Peregrinación al Sacromonte: “En los orígenes de nuestra fe” y Eucaristía de Clausura de la XIII Semana de la familia

Crónica de la peregrinación a la Abadía del Sacromonte, realizada el pasado sábado 14 de marzo, y de la Eucaristía de clausura de la XIII Semana de la Familia de Granada, actividades organizadas por la Pastoral Familiar de Granada en el marco de la Semana Diocesana de la Familia.

El 14 y 15 de marzo ha sido un fin de semana muy intenso por las realidades que vivíamos y a las que como familias, hemos tratado de acudir y participar: la propuesta del Santo Padre de dedicarle 24 horas al Señor teniendo la vista fija en Dios, rico en misericordia; un fin de semana de viaje para aquellos que han participado en la manifestación de Madrid en defensa de la «Vida, de la mujer y de la maternidad» y las actividades que teníamos programadas dentro de nuestra Semana de la Familia.

Refiriéndonos a la «Peregrinación al Sacromonte» que teníamos programada para el sábado 14, aunque la mañana comenzó un poco fría en lo meteorológico, rápidamente fuimos entrando en calor conforme íbamos subiendo hacia la Abadía, calor no solo ambiental, sino también de corazón, pues siempre es una alegría encontrarnos y descubrir el don que somos los unos para los otros, más allá de la procedencia de cada uno, ya de parroquias, movimientos, o simplemente aquellos que querían compartir en día de familia en uno de los lugares más emblemáticos en la historia de la evangelización para los granadinos como es la Abadía del Sacromonte.

Aunque desde las diez de la mañana ya estábamos en camino, para los que habían subido en autobús o en coche, la cita era a las 11:30 con la acogida, después de la cual comenzamos por grupos la visita al museo y a las cuevas donde se encuentra los hornos donde según la tradición San Cecilio y algunos de sus compañeros sufrieron el martirio.

Magnífica la explicación de nuestra guía que nos fue acompañando durante el recorrido por el museo donde pudimos contemplar los magníficos tesoros que guarda tanto históricos como artísticos para terminar nuestra visita en la Iglesia de la Abadía dedicada a la Asunción de la Virgen.

En la Eucaristía fue concelebrada por el padre José María Bolívar, el Padre Urbano y el Padre Ángel Beltrán, fue una verdadera fiesta para celebrar el don de la presencia de Jesús en medio de cada familia.

Es Jesucristo la razón de nuestra vida, que nos anima a profesar nuestra fe en Él, la atmósfera en la que nos movemos y la fuerza que nos anima a ir adelante en toda nuestra tarea de llevar su presencia a las familias, a nuestros ambientes de trabajo, en nuestros barrios, en nuestros grupos y movimientos, en nuestras parroquias.

La comida, un verdadero encuentro fraterno, fue una nueva oportunidad de reconocernos familia de familias, donde es natural ponerlo todo en común, y a igual que en la Eucaristía el Padre Nuestro lo rezábamos todos juntos, alrededor del altar, aquí sentíamos la presencia real de Jesús en medio nuestro. El día lo terminamos visitando la Capilla de San Dionisio de estilo gótico de la que fuera la primera universidad privada de España.

Cuando volvíamos al centro, bajando por las cuestas del Sacromonte, la opinión más generalizada era la de la necesidad de que el complejo Sacramontano, encuentre los cauces para que su rehabilitación sea posible, de forma que vuelva a ser un foco de cultura y de formación en Granada, y siga creciendo en su fin evangélico y pastoral, que a pesar de las dificultades, nunca ha dejado de tener.

Eucaristía de clausura

El domingo 15 clausurábamos nuestra XIII Semana Diocesana de la Familia, junto a Monseñor Martínez en la Eucaristía de 12:30 horas de la Santa Iglesia Catedral de Granada, que en sus palabras durante la homilía estuvo particularmente cercano a la vida de familia y al matrimonio, siendo en estímulo para todos los que allí nos encontrábamos.

Nos animaba D. Javier a tomar conciencia de que «Dios siempre es fiel», como el Señor se adelanta siempre, bella la imagen de la «tierra firme donde apoyamos nuestras vidas», el gozo de nuestras vidas. Nos invitaba a ver el mundo con los «ojos de Dios» ver nuestras familias con sus ojos, ojos de misericordia, no con nuestros ojos tan llenos de limitaciones. Mirarnos en la Eucaristía, escuela y modelo de amor para el matrimonio y la familia.

Descubrir las fuentes de donde tiene que beber la familia: la liturgia y la Eucaristía. Después de la Eucaristía, algunas de las familias que habían participado en la liturgia en representación de las familias de nuestros grupos de parroquias y movimientos nos acercamos a saludar a D. Javier, nuestro Arzobispo, le asegurábamos nuestra cercanía y nuestra alegría de sentirnos Iglesia de Granada, Pueblo de Dios, Familia de familias.

Pastoral Familiar de Granada

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