de cómo Dios busca posada en Belén, y así también busca posada en nuestras vidas», explicó Dínora Cinco, hermana mexicana del Verbum Dei en la Diócesis de Granada sobre la iniciativa. Una forma de mostrar que «en esta Navidad Dios también está tocando nuestras puertas para poder nacer en nuestro pesebre, en nuestras vidas, en nuestro corazón».

El recorrido concluyó en la casa de la Fraternidad Misionera Verbum Dei de Granada, donde adultos y pequeños acudieron a la capilla para adorar al Niño Jesús del Belén allí instalado y, posteriormente, participar en la fiesta final con la piñata. En la capilla hubo también una breve catequesis para los más pequeños sobre la adoración al Niño Jesús y el significado de la piñata redonda con siete picos que después rompieron los más pequeños.

En este sentido, la piñata representa el mundo y sus adornos es todo aquellos que nos deslumbra y nos distrae de las cosas importantes en la vida, los siete picos representan los siete pecados capitales, que cuando se rompen nos acerca a Dios, y las chuches que caen de su interior recuerdan la gracia, el amor y los dones de Dios para todos.

Paqui Pallarés

Contenido relacionado

La memoria del padre Manjón más viva que nunca en su 175 aniversario

Los canónigos del Sacromonte y las Escuelas del Ave María rinden...

El Sacromonte celebra la Inmaculada

Desde su fundación a principios de la Edad Moderna, la Abadía...

La Inmaculada, tradición de raigambre granadina

El 8 de diciembre se celebra la fiesta de la Inmaculada...

Enlaces de interés